238 Organización Industrial
Cuadro 7.4
Cuadro 7.4
180 (64.80, 64.80)
EMPRESA 2 240 (54.00, 72.00)
360
180 (32.40, 64.80)
EMPRESA 1 240 EMPRESA 2 180 (72.00, 54.00)
360 240 (57.60, 57.60)
EMPRESA 2 360
Fuente: Carlton y Perloff (1994: 253). (28.80, 43.20)
180 (64.80, 32.40)
240 (43.20, 28.20)
360
(0, 0)
En suma, en una industria compuesta de empresas aproximada-
mente similares en la que ninguna tiene una ventaja operativa,
o una posición de liderazgo importante, es probable que el
modelo de Cournot sea el más apropiado. Cuando algunas em-
presas están dominadas por una empresa grande es más realista
tomar para el análisis un modelo tipo Stackelberg.
7. Implicaciones del oligopolio en el bienestar social
Como se recordará, en el monopolio hay una pérdida de bien-
estar social porque disminuye la producción y aumenta el pre-
cio. Desde el punto de vista de los consumidores se reduce el
excedente del consumidor. Para las empresas las ganancias son
las más altas posibles. Sin embargo, el resultado neto es des-
favorable para la sociedad. En el oligopolio sucede lo mismo,
pero en menor grado comparado con el monopolio. Esto se
comprueba al analizar el problema resuelto 1.
Flor BrowPnA G= 1ro−PEsAQsjem=Arac1ni−cyiQoLArielsiaueDltoom3ínguez Villalobos 239
pSuoplioon. gLaasqeume perxPeiAssat=esn1dQ−e2APQli=AanAQ=diQnu11ds+A−turQ=Qisat2QAsri1aA+AQy 2sBo,nyidqéuneticcaasd,asuincduursvtraiadeesduenmadnudoa-
( ) ( (( ) ( ))(( (() ())( ( ))(() ) () )) )T−22=01Q4−.5001π−IQ0C0)TB21=QπT2Qπ−5BB=1272=AC.Q-15I=0πT0T=21.δC0CδIQB−π−0π=IT−2Q(AT1BAQ(Q==CQπ1C−111Q−md1LRIiCcDO dCLe1CAPTd1nAQn=BI)C=−oaaseue1ooAT0Cebdad)Bt2Q=+n<Tsci=IumQ=12r=fnut=dueTCQ−πPPoTd−1iucse1cdrs=v−CdnB1osto=BIAlin−Bnan0tAA881aCvó=atT−<ae11−nrBC2nQrQo.gQQc=n=i=nC−nl5Tii=1ed=CQQaitCaatas−<Bct221dóiP.11δQnAeQ Ce++iCπ−dδoTQ1ACt=QBm+I−eo=ACnB−π1es−−odQBTa1B(s−QQA=QmB2Q1l<Td.to=itBQdQ(Q=Q+QyCd1C1alQo=1Q1−B−2=231Qarp1el2,AAd1Qsl=e−B=AdB)I2r1=2arCQ+dδQTCdCt−,0,sδe)Q<eQe=b2R+−osQu−<−πuT1oQ2πn11(32−s=sdCQ1QA−PδedCtn1Cδ1(QdBld1aCBpnQ(aQ=−A−C−C−1oπtCnCB−11iB1Q=0A88(alo.QlAdeQt<Q1TB2aneA2dB=Q12QB.aAQ(QQB=)d===1sCCj5Le1=fda20Q+r2QC1)==QIe1=<o+2iδe2aCiA<dC1Pi1TδeAnB1QQ)c++e−n=−o=sC1−C−Pπ(ssddQB11=−0Q1c1i1)(d−Qd=:A+−−Cdd1s<o−QQBQ−1−Bu0BB88QQ(Q=1−<i=eCQQQ−o1PQC<duC1+Qe1d1s1Bd2QQ.QdQQa−C2=mA−2Q=22CB51Ad1T−sB102A88=é2BQ)2CcQ2Q=Bed<<=Q12CtB−2=BP02Q1.dnQQAQ)p=Q++i−=−r=C+=)5.e1<C2QBo=1Q=1QoQ−i1C1tC−=<Cr−2PC31a1d1P−(QS1QQi1AnQd1++eBu2−11<−Clc1CδδCQCBQBCδ−QQAB=δi−BaQ088+1−−−se1Q−rππna<1A−2=Q21−QQQCQ(QB2AQ12B.aBnQQ21<=sQQC(B,QB5Q(AQ=e+Q3112=C1Q=s2d1.C1QQoAe−−<22=Q2+22sme1Pp11Ad1A2QC2−B++)QBL−==mtR1uC=−)1QB2e0s=Qd)1aQQd=−+−−a<Ap1211C−QQ2n−=de−CQ−BPPr31bd1Q(<1s11cQd1l−QQr−CQQaQQnBAaB−BQy0A88aQ−ue2=2−CCQ<)PP2−d1le1y12CQ2BP2P2Q.QQ1==B2ar=C2s)+Q25BrA2BQ=QA1Qm3Q1BACdmBcQ2g−B<<A−Q2v=a1P11A−Q1Q++==c1=−a11CCdio==QB−2==+a111C,−−pC1n=iQ1a−122−Q1Qd11QQsBy,1A<C11−−QCQ−QB+QdQrm−dd=QCdm−B−−Q1a−2=21+−−el21dQ1B2QQ2<BaQCuBQAaQeB2Q+Q2231isdQQQ+Q−a−eQi−e2s2−s121+−2−2a2QABnA131−212erQQBAt2−dnQ1s−C−dCClreeqs2−Qd−dm−31−1a2tCi−eQAa1mBuearuQQBCd131CQAapc2Qi+nCe1sQo2−An2pCs2cB−rBt2d−2brAdeiQrQ2cC−AlQólQieQa−stauoat122i2nCAisad21=esseQdQ−a−−pytnaBnQss231rtd1CrQCdieeie−oiem(a2eBn1Qn:2nQACdneoQ−duA−l22uAexauQCue1−:csdpn1ssAcod2cQr)ttaQoienrró2sei2ssaconytaioudqnjucsrétuoevomeneulatgmtaáinalcldspoainated:raaspeter.lidctripooLoeilooaass--
= 100 − 2Q Industria B de benπ eA1f=icIiTos− CdTe =la(1e−mQAp)Qre1ds−a<CC1AQ:B 1<=1Q1 − Q2 − Q2Q1 − C QA 1
La función 1
QPQ−8811))−((=-2-2200Q4Q41..P050010Q000))011===2 QQ5−5111227702..--55000Q00..00−00211lDQaQQQe111QQfr=ui22vnP1ac−=nióQ1dπ0n2oB01π−2d−y=BCe22IdQB=Tbe+I−esTdnpC−πeTeCAfj1a=iTc=n(i=1IodT−(so1−Q−dQCBQe)T1QB:l1)=aQ−(2δ1e(δδδ−πCQm−πQ(BB1BCQ11p1+BA=r=)d+eQ11)sd1Q−−a−)12Q2CQ=22QA1:Q=1Q−1−Q1Q−Q=22Q−2Q−1−2Q1C−C1−QBQBQ2++21−2Qdd−1Q−Qd22 C2e−QBC1dQB−1oQC+n2 Ad−dQQed11Q, 2
( ) ( )π B2
= IT − CT = 1 − QB Q2C−( QC)B=+1d8QQ2+=QQ2 2 − Q1Q2 − Q2 − CBQ2 − dQ2
2
− Q1Q2 dRDLaeeesrdoicvolavanninedtidn edodaQdoy2 =dldae1es−sldpaQQoe1i1sj−n2a=CdencBud31u−so−tadrcQi31aio2C:enδδ sBeπ:Q+CsQCCBQ22A(dpA(=(Q==QaQd1d1y1 r)0)0a)<=−<Q=−=−CQ1QC0280881B.QB.15QQ=−5<P< y+P++23111QQQQQ−22222−31sCeCB oB−b−dtdiene
0 50 1 1 1 1 2
QB = Q1 + Q2 = 3 − 3 CB + d + 3 − 3 CB − d = 3 (1 − CB )
− Q1Q2
8)(165.067) = 5.50
(7)(66.67) = 88.67El precPio= 1e0s0 −P2=Q1 − QB = 1 + 2 CB
3 3
.28)(180) = 32.4
Q2 − Q1Q2 P = 100 − 2Q
2
240 Organización Industrial
Resumen
1. El oligopolio es una estructura de mercado que se caracteri-
za por el reducido número de empresas. No existe una sola
teoría del oligopolio porque las decisiones sobre precios,
producción, publicidad e inversión implican consideracio-
nes estratégicas distintas.
2. Cuando toma sus decisiones, la empresa debe ponderar las
reacciones de sus competidores, y saber que éstos también
ponderan sus reacciones a sus propias decisiones. Los admi-
nistradores de una empresa evalúan las potenciales conse-
cuencias de sus decisiones; deben además suponer que sus
competidores son tan racionales e inteligentes como ellos.
3. La esencia del modelo de Cournot es que cada empresa
considera que el nivel de producción de su competidor es
fijo y decide en consecuencia cuánto fabricar. Se supone
que no hay entrada de empresas, los productos son homo-
géneos, y las decisiones de las empresas se toman en un
solo periodo.
4. En el modelo de Bertrand la variable estratégica escogida
por las empresas es el precio y no la cantidad. Como el bien
es idéntico, es decir homogéneo como en el caso de Cuor-
not, el precio que fijan las empresas por sus productos es el
precio competitivo.
5. La confrontación entre los modelos de Cournot y Bertrand
ha sido un punto central de la teoría del oligopolio. Se co-
nocen por lo menos tres formas de resolver el dilema de la
Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 241
elección entre los dos modelos: abandonar la hipótesis del
producto homogéneo, suponiendo que hay diferenciación
de producto, y la hipótesis de los costos marginales cons-
tantes y reconocer las restricciones de capacidad de las em-
presas para satisfacer la demanda del mercado.
6. En el modelo de Stackelberg las empresas deciden sus ni-
LvoelsesmdoedeplroosdudceciCóonudrneoPmtA ay=n1de−eraQSAsteaccukeenlbceiargl y no simultánea.
son representa-
ciones alternativas de coQmA =pQo1rt+aQm2 iento oligopólico. En una
industria compuesta dePBem= 1p−rQesBas aproximadamente simi-
lares, en la que ninguna de tiene una ventaja operativa o
una posición de liderazCgBo1 =imCBp−odrtante, es probable que el
modelo de Cournot sea del< mCpoBár<s 1apropiado. Cuando algunas
empresas están dominadas una empresa grande, es más
realiπstAa1 =toITm−aCr Tpa=r(a1 −eQl Aa)nQá1 −lisCisAQu1 n= Qm1 o− dQe12 l−oQt2iQp1o− SCtAaQc1kelberg.
01Q1Q2 δπ B1
δQ1
Problemas = 1 − 2Q1 − Q2 − CB +d
( ) ( )π B2 = − Q2 − −
= IT − CT 1 − QB Q2 − CB + d Q2 = Q2 − Q1Q2 2 CBQ2 dQ2
1. Una industria está compuesta de tres empresas, una tiene
costos idénticos C( Q ) = 18Q + Q2 . La demanda de mercado
es Q = 150 − P .
a) ¿Cuál es el precio,ClaA(pQr)o=d8uQcc+iQón2 y el beneficio de equilibrio
b) ¿sCiolanveimenpereasalatieemnepQrue=ns1a0co−1m0y.5pP2orftuasmioinenartosed, esi Cournot? las res-
después
tantes optan por un judeg<oCBd<e1Cournot? (Pista: considere cui-
dadosamente si la fusión podría producirse usando ambas
plantas de la original o apenas aquélla de una de ellas).
c) ¿Qué pasa si los costos son C(Q) =18Q? (Carlton y Perloff,
1994).
P = 100 − 2Q
( )π A1 Q2
= IT − CT = 1 − QA Q1 − C QA 1 = Q1 − 1 − Q2Q1 − C QA 1
242δπ B1 = 1 − 2Q1 − Q2 −OCrBg+andización Industrial
δQ1
− CT = (1 − QB2).Q 2L−a(CeBm+pdre)Qsa2 =AQ2h−a Qd1Qes2a−rrQo22ll−adCoBQu2 n− dnQu2evo producto y debe
odCe(dcQoid)si=ru1sn8iiQdina+sdQtea2sladlea capacidad suficiente para producir una
producción. Se esperan unos costos de
pdCerAo( dQinu)sct=ac8ilóaQcni+ódQne)2,CsAe( Qe)s=tim8Qa + Q2 (no hay costos de capacidad
demanda del producto de
una
Q = 10 − 0.5P . Además, una empresa rival, B, ha desarrolla-
do en el corto plazo un producto similar y también instalará
suficdie<nCteB c<a1pacidad para producir una o dos unidades. Se
espera que la empresa B tenga costos idénticos y opte por
un juego de Cournot. Represente esta situación como un
juego de forma extensiva y deduzca cuál es la capacidad de
instalación de las empresas A y B. (Carlton y Perloff, 1994).
3. Una industria está compuesta de dos empresas con costos
+loQ22p.rimLaesroempuperdeesans
idénticos C( Q ) = 5Q pueden coludirse o
competir. producir Qm (la mitad
Si hacen
de la producción del monopolio Qm). Si una empresa se
colude y la otra compite, la segunda produce Q** que maxi-
miza sus beneficios, dado que la otra produce Qm. Si ambas
compiten, realizan un juego de Cournot y cada una produce
Qn. Calcule la producción y los beneficios que resultan si la
curva de demanda del mercado es Q = 125 − P . Represente
sus resultado como un juego de forma normal, ¿cuál es el
equilibrio de Nash, si se juega una vez? (Carlton y Perloff,
1994).
4. Suponga que existen dos empresas idénticas, la 1 y la 2, que
atienden un mercado en el cual la curva de demanda para
los consumidores es P = 100 − 2Q . Los costos marginales de
cada empresa son de 10.00 dólares por unidad.
Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 243
a) Encuentre la curva de reacción de cada empresa.
b) Calcule la producción en el equilibrio de Cournot para
cada empresa.
c) Encuentre cuál es la producción total de la industria, y
cuál es el precio de mercado.
d) Calcule los beneficios de cada empresa (Pepall, Richards
y Norman, 2002: 245).
5. Suponga que existen dos industrias A y B, y que cada una
es un duopolio. Las empresa de la industria A son idénticas,
su curva de demanda inversa es PA = 1 − QA y cada empresa
tiene costos unitarios constantes, cA < 1. Las de la industria
B, tienen una curva inversa de demanda similar, PB = 1 − QB .
Sin embargo, las empresas no son idénticas. La empresa 1
tiene unos costos unitarios, CB1 = CB − d mientras la 2 tiene
unos costos unitarios más altos, CB2 = CB + d donde. Las em-
presas de cada industria juegan un juego de Cournot.
a) Resuelva el resultado de Cournot en cada industria y
muestre que la producción total de la A es la misma que
la de la industria B.
b) Muestre que el índice Herfindahl en la industria B es ma-
yor que el de la A.
c) ¿El bienestar social es más alto en la industria A o B ?
d) Explique por qué es más alto el bienestar social en la
industria más concentrada. (Pepall, Richards y Norman,
2002: 278).
6. La demanda de mercado para el agua mineral es P= 20 − 9 Q
2
Dos empresas producen el líquido, cada una tiene un costo
marginal constante de 2.00 dólares.
244 Organización Industrial
a) ¿Cuál es el precio y la cantidad de equilibrio en el merca-
do cuando cada empresa se comporta como un duopo-
lio de Cournot, escogiendo sus cantidades? ¿Cuáles son
los beneficios de la empresa?
b) ¿Cuál es el precio y la cantidad de equilibrio en el mer-
cado cuando cada empresa adopta un comportamiento
de duopolio de Bertrand, escogiendo el precio? ¿Cuáles
serán los beneficios de la empresa? (Pepall, Richards y
Norman, 2002: 263).
7. Imagine que existen dos salones de belleza, localizados a
lo largo de la calle Main, no muy alejados y que tienen el
mismo costo unitario. En particular, un salón tiene un costo
por unidad de 10 dólares, mientras que el otro lo tiene de 20
dólares. El salón con el costo más bajo, “Cheap-Cuts”, está
localizada del lado este de la calle, X = 0. El salón con el
costo más alto, “El Ritz”, se localiza al oeste, X = 1. Hay 100
consumidores potenciales, quienes viven esparcidos unifor-
memente a lo largo de una milla y que están dispuestos a
pagar 50 dólares por un corte de cabello en sus propias ca-
sas. Si un consumidor tiene que viajar para el corte de cabe-
llo, incurre en unos costos de 5 dólares por milla recorrida.
Cada salón quiere fijar un precio para un corte de cabello
que maximice sus beneficios:
a) La función de demanda de cada uno de los dos salones
no se ve afectada por un salón tenga costos más altos y el
otro más bajos. Sin embargo, la función de reacción de los
salones sí se ve afectada. Determine la función de reacción
para cada salón. ¿Cómo afecta a la función de reacción un
aumento del costo unitario?
Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 245
b) Calcule los precios de equilibrio de Nash para este mo-
delo. Compare estos precios con la siguiente afirmación:
“Como cada salón tiene unos costos unitarios de 10 dó-
lares por corte de cabello, y cada uno desea colocar un
precio por corte que maximice los beneficios del salón,
el precio de equilibrio equivaldrá a 15 dólares, precio
que es mayor al costo marginal de cortar el cabello”.
Explique por qué los precios cambian y como lo hacen.
Podría ayudarle a explicarlo si dibuja la función de reac-
ción cuando los salones son idénticos y la compara con
la función de reacción cuando los salones tienen diferen-
tes costos (Pepall, Richards y Norman, 2002: 271).
8. Considere el siguiente juego: la empresa 1, la líder, selec-
ciona una producción Q1, la empresa 2 observa su com-
portamiento y escoge su propio nivel de producción, Q2. El
precio que resulta es el que satisface la curva de demanda
de la industria: P = 200 − Q1 − Q2 .
Ambas empresa tienen costos fijos de cero, y un costo marginal
constante de 60.00 dólares.
a) Derive la función de reacción de la empresa seguidora,
dibuje esta ecuación en un diagrama, en el cual q2 apa-
rezca en el eje vertical y q1 en el eje horizontal. Indique
el intercepto con el eje vertical, el intercepto con el eje
horizontal y la pendiente de la función de reacción.
b) Determine la producción de equilibrio de cada empresa
en el juego de líder. Muestre que la curva de reacción
de la empresa 2 está considerada en este equilibrio en la
función de mejor respuesta de la empresa 2, ¿Cuáles son
246 Organización Industrial
los beneficios de la empresa 1 en el equilibrio? (Pepall,
Richards y Norman, 2002: 275).
9. Considere el siguiente duopolio. La demanda viene dada por
P = 10 – Q, donde Q = Q1 + Q2. Las funciones de costos de
las empresas son C1(Q1) = 4 + 2Q1 y C2(Q2) = 3 + 3Q2
a) Suponga que las dos empresas han entrado en la industria,
¿cuál es el nivel de producción que maximiza los beneficios
conjuntos? ¿Cuánto producirá cada empresa? ¿En qué varia-
ría su respuesta si las empresas aún no hubieran entrado en
la industria?
b) ¿Cuáles son los niveles de equilibrio de la producción y los
beneficios de cada empresa si no cooperan? Utilice el mode-
lo de Cournot. Trace las curvas de reacción de las empresas
y muestre el equilibrio.
c) ¿Cuánto debería estar dispuesta a pagar la empresa 1 para
comprar la 2 si la colusión es ilegal, pero la absorción no?
(Pindyck y Rubinfeld, 1995: 406).
10. Un monopolista puede producir con un costo medio (y mar-
ginal) constante de CMe = CMg = 5. La empresa se enfrenta a
una curva de demanda del mercado que viene dada por
Q = 53 – P
a) Calcule el precio y la cantidad maximizadoras de los be-
neficios de este monopolista. Calcule también sus bene-
ficios.
b) Suponga que entra una segunda empresa en el mercado.
Sea Q1 el nivel de producción de la primera y Q2 el ni-
vel de producción de la segunda. Ahora la demanda del
mercado viene dada por Q1 + Q2 = 53 – P.
Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 247
Suponiendo que esta segunda empresa tiene los mismos costos
que la primera, formule los beneficios de cada una en función
de Q1 y Q2.
c) Suponga (como en el modelo de Cournot) que cada em-
presa elige su nivel de producción maximizador de los
beneficios también suponiendo que el de su competido-
ra está fijo. Encuentre la “curva de reacción” de cada em-
presa (es decir, la regla que genera el nivel de produc-
ción deseado en función del nivel de su competidora).
d) Calcule el equilibrio de Cournot (es decir, los valores de
Q1 y Q2 con los que ambas empresas obtienen los mejo-
res resultados posibles dado el nivel de producción de
su competidora). ¿Cuáles son el precio y los beneficios
del mercado resultantes de cada empresa? (Pindyck y
Rubinfeld, 1995: 455).
11. Volvamos al caso de las dos empresas que tienen el mismo
costo medio y marginal constante, CMe = CMg = 5, y que se
enfrentan a la curva de demanda del mercado,
Q1 + Q2 = 53 – P. Ahora utilizaremos el modelo de Stackel-
berg para ver qué ocurrirá si una de ellas toma la decisión
de producir antes que la otra.
a) Suponga que la empresa 1 es un líder de Stackelberg (es
decir, toma sus decisiones de producción antes que la
2). Encuentre las curvas de reacción que indican cuánto
producirá cada una en función del nivel de producción
de sus competidora.
b) ¿Cuánto producirá cada empresa y cuántos beneficios
obtendrá? Si cada empresa está en el equilibrio de Stac-
kelberg, mientras la otra en el de Cournot, ambos inicial-
248 Organización Industrial
mente producen 24 unidades y la producción total será
de 48 unidades. El precio de mercado será de 5 (igual al
costo marginal). Sin embargo, es imposible especificar
exactamente dónde estará el nuevo punto de equilibrio.
Esto es porque ningún punto es estable cuando ambas
empresas adoptan el modelo de Stackelberg (Pindyck y
Rubinfeld, 1995: 455).
Preguntas de reflexión
1. Hay tres críticas frecuentes al modelo de Cournot: i) Las em-
presas (q ) no utilizan como variable estratégica la cantidad
producida, sino el precio; ii) no toman sus decisiones de ma-
nera simultánea; iii) desconocen la función de costo de los
competidores y la noción de equilibrio de Nash. Es decir, para
escoger su estrategia las empresas no buscan ningún equilibrio
de Nash. Presente argumentos que defiendan el modelo de
Cournot como forma de estudiar el comportamiento de ciertos
oligopolios. ¿En qué tipo de situaciones se aplican estos argu-
mentos? (Cabral, 1997: 51).
2. ¿En qué tipos de mercados esperaría que fuesen oligopolios
y por qué? (Carlton y Perloff, 1994: 266).
3. ¿En qué tipos de mercados los oligopolios se coluden y
cuándo operan sin cooperar? (Carlton y Perloff, 1994: 266).
4. ¿En qué circunstancias no paga a las empresas el coludirse
con otras empresas en un juego repetido? (Carlton y Perloff,
1994: 266).
Flor Brown Grossman y Lilia Domínguez Villalobos 249
5. ¿Debería el gobierno regular el oligopolio no cooperativo
para promover la eficiencia? Si es así, ¿debería regular pre-
cios, número de empresas, o algo más? (Carlton y Perloff,
1994: 266).
6. Explique las diferencias en términos del bienestar económico
entre los modelos de Cournot, Stakelberg y Bertrand.
7. ¿En qué condiciones los equilibrios de Cournot y Bertrand
son el mismo? (Carlton y Perloff, 1994: 266).
Bibliografía
Cabral, L., Economía Industrial, Madrid, Mc Graw Hill, 1997.
Carlton, D. y J. Perloff, Modern Industrial Organization,
Nueva York, Harper Collins College Publishers, 1994.
Pepall, L., Richards,D. y G. Norman, Industrial Organization:
Contemporary Theory and Practice, Mason, South- Western
Thomson Learning, 2002.
Pindyck, R., y D. Rubinfeld, Microeconomía, Madrid, Prentice
Hall, 1995.
Scherer, F., Industry Structure, Strategy, and Public Policy, Nue-
va York, Harper Collins College Publishers, 1996.
Tirole, J., The Theory of Industrial Organization, Cambridge,
The MIT Press, 1992.
Capítulo 8
Comportamiento estratégico
e impedimento a la entrada
En el caso de la teoría del oligopolio estudiada en los capítulos
anteriores, el equilibrio depende en enorme medida de lo que
una empresa piensa que hará su rival en una situación concre-
ta. El análisis se centró en las decisiones de producto y precios
por parte de los oligopolistas. Las empresas tomaban como
dada la estructura de mercado, la tecnología y las preferencias
de los consumidores. En este capítulo se aborda la gama de
modalidades de competencia distintas de los precios que son
de naturaleza estratégica.
Las empresas compiten por la participación en el mercado y
esto se refleja a menudo en las distintas estrategias de precios
que se dan en el mercado; en esta lucha las empresas aprove-
chan sus ventajas competitivas y eventualmente pueden apro-
vecharlas para obtener ganancias positivas.
251
252 Organización Industrial
En este 1. Mercados impugnables. Son mercados con
capítulo altas economías de escala en los que la amenaza
examinamos de entrada determina la fijación de un precio de
cuatro competencia
temas: 2. Comportamiento estratégico y creación de
barreras de entrada. En los mercados oligopóli-
cos las empresas tienen la posibilidad de manipular
a sus rivales desarrollando o creando asimetrías que
se erigen en barreras a la entrada que les permiten
aumentar sus ganancias.
3. Precios depredadores. Se refiere a la estrate-
gia de bajar el precio para sacar a los rivales del
mercado y subirlo una vez que éstos lo abandonan.
4. Precios límite. Las empresas fijan su precio y
producción en el nivel que evita la entrada de nue-
vas empresas o la expansión de las rivales.
1. Mercados impugnables
La presencia de economías de escala es insuficiente para gene-
rar barreras a la entrada si se admite que no existen obstáculos
legales al ingreso y puede ser consistente con una situación de
entrada con beneficio cero. Varios autores, entre ellos Baumol,
Panzar y Willings (1982), han cuestionado que las barreras pro-
puestas por la teoría sean eficaces. Según este autor siempre
se está pensando en entrantes débiles cuando es más probable
que las condiciones de producción afecten tanto a las empre-
sas establecidas como a las entrantes. Esta idea es la base de la
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 253
teoría de los mercados impugnables. Los entrantes potenciales
en el mercado impugnable poseen dos propiedades. Primero,
elaboran el mismo producto y emplean las mismas técnicas a
las que tienen acceso las empresas establecidas, lo cual asegura
que los entrantes potenciales no tendrán desventaja de costo y
la entrada será libre para ellos. Segundo, los entrantes deben
evaluar la rentabilidad de la entrada con base en los precios
anteriores a la entrada que fijó la empresa establecida. En otras
palabras, hay simetría entre competidores potenciales y estable-
cidos, lo que implica que la empresa entrante no es más débil
que la establecida. Esto evoca la posibilidad de competencia
entre empresas multiproductoras con una serie de capacidades
tecnológicas y financieras. Adicionalmente hay otras condicio-
nes. Los costos fijos son independientes de la escala de pro-
ducción y sólo pueden reducirse por el cierre de actividades
(costos casi fijos) y el capital está disponible para otros usos. En
otras palabras, la entrada y la salida es libre porque los compe-
tidores pueden hacer una u otra cosa sin pérdida de capital si la
establecida cambia los precios (Jacquemin, 1987). Es decir, no
hay costos irrecuperables para las empresas entrantes.
Supongamos una empresa con una tecnología de rendi-
mientos crecientes: C(Q) = Cf + CQ y la ganancia libre de costo
fijo: =max [P (Q)-C ]Q. Hay una sola empresa establecida en la
industria que cobra Pc y ofrece la cantidad Qc ; las otras empre-
sas están fuera. El precio y la cantidad impugnables se obtienen
de la intersección de la curva de costo medio con la demanda,
como se ve en la gráfica 8.1.
254 Organización Industrial
Pesos Gráfica 8.1
Equilibrio en un mercado impugnable
Demanda
PM
Costo medio de
Pc largo plazo
Costo marginal de
largo plazo
QM Qc Cantidad
Ingreso marginal
La configuración de un mercado es sostenible cuando no ofre-
ce posibilidad de entrada redituable. Como el precio de la em-
presa establecida cubre sólo los costos medios, con la entrada
el precio caería por debajo del costo, esto es Pe Q e ≤ C(Qe ). Es
decir, un entrante con acceso a la misma tecnología que la
establecida no puede entrar con ganancia mediante un precio
más bajo. El mercado es impugnable cuando la configuración
de equilibrio es sostenible. El monopolio es viable en tanto sus
ganancias son mayores que el costo fijo; la empresa pierde si
cobra un precio menor que sus costos fijos. Si aquél está por
encima de éstos suscitará la entrada y no será sostenible. En Qc
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 255
y Pc hay una sola empresa, pero con ganancias nulas; para que
sea viable y sostenible es necesario que PQi = C(Qi ). Es decir,
dada la amenaza de entrada, el monopolio fija el precio que
le permite cubrir apenas sus costos. En un mercado perfecta-
mente impugnable, si la establecida eleva el precio sobre Pc,
habría entrada. El entrante puede obtener beneficios hasta que
la establecida responda y salir después de recuperar su inver-
sión y con la ganancia que obtuvo mientras estuvo dentro. Esta
estrategia se llama “pegar y huir”.
En este sentido, la noción de un equilibrio contestable es
una generalización del equilibrio de competencia perfecta. La
mera amenaza de entrada disciplina a la establecida. Cualquier
precio que genere una ganancia para la establecida también
le redituará a la entrante; la única forma en que la estableci-
da puede evitar la entrada es fijar un precio que genere cero
ganancias.
Bailey y Baumol (1984) consideran que los mercados de
los servicios de transporte, especialmente el de las aerolíneas,
son impugnables. En muchas rutas los costos fijos del avión
son altos en relación con la demanda y por tanto esto limita el
número de empresas que pueden ofrecer el servicio. Sin em-
bargo, no hay costos irrecuperables debido a la existencia de
arrendadoras y los mercados de segunda mano. Dado que es
posible cambiar los aviones entre rutas, la amenaza de entrada
eliminaría la habilidad de los pocos competidores para ejercer
un poder de mercado; si el precio subiera por encima de Pc la
entrante podría entrar, pegar y huir.
Hay evidencia de que la industria aeronáutica no es perfec-
tamente impugnable. Parte de esa evidencia es anecdótica. Las
principales líneas de aviación no quebraron cuando aparecie-
ron las compañías de bajo precio, como People Express, South
256 Organización Industrial
West y Air West. Como señalan Waldman y Jensen (2001), no
se dio un desplazamiento absoluto de las compañías más im-
portantes. Otros estudios de orden estadístico1 refutan el ar-
gumento de que la industria de la aviación es perfectamente
impugnable. Los mismos autores señalan que el mayor uso de
esta teoría recae en el campo del comercio internacional, don-
de podría utilizarse para explicar el efecto de la competencia
potencial extranjera en los mercados nacionales. Cabe aclarar
que así como la competencia perfecta sirve como punto de
referencia, aunque las industrias no sean perfectamente com-
petitivas, la contestabilidad puede servir como referencia en un
entorno con empresas que son multiproductoras.
Una característica del enfoque de los mercados impugna-
bles es que no hay costos irreversibles. Cuando éstos se incor-
poran al análisis se aprecia que tienen un papel importante en
la creación de barreras a la entrada.2 Estos costos son costos de
inversión que no es posible recuperar. Entre más específicos
son los activos, más difícil es recuperar los costos y por tanto
el capital no puede tener un uso alternativo. El ejemplo clásico
son los rieles de ferrocarril, cuyo costo no se puede recobrar.
Adicionalmente un contrato laboral o de arrendamiento difi-
culta la recuperación del capital en la salida de una empresa.3
1 Como los de G. D. Call, y Keeler, T.E., “ Airline Deregulation Fares and Mar-
ket Behaviour: Some Empirical Evidence,” in Analytical Studies in Transport
Economics, ed. D. A (Nueva York, 1985) y T. G. Moore, “Us Airline Deregu-
lation,” Journal of Law and Economics (abril, 1986).
2 Según G. Stigler, Friedland, “The Literature of Economics: The Case of Ber-
le and Means,” Journal of Law Economics (1983).), las barreras a la entrada
se definen como costos de los que están libres las empresas que ya están
en el mercado, pero en los que tienen que incurrir las empresas que desean
entrar a éste.
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 257
Jacquemin (1987) señala que los costos irreversibles crean una
asimetría entre la empresa establecida y la entrante; de hecho
esta fracción de inversión ya no es parte de los gastos de la
primera, en tanto que la segunda debe considerarla como un
gasto. El entrante sabe, por tanto, que el valor chatarra de esa
inversión será cero o menor que el costo y debe estar seguro
de que los ingresos serán suficientes para compensar el ries-
go de perder esta parte de la inversión que es irreversible. La
presencia de costos irreversibles, al implicar un compromiso
irrevocable, da pie a la posibilidad de modificar las expectativas
de los entrantes en una forma creíble.
2. Comportamiento estratégico y creación
de barreras a la entrada
En una situación de oligopolio en donde hay pocos competi-
dores las empresas están en interdependencia de tal forma que
la mejor política para una empresa depende de la que siguen
sus otros competidores. Los competidores están en el mercado
o fuera de éste, rara vez toman decisiones simultáneamente.
Las empresas oligopólicas pueden manipular a sus rivales si
3 Como señala J. Tirole, The Theory of Industrial Organization (Cambridge,
1992) todos los costos fijos son sumergidos en cierta manera y debido a la
presencia de imperfecciones en el mercado que impide la venta instantánea
de maquinaria o la contratación de trabajadores. En otras palabras, la seme-
janza entre los costos fijos y los irreversibles reside en que no dependen de
la escala de producción, pero estos últimos no dependen de la duración
del periodo de producción. Sin embargo, la recuperación es un asunto rela-
tivo. Si alargamos el período, los costos irreversibles pasan a ser sólo fijos.
Los contratos a menudo tienen cláusulas de castigo para rescindirse y la
maquinaria puede venderse en mercados de segunda mano, aunque tal vez
a precios menores.
258 Organización Industrial
desarrollan o crean asimetrías que se erigen en barreras a la
entrada que les reditúen ganancias positivas, a diferencia de un
comportamiento más pasivo, en el cual las ganancias positivas
dependen de las barreras a la entrada “naturales” o determina-
das por la tecnología.
En la lucha para crear, mantener y expandir las posiciones
de mercado favorables, las acciones de las empresas intentan
no sólo afectar la conducta actual de los rivales en forma directa
sino también indirecta para alterar la estructura de mercado de
forma que restrinja las acciones subsecuentes de los rivales. En
este proceso dinámico las estrategias del mercado o conducta
(las variables de control) interactúan con la estructura de mer-
cado (variable de estado) y la conducta actual puede volverse
parte de la estructura futura mediante inversiones estratégicas
de las empresas para impedir la entrada y reducir la movilidad
intraindustrial (Encaoua, 1980).
Se conoce como comportamiento estratégico la serie de ac-
tos que emprende una empresa para influir en el entorno del
mercado a fin de aumentar sus utilidades. Shelling (1960) de-
finió como movida estratégica aquella que influye la selección
de nuestro rival en una forma favorable a nosotros al afectar las
expectativas del rival acerca de nuestro comportamiento futuro.
Se puede hablar de comportamiento estratégico cooperativo
y no cooperativo. El primero representa los actos que facilitan
que las empresas de una industria coordinen sus actos y limi-
ten las respuestas competitivas.4 El comportamiento estratégico
cooperativo aumenta las utilidades de todas las empresas de un
mercado porque disminuye la competencia (Carlton y Perloff,
1994). Una empresa adopta un comportamiento estratégico no
4 El término cooperativo no implica necesariamente que las empresas hayan
llegado a un acuerdo explícito para emprender ese comportamiento.
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 259
cooperativo con el propósito de perjudicar a sus rivales y, por
consiguiente, para beneficiarse. Las empresas usan muchas téc-
nicas para evitar que sus rivales entren al mercado, para sacarlos
de éste o para reducir su tamaño. El comportamiento estratégico
no cooperativo, por regla general, mejora las utilidades de una
empresa y merma las utilidades de las empresas competidoras.5
En la lucha para crear, mantener y expandir las posiciones de
mercado favorables, las acciones de las empresas intentan no
sólo afectar la conducta actual de los rivales en forma directa
sino también indirecta para alterar la estructura de mercado de
forma tal que restrinja las acciones subsecuentes de los rivales.
En este proceso dinámico, las estrategias del mercado o con-
ducta (las variables de control) interactúan con la estructura de
mercado (variable de estado) y la conducta actual puede vol-
verse parte de la estructura mediante inversiones estratégicas
de las empresas para impedir la entrada y reducir la movilidad
intraindustrial (Encaoua, 1980).
La construcción estratégica de barreras a la entrada requiere
dos condiciones según Jacquemin (1987):
1) La empresa que emprende tal política debe asegurar su cre-
dibilidad a los ojos de sus rivales y debe demostrar que se-
guirá su estrategia, independientemente de los actos de este
último. Para modificar las expectativas de sus rivales en una
forma creíble se requiere un compromiso irrevocable si la
información es completa, pero si es incompleta, un compro-
miso se percibe como irrevocable. Esto puede implicar que
la empresa limite sus propias opciones; nadie puede atar a
otros, si no se ata así mismo o parece estar atado.
5 En este capítulo vamos a revisar exclusivamente el comportamiento no
cooperativo.
260 Organización Industrial
2) La empresa debe estar segura de la redituabilidad de su
estrategia en el sentido de que el gasto causado por esta
política se compensará con el ingreso adicional obtenido de
ésta.
Las condiciones anteriores implican asimetría. Si dos empresas
son idénticas, ambas estarán en igualdad de condiciones para
amenazarse una a la otra. En el comportamiento estratégico
para impedir la entrada se distinguen acciones ligadas al compor-
tamiento de precios y aquellas que no lo están. Estas últimas se
analizan en el siguiente capítulo.
3. Precios depredadores
Una empresa aplica los precios depredadores cuando primero
baja su precio para sacar a los rivales del mercado y los sube
cuando han salido. Esta táctica también ahuyenta a los entran-
tes. La depredación de precios es una inversión en poder de
mercado y como toda inversión es inherentemente dinámica.
En el corto plazo implica pérdidas, pero al deshacerse de los
rivales e incrementar su poder de controlar el precio obtiene
ganancias superiores a sus pérdidas iniciales. Suponga que el
depredador siempre puede colocar mercancía en el mercado
a costo marginal y medio constante y que esta empresa baja el
precio por debajo de su costo marginal.
Las condiciones de rentabilidad de una estrategia de depre-
dación se examinan en la gráfica 8.2 que muestra la primera
secuencia.
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 261
Gráfica 8.2
Imposición del precio predador: fase 1
Pesos
Demanda
Costo medio de corto Costo marginal de
plazo corto plazo
LM F G C = Costo medio
de largo plazo
BK
A I H P (depredador)
J Qc Q Predador Cantidad
Q’ depredador Q’c
En contraste a la empresa depredadora, la “presa” tiene una
curva de costos de corto plazo en forma de U 6. Es una empresa
precio aceptante, maximiza dado el precio de la empresa do-
minante. Su curva de oferta es su curva de costo marginal de
corto plazo, por encima del punto de cierre que está al punto
mínimo de la curva de costo medio. Antes de que comience la
amenaza depredatoria, el precio es igual al costo medio de lar-
go plazo B. El estado corresponde a un equilibrio competitivo
de largo plazo.
Durante la fase primera de depredación el depredador baja
su precio por debajo de su curva de costo medio, de B a A.
6En esta sección seguimos de cerca la excelente presentación de S. Martin,
Industrial Economics. Economic Analysis and Public Policy (1994).
262 Organización Industrial
La víctima, al actuar como una tomadora de precios reduce su
producto de Q ’c a Q ’pred , moviéndose para igualar el costo mar-
ginal con el precio hacia abajo de su curva de costo medio. Las
pérdidas unitarias están dadas por la distancia JM y la diferencia
entre su curva de costo medio de corto plazo a Qpred y Ppred. Las
pérdidas totales para la víctima están dadas por el área ALMJ, en
tanto continúe operando. Si el depredador bajara el precio por
debajo de su punto de cierre, simplemente dejaría de operar y
perdería sus costos fijos, en tanto los mantiene en el mercado.
Al bajar el precio la demanda se incrementa por una canti-
dad Qc – Q .pred La cantidad suplementada por la víctima pasa
de Q ’c a Q ’pred y el depredador deberá satisfacer lo que resta.
El depredador pierde C - Ppred por cada unidad JK=IF=HG y por
periodo pierde JKGH = πpred. La comparación de las dos áreas
de pérdidas muestra que el depredador puede perder más en
este período que su víctima.
Gráfica 8.3
Imposición del precio de predador: fase 2
Pesos
E
Pm N Demanda
R
Beneficio del S C = Costo marginal
monopolio F
B Qc Cantidad
Qm
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 263
En el segundo periodo la víctima se ha ido y la depredadora
se queda como monopolista en el mercado, como se muestra
en la gráfica 8.3. En nivel de producción es Qm en donde el in-
greso marginal (IMg) es igual al costo marginal (CMg) y conse-
cuentemente el precio es Pm. Su ganancia es igual al área BNRS.
Una primera condición para que sea redituable esta estra-
tegia es que haya una asimetría de costos: cuando las empre-
sas tienen funciones de costos idénticas la permanencia de las
empresas dominantes no puede depender sólo de manipular el
precio como su ventaja competitiva; deben además tener una
ventaja de costo que les permita quedarse quietas ante cual-
quier rezago en la respuesta de sus rivales (Jacquemin, 1987).
Sin esta condición la depredadora sale perdiendo y corre el
riesgo de ser víctima y no victimaria.
Para evaluar la rentabilidad de esta estrategia la empresa
depredadora debe comparar las pérdidas sufridas en el curso
del tiempo, frente a las ganancias de quedarse con el mercado.7
La estrategia de depredación es rentable si las pérdidas depre-
datorias (pred ) son menores que la suma a valor presente de
las ganancias monopólicas en el tiempo. El valor presente del
ingreso de la empresa es:
VPpred = −π pred − (δ )π pred − ... − (δ )T π pred + (δ )T +1πm + (δ )T +2πm + ...
si toma T períodos sacar a la víctima del mercado.
Una empresa considerará la depredación como una estrate-
gia sólo si el valor presente de sus ganancias es positivo. Esto
dependerá del precio depredEanttorarnitoe , la tasa de descuento (), y
los niveles de pred y m. Entre más bajo sea el precio, más rápido
saldrá la víctima del mercado, pero mayores serán las pérdidas
para ambos. Si Alafuetraasa de descuento es muy alta, una empresa de-
predadora le da mayor peso a las pérEdmipdreasasedstaebleccoidrato plazo de su
7 Seguimos de cerca a Martín (1994: 4P5el7ea)r. Cooperar
5 02
1 02
264 Organización Industrial
campaña y poco peso a las ganancias de monopolio y viceversa
por lo cual entre más baja la tasa de descuento, todo lo demás
constante, es más probable que ocurra la depredación.
Los resultados de la primera etapa dependerán de la dura-
ción de ésta y el monto de las pérdidas. De particular importan-
cia es el grado en que el capital de la víctima es irrecuperable
con la salida. Si esto es así, la guerra de precios durará más
porque el costo de salida es mayor para la víctima. Los resulta-
dos de la segunda etapa (m) dependen de qué tan altas sean
las ganancias de monopolio una vez que la víctima ha salido.
El problema es que la empresa dominante puede provocar de
nuevo la entrada si pone el precio muy alto.
Si no hay costos de entrada, la víctima puede regresar en
cuanto suba el precio o bien pueden entrar otras empresas.
En algunos mercados una rival puede salir del mercado sin costo
alguno y redirigir sus activos a otra industria durante un periodo
de depredación. Cuando la establecida eleva su precio, la rival
vuelve a entrar en la industria. La salida y la entrada se pueden
repetir tantas veces como sea necesario, de tal manera que la
depredación jamás infligirá pérdidas significativas a la rival. En
otras palabras, si los mercados son impugnables, la depredación
no va a ser redituable. Con costos de entrada, las ganancias de
monopolio serán mayores entre más altos sean estos costos.
Por ejemplo, supongamos que la establecida produce escrito-
rios. La rival entra en la industria y, como respuesta a su entrada,
la establecida baja el precio para producir escritorios por abajo
del costo. En la medida en que la maquinaria para producir es-
critorios es muy general, es posible suponer que la rival puede
cambiar la actividad de su fábrica, de manera rápida y rentable,
para producir otros muebles en lugar de escritorios. Siempre y
cuando a la rival le resulte relativamente barato pasar de la fabri-
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 265
cación de escritorios a la de mesas, la establecida no podrá sacar
a la rival del negocio ni amenazarla en forma creíble de que lo
hará.
Por el contrario, cuando los activos son muy específicos
y la empresa depredadora logra llevar a sus rivales a la quie-
bra, debe tratar de quedarse con el control de sus activos o
de encargarse de que éstos sean retirados de la industria para
siempre. En caso contrario, cuando la establecida aumentara su
precio, esta empresa podría usar, de nueva cuenta, esos acti-
vos u otra podría comprar los activos y competir. Incluso si los
activos de la rival los adquiere una empresa de otra industria,
éstos podrían emplearse, no obstante, de nueva cuenta para
competir con la depredadora (Carlton y Perloff, 1994).
La escuela de Chicago considera que no hay fundamentos
para que la estrategia de depredación sea exitosa. Su primer
argumento es que la posibilidad de que la empresa afectada
o víctima obtenga mayores ganancias cuando la depredadora
regrese a precios altos puede alentar la entrada de la misma
empresa o un nuevo entrante. Dado lo anterior, existe la po-
sibilidad de que se le brinden apoyos financieros a la víctima
para sostenerla durante el periodo de guerra de precios.
La segunda línea de argumento de la escuela de Chicago es
que los clientes pueden brindar ayuda a sus proveedores. Dado
que aquéllos son las últimas víctimas de los precios altos, estarán
deseosos de ayudar a estos últimos. Por ejemplo, la víctima podría
comprometerse mediante un contrato a suplementar el producto
a un costo que incluya una ganancia normal durante un periodo
largo.
Varios argumentos pueden esgrimirse contra esta sobre sim-
plificación. El primer argumento no considera la situación de
información imperfecta y la incertidumbre acerca de los recur-
266 Organización Industrial
La depredación de precios en la industria del petróleo
La depredación de precios desempeñó un papel central en los casos
tempranos de antimonopolio. Un caso clásico es el de la Standard
Oil (SO). A finales del siglo XIX y comienzos del XX la industria
petrolera norteamericana estaba completamente dominada por esta
empresa. Fundada por Rockefeller, la SO tenía instalaciones muy
grandes aprovechando economías de escala, lo que le daba una
ventaja importante. Conforme expandía la capacidad de producción
petrolera, los costos bajaban y tenía ganancias superiores. Adiciona-
lmente, la Standard explotaba su poder de negociación derivado de
los grandes volúmenes manejados y su localización para llegar acu-
erdos con tres líneas ferroviarias que conectaban la costa este y el
área de Cleveland y obtener descuentos de entre 10 a 50 por ciento
frente a los competidores, aumentando sus ventajas en costos. Es-
tos descuentos eran cruciales para la posición de costo y ganancias
superior de la Standard, ya que los costos de refinación variaban en
el rango de 0.5 a 1.5 centavos el galón de kerosene, en tanto que
un envío por tren de petróleo crudo o productos de Pennsylvania
o Cleveland a Nueva York costaba de 0.5 a 2.7 centavos, dependi-
endo de las condiciones competitivas.
Así, la SO se convirtió en una amenaza para sus competidores.
Rockefeller y socios adquirieron casi todas las refinerías del área de
Cleveland. Para 1880 habían adquirido cerca de 100 plantas com-
petidoras. Según Scherer, la SO hacía uso de prácticas depredatorias
de precios en las adquisiciones para forzar a sus rivales a venderles.
Es decir, mediante la guerra de precios intentaba castigar y amena-
zar a sus rivales recalcitrantes e inducirlos a vender. Las tácticas uti-
lizadas implicaban la creación de subsidiarias ficticias que ofrecían
precios de descuento a los clientes de los rivales, en tanto las sub-
sidiarias que trabajaban con el nombre de Standard mantenían sus
precios altos. Esto se fortalecía con una red de inteligencia que
detectaba los envíos de rivales por ferrocarriles aliados y como ya
se señaló, con la utilización de su capacidad de negociación con
las empresas ferroviarias. Gracias a todas estas tácticas, la SO obtuvo
el control de cerca de 90% de la capacidad de refinación por más de
20 años hasta que la Comisión Antimonopolio la obligó a dividirse
en 34 compañías.
Fuente: Scherer (1996).
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 267
sos de esta empresa y la calidad de su gerencia, por lo que
los préstamos tendrán un costo alto. En relación con la ayuda
de los clientes, es evidente que esto se facilitará con la firma de
contratos anticipados de las empresas con los grandes clientes.
Sin embargo, en el caso de los pequeños, esto no es así. Ade-
más deben considerarse los altos costos de transacción en la
negociación para elaborar contratos de largo plazo.
Otra línea de argumentación ha sido que la depredación
puede no justificarse como estrategia de la empresa ante la po-
sibilidad de que haya una estrategia más rentable como puede
ser una fusión de las dos empresas (la depredadora y la vícti-
ma) (McGee, 1958) “Predatory Price Cuttign: The Standard Oil
(N. J.) Case” Journal of Law and Economics 1 (abril):137-169 y
así actuar como monopolios después de la fusión. Sin embargo,
esta medida puede ser sujeta de un prohibición por parte de la
comisión de competencia. Por otra parte, en subsiguientes pe-
riodos esto podría actuar como incentivo a la entrada para ante
la expectativa de utilidad de una adquisición (Pepall, 2002:304).
3.1 Enfoque estratégico de la depredación de precios
El debate8 sobre la depredación lo han desarrollado varios auto-
res mediante la teoría de juegos. Con un juego conocido como
la paradoja de la cadena de las tiendas, Selten (1978) ilustró por
qué la depredación puede no ser una estrategia redituable. Su-
pongamos una empresa dominante con 20 tiendas en el mercado
regional. El mercado enfrenta la posibilidad de una entrante en
cada periodo. Ésta puede decidir si entra o no lo hace. A su vez,
la establecida tiene dos opciones: si hay entrada, pelear mediante
el precio depredatorio o aceptarla y mantener un precio alto, es
8 En este debate seguimos la exposición de Martin (1994).
268 Organización Industrial
decir, adoptar el modelo de empresa dominante.
Si el entrante se queda fuera, la establecida tiene una ga-
nancia de monopolio de 5 y la entrante gana 1, el equivalente
a la ganancia normal en otros mercados. Si decide entrar, todo
depende que lo que haga la establecida: cooperar o pelear,
como se puede ver en la gráfica 8.4. Si la establecida pelea,
no gana y si coopera gana 2. Aunque a la establecida le con-
viene pelear en el largo plazo, a corto plazo le hace perder 2.
En tanto que la establecida tiene numerosas tiendas habría un
interés por pelear la entrada mediante la depredación, pero en
la última tienda el entrante puede preguntarse si la amenaza
de represalia es creíble, pues sabe que si entra a la establecida
le conviene cooperar. Por tanto, trabajando con el método de
inducción hacia atrás en el tiempo periodo por periodo, si no
es creíble en el último periodo que peleará, tampoco lo será en
el antepenúltimo ni en el anterior. Por tanto, según Selten es
la eVnPtrparedda=y−πeplreadc−o(δm)πopdreod −lo...q−u(δe)Teπsprpedre+d(δe)Tc+i1bπlem +co(δm)T +o2πcmom+ .p..orta-
miento de equilibrio y no la depredación.
Entrante
Afuera
Empresa establecida
Pelear Cooperar
5 02
1 02
Empresa establecida débil Grafica 8.5
Juego de Kreps y Wilson
Empresa establecida fuerte
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 269
Gráfica 8.4
Juego de Selten
Kreps y Wilson (1982) produjeron un modelo del juego de la
cadena de tiendas en el que el comportamiento depredatorio
puede ocurrir como un fenómeno de equilibrio cuando existe
información incompleta y asimétrica y la empresa entrante no
tiene suficiente información sobre la establecida. El entrante
puede ser fuerte o débil. Podemos suponer que hay 20 tiendas
en la misma forma que en el modelo anterior. En principio, hay
las siguientes posibilidades para el entrante:
a) El entrante gana una ganancia normal, si se queda fuera.
b) Si hay entrada con precios depredatorios, es decir si la em-
presa establecida pelea, las ganancias son negativas para
ambas empresas E P; i P
c) La entrante gana si entra y la establecida coopera y la aco-
moda.
Las ganancias están ordenadas de la siguiente forma: para la
lneamanepncritearassandteeestcaoEb Aolep>ceird0aar>(lasEi Pag.a>n0a)ncgiaansadneciamsodneoppoellieoar(ii Pm)y>pgaraa-
La gráfica 8.5 muestra las posibilidades del juego que pro-
ponen Kreps y Wilson para este ejemplo de una cadena de
tiendas. La entrante obtiene ganancias cero si se queda afuera
y pierde en el caso de que entre y la empresa establecida pelee
ya que E P= -2 , pero tendrá ganancias en el caso en el que
la empresa establecida coopere. Si la entrante decide quedarse
afuera las ganancias de la empresa establecida son i m. La
empresa establecida puede ser fuerte en el sentido de pelear
la entrada o débil en el caso contrario. Como se observa en la
270 Organización Industrial
misma gráfica, cuanVdPoprelda=e−sπtaprbedle−c(iδd)πapreesd −fu..e. −rt(δe)Tleπ pcreodn+v(δie)Tn+e1πdme+- (δ )T +2πm + ...
predar. Ahora bien, si es débil le interesa depredar sólo si cree
que eso le dará ganancias en el futuro para compensar el costo
de la depredación (que fue de -1). En un Ecnotrnanttee xto de infor-
mar asimétrica la entrante no sabe si la empresa establecida es
fuerte o débil. Sus decisiones están basadas en conjeturas pro-
ducto de la observación del coAfmuepraortamiento de la establecida.
La probabilidad subjetiva de qSui,epéosrtaelescofnuterratreios,esEeinmpcarrceesoammesetaonbdletcaaida
cuando se porta beligerante.
y coopera esta probabilidad disminuye a ceroPelpeaor rque los enC-ooperar
trantes potenciales saben que la establecida es débil. Así, en los
primeros periodos está en el interés de la establecida portarse
agresivamente. Si la entrant5e no tiene informació0 n, la estableci-2
da débil tiene incentivos para pelear, por lo menos en los pe-
1 02
Gráfica 8.5 Grafica 8.5
Juego de Kreps JyueWgoilsdoenKreps y Wilson
Empresa establecida débil Empresa establecida fuerte
Entrante Entrante
Empresa establecida Empresa establecida
Pelear Acomodar Pelear Acomodar
5 -2 15 -1 2
0 -2
1 0 -2 1
P = 74 − 9Q
C( Q ) = 15 + 20Q
C( Q ) = F + mQ
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 271
riodos tempranos porque así se crea la reputación de ser fuerte,
lo cual es un activo valioso y por tanto vale la pena invertir en
él porque desestimula a futuros entrantes.
Si la empresa se comportara agresivamente en los primeros
mercados en que se ve amenazada podría crear la impresión
de que tiene un gran poder económico. Así que si es débil, el
valor presente de sus ganancias se elevará al comportarse de
modo beligerante y esto le da mayor incentivo para hacerlo.
Conforme la amenaza se cierne en otros mercados, el incentivo
para comportarse agresiva disminuye y empleará una mezcla
de estrategias; es decir, en unos peleará y en otros se acomo-
dará a la entrada. Finalmente, la probabilidad de que sea agre-
siva en los últimos mercados disminuye. En la figura siguiente
se aprecia lo anterior. De N = 20 a x empresas, la empresa
establecida débil aplica los precios depredatorios. De x a y la
empresa establecida débil aplica estrategias mixtas. Conforme
se acerca al último mercado de y a 1 prefiere aceptar la entrada
y acomodarse.
Respuesta de una establecida “débil” a la entrada en mercados N hasta 1
N ➞ depredatoria ➞ x ➞ mixta ➞ Y ➞ dominante ➞1.
Fuente: Waldman y Jensen (2001: 297).
La implicación más importante de este modelo de información
asimétrica de comportamiento depredatorio es que en tanto N
se vuelve muy grande, hay una muy pequeña probabilidad de
que la establecida sea fuerte impide la entrada.
En conclusión, la depredación emerge como un compor-
tamiento de equilibrio porque la información es imperfecta,
272 Organización Industrial
Un caso de depredación en la industria de los chicles
En 1994 Chicles Canelís interpuso una denuncia contra Chicles Adams por
presuntas prácticas monopólicas relativas, consistentes en una “política de
precios” cuyo objetivo era desplazarla indebidamente del mercado. Ambas
empresas tienen entre sus actividades la fabricación, distribución y venta
de goma de mascar.
Según Canelís, Chiclets y Clarks (marcas de Adams) son artículos simi-
lares, producidos en instalaciones parecidas y con costos de producción
semejantes. Además, se distribuyen en los mismos mercados mediante me-
canismos y canales similares. Señalaba que entre agosto de 1990 y abril de
1994 los precios relativos de Clarks registraron una reducción con respecto
a los suyos con el objeto de desplazarla del mercado.
La investigación que llevó a cabo la CFC buscaba distinguir entre
los precios de competencia que preservan o incrementan la participación
en el mercado y los precios depredatorios. Se encontró que el mercado
relevante; es el de las gomas de mascar y tiene una dimensión nacional.
La sustituibilidad del consumo se presenta de manera significativa entre las
diversas marcas y presentaciones de gomas de mascar, porque satisfacen la
misma necesidad. Adams tenía poder sustancial en el mercado relevante su
participación era del 53%, lo cual, aunado a su diversificación y capacidad
de distribución, le permitía influir sensiblemente en el mercado de gomas
de mascar. Es indudable que un aumento de su participación fortalecería
aún más su poder de mercado. En efecto Clarks había tenido resultados
negativos desde 1991 hasta abril de 1994. Sin embargo, no era posible
descartar que estos resultados se debieran a causas distintas de la presunta
depredación de precios. Tampoco era posible concluir de manera inmi-
nente que Adams pudiera desplazar a Canelís. Por tanto, la CFC decidió
no imponer sanción alguna a Adams en virtud de que no se determinó la
existencia de prácticas monopólicas relativas. Éstas no se probaron debido
a que no se cumplieron las condiciones extremas, es decir, que tanto la
empresa depredadora como la depredada incurrieran en pérdidas. Sin em-
bargo, se reconoció que esto no significaba que, en su sentido económico,
hubiera indicios de depredación de precios. Por tanto, ante los indicios de
un posible comportamiento depredatorio por parte de Adams, la CFC pre-
vino a Adams de abstenerse de realizar cualquier acto que indebidamente
impidiera el proceso de competencia y libre concurrencia en el mercado
de gomas de mascar. Es preocupante que debido a la declaratoria de in-
constitucionalidad de algunas fracciones del artículo 10° de la LFCE todo lo
actuado por la cfc en contra de Adams quedó sin efectos.
Fuente: Gaceta de la Comisión Federal de Competencia.
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 273
lo cual ocurre en el mundo real y es racional que un entrante
considere que si una establecida ha peleado la entrada pasada,
es probable que lo haga en el futuro.
Saloner (1987) muestra que la víctima puede ser forzada
a salir del mercado como en el caso de los modelos de seña-
lamiento y que la depredación puede “ablandar” a la presa y
ayudar a la depredadora a asegurar una negociación favorable
en la futura adquisición. Burns (1986) estimó con un análisis
de regresión los gastos de 43 empresas rivales antes de que las
adquiriera la American Tobacco Co., entre 1891 y 1906. Los coefi-
cientes indican que, todo lo demás constante, la depredación
bajó los costos del trust del tabaco tanto en el caso de las em-
presas señaladas como, mediante los efectos de reputación, de
competidores que vendieron por su propia iniciativa. En suma,
cuando se relajan los supuestos de información y certidumbre
perfectas es posible ubicar condiciones en las cuales la depre-
dación es redituable.
3.2 El debate sobre la regla contra la depredación
Un asunto importante es cómo puede distinguirse la depreda-
ción de precios. ¿Es toda rebaja de precios una práctica depre-
datoria? Muchos juzgados han adoptado una regla propuesta
por Areeda y Turner (1975): los precios de una empresa son
depredadores si son inferiores a su costo marginal de corto
plazo.9 La lógica que sustenta esta prueba dice que ninguna
empresa jamás optará por operar rentablemente cuando el pre-
cio es inferior al costo marginal a corto plazo, salvo que sus
motivos sean una cuestión de estrategia. Si el precio es inferior
9 Areeda y Turner también sugieren usar el costo variable promedio como
sustituto del costo marginal a corto plazo si los datos para determinar los
costos marginales a corto plazo son limitados.
274 Organización Industrial
al costo marginal a corto plazo, es posible que la empresa esté
tratando de sacar a sus rivales del negocio, a efecto de maximi-
zar sus utilidades a la larga ya que los precios por abajo de los
costos marginales a corto plazo no tendrían sentido de no exis-
tir la posibilidad de obtener beneficios en el futuro. Un punto
fuerte de la regla de Areeda-Turner es que reconoce, explíci-
tamente, que los precios establecidos por abajo del total del
costo promedio no son, en sí, una prueba de comportamiento
depredador. De hecho, el precio muchas veces está por abajo
del total del costo promedio en las industrias competitivas –por
ejemplo, la agricultura– debido a las fluctuaciones a corto plazo
de la oferta y la demanda.
La mayoría de las pruebas sugeridas para la depredación son
difíciles de aplicar por dos razones. En primer lugar, no es sen-
cillo obtener los datos que permiten determinar los costos mar-
ginales de la producción a corto plazo o incluso los costos varia-
bles promedio de la producción. En segundo, otros factores que
no tienen nada que ver con la depredación de precios podrían
explicar las violaciones de las pruebas.
Muchos economistas y abogados respondieron al artículo
de Areeda y Turner. Algunos autores sugieren que se use el
costo marginal a largo plazo, otros que se emplee el costo pro-
medio y otros más que se observen los patrones de los precios
o la cantidad producida en el transcurso del tiempo a efecto de
determinar si se está dando la depredación.
Posner (1975) define la depredación de precios como “el
establecimiento de un precio a un nivel estimado para excluir
un competidor igual o más eficiente”. Según esta definición, el
autor consideraría depredatorio tanto un precio abajo del costo
marginal de corto plazo como uno inferior al mismo costo de
largo plazo con la intención de excluir al competidor. Para esto
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 275
debe ser posible medir la intencionalidad.
Williamson (1977) sugiere una regla para impedir que las
empresas establecidas incrementen el producto. Con ello las em-
presas tendrían dificultades para bajar el precio en respuesta a la
entrada. Según el autor esta medida puede ser más fácil de de-
tectar y hacer cumplir porque es más factible medir el producto
que traducir la contabilidad de costos en medidas económicas.
El debate sobre las medidas adecuadas para la depredación
de precios se justifica porque es posible confundir ésta con
disminuciones de precios para hacer promociones temporales
(regalar muestras, por ejemplo) a fin de arrancar un negocio.
De igual manera debe recordarse que las empresas a menudo
buscan incrementar su demanda para acelerar el avance de su
curva de aprendizaje. Así, en lugar de maximizar en el corto
plazo, la empresa considera la demanda de periodos futuros al
fijar su precio. Al establecer un precio muy bajo al principio,
la empresa realiza muchas ventas y, por consiguiente, acumula
experiencia que le permitirá bajar sus costos en el futuro.
Tal vez la mayor preocupación detrás del debate es que se
cuestione un comportamiento competitivo de precios y una
empresa menos eficiente utilice el argumento de la depreda-
ción de precios para acusar a su rival eficiente. Como se señala
en Carlton y Perloff (1994) las demandas por precios depreda-
dores podrían ser una estrategia de la empresa menos eficien-
te para proteger su posición de mercado. La evidencia en un
caso de precios depredadores, con una reducción de precios
que inflige pérdidas en las rivales, es justo lo que cabe esperar
cuando una empresa más eficiente compite en una industria.
Si la aplicación estricta de leyes para los precios depredadores
impide que las empresas eficientes bajen sus precios, por temor
276 Organización Industrial
Ejercicio resuelto 1
En un mercado con función de demanda
P = 200 - Q,
la empresa establecida tiene una función de costos
=C 100 + 1.5Q12
La víctima tiene una función de costos
=C 100 + 110Q22
Si la establecida fija un precio de 74 y satisface la demanda a este
precio, indique si se trata de un precio depredatorio de acuerdo con
Areeda-Turner con el criterio del costo marginal y del costo medio
¿Cuál de las dos empresas es más eficiente?
El costo medio de la empresa establecida es
CMe =100/Q1 +1.5Q1
derivando respecto a Q1 se obtiene
−100 / Q12 + 1.5
igualando a cero y despejando Q1= 8.17 sustituyendo en
CMe =100/Q1 +1.5Q1 = 24.5.
Con el mismo procedimiento para la empresa entrante tenemos que
su costo medio es
CMe = 100/Q2+ 110Q2.
Derivando respecto a Q2 se obtiene
−100 / Q22 + 110
igualando a cero y despejando Q2=0.95 sustituyendo en
CMe = 100/Q2+ 110Q2= 209.8.
Por tanto, para la empresa establecida un precio de 74 está muy por
encima de su costo medio, que es 25. La empresa entrante es menos
eficiente que la empresa establecida. En este caso no se puede acu-
sar a la empresa establecida de fijar un precio depredatorio
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 277
4. Precio límite
Una empresa impone precios límite cuando establece su precio
y producción de tal manera que la entrada de nuevas empre-
sas o la expansión de las marginales no es redituable. Los
primeros modelos de precios límite se deben a Bain (1956),
Modigliani (1958) y Sylos-Labini (1964).
Gráfica 8.6
Precio Límite
Pesos
Demanda de
mercado
Costo medio QL
(entrante)
PL
Costo marginal entrante
Demanda residual
Cantidad
PL=Precio límite QL= cantidad límite
a una demanda por establecer precios depredadores, ello per-
judicará a los consumidores en lugar de ayudarles.
El modelo de Sylos-Labini se centra en el comportamiento del
oligopolio concentrado, es decir, con escasa diferenciación de
producto. Reconoce la importancia de las economías de escala y
las rigideces o especificidades relacionadas con la puesta en mar-
cha de unidades de producción que provocan una discontinui-
278 Organización Industrial
dad en la función de costos de la industria. El modelo considera
tres tipos de planta. Una pequeña de costos altos, otra de tamaño
medio y una de alta escala de producción y costos menores. En
esta situación puede pensarse que las economías de escala están
relacionadas con costos irrecuperables, y que actúan como ba-
rreras de entrada restringiendo la posibilidad de entradas y sali-
das rápidas. Un supuesto importante del modelo comprende dos
reglas de comportamiento respecto a la establecida y la entrante.
En primer término, la establecida prevé que la entrante potencial
no se incorporará al mercado si piensa que el precio posentrada
caerá por debajo de su curva de costos medios de largo plazo.
En segundo término, la entrante prevé que las firmas estable-
cidas continuarán produciendo, luego de su entrada, lo mismo
que antes que ocurriera la entrada. Sylos supone la demanda de
mercado y la estructura de mercado como dados.
El factor básico que afecta la decisión de entrada es la ga-
nancia; si ésta es positiva el entrante potencial penetrará el
mercado; si no hay no lo hará. La ganancia dependerá del pre-
cio después de la entrada y el costo de ésta. La entrada implica
costos irrecuperables que la ponen en desventaja con la esta-
blecida El precio después de la entrada a su vez dependerá del
producto combinado de la establecida y la entrante. Con base
en los supuestos anteriores la entrada queda impedida por la
establecida porque la sobreoferta empujaría al precio por de-
bajo de los niveles aceptados. El precio límite queda indirecta-
mente determinado al establecerse el volumen de producción
total que las empresas existentes venderán en el mercado, pero
que no es rentable para la entrante. En otras palabras, el precio
límite es el precio más alto posible que previene la entrada.
La evidencia de precios límite se ha producido mediante
estudios de caso. Como señalan Waldman y Jensen (2001) no
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 279
Evidencia sobre precios límite
De 1924 a 1947 DuPont tenía el monopolio de la industria del celofán
en Estados Unidos. La industria se caracterizaba por economías de
escala las cuales la empresa aprovechó para desplazar hacia abajo
sus costos medios antes de que sus rivales entraran. Como resul-
tado DuPont siguió una política de reducción de precios en forma
continua. Los precios bajaron de 2.51 en 1924 a sólo 0.38 por libra
en 1940. La demanda se incrementaba rápidamente; en esos años
los entrantes podían haber entrado al mercado si DuPont hubiese
mantenido altos los precios. Pero gracias a su política de precios
DuPont estableció el control mucho antes de que las nuevas em-
presas tuvieran oportunidad de entrar. Los rivales potenciales sin
duda se dieron cuenta de que una entrada en gran escala requería
o una reducción en el producto de DuPont posterior a la entrada o
una gran reducción de precios
Kaplan, Dirlan y Lanzilloti (1968) realizaron una investigación
acerca de las políticas de precios de 20 industrias. Encuentran que
la política de precios de General Foods hacía hincapié en la obten-
ción de ganancias de largo plazo más que en las de corto plazo La
gerencia sabía que mantener precios demasiado altos en ciertos
productos como Minute Rice, Sanka, Jell-O y congelados Birds Eye,
eventualmente aceleraría el desarrollo de la competencia, según
los autores, y GF tomaba en cuenta a la competencia potencial en
sus decisiones de precios. Un antiguo director definió la estrategia
objetivo de la empresa como la búsqueda de una “franquicia es-
table”. En otras palabras, GF fijaba precios por debajo del nivel de
maximización de corto plazo, debido a que pensaban que cualquier
ganancia asociada con precios más altos sería contrarrestada por
pérdidas subsecuentes debido a las entradas.
Fuente: Waldman, 1980.
280 Organización Industrial
necesariamente una empresa dominante con ganancias norma-
les o incluso menores es prueba de precios límite; debe existir
además evidencia circunstancial fuerte que permita sugerir el
uso de esta estrategia.
El postulado de Sylos fue cuestionado por varias razones: 1)
La estrategia implica una actitud defensiva: las empresas exis-
tentes prácticamente renuncian a su iniciativa de fijación de
precios ya que el precio quedará determinado por la cantidad
que la entrante decida vender en el mercado. 2) Por otra parte,
la estrategia de mantener constante el volumen productivo an-
terior a la entrada no necesariamente es la mejor opción que se
les abre a las empresas establecidas. Puede ser preferible para
aquéllas mantener su control sobre el precio y adoptar otras
medidas; por ejemplo, incrementar su volumen de producción
anterior al ingreso. Esta estrategia de represalia llevará a una
reducción del precio, posiblemente por debajo de la curva de
costos medios de todas las empresas; sin embargo, según seas
sus reservas financieras y la extensión del periodo en que las
empresas establecidas suponen que el precio ha de permane-
cer por debajo de su curva de costos medios; tal vez encuen-
tren redituable a largo plazo iniciar una guerra de precios y
eliminar a la entrante.
Por último, 3) el hecho de que una dominante pueda disua-
dir la entrada no significa que siempre lo hará. Se llevará a cabo
la estrategia que dé la mayor ganancia. El siguiente modelo
ilustra los factores que intervienen en la decisión de la empresa
líder respecto a la entrada de nuevas empresas al mercado10
(véase la gráfica 8.7).
Sólo hay dos empresas, la establecida y la entrante. Las op-
10 Seguiremos de cerca en la presentación de este modelo a Stephen Martin
(1994).
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 281
ciones de la primera son fabricar el producto que corresponde
a una empresa dominante Qd o el producto límite Ql . La prime-
ra opción se estudia a la izquierda y la segunda a la derecha.
La entrante, al conocer el producto de la establecida, puede
decidir entrar o no. Si la establecida escoge la estrategia de la
empresa dominante y el entrante entra, el pago de la primera
es d y el de la entrante es ma. Si la establecida se decide por
la estrategia del precio límite y produce ql y la entrante se que-
Gráfica 8.7
D1 Establecida
Producto de Producto límite
E.dominante
D2 Entrante D3 Entrante
fuera entra fuera entra
πM πd πL π ma
0 πma 0 π ma
ma = marginal M =monopolio
d = dominante L = Precio límite
282 Organización Industrial
da fuera las ganancias son L para la establecida y cero para
la entrante.
¿Cómo decidirá la empresa establecida qué camino tomar? Esto
depende de cuál de las dos estrategias sea la que proporciona
la mayor la ganancia. Si πd > πl, preferirá acomodar la entrada
antes que impedirla.11 Los factores críticos en esta decisión son
aquellos que determinan el tamaño relativo de las ganancias. Si
el mercado es grande y los costos irrecuperables son pequeños,
la empresa líder ganará más si carga un precio alto y compar-
te el mercado con una marginal y no la mantiene fuera. Si los
costos irrecuperables son importantes, las ganancias obtenidas
gracias al precio límite serán mayores. Así, los mismos factores
que determinan el producto límite son los que influyen en la
decisión de impedir la entrada. Sin embargo, mantener el mo-
delo de precio límite en forma estática ignora el hecho de que
la entrada es un proceso que toma tiempo.
Cuando se considera el tiempo necesario para crear capa-
cidad en el mercado es posible enfocarse sobre un elemento
importante en las decisiones: el trueque entre las ganancias
presentes o las futuras. Si una empresa fija un precio límite
puede mantener su posición dominante y obtener una ganan-
cia año con año. Asimismo, puede fijar un precio más alto y
conseguir una ganancia mayor de corto plazo. Un precio alto
induce la entrada, pero la expansión no tiene lugar de inme-
diato. La dominante va perdiendo participación en el mercado
gradualmente. La selección se hará con base en la alternativa
que genere la mayor corriente de ingresos a valor presente.
Los tres factores que determinan el monto de ganancias en el
tiempo descontado a valor presente son: la diferencia entre
11 Puede ocurrir que a pesar de la táctica del precio límite, la rival decida
entrar, en cuyo caso las ganancias son πi y πe, πi<πl.
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 283
l y d, el ritmo al que ocurre la entrada y la empresa estable-
cida pierde participación en el mercado y la tasa de descuento.
El primer factor dependerá de los costos de entrada y el ta-
maño del mercado. Entre menores sean los costos de entrada y
mayor el tamaño del mercado, la empresa establecida preferirá
ganancias altas en el corto plazo aunque ello implique perder
participación en el mercado en el largo plazo. Así, la empre-
sa dominante obtiene mayor provecho estableciendo un pre-
cio alto al principio y después bajándolo lentamente conforme
van ocurriendo las entradas. Aun cuando el precio alto aumenta
la velocidad de las entradas, las utilidades hoy valen más para la
empresa dominante que las utilidades en el futuro. En conse-
cuencia, la amenaza de pelear utilizando el precio límite no es
creíble.
La clave para hacer que los precios límite resulten creíbles
es que la empresa establecida, de alguna manera, manipule el
entorno del mercado cuando ocurre la entrada, de tal manera
que tenga el incentivo de producir un producto acorde con
éstos. En el capítulo siguiente se revisa el papel de la inversión
en capacidad para inhibir la entrada estratégicamente.
Milgrom y Roberts (1982) han demostrado que con informa-
ción imperfecta y asimétrica la estrategia de precio límite puede
ser una decisión racional. El modelo supone una empresa mo-
nopolista establecida y una empresa que quiere entrar. La pri-
mera puede ser de altos costos o bajos. Ninguna de las dos está
perfectamente informada de las características de la otra que
sean relevantes para las ganancias post entrada de ambas. En
tal situación, el precio anterior a la entrada puede convertirse
en una señal del nivel de los costos de la empresa establecida,
los que a su vez son determinantes del precio si entra y sus
ganancias. Así que un precio bajo (al señalar una situación de
284 Organización Industrial
Problema resuelto 2
En un mercado con una demanda igual a
P = 50 – 0.1Q
una empresa establecida con costos totales iguales a
enfrenta la posible entrada de unaCeTmp=re0s.a02e5xtQra12njera con costos totales
CT = 10Q2 + 0.025Q22
a) En el caso de que ocurra la entrada, la empresa establecida fija el precio y la
entrante ajusta su producción a ese precio. ¿Cuál será la producción de la entrante?
En este caso, la empresa establecida calcula una demanda residual tomando en con-
sideración la oferta de la posible entrante como en el caso de la empresa dominante,
que en este caso es el costo marginal.
P = 50 – 0.1Q – (10 +0 .05Q) = 40 – 0.15Q
Tomando en consideración esta curva de demanda iguala el ingreso marginal con el costo
marginal
40 – 0.30Q = 0.05Q
de donde q = 114.3. Sustituyendo este valor en la curva de demanda residual se
obtiene el precio
P = 40 – 0.15(114.28) = 22.86
A este precio se demanda en el mercado 22.86 = 50 – 0.1Q, de donde Q = 271.4.
Por tanto la empresa entrante produciría 271.4 – 114.3 = 157.1. Las ganancias de las
empresas son:
e= (2i=2.8(62)2(.18567)(.11)1-4(1.30)(1–5(70.1.0)2+5(0)(.012154(.31)5 27=.12)2 28)=6.124903.30
b) ¿Cuál es el nivel de producto a la que la empresa establecida debe comprometerse
para impedir la entrada al mercado y cuál sería su ganancia?
A un precio de 22.86 se demanda en el mercado una cantidad de 271.4 y por tanto
la empresa establecida debe lanzar la señal de que va a producir esta cantidad a la
que tiene las ganancias de
i= (22.86)(271.4) – (0.025)(271.4) 2= 4362.76
c) Suponga que si ocurre la entrada las dos empresas juegan Cournot. ¿Cuáles son
las ganancias en este caso? ¿Es razonable creer que la empresa establecida tratará
de impedir la entrada?
La curva de reacción de la empresa establecida es:
Qi = 200 – 0.4Qe
y la de la entrante es
eQle = 160 –es0.4Qi
de donde Qi= 161.9 y Qe = 95.24 precio
P = 50 – 0.1(161.9 + 95.24) = 24.29
y las ganancias de la empresa establecida son:
razonabi=le (24.29)(161.9) – (0.025)(161.9) 2= 3277.26
Por tanto es que quiera impedir la entrada porque sus ganancias son mayores.
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 285
costos bajos) inhibe la entrada. Por tanto, el comportamiento
de fijar precios límite constituye un equilibrio en el que la esta-
blecida trata de influir en la entrada cobrando un precio menor
que el de monopolio. La entrante hará conjeturas acerca de la
situación de costos de la empresa establecida a partir del precio
que fije y sus costos. El efecto del precio límite en la entrada
depende del supuesto sobre la formación de las expectativas.
Resumen
1. Un mercado impugnable es aquel en el que la entrada es
libre y la salida no tiene ningún costo. El equilibrio de un
mercado impugnable es aquel en donde la amenaza de en-
trada constriñe el precio de la establecida a cubrir sus costos
medios y el mercado se salda. Una entrante con acceso a la
misma tecnología que la establecida no puede ingresar con
ganancia mediante un precio más bajo.
2. Los costos sumergidos o irrecuperables surgen porque las
actividades productivas a menudo requieren activos espe-
cializados y están asociados con las barreras a la entrada.
Los costos irreversibles crean una asimetría entre la empresa
establecida y la entrante; de hecho esta fracción de inver-
sión ya no es parte de los gastos de la establecida, en tanto
que la entrante debe considerarla como un gasto.
3. El comportamiento estratégico es la serie de actos que em-
prende una empresa con el propósito de influir en el en-
torno del mercado y así aumentar sus utilidades. Se pue-
de hablar de comportamiento estratégico cooperativo y no
cooperativo.
4. La construcción estratégica de barreras de entrada requiere
dos condiciones La empresa que emprende tal política debe
286 Organización Industrial
asegurar su credibilidad a los ojos de sus rivales y debe de-
mostrar que seguirá su estrategia, independientemente de
los actos de este último. La empresa debe estar segura de la
redituabilidad de su estrategia en el sentido de que el gasto
causado por esta política se compensará con el ingreso adi-
cional obtenido de ésta.
5. Una empresa aplica los precios depredadores cuando, prime-
ro baja su precio para sacar a los rivales del mercado y los
sube cuando lo han logrado. Esta táctica también ahuyenta
a los entrantes.
6. Una empresa impone precios límite cuando establece su pre-
cio y producción de tal manera que la entrada por nuevas
empresas o expansión de las marginales no es redituable.
Problemas
1. Dos empresas con costos C(Q) = 50 + Q + 2Q 2 forman par-
te de un mercado en el cual la demanda es perfectamente
inelástica en Q = 10. Si la empresa 1 depreda en la 2 ba-
jando el precio a una cantidad X abajo del costo promedio
mínimo, ¿qué tan grande es la pérdida en la que ésta incurre
comparada con la infligida en la empresa 2? ¿Es necesaria-
mente esta pérdida más grande que la de la empresa 2?
(Carlton y Perloff, 1994: 39).
2. Suponga que la empresa 1 está establecida en un mercado de
dos periodos de duración; su curva inversa de demanda es P =
74 - 9Q. En el primer periodo los costos son C(Q) = 15 + 20Q.
Además, hay una segunda empresa con costos idénticos y de-
cide entrar en el segundo periodo. Existe una asimetría entre
las empresas, ya que la 1 tiene la opción de invertir 63.5 dóla-
Flor Brown Grossman y Lilia Dominguez Villalobos 287
res en I y D en el primer período para reducir en el segundo
los costos marginales a 2 dólares por unidad. Muestre que es
óptimo para la empresa 1 hacer la inversión si no hay amenaza
de entrada (Carlton y Perloff, 1994: 39).
3. La empresa 1 es un monopolio en dos mercados separados geo-
gráficamente, en los cuales las demandas son Q = A – P y Q = a – P.
Recientemente, una empresa rival (la 2) entra al mercado; éste es
ahora un duopolio de Cournot. La regulación gubernamental forzó
a la empresa 1 a cargar el mismo precio en ambos mercados. Sus
costos para ambos mercados combinados son C (Q) = F + mQ.
La empresa 2 tiene la misma función de costos. Muestre que la 1
podría dejar el segundo mercado a la 2 (asumiendo que aquélla es-
pera que ésta no entre en el primer mercado) si: (Carlton y Perloff,
1994: 40).
A−m > 5 2 2 2
a−m − 2
4. La forma extensiva de un juego dinámico entre la empresa
entrante y la empresa establecida se describe en la siguiente
figura. La empresa establecida se mueve primero y escoge
entre gastar C y no gastar con el fin de mejorar su habilidad
de ser agresiva. La entrante se mueve en el siguiente periodo
y decide si entra o no al mercado. Si lo hace, la empresa es-
tablecida decide si se acomoda a su nuevo rival o combate.
Si la entrante no entra, la empresa establecida gana 8 menos
C si ésta hizo el gasto y 8 si no lo hizo. Si la entrante entra, la
empresa establecida obtendrá un resultado, el cual depende
de si combate o se acomoda. Si combate cuando el gasto C
ha disminuido, dará unos rendimientos de 3. Combatir es
más sangriento cuando la empresa establecida no ha gastado
para incrementar su habilidad para hacer la guerra. Cooperar
cuando se ha gastado C es un desperdicio de inversión. El re-