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Published by normaaidavalsan, 2020-09-18 11:30:11

OrganizacionIndustrial-LibroCompleto

OrganizacionIndustrial-LibroCompleto

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Organización industrial : teoría y aplicaciones al caso mexicano / F. Brown
Grossman, L. Domínguez Villalobos.

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CITATIONS Lilia Domínguez Villalobos
Universidad Nacional Autónoma de México
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Flor Brown
Universidad Nacional Autónoma de México
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El interés por investigar distintos temas de la organización industrial teoría y aplicaciones Flor Brown Grossman
ha sido creciente en los últimos 20 años, como lo prueba la aparición
de múltiples revistas especializadas y libros sobre el tema. El enfoque
de la organización industrial ha experimentado cambios en su orien-
tación, de una fundamentalmente empírica a otra que descansa cada
vez más en modelos teóricos y que se ha bautizado como “nueva or-
ganización industrial”.

Esta obra surgió de la inquietud de las autoras (Flor Brown y Lilia
Dominguez, con amplia experiencia docente en el posgrado y licen-
ciatura en la UNAM y el ITESM) de cubrir la carencia de libros de texto de
la materia en español que dieran cuenta de la mencionada evolución
y con aplicaciones al caso mexicano. Esta segunda edición, revisada y
actualizada, cuenta con algunos temas nuevos.

Este libro se estructura en torno a cinco preguntas esenciales de
la teoría de la organización industrial.

1. ¿Cómo se organizan los mercados?
2. ¿Cómo afecta la estructura de los mercados las estrategias de

fijación de precios de las empresas?
3. ¿Cómo influye el comportamiento de las empresas en la estruc-

tura de desempeño de los mercados?
4. ¿Cuál es la estructura de la empresa, qué determina sus fronte-

ras y cuáles son sus objetivos?
5. ¿Qué pueden hacer los gobiernos para regular el poder de mer-

cado de las empresas y distorsiones que esto origina?

Cada capítulo del libro incluye diversos ejercicios que requieren cono-
cimientos de cálculo básico. El libro se acompaña de un CD para seguir
los procedimientos matemáticos en detalle. Por último, las preguntas
de reflexión buscan ejercitar la capacidad de análisis del estudiante
con base en ensayos y discusiones en clase.

al caso mexicano Lilía Domínguez Villalobos ORGANIZACIÓN
INDUSTRIAL

teoría y
aplicaciones
al caso
mexicano

Segunda edición

Flor Brown Grossman
Lilía Domínguez Villalobos





Organización industrial

Teoría y aplicaciones al caso mexicano



Organización industrial

Teoría y aplicaciones al caso mexicano

Flor Brown Grossman
Lilia Domínguez Villalobos

Universidad Nacional Autónoma de México
José Narro Robles Rector
Eduardo Bárzana García Secretario General
Enrique del Val Blanco Secretario Administrativo
Francisco José Trigo Tavera Secretario de Desarrollo Institucional
Miguel Robles Bárcena Secretario de Servicios a la Comunidad
Luis Raúl González Pérez Abogado General

Facultad de Economía
Leonardo Lomelí Vanegas Director
Eduardo Vega López Secretario General
Javier Urbieta Zavala Secretario Administrativo
Ricardo Iglesias Flores Coordinador de Publicaciones

Diseño de portada: Adriana Lara Domínguez
D.R. © 2012, Universidad Nacional Autónoma de México,
Facultad de Economía,
Coordinación de Difusión Cultural,
Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial
Ciudad Universitaria, 04510 México, D. F.

Segunda edición: 3 de agosto de 2012
ISBN 968-36-9789-5
Impreso y hecho en México/Printed and made in Mexico.

Introducción 11

Capítulo 1 23
La estructura de mercado
24
1. La concentración económica 30
2. Diferenciación de productos 33
3. Diversificación de productos 35
4. Integración vertical 36
5. Estructura de mercado en Estados Unidos 44
6. Estructura de mercado en México
63
Capítulo 2
Economías de escala, alcance y aprendizaje 64
72
1. Las economías de escala 75
2. Economías de alcance 77
3. Economías de aprendizaje 78
4. Efectos de red 85
5. Formas de medición y análisis empíricos de economías de escala
6. Las economías de escala en la industria mexicana 99

Capítulo 3 100
El monopolio: distorsiones en la asignación de recursos 103
107
1. La maximización de ganancias y el poder de monopolio 109
2. La pérdida de bienestar 115
3. Distorsiones de costo 118
4. Acciones del Estado para reducir el poder de mercado
5. Monopolio diversificado
6. Precios de transferencia

Capítulo 4 131
Discriminación de precios
133
1. Distintos tipos de discriminación de precios 138
2. La discriminación intertemporal de precios 139
3. La discriminación por intensidad de uso 143
4. Tarifa en dos partes 150
5. Venta conjunta de bienes 156
6. Otras formas de discriminación de precios 158
7. La discriminación de precios y el bienestar económico
173
Capítulo 5
Empresa dominante 174
175
1. El modelo de empresa dominante 177
2. El modelo sin entrada de empresas 178
3. El modelo con entrada de empresas
4. El modelo general 181
5. Un ejemplo de empresa dominante:
189
la industria del acero en Estados Unidos
190
Capítulo 6 194
La colusión 200
202
1. La colusión explícita: el cartel 206
2. Factores que facilitan la colusión
3. Métodos para lograr una colusión efectiva 221
4. Colusión tácita
5. ¿Competir o cooperar? 223
228
Capítulo 7 231
El oligopolio 231
234
1. El modelo clásico del oligopolio 236
2. El modelo Cournot para más de dos empresas 238
3. Equilibrio de Cournot con costos distintos
4. El modelo de Bertrand
5. El modelo de Stackelberg
6. Análisis de las opciones estratégicas entre los tres modelos
7. Implicaciones en el bienestar social

Capítulo 8 251
Comportamiento estratégico e impedimento a la entrada
252
1. Mercados impugnables 257
2. Comportamiento estratégico y creación de barreras de entrada 260
3. Precios depredadores 277
4. Precios límite
293
Capítulo 9
Estrategias que no se basan 294
en los precios para impedir la entrada 297
301
1. Inversión en capacidad 304
2. Crear ventajas de costo 306
3. Incrementar los costos de los rivales
4. Proliferación de productos 315
5. Evidencia empírica del uso de estrategias para impedir la entrada
316
Capítulo 10 317
Estrategias de diferenciación de Productos 323
329
1. Efecto de la diferenciación en la demanda de la empresa 331
2. Diferenciación de localización 333
3. La publicidad
4. Estructura de mercado y publicidad 345
5. Publicidad: ¿persuasión o información?
6. Publicidad y bienestar 346
351
Capítulo 11 354
La información imperfecta y la diferenciación de producto
355
1. Precios con información imperfecta 357
2. Poder de monopolio y dispersión de precios
3. Información asimétrica y calidad 365
4. Provisión de calidad por parte
366
de un monopolio en compras únicas 369
5. Opciones para evadir el riesgo moral 377
381
Capítulo 12 387
La empresa

1. La naturaleza de la empresa
2. Las fronteras verticales de la empresa y los costos de transacción
3. La organización en la empresa
4. Propiedad, control y los incentivos en los contratos
5. Los objetivos de la empresa

Capítulo 13 397
La integración vertical y restricciones verticales
398
1. Distintos tipos de integración vertical 401
2. Razones para integrarse verticalmente
3. ¿Cuándo conviene la integración vertical para aumentar 404
408
las ganancias de monopolio? 410
4. Las restricciones verticales 418
5. Externalidades verticales
6. Externalidades horizontales 431

Capítulo 14 432
Fusiones y absorciones 439
442
1. Clasificación de las fusiones
2. Fusiones y estructura de mercado 451
3. Eficiencia y bienestar social
452
Capítulo 15 455
Las leyes competitivas y la comisión de competencia en México
459
1. La Comisión Federal de Competencia (CFC) de México 462
2. Control de las concentraciones 474
3. Efecto de las fusiones internacionales

en la competencia del mercado nacional
4. Prácticas monopólicas absolutas y relativas
5. Recomendaciones de medidas administrativas

Introducción

Hoy día la complejidad de la empresa moderna en el contex-
to de las estructuras oligopólicas en escala mundial ha hecho
patente la necesidad de profundizar en el análisis de la organi-
zación industrial y el comportamiento estratégico de las empre-
sas. En los últimos 30 años ha crecido el interés por investigar
distintos temas de la organización industrial como dan cuenta
el creciente número de revistas especializadas y libros de texto.
Asimismo el enfoque de la organización industrial ha sufrido
cambios en su orientación, de una fundamentalmente empírica
a otra que descansa cada vez más en modelos teóricos conoci-
da como la “nueva organización industrial”.

La inquietud para escribir esta obra surge de la percepción
de la falta de libros de texto de la materia en español que die-
ran cuenta de esta evolución. Igualmente la carencia de aplica-
ciones al caso mexicano para utilizar en la docencia. Este texto
es producto de años de experiencia docente en el posgrado y
la licenciatura de la Facultad de Economía de la Universidad
Nacional Autónoma de México y en el Instituto Tecnológico y
de Estudios Superiores de Monterrey- Campus Ciudad de Méxi-
co. Uno de los principales motivos que guiaron su elaboración
fue la falta de textos que se refirieran a la economía industrial
mexicana. Así, este libro incorpora aplicaciones al caso mexi-
cano en varios capítulos, lo que esperamos hará que el estu-
diante se acerque a estos temas con mayor interés. Nuestro

11

12 Organización Industrial

reto es dar un tratamiento sistemático de los distintos temas
y a la vez hacer accesibles los nuevos avances de la teoría de
la organización industrial. Como en cualquier libro de texto
hemos tomado prestados los avances de la investigación divul-
gados en revistas especializadas y libros. Intentamos hacer un
esfuerzo de simplificación y presentación pedagógica. Antes de
presentar en detalle su organización, dedicamos unas líneas a
la evolución de la organización industrial.

En la organización industrial clásica también conocido como
el enfoque empírico de Harvard la descripción de un mercado
es parte esencial del análisis en el marco del paradigma que
relaciona la estructura con el comportamiento de los agentes y
el desempeño resultante, de tal forma que el diagrama que se
presenta más adelante sólo contiene flechas hacia la derecha
expresando una influencia unidireccional. En palabras de Joe
Bain, uno de los más destacados economistas de esta corriente:
“la estructura de mercado se refiere a las características de su
organización y, a su vez, éstas determinan las relaciones recí-
procas entre vendedores y compradores y entre vendedores y
sus proveedores actuales o potenciales”. Es decir, la estructu-
ra de mercado define los rasgos de la organización que influyen
de manera estratégica en la naturaleza de la competencia. El
estudio de la estructura-comportamiento y desempeño debería
contestar la pregunta fundamental: ¿qué forma toma la compe-
tencia en el mercado? Alrededor de esta cuestión se realizaron
una gama de estudios que provee un marco de trabajo útil que
permite identificar y clasificar fenómenos competitivos comple-
jos en la sociedad industrial.

El enfoque empírico de Harvard recibió varias críticas. Se
argumentaba que el análisis no se ubica en un modelo teórico

Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 13

sólido y que tampoco hace explícita la interdependencia oligo-
pólica. El interés se centra en la descripción de la estructura de
mercado y su vinculación con el desempeño. Por tanto, el pa-
pel del comportamiento de los agentes se minimiza y el análisis
se vuelve muy determinista, sin considerar que las empresas
también actúan sobre la estructura. Así, algunos autores, entre
los que destacan Jacquemin (1987) y Tirole (1992), cuestionan
su carácter estático al ignorar que la competencia toma la for-
ma de un proceso histórico y evolucionista con posibilidades
de retroalimentación. El desempeño de los agentes estimula
un determinado tipo de conducta y en otras etapas promueve
estructuras particulares que se tornan endógenas. En la “nueva”
organización industrial (enfoque moderno de teoría de juegos)
los agentes económicos toman decisiones secuenciales y con-
sideran los resultados de sus acciones en las modificaciones de
la estructura de mercado. Los vendedores y compradores no
tienen necesariamente un conocimiento perfecto del comporta-
miento de sus rivales o de las preferencias de los consumidores.
Por tanto, se dispone de diversos modelos para explicar distin-
tas situaciones. Los agentes modifican las estructuras en vez de
estar predeterminados por éstas. Las estructuras industriales y
las formas de organización son resultado de las estrategias, las
condiciones iniciales y las reglas predeterminadas de los jue-
gos. En otras palabras, la línea de causalidad entre la estructura,
el comportamiento y el desempeño no es unidireccional como
se observa en el famoso diagrama con que comienza todo libro
sobre la organización clásica, sino que tiene múltiples interac-
ciones lo que se refleja en las flechas en los dos sentidos en el
diagrama siguiente.

14 Organización Industrial

Paradigma estructura-conducta-resultado

Estructura Conducta Resultados
Aspectos Precio Eficiencia
dinámicos estática
Aspectos estáticos Publicidad Eficiencia
I-D dinámica
Equidad

Condiciones exógenas
Tecnología
Demanda

Inversión del gobierno

Pensamos como otros autores que el instrumento fundamental
de la metodología de la economía industrial para el análisis de
los mercados sigue siendo el llamado paradigma sintetizado
en el diagrama anterior porque permite una sistematización y
articulación de los diversos aspectos relevantes. En nuestra opi-
nión, el estudio de la estructura industrial y las características
de la organización de los mercados, es un paso necesario para
llegar a un pleno entendimiento de la “nueva” organización
industrial. La teoría se aprende mejor cuando se acompaña de
la evidencia empírica; la primera es una inducción de los estu-
dios empíricos: no tiene y no puede tener vida propia. En otras
palabras, la transición de la teoría de la organización industrial
clásica a la nueva no debe implicar una pérdida de la tradición
de la economía aplicada en la que se ha formado el campo.

Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 15

Panorama general del libro

Esta es la segunda edición del libro. En ella hemos procurado
actualizar las estadísticas, introducir nuevos conceptos y revisar el
texto para corregir errores.
El libro consta de 15 capítulos1 y está pensado para un curso de
dos semestres. Sin embargo, para estudiantes que han llevado
un curso intermedio de microeconomía se puede organizar un
curso semestral si se eliminan los capítulos 4 al 8. Para resolver
los ejercicios no se requieren conocimientos de cálculo avan-
zado. Los estudiantes con dificultad en este aspecto pueden
seguir los procedimientos matemáticos en el anexo electrónico.
Para un mejor aprendizaje se recomienda a los estudiantes ha-
cer los ejercicios de manera sistemática. Las preguntas de re-
flexión buscan ejercitar la capacidad de análisis del estudiante;
por ello es recomendable realizar ensayos y discutirlos en clase.
La estructura de este libro está basada en un marco sistemáti-
co que comprende seis preguntas que en nuestra opinión son
esenciales para estudiar la organización industrial.

1. ¿Cómo se organizan los mercados?

Se dedican dos capítulos alrededor de esta pregunta. El primer
capítulo examina la estructura de mercado resultante del pre-
dominio de las grandes empresas en el capitalismo moderno.
Se abordan aspectos como la distribución del poder económico
de las empresas en la economía y el mercado, la diferenciación de
productos, la diversificación de la producción y la integración

1. Se eliminó el capítulo 15 de la edición anterior debido a que consi-
deramos que es un tema que los alumnos deben estudiar detalladamente en
sus cursos de Posgrado.

16 Organización Industrial

vertical. También se presentan los problemas metodológicos
que el estudiante debe tener en cuenta para realizar un análisis
riguroso en la medición de estos aspectos. El lector asimismo
podrá acercarse a las diferencias y similitudes entre la estruc-
tura industrial de las economías estadounidense y mexicana,
cuyo análisis se ha actualizado. El segundo capítulo presenta
los distintos tipos de economías que pueden permitir a las em-
presas ahorrar costos y, eventualmente, incrementar su poder
económico. Estas economías son de escala, alcance, aprendi-
zaje y de red. Introdujimos éstas últimas en esta edición por su
importancia con el boom de las telecomunicaciones. Se revisan
sus conceptos teóricos, la metodología de medición, y se pre-
sentan ejemplos para las economías estadounidense y británica
así como para la industria manufacturera mexicana.

2. ¿Cómo afecta la estructura de los mercados las estrategias
de fijación de precios de las empresas?

Los capítulos 3 a 7 analizan estos temas. Se inicia con el mo-
nopolio y sus distorsiones en la asignación de recursos. El mono-
polio es un caso extremo, pero su análisis es de interés porque
permite plantear los temas de la pérdida de eficiencia cuando
los mercados no funcionan de manera competitiva, así como el
de la regulación. Revisten interés especial la fijación de precios
del monopolio diversificado y los precios de transferencia. Las
empresas con poder de mercado tienen distintas estrategias para
fijar precios: discriminando entre sus clientes, fijando tarifas de
entrada, vendiendo en paquete o mediante ventas atadas. Esto se
examina en el capítulo 6. Pasamos al oligopolio en el siguiente
capítulo. Su característica esencial es la interdependencia entre
las empresas. No hay una sola teoría del oligopolio porque las

Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 17

decisiones sobre precios, producción, publicidad e inversión im-
plican distintas consideraciones estratégicas. En la medida que
compiten pocas empresas, cada una debe considerar en forma
cuidadosa cómo pueden afectar sus acciones a sus rivales y cuál
será la probable reacción de éstos. De hecho, para casi cualquier
decisión económica relevante que tome una empresa –fijar el
precio, determinar niveles de producción, emprender una cam-
paña de promoción importante o invertir en capacidad de pro-
ducción adicional–, debe intentar prever la respuesta más proba-
ble de sus competidores. Esto le permitirá, por ejemplo, definir si
puede adelantarse o contentarse con ser un seguidor.

Tanto el monopolio como el oligopolio son estructuras defi-
nidas en forma nítida. En la práctica el monopolio en el sentido
estricto es extremadamente raro. Por otra parte, aunque haya
pocas empresas en un mercado oligopólico, éstas no siempre
son iguales. Hay muchas industrias en las que una empresa
grande abastece la mayor parte de la producción y coexiste con
algunos rivales pequeños, marginales, como se verá en el capí-
tulo 5. En este caso la empresa dominante fija un precio que es
seguido por una franja de empresas competitivas. Por último,
en las estructuras oligopólicas puede haber una ruda compe-
tencia, pero también las empresas pueden elegir cooperar de
manera explícita en forma de carteles, pero aun sin un acuerdo
explícito las empresas pueden buscar coordinar sus acciones
para maximizar sus ganancias conjuntas.

3. ¿Cómo influye el comportamiento de las empresas en la es-
tructura y desempeño de los mercados?

La respuesta a esta pregunta nos ubica de derecha a izquierda
de las flechas del diagrama, en el sentido de que la empresa

18 Organización Industrial

puede modificar la estructura de mercado de manera dinámica.
La comprensión de la interacción estratégica entre empresas en
el mercado es el principio de la organización industrial que está
enmarcado en los capítulos 8 a 11.

En el capítulo 8 se aborda la amenaza de la competencia po-
tencial y las estrategias de la empresa para impedir la entrada
mediante la depredación de precio o fijando precios límite. Las
empresas compiten por la participación en el mercado y esto se
refleja a menudo en las distintas estrategias de precios que se dan
en el mercado; en esta lucha las empresas aprovechan sus ven-
tajas competitivas y eventualmente pueden aprovecharlas para
obtener ganancias positivas. El capítulo 9 extiende el análisis
para considerar las estrategias no basadas en precios para im-
pedir la entrada. Estas estrategias consisten en establecer com-
promisos para reforzar su credibilidad, por ejemplo mediante
la inversión en capacidad para superar la de su rival, la gene-
ración de asimetrías para afectar negativamente los costos de
los rivales o de acciones que reduzcan los costos de la empre-
sa establecida. Una estrategia crecientemente importante en la
actualidad es la diferenciación de productos, analizada en el
capítulo 10. La empresa ofrece un producto o servicio que los
consumidores consideran único, gracias a lo cual queda aislada
de la competencia debido a la lealtad del consumidor y a la
baja elasticidad precio de la demanda. La diferenciación surge
de varias fuentes: un diseño, como en el caso de los zapatos
italianos y la ropa de firma, una marca o una imagen que se
asocian a un producto. La diferenciación de productos puede
surgir asimismo por la localización geográfica de un servicio
o una empresa, lo que vuelve sus productos accesibles a un
grupo de consumidores cercanos, que de otra forma tendrían
que pagar altos costos de transporte. El capítulo 11 analiza las

Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 19

limitaciones de la información sobre los precios o la calidad de
los productos que pueden implicar costos de búsqueda altos,
con el resultado de que los consumidores prefieran un produc-
to determinado que les sea accesible, a pesar de que no sea
el de menor precio. Asimismo, los consumidores a menudo
se enfrentan a la necesidad de incurrir en costos de cambio al
elegir un nuevo producto, lo cual puede afianzar la lealtad de
aquéllos. El monopolio puede aprovechar esta situación de in-
formación asimétrica para su fijación de precios.

La empresa típica emprende muchas transacciones para po-
ner en marcha sus líneas de producción. La forma como la
empresa organiza estas transacciones ayuda en gran medida a
determinar sus relaciones con los compradores y proveedores.
En ocasiones se dan externalidades entre la empresa y su distri-
buidor o proveedor y es rentable para ella integrar operaciones
que antes realizaba en el mercado. En otras es posible imponer
restricciones verticales que eliminen las externalidades, como
se analiza en el capítulo 13. Finalmente el capítulo 14 examina
el tema de las fusiones y absorciones.

4. ¿Cuál es la estructura de la empresa, qué determina sus fron-
teras y cuáles son sus objetivos?

Como señalan Nelson y Winter (1982) en su libro sobre la teoría
del cambio evolutivo, el entendimiento de la economía como
un todo no puede lograrse sin una teoría del comportamiento
de la empresa que sea consistente con la evidencia microeco-
nómica. En la teoría económica se descuidó por mucho tiempo
el análisis de la empresa. Trabajos pioneros como el de Ronald
Coase (año) quedaron relegados por largo tiempo. A partir de
los distintos trabajos como los de Oliver Williamson se han

20 Organización Industrial

generado nuevos desarrollos en la teoría de la organización
industrial que incluyen avances relacionados con una concep-
ción de la empresa en la que gran parte de sus transacciones
median los contratos. La empresa es más que curvas en las que
se determina el producto y el precio en un mundo de informa-
ción perfecta; es una organización administrativa que aprende
y se transforma en un entorno de incertidumbre en el que los
contratos son incompletos. Estos temas se presentan en el ca-
pítulo 12.

5. ¿Qué pueden hacer los gobiernos para regular el poder de
mercado de las empresas y las distorsiones que esto origina?

Las leyes competitivas conocidas como antimonopolio surgen
ante el acelerado poder de mercado que fueron adquiriendo las
grandes empresas y los poderosos conglomerados. Su propó-
sito es promover la competencia, haciendo ilegal la conducta
que crea, fomenta o mantiene el poder de mercado. Mediante
un conjunto de prohibiciones estas leyes buscan limitar la in-
eficiencia que crean en la economía las prácticas monopólicas
que llevan a cabo las empresas. México, al igual que otros
países, ha creado instituciones encargadas de elaborar y aplicar
estas leyes. En el capítulo 15 se examinan la Ley de Competen-
cia mexicana y las acciones de la Comisión Federal de Compe-
tencia en distintos ámbitos.

Agradecimientos

Este libro se realizó bajo los auspicios de la Cátedra Fernan-
do Fajnzylber en Economía Industrial otorgada por la Asocia-

Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 21

ción de Egresados de la Facultad de Economía y del proyecto
PAPIME EN303503 de la Dirección General del Personal Aca-
démico de la Universidad Nacional Autónoma de México. Esta
segunda edición hemos recibido un apoyo de la Facultad de
Economía.

En la elaboración de la primera edición de este libro intervi-
nieron muchas personas. Tuvimos el privilegio de trabajar cerca
de especialistas en la materia, quienes nos apoyaron con valiosos
comentarios y sugerencias, en particular los profesores: Alfonso
Anaya, Fidel Aroche, Elba Bañuelos, Fernando Bútler, Irma Es-
cárcega, Arturo Huerta, Miguel Angel Mendoza, Alejandro Mon-
toya, Javier Núñez, Mauro Rodríguez y Gustavo Vargas. La Mtra.
Cynthia González revisó los ejercicios y demostraciones matemá-
ticas. Varios becarios participaron en distintas etapas. Isalia Nava
colaboró en la resolución de problemas. Raúl Esqueda Martínez,
Alejandro Pérez Macías y Denisse León Correo, nos asistieron
en las tareas laboriosas de la segunda edición del texto. A todos
ellos, nuestro reconocimiento y amplio agradecimiento. Damos
las gracias a Miguel Ángel Lugo Sánchez quien colaboró con en-
tusiasmo en la revisión de esta segunda edición financiado por
una beca del Sistema Nacional de Investigadores.



Capítulo 2

Economías de escala,
alcance y aprendizaje

Los costos son uno de los determinantes más importantes de
la estructura de mercado. Hay un conjunto de economías que
permiten a las empresas incrementar su poder económico.
En la teoría microeconómica tradicional el análisis de costo ba-
sado en los rendimientos decrecientes y la curva en forma de
“U” tienen un espacio importante. Sin embargo, como veremos
más adelante, gran parte del producto industrial lo elaboran y
comercian empresas que tienen costos decrecientes, es decir,
rendimientos crecientes. Asimismo, se trabaja con una empre-
sa monoproductora, a pesar de que hay una gran cantidad de
empresas con productos diversificados y costos menores que
provienen de esta producción conjunta. Por último, la teoría
supone que cada punto en la curva de costo es el óptimo de
todas las posibilidades. Olvida la posibilidad del aprendizaje
en el tiempo. De aquí la importancia de revisar los conceptos
teóricos de las distintas clases de economías, así como también
la metodología de su medición y la evidencia empírica para el
caso de la industria manufacturera mexicana.

63

64 Organización Industrial

En este 1. Las economías de escala. La evidencia empírica
capítulo muestra que las economías de escala son frecuentes tanto
examinamos en la empresa como en las plantas.
seis temas: 2. Economías de alcance. La producción de sólo un pro-
ducto es la excepción más que la regla. La producción
conjunta es la base de la existencia de economías de al-
cance.
3. Economías de aprendizaje La eficiencia de una plan-
ta aumenta en el tiempo conforme crece la producción
acumulada debido a que la fuerza de trabajo adquiere un
mayor entrenamiento derivado de la repetición de las mis-
mas labores manuales.
4. Efectos de red
5. Formas de medición y análisis empíricos de
economías de escala. Diversos autores han propuesto
distintos métodos para medir las economías de escala.
6. Las economías de escala en la industria mexicana.
Para la industria mexicana se han medido las economías
de escala utilizando funciones de producción y de costos,
con la técnica del sobreviviente, con índices de eficiencia
y con cálculos del tamaño mínimo eficiente y la penal-
ización de costos.

1. Las economías de escala

En condiciones de competencia perfecta el equilibrio de lar-
go plazo se alcanza cuando las empresas tienen rendimientos
constantes a escala. En otras palabras, se supone que todas las
empresas producen en el punto de la curva de costos medios
de largo plazo a partir del cual los costos empiezan a crecer.
Sin embargo, la evidencia empírica muestra que las economías
de escala son frecuentes. Están presentes cuando los costos
medios de largo plazo de las empresas son decrecientes en

Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 65

amplios rangos de su producción, es decir, cuando existen ren-

dimientos a escala crecientes en sus empresas. Para aclarar el

concepto, es útil recordar la elasticidad del costo. La elasticidad

de una función se obtiene al dividir la función marginal entre

el promedio. Por tanto la elasticidad del costo es igual al costo
uenl coo, shtoaymeecdoinoom∂CCíaQ∂sQ
marginal entre d.eSielsacaellaa.stSici iedsadmdaeyocrosqtuoes
es menor que

uno, hay deseconomías de escala. Debido a la relación entre la

función de costos y la de producción (teoría de la dualidad)

la elasticidad de escala es el inverso de la relación anterior. Es

decir las economías de escala (S) son iguales a

S = C( Q ) / Q .
CMg

Si S>1, hay economías de escala. Las economías de escala se

pueden analizar en términos de producto, planta o empresa:

i) La escala de producto se refiere al volumen de un lote o de
una corrida de producción.

ii) La escala de la planta se asocia con el producto total de
una planta completa en proceso continuo, por ejemplo, en
la producción del acero, químicos o cemento en un año
dado, o bien puede aludir al producto total de industrias de
proceso no continuo como la producción de las imprentas
electrónicas, el vestido.

iii) La escala de una empresa se relaciona con el producto de
una o varias plantas de una empresa.

1.1 Economías de escala a nivel de la planta

Son muchas las razones para esperar la existencia de econo-
mías de escala. Una fuente proviene de la existencia de indivisi-

66 Organización Industrial

bilidades de equipos y de dimensiones físicas de alguna planta.
En un punto dado del tiempo, ciertos elementos básicos de un
equipo industrial sólo estarán disponibles para una cantidad
limitada de capacidades. Para cada tamaño de equipo encontra-
remos rendimientos crecientes que surgen de repartir los costos
fijos hasta alcanzar la capacidad de operación del equipo. Por
tanto, se espera que los costos arrojen un patrón irregular con
discontinuidades.

Otra fuente proviene de las bien conocidas propiedades
geométricas de los contenedores o pipas de todas clases. Po-
niéndolo de una manera simple: los costos de construcción de
cualquier contenedor se incrementan con su área de superfi-
cie siempre que la capacidad se incremente con el volumen
(es decir, los costos se incrementan con r 2, el volumen con
r 3, donde r es una dimensión del contenedor). En el trabajo
del diseño de ingeniería este es el origen de la llamada ‘0.6’
regla de sentido común, mediante la cual se asume que en pro-
medio 100% de incremento de la capacidad únicamente permi-
tirá 60% de incremento en costos (Chenery, 1949 ).

Las economías de escala que provienen de la utilización de
cierto tipo de contenedores son muy comunes en la industria
petrolera. Los vasos o tubos en que los productos petroleros se
refinan son cilíndricos o esféricos. De la geometría de secunda-
ria podemos recordar que el volumen de una esfera o cilindro
se incrementa en una potencia de 2/3 respecto a la superficie.
El costo de construir esos vasos o cilindros depende de su área.
Pero la capacidad del tubo o vaso es proporcional a su volu-
men. Esta relación da lugar a lo que se conoce como la regla
de las dos terceras partes usada por ingenieros al estimar los
costos de capital de equipo nuevo, lo que implica la existencia
de economías de escala significativas, dado que los costos de

Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 67

capital se elevan menos que proporcionalmente con la capaci-
dad de sus plantas, en tanto mayor es la producción.

Scherer, Beckenstein, Kaufer y Murphy (1975) señalan que
en 1870 la planta de frontera de refinación de petróleo en Es-
tados Unidos tenía una capacidad diaria de 1 500 barriles. Un
siglo después la planta de frontera destilaba 200 000 barriles
por día. La escala mínima, esto es, la escala en la que el costo
promedio por unidad de producto alcanza su menor valor, está
gobernada en las refinerías por el tamaño de la torre de des-
tilación de menor costo, lo que se ha estabilizado en 200 000
barriles de petróleo crudo al día. La inversión requerida va de
800 a 2 000 millones de dólares. Las economías de escala impli-
can que una planta de 30 000 barriles por día puede procesar
petróleo a un costo de 1 dólar por barril; para 140 000 barriles
los costos unitarios caen a 58 centavos.

Una tercera economía proviene de la especialización del
trabajo. Conforme el nivel de producto aumenta, el trabajo se
asigna a tareas especiales. Los costos disminuyen porque los
trabajadores son más eficientes en la repetición de operaciones
singulares que al realizar un amplio rango de tareas. Para mu-
chos procesos de plantas grandes los incrementos en la capaci-
dad requieren relativamente pocos trabajadores extras. Por ello,
la expansión de la planta no necesita incrementar el trabajo
requerido y hay ahorros en los costos de operación.

Otra economía en los costos de operación en las grandes
plantas proviene de ahorros en las labores de mantenimiento.
La ley de los grandes números hace que la cifra de descompos-
turas sea más predecible en una planta que utiliza gran canti-
dad de máquinas. Así, no se necesita aumentar el número de
trabajadores ocupados en el mantenimiento en proporción al
incremento del tamaño de la planta. Asimismo, las economías

68 Organización Industrial

hacen un uso significativo de energía debido a que los gran-
des motores trabajan con más eficiencia que los pequeños. Por
último, hay ahorros en los costos de capital para inventarios
de materias primas. Una gran escala es una ventaja dado que
los requerimientos de inventarios óptimos se incrementan en
menor proporción, comparados con el crecimiento de las em-
presas (Baumol, 1972).

Cuando las condiciones de demanda son tales que la máxi-
ma extensión del mercado es menor que el tamaño óptimo,
incluso si el precio es cero, se dice que las economías de escala
en ese mercado son globales. Cuando las economías de escala son
globales o muy grandes en un mercado, hay un monopolio
natural, porque es más barato que una sola empresa abastezca
todo un mercado. Es decir que la eficiencia puede requerir que
toda la producción corra a cargo de una sola compañia. Por
lo tanto las grandes economías de escala dan como resultado
mercados concrentrados.

1.2 Economías de escala en la empresa

Los estudios de las economías de escala por planta omiten mu-
chos atributos de las empresas reales. Común a todas ellas,
cualquiera que sea su talla y complejidad, es la dirección y las
operaciones multiplanta. En 1956, Bain remarcó la importancia
de las operaciones multiplanta en muchos sectores manufactu-
reros. Sostuvo que este fenómeno es atribuible a fuertes eco-
nomías de escala, no disponibles en una empresa con una sola
planta.

Las economías de las operaciones multiplanta fueron estu-
diadas por Scherer (1990). Una primera fuente de economía de
escala derivada de operaciones multiplanta surge de la existen-
cia de mercados geográficos dispersos y costos de transporte

Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 69

significativos para distribuir el producto. Este aspecto ha sido
objeto de análisis detallados por parte de los teóricos de la lo-
calización (Beckmann, 1968). Aquí se presenta una ilustración
muy simple. En la gráfica 2.1 se separan los costos unitarios
de producción y los costos unitarios de transporte, en el su-
puesto de que la empresa paga estos últimos. En el largo plazo
los costos de producción de una planta particular se mues-
tran en la gráfica por la curva de costos medios de producción
de largo plazo (lrpc). La pendiente negativa refleja las econo-
mías de escala por planta. Los costos unitarios de transporte
(utc) crecen con la producción. Mientras más se produce, se
abastece a más mercados y por tanto los costos unitarios de
transporte se incrementan. Claramente, una empresa reduci-
rá sus costos al mínimo si ubica una planta óptima en cada
uno de los mercados regionales que tengan demanda suficiente
como para ameritarla. La cantidad de estas plantas será mayor
(con una demanda dada) cuanto más bajas sean las economías de
escala de la planta y cuanto más elevados sean los costos
de transporte.

Gráfica 2.1
Costos de producción y transporte

Costo

Promedio
Costos
Totales

LRPC
UTC

Producto por unidad de tiempo

70 Organización Industrial

Otro motivo de que las empresas operen con varias plantas
es lograr la especialización del producto en diferentes plantas.
Las razones para diversificar el producto deben fundamentarse
en los requerimientos de los mercados, más que en los costos
de operaciones.

Se argumenta también que las empresas multiplanta tienen
más flexibilidad en sus operaciones. Esto puede contribuir a
reducir costos (comparados con los de empresas de una planta).
Por un lado, las fluctuaciones de la producción entre plan-
tas pueden eliminarse (a menos que los costos de transporte
sean muy grandes), de tal forma que las bajas en una planta
se cubren con ofertas de otras. Por otro, la multiplanta puede
responder a reducciones en la demanda cerrando las plantas
con altos costos y haciendo que el resto opere a su plena ca-
pacidad.

Otro tipo de economías en las empresas de gran tamaño
es de tipo pecuniario. Por ejemplo, en el crédito bancario el
tamaño de la empresa influye para lograr ahorros marginales
crecientes en el costo del capital. Un estudio de los años sesen-
ta sobre los costos del crédito en Estados Unidos detectó que,
en promedio, las corporaciones con activos de 200 millones de
dólares obtenían fondos a un interés promedio 0.74% menor
que las empresas con activos de cinco millones de dólares. A
su vez, las corporaciones con activos de 100 000 millones go-
zaban de una ventaja incremental de 0.34% sobre las primeras
corporaciones (Scherer et al., 1975). Estos ahorros de capital se
asocian en buena parte con menores costos, pues el negociar
un préstamo implica costos de transacción fijos que no depen-
den del monto del crédito. Entre más grande éste, menores los
costos por peso de capital prestado. Por otra parte, puede ha-
ber diferencias en el costo de capital debidas al tamaño ya que

Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 71

las inversiones en grandes corporaciones son menos riesgosas
porque las ganancias tienden a ser más estables y más baja la
probabilidad de incumplimiento que en el caso de los negocios
pequeños.

Hasta aquí hemos hablado de las economías de escala de
una empresa monoproductora. Como se vio en el capítulo 1
la gran mayoría de las empresas fabrican más de un producto,
incluso muchos más. Por ejemplo, Microsoft produce tanto los
sistemas operativos de Windows como las aplicaciones de este
sistema. Las empresas electrónicas fabrican televisores, repro-
ductores de CD, radios, entre otras cosas. Aun empresas que
tienen un solo producto producen distintas variedades. En otras
palabras, es necesario un análisis para la empresa multiproduc-
to. El problema es definir el costo medio que requiere sumar
los dos productos, lo que implicaría sumar peras con manza-
nas. Una solución es especificar las proporciones en las que
los productos se producen para definir un concepto de costo
medio adecuado. Así, el costo radio medio se obtiene a partir
de la siguiente ecuación:
CMeR = C( QQ1 ,Q2 ) (2.1)

con Qi = λiQ y λ1 + λ2 = 1

Sustituyendo se tiene la ecuación para el cálculo del costo radio

medio CMeR = C( λ1Q,λ2Q ) (2.2)
Q

El índice de las economías de escala se obtiene de derivar
el CMeR (ecuación 2.2) es:
S = Q1CM Cg(Q1Q+1 ,QQ22 C)MgQ2 (2.3)
con Qi = λiQ y λ1 + λ2 = 1

72 Organización Industrial

Si S >1 el CMeR decrece con el producto y por tanto hay rendi-
mientos crecientes a escala multiproducto. Si S < 1 el CMeR es
creciente y por tanto hay rendimientos decrecientes a escala.

2. Economías de alcance

Hasta ahora se ha supuesto que la planta fabrica un producto
singular, restringiendo la posibilidad de la producción conjun-
ta. De hecho, en un número importante de procesos la pro-
ducción de sólo un producto es la excepción más que la regla.
Una posible causa para la producción conjunta es la existencia
de economías de alcance. Formalmente, éstas se definen como
sigue:

C(Q 1 ,Q2 ) < C (Q1 ,0) + C (0,Q2 ) (2.4)

Es decir, el costo de fabricar dos productos (Q1 y Q2) conjun-
tamente es menor que el de hacerlo por separado. La teoría
formal de los costos multiproducto ha sido analizada con am-
plitud por Baumol, Panzar y Willings (1982). Se dice que hay
economías de alcance cuando:

(C(Q 1 ,0) + CC(( 0Q,1Q,Q2 )2−) C (Q1 ,Q2 )) > 0 (2.5)

En la práctica, se han distinguido tres tipos de economías de al-
cance. La primera surge de la existencia de factores “públicos”
de la producción, en el sentido de que, como se adquirieron
para utilizarlos en la producción de un solo bien, su disponibi-
lidad es menos costosa para usarlos en la producción de otros.
Por ejemplo, como la capacidad de generación ha sido instala-
da para las demandas de carga pico, la misma está disponible

Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 73

para cubrir las demás demandas: una utilización no excluye a
la otra.

La segunda clase de economías de alcance surge cuando al-
gunos insumos se comparten en un proceso de producción de
diferentes productos. Si con la capacidad instalada para la línea
de productos más importantes hay excedentes de insumos, se
tiene un incentivo para que la empresa los utilice en la fabri-
cación de otros productos. Este ejemplo difiere del caso previo
en el sentido de que el insumo que se comparte no es público:
la capacidad empleada en la fabricación de un producto no
puede utilizarse en otro.

La pregunta obvia es cómo surge el excedente de capaci-
dad. Una explicación podría ser que el tamaño del mercado
sea menor que la capacidad de producción instalada. Alterna-
tivamente, podría surgir como el resultado de la competencia
imperfecta, en la que la maximización de los beneficios prove-
nientes del producto principal puede realizarse en un nivel de
la planta menor al de su plena capacidad. En cualquier caso,
una consideración completa de las economías de alcance re-
quiere del análisis de las condiciones de mercado así como de
los costos de producción (Waterson, 1983, Wolinsky, 1986).

El tercer tipo de estas economías proviene de las comple-
mentariedades de costo. Es decir, cuando el costo marginal
de fabricar un producto disminuye conforme la producción del
otro aumenta. Por ejemplo, si un químico se produce con el
otro, entonces los incrementos en la producción del último re-
ducen el costo marginal del primero (Gorman, 1985).

74 Organización Industrial

Problema resuelto 1

La compañía Ralph Lauren produce un número de productos que incluyen

camisas de hombre (Q1 ) y agua de colonia (Q2 ). Sean las funciones de costos
asociados con estos productos:

C( Q1 ,0 ) = 2 + Q1

C( 0,Q2 ) = 2 + Q2
2

C( Q1 ,Q2 ) = 3 + Q1 + Q22

a) Muestre que la producción de camisas tiene economías sustanciales de escala,
pero no las de agua de colonia. ¿Qué sugiere esto de la estructura de mercado
del agua de colonia?

Para la empresa que produce sólo camisas (Q1), el costo medio es

(2+ Q1 ) = 2 + Q1
Q1 Q1 Q1

(OcQuba2v )lqiaeumlieceronsntteiovdemilsemddeiinoQue2ysemc(a2uy+aonQrd22d)oQeQ211.y4a1uel,mmeelínnctoiams. tPooa.craoslatoemseparlecsaanqzuaeepnroQd2u=ce colonias
2 . Para

medio aumenta. Por tanto, esta empresa no tiene economías de escala. En esta
industria por tanto no existe la necesidad de producir a gran escala y pueden
existir gran cantidad de pequeñas empresas.

b) Muestre que a pesar de la ausencia de las economías de escala específicas, la
presencia de economías de alcance entre las camisas y el agua de colonia, junto
con las economías de escala en las camisas, implica que el mercado del agua de
colonia es muy concentrado.

Como las economías de alcance son positivas para todas las combinaciones de

producción o sea: ( ) ( ) ( )2 +
Q1 + 2 + Q22 − 3 + Q1 + Q22 =
3 + Q1 + Q22 3+ 1 + Q22 >0
Q1

las empresas se benefician produciendo grandes cantidades de camisas y agua

de colonia. Como hay economías de escala en la producción de camisas, las

empresas que producen agua de colonia y camisas procurarán crecer a pesar

de que no tienen economías de escala en la producción de agua de colonia. La

concentración en esta última industria será elevada debido a que sólo puede

haber un pequeño número de empresas

Fuente: Pepall, Richards y Norman (2001: 85).

Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 75

A pesar de la importancia de las economías de alcance és-
tas han tenido poca atención en la literatura empírica. Parte
del problema surge de la especificación de la función de cos-
tos con varios productos e insumos. Una función diseñada por
Spady y Friedlander (1978) describe los productos con una fun-
ción hedónica de las características de la canasta de productos.
En su estudio de la industria del transporte de Estados Unidos,
los autores utilizaron la agregación de miles de toneladas como
una medida del producto. Pero esta formulación no permite
aislar las economías de alcance. Las especificaciones que dis-
tinguen a los productos fueron propuestas por Baumol (1977).
El número de aplicaciones, sin embargo, es aún pequeño y la
evidencia de las economías de alcance no es concluyente.1

3. Economías de aprendizaje

En función de las economías derivadas del tamaño, que son
de carácter estático, se ha mostrado que la eficiencia de una
planta aumenta en el tiempo, es decir, conforme se eleva la
producción acumulada. El fenómeno ocurre porque la fuerza
de trabajo adquiere un mayor entrenamiento proveniente de la
repetición de las mismas labores manuales. En otras palabras,
el aprendizaje derivado de la producción acumulada produce
economías que se conocen como de aprendizaje.

El reconocimiento de las economías de aprendizaje se rea-
lizó por primera vez en la industria de la aviación. Alchian
(1963) identificó para esta industria una curva de aprendizaje.

1. Estudios relevantes incluyen M. Fuss, y L. Waverman, The Regulation
of Telecomunications in Canada Economic, Council of Canada (1981), W. J.
Baumol y M. Braunstein, “Empirical Study of Scale Economies and Produc-
tion Complementarities: The Case of Journal Publication,” Journal of Politi-
cal Economies (1977) y T. E. Keeler, “Railroad Costs, Returns to Scale and
Excess Capacity” Review of Economics and Statistics (1974).

76 Organización Industrial

En este estudio se muestra que el nivel de la productividad del
trabajo en esta industria es una función del número de aviones
fabricados previamente. La relación es la siguiente:

m = aN b (2.6)

donde m son los insumos de trabajo, N es el número acumulado
de naves aéreas fabricadas en la planta y a y b son constantes.
Linealizando la ecuación se tiene

log m = log a + b log N (2.7)

De acuerdo con estas ecuaciones, cuando b < 0, la industria ha
tenido aprendizaje, si b = 0, no lo hay, y si b > 0, no sería nada
favorable.

Subsecuentes estudios muestran un comportamiento similar
de la productividad de un gran número de situaciones.2 Baloff
(1965-1966) destaca que el fenómeno de “aprendizaje” no se
limita a los incrementos de la productividad del trabajo. Ocu-
rre también en sectores intensivos en capital, como el acero,
productos de papel, recipientes de vidrio, y de la manufactu-
ra automatizada de conductores eléctricos y de componentes
eléctricos. Por parte de los ingenieros que trabajan en el lugar,
Baloff remarcó la importancia de los elementos cognoscitivos
más que de los elementos manuales. Cada nueva planta tiene
un periodo de inicio, cuando los ingenieros están aprendiendo
a operarla. También mostró que los efectos del aprendizaje no
son continuos, como lo sugiere el modelo anterior: los efectos
del aprendizaje disminuyen y desaparecen después de que se

2. Ver, por ejemplo, L. Rapping, “Learning and World War In Produc-
tion Functions,” Review of Economics an Statistics (1965).

Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 77

cumple un cierto periodo. Finalmente, notó que el valor de b
varía entre productos y procesos, aun en la misma industria.
Alchian (1963), por ejemplo, muestra que el proceso de apren-
dizaje no es uniforme para las naves aéreas. Existe un diferente
valor de b en cada caso (Rapping, 1965).

4. Efectos de red

Los efectos de red son externalidades que se pueden
clasificar en dos tipos. La primera está dada por redes
físicas o de comunicación. La utilidad de los consumidores en
el consumo de este bien está positivamente asociada con el nú-
mero de consumidores demandando el mismo bien. El ejemplo
prototípico son los teléfonos, si tenemos teléfono y nadie más
tiene, no podríamos comunicarnos. Los teléfonos celulares, fa-
xes, telex y el e-mail son otros ejemplos. El segundo tipo está
dado por las redes virtuales, de software o hardware. En este
caso la utilidad se incrementa con el número de consumidores
compando el mismo bien por sus efectos en la disponibilidad
de un producto complementario. Un ejemplo es el caso de
las tarjetas de crédito en el que la utilidad del consumidor no
depende de cuantos consumidores la tengan, sino de cuantos
comercios la acepten. Sin embargo, esto último depende del
número de tarjeta habientes.

Cuando la demanda de mercado muestra una externalidad
de esta clase, la entrada a un mercado puede ser difícil. No es
suficiente tener un producto mejorado, con menor precio. Si el
producto no es compatible con los ya establecidos, la empre-

78 Organización Industrial

sa tiene que convencer a los compradores potenciales de que
suficientes compradores lo harán. Entre más grande el número
de consumidores esté amarrado con el estandar, más difícil será
la entrada.

En otras palabras, como señalan Pepall, Richards y Norman
(2006) es probable que estos mercados tengan una estructura
muy concentrada, incluso si no hay economías de escala por
el lado de los costos. Podría decirse así que las externalidades
en red son un caso de economías de escala por el lado de la
demanda.

5. Formas de medición y análisis empíricos
de economías de escala

5. 1 Estimación con funciones de costos

Para el estudio de las economías de escala Haldi y Whitcomb
(1967) proponen el uso de la siguiente curva de costos:
CT = aQb, donde CT = costo total, Q = producto y a y b son
constantes; b es entonces una medida de economías de esca-
la. Si b es menor que la unidad las economías de escala están
presentes y hay deseconomías a escala en el caso contrario.
Los autores estimaron coeficientes de escala para 687 clases de
equipo básico. Encontraron que 618 de éstos (90%) arrojaban
rendimientos crecientes, definidos como b < 0.90 para excluir
a los que no diferían significativamente de uno, dada la calidad
de los datos (cuadro 2.1). Haldi y Whitcomb (1967) también
estimaron las economías de escala en los costos de operación.
Definen los costos de operación como costos de la planta, me

Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 79

nos impuestos y costos de capital. Estiman una relación similar
a la anterior para el equipo nuevo y encuentran que los valo-
res de b están por debajo de uno para un gran porcentaje de
productos.

Cuadro 2.1
Economías de escala en la industria de Estados Unidos, 1967

Valor de los coefici- Equipo industrial Costos totales
entes de escala, b* básico de operación
Estimaciones %
Estimaciones % 4 12.5
1 3.1
Menores de 0.4 74 10.7 5 15.6
3 9.4
0.40-0.49 102 14.9 10 31.3
9 28.1
0.50-0.59 143 20.8 00
00
0.60-0.69 147 21.4 00
32 100
0.70-0.79 92 13.4

0.80-0.89 60 8.7

0.90-0.99 30 4.4

1.00-1.09 20 2.9

Por encima de 1.10 10 2.8

Totales 687 100

* Estimación de b en C = aq b.

Fuente: Haldi, D. Whitcomb (1967).

5.2 Estimación con funciones de eficiencia productiva

Hernández Laos (1993) propone un método de medición similar

al de Haldi y Whitcomb utilizando la relación entre la eficiencia

productiva y la escala. Este método de medición supone que

cuando los establecimientos operan a su máxima capacidad, el
nivel máximo de eficiencia que podrían alcanzar (π) depende
de su capacidad de producción (Q), es decir:

80 Organización Industrial

π= f(Q) (2.8)
El autor señala que en la práctica hay un número finito de

tecnologías que operan en cada industria. La función de escala
puede descomponerse en forma discreta en m diferentes nive-
les teóricos de eficiencia. Cada uno se relaciona con diferen-
tes capacidades máximas determinadas por las m tecnologías
asociadas a cada escala, es decir, Q1 < Q2 < Qm. Como f > 0, en
cada estrato tecnológico, la asociación entre Q y π es creciente.
Define Aj como el grado promedio de eficiencia intrínseca de
la tecnología j y supone que su magnitud depende de la ca-
pacidad máxima de operación de esa tecnología. Con las con-
sideraciones anteriores se especifica un modelo econométrico
para el cálculo de las economías de escala. Para cada estrato
tecnológico, caracterizado por una intensidad de capital y por
una capacidad de producción, estimó la siguiente función de
escala:

πi = AQiβ 0 < Q < Q 0 < β ≤ 1 y A > 0 (2.9)

De acuerdo con esta especificación, el nivel de eficiencia de
la empresa “i” crece conforme aumenta el tamaño relativo del
establecimiento (Qi ). Ambos se relacionan por la elasticidad β
que se supone constante en todo el rango de variabilidad de
Qi, expresado por la capacidad máxima de producción Q de la
tecnología en cuestión. Dentro de este modelo, las economías
de escala se expresan por medio del parámetro β que represen-
ta el efecto de la escala de operaciones en los índices de efi-
ciencia de las plantas industriales. Dado que las eco nomías de
escala son importantes en industrias que requieren de enormes
capacidades de producción, para lograr un nivel dado de efi-
ciencia, las industrias con menores valores de β serán aquellas
con mayores economías de escala.

Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 81

5.3 Escala mínima óptima

Un método alternativo de medición fue propuesto inicialmente
por Bain (1954). Consiste en estimar el tamaño de la empresa,
en la cual los costos son constantes y las economías de escala
posteriores resultan insignificantes. La Escala Mínima Óptima
(emo) derivada de esta manera se puede expresar en unidades
de producción o, de manera más útil, como porcentaje del
total del mercado relevante (sea un mercado nacional, regio-
nal o de producto). Bain complementó lo anterior con infor-
mación sobre la medida en que las plantas subóptimas tenían
desventajas de costos en comparación con las plantas de la emo.
Estimaciones con el método de Bain se encuentran en dos es-
tudios posteriores dedicados a industrias del Reino Unido y de
Estados Unidos. Se basan en entrevistas en las empresas y en
literatura técnica referente a cada sector (Pratten,1971, Scherer,
1975). Pratten encuentra que una serie de sectores tienen una
emo cercana a 100% del mercado y, en muchos sectores, unas
cuantas plantas óptimas podrían atender el mercado entero. No
obstante, en la mayoría de los sectores las desventajas de costos
de las plantas de menor tamaño son relativamente pequeñas y
llegan a 10% sólo en una cuarta parte de los casos.

Un método para calcular las desventajas de costo por no
producir en el tamaño mínimo eficiente es el de Caves (1985).
Consiste en comparar la productividad del trabajo de las plan-
tas mayores que producen el primer 50% de valor agregado
entre la productividad del trabajo del resto de las plantas. Si
no hay diferencia entre ambos grupos el indicador es 1; si es
mayor que 1 hay una penalización de costo a favor de las em-
presas mayores y viceversa en el caso contrario.

Los resultados de Scherer et al. (1975) de la escala míni-
ma óptima (emo) como porcentaje de los mercados ingleses y

82 Organización Industrial

estadounidenses se observan en el cuadro 2.2. Un argumento
de Scherer señala que debido al tamaño de sus mercados, las
escalas mínimas óptimas son en sí mismas insuficientes para
explicar los grados de concentración de la economía estadouni-
dense. En contraste, en economías de menor tamaño, éstos
pueden abarcar un mayor porcentaje del mercado. De ahí que
la planta emo represente una mayor proporción de la capacidad
requerida en el Reino Unido que en Estados Unidos. Más ade-
lante se verá que esa proporción puede ser aún mayor en el
caso de la industria mexicana.

Cuadro 2.2
Tamaños mínimos eficientes en el mercado inglés

y estadounidense

Industria EMO como % EMO como %
del mercado del mercado inglés

norteamericano 9.2
30.3
Cerveza 3.5 1.8
10.2
Cigarros 6.5 11.6
0.6
Manufacturas 0.2 9.0
6.1
Pinturas 1.4 15.4
4.4
Petróleo refinado 1.9 83.3
13.0
Zapatos 0.2

Aguas gaseosas 1.5

Cemento 1.7

Acero 2.6

Valores 1.4

Refrigeradores 14.1

Baterías de almacenaje 1.9

Fuente: F. M. Scherer et al. (1975).

Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 83

5.4 Técnica del sobreviviente

Stigler (1968) propuso la técnica del sobreviviente como una
forma para determinar el tamaño óptimo de las empresas per-
tenecientes a cierto sector. Un supuesto crucial de la técnica
del superviviente es que, para cada sector, el tamaño más efi-
ciente de una empresa o planta se hará evidente por su mejor
desempeño, mostrando una participación cada vez mayor en
el mercado respectivo. De ahí concluye que las economías de
escala se agotan en el intervalo en donde se ubica el tamaño
óptimo. En la práctica, la aplicación de este enfoque consiste
en clasificar al sector en estratos en dos momentos en el tiem-
po. Se observan las participaciones de cada estrato y los que
muestran un incremento que constituyen el tamaño óptimo,
dada la magnitud del mercado. Según Carlton y Perloff (1994),
cuando las empresas enfrentan condiciones de costos similares,
lo que muestran los estudios de la técnica del sobreviviente es
el tamaño eficiente de planta en tanto la industria remplaza sus
plantas obsoletas. Si las empresas enfrentan costos diferentes
o fabrican productos distintos sus escalas óptimas variarán y el
estudio de sobrevivencia sólo puede revelar el tamaño de las
plantas eficientes. En otras palabras, la medida de economías
de escala muestra cómo caen los costos cuando se incrementa
el producto y todo lo demás permanece constante. El cuadro
2.3 muestra la estimación hecha por Stigler para la industria
petrolera de Estados Unidos. El autor concluye que las plantas
muy pequeñas y muy grandes son ineficientes debido a que su
participación en el producto total está declinando.

84 Organización Industrial

Cuadro 2.3
Distribución de refinación de petróleo

Tamaño de la Porcentaje de la capacidad industrial
planta
% Total 1947 1950 1954

Menor a 0.1 8.22 7.39 6.06
0.1 - 0.2 9.06 7.60 7.13
0.2 - 0.3 5.45 4.99 7.28
1.5 - 2.5 17.39 23.64 22.45
2.5 - 4.0 21.08 19.69 15.54

Fuente: Stigler (1968: 19).

Otro ejemplo para ilustrar esta metodología corresponde a la
industria de la cerveza entre 1959 y 1979. Como se muestra en
el cuadro 2.4 las plantas pequeñas en esta industria perdieron
fuerza en tanto que las grandes crecieron; en otras palabras, las
economías de escala fueron crecientemente importantes en ese
periodo.

Cuadro 2.4
Número de plantas, 1959-1979

Capacidad anual 1959 1971 1979
(Miles de barriles)

0 – 25 11 2 2

26 – 100 57 19 8

101 – 250 51 19 6

251 – 2000 88 67 26

2001 – 3000 5 96

3001 – 4000 3 37

4000 + 2 7 20

Fuente: Elzinga (1986:215), citado en Carlton y Perloff (1994: 50).

Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 85

6. Las economías de escala en la industria mexicana

Las economías de escala son también importantes en la industria
mexicana y se han calculado en distintos periodos y con mé-
todos variados. Cassoni y Matar (1986) estiman las economías
de escala mediante tres enfoques: la función de producción, las
funciones de costos y la técnica del sobreviviente. Castañeda y
Garduño (2000) emplean una función producción y Hernández
Laos (1993) funciones de escala con base en los índices de efi-
ciencia. Por último, presentamos nuestros cálculos del tamaño
mínimo eficiente y la penalización de costos.

Cassoni y Matar (1986) seleccionaron 83 clases industriales
equivalentes a 62.8% del empleo y 62.5% de la producción de
1980. De acuerdo con los resultados de la aplicación de los
tres métodos mencionados, las 83 clases se dividieron en dos
grupos. El primero formado por los sectores en los que la evi-
dencia de los tres métodos fue concluyente (53 clases con una
participación de 47 y 50% de empleo y producción) y el otro
grupo donde los distintos métodos arrojaron resultados contra-
dictorios.

Los 83 sectores se agruparon en cinco categorías: econo-
mías de escala fuertes, débiles, rendimientos constantes a esca-
la, deseconomías de escala y economías y deseconomías fuer-
tes según la presencia e intensidad de las economías de escala
sugeridas simultáneamente por los tres métodos.

En los sectores con economías de escala fuertes se encuen-
tran las siguientes clases industriales: azúcar, galletas y pas-
tas alimenticias, aceites y grasas vegetales, almidones, cerveza,
pasta de celulosa y papel, productos químicos básicos, fibras
sintéticas, productos farmacéuticos y medicamentos, jabones,
detergentes, llantas y cámaras, ampolletas y envases de vidrio,
cemento, laminación primaria de hierro y acero, laminación
secundaria de hierro y acero, tubos, postes de hierro y acero,
radios, televisores y discos.

86 Organización Industrial

Cuadro 2.5
Rendimientos crecientes a escala y concentración

en la industria manufacturera mexicana

Evidencia de Índice de

rendimientos concentración

crecientes al 10% (1985)

11 Carnes y lácteos 53.7

12 Frutas y legumbres 36.1

13 Molienda de trigo 31.7

14 Molienda de nixtamal

15 Beneficio y molienda de café 45.2

16 Azúcar Sì

17 Aceites y grasas comestibles 46.9

18 Alimentos animales 12.3

19 Otros productos alimenticios 47.9

20 Bebidas alcohólicas 78.3

21 Cerveza y malta Sì 53.3

22 Refrescos y gas 15.7

23 Tabaco Sì 86.2

24 Hilados y tejidos de fibras blandas 35.7

25 Hilados y tejidos de fibras duras

26 Otras industrias textiles 46.5

27 Prendas de vestir Sì 38.0

28 Cuero y calzado 33.7

29 Aserraderos y triplay 31.4

30 Otros productos de madera 25.4

31 Papel y cartón Sì 39.9

32 Imprentas y editoriales 31.5

33 Petròleo y derivados

34 Petroquìmica básica

35 Química básica 47.8

36 Abonos y fertilizantes

37 Resinas sintéticas y fibras 70.3

38 Productos farmacéuticos 19.9

39 Jabones, detergentes y cosméticos 69.9

40 Otros productos químicos 49.8

41 Productos de hule Sì 54.1

42 Artículos de plástico 38.5

43 Vidrio y productos de vidrio Sì 73.5

44 Cemento 34.7

45 Productos de minerales no métalicos Sì 44.9

46 Industria básica de hierro y acero Sì 76.1

47 Industria básica de metales no ferrosos Sì 87.4

48 Muebles metálicos 17.6

49 Productos metálicos est. 26.3

50 Otros productos metálicos Sì 45.6

51 Maquinaria y equipo no eléctrico Sì 47.2

52 Maquinaria y aparatos eléctricos Sì 41.6

53 Aparatos electrodomésticos 77.1

54 Equipo y aparatos electrónicos Sì 57.4

55 Equipo y aparato eléctrico Sì 68.3

56 Automóviles Sì 61.4

57 Carrocerias, motores y partes Sì 51.8

58 Equipo y material de transporte Sì 78.5

59 Otras industrias manufactureras Sì 57.9

Fuente: Catañeda y Garduño (2000).

Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 87

Las clases industriales con economías de escala débiles son:
harina de maíz, vino, suéteres, otros tejidos y artículos de pun-
to, productos de cuero, edición de libros, hule y resinas, perfu-
mes y cosméticos, láminas, tubos de plástico, ladrillos, máqui-
nas de coser y filtros de líquidos y gases.

Castañeda y Garduño (2000) estiman una función de pro-
ducción para 46 sectores de la industria manufacturera para el
periodo 1972-1992, con información de las cuentas nacionales
y los acervos de capital del Banco de México. Encontraron que
un porcentaje considerable de la industria manufacturera mexi-
cana mostraba evidencia de rendimientos crecientes a escala.
Los autores estiman que la participación de los sectores con
rendimientos crecientes a escala aportaban 51.5% al PIB del
sector manufacturero en 1991. Por rama industrial el autor en-
contró 19 con rendimientos crecientes a escala que se muestran
en el cuadro 2.5


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