síntesis de resultados
alimenta, podría mejorar sustancialmente el esta- degradación de los bosques es un fenómeno mu-
do de sus poblaciones en una década. cho más prevalente que la deforestación. La com-
binación de deforestación y degradación forestal
Lipaugus weberi, el arrierito antioqueño, es no parecen, por el momento, poner a esta especie
una especie endémica de Colombia, se encuentra en inminente riesgo, dado que la especie tolera
en el norte de la cordillera Central en Antioquia. los bosques secundarios. Respecto a O. arremo-
Su distribución y población son supremamente nops, la deforestación en la vertiente occidental
reducidas y fragmentadas, y se hallan en una re- de la cordillera Occidental está ocurriendo a un
gión con sustanciales procesos de deforestación. ritmo que no amenaza la supervivencia de la espe-
La información ecológica recientemente obteni- cie en un lapso de tiempo de tres generaciones, y
da indica que la especie es incluso más vulnerable aunque no se conoce el tamaño de su población,
a la fragmentación de bosques de lo que se creía la extensión de su distribución está por encima de
antes. Aunque se han establecido áreas protegi- los umbrales de riesgo.
das de carácter regional y privado para esta es-
pecie, su extensión podría ser insuficiente para Por último, 14 especies pasaron de casi ame-
garantizar el futuro de la misma. La utilización nazadas (NT) a bajo riesgo (LC). Estas son: Abu-
de playbacks para el aviturismo podría tener un rria aburri, Odontophorus hyperythrus (endémica),
efecto negativo para sus poblaciones. Se reco- Megascops colombianus, Nyctiphrynus rosenbergi,
mienda mejorar la extensión y número de áreas Eriocnemis derbyi, Eriocnemis cupreoventris, Veni-
efectivamente protegidas para garantizar el futuro liornis chocoensis, Siptornis striaticollis, Margarornis
de esta especie y moderar el uso de playbacks. stellatus, Drymotoxeres pucherani, Grallaricula
cucullata, Pittasoma rufopileatum, Iridosornis por-
Es preciso señalar que tres especies considera- phyrocephalus y Tangara johannae. En general,
das amenazadas en Renjifo et ál. (2002) han pasado estas especies tienen una mayor tolerancia a hábi-
a bajo riesgo en esta obra. Estas especies son Ara- tats perturbados o ritmos más reducidos de pérdi-
mides wolfi, Grallaricula lineifrons y Oreothraupis da de hábitat o distribuciones más amplias que lo
arremonops. Las tres especies tienen una distribu- previamente conocido.
ción más amplia de lo que anteriormente se co-
nocía. En cuanto A. wolfi, en la Costa Pacífica la
51
acrónimos y siglas
Área de Endemismo de Aves aea
Área Importante para la Conservación AICA
de las Aves ABO
Asociación Bogotana de Ornitología Calidris
Cenicafé
Asociación para el Estudio y la Conservación
de las Aves Acuáticas en Colombia CITES
CRC
Centro Nacional de Investigación del Café
gaica
Convención sobre el Comercio Internacional
de Especies Amenazadas de Fauna geo-uptc
y Flora Silvestres
GEMA
Corporación Regional del Cauca GOUN
Grupo de Amigos para la investigación y Conservación ICN
de las Aves
ideam
Grupo de Estudios Ornitológicos-Universidad
Pedagógica y Tecnológica de Colombia
Grupo de Exploración y Monitoreo
Ambiental-IAvH
Grupo de Ornitología Universidad Nacional
Instituto de Ciencias Naturales Universidad
Nacional de Colombia
Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios
Ambientales de Colombia
libro rojo de aves de colombia
Instituto de Investigación de Recursos IAvH
Biológicos Alexander von Humboldt
International Union for Conservation IUCN
of Nature PNN
Parque Nacional Natural RNF
Reserva Natural Forestal PM
Parque Municipal PR
Parque Regional SFF
Santuario de Fauna y Flora SAO
Sociedad Antioqueña de Ornitología SNSM
Sierra Nevada de Santa Marta uicn
Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza UDENAR
Universidad de Nariño WWF
World Wildlife Fund
54
1 GALBULA PASTAZAE 2
3 4
2 JACAMAR COBRIZO
7
5 COPPERY-CHESTED JACAMAR
8
6 SÍNTESIS DE INFORMACIÓN 9
ÁNGELA MARÍA AMAYA-VILLARREAL
ECOLOGÍA AMENAZAS
Habita bosque nublado premontano y mon- La principal amenaza para este jacamar es la
tano bajo, se encuentra frecuentemente en pérdida de hábitat por deforestación en las la-
bordes de bosque y en vegetación secundaria deras bajas de los Andes orientales, para darle
(Collar et ál. 1992; Statters eld et ál. 1998). paso a la agricultura, especialmente de café y
Se posa en parejas en los estratos bajos como té (López-Lanús 2002; BirdLife International
otros jacamares (Poulsen y Wege 1994; 2011; Itziar Olmedo 2011). Por otro lado, en
Ridgely y Green eld 2001). Es de distribu- mayo del 2008 el Concejo Municipal de Orito
ción restringida entre 600-1700 m (Hilty y aprobó varios megaproyectos, entre los cuales
Brown 1986; Collar et ál. 1992; Statters eld está la carretera que uniría los municipios de
et ál. 1998); la mayor parte de su área de dis- Orito, Putumayo e Ipiales, Nariño (Sitio O -
tribución está en Ecuador, en Colombia solo cial de Orito en Putumayo-Colombia, 2009).
se conoce en El Carmen, Nariño, donde en Aunque a nales del 2009 no había ningún
1970 se colectaron cuatro especímenes (Fitz- informe de ejecución en la página web del
patrick y Willard 1982) y en la estación de municipio, se puede inferir que los bosques
bombeo Guamuez, Putumayo (Salaman et de los valles de Guamuez y Sucio (Putumayo
ál. 2002). y Nariño) quedarán cada vez más expuestos a
la explotación, lo que amenaza la superviven-
POBLACIÓN cia del Jacamar Cobrizo.
Generalmente está cerca a corrientes de agua, HISTORIA DE VIDA
senderos o árboles caídos, es poco común
(Ridgely y Green eld 2001), y existen subpo- No hay información para la especie.
blaciones pequeñas localizadas (BirdLife In-
ternational 2011). Se estima que hay 1.1-1.8 MEDIDAS DE CONSERVACIÓN
individuos por km2 (BirdLife International TOMADAS
2011). El Jacamar Cobrizo forrajea en ban-
dadas mixtas y se alimenta de escarabajos, Las localidades donde se ha registrado en Co-
avispas y mariposas nocturnas (Salaman et ál. lombia no tienen ninguna gura de protección.
2002; López-Lanús 2002. En Ecuador existen importantes poblaciones en
el Parque Nacional Podocarpus y en las reservas
ecológicas Cayambe Coca y Antisana (Itziar Ol-
medo 2011; BirdLife International 2011).
guía de lectura
1. Nombre científico: esta obra de la Unión de Ornitólogos ejemplo pérdida de hábitat,
sigue los nombres y el orden Americanos. cacería, comercio, contami-
taxonómico del Comité de nación, etc.
Clasificación de Aves Surame- 4. Autor o autores de la ficha de
ricanas (SACC) de la Unión de síntesis de información. 8. En esta sección se incluyen da-
Ornitólogos Americanos. tos (si existen) sobre la historia
5. En esta sección se incluyen de vida utilizados para el pro-
2. Nombre común en español los hábitos de la especie, ran- ceso de evaluación de riesgo
según Hilty y Brown (2001); go altitudinal, tipo de hábitat, tales como longevidad, edad
en algunos casos los siguientes abundancia relativa, dieta, pe- de primera reproducción, etc.
nombres han sido compilados riodo reproductivo, densidad
por los autores de cada ficha, poblacional, etc. 9. Información sobre acciones de
especialmente para aquellas conservación que han sido to-
especies descritas después de 6. Estimaciones del tamaño po- madas para proteger a la espe-
2001. blacional de la especie, en los cie, como programas de cría
casos en que existe tal infor- en cautiverio, inclusión en un
3. Nombre en inglés según el mación. apéndice de cites, etc. Indica
Comité de Clasificación de también si la especie se en-
Aves Suramericanas (SACC) 7. Descripción de las amenazas cuentra en áreas protegidas.
que enfrenta la especie, por
guía de lectura
10
13
GALBULA PASTAZAE
11 SITUACIÓN DE LA ESPECIE VU C2a(ii)
12 NT B1ab(iii)
RENJIFO ET ÁL. 2013
CRITERIO A EOO densidad más baja habría 4045 in- 14
dividuos en el país < 10 000 indivi- 15
Esta especie ha perdido el 12.8% de 13 183 KM2 duos maduros. Dado que el hábitat
su hábitat, 0.8% de este entre los de la especie está en disminución se
años 2000 y 2010. La especie no ÁREA DE HÁBITAT estima que lo mismo está ocurriendo
experimenta una rápida reducción REMANENTE con la población de la especie. Apa-
de sus poblaciones, por lo cual no se rentemente existe una sola pobla-
aproxima a los umbrales del criterio. 4692 KM2 ción continua en el país.
VU C2a(ii)
CRITERIO B ÁREA REMANENTE
PONDERADA POR AJUSTE REGIONAL
B1 EOO = 13 183 km2 < 20 000 km2 IDONEIDAD DE HÁBITAT
pero no se encuentra severamente La especie es un taxón residente re-
fragmentado. Hay una disminución (AOO ESTIMADA) productor, aparentemente es objeto
continua en extensión y/o calidad 3677 KM2 de inmigración, no se sabe si la inmi-
de hábitat (iii). gración disminuirá por la deforesta-
NT B1ab(iii). PORCENTAJE DE CAMBIO ción cerca a la frontera y la población
B2 Área de hábitat remanente= 4692 regional no parece ser un sumidero.
km2; AOO = 3677 km2 > 2000 km2 DE HÁBITAT 2000-2010 No cambia la categoría regional.
-0.81%
PORCENTAJE TOTAL DE
PÉRDIDA DE HÁBITAT
12.8%
UNA GENERACIÓN
6.2 AÑOS
3 GENERACIONES
18.6 AÑOS
CRITERIO C CONCLUSIÓN
Se estima que la densidad poblacional de la espe- VU C2a(ii)
cie es 1.1 a 1.8 ind/km2. Teniendo en cuenta la NT B1ab(iii)
DISTRIBUCIÓN IDONEIDAD DE HÁBITAT
16
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información
86
10. Categoría de amenaza nacio- Se explican las causas por las es necesario ajustar la catego-
nal, siguiendo los criterios de cuales la especie califica o no ría obtenida.
la uicn 2013. En algunos ca- califica como amenazada en
sos la especie califica en más cada criterio y subcriterio. 15. Conclusión del análisis de
de una categoría. La categoría riesgo de extinción que mues-
apropiada es la que represen- 13. Datos utilizados durante el aná- tra los criterios, subcriterios
ta mayor riesgo de extinción lisis de riesgo. EOO= área de y calificadores por los cuales
la cual se indica en el primer extensión de presencia, AOO= se considera la especie como
renglón del código que sin- área de ocupación, porcentaje amenazada o casi amenazada.
tetiza la evaluación del riesgo de cambio de hábitat en un
de la especie. periodo de 10 años, porcenta- 16. El mapa de la izquierda pre-
je total de pérdida de hábitat senta la distribución de la espe-
11. Autores de la sección “Situa- y tiempo de tres generaciones. cie: en rojo el hábitat perdido
ción de la especie” Renjifo y en verde el hábitat rema-
L.M., Gómez, M.F., Velás- 14. El ajuste regional indica la in- nente. El mapa de la dere-
quez-Tibatá, J., Amaya-Vi- formación utilizada para rea- cha presenta la idoneidad de
llarreal, A.M., Kattan, G. H., justar la categoría obtenida y si hábitat; en la escala el rojo es
Amaya-Espinel, J. D. y Burba- es el caso alcanzar una catego- alta idoneidad y el azul es baja
no-Girón J. ría final de riesgo de extinción idoneidad.
de la especie a nivel regional.
12. En esta sección se documenta Para las especies endémicas no
el proceso de categorización.
56
especies amenazadas
tinamus osgoodi
© robin h. schiele
tinamus osgoodi
tinamú negro
black tinamou
síntesis de información
ana maría umaña-villaveces
ecología o en pareja; no existe información acerca de
su alimentación, aparte del hallazgo de unos
Esta especie habita los bosques húmedos pre- frutos secos (nueces) en el buche y estómago
montanos y nublados de los Andes, donde de un espécimen colectado en Perú (Collar et
abundan las epífitas, los helechos arborescen- ál. 1992; Cuervo y Toro 2002; BirdLife Inter-
tes, las bromelias y los musgos (Del Hoyo national 2008, 2010).
et ál. 1992; BirdLife International 2010). Se
distribuye entre 1000 y 2100 m de altitud amenazas
en Colombia y entre 600 y 1500 m en Perú
(Cuervo y Toro 2002). Es una especie presu- La principal amenaza para el Tinamú Negro
miblemente sedentaria y de hábitos terrestres. es la destrucción de su hábitat, el cual ha des-
Aunque en una ocasión fue registrada en el aparecido en un 80 % debido al acelerado pro-
borde del bosque junto a una corriente de agua ceso de deforestación y fragmentación. En el
cerca al margen de un potrero (Cuervo y Toro norte de Antioquia, alto Magdalena y piede-
2002). Es una especie que habita el interior del monte caqueteño se experimentan altas tasas
bosque maduro y resulta muy vulnerable a la de colonización con la consecuente expansión
pérdida de su hábitat (Cuervo y Toro 2002). de la frontera agrícola. Grandes extensiones
de bosque han sido reemplazadas por tierras
T. osgoodi ha sido considerada de muy dedicadas a la caficultura y ganadería e inclu-
escasa a poco común dentro de su limitada dis- so por plantaciones de cultivos ilícitos (coca y
tribución, tanto en Colombia como en Perú, amapola). La vertiente norte de la cordillera
aunque las evaluaciones de campo en Anorí, Central también ha sido objeto de una fuerte
Antioquia, sugieren que allí no es tan rara explotación minera (Cuervo y Toro 2002).
(Cuervo y Toro 2002). Es una especie silen-
ciosa (vocaliza muy poco) que anda solitaria
59
tinamus osgoodi
En Perú, T. osgoodi es apa- historia de vida lidad donde ha sido registrada
rentemente cazada como alimen- (Anorí-La Forzosa) es una RN.
to, siendo esta una de las amena- No hay información de la
zas para la especie en dicho país especie. Es importante realizar es-
(Cuervo y Toro 2002; BirdLife tudios para conocer más acerca
International 2008). Sin embar- medidas de de esta especie y evaluar la ex-
go, su rareza y distribución res- conservación tensión actual y el estado de su
tringida en Colombia hacen que tomadas hábitat, además se debe promo-
esta especie pase desapercibida y ver la protección de este a través
sea desconocida para los cazado- La especie ha sido registrada en de la expansión de las áreas pro-
res de las regiones donde habita los PNN Cueva de los Guácharos, tegidas existentes.
(Cuervo y Toro 2002). Huila, y Alto Fragua Indiwasi,
Caquetá. En Antioquia, la loca-
situación de la especie EN B1ab(ii,iii,v)+B2ab(ii,iii,v); C2a(i)
VU A2cd+4cd; D2
renjifo et ál. 2014
criterio a eoo del Magdalena y la vertiente oriental
de la cordillera Oriental adyacente al
Esta especie ha perdido el 50 % de su 12 885 km2 alto Magdalena.
hábitat, del cual el 14.84 % se ha per-
dido en un periodo de diez años. Si área de hábitat Su distribución se encuentra al-
se asume una tasa constante de de- remanente tamente fragmentada (a). La especie
forestación, se estima que la especie se conoce en solo tres localidades de
1556 km2 Colombia y es razonable pensar que
área remanente
ponderada por
habría perdido el 29.7 % de su po- idoneidad de hábitat se encuentre únicamente en cinco o
blación en 3 generaciones (20 años). menos. Se estima que su población
Adicionalmente, como todos los ti- (aoo estimada) y distribución tendrán una disminu-
namúes, en especial los grandes, esta 1325 km2 ción continuada (b) en área de ocu-
especie es seguramente afectada por pación (ii), extensión y/o calidad de
la cacería y como otras aves terres- porcentaje de cambio hábitat (iii) y número de individuos
tres de baja capacidad de vuelo es maduros (v).
depredada por perros domésticos. de hábitat 2000-2010
Por esta razón, se estima que la es- -14.84 %
pecie ha perdido más del 30 % de su
población en 3 generaciones y no se porcentaje total de
espera que esta tendencia cambie a
mediano plazo. pérdida de hábitat
VU A2cd+4cd.
50 %
una generación EN B1ab(ii,iii,v).
B2 Área de hábitat remanente
6.75 años
= 1556 km2; AOO estimada = 1325
3 generaciones km2 ambas < 2000 km2.
20 años
Su distribución se encuentra al-
tamente fragmentada. La especie se conoce en solo
tres localidades de Colombia y es razonable pensar
que se encuentre solo en cinco o menos.
criterio b Se estima que su población y distribución
tendrá una disminución continuada (b) en cuanto
B1 EOO = 12 885 km2 < 20 000 km2. Esta especie a área de ocupación (ii), extensión y/o calidad de
tiene en Colombia una distribución disyunta en hábitat (iii) y número de individuos maduros (v).
el norte de la cordillera Central y en el alto valle EN B2ab(ii,iii,v).
60
tinamus osgoodi
criterio c criterio d
La especie se conoce en solo tres localidades de
Esta es una especie de tinamú para la cual no existe Colombia y posiblemente se encuentre en cinco
información de densidad poblacional; sin embar- o menos, además, su hábitat está disminuyendo.
go, su abundancia es probablemente baja, similar Esta especie, como todos los tinamúes grandes, es
a la de su congénere Tinamus tao. En el PN Manu, afectada por la cacería y, como otras aves terres-
en Perú, la densidad poblacional de T. tao es de 1 tres de baja capacidad de vuelo, es depredada por
ind/km2 (Terborgh et ál. 1990) en una zona libre perros domésticos.
del efecto de transformación del paisaje, cacería de VU D2.
consumo intensa y sin animales domésticos. Es ra-
zonable suponer que la abundancia de T. osgoodi ajuste regional
podría estar por debajo de esta densidad. La especie es un taxón residente reproductivo, no
se sabe si la población es objeto de inmigración.
Si se asume una densidad de 1 ind/km2, un No se cambia la categoría.
AOO estimada de 1325 km2 y se toman en cuen-
ta los efectos de la cacería y la fragmentación de conclusión
los bosques de la especie, su población en el país EN B1ab(ii,iii,v)+B2ab(ii,iii,v); C2a(i).
sería inferior a 2500 individuos y se infiere que VU A2cd+4cd; D2.
está en disminución (C2); posiblemente ninguna
subpoblación tiene más de 250 individuos madu- Idoneidad de hábitat
ros (a(i)).
EN C2a(i).
Distribución
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información 61
crypturellus obsoletus castaneus
© robin h. schiele
cryp turellus
obsoletus castaneus
tinamú pardo
brown tinamou
síntesis de información
oscar laverde-r.
ecología En Colombia para la forma castaneus se
tenían pocos registros, viejos y con escasa o
Crypturellus obsoletus es una especie politípica ninguna información geográfica. Entre agosto
con nueve subespecies reconocidas actualmen- y septiembre del 2006 se obtuvieron registros
te (Dickinson 2003, Del Hoyo et ál. 1992); en visuales y auditivos en los bosques de la falla de
Suramérica la especie está ampliamente distri- San Antonio del Tequendama, una localidad
buida en tierras bajas y en los Andes. Ha sido muy cercana a Bogotá. El conocimiento de su
registrada en Venezuela, Colombia, Ecuador, vocalización (Álvarez-Rebolledo et ál. 2007)
Perú, Bolivia, Brasil, Paraguay y Argentina ha permitido registrarla en otras localidades
(Del Hoyo et ál. 1992). La forma nominal cercanas, principalmente hacia los cerros oc-
Crypturellus obsoletus obsoletus (originalmente cidentales de la Sabana de Bogotá. Estos re-
Tinamus obsoletus, Temmick, 1815 en Hell- gistros provienen de Fusagasugá (O. Cortés,
mayr y Conover 1942) fue descrita a partir de com. pers), Subachoque (A. Hernández, com.
pieles provenientes de localidades del sureste pers.), PN Chicaque (D. Cadena, com. pers.) y
brasilero como: Ipanema, Itararé y Mato-Den- el Alto del Vino (F. G. Stiles, com. pers).
tro (Hellmayr y Conover 1942). Sin embargo,
cuatro décadas después fue descrita la forma La forma castaneus ha sido observada en
C. o. castaneus (Scalter 1858 en Del Hoyo et bosque altoandino entre 2100 y 2700 m, en
ál. 1992) a partir de unas pieles etiquetadas y la vertiente occidental de la cordillera Orien-
provenientes de las famosas “pieles de Bogo- tal, en el departamento de Cundinamarca,
tá”. Después de esto fueron descritas algunas donde la Sabana de Bogotá cae abruptamen-
formas bajo el nombre Crypturus obsoletus de te hacia el valle del río Magdalena. Allí existe
pieles provenientes de Perú (Chirimoto en el una cadena de bosque andino fragmentado
Valle de Huayabamba y Huambo) y Ecuador que representa uno de los pocos remanentes
(Concepción, Loreto). Estas últimas fueron de este tipo de bosque en el departamento de
sinonimizadas como C. o. castaneus (Hellma- Cundinamarca (BirdLife International 2009).
yr y Conover 1942). Para Colombia se han Un estudio en proceso con las vocalizaciones
registrado dos subespecies: knoxi y obsoletus. de este grupo sugieren que la forma casta-
neus encontrada en los bosques de la falla del
63
cryp turellus obsoletus castaneus
Tequendama podría ser considerada una especie lo que sugiere que es una especie relativamente
diferente. Esto sumado a su rango de distribu- común en esta región (A. Hernández com. pers.).
ción tan restringido sugiere que la población po-
dría estar en algún grado de amenaza. amenazas
La especie C. obsoletus también se conoce No se conocen amenazas específicas sobre la es-
del nororiente de Colombia en cerro Pintado, en pecie, pero la principal puede ser la pérdida de
la serranía del Perijá. Sin embargo, esta población hábitat.
parece pertenecer a la subespecie knoxi (Alex Cor-
tés, com. pers), la cual fue descrita hace unas déca- historia de vida
das (Phelps 1976) y fue registrada recientemente
en el estado Lara, Venezuela (D. Ascanio, com. No hay información para la especie.
pers). El registro de Venezuela es una grabación
incompleta, pero con el análisis de las característi- medidas de conservación
cas espectro-temporales del canto. Esto se observa tomadas
una diferencia sustancial con las formas que viven
cerca de Bogotá. Esto sugiere que podrían con- No existen medidas de conservación dirigidas ex-
siderarse especies diferentes, teniendo en cuenta clusivamente a esta especie. Sin embargo, los bos-
la variación vocal observada dentro del grupo de ques de la Falla del Tequendama fueron declarados
subespecies de la especie C. obsoletus. Esta forma como un AICA, debido a la presencia de otras es-
podría incluir varias especies (Laverde, en prep.). pecies de importancia para la conservación. Esta
AICA incluye varias reservas y zonas protegidas
C. o. castaneus es medianamente común en como el PN Chicaque, la RN Privada Bosques de
el interior del bosque donde la vegetación es bas- Macanal y la laguna de Pedro Palo, lugares cono-
tante densa y en menor medida en bordes. En Chi- cidos por su buen estado de conservación y por
caque fue observada en bosques muy densos con ser excelentes puntos de observación de fauna y
mucha hojarasca, pero también fue observada en flora (BirdLife International 2009). Esta AICA está
bordes de bosque con potreros, atraído a ellos en representada principalmente por bosque andino,
respuesta a grabaciones. Los individuos responden pero en algunos sectores existen potreros, cultivos
muy bien a estímulos vocales (playback), lo cual y plantaciones de pino y eucalipto. Algunos pre-
sugiere que son territoriales. En el municipio de dios dentro del AICA están destinados a ganadería
Subachoque, en la vereda Guamal y el embalse y agricultura. Sin embargo, debido a las fuertes
Pantano de Arce, los campesinos reconocen el can- pendientes gran parte de los bosques permanecen
to de esta especie y la llaman “Gallineta del Agua”, sin uso (BirdLife International 2009).
situación de la especie CR C2a(i)
EN B1ab(i,ii,iii,v) + B2ab(i,ii,iii,v); D1
renjifo et ál. 2014
VU D2
criterio a
Este taxón ha perdido el 94.1 % de su hábitat y en el periodo 2000-2010 perdió el 7.6 % de su hábitat.
Aunque este porcentaje de pérdida es alto no alcanza a acercarse al umbral de 30 % en tres generaciones.
El taxón no se encuentra amenazado bajo el criterio A.
64
cryp turellus obsoletus castaneus
criterio b eoo bandinos del occidente de Cun-
dinamarca con la consiguiente
B1 EOO = 9854 km2 < 20 000 km2. 9854 km2 alta densidad de perros y gatos
La distribución del taxón en la domésticos los cuales, sin duda,
actualidad es relictual. La exten- área de hábitat pueden depredar la especie. En
sión de ocurrencia parece haber- remanente conclusión, se estima que la po-
se reducido sustancialmente. Su blación de la especie es de menos
distribución es pequeña, severa- 166 km2 de 250 individuos maduros y que
mente fragmentada, se conoce ninguna población tiene más de
de solo cuatro localidades (a) y área remanente 50 individuos maduros.
el hábitat está en disminución. ponderada por CR C2a(i).
Dadas las tendencias históricas idoneidad de hábitat
así como las de los últimos 10 criterio d
años, se estima que continuará (aoo estimada)
disminuyendo en cuanto a ex- 113 km2 Se estima que la especie tiene
tensión de ocurrencia (i), área menos de 250 individuos madu-
de ocupación (ii), extensión y/o porcentaje de cambio ros y se conoce de solo cuatro
calidad de hábitat (iii) y número localidades.
de individuos maduros (v). de hábitat (2000-2010) EN D1.
EN B1ab(i,ii,iii,v). -7.6 % VU D2.
B2 Área de hábitat remanen- porcentaje total de ajuste regional
te = 166 km2; AOO estimada = pérdida de hábitat
113 km2 < 500 km2. La distribu- Este taxón es endémico de Co-
ción de este taxón en la actuali- 94.1 % lombia por lo cual su evaluación
dad es relictual. Tanto el hábitat de riesgo no requiere de ajuste
remanente como el AAO son una generación regional.
pequeños, severamente fragmen-
tados, el taxón se conoce de solo 6.7 años conclusión
cuatro localidades (a) y el hábi- 3 generaciones
tat está disminuyendo. Dadas las CR C2a(i).
tendencias históricas así como las 20.3 años EN B1ab(i,ii,iii,v)+B2ab
de los últimos 10 años, se estima (i,ii,iii, v); D1.
que continuará disminuyendo en vas húmedas son de 1 ind/km2 VU D2.
cuanto a extensión de ocurren- a 4 ind/km2, las más altas en-
cia (i), área de ocupación (ii), ex- tre 26 y 30 ind/km2 (Terborgh Nota: el estatus taxonómico de
tensión y/o calidad de hábitat (iii) et ál. 1990, Robinson et ál. 2000). Crypturellus obsoletus castaneus
y número de individuos madu- La densidad del taxón parece ser no es claro, pero la evidencia
ros (v). baja pero no en extremo si se analizada por O. Laverde (véa-
EN B2ab(i,ii,iii,v). toma en cuenta que en Chicaque se síntesis de información de la
la especie se puede registrar en especie) sugiere que podría tra-
criterio c varios sitios (L. M. Renjifo obs. tarse de una especie válida y a
pers.). Asumiendo una densidad la postre altísimamente amena-
No existen estimaciones de abun- de 4 ind/km2 y un AOO esti- zada. Durante mucho tiempo la
dancia para el taxón. Las densi- mada = 113 km2 la población de especie se conoció solo de “pie-
dades poblacionales más bajas la especie sería del orden de 452 les de Bogotá” y recientemente
obtenidas para tinamúes en sel- individuos, o si se asume un área se han obtenido registros con
de hábitat remanente = 166 km2
la población sería del orden de
664 individuos, en ambos ca-
sos esto sería cierto si todo este
hábitat estuviera efectivamente
ocupado. No obstante, es poco
probable que todo el hábitat re-
manente de la especie esté ocupa-
do teniendo en cuenta el elevado
grado de transformación y frag-
mentación de los bosques y la alta
densidad de población campesina
y suburbana en los bosques su-
65
cryp turellus obsoletus castaneus
localidades precisas, todos ellos hacia el occidente trate de una especie válida o de una subespecie, así
de la ciudad. Es altamente prioritario tomar me- mismo es necesario aclarar su estatus taxonómico
didas de conservación de este taxón, ya sea que se y estudiar en detalle el estado de sus poblaciones.
Distribución Idoneidad de hábitat
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información
66
crypturellus kerriae
© robin h. schiele
cryp turellus kerriae
tinamú del chocó
choco tinamou
síntesis de información
edna carolina bonilla y daira ximena villagrán
ecología población
Conocido del noroccidente colombiano espe- El tamaño poblacional es desconocido (Bird-
cialmente de la serranía del Baudó y oriente de Life International 2009). Sin embargo, en ce-
Panamá. Habita bosques húmedos tropicales rros de Quía, del Parque Nacional Darién en
desde el nivel del mar hasta aproximadamen- Panamá, fue encontrada con frecuencia en las
te 1500 m (Hilty y Brown 2001, Restall et ál. laderas empinadas de los riscos más altos y
2006). Aparentemente es una especie rara, con las aves eran escuchadas con regularidad, aun-
poblaciones pequeñas y se presume frágil frente que observadas solo en ocasiones (por lo gene-
a las perturbaciones de su hábitat, aunque se ral cuando alzaban vuelo rápidamente) (Rid-
desconoce su grado de tolerancia a la transfor- gely y Gwynne 1989). En la ensenada de Utría
mación del paisaje (Restall et ál. 2006). Ridgely fue escuchada todos los días, desde el 1 hasta el
y Gwynne (1989) sugieren que la especie es 9 de noviembre del 2009, lo cual sugiere que la
entre “aparentemente poco común” y “rara” especie es común, pero se requiere una evalua-
(Collar et ál. 1992). ción del tamaño de la población en esta región
(Cortés-Herrera com. pers. 2009).
Ha sido registrada regularmente entre
febrero y marzo y parece ser que su perio- amenazas
do de reproducción es entre marzo y junio,
puesto que el espécimen tipo colectado en- La explotación forestal y la extracción minera,
tre junio-julio corresponde aparentemente debidas principalmente a la colonización des-
a un ave inmadura (López-Lanús 2002). En ordenada y a la carencia de medidas apropiadas
noviembre del 2009 la especie fue observada de mitigación, son amenazas importantes para
y escuchada en dos ocasiones en el sendero esta especie (IIAP 2007). El aserrío ha florecido
entre Bahía Solano y el PNN Utría, y se obser- como modelo económico de las comunidades
vó un individuo que consumía invertebrados en zonas bajas de los ríos Baudó, Atrato y San
(Cortés-Herrera com. pers. 2009).
68
cryp turellus kerriae
Juan (Fucla 2009). El ecosiste- historia de vida das, gracias a que sus tradiciones
ma se ha visto perturbado por culturales y la relación que tie-
la invasión de cultivos agrícolas No hay información para la nen con el territorio se orienta a
en suelos de vocación forestal especie. la conservación (Castaño-Uribe
(IIAP 2007), cultivos de palma y Cano 1998).
africana (Rangel et ál. 1995) y medidas de
por el reemplazo de recursos conservación Las poblaciones de este
forestales por áreas de cultivos tomadas tinamú se encuentran en áreas
ilícitos (Fucla 2009). De igual importantes para la conservación
manera, la minería artesanal ha Está registrada en el PNN Ense- de las aves (AICA), así como res-
afectado la fauna y flora acuática nada de Utría y el PNN Katíos. guardos y territorios indígenas
y terrestre debido al uso de tec- Aunque no se han desarrollado emberá, los cuales pueden ser un
nologías inapropiadas, lo que ha iniciativas, los grupos indígenas aporte en la protección de la es-
causado procesos de erosión e y afrocolombianos constituyen pecie, pero se requiere evaluar el
incremento de sedimentación de aliados estratégicos para la con- estatus de las poblaciones en es-
ríos (IIAP 2007). servación de estas áreas protegi- tas regiones (Bonilla y Chavarro
obs. pers. 2010).
situación de la especie VU C2a(i)
renjifo et ál. 2014 bajas, la población de la espe-
cie en el país estaría entre 4463
criterio a eoo y 17 852 individuos. La especie
podría estar por debajo del um-
Esta especie ha perdido el 9.36 % 21 090 km2 bral de 10 000 individuos madu-
de su hábitat históricamente; en ros. Sin duda, la población de la
un periodo de 10 años ha ocu- área de hábitat especie está disminuyendo por
rrido una recuperación en la co- remanente el efecto combinado de la pér-
bertura de su hábitat de 6.7 %. dida de hábitat, degradación de
No se acerca a los umbrales del 9968 km2 hábitat y cacería. Se estima que
criterio A, no califica como ame- las subpoblaciones de la especie
nazada bajo este criterio. área remanente tendrían menos de 1000 indivi-
ponderada por duos maduros. Por lo tanto, esta
criterio b idoneidad de hábitat especie califica como vulnerable;
no obstante podría tratarse de
B1EOO=21 090 km2 > 20 00 km2.. (aoo estimada) una especie poco conocida más
B2 Área de hábitat remanente 4463 km2 que de una especie amenazada.
= 9968 km2; AOO estimada = VU C2a(i).
4463 km2 > 2000 km2. porcentaje de cambio
criterio d
Su distribución no está se- de hábitat (2000-2010)
veramente fragmentada. La espe- 6.7 % La especie no califica como ame-
cie no califica como amenazada nazada bajo el criterio D.
bajo el criterio B. porcentaje total de
pérdida de hábitat
criterio c
9.36 %
No existen estimaciones de abun-
dancia para esta especie. Las den- una generación
6.7 años
3 generaciones
20.25 años
sidades poblacionales más bajas
obtenidas para tinamúes en sel-
vas húmedas están entre 1 ind/
km2 y 4 ind/km2, las más altas
entre 26 y 30 ind/km2 (Terborgh
et ál. 1990, Robinson et ál. 2000).
Asumiendo las poblaciones más
69
cryp turellus kerriae
ajuste regional debería reducirse, pero dado que a nivel global
la especie es considerada vulnerable, se mantiene
La especie es un taxón residente reproductivo, dicha categoría.
probablemente es objeto de inmigración desde
Panamá y no se espera que la inmigración dismi- conclusión
nuya, dado el buen estado de los bosques en la VU C2a(i).
frontera entre Colombia y Panamá. La categoría
Distribución Idoneidad de hábitat
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información
70
penelope ortoni
© eliana fierro-calderón
penelope ortoni
pava del baudó
baudo guan
síntesis de información
sofia a. tello y marcia c. muñoz
ecología el chanul (Humiriastrum procerum; Idrobo-
Medina et ál. 2006). Se han encontrado semi-
La Pava del Baudó es endémica del Chocó llas no identificadas en contenidos estomacales
biogeográfico (Delacour y Amadon 1973; del (Salaman 1994). Es monógama y vive en gru-
Hoyo 1994; Stattersfield et ál. 1998; Salaman pos familiares de 4 a 8 individuos, excepto en
et ál. 2001, Franco-Maya 2002). Habita prin- la época reproductiva en la cual se establecen
cipalmente bosques húmedos y lluviosos desde parejas en territorios independientes. Las épo-
el norte del departamento del Chocó hasta Na- cas de reproducción se dan durante los meses
riño (Delacour y Amadon 1973, Hilty y Brown de julio y septiembre y generalmente tienen
1986, Ridgely y Greenfield 2001). Se distri- una puesta de dos huevos (Salaman 1994; Sa-
buye altitudinalmente entre 100 y 1500 m y laman et ál. 2000).
se puede encontrar en cimas de montañas en
áreas de difícil acceso, abruptas y empinadas. amenazas
Estos últimos lugares, en general, conservan
bosques maduros y han tenido poca interven- Las principales amenazas que la Pava del Bau-
ción (Hilty y Brown 1986; del Hoyo 1994; dó enfrenta son la deforestación y fragmenta-
Salaman et ál. 2001; Idrobo-Medina et ál. ción del hábitat y la cacería, las cuales afectan
2006). La distribución es aparentemente dis- incluso las áreas protegidas o zonas de amorti-
continua (Hilty y Brown 1986; Idrobo-Medi- guación en donde la especie suele vivir (Fran-
na et ál. 2006) pues se ha registrado en el alto co-Maya 2002; Jahn y Mena 2002; BirdLife
Anchicayá, en el Valle del Cauca y en la reser- International 2011). En la región pacífica de
va El Pangán en Nariño. En este último lugar Colombia, el cultivo de coca puede afectar-
parece ser común mientras que en Anchicayá la (Uribe-Ramírez 1997). En algunas regio-
la especie es poco frecuente (Idrobo-Medina nes del Río Ñambí (R. Strewe com. pers) y
et ál. 2006). del Valle del Cauca, como en la antigua vía
Cali-Buenaventura (Danubio-Zabaleta; C. M.
La Pava del Baudó es de hábitos sedenta- Wagner com. pers.), esta pava forma parte de
rios y utiliza todos los estratos del bosque. La la dieta de los pobladores locales. En Nari-
dieta se basa en frutos (del Hoyo 1994) como ño se tiene reporte de cacería por indígenas
72
penelope ortoni
awá (Salaman 1994). La presión de caza se ex- diversidad y riqueza de las especies y sus procesos
tiende hasta el Ecuador, en donde dicha activi- biológicos en toda la región del Chocó.
dad está prohibida (Ridgely y Greenfield 2001;
Jahn y Mena 2002). Esta especie está quedando En Colombia y Ecuador se han propuesto
restringida a terrenos de difícil acceso, donde los estrategias para garantizar la protección de la es-
cazadores no llegan (Delacour y Amadon 1973; pecie (Idrobo-Medina et ál. 2006). En Colombia,
Idrobo-Medina et ál. 2006). Otros lugares que la prioridad es asegurar la protección y evaluar el
presentan bosques en buen estado de conserva- estado actual de las reservas del país ya que la es-
ción y donde esta pava parece ser común, son el pecie se encuentra en diferentes áreas protegidas
alto Anchicayá, Valle del Cauca (K. Fierro com. como el PNN Farallones en el Valle del Cauca (C.
pers.) y la reserva El Pangán en Nariño. Sin em- M. Wagner y K. Fierro com. pers.) y el PNN Ense-
bargo, en aquellos bosques que tienen mayor nada de Utría, en el departamento del Chocó. En
cantidad de asentamientos humanos las poblacio- estos lugares, y otros como la serranía del Baudó,
nes de esta pava son pequeñas (H. Álvarez com. es importante establecer programas de monito-
pers.). En general, la especie es extirpada de los reo. Debe evaluarse la condición de la población
alrededores de poblaciones humanas en un radio en la reserva privada el Pangán en Nariño en don-
de 2 a 5 km (Idrobo-Medina et ál. 2006). de no presenta presión de cacería. Otra medida
importante es la de aplicar las leyes contra la caza,
historia de vida pues al igual que muchas especies de la familia
Cracidae, esta especie forma parte de la dieta de
Se ha calculado que en un tiempo de 24 años ocu- los habitantes de las zonas en donde se encuentra,
rren tres generaciones de la Pava del Baudó (Jahn lo cual amenaza la capacidad de las poblaciones
y Mena 2002). Sin embargo, Idrobo-Medina para mantenerse estables.
et ál. (2006) proponen un tiempo de 12 a 18 años
de longevidad si se toma en cuenta que el periodo Entre noviembre del 2011 y junio del 2012
de maduración de crácidos medianos es de dos a la Asociación Calidris llevó a cabo un proyecto
tres años (del Hoyo 1994). para estimar la densidad poblacional de esta es-
pecie en el PNN Farallones de Cali, pero debido
medidas de conservación a la baja tasa de encuentro con esta pava no fue
tomadas posible cumplir el objetivo. Sin embargo, en la
localidad del Danubio se desarrollaron activida-
El principal esfuerzo de conservación para esta es- des educativas y se repartió material informativo
pecie es el desarrollo del corredor Chocó-Manabí sobre la Pava del Baudó y las principales amena-
entre Ecuador y Colombia, que cubre la totalidad zas que afectan a la especie en el sector cercano
del área de distribución de la pava. Este esfuerzo a Anchicaya (E. Fierro-Calderón com. pers.). La
se ha dado gracias a organizaciones del sector pú- Unidad de Parques Nacionales ha trazado como
blico, ONG e instituciones académicas y sociales de meta a largo plazo el monitoreo de la población
los dos países. Este proyecto busca generar una de esta pava en el PNN Farallones con la ayuda téc-
red de áreas protegidas que aseguren, por medio nica de la Asociación Calidris (E. Fierro-Calderón
de un manejo sostenible, el mantenimiento de la com. pers).
73
penelope ortoni
situación de la especie VU C2a(i)
renjifo et ál. 2014
criterio a eoo sidad de Penelope jacquacu es de 2
ind/km2 (Terborgh et ál. 1990).
Esta especie ha perdido el 13 % de 61 728 km2 Tomando en cuenta que la totalidad
su hábitat históricamente y en el pe- de la distribución de la especie se
riodo 2000-2010 experimentó una área de hábitat encuentra en áreas con poblaciones
levísima recuperación de hábitat del remanente indígenas, campesinas y afrocolom-
0.8 %. La principal amenaza para la bianas en donde la cacería constituye
especie es la cacería, la cual, como 20 185.3 km2 una importante fuente de proteínas,
en el caso de otros crácidos, puede es posible que la especie haya sido
tener un efecto muy profundo sobre área remanente extirpada de parte de su distribución
las poblaciones silvestres (Redford ponderada por y que las densidades sean muy bajas
y Robinson 1987, Silva y Strahl idoneidad de hábitat en la mayor parte de ella. Por esta
1991). No obstante, la especie no razón, se estima que la población de
parece calificar como amenazada (aoo estimada) la especie es inferior a 10 000 indi-
bajo el criterio A. 13 816 km2 viduos maduros y que está en dis-
minución, con subpoblaciones de
criterio b porcentaje de cambio menos de 1000 individuos.
VU C2a(i).
B1 EOO = 61 728 km2 > 20 000 km2. de hábitat 2000-2010
B2 Área de hábitat remanente = 0.77 % criterio d
20 185.3 km2; AOO estimada =
porcentaje total
de pérdida de hábitat
12.97 %
una generación
desconocida
para el género
ortalis
5.7 años
3 generaciones
17.1 años
13 816 km2 > 2000 km2. La especie no califica como amena-
La especie no califica como amenazada bajo zada bajo el criterio D.
el criterio B. ajuste regional
criterio c La especie es un taxón residente reproductivo,
probablemente es objeto de inmigración desde
La familia Cracidae es la familia de aves más im- Ecuador. Dada la intensificación de la deforesta-
pactada por la cacería de subsistencia por parte de ción en la frontera entre Colombia y Ecuador se
campesinos e indígenas a través del Neotrópico espera que la inmigración disminuya. La mayor
(Redford y Robinson 1987), con efectos muy sus- parte de la distribución de la especie se encuentra
tanciales en cuanto a reducción en sus densidades en Colombia y no hay razón para pensar que esta
poblacionales en localidades bajo presión (Silva y sea un sumidero. No es necesario hacer un cam-
Strahl 1991). No hay estimaciones de densidad bio en la categoría.
poblacional de Penelope ortoni. No obstante, se
sabe que en lugares protegidos las densidades po- conclusión
blacionales pueden ser altas (véase síntesis de in-
formación de Penelope perspicax) o muy bajas en VU C2a(i).
sitios con presión de cacería. Por ejemplo, en el
PN Manu, en Perú, en una selva prístina, la den-
74
Distribución penelope ortoni
Idoneidad de hábitat
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información
75
penelope perspicax
© daniel uribe
penelope perspicax
pava caucana
cauca guan
síntesis de información
margarita m. ríos y marcia c. muñoz
ecología tii) y pinos (Pinus spp.). De hecho, se ha su-
gerido que requiere hábitats heterogéneos, los
La Pava Caucana es una especie endémica de cuales proveen una variedad de recursos para
Colombia, donde originalmente era una es- alimentación y anidación (Ríos et ál. 2008).
pecie común pero con una distribución res- En un estudio en el SFF Otún Quimbaya, se
tringida a los bosques subandinos del valle encontró que la pava usó con mayor frecuen-
del Cauca y los bosques secos de los valles del cia bosque maduro y secundario (61.7 %), se-
Cauca, Dagua y Patía en los departamentos de guido de una plantación de urapán (27.5 %) y
Cauca, Valle del Cauca, Quindío y Risaralda con menor frecuencia rastrojos (8.5 %) y otras
(Hilty y Brown 1986; Renjifo 2002; Muñoz plantaciones (Ríos et ál. 2006). Asimismo, en
et ál. 2006). En la actualidad se encuentra prin- la RN de Bremen se encontró una mayor den-
cipalmente entre 1000 y 2000 m de elevación, sidad de individuos en los bosques secunda-
pero hay registros hasta 650 m (Renjifo 2002). rios (Banguera 2009a).
Hay unos pocos registros en la vertiente pa-
cífica de la cordillera Occidental en los pasos Los parches de bosque habitados por
bajos. También hay registros recientes hasta la Pava Caucana son de tamaño variable. La
2690 m en la cuenca del río Nima, Palmira RNF Bosque de Yotoco tiene 559 ha y otros
(Kattan et ál. 2006). bosques como Chorro de Plata (aproximada-
mente 200 ha) y SFF Otún Quimbaya (459 ha)
Típicamente ha sido considerada una es- presentan menor extensión pero están conec-
pecie exclusiva de bosques maduros y poco tole- tados o cerca de otros parches de bosque de
rante a la transformación del paisaje (Delacour mayor extensión. Es vulnerable a la fragmen-
y Amadon 2004). Sin embargo, en la actualidad tación pero puede utilizar fragmentos hasta de
se sabe que usa una amplia variedad de hábitats 1.5 ha de bosque maduro que se encuentren a
(Ríos et ál. 2008; Banguera 2009a; 2009b) menos de 1 km de bosques de mayor exten-
que incluyen bosques secundarios y ribereños, sión (Renjifo 1998; 1999; 2002). Es impor-
bordes de bosque y plantaciones forestales ad- tante anotar que esta capacidad de usar una
yacentes al bosque, con especies como urapán diversidad de hábitats y fragmentos pequeños
(Fraxinus chinensis), roble (Quercus humbold- no implica que pueda persistir en paisajes con
77
penelope perspicax
poca disponibilidad de bosque meses de alta folivoría en los que En cautiverio se han observado
maduro. consume una gran cantidad de posturas de reemplazo y se han
hojas de urapán, una especie de reportado posturas de dos hue-
Generalmente, se le en- árbol exótico (Fraxinus chinensis; vos todo el año, con picos en
cuentra solitaria, en parejas o en Muñoz et ál. 2007). El consumo enero, marzo y agosto (Corre-
grupos familiares de 3 o 4 indivi- de artrópodos ocurrió todo el dor y Hartmann 2005).
duos (Ríos et ál. 2006; Banguera año y algunas veces estuvo rela-
2009a). Sin embargo, también se cionado con el seguimiento de Los estimados de densidad
pueden congregar en grupos de ejércitos de hormigas legionarias poblacional varían ampliamente
alimentación más grandes que (Ríos et ál. 2006). entre localidades desde 8.6 a
pueden llegar hasta los 30 indi- 80 ind/km2 (Kattan et ál. 2006,
viduos (Collar et ál. 1992; Nada- Las evidencias de reproduc- Rios et ál. 2008). Sin embargo,
chowski 1994; Silva 1996, Ríos ción sugieren que el periodo re- todos estos valores son mayores
et ál. 2006). Las pavas no son productivo varía entre poblacio- que el estimado a partir de P.
territoriales, incluso durante la nes y localidades, posiblemente jacquacu (2 ind/km2) usado en
temporada reproductiva compar- esté relacionado con las variacio- Renjifo (2002).
ten parches de alimentación con nes en los picos de precipitación
otras especies. No hay evidencia (Renjifo 2002; Rios et ál. 2006; población
de perchas frecuentes, rutas de Muñoz et ál. 2006). En el SFF
alimentación o dormitorios fijos. Otún Quimbaya y poblaciones Hay estimados de densidades
No hay evidencia de migraciones adyacentes el periodo reproducti- poblacionales para cuatro pobla-
estacionales, pero las variaciones vo es entre enero y junio (Nada- ciones. En la RNF Bosque de Yo-
mensuales en abundancia sugie- chowski 1994; Rios et ál. 2006), toco, para el periodo 2000-2001
ren movimientos locales (Ríos pero se han reportado cantos se estimó una densidad promedio
et ál. 2008). asociados a la reproducción por de 8.6 ind/km2, con variaciones
fuera de estos meses (Ríos et ál. mensuales entre 6.5 y 10.5 ind/
Utiliza todos los estratos 2006; Banguera 2009a). Los re- km2 (Kattan et ál. 2006). Se esti-
del bosque, desde el suelo hasta portes de reproducción se basan ma que esta población tiene en-
el dosel, pero forrajea general- en registros de polluelos, nidos y tre 35 y 61 individuos (Muñoz
mente en los estratos más altos evidencias indirectas como des- et ál. 2006). En el año 2006 para
(Renjifo 2002; Ríos et ál. 2006; pliegues reproductivos, vocaliza- esta misma población se estimó
Banguera 2009a). Aunque la ciones y aleteos. En la población una densidad de 11.9 ind/km2
pava es principalmente frugívo- de Yotoco hay evidencias de re- y un tamaño total de 67 indivi-
ra, también consume hojas, flo- producción entre septiembre y duos (IC 95 % = 41-103) (Ron-
res, artrópodos y ocasionalmente diciembre (Silva 1996; Ríos cancio y López 2007) y para
moluscos, hongos y pequeños et ál. 2006). Los pocos registros 2011, 13.2 ind/km2 y un tama-
crustáceos. En la RNF Bosque de disponibles indican que los sitios ño poblacional de 62 individuos
Yotoco la dieta consiste princi- de anidación son muy heterogé- (IC 95 % = 39-101) (C. Gutiérrez-
palmente en frutos (97 %), con neos (Ríos et ál. 2008) y pueden Chacón, datos no publicados).
registros adicionales de consumo estar en plantaciones de pino,
de tierra e insectos (Silva 1996). matorrales de helecho y bordes En el SFF Otún Quimbaya,
En el SFF Otún Quimbaya se des- de bosque (Nadachowski 1994; Nadachowskii (1994) estimó una
cribió una dieta compuesta por Silva 1996; Ríos et ál. 2006). El densidad promedio de 31 ind/
89 especies de frutos (80 %), 11 número de crías por nidada varía km2, con una variación entre
especies de flores (10 %) y 10 es- entre una y tres pero la norma es meses de 10 a más de 40 ind/
pecies de hojas (10 %; Muñoz et dos polluelos (Ríos et ál. 2006). km2. Kattan et ál (2006) estima-
ál. 2007). Se han documentado ron una densidad poblacional
de 100 ind/km2 en la planta-
78
penelope perspicax
ción de urapán y 41.6 ind/km2 en bosque mixto del PNN Farallones de Cali, donde hay la mayor
para el periodo 1999-2001. Para esta época se es- extensión de hábitat disponible. Para La Sirena
timó una población entre 144 y 164 individuos hay una población confirmada pero no hay esti-
en el parque. Sin embargo, los autores sugieren mativos de densidad.
que la población total es más grande consideran-
do el hábitat disponible en los alrededores. Este No hay registros recientes de las poblacio-
último estudio reveló que las pavas se congregan nes históricamente reportadas para el PNN Mun-
entre noviembre y enero en la plantación de ura- chique y valle del Patía (Negret 1991, 2001),
pán, con densidades de 70 a 100 pavas por km2. aunque un grupo de ornitólogos ha llevado a
Ríos et ál. (2008), estimaron una densidad po- cabo continuos muestreos de campo durante los
blacional promedio de 80 ind/km2 y de hasta últimos años en estas áreas, pero los pobladores
110 ind/km2 en la plantación de urapán para el recuerdan la presencia de la especie en la zona (F.
periodo 2004-2005. En el bosque mixto, los au- Ayerbe com. pers.).
tores estimaron un promedio anual de 31 ind/km2.
La población total del SFF Otún Quimbaya se es- Las altas densidades en el SFF Otún Quim-
timó entre 96 y 342 individuos. Las diferencias en baya se han relacionado con la heterogeneidad de
estimados de densidad para la RNF Yotoco y el SFF hábitat y la disponibilidad de urapán. Las hojas
Otún Quimbaya en diferentes años sugieren que jóvenes del urapán se han convertido en un recur-
las poblaciones han crecido en la última década. so clave para las pavas, pues aporta un componen-
Sin embargo, estas diferencias también pueden te importante de la dieta durante la época de baja
reflejar variaciones normales en las poblaciones. disponibilidad de frutos en el bosque (Muñoz et
Otras dos poblaciones cercanas al SFF Otún Quim- ál. 2007). Este recurso posiblemente ha aumen-
baya se han estudiado recientemente. En el 2008 tado la capacidad de carga del hábitat y ha favo-
se calculó para el cañón del río Barbas una densi- recido la permanencia de una población grande
dad de 18.4 ind/km2 en el bosque, 9.35 ind/km2 (Muñoz et ál. 2006; Ríos et ál. 2008).
en las quebradas y una población total de 163 in-
dividuos (Banguera 2009a). En la RN Bremen se amenazas
estimó la densidad poblacional en bosque maduro
18.26 ind/km2, bosque secundario 44.49 ind/km2, Las principales amenazas son el aislamiento po-
cañada 12.07 ind/km2 y bosque en regeneración blacional debido a la deforestación y la presión de
22.84 ind/km2 (Banguera 2009b). la cacería (Renjifo 2002; Ríos et ál. 2006; Muñoz
et ál. 2006). La deforestación de los valles de los
No existen estimativos de densidad para ríos Cauca, Dagua y Patía ha extirpado poblacio-
la zona de amortiguación del PNN Farallones de nes en la mayor parte de su área de distribución.
Cali entre el área comprendida entre la parce- La deforestación también ha sido extensa en los
lación Chorro de Plata, la vereda La Buitrera y bosques subandinos de las laderas de estos valles y
la vereda El Pato. Los pocos registros sugieren los remanentes de bosque son escasos y dispersos
que es una población pequeña. En el 2006 Ríos y (Renjifo 2002). Quedan unos pocos fragmentos
Muñoz (2010) estimaron una tasa de encuentro de con extensión de unos cientos de hectáreas y la
1 ind/9h de recorrido. En exploraciones recientes pava está ausente en la mayoría de ellos (Renjifo
llevadas a cabo entre 2011 y 2012, se obtuvo una 2002; Kattan et ál. 2006; Ríos y Muñoz 2010).
tasa de encuentro de 1 vwgrupo/10 km de reco- Las poblaciones del SFF Otún Quimbaya, PR Bre-
rrido y un promedio de grupo de 2.3 individuos men y cañón del río Barbas forman un núcleo po-
(95 % CI = 1.5 – 3.2) (C. Gutiérrez-Chacón, datos blacional junto con otras reservas pequeñas, pero
no publicados.). La mayoría de los registros están no hay conexión física entre todas ellas en la franja
concentrados en la zona de amortiguación fuera altitudinal donde habita la pava. La Sirena tam-
bién se encuentra ubicada en la cordillera Central,
pero no hay bosque continuo que la conecte con
79
penelope perspicax
las otras poblaciones. La pobla- vulnerable. Con base en entrevis- y Chorro de Plata. Se han lle-
ción de La Sirena habita en una tas con pobladores locales se esti- vado exploraciones para confir-
serie de fragmentos de tamaño mó que se cazan unas 100 pavas mar y descartar poblaciones en
variable inmersos en una matriz al año en el núcleo poblacional el sur del Valle del Cauca y en
de pastizales. Hay áreas de bos- de Risaralda-Quindío que com- el Cauca. Se ha incrementado la
que continuo pero con elevacio- prende el SFF Otún Quimbaya y conectividad a través de corre-
nes mayores a 2000 m (Kattan sus alrededores como la finca El dores de vegetación nativa entre
et ál. 2006). Cedral y el PRN Ucumarí (Ríos et las poblaciones del cañón del río
ál. 2006). En la zona de amor- Barbas y Bremen. Actualmente,
La RNF Bosque de Yotoco tiguación del PNN Farallones de Wildlife Conservation Society
y la zona de amortiguación del Cali esta pava es objeto de cace- (WCS) está trabajando en el es-
PNN Farallones de Cali se en- ría y dado el tamaño pequeño de tablecimiento de un programa
cuentran en la cordillera Occi- esta población, su efecto puede de monitoreo para esta espe-
dental pero no están conectadas. ser significativo (C. Gutiérrez- cie (C. Gutiérrez-Chacón com.
El bosque de Yotoco es pequeño, Chacón, datos no publicados.) pers.). Se han realizado pequeñas
está aislado de otros fragmentos campañas de educación dirigidas
de bosque y rodeado de potre- historia de vida a comunidades locales con el
ros (Muñoz et ál. 2006). En la fin de aumentar el reconoci-
zona de amortiguación del PNN No hay información para pobla- miento de esta especie, sus ame-
Farallones de Cali hay poco há- ciones silvestres. En el Zoológi- nazas y las acciones de conser-
bitat disponible. La única zona co de Cali las hembras alcanzan vación (Ríos y Muñoz 2010).
que tiene bosques extensos en la la madurez sexual a los dos años La mayoría de las poblaciones
vertiente oriental de la cordillera y los machos a una edad menor. remanentes se encuentran en
Occidental y en donde proba- áreas bajo alguna figura de con-
blemente se encuentra la Pava medidas de servación como parques nacio-
Caucana, es el municipio de conservación nales (SFF Otún Quimbaya), re-
Río Frío y municipios aledaños. tomadas servas regionales (PRN Ucumarí,
Sin embargo, esta región está RNF Bosque de Yotoco, Centro
siendo activamente deforestada En el 2006 se elaboró el plan de de Educación Ambiental La Si-
(León et ál. 2001). En el Cauca, conservación de la Pava Cauca- rena, PMN Campoalegre), reser-
los análisis espaciales indican que na (Kattan y Valderrama 2006), vas privadas (Finca El Cedral,
la fragmentación en el norte del en el cual se identificaron ac- Chorro de Plata, RN la Montaña
valle del Patía es muy alta y no ciones concretas para enfrentar del Ocaso, RN Santa Bárbara,
hay sitios potenciales para el es- cada una de las amenazas. Estas RN Lusitania) y AICA (Cañón
tablecimiento de una población acciones incluyen investigación del río Barbas y Bremen, Finca
(Ríos y Muñoz 2010). El PNN y monitoreo, conservación y La Betulia, Reserva La Patasola,
Munchique y la RN El Tambito manejo del paisaje, políticas e Bosques del Oriente de Risaral-
son hábitats potenciales pero no instrumentos de gestión, edu- da; Valencia 2006). También se
hay evidencias de su presencia en cación, comunicación y con- presume su presencia en otras
los últimos años. El último regis- servación, así como el manejo dos AICA, Chicoral y serranía
tro de la Pava Caucana en esta de ejemplares y poblaciones ex de los Paraguas, pero hasta el
área fue en 1987 (Negret 1991). situ. Algunos de los objetivos momento no se han confirma-
han sido ejecutados parcial o do poblaciones establecidas en
Otra amenaza importante totalmente. Se ha evaluado el estas áreas.
para la Pava Caucana es la cace- estado de las poblaciones del
ría. Es una especie grande, vocal cañón del río Barbas, Bremen
y fácil de detectar, lo que la hace
80
penelope perspicax
situación de la especie EN C2a(i)
VU B2ab(iii,iv)
renjifo et ál. 2014
criterio a de la especie y regeneración de los bosques en
localidades como la cuenca media del Otún (PNR
PenelopeperspicaxesunaespecieendémicadeColom- Ucumarí y SFF Otún Quimbaya), el Bosque de Yo-
bia con una distribución que originalmente cubría toco, Bremen y el Cañón del río Barbas. Como
los valles del alto Cauca y del Patía y los bosques resultado la especie no está experimentando una
subandinos circundantes. La deforestación y ca- rápida reducción de la población en las últimas
cería extirparon las poblaciones de los bosques de tres generaciones ni parece que la experimentará
tierras bajas en los valles del Cauca y Patía, por lo en el futuro. La especie no califica como amenaza-
cual la especie en la actualidad se encuentra solo da bajo el criterio A.
en los bosques subandinos de estas regiones. Los
modelos de distribución de la especie que aquí se criterio b
presentan, ilustran un sesgo hacia aquellas regiones B1 EOO = 26 831 km2 > 20 000 km2.
en donde se encuentran las últimas poblaciones de B2 Área de hábitat remanente = 249.3 km2; AOO
la especie y de las cuales se tienen registros bien estimada = 1490.6 km2 < 2000 km2. Tanto el área de
georeferenciados utilizables para la construcción hábitat remanente como el área remanente por
de dicho modelo (bosques subandinos). Los mo- idoneidad de hábitat son pequeñas y se sabe que
delos ilustrados en este libro son una subestima- ha sido extirpada de parte del hábitat remanen-
ción de la distribución histórica de la especie pero te (véase síntesis de información de la especie).
también una buena representación de la distribu- Evidentemente, el área de ocupación real de la
ción reciente de la misma. Si se toma en cuenta la especie es inferior al umbral de 2000 km2 y los
distribución histórica de la especie, incluyendo las bosques continúan siendo destruidos en parte
tierras bajas de los valles del Cauca y Patía, esta ha de la distribución de la especie como en los bosques
perdido el 95 % de su hábitat (Renjifo de los municipios de Río Frío y Cali-
et ál. 2002). Si se toma en cuenta la eoo ma (síntesis de información y W. Var-
distribución más reciente restringida gas com. pers.) (a). Se estima que la
por causas antrópicas a los bosques 26 831 km2 distribución de la especie continuará
subandinos, la especie ha perdido el disminuyendo (b) en cuanto a área de
68 % de su hábitat históricamente y área de hábitat ocupación (iii) y extensión o/calidad
ha experimentado una recuperación remanente de hábitat (iv). Como se señaló en el
del mismo de un 6.2 % en el periodo criterio A las tendencias en cuanto a
2000-2010. Las tendencias pobla- 2249.3 km2 destrucción o recuperación de hábitat
cionales son opuestas en diferentes son discordantes en diferentes locali-
áreas de distribución de la especie, área remanente dades de la especie. En algunas loca-
mientras que en zonas con una im- ponderada por lidades en las cuales ha existido una
idoneidad de hábitat
(aoo estimada)
1490.6 km2
porcentaje de cambio
de hábitat 2000-2010
6.2 %
portante cobertura boscosa como en porcentaje total de protección durante décadas por las
los municipios de Río Frío y Calima pérdida de hábitat autoridades regionales o nacionales,
(Valle del Cauca) se continúa defo- ha ocurrido una recuperación paula-
restando, en otras partes (como se 68 % tina tanto de los bosques como de la
una generación
desconocida
ilustra en la síntesis de información para el género ortalis población de la especie (véase síntesis
de la especie) hay una progresiva de información de la especie) mien-
recuperación de la población como 5.7 años tras que en otras el proceso es inverso.
resultado de la efectiva protección VU B2ab(iii,iv).
3 generaciones
17.1 años
81
penelope perspicax
criterio c ques nativos. No obstante, fue- inferior a la población combina-
ra de unas pocas áreas con una da de estas áreas protegidas. Por
Penelope perspicax es la especie protección efectiva, la densidad esta razón, se estima que la po-
amenazada colombiana mejor es- de población puede ser bajísima blación de la especie es inferior a
tudiada, para la cual se cuenta con con frecuencias de detección 2500 individuos maduros y solo
información que ha permitido do- de 1 grupo/10 km de recorrido una población tiene más de 250
cumentar una recuperación po- (véase síntesis de información individuos maduros, el resto de
blacional expresada en aumentos de la especie). La población más las poblaciones están por debajo
de densidad poblacional en loca- importante de la especie se en- de esta cifra. No obstante, esto
lidades como la cuenca media del cuentra en la cuenca media del podría cambiar rápidamente si
río Otún, el Bosque de Yotoco y río Otún. La población total se relajara el control a la cacería.
probablemente en Bremen y el del SFF Otún Quimbaya se esti- EN C2a(i).
Cañón del río Barbas, pero tam- mó entre 96 y 342 individuos,
bién densidades muy bajas en si esta estimación se extrapola al criterio d
áreas sin un control a la cace- resto de los bosques de la cuenca
ría como el área de amortigua- media del Otún, esta podría es- La especie no califica como ame-
ción del PNN Farallones de Cali. tar alrededor de unos 700 indi- nazada bajo el criterio D.
Las estimaciones de densidades viduos. La población de Yotoco
poblacionales en sitios protegi- ha sido estimada en unos 67 in- ajuste regional
dos van desde 8.6 ind/km2 hasta dividuos, en Bremen y Barbas la
31 ind/km2en bosques nativos y población podría estar alrededor Por tratarse de una especie en-
concentraciones estacionales de de otros 150 individuos, la po- démica no es necesario hacer un
70 a 100 ind/km2 en las plan- blación en el resto de la distribu- ajuste regional de la categoría.
taciones de urapán de la cuenca ción de la especie es desconocida
media del Otún, en donde se pero si se toma el efecto de la conclusión
refugian las pavas en épocas de cacería, la población combinada
escasez de alimento en los bos- de las áreas restantes debe ser EN C2a(i).
VU B2ab(iii,iv).
82
Distribución penelope perspicax
Idoneidad de hábitat
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información
83
crax rubra
© nestor franco
crax rubra
Pavón Chocoano
Great Curassow
síntesis de información
juan miguel ruiz-ovalle, alejandro hernández-jaramillo
y margarita m. ríos
ecología ron cuatro individuos en condición reproducti-
va en el Chocó y el noroeste de Antioquia entre
La distribución del Pavón Chocoano compren- marzo y mayo (Hilty y Brown 1986). El 27 de
de desde el este de México hasta Ecuador, en- abril del 2007, en la RN El Bosque, en las estri-
tre 0 y 1200 m de elevación y ocasionalmente baciones de la serranía del Darién (312 m), se
hasta 2000 m (Del Hoyo et ál. 1994; Vaughan capturaron y luego liberaron dos polluelos que
1983; IUCN 2009). Se observa en bosques prís- se desplazaban junto a su madre (D. Ortegón,
tinos y secundarios de secos a muy húmedos S. Tavera y J. M. Ruiz, datos no publicados).
(Wetmore 1968; Del Hoyo et ál. 1994). El Pavón Chocoano anida en árboles entre 3 y
30 m de altura.
Se considera poco común o raro y se ha
extinguido en algunas localidades (IUCN 2009). Es una especie sedentaria y se pueden
En Colombia su hábitat se encuentra fragmen- observar individuos solitarios, parejas (en
tado a través de toda su distribución geográ- ocasiones acompañadas por juveniles) o pe-
fica (Salaman et ál. 2001). En la región del queños grupos (Stiles y Skutch 1989). Se ali-
Darién colombiano se observa en zonas bajas menta principalmente de frutos y semillas,
(80 msnm) cerca de quebradas bien conserva- invertebradosyocasionalmenterebrotes(Rodríguez-
das, rodeadas por matrices de bosque secun- Mahecha 1982; Del Hoyo et ál. 1994; Stiles
dario y cultivos. A mayores elevaciones, entre y Skutch 1989; Sermeño 1997b). Se observa
1200 y 1412 m, se observa con frecuencia en generalmente en el suelo del bosque pero en
fragmentos de bosque bien conservados de ocasiones descansa a mayor altura, incluso en el
más de 1760 ha (D. Ortegón, S. Tavera y J. dosel (Rodríguez-Mahecha 1982).
M. Ruiz, datos no publicados).
No existen registros recientes de la po-
En Panamá la época reproductiva se blación que habitaba en el valle del Cauca y
extiende desde febrero hasta mediados del es poco común a lo largo de la costa pacífica
año (Wetmore 1968). En Colombia se halla- (Andrade 1992; Velasco-Abad 1997; Salaman
85
crax rubra
et ál. 2001). En el departamen- (J. M. Ruiz obs. pers.). Las co- de especies maderables que cum-
to del Chocó existen registros munidades indígenas del Darién plen doble función (dieta y re-
en Bahía Solano, los PNN Utría y y afrocolombianas e indígenas fugio) para el pavón, sumado a
PNN Katíos, en la Reserva Fores- del Baudó realizan sus faenas de la cacería indiscriminada hace
tal Protectora (RFP) del Darién cacería en zonas cada vez más que la distribución de la especie
(IUCN 2009) y al sur de la serranía distantes, en donde el bosque se en la cuenca del Baudó sea locali-
del Baudó. En el departamento encuentra mejor conservado. zada y no continua como se cree
del Cauca se ha registrado en que era originalmente (A. Her-
el municipio de Guapi (Rangel Al parecer el Pavón Cho- nández, datos no publicados).
2004). En marzo de 1995 y fe- coano se ha ido desplazando por
brero de 1998 la especie fue ob- la presión de caza y la destruc- historia de vida
servada con frecuencia en el PNN ción de su hábitat a regiones de
Katíos en el camino cercano a mayor altura (A. Hurtado, J. M. Las comunidades waunan del río
la cascada La Tigra y en 1994 Ruiz, R. Sagardía y M. Rubio- Baudó, que crían a la especie en
era abundante en el PNN Utría Torgler, datos no publicados). cautiverio, mencionan que el Pa-
(P. Flórez com. pers.). Es co- Es blanco fácil debido a su gran vón Chocoano alcanza la madu-
mún en la región del Darién co- tamaño y sus hábitos terrestres rez sexual a los 3 años.
lombiano (J. M. Ruiz y A. Hur- (Brooks y Strahl 2000), pero
tado, datos no publicados). En Haffer (1975) menciona que es medidas de
Huaca, Bahía Solano, los em- difícil de cazar por su timidez. conservación
berá afirman que es abundante tomadas
(J. Zuluaga com. pers.). El avance de la frontera agro-
pecuaria ha resultado en la frag- Está listada en el Apéndice III
amenazas mentación del bosque en la eco- de Cites, pero la cacería de sub-
rregión del Chocó (T. Walschbur- sistencia es permitida por la re-
Se considera en riesgo de des- ger com. pers.). Aunque el Pavón solución 1317 y el Decreto 266
aparecer desde la década de los Chocoano tolera algún grado de del 2000 (Ríos y Muñoz 2006).
sesenta (siglo XX), cuando ya no intervención, es sensible a los cam- Ha sido registrada en los PNN
se encontraba cerca a los asenta- bios del hábitat (McCoy 1997). Katíos, PNN Utría y PNN Para-
mientos humanos y las comuni- Hacia el 2005, en la serranía del millo y en las RFP del Darién y
dades indígenas a lo largo de los Darien la especie fue registrada el río León, áreas protegidas in-
ríos chocoanos. Desde aquella solamente en los fragmentos de cluidas en el corredor biológico
época la especie quedó restringi- bosques mejor conservados, más Chocó-Manabí o complejo eco-
da a las áreas de bosque prístino extensos y mejor conectados (D. rregional del Chocó (Vásquez
(Wetmore 1968). Ortegón, S. Tavera y J. M. Ruiz, y Serrano 2009). Algunas de
datos no publicados). las poblaciones se encuentran en
La cacería para consumo y reservas privadas (RN El Bosque
tenencia de mascotas (Brooks y El comercio ilegal de pro- y RN Aguapanela), así como res-
Strahl 2000) y la pérdida y frag- ductos forestales que predomi- guardos y territorios indígenas
mentación de su hábitat son sus na en el Pacífico colombiano emberá, tule (Kuna) y waunan y
principales amenazas. Es cazado modifica la composición de territorios comunitarios de afro-
frecuentemente por las comu- los bosques. En la cuenca del descendientes, los cuales podrían
nidades afrodescendientes e in- río Baudó este fenómeno ha ser una herramienta de conserva-
dígenas del Chocó (comunida- obligado al Pavón Chocoano a ción para esta y otras especies (J.
des emberá) y las hembras son buscar refugio en zonas alejadas M. Ruiz, datos no publicados).
mantenidas en cautiverio por de los puertos sobre el río o los
colonos de la región del Darién caseríos (A. Hernández, datos
no publicados). La explotación
86
crax rubra
En la región del Darién, desde hace varios (Codechocó) cree un área protegida de carácter
años se busca desarrollar una iniciativa junto con regional en el sector de Playona, municipio de
Panamá, para crear un área protegida binacional. Acandí (A. Hurtado, J. M. Ruiz y R. Sagardía,
La UAESPNN de Colombia junto con IUCN y la fun- datos no publicados).
dación Ecotrópico-Colombia han manifestado la
intención de priorizar el área de endemismos del En los territorios de las comunidades ne-
cerro de Tacarcuna como un área protegida de gras se están ejecutando planes de ordenación y
carácter nacional (A. Hurtado, J. M. Ruiz, R. manejo forestal específicamente para el territorio
Sagardía y M. Rubio-Torgler, datos no publi- Concosta —cuenca baja del río Baudó equiva-
cados). En el 2007 la misma fundación propuso lente a 73 000 ha—. Estos procesos tuvieron en
la creación de una red de corredores biológicos cuenta un área de 8300 ha para la conservación
en la región del Darién y es posible que próxi- de ecosistemas, pero es necesario que estas áreas
mamente la Corporación Autónoma del Chocó sean designadas con categorías de conservación
(A. Hernández, datos no publicados).
situación de la especie VU A2cd+4cd
renjifo et ál. 2014
criterio a eoo su distribución hacen pensar que la
especie ha perdido al menos un 30 %
Esta especie ha perdido el 25.3 % de 87 051 km2 de la población en tres generaciones.
los bosques en su área de distribu- Así mismo, es previsible que estos
ción, la mayor parte en tres genera- área de hábitat procesos continúen al menos en el
ciones y ha experimentado una leve remanente futuro cercano. Sin embargo, no hay
recuperación en el periodo 2000- manera de estimar con una certeza
2010. No obstante, dado que la es- 32 446 km2 razonable lo que ocurrirá en tres ge-
pecie es altamente apetecida por las neraciones.
comunidades indígenas, afrocolom- área remanente VU A2cd+4cd.
bianas y campesinas de la región, la ponderada por
idoneidad de hábitat
(aoo estimada)
14 971 km2
porcentaje de cambio
de hábitat 2000-2010
0.42 %
principal causa de disminución de porcentaje total criterio b
la población no es la pérdida de hábi-
tat sino la cacería. Esta es una especie de pérdida de hábitat B1 EOO = 87 051 km2 > 20 000 km2
longeva, tres generaciones se estiman B2 Área de hábitat remanente
en 34.5 años. Desde finales de los 25.3 % = 32 446 km2; AOO estimada =
años setenta han ocurrido grandes 14 971 km2 ambas >> 2000 km2.
una generación
11.5 años
3 generaciones
34.5 años
cambios que han afectado la pobla- La especie no califica como amena-
ción de la especie. En primer lugar, zada bajo el criterio B.
han ocurrido fuertes procesos de deforestación en
los extremos norte y sur de la distribución; adicio- criterio c
nalmente, procesos como el surgimiento de culti- La familia Cracidae es la familia de aves más
vos ilícitos de coca, la intensificación de la minería impactada por la cacería de subsistencia por
de oro y platino a pequeña escala en diferentes campesinos e indígenas a través del Neotrópico
lugares de la distribución de la especie, así como (Redford y Robinson 1987), con efectos muy
el incremento de la población rural en casi toda sustanciales en cuanto a reducción en sus densi-
87
crax rubra
dades poblacionales en localidades bajo presión ajuste regional
(Silva y Strahl 1991). En el Limbo, Panamá,
Robinson et ál. (2000) estimaron una densidad La especie es un taxón residente reproductivo, pro-
poblacional de esta especie de 2 ind/km2 en un bablemente es objeto de inmigración tanto desde
área protegida pero presumiblemente sometida a Panamá como desde Ecuador. Dada la intensifica-
presión de cacería según estos autores. En gran ción de la deforestación en la frontera con Ecuador
parte de la distribución de la especie en Colombia, se espera que la inmigración desde este país dismi-
la presión de cacería es probablemente muy supe- nuya o desaparezca, pero dada la excelente condi-
rior a la experimentada en esta localidad paname- ción de los bosques en la frontera panameña no se
ña. No obstante, si se asumiera una densidad po- espera que haya una disminución de la inmigración
blacional de 1 ind/km2 a través de la distribución desde Panamá. Globalmente se estima que la inmi-
de la especie en Colombia, la población superaría gración disminuirá. La población colombiana no
el umbral de los 10 000 individuos maduros. La es- parece ser un sumidero por lo cual no se cambia la
pecie no parece estar amenazada bajo el criterio C. categoría obtenida en esta evaluación.
criterio d conclusión
La especie no se encuentra amenazada bajo el VU A2cd+4cd.
criterio D.
Distribución Idoneidad de hábitat
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información
88
pauxi pauxi
© orlando a. acevedo-charry
pauxi pauxi
paujil copete
de piedra
helmeted curassow
síntesis de información
víctor setina, diego lizcano y ana maría franco
ecología población
Habita bosques húmedos densos de montaña Los resultados preliminares de un estudio basa-
en altitudes desde 500 hasta 2800 m (Collar do en imágenes satelitales (2007) del PNN Tamá
et ál. 1992), más comúnmente en el interior (Colombia) indican que en el área ubicada en-
de bosque nublado entre 1000 y 1500 m (Hilty tre 500 y 2000 m hay 282.9 km2 de bosque na-
y Brown 1986; Setina 2009), en los estratos tural; si se extrapola la densidad registrada en
bajos del bosque y en el suelo (Schafer 1953; este mismo parque (4.8 ind/km2) la población
Setina 2009). Prefiere áreas con densas asocia- en Colombia sería de 9240 individuos (Setina
ciones de especies como platanillos (Heliconia et ál. 2012). Sin embargo, puede ser menor
sp.) y algunas especies de la familia Sapotaceae ya que este hábitat ha venido sufriendo frag-
y Lauraceae (Setina 2009). mentación debido a las diferentes actividades
agrícolas y ganaderas (Etter et ál. 2006; Chaves
En Colombia existen dos poblaciones et ál. 2007).
conocidas de esta especie, una en la serranía
del Perijá y la otra en la cordillera Oriental in- amenazas
cluyendo el PNN Tamá y el PNN Cocuy (Franco
y Álvarez 2002; Setina 2009). La deforestación en los Andes colombianos y
la transformación del bosque son sus principa-
La densidad poblacional de P. pauxi va- les amenazas (Etter y van Wyngaarden 2000;
ría entre 2 y 8 ind/km2 (Silva y Strahl 1991, Etter y Villa 2000; Etter et ál. 2006; Chaves
1997; Setina 2009). En el PNN Tamá se estimó et ál. 2007). Además este crácido ha soporta-
una densidad de 4.8 ind/km2 (Setina 2009; do una fuerte presión de cacería (Silva y Strahl
Setina et ál. 2012). En Venezuela se han ob- 1997; Santamaría y Franco 1994; Santamaría y
tenido estimados para tres poblaciones: PNN Franco 2000; Setina et ál. 2008). Debido a su
Yacambu con 5 ind/km2, Parque Nacional tamaño es una de las especies de crácido más
Henri Pittier con 8 ind/km2 y rancho Hato perseguidas, esto sumado a la baja densidad
Jaguar con 2 ind/km2 (Silva y Strahl 1991). de la especie y a su lenta reproducción puede
90
pauxi pauxi
influir negativamente la viabili- historia de vida tala, colonización, cultivos ilí-
dad de las poblaciones (Naveda- citos, extracción de material ve-
Rodríguez y Strahl 2006). No hay información para la getal, megaproyectos, incendios
especie. forestales y conflicto armado
En el PNN Tamá la espe- (PNN Tamá 2008).
cie sufre una fuerte presión de medidas de
cacería por campesinos y comu- conservación La Corporación Autóno-
nidades indígenas. En una casa tomadas ma Regional Corponor diseñó
de la vereda Santa Isabel se en- una campaña de educación am-
contraron cerca de 30 cráneos Esta especie fue incluida como biental con afiches de la especie y
expuestos como trofeos (Setina valor objeto de conserva- en su zona de amortiguación han
et ál. 2008). Los cazadores ubi- ción en el plan de manejo del implementado programas con los
can al ave por los pujidos que PNN Tamá (2006-2010) (PNN habitantes de la región para redu-
emiten los machos en época re- Tamá 2008). Adicionalmente, cir la tala del bosque (V. J. Seti-
productiva y los campesinos e este parque nacional fue deno- na obs. pers.). De otro lado, la
indígenas reconocen que en los minado AICA en el 2004 (Franco Fundación Zoológica de Cali
últimos años no escuchan el pu- y Bravo 2005) y es la única en desde su centro de investigación
jido tan frecuentemente como el país con presencia documen- para la conservación de especies
antes. Debido a esto han recurri- tada de esta especie. El AICA tie- amenazadas (CREA), ha trabaja-
do a otras técnicas de cacería para ne una extensión de 51 900 ha do con esta especie. El centro
atraerlos como el uso de cebos. legalmente protegidas de las ha llegado a tener 14 individuos
Además, los campesinos de esa cuales 33 965 ha corresponden y tiene como objetivo la inves-
región reconocen que tienen que a bosques naturales y 2305 a tigación en temas como repro-
desplazarse a zonas más alejadas vegetación secundaria localiza- ducción y el comportamiento
del parque entre enero y junio da en la franja de bosques su- en cautiverio. Los resultados de
para obtener huevos de los ni- bandino y andino que incluyen estos estudios han aportado in-
dos, los cuales son incubados por el área potencial de ocupación formación valiosa para describir
gallinas para criarlos como mas- para la especie en el parque el manejo general de crácidos en
cotas (Setina et ál. 2008). Los (Devenish y Franco 2008; Franco cautiverio y para la formulación
copetes son buscados y utilizados et ál 2009). Aunque 70 % del de propuestas de conservación
para fabricar fosforeras como ya área del parque está libre de de especies de la familia Craci-
lo habían documentado Nicéforo intervención, hay problemas dae en algunas corporaciones
y Olivares (1965) y el Grupo de como expansión de la frontera autónomas regionales (G. Co-
Exploración y Monitoreo Am- agropecuaria, tenencia de tierras rredor com. pers). La especie
biental (GEMA) en 1999 en el PNN en el área protegida, cacería, se encuentra en el Apéndice III
Tamá (Devenish y Franco 2008). de Cites.
situación de la especie EN A2cd+4cd
VU C1+2a(i)
renjifo et ál. 2014
criterio a Como todos los crácidos esta es una especie alta-
mente perseguida por los cazadores de subsisten-
El paujil copete de piedra ha perdido el 58.9 % cia y cinegéticos. Considerando que esta es una
de los bosques en su área de distribución histó- especie longeva, tres generaciones se estiman en
ricamente y un 4.2 % en el periodo 2000-2010. 40.5 años, se considera que el efecto combinado
91
pauxi pauxi
de la pérdida de hábitat y la cacería han ocasionado da como consecuencia del efecto combinado de la
una pérdida de más del 50 % de la población en fragmentación de bosque y la cacería en gran parte
este lapso de tiempo. Adicionalmente, es previsible de su distribución. Por esta razón se estima que
que esta disminución continuará a futuro, no obs- la población de la especie en el país es inferior a
tante no hay manera de estimar con una certeza 10 000 individuos maduros, pero superior a 2500
razonable lo que ocurrirá en tres generaciones de individuos. Setina et al. (2012) estiman una pobla-
la especie (40.5 años). ción de unos 1300 individuos en el PNN Tamá. De
EN A2cd+4cd. continuar las tendencias actuales, la disminución
poblacional será superior a un 10 % en 3 generacio-
criterio b nes (40 años). Así mismo, se estima que la pobla-
B1 EOO = 54 455 km2 > 20 000 km2. ción de la especie continuará disminuyendo y que
B2 Área de hábitat remanente = 466.6 km2; AOO el número de individuos maduros en cada subpo-
estimada = 5480 km2 >2000 km2. La especie no blación es inferior a 1000 individuos maduros.
califica como amenazada bajo el criterio B. VU C1+2a(i).
criterio c criterio d
La especie no califica como amenazada bajo el
Pauxi pauxi es una especie particularmente sensi- criterio D.
ble a la presión de cacería dado el efecto combi- ajuste regional
nado de ser una presa muy atractiva por su gran
tamaño y tener una muy baja tasa reproductiva. La especie es un taxón residente reproductivo, pro-
En la síntesis de información sobre bablemente es objeto de inmigración
la especie Setina et ál. 2012 presen- eoo desde Venezuela aunque no se sabe
tan diversas estimaciones de densidad si la inmigración de la especie dismi-
54 455 km2
poblacional en regiones que difieren área de hábitat nuya, especialmente porque la mayor
en intensidad de cacería en las cua- remanente parte de la frontera entre los dos paí-
les se obtuvieron densidades entre ses a lo largo de Perijá se encuentra
2 y 8 ind/km2 en Venezuela (Silva y 8466.6 km2 demasiado elevada para la especie y
área remanente
ponderada por
Strahl 1991) y 4.8 ind/km2 en el PNN idoneidad de hábitat por los sustanciales procesos de defo-
Tamá (Setina 2009). Asumiendo restación cerca a la frontera venezola-
una baja densidad poblacional de (aoo estimada) na en el Táchira. No hay razón para
2 ind/km2 y un área de ocupación 5480 km2 pensar que la población colombiana
estimada de unos 5480 km2, la po- sea un sumidero. En conclusión, no
blación de la especie en el país sería porcentaje de cambio hay cambio de la categoría nacional.
de unos 10 960 individuos. Esta es-
timación es probablemente una so- de hábitat 2000-2010 conclusión
brestimación si se considera que la -4.2 %
especie seguramente ha sido extirpa- EN A2cd+4cd.
porcentaje total VU C1+2a(i).
de pérdida de hábitat
58.9 %
una generación
13.5 años
3 generaciones
40.5 años
92
Distribución pauxi pauxi
Idoneidad de hábitat
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información
93
odontophorus melanonotus
© peter hawrylyshyn
odontophorus
melanonotus
perdiz de nariño
dark-backed wood-quail
síntesis de información
santiago zuluaga y césar a. gómez montoya
ecología 1999, citados en BirdLife International 2010;
Salaman 2002) pero no hay evaluaciones ac-
La Perdiz de Nariño tiene una distribución tuales sobre su estado de presencia. En el año
restringida a las zonas bajas del suroccidente 2002 se estimó una densidad poblacional para
de los Andes colombianos y el noroccidente la estación húmeda (marzo a junio) entre dos
de Ecuador (McGowan et ál. 1995; Hilty y y tres grupos, con 2 o 3 parejas cada uno en
Brown 2001; BirdLife International 2010). un área de unas 100 ha (Salaman 2002; Bird
Se observa comúnmente en grupos de dos a Life International 2010).
diez individuos, los cuales son particularmen-
te vocales al amanecer durante la estación hú- amenazas
meda previa a la anidación (Salaman 2002).
La deforestación y la caza son las principales
Habita bosques inalterados y con do- amenazas para la especie (McGowan et ál.
sel cerrado entre 1100 y 1900 m (BirdLife 1995). La adecuación de carreteras como la
International 2010; Salaman 2002), pero de Pasto-Tumaco ha facilitado la coloniza-
también es registrada en bosques secundarios ción. Además, las concesiones forestales son
con sotobosque denso y enmarañado y de do- las principales causas de la pérdida de hábitat
sel bastante abierto, sobre laderas empinadas (BirdLife International 2010).
(Freile 2000; Cisneros-Heredia 2003, citados
en BirdLife International 2010). Se alimenta de historia de vida
frutas caídas y de invertebrados terrestres (Sa-
laman 2002; Krabbe citados en BirdLife Inter- No hay información para la especie.
national 2010). En julio y agosto se han regis-
trado pichones recién nacidos en la reserva medidas de conservación
Río Ñambí (Salaman 1994). Era común tomadas
en el Río Ñambí y la Reserva Natural La Pla-
nada (Stiles en McGowan et ál. 1995; Salaman Existen poblaciones en las reservas La Plana-
da, Río Ñambí y El Pangán (Franco y Bravo
2005; Salaman et ál. 2009).
95
odontophorus melanonotus
situación de la especie EN B1ab(ii,iii,v)
VU B2ab(ii,iii,v)
renjifo et ál. 2014 NT A2cd+A4cd
criterio a eoo 30 grupos/km2 en Chicoral y 18 gru-
pos/km2 en San Antonio, todos es-
Esta especie ha perdido el 31 % de 4802 km2 tos sitios se encuentran relativamente
su hábitat, 11.7 % de este en el pe- bien conservados. Por otra parte, para
riodo 2000-2010 (c). Adicional a área de hábitat O. strophium hay estimaciones pobla-
esto, hay grandes probabilidades de remanente cionales de 8.7 a 30 grupos por km2.
que esta especie sea objeto de cacería
de subsistencia (d) y depredada por 1450 km2 Si se toma en cuenta la densi-
perros domésticos. Es posible que dad más baja de las anteriores esti-
esta especie se aproxime a una pérdi- área remanente maciones, es decir: 8.7 grupos/km2,
da del 30 % de su población, hecho ponderada por suponiendo que cada grupo tenga
ocurrido en tres generaciones (A2), idoneidad de hábitat una pareja de individuos reproduc-
y que esta tendencia continúe en el tivos y que el AOO estimado es de
futuro inmediato (A4). (aoo estimada) 1031 km2, la población de la especie
NT A2cd+A4cd. 1031 km2 en Colombia sería de unos 17 939 in-
dividuos. Es muy probable que esto
porcentaje de cambio de
hábitat 2000-2010
-11.7 %
porcentaje total de
pérdida de hábitat
31 %
una generación
3.85 años
criterio b 3 generaciones sea una sobrestimación, pero es po-
11.6 años sible que la especie tenga una pobla-
B1 EOO = 4802 km2 < 5000 km2. ción en el país por encima del umbral
El hábitat de la especie está siendo transformado de 10 000 individuos maduros.
y fragmentado, especialmente como consecuen- criterio d
cia de la expansión de los cultivos de coca en el
areal de distribución de la especie (a). Asimismo, La especie no califica como amenazada bajo el
se estima que continuará disminuyendo su área de criterio D.
ocupación (ii), extensión y/o calidad de hábitat
(iii) y número de individuos maduros (v). ajuste regional
EN B1ab(ii,iii,v). Esta es una especie residente reproductora, pro-
B2 Área de hábitat remanente = 1450 km2; bablemente la población colombiana es objeto
de inmigración de individuos desde el Ecuador
AOO estimada = 1031 km2 < 2000 km2. capaces de establecerse en el país; se espera, en-
El hábitat de la especie está siendo transfor- tonces, que esta inmigración disminuya como
consecuencia de la deforestación y fragmentación
mado y fragmentado especialmente como conse- de los bosques a lo largo de la frontera. La pobla-
cuencia de la expansión de los cultivos de coca ción colombiana no es un sumidero. No cambia la
en el areal de distribución de la especie (a). Así categoría regional.
mismo se estima que continuará disminuyendo su
área de ocupación (ii), extensión y/o calidad de
hábitat (iii) y número de individuos maduros (v).
VU B2ab(ii,iii,v). conclusión
criterio c EN B1ab(ii,iii,v).
VU B2ab(ii,iii,v).
Las densidades poblacionales de su congénere an- NT A2cd+A4cd.
dino O. hyperythrus son de 30 a 40 grupos/km2
en Otún-Quimbaya, 111 grupos/km2 en Yotoco,
96
odontophorus melanonotus
Distribución Idoneidad de hábitat
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información
97
odontophorus strophium
© robin h. schiele
odontophorus
strophium
perdiz santandereana,
perdiz de monte
gorgeted wood-quail
síntesis de información
sergio córdoba-córdoba, zoraya a. buitrago-soto,
viviana del rocío beltrán-quecán
ecología Quecán y Buitrago-Soto 2006). Se encuentra
en bosques en buen estado de conservación
La Perdiz Santandereana se encuentra restrin- y en bosques secundarios o entresacados pero
gida a la vertiente occidental de la cordillera con dosel cerrado y conectados a bosques
Oriental de Colombia, en los departamentos más extensos (Collar et ál. 1992; Sarria y Ál-
de Santander y Cundinamarca, principalmen- varez 2002; Sarria-Orozco 2003; Donegan
te entre 1500 y 2500 m (Hilty y Brown 2001; et ál. 2005; Beltrán-Quecán y Buitrago-Soto
Collar et ál. 1992; Sarria y Álvarez 2002), con 2006). Ocasionalmente llega a los bordes de
observaciones locales hasta 2700 m (Turner y bosque (Sarria-Orozco 2003).
Donegan 2006). En Cundinamarca no se ha
vuelto a registrar desde 1954. Las poblaciones Se alimenta de insectos, semillas y fru-
conocidas en Santander se encuentran en la tos de varias familias de plantas que encuentra
serranía de Los Yariguíes (Romero-Zambra- en el suelo (Romero-Zambrano 1983; Collar
no 1983; Donegan et ál. 2005), en el del SFF et ál. 1992). La estación reproductiva parece
Guanentá-Alto Río Fonce y Reserva Biológica coincidir con los picos de lluvia anual entre
Cachalú (Collar et ál. 1992; Andrade y Repiz- marzo-mayo y septiembre-noviembre (Collar
zo 1994; Sarria y Álvarez 2002; Beltrán-Que- et ál. 1992; Sarria y Álvarez 2002; BirdLife
cán y Buitrago-Soto 2006). Otros registros International 2009). La estación reproductiva
en el Corredor de Robles (Velásquez-Tibatá parece coincidir con los picos de lluvia anual,
et ál. 2005) requieren confirmación. Habita entre marzo-mayo y septiembre-noviembre
en bosques húmedos dominados por roble (Collar et ál. 1992; Sarria y Álvarez 2002;
(Quercus humboldtii) y laureles o aguacatillos BirdLife International 2009). Se han encon-
(Nectandra sp. y Persea sp.), así como bos- trado hembras con polluelos en febrero y
ques mixtos (Romero-Zambrano 1983; Sarria mayo, juveniles en febrero, mayo y junio, un
y Álvarez 2002; Sarria-Orozco 2003; Beltrán- inmaduro en diciembre y adultos en con-
dición reproductiva en marzo y noviembre.
99
odontophorus strophium
Se han observado desde 1 hasta 5 0.42 ind/ha cerca de San Vi- ría y agricultura con plantaciones
polluelos juntos (Romero-Zam- cente de Chucurí (Luna-García de café, cacao y otros productos
brano 1983; Collar et ál. 1992; y Parra-Hernández 2006). (BirdLife International 2009).
Sarria y Álvarez 2002; Beltrán- También se encuentra amena-
Quecán y Buitrago-Soto 2006; Por extrapolación del área zada por cacería para consumo
Luna-García y Parra-Hernández disponible y densidad de indivi- doméstico (Collar et ál. 1992;
2005; S. Córdoba-Córdoba obs. duos por hectárea, se estima una Sarria y Álvarez 2002; Sarria-
pers. 2005). población mayor a 250 indivi- Orozco 2003; Donegan et ál.
duos en la serranía de Los Ya- 2005; Beltrán-Quecán y Buitra-
población riguíes (Donegan et ál. 2005) y go-Soto 2006). En Guanentá la
podría llegar a 1800-3300 indi- tala selectiva y cacería sucede en
En un estudio en la Reserva Bio- viduos si hay 300 km2 de hábitat las partes bajas, en cambio, arriba
lógica Cachalú se encontró que apto (Turner y Donegan 2006) de 1950 m, el bosque se encuen-
los grupos varían entre 2 y 12 y al menos de 200 a 1000 indi- tra en buen estado (BirdLife In-
individuos con 7 ind/grupo en viduos en otros lugares. Podría ternational 2009).
promedio y se estimó una den- existir un número similar para
sidad de 0.3 grupos/ha (Sarria- el SFF Guanentá-Alto Río Fonce historia de vida
Orozco 2003), mientras que un y la Reserva Biológica Cachalú
segundo estudio encontró 0.44- (Sarria-Orozco 2003; Beltrán- No hay información para la
0.63 ind/ha y 0.087 grupos/ha Quecán y Buitrago-Soto 2006). especie.
(Beltrán-Quecán y Buitrago-Soto La población total estimada es
2006). En la serranía de Los de 2000 a 4300 individuos en medidas de
Yariguíes las estimaciones son 1300 km2 (BirdLife Internatio- conservación
de 6.8 ind/grupo en promedio nal 2009). tomadas
y grupos que varían de 1 hasta
20 individuos, con una densi- amenazas Hay poblaciones protegidas en
dad entre 0.06 y 0.11 grupos/ha la Reserva Biológica Cachalú, SFF
(Turner y Donegan 2006) o de El 90 % del hábitat de la especie ha Guanentá-Alto Río Fonce y en el
sido transformado para ganade- PNN Serranía de los Yariguíes.
situación de la especie EN B2ab(i,ii,iii,iv,v)
VU B1ab(i,ii,iii,iv,v); C2a(i); D2
renjifo et ál. 2014
criterio a pecie. No obstante la especie no parece acercarse
a los umbrales de riesgo bajo el criterio A.
Esta especie ha perdido el 70.1 % de su hábitat el
cual presentó una modesta recuperación durante criterio b
un periodo de diez años. Sin duda, en esta especie
la pérdida de población es superior a la pérdida B1 EOO = 13 952 km2 < 20 000 km2.
de hábitat por los efectos adicionales combina- La distribución de la especie se encuentra seve-
dos de los efectos de la fragmentación, cacería ramente fragmentada (a). Adicionalmente, se es-
y depredación por perros. La leve recuperación tima que la especie continúa disminuyendo (b)
de hábitat no necesariamente se ha visto reflejada en cuanto a extensión de ocurrencia (i), área de
en una recuperación de las poblaciones de la es- ocupación (ii), extensión y/o calidad de hábitat
100