campephilus gayaquilensis
© carlos ruiz-guerra
campephilus
gayaquilensis
carpintero de guayaquil
picamaderos de guayaquil
pito de guayaquil
guayaquil woodpecker
síntesis de información
carlos josé ruiz-guerra y yanira cifuentes-sarmiento
ecología Goodfellow (1902) reportó evidencia de re-
producción en octubre en Ecuador. Williams
El Carpintero de Guayaquil es una especie que (1980) describió por primera vez la anidación
habita la selva seca a húmeda, bordes, monte de esta especie en el noroeste de Perú. En el
secundario alto y manglares desde el nivel del PNN Sanquianga se han observado parejas de
mar hasta 800 m; aunque en el sur de su dis- este carpintero que usan troncos de cocote-
tribución hay registros hasta 1800 m, las ma- ros (C. nucifera) muertos ubicados en áreas
yores abundancias se encuentran por debajo abiertas probablemente para anidar durante
de 500 m (Renjifo et ál. 2002). Se distribuye el mes de octubre. Según Williams (1980),
en la vertiente occidental de los Andes y tie- el Carpintero de Guayaquil se reprodu-
rras bajas aledañas desde el suroccidente del ce al final de la época lluviosa. El periodo
departamento de Cauca en Colombia hasta el de incubación puede ser de 16 a 20 días y
departamento de Cajamarca en el norocciden- un periodo de cría de alrededor de 35 días
te de Perú (BirdLife International 2012). Se (Greeney et ál. 2010).
han observado individuos solitarios y parejas
en bordes de manglar, bordes de bosque hú- amenazas
medo y áreas abiertas de las veredas Mulatos y
La Vigía ubicadas en el PNN Sanquianga (Nari- La destrucción de los manglares y las selvas hú-
ño). En los bordes del manglar se ha observa- medas en el Pacífico sur colombiano parece ser
do en el estrato medio y alto de los árboles (C. la principal amenaza. Estos ecosistemas están
Ruiz-Guerra y Y. Cifuentes-Sarmiento, obs. disminuyendo por el avance de la frontera agrí-
pers.). Según Restall et ál. (2006), este carpin- cola y en especial por la deforestación produ-
tero se alimenta de larvas y adultos de insec- cida por los cultivos ilícitos. Según Stotz et ál.
tos taladradores de la madera (Coleoptera). (1996), esta especie es de sensibilidad media a
152
campephilus gayaquilensis
perturbación humana, lo cual ha sido evidenciado historia de vida
en el PNN Sanquianga. La deforestación en Colom- No hay información para la especie.
bia, Perú y Ecuador es una de las principales cau-
sas de la pérdida de hábitat para los carpinteros de medidas de conservación
la región (Pahari y Murai 1999), a juzgar por lo tomadas
encontrado por Viña et ál. (2004) en la frontera Se encuentra en el PNN Sanquianga que hace parte
colombo-ecuatoriana donde la tasa de deforesta- a su vez del AICA CO121.
ción estimada en 23 años fue de 43 % y 22 % en el
lado colombiano y ecuatoriano, respectivamente.
situación de la especie EN B2ab(ii,iii,v); C2a(i,ii)
VU A2ce+4ce; B1ab(ii,iii,v)
renjifo et ál. 2014
criterio a eoo criterio c
La especie ha perdido el 47 % de su La densidad poblacional de sus congé-
10 385 km2
hábitat a lo largo del tiempo y el área de hábitat neres C. melanoleucus y C. rubricollis es
21.3 % en 10 años. En tres genera- remanente de 0.5 y 2 ind/km2, respectivamente
ciones se estima que pierda el 32 % (Terborgh et ál. 1990); para C. mela-
de su hábitat. Adicionalmente, el 2352 km2 noleucus 4 ind/km2 en (Robinson et ál.
área remanente
ponderada por
hábitat remanente ha sido degra- idoneidad de hábitat 2000). Asumiendo la densidad pobla-
dado y seguirá siendo degradado cional más baja para las especies del gé-
en el futuro inmediato por extrac- (aoo estimada) nero (0.5 ind/km2) y el AOO estimada
ción de madera, cultivos ilícitos y 449 km2 449 km2, habría 224 individuos madu-
fumigación de los mismos. Se es- ros < 250 ind, pero esto quizá es una
tima que la reducción de la pobla- porcentaje de cambio subestimación. Asumiendo 2 ind/km2
ción es mucho mayor al 30 % en habría 898 individuos maduros < 2500
de hábitat (2000-2010)
-21.3 %
porcentaje total de
pérdida de hábitat
47 %
3 generaciones. una generación ind. (0.5 ind/km2 x 449 km2 = 224 ind;
VU A2ce+4ce. 2 ind/km2 x 449 km2 = 898 ind).
5 años EN C2a(i,ii).
criterio b
3 generaciones
15 años
B1 EOO = 10 385 km2 < 20 000 km2 . criterio d
B2 Área de hábitat remanente = 2352 km2; AOO La especie no califica como amenazada bajo el
estimada = 449 km2 < 500 km2. criterio D.
El hábitat de la especie está severamente
fragmentado (a), hay declinación continua (b) ajuste regional
en el área de ocupación (ii), área, extensión y/o El taxón es un residente reproductor en el país, se
calidad del hábitat (iii) y número de individuos espera que la inmigración disminuya por la defo-
maduros (v). restación a lo largo de la frontera, no se sabe si la
VU B1ab(ii,iii,v). población es un sumidero. No cambiar la categoría.
EN B2ab(ii,iii,v).
conclusión
EN B2ab(ii,iii,v); C2a(i,ii).
VU A2ce+4ce; B1ab(ii,iii,v).
153
campephilus gayaquilensis
Distribución Idoneidad de hábitat
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información
154
micrastur plumbeus
© robin h. schiele
micrastur plumbeus
halcón de munchique
halcón de selva plomizo
plumbeous forest-falcon
síntesis de información
santiago zuluaga, maría ángela echeverry-galvis
y diego soler-tovar
ecología población
Esta especie se distribuye en la vertiente occi- La densidad poblacional en la RN Río Ñambí
dental de la cordillera Occidental colombiana, se estimó en una pareja por cada 40 a 50 ha
en los departamentos de Cauca, Chocó, Nari- de bosque (Salaman 1996). Ferguson-Lees y
ño y Valle del Cauca y en el noroccidente de Christie (2001) creen que su población total
Ecuador, en las provincias de Esmeraldas y Pi- no supera 999 individuos, pero BirdLife In-
chincha (Hilty y Brown 1986; Ferguson-Lees ternacional (2013) estima de 6000 a 15 000.
y Christie 2001; BirdLife 2009; GRIN 2010).
Nunca ha sido hallada fuera del bosque ma- amenazas
duro (Márquez et ál. 2005, Salaman 1996).
En el piedemonte nariñense, parece ser común Se cree que su población está declinando
que se encuentre entre 200 y 1500 m (Salaman (Ferguson-Lees y Christie 2001) debido a la
com. pers. en Márquez et ál. 2005). fragmentación del bosque (BirdLife 1992), en
especial por los proyectos de construcción de
Se alimenta de mamíferos pequeños, carreteras, los cuales traen consigo la coloniza-
reptiles e invertebrados (Renjifo et ál. 2002, ción y deforestación (Salaman y Stiles 1996).
Márquez et ál. 2005; GRIN 2010; Salaman
1996). Existe poca información sobre su bio- historia de vida
logía reproductiva (Thorstrom et ál. 1990);
en la RN Río Ñambí el periodo reproductivo No hay información para la especie.
inicia al final de la temporada lluviosa en ene-
ro y finaliza con el comienzo de la temporada medidas de conservación
seca en julio (Salaman 1996). tomadas
Se encuentra en el Apéndice II de CITES, en los
PNN Farallones de Cali y Munchique y en las
reservas de Río Ñambí y El Pangán (Renjifo
et ál. 2002; Franco y Bravo 2005).
156
micrastur plumbeus
situación de la especie EN C1
VU A4ce;
renjifo et ál. 2014 B1ab(ii,iii,v)+2ab(ii,iii,v)
criterio a eoo criterio c
Esta especie ha perdido el 25.8 % de 17 754 km2 La densidad poblacional en la RN Río
su hábitat históricamente y en 10 Ñambí se estimó en una pareja por
años ha perdido 8.6 %. Es previsi- área de hábitat cada 40 o 50 ha de bosque (Salaman
remanente
2 126 km2
ble que esta tendencia continúe en área remanente 1996) equivalente a 1 ind/km2. Si se
el futuro, en especial como conse- toma como referencia esta densidad
cuencia de los cultivos de coca en la ponderada por poblacional y el modelo de área re-
región. Por esta razón, se estima que manente de hábitat ponderado por
idoneidad de hábitat
(aoo estimada)
1425 km2
el efecto combinado de la deforesta- porcentaje de cambio idoneidad de hábitat 1425 km2, la
ción, fragmentación, degradación de población en el país sería de unos
hábitat y uso de agroquímicos a los de hábitat 2000-2010 1425 individuos maduros inferior al
cuales son particularmente sensibles -8 % umbral de 2500 individuos, con una
las rapaces, podría hacer de esta una reducción probable de un 20 % de la
especie vulnerable combinando parte porcentaje total población en 2 generaciones.
del tiempo pasado y futuro. de pérdida de hábitat EN C1.
VU A4ce.
25.8 %
una generación
8.6 años
3 generaciones
25.8 años
criterio d
criterio b La especie no califica como amenazada bajo el
B1 EOO = 17 754 km2 < 20 000 km2. La distri- criterio D.
bución de esta especie está siendo fragmentada
por la deforestación (a) y se prevé que la especie ajuste regional
continuará disminuyendo (b) en cuanto a área de La especie es un taxón residente reproductivo. La
ocupación (ii), extensión y/o calidad de hábitat población colombiana probablemente es objeto
(iii) y número de individuos maduros (v). de inmigración desde Ecuador; se espera que la
inmigración disminuya como resultado de la de-
B2 Área de hábitat remanente = 2126 km2; forestación en la frontera con Ecuador. No hay
AOO estimada = 1425 km2 < 2000 km2. La dis- razón para suponer que la población colombiana
tribución de esta especie está siendo fragmentada sea un sumidero. No se cambia la categoría de la
por la deforestación (a) y se prevé que la espe- especie.
cie continuará disminuyendo en cuanto a área de
ocupación (ii), extensión y/o calidad de hábitat
(iii) y número de individuos maduros (v). conclusión
VU B1ab(ii,iii,v)+2ab(ii,iii,v).
EN C1.
VU A4ce; B1ab(ii,iii,v)+2ab(ii,iii,v).
157
Distribución micrastur plumbeus
Idoneidad de hábitat
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información
158
ara ambiguus
© robin h. schiele
ara ambiguus
Guacamaya Verdelimón
Great Green Macaw
síntesis de información
esteban botero-delgadillo y carlos andrés páez
ecología bre su dieta se ha obtenido en Centroamérica
pero es probable que sea similar en Colombia,
La Guacamaya Verdelimón habita tierras bajas dada la presencia de las mismas especies o repre-
y no es frecuente por encima de 1000 m de ele- sentantes de los mismos géneros que han sido
vación (Collar 1997), aunque en el país se ha reportados como ítems de consumo (Rodrí-
reportado su presencia hasta 1500 m (Rodrí- guez-Mahecha y Hernández-Camacho 2002).
guez-Mahecha y Hernández-Camacho 2002). En Colombia se ha documentado el consumo
Su distribución ecológica corresponde al bos- de frutos de Dipteryx oleifera en el municipio
que pluvial tropical y bosque húmedo tropical de Unguía, departamento del Chocó (J. M.
y se encuentra por lo general en zonas más hú- Ruiz, com. pers.).
medas que la especie similar Ara militaris (Co-
llar 1997; Rodríguez-Mahecha y Hernández- La biología reproductiva es poco cono-
Camacho 2002). Si bien parece estar asociada cida. En Colombia, es posible que la repro-
a bosques bien conservados, se le ha observado ducción tenga lugar durante la estación seca
en áreas mixtas de bosques y zonas interveni- y se presume que —como ocurre en cautive-
das (Rodríguez-Mahecha 2002). rio— la postura sea de tres huevos que eclo-
sionan a los 26 días de iniciada la incubación
Como la mayoría de sus congéneres, la (Rodríguez-Mahecha y Hernández-Camacho
especie suele volar muy por encima del dosel 2002). Sus movimientos migratorios son des-
de los bosques (Rodríguez-Mahecha 2002). conocidos. En Costa Rica realiza desplazamien-
Aunque pueden conformar grupos familiares tos a lo largo de la vertiente Caribe en segui-
pequeños, por lo general se observan volando miento de la fructificación de Dipteryx spp.
en parejas (Collar 1997; Rodríguez-Mahecha (Collar 1997).
2002).
población
Su dieta es variada, como en los demás
miembros de su familia, e incluye bayas, nue- Se estima que en el Darién colombiano hay
ces, semillas, hojas y renuevos (Collar 1997; cerca de 1700 individuos maduros, lo que re-
Rodríguez-Mahecha y Hernández-Camacho presenta la subpoblación más grande en su dis-
2002). La mayor parte de la información so-
160
ara ambiguus
tribución geográfica (BirdLife cuentra sujeta a diferentes presio- to de Córdoba, lo que podría
International 2009). La segun- nes. Además, se encontró que la relacionarse con la comerciali-
da subpoblación más grande se población total es estable a largo zación de madera de Dipteryx
encuentra en Nicaragua, mien- plazo, pero el grado de vulnerabi- panamensis, la cual parece ser
tras que en Costa Rica y Ecuador lidad de las pequeñas poblaciones importante para la alimentación
las poblaciones no pasan de 70 y es variable; aquellas con menos y reproducción de la guacamaya;
100 individuos, respectivamen- de 50 aves no sobrevivirán más de la sustitución de grandes áreas
te (Powell et ál. 1995; Snyder 100 años, mientras que las más boscosas por sistemas agroindus-
et ál. 2000). grandes no tolerarían una tasa de triales y forestales como el cultivo
extracción anual de 10 pichones de Tectona grandis; y el estable-
Debido a que las amenazas (Monge et ál. 2009). cimiento de grandes haciendas
siguen vigentes, se sugiere que ganaderas (Botero-Delgadillo y
la tendencia poblacional para la amenazas Páez 2011).
especie es decreciente, como lo
reflejan los cambios en los es- Aunque las amenazas varían en historia de vida
timados a lo largo del tiempo distintos lugares de Centro y
(BirdLife International 2009). Suramérica, la deforestación es A partir de individuos en cauti-
Para 1993 el tamaño total de la mayor presión para la especie vidad se ha estimado que las es-
la población se estimó en unos y en algunos países (por ejem- pecies del género Ara maduran
5000 individuos; en el año 2000 plo, Costa Rica) excede una tasa sexualmente entre los cinco o seis
se estimó entre 2500 y 10 000; anual del 30 % (BirdLife Interna- años (Chassot et ál. 2002), por
actualmente, se sugiere que la tional 2009; Monge et ál. 2009). lo que se ha sugerido que la edad
población de individuos adultos Esta es causada, principalmente, de la primera reproducción de A.
es menor de 2500, y en total, por cambios en el uso del sue- ambiguus en estado silvestre se-
contando juveniles e inmaduros, lo asociados a la conversión de ría similar (Monge et ál. 2009).
es menor de 3700 (Rodríguez- bosques en plantaciones de bana-
Mahecha 2002; BirdLife Interna- no y el establecimiento de fincas La longevidad máxima co-
tional 2009). ganaderas (BirdLife International nocida para individuos en cauti-
2009; Monge et ál. 2009). Otras verio de A. ambiguus es de 60
En un taller llevado a cabo amenazas son la colonización y años, dato que permitió estimar
en Costa Rica en el 2009, exper- desarrollo de áreas remotas antes que la longevidad máxima en es-
tos de todos los países donde se inalteradas, incluyendo la expan- tado silvestre sería de 37.4 años
encuentra la especie llevaron a sión del complejo vial que acom- (Monge et ál. 2009). Basados
cabo un análisis de viabilidad po- paña dichos procesos; la agricul- en esto, Monge et ál. (2009) es-
blacional (Monge et ál. 2009). tura a pequeña escala; los cultivos timaron que una generación de
La mayoría de los parámetros ilícitos; la minería y la cacería por la especie duraría 18.7 años.
reproductivos provienen de da- indígenas y comunidades regiona-
tos de individuos en cautividad, les en la vertiente pacífica, incluso medidas de
mientras que los referentes a dentro de áreas protegidas (Ro- conservación
tamaño de las poblaciones fue- dríguez-Mahecha 2002; Bird- tomadas
ron los estimados que se tie- Life International 2009; Monge
nen para cada uno de los países et ál. 2009). Son pocas las acciones de conser-
(Monge et ál. 2009) menciona- vación específicas para esta espe-
dos arriba. Dicho análisis reveló En Colombia, los reportes cie. Por ende, hasta la fecha los
que la población se encuentra de la especie se han reducido con- aportes en esta materia se han res-
dividida en siete subpoblaciones siderablemente durante las últi- tringido a su inclusión dentro de
aisladas y cada una de estas se en- mas décadas en el departamen- análisis macroecológicos o planes
161
ara ambiguus
de conservación de psitácidos desarrollados en la departamento de Córdoba que se desarrolló en-
última década (por ejemplo, Botero-Delgadillo y tre 2008 y 2010 por la Corporación Autónoma
Páez 2011). Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge
(CVS) y la Fundación ProAves, en los municipios
Conforme a los registros históricos de la de Los Córdobas, Canalete, Puerto Libertador y
especie en Colombia, los PNN que contienen po- Tierralta (Botero-Delgadillo y Páez 2011). Ade-
blaciones son Los Katíos, adyacente a la Reserva más de la participación del PNN Paramillo y la re-
de la Biósfera del Darién en Panamá, Paramillo y serva natural Campoalegre, dicho plan involucró
Ensenada de Utría (Rodríguez-Mahecha 2002). activamente a las comunidades Emberá Katío y
los resguardos indígenas Quebrada Cañaveral del
En un análisis de prioridades de conservación alto San Jorge y Sinú. En esta estrategia se ha de-
para loros amenazados de Colombia (Velásquez- sarrollado una fase diagnóstica de las amenazas y
Tibatá y López-Arévalo 2006), se propuso que las el estado actual de los hábitats de la especie en la
áreas protegidas deberían representar 47.2 % del há- región y se establecieron proyectos piloto de refo-
bitat potencial de A. ambiguus en Colombia, pero restación para el beneficio de esta y otras especies
la representación actual es de 30 % (12 032 km2 de de psitácidos en dicho departamento (Botero-
los 25 478 km2 de hábitat potencial). Delgadillo y Páez 2011).
La Guacamaya Verdelimón se incluyó en la
estrategia de conservación para los psitácidos del
situación de la especie EN A2cd+4cd; C1+2a(ii)
renjifo et ál. 2014
criterio a eoo y que la tendencia continúe al menos
en el futuro cercano.
La especie ha perdido un 46 % de sus 39 945 km2 EN A2cd+4cd.
bosques, y sin embargo, ha experi-
mentado una recuperación de área área de hábitat criterio b
del 4.7 % en el periodo 2000-2010. remanente
Por otra parte, los bosques dentro B1 EOO = 39 945 km2 > 20 000 km2;
de la distribución de la especie es- 13 248 km2 B2 Área de hábitat remanente =
tán sometidos a una degradación 13 248 km2; AOO estimada = 6770 km2
intensa más que a una pérdida neta ea remanente ponderada > 2000 km2. No califica como amena-
de área, por lo que se estima que por idoneidad de zada bajo el criterio B.
hábitat (aoo estimada)
6770 km2
porcentaje de cambio de
hábitat (2000-2010)
4.71 %
la disminución de la población sea porcentaje total de criterio c
superior a la disminución en el área
pérdida de hábitat
46 %
de los bosques, especialmente por una generación Esteban Botero (com. pers.) afirma que
pérdida de árboles viejos para la en el Darién colombiano la población
anidación. Adicionalmente, la espe- 12.65 años es de 1700 individuos. En el Limbo,
cie es objeto de cacería para consu- Panamá, Robinson et ál. (2000) ni
3 generaciones
38 años
mo o para mantenerla de mascota, siquiera reportan densidades del gé-
por lo cual, con frecuencia se tum- nero. Por otra parte, según Terborgh
ban los árboles con cavidades naturales (H. Rubio et al. (1990) la densidad de varias especies de Ara
com. pers.). Se estima que la especie ha perdido es de 2 ind/km2 en una selva prístina sin presión
más del 50 % de la población en tres generaciones de cacería. Sin embargo, para nuestro caso buena
162
ara ambiguus
parte de la distribución de la especie tiene bosques que toda la población colombiana hace parte de
degradados y con presión de cacería. Basados en una misma población.
esta información, es probable que la especie tenga EN A2cd+4cd; C1+2a(ii).
una densidad de 0.5 ind/km2 o menos. Si se asume
esta última estimación de densidad poblacional y el criterio d
AOO estimada de 6770 km2, el tamaño poblacional La especie no califica como amenazada bajo el
sería de 3385 (0.5 ind/km2 x 6770 km2 = 3385 ind), criterio D.
pero esto probablemente es una sobrestimación y
no todos los individuos son adultos reproductivos ajuste regional
(véase síntesis de información de la especie para La especie es un taxón residente reproductivo, sí es
edad de madurez sexual). La población estimada es probable que haya inmigración y no se espera que
inferior a 2500 individuos maduros (coincidiendo la inmigración disminuya. Se recomienda dismi-
con la evaluación independientemente hecha por nuir a VU, pero la especie es considerada como EN
E. Botero). globalmente, así que no se hace el ajuste regional
pues la lógica para este proceder no sería consisten-
Teniendo en cuenta los planes de conectar te con el conocimiento que se tiene de la especie.
la Carretera Panamericana y que los procesos de
deforestación, degradación de las selvas y cacería conclusión
continúan, es altamente probable que se presente EN A2cd+4cd; C1+2a(ii).
en el futuro una disminución de más del 30 % en
dos generaciones. Adicionalmente, se considera Idoneidad de hábitat
Distribución
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información
163
ognorhynchus icterotis
© felix uribe
ognorhynchus
icterotis
loro orejiamarillo
yellow-eared parrot
síntesis de información
david arenas y sandra arango caro
ecología namarca, O. Cortés y A. Roa y com. pers.) y
en la cordillera Occidental en Apía (Risaralda)
Ognorhynchus icterotis tiene una distribución y Carmen de Atrato (O. Cortés com. pers.).
discontinua en Colombia y es poco frecuen- Adicionalmente hay reportes de la especie sin
te en las zonas que habita. Históricamente se confirmar en el PNN Cocuy y el PNN Serranía de
distribuía a lo largo de los Andes colombia- La Macarena (O. Cortés com. pers.). Existen
nos y en el norte de Ecuador (Chapman 1917; registros históricos en distintos lugares de las
Hilty y Brown 1986; Collar et ál. 1992; Krab- tres cordilleras en Norte de Santander, Antio-
be y Sornoza-Molina 1996). En la década pa- quia, Caldas, Cundinamarca, Risaralda, Quin-
sada se encontraron tres poblaciones que han dío, Tolima, Huila, Cauca y Nariño.
sido objeto de iniciativas de conservación de
la especie: cordillera Occidental entre Jardín El Loro Orejiamarillo se distribuye prin-
(Antioquia) y Riosucio (Caldas) (Toro y Flo- cipalmente entre 1600 y 3000 m pero puede
res 2001), cordillera Central en Roncesvalles llegar hasta 1200 o 3400 m en búsqueda de
(Tolima) (López-Lanús et ál. 1999; Salaman recursos alimenticios (Hilty y Brown 1986;
et ál. 1999), cordillera Oriental en San Luis de López-Lanús y Salaman 2002; Murcia-Nova
Cubarral (Meta) (Murcia-Nova et ál. 2009) y et ál. 2009). Habita en bosque húmedo pre-
una cuarta localidad en el norte de la cordi- montano, muy húmedo premontano, húme-
llera Central en Antioquia que aparentemente do montano bajo y húmedo montano (Rodrí-
ha sido pasada por alto en procesos de con- guez-Mahecha y Hernández-Camacho 2002;
servación (Colorado et ál. 2006). Más recien- Salaman et ál. 2006a; Salaman et ál. 2006b) y
temente se han registrado avistamientos de usa bosques maduros, bosques secundarios y
la especie en varias localidades en la vertiente áreas abiertas con árboles aislados o ubicados
oriental de la cordillera Oriental en los Farallo- entre cultivos (Hilty y Brown 1986; Collar et
nes de Medina, Guayabetal y Gachalá (Cundi- ál. 1992; Arango 2004; Salaman et ál. 2006a;
Flores 2006). También habita zonas de bosques
165
ognorhynchus icterotis
fragmentados donde hay palmas permo líquido) de Sapium utile y Salaman 2002; Rodríguez-Ma-
de cera (Ceroxylon quindiuense y (Euphorbiaceae), frutos maduros hecha y Hernández-Camacho
C. alpinum) y palma choapo (Dict- e inmaduros, mucilago y pulpa 2002; Arango 2004; Cortes-
yocaryum lamarckianum) (Hilty y de Hyeronima antioquensis (Eu- Herrera et ál. 2006; Flores 2006;
Brown 1986; López-Lanús y Sala- phorbiaceae), frutos maduros e Salaman et ál. 2006a; Urrego
man 2002; BirdLife International inmaduros (endospermo líquido 2007; Murcia-Nova et ál. 2009).
2005; Murcia-Nova et ál. 2009; y mucílago) y corteza o trozos
Arenas 2010a). Pese a que algunas de tronco seco podridos de Ce- Del total de las especies
de las zonas que habita pueden roxylon quindiuense (Arecaceae), antes mencionadas, Citharexylon
presentar mucha deforestación frutos maduros e inmaduros, ye- subflavescens, Croton magdale-
(López-Lanús et ál. 1998; Sala- mas y posiblemente la corteza de nensis, Sapium utile, S. stilare,
man et al. 2006b; Flores 2006; Croton magdalenensis (Euphor- Hyeronima antioquensis y Cero-
Pacheco-Garzón y Losada-Prado biaceae) y Citharexylon subflaves- xylon quindiuense resultan ser las
2006; Arenas 2010a), se consi- cens (Verbenaceae), frutos e inflo- más importantes en la dieta de
dera que la especie presenta baja recencias inmaduras de Delastoma Ognorhynchus icterotis y su fruc-
tolerancia a la transformación del roseum (Bignoniaceae), flores de tificación puede estar relacionada
paisaje, siendo el deterioro de los Miconia cf. ochracea (Melastoma- con los periodos de incubación
lugares de anidación y de forra- taceae), inflorecencias de Oreo- de huevos y crianza de los po-
jeo, unas de las principales causas panax floribundum (Araliaceae), lluelos (López-Lanús y Salaman
de su declive poblacional (Snyder inflorecencias inmaduras, yemas 2002; Salaman et al. 2006a; Are-
et ál. 2000; López-Lanús y Sala- y corteza de Chinchona pubescens nas 2010a).
man 2002; Rodríguez-Mahecha (Rubiaceae), corteza y yemas de
y Hernández-Camacho 2002). Cedrela montana (Meliaceae), Ognorhynchus icterotis es
corteza de Cespedesia macrophy- monógamo, se reproduce de ma-
Su dieta es amplia e incluye lla (Ochnaceae) y Meliosma eche- nera aislada o en colonias y em-
el consumo de frutos maduros de verriana (Sabiaceae), semillas y plea como lugar de anidación
Saurauia cuatrecasana, S. tomen- brotes de Eucalyptus globulus cavidades en troncos en pudrición
tosa y S. ursina (Actinidiaceae), (Myrtaceae), y agua de brome- de palmas Ceroxylon quindiuense,
Ceroxylon alpinum (Arecaceae), lias aéreas del género Vriesia. De C. ventricosum y Dictyocaryum
Ochromasp. (Bombacaceae), Cor- acuerdo a pobladores locales se lamarckianum o cavidades en la
dia cf. barbata (Boraginaceae), ha observado el consumo de Dic- parte superior de palmas C. quin-
Clusia multiflora y Clusia sp. tyocaryum lamarckianum (Are- diuense vivas (Chapman 1917;
(Clusiaceae), Sapium spp., S. stila- caceae), Weinmannia pubescens Krabbe y Sornoza-Molina 1996;
re y Croton spp. (Euphorbiaceae), (Cunnoniaceae), Quercus hum- Salaman et ál. 1999; López-Lanús
Inga sp. y Erythrina edulis (Fa- boldtii (Fagaceace), Billea rosea et ál. 1999; López-Lanús y Sala-
baceae), Ficus glabratum y F. gi- (Hippocastanaceae), Buddleia man 2002; Rodríguez-Mahecha
gantea (Moraceae), Myrcianthes americana (Loganiaceace), Bun- y Hernández-Camacho 2002).
rhopaloides y Psidium cff. arra- chosia armeniaca (Malpighia- La postura de tipo asincrónico
yan (Myrtaceae), Podocarpus sp. ceae), Myrtus foliosa (Myrtaceae), consta de 2-3 huevos. El perio-
(Podocarpaceae), Guettarda sp. Podocarpus rospigliosii y P. oleifo- do reproductivo dura aproxima-
(Rubiaceae), Zanthoxylum rhoi- lius (Podocarpaceae), Ruagea damente 136 días y en una po-
folium (Rutaceae), Smilax aspera glabra (Rubiaceae) y Cecropia sp. blación se pueden traslapar hasta
(Smilacaceae), Turpinia hetero- (Urticaceae) (Collar et ál. 1992; tres eventos reproductivos por
phylla (Staphyleaceae), Citha- Krabbe y Sornoza-Molina 1996; año (Chapman 1917; Forshaw
rexylon sp. (Verbenaceae), frutos Krabbe et ál. 2000; López-Lanús 1973; Flores 2006; Pacheco-
maduros e inmaduros (endos- Garzón y Losada-Prado 2006;
Arenas 2010a; Arenas 2010b).
166
ognorhynchus icterotis
En la cordillera Occidental los 14 791 ha entre los departamen- para la celebración del Domingo
tres eventos reproductivos se re- tos de Antioquia y Caldas (Flores de Ramos, 2) la tala de los tron-
gistran en diciembre-mayo, mar- 2006; Pacheco-Garzón y Losa- cos secos para la construcción de
zo-julio, octubre-abril (Arenas da-Prado 2006). Las bandadas viviendas, corrales para animales,
2010a) y en la cordillera central mantienen un patrón de mo- cercados y conductos de agua,
en enero-febrero a junio-julio, vimiento regular en búsqueda 3) la incapacidad para regenerar-
marzo-septiembre, noviembre- de alimento y realizan desplaza- se en coberturas de pasto kikuyo
abril (Pacheco-Garzón y Losada- mientos migratorios altitudinales (Pennisetum clandestinum) y zo-
Prado 2006; H. Sepúlveda com. posiblemente relacionados con el nas abiertas, 4) el pisoteo y con-
pers.). La exploración, selección periodo reproductivo o la oferta sumo de plántulas por el gana-
y adecuación de cavidades dura alimenticia (Hilty y Brown 1986; do, y 5) una tasa de crecimiento
aproximadamente 22 días (Pa- Rodríguez-Mahecha y Hernán- lenta (Collar et ál. 1992; López-
checo-Garzón y Losada-Prado dez-Camacho 2002; Salaman Lanús y Salaman 2002; Galea-
2006, Arenas 2010a, H. Sepúl- et ál. 2006a). no y Bernal 2005). Además en
veda com. pers.). Las cópulas Roncesvalles (Tolima) se está
duran aproximadamente 14 días, población presentando una enfermedad
alrededor de 16 días antes del mortal que al parecer se debe a la
inicio de postura y pueden con- Se estima alrededor de 1000 in- acción conjunta de un escarabajo
tinuar cerca de 17 días después dividuos en las poblaciones de barrenador (Scolytidae), un gor-
de alcanzar la postura completa Roncesvalles (Tolima), Jardín gojo (Curculionidae) y un hon-
(Pacheco-Garzón y Losada-Pra- (Antioquia)-Riosucio (Caldas) go (Ceratocystis sp.) que causa la
do 2006, Arenas 2010a, H. Se- (Fundación ProAves 2009). pudrición del estípite de la pal-
púlveda com. pers.). La postura ma (Krabbe y Sornoza-Molina
de tipo asincrónico consta de amenazas 1996; Rodríguez y Boa 2001;
2-3 huevos, los cuales son incu- López-Lanús y Salaman 2002;
bados aproximadamente por 26 La principal amenaza es la frag- Arango 2004; Galeano y Bernal
días (Pacheco-Garzón y Losada- mentación del hábitat y la re- 2005; Colorado et ál. 2006). En
Prado 2006, Arenas 2010a, H. ducción de sitios de anidación y el Alto Quindío se está presen-
Sepúlveda com. pers.). La crian- alimentación (Snyder et ál. 2000; tando un episodio de mortalidad
za comprende aproximadamen- López-Lanús y Salaman 2002; de palmas de cera similar al que
te 73 días (Arenas 2010a) y se Rodríguez-Mahecha y Henán- se presentó en el Tolima, pero
caracteriza por permanencia de dez-Camacho 2002; Donegan se desconocen las causas (L.
la hembra en el nido hasta 15 2006). La fragmentación se debe M. Renjifo com. pers. 2012).
días después de la eclosión y po- a la ampliación de la frontera agrí- Una amenaza de menor grado
sible presencia de un individuo cola y ganadera, lo que ha lleva- es la captura de individuos de
ayudante o acompañante (Flores do a la reducción de la densidad la especie para mascotas, el trá-
2006, Pacheco-Garzón y Losa- poblacional de la palma de cera fico ilegal y la cacería (Krabbe y
da-Prado 2006, Arenas 2010a, (Ceroxylon quindiuense), el prin- Sornoza-Molina 1996; Snyder et
H. Sepúlveda com. pers.). cipal sitio de anidación de Og- ál. 2000; Salaman et ál. 2006b;
norhynchus icterotis y una de sus Murcia-Nova et ál. 2009; Cites
El área usada durante la principales fuentes de alimento, 2010).
anidación es menor a 10 km2 excepto en San Luis de Cubarral,
(López-Lanús y Salaman 2002). Meta (Murcia-Nova et ál. 2009). historia de vida
Las estimaciones del área usa- La palma de cera ha presenta-
da, incluidas las del forrajeo, do una reducción de más de 50 % No hay información para la
suman 6650 ha en el Tolima y durante los pasados 210 años, especie.
debido a: 1) el corte de hojas
167
ognorhynchus icterotis
medidas de conservación Como mecanismo de protección legal que
impidiese la deforestación y propiciara mecanis-
tomadas mos de conservación de la palma de cera Cero-
xylon quindiuense, el Congreso Nacional de la
Desde 1998 la Fundación ProAves con el apoyo de República promulgó la Ley 16 de 1985 donde
la Fundación Loro Parque, Zoologischen Gesells- se estableció a esta especie como árbol nacional
chaft für Arten und Populationsschutz, American de Colombia. Varias entidades gubernamenta-
Bird Conservancy y la Sociedad Antioqueña de les, no gubernamentales y de la sociedad civil
Ornitología, inició el “Proyecto Ognorhynchus” han adelantado la campaña “Reconcíliate con
o “Proyecto Loro Orejiamarillo” (López-Lanús la Naturaleza”, que desde el 2002 promueve la
et ál. 1999; López-Lanús y Salaman 2002; Sala- conservación de la palma de cera y el Loro Ore-
man et ál. 2006b). Esta iniciativa ha propiciado jiamarillo y fomenta el remplazo del tradicional
la conservación de la especie a través del estudio ramo de palma de cera del Domingo de Ramos
de su biología reproductiva, ecología, etología y por el uso de palmas vivas de otras especies, como
bioacústica (Arango 2004; Flores 2006; Pache- la iraca (Carludovica palmata), areca (Chrysali-
co-Garzón y Losada-Prado 2006; Urrego 2007; docarpus lutescens) y alejandra (Archontophoenix
Arenas 2010a), establecimiento de sus priorida- alexandrae).
des de conservación (Velásquez-Tibatá y López-
Arévalo 2006), desarrollo de programas en edu- Dentro del principal rango de distribución
cación ambiental en la zonas de ocurrencia de la de Ognorhynchus icterotis se encuentran las si-
especie y nacionalmente a través del aula ambien- guientes áreas protegidas: AICA Reservas Comu-
tal móvil Loro Bus (Salaman et ál. 2006c; Bautis- nitarias de Roncesvalles, AICA Bosques Montanos
ta et ál. 2010), formación de semilleros y viveros del Sur de Antioquia, Reserva Natural de las Aves
para la reforestación del palmas de cera y especies (RNA) Loro Orejiamarillo, RNA Loros Andinos,
consumidas por Ognorhynchus icterotis, cons- Reserva Natural Cuchilla Jardín-Támesis del Sis-
trucción de nidos artificiales, reconocimiento de tema Departamental de Áreas Protegidas (Sidap)
corredores biológicos y conformación de servi- de Antioquia, y territorios pertenecientes a los
dumbres ecológicas y áreas naturales protegidas Resguardos Indígenas Embera Chamí de Rio-
(Salaman et ál. 2006d). Además, la Alianza para sucio (Caldas) y Jardín y Andes (Antioquia). Fi-
la Cero Extinción (AZE) ha incluido a O. icterotis nalmente, la especie se encuentra protegida del
dentro de las especies suramericanas que frente a tráfico y comercio exterior a través del acuerdo
su amenaza de extinción, requieren procesos de internacional Cites Apéndice I.
conservación (Ricketts et ál. 2005).
situación de la especie EN C2a(i)
VU B2ab(v); D1
renjifo et ál. 2014
análisis de riesgo situación en esas localidades. En la medida en que
las condiciones de seguridad del país han mejorado,
Ognorhynchus icterotis fue una especie ampliamen- los investigadores han llegado a localidades anterior-
te distribuida en los Andes colombianos y muy mente inaccesibles y han permitido el hallazgo de
abundante en la región central de la cordillera poblaciones antes desconocidas, especialmente en la
Central (Chapman 1917). En la primera década de vertiente oriental de la cordillera Oriental en donde
este siglo se encontraron tres poblaciones que han la especie no está estrechamente vinculada a las pal-
sido objeto de acciones de conservación en cada mas del género Ceroxylon (O. Cortés, com. pers.).
una de las tres cordilleras, lo cual ha mejorado la Igualmente, hay avistamientos recientes tanto hacia
168
ognorhynchus icterotis
el sur como hacia el norte de la po- eoo global de la especie continúa disminu-
blación que se encuentra en los límites yendo en número de individuos (v).
entre Antioquia y Caldas. Dichos avis- 183 948 km2 VU B2ab(v).
área de hábitat
tamientos han tenido lugar en Apía remanente criterio c
(Risaralda) y Carmen de Atrato (Cho-
có) (O. Cortés com. pers.). En con- 17 742.7 km2
secuencia, la especie no solo ha me-
jorado en las poblaciones previamente área remanente La especie tiene en la actualidad po-
conocidas en el Tolima, Antioquia- cas poblaciones relictuales, en ningu-
Caldas y Meta a causa de las medidas ponderada por na de estas localidades es abundante.
de conservación tomadas sino que los La especie parece superar el umbral
nuevos hallazgos indican la existencia idoneidad de hábitat de 250 individuos maduros (BirdLi-
de poblaciones antes desconocidas, fe 2013). Aunque ha experimentado
lo cual ha reducido la vulnerabilidad (aoo estimada)
de la especie. Las poblaciones de esta 9637.3 km2
especie son meros relictos de una es-
pecie que contó con una amplia dis- porcentaje de cambio
tribución y gran tamaño poblacional.
de hábitat 2000-2010
-4.8 %
porcentaje total una recuperación como resultado de
medidas de conservación en Tolima,
de pérdida de hábitat Antioquia-Caldas y Meta, las otras
poblaciones no han sido objeto de
44.2 %
una generación
7.5 años
3 generaciones protección, medidas de manejo ni
22.5 años educación ambiental, por lo cual se
cree razonable que continúen dismi-
nuyendo. Así, se estima que la especie tiene una
criterio a población pequeña y en disminución, pues es claro
que ninguna de sus poblaciones parece tener más
La especie ha experimentado una recuperación en de 250 individuos maduros a(i).
el tamaño poblacional de las tres poblaciones que EN C2a(i).
han sido objeto de manejo. Nuevas poblaciones
han sido descubiertas hace poco, razón por la cual criterio d
la especie no está experimentando una rápida re- Se estima que la población de la especie es infe-
ducción poblacional y no califica como amenaza- rior a 1000 individuos maduros y esta podría ser
da bajo el criterio A. afectada si se presenta un episodio de mortalidad
criterio b de palmas de cera en las localidades en donde vive
la especie (como ha ocurrido en varias localidades
B1 EOO = 183 948 km2 > 20 000 km2. colombianas) o si se presentan eventos de cacería
B2 Área de hábitat remanente = 17 742.7 km2; u otro tipo de impacto que afecte la viabilidad de
AOO estimada= 9637.3 km2. las poblaciones locales.
VU D1.
En la década pasada la especie se conocía de
cuatro localidades distantes la una de la otra en el ajuste regional
Meta (cordillera Oriental), Tolima y norte de An-
tioquia (cordillera Central) y Antioquia-Caldas No hay certeza si la especie se encuentra extinta o no
(cordillera Occidental). Avistamientos recientes in- en Ecuador. En cualquier caso, la población en ese
dican que existen otras poblaciones en por lo menos país resultaría tan precaria que difícilmente podría
dos localidades en el oriente de Cundinamarca y oc- servir como fuente de individuos que mejoraran la
cidente de Risaralda. Esto eleva a 8 el número de condición de la población en Colombia. Por esta
localidades de la especie (a). Si bien en tres de estas razón no se hace un ajuste regional de la categoría.
localidades la población ha mejorado, en las otras
conclusión
cinco la situación no es clara y podría estar disminu- EN C2a(i).
yendo. Por precaución se estima que la población VU B2ab(v); D1.
169
ognorhynchus icterotis
Distribución Idoneidad de hábitat
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información
170
leptosittaca branickii
© fernando ayerbe-quiñones
lep tosittaca branickii
perico paramuno
golden-plumed parakeet
síntesis de información
luis miguel renjifo y diego a. carantón
ecología Alto Quindío (Salento, Quindío) la especie se
encuentra asociada a bosques primarios desde
Leptosottaca branickii es un loro que se dis- los cuales se desplaza con menor frecuencia a
tribuye en los bosques andinos y en menor bosques secundarios y árboles aislados (Renjifo
medida subandinos a lo largo del eje de la et ál. 2002). En la cuenca del río Otún, en Ri-
cordillera de los Andes desde el sur del Perú saralda, la especie se encuentra asociada a bos-
hasta el centro de Colombia. En el país se dis- ques andinos desde donde desciende esporádi-
tribuye localmente en ambas vertientes de la camente a los bosques subandinos de la cuenca
cordillera Central desde Caldas hacia el sur media (L. M. Renjifo obs. pers.). En el depar-
y en el sur de la cordillera Occidental en el tamento de Caldas la especie ha sido observada
Cauca (Hilty y Brown 1986; Rodríguez y en bordes de bosque secundario y plantaciones
Hernández 2002). Esta especie habita princi- de aliso (Verhelst et ál. 2001). En la Reserva
palmente bosques andinos hasta el límite del El Mirador (Génova, Quindío) se encontró en
bosque con el páramo usualmente entre 2400 bosques secundarios viejos, bosques maduros
y 3600 m; de manera esporádica desciende a y potreros arbolados (Carantón 2007; Montes
bosques subandinos hasta 1400 m en Ecuador 2008, Montes y Verhelst 2011).
y 1800 m en Colombia (Collar et ál. 1992;
Renjifo et ál. 2002). Esta es una especie muy conspicua debi-
do a sus frecuentes, fuertes e inconfundibles
Esta es una especie que habita principal- vocalizaciones que emite siempre que se des-
mente bosques primarios o poco intervenidos plaza al vuelo. El que se le considere una espe-
y con menor frecuencia bosques secundarios, cie escasa y con poblaciones localizadas es atri-
árboles aislados en potreros y cercas vivas en buible a una característica de la especie y no
áreas altamente intervenidas (Renjifo et ál. a que haya pasado desapercibida en amplios
2002; Carantón 2007; Montes 2008; Montes sectores a lo largo de su distribución (L. M.
y Verhelst 2011; F. Ayerbe com. pers.). En el Renjifo obs. pers.). En algunas regiones esta
172
lep tosittaca branickii
especie es residente permanente encontraron grupos entre 8 y En la Reserva El Mirador se ha
a lo largo del año aunque haga 23 individuos (Carantón 2007; observado el consumo de fru-
desplazamientos prolongados co- Montes 2008) y en río Blanco, tos de Hesperomeles ferruginea,
tidianamente. En otras regiones Caldas, entre 26 y 41 (Garcés- Vallea stipularis, Ocotea infra-
la especie parece exhibir movi- Restrepo 2009). foveolata, Podocarpus oleifolius y
mientos estacionales y en otras Brunellia goudotti y también el
parece tener una presencia irre- La densidad poblacional consumo de flores de Gordonia
gular (Snyder et ál. 2000; Ren- de la especie ha sido estimada en fruticosa y las hojas y frutos de
jifo et ál. 2002; Carantón 2007; 2 ind/km2 en el Alto Quindío Dendrophthora clavata. En la
Montes 2008; Garcés-Restrepo (Renjifo et ál 2002), 8.58 ind/ misma localidad se le ha visto
2009). Por ejemplo, en el PNN km2 en Río Blanco (Caldas) (Gar- tomando agua en bromelias del
Puracé se han observado movi- cés-Restrepo 2009) y entre 2.8 y género Tillandsia (Carantón
mientos estacionales; en cuanto 4.6 ind/km² en Génova (Quin- 2007; Montes 2008). En al-
a los desplazamientos cotidianos dío) (Montes y Verhelst 2011). gunas localidades al sur de Co-
en esa localidad las bandadas lombia y al sur de Ecuador se ha
pueden pasar las noches en zonas Aunque la especie aprove- registrado el consumo de maíz
de páramo y al amanecer descen- cha una amplia gama de recursos de forma esporádica (Negret
der hacia ríos y quebradas (Ne- alimenticios, tanto en Colombia y Acevedo 1990; Rodríguez y
gret y Acevedo 1990). En Perú como en Ecuador se ha encon- Hernández 2002).
ha sido considerada nómada, trado una fuerte asociación de la
por estar ausente en algunas lo- especie con árboles de la fami- Existen varios registros
calidades por periodos prolon- lia Podocarpaceae. Entre 1989 reproductivos para la especie en
gados y reaparecer años después y 1991 en el Alto Quindío se diferentes épocas del año, pero
(Snyder et ál. 2000). En el Alto observó que los frutos de Podo- parece darse una concentración
Quindío la especie reside a lo carpus oleifolius y Prumnopytis en mayo, aunque también se
largo de todo el año, lleva a cabo montana eran los únicos frutos cuenta con registros reproduc-
desplazamientos cotidianos de consumidos con regularidad tivos al final del año. En el PNN
varios kilómetros moviéndose a lo largo del año (Renjifo et Puracé se conocen registros re-
incluso de una vertiente a otra ál. 2002). Estas observaciones productivos en febrero (Renji-
de la cordillera Central (Renjifo coinciden con las obtenidas en fo et ál. 2002); en Quindío en
et ál. 2002). En Génova, Quin- el sur de Ecuador, río Mazan, mayo de 1990 se observaron pa-
dío, en algunos meses hacen en donde los frutos de Podocar- rejas en búsqueda de oquedades
movimientos diarios entre 3300 pus fueron parte importante de en Palmas de Cera muertas (Ce-
y 1600 m, y en las horas de la la dieta de la especie (Gretton roxylon quindiuense) (Renjifo
tarde retornan a las partes altas 1987). Adicionalmente, en el et ál. 2002); en mayo y julio de
(Carantón 2007). Alto Quindío se le observó ali- 1990 y 1991 se registraron cinco
mentándose de frutos de Thea- nidos en cavidades de Palma de
L. branickii es una especie ceae, Melastomataceae, Brune- Cera, a 2500 m en la cordillera
altamente social, muy rara vez llia sp. y Clusia sp. (Renjifo et Central en Colombia (Rodrí-
se le observa en solitario o en ál. 2002, Arango-Caro 1994). guez y Hernández 2002); en el
parejas. El tamaño de las banda- En otras localidades se ha ob- mes de mayo de 1997 se registró
das varía entre localidades. En servado el consumo de frutos de una bandada de 36 individuos,
el Alto Quindío las bandadas Croton sp., Ficus sp., Phyllanthus con juveniles completamente
estuvieron conformadas por 19 salvifolius y Euphorbia latasi emplumados siendo alimenta-
individuos en promedio (Ren- (Negret 2001; Negret y Ace- dos por adultos (Negret 2001);
jifo et ál 2002). En Génova se vedo 1990; Renjifo et ál. 2002 cinco parejas fueron registradas
Rodríguez y Hernández 2002).
173
lep tosittaca branickii
anidando el 22 de noviembre de 1998 en el in- especial con Podocarpus oleifolius, que constitu-
terior de Palmas de Cera muertas, a 2500 m de ye una parte importante de su dieta. Igualmente
elevación, y dos nidos fueron revisados contenien- estas dos especies tienen una distribución altoan-
do entre uno y dos polluelos (Sornosa-Molina y dina discontinua desde el centro de la cordillera
López-Lanús 1999). En Paletara, departamento Central en Colombia (en la región del PNN Los
del Cauca, se sabe de casos en los cuales los in- Nevados) y se dirige hacia el sur, hasta el centro
dígenas extraen polluelos como mascotas en di- de Perú. Esta asociación con P. oleifolius y su dis-
ciembre (Negret 2001). En Ecuador hay reportes tribución discontinua a lo largo de un rango de
de reproducción en el mes de agosto (del Hoyo distribución similar es una coincidencia o el resul-
et ál 1992) y tres nidos fueron reportados en ca- tado de requerimientos ecológicos convergentes
vidades de Palma de Cera muertas, en enero y entre las dos especies es un asunto que debería ser
febrero de 1998 a 2550 m de elevación (Sornosa- estudiado en mayor detalle.
Molina y López-Lanús 1999). Aunque al parecer
tienen una gran preferencia por anidar en Palma amenazas
de Cera, existen registros en otros tipos de ár-
boles. En PNN Puracé ocuparon troncos secos de La principal amenaza para Leptosittaca branic-
gran altura (Negret 2001), al igual que en el alto kii es la pérdida y fragmentación de bosques. La
del Río Toche en el Tolima (Renjifo et ál. 2002). fragmentación de los bosques ha ocasionado que
esta especie pierda la continuidad del hábitat, posi-
En la Reserva El Mirador en Génova, Quin- blemente afectando el acceso en diferentes épocas
dío, se encontraron seis nidos activos de diciembre de año a recursos alimenticios y de sitios de repro-
del 2003 a mayo del 2004 entre 3310 y 3410 m ducción (Kattan1992; Snyder et ál. 2000). Esta
de elevación, utilizando nidos abandonados de amenaza se ve acentuada por la fuerte asociación
carpinteros Piculus rivoli y Campephilus pollens, de la especie con las Podocarpaceas, pues dada la
cavidades naturales formadas en los extremos api- calidad de su madera, son explotadas selectiva-
cales de los troncos en estado de descomposición mente en algunas regiones. Este tipo de amenaza
o por desprendimiento de ramas en árboles secos es compartido por otras especies con una estrecha
principalmente de encenillo (Weinmannia sp.). dependencia como Saltator cinctus y posiblemente
Cuatro de las parejas en nidos cercanos presenta- Hapalopsittaca fuertesi (Renjifo et ál. 2002; L. M.
ron sincronía, conformaban una bandada y hacían Renjifo obs. pers.). Debido a que esta especie se ali-
visitas de alimentación al mismo tiempo; la altura menta de maíz en zonas de cultivo, la extracción de
promedio de las entradas de los nidos fue de 8 m polluelos de los nidos y la cacería por conflicto son
(Carantón 2007). En la misma zona dos nidos dos amenazas adicionales para esta especie en algu-
artificiales fueron ocupados y permitieron obtener nas localidades (Negret 2001; Renjifo et ál. 2002;
datos más precisos sobre la biología reproductiva. Rodríguez y Hernández 2002).
Las posturas oscilaron entre 2 y 3 huevos; el cui-
dado parental es compartido por ambos padres; el medidas de conservación
periodo de incubación oscila entre 27 y 30 días; tomadas
los padres alimentan a los polluelos entre tres y
cuatro veces durante el día; la salida del nido es- Esta especie se encuentra en varios PNN como Los
tuvo entre 64 y 68 días después de la eclosión Nevados, Puracé y Munchique y posiblemente en
y se encontró un 68.7 % de éxito en la nidación los PNN Las Hermosas, Nevado del Huila, Doña
(Carantón 2007). Juana-Cascabel. Así mismo, se encuentra en áreas
protegidas de carácter regional o privado como
L. branickii comparte con Saltator cinctus el PR Ucumarí, las Reservas del Cañón del Quin-
algunos atributos ecológicos como por ejemplo,
una estrecha asociación con Podocarpaceas, en
174
lep tosittaca branickii
dío, Acaime y El Mirador. Su presencia en el SFF restación o enriquecimiento del hábitat con es-
Otún-Quimbaya es esporádica. pecies de Podocarpaceae serían buenas estrategias
de conservación para esta especie (Renjifo et ál.
Leptosittaca branickii probablemente se vea 2002). De igual manera se ha encontrado que su-
favorecida por prácticas de manejo que incremen- plementar los hábitats con nidos artificiales ayuda
ten la conectividad de los elementos del paisaje a aumentar las poblaciones en algunas localidades
como remanentes de bosque, cercas vivas, cul- (Quevedo et ál. 2001).
tivos y potreros con sombrío, en la medida en
que contengan especies de árboles que consuma
esta especie. Adicionalmente, prácticas de refo-
situación de la especie VU C2a(ii)
NT B2ab(ii,iii,v)
renjifo et ál. 2014
criterio a timada entre 2.8 y 4.6 ind/km² (Montes y Ver-
helst 2011); en Río Blanco (Caldas) 8.58 ind/km2,
Esta especie ha perdido el 46.6 % de su hábitat en un gradiente altitudinal entre los 2200 y 3000 m
históricamente y en el periodo 2000-2010 perdió de elevación (Garcés-Restrepo 2009). Todas estas
el 6 % del mismo. La especie no se aproxima a los estimaciones fueron obtenidas en áreas donde la es-
umbrales de riesgo bajo el criterio A. pecie se encuentra con regularidad, especialmente
criterio b en bosques alto andinos. Por otra parte, esta es una
B1 EOO = 65 798 km2 > 20 000 km2. especie muy conspicua gracias a sus potentes voca-
B2 Área de hábitat remanente = 12 323.9 km2; AOO lizaciones, lo cual la hace casi imposible de pasar
estimada = 6483.2 km2. No obstante, se sabe que la por alto. La especie parece tener una distribución
especie es local y que la utilización de los bosques localizada y evidentemente visita solo esporádica-
subandinos dentro de su rango de mente los bosques subandinos en la parte baja de su
distribución es ocasional. Por esta
razón se estima que el AOO de la eoo rango, por ejemplo SFF Otún-Quim-
especie se acerca a los 2000 km2. Su baya (L. M. Renjifo obs pers.). Por
distribución en la actualidad se en- 65 798 km2 lo anterior, se estima que sustancial-
cuentra severamente fragmentada mente menos de la mitad del AOO
(a) y se estima que la especie conti- área de hábitat de la especie obtenida con nuestro
núa disminuyendo en cuanto a área remanente modelo se encuentra ocupada en la
realidad. Por todo esto se estima que
12 323.9 km2
la población de la especie es inferior
área remanente a 10 000 individuos maduros y que
ponderada por dicha población decrece paulatina-
de ocupación (ii), extensión y/o idoneidad de hábitat mente. Adicional a esto, se estima
calidad de hábitat (iii) y número de
individuos maduros (v). (aoo estimada)
6483.2 km2
porcentaje de cambio
NT B2ab(ii, iii, v). de hábitat 2000-2010
-6 % que ninguna población local supera
criterio c porcentaje total los 1000 individuos.
Existen varias estimaciones de den- VU C2a(ii).
de pérdida de hábitat
46.6 %
sidad poblacional para la especie: una generación criterio d
2 ind/km2 en el Alto Quindío en
Salento (Renjifo et ál. 2002); en Gé- 6 años La especie no califica como amenaza-
nova, sur del Quindío la densidad es- da bajo el criterio D.
3 generaciones
8 años
175
lep tosittaca branickii
ajuste regional pecie se considera vulnerable en toda su distribu-
ción, este cambio no tendría mucho sentido. En
La especie es un taxón residente reproductivo, es consecuencia se mantiene la especie como VU.
probable que sea objeto de inmigración desde el
Ecuador. No se espera que la inmigración dis- conclusión
minuya. Esto llevaría a disminuir la categoría de
riesgo en Colombia. No obstante, dado que la es- VU C2a(ii).
NT B2ab(ii,iii,v).
Distribución Idoneidad de hábitat
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información
176
pyrrhura calliptera
© robin h. schiele
pyrrhura callip tera
periquito aliamarillo
brown-breasted parakeet
síntesis de información
esteban botero-delgadillo, christian olaciregui y david arenas
ecología en el municipio de Soatá, en el PNN Chingaza
y su zona de amortiguación, la RF El Guavio,
El Periquito Aliamarillo es endémico de Co- la RN Carpanta y la reserva privada El Secre-
lombia y restringido a los departamentos de to. Usualmente se observan grupos entre 6 y
Boyacá, Cundinamarca y Casanare (Renjifo 14 individuos (De la Zerda y Rosselli 2002)
et ál. 2002), aunque podría extenderse hasta y se han reportado grupos de más de 50 aves
Meta, Santander y Norte de Santander (Ren- (Botero-Delgadillo y Páez 2011).
jifo et ál. 2002, Rodríguez-Mahecha y Her-
nández-Camacho 2002; Botero-Delgadillo y Su dieta es amplia y consta de frutos, se-
Páez 2011). Se encuentra entre 1700 y 3400 millas y partes florales (Rodríguez-Mahecha y
m de elevación (De la Zerda y Rosselli 2002; Hernández-Camacho 2002; Botero-Delgadillo
Rodríguez-Mahecha y Hernández-Camacho y Páez 2011). Varias plantas propias de bosque
2002), asociado al bosque húmedo montano, altoandino, subpáramo y páramo son incluidas
además de bordes de bosque, subpáramo y en esta, como especies de los géneros Espele-
páramo (De la Zerda y Rosselli 2002; Rodrí- tia, Brunellia, Miconia, Clusia, Hesperomeles,
guez-Mahecha y Hernández-Camacho 2002, Hedyosmum, Rapanea, Drymis, entre otras
Botero-Delgadillo y Páez 2011). Se ha obser- (Rodríguez-Mahecha y Hernández-Camacho
vado pernoctando y anidando en cavidades 2002, E. Botero-Delgadillo y C. A. Páez, en
en potreros arbolados y forrajeando en áreas prensa). La evidencia disponible indica que se
abiertas con árboles dispersos y cultivos (Are- trata de una especie con reproducción coopera-
nas 2011; Botero-Delgadillo y Páez 2011). tiva, conformando grupos reproductivos de 4 a
9 individuos (Arenas 2011). El periodo repro-
Puede ser común en las localidades don- ductivo es de 85 a 94 días entre septiembre y
de habita, si bien estas parecen estar aisladas por enero (Arenas 2011). La puesta de 5 a 15 hue-
la fragmentación de su hábitat (De la Zerda y vos (Arenas 2011; Botero-Delgadillo y Páez
Rosselli 2002). Es registrada con frecuencia 2011) puede ser incubada por varios miembros
178
p yrrhura callip tera
del grupo (Arenas 2011). La crianza de polluelos individuos son tomados como mascotas; además,
se desarrolla desde finales de octubre hasta princi- los habitantes de algunas localidades ejercen ca-
pios de enero (Arenas 2011). cería de control debido a su presencia en algunos
cultivos (De la Zerda y Rosselli 2002; Rodríguez-
Aunque el Periquito Aliamarillo es relativa- Mahecha y Hernández-Camacho 2002, BirdLife
mente frecuente en zonas cercanas al PNN Chin- International 2009). Otra amenaza posible es la
gaza y a la RF del Guavio, sus poblaciones son reducida oferta de cavidades para anidar (BirdLife
muy localizadas y su situación es incierta, con una International 2009).
tendencia decreciente debido a la continua pérdi-
da de hábitat (De la Zerda y Rosselli 2002; Bird- historia de vida
Life International 2009). En un monitoreo de
cuatro meses en el municipio de Soatá, el número No hay información para la especie.
promedio de observaciones en cinco transectos
recorridos regularmente fue de cinco individuos medidas de conservación
(O. Cortés, datos no publicados). tomadas
población El areal de distribución de la especie incluye los
PNN Chingaza, Cocuy y Pisba (De la Zerda y Ros-
En el 2005 se estimó en el municipio de Guasca selli 2002). Además, se encuentra en la RF Río
y áreas del PNN Chingaza una población entre 60 y Blanco, la RN Carpanta, la reserva privada El Secre-
70 individuos (Botero-Delgadillo y Páez 2011). El to y probablemente el SFF Guanentá-Alto río Fon-
estimado total para la especie se supone entre 5000 ce (De la Zerda y Rosselli 2002). La Empresa de
y 10 000 aves (BirdLife International 2009). Acueducto y Alcantarillado de Bogotá con los PNN
Chingaza y El Cocuy están haciendo restauración
amenazas ecológica y en este último se ha diseñado un corre-
dor biológico que incluye sus zonas de amortigua-
La amenaza principal es la destrucción y fragmen- ción (Botero-Delgadillo y Páez 2011).
tación de su hábitat (De la Zerda y Rosselli 2002;
BirdLife International 2009). P. calliptera no ha Una porción importante de la distribución
sido registrada desde 1980 en la vertiente occi- de la población coincide con las áreas de amorti-
dental de la cordillera Oriental, lo que se atribuye guación del PNN Chingaza pero no con el parque
al aumento dramático de asentamientos humanos propiamente dicho (Arenas 2011; Botero-Delga-
y el desarrollo vial; la situación en el otro flanco dillo y Páez 2011); además, la tala selectiva aún
de la cordillera no parece ser tan crítica (De la persiste en el SFF Guanentá-Alto río Fonce, aun-
Zerda y Rosselli 2002). que su presencia allí debe ser confirmada (De la
Zerda y Rosselli 2002).
La especie no se ve afectada por el comer-
cio internacional, pero eventualmente algunos
situación de la especie VU A2(c,d)+3(c,d)+4(c,d); B2ab(i,ii,iii,iv,v);
C2a(ii)
renjifo et ál. 2014
criterio a al umbral del 30 % de pérdida de hábitat en 3 ge-
neraciones. Si adicionalmente se toma en cuen-
Esta especie ha perdido el 75 % de su hábitat his- ta que es cazada por campesinos en cultivos de
tóricamente y el 14.4 % en el periodo 2000-2010 maíz y que hay extracción de polluelos de la vida
y no se prevé que esta tendencia cambie en el fu- silvestre para mantenerlos como mascotas (aun-
turo cercano. Por esta razón, la especie se acerca que estas amenazas no parecen ser muy intensas)
179
p yrrhura callip tera
se estima que la especie ha perdido más del 30 % gún lugar es abundante, a pesar de lo conspicua
de su población en el pasado y que esta situación que es. Para las especies P. picta y P. rupicola exis-
continuará en el futuro. ten estimaciones de densidades poblacionales de
VU A2(c,d)+A3 (c,d)+A4(c,d). 8 y 7 ind/km2 respectivamente en las selvas del
criterio b PN Manu en Perú (Terborgh et ál. 1990). Si se
B1 EOO = 61 024 km2 > 20 000 km2 estima que el área de ocupación es de 2000 km2
B2 Área de hábitat remanente = 7162.4 km2; AOO y una densidad de 7 ind/km2, la población sería
estimada = 3883.6 km2. No obstante, se sabe que de unos 14 000 individuos. No obstante, esto es
la especie tiene una distribución local, tanto así que probablemente una sobrestimación si se toma en
se considera una novedad cuando se
cuenta el grado de fragmentación y
encuentra una población en bosques transformación de los bosques de
dentro del areal de su distribución eoo la especie. Por esta razón, se estima
(véase síntesis de información de la que la población de la especie es in-
especie). Por esta razón, se estima 61 024 km2 ferior a 10 000 maduros y que nin-
que su área de ocupación es inferior guna subpoblación excede los 1000
a 2000 km2. La distribución de la es- área de hábitat individuos.
pecie se encuentra severamente frag- remanente VU C2a(ii).
mentada (a) y se estima que la especie
continúa disminuyendo (b) en cuanto 7162.4 km2 criterio d
a extensión de ocurrencia (i) (la espe-
cie parece extirpada del occidente de área remanente La especie no califica como amena-
Cundinamarca), área de ocupación ponderada por zada bajo el criterio D.
idoneidad de hábitat
(aoo estimada)
3883.6 km2
porcentaje de cambio
de hábitat 2000-2010
-14.4 %
porcentaje total
(ii), extensión y/o calidad de hábitat de pérdida de hábitat ajuste regional
(iii), número de subpoblaciones (iv) y
número de individuos maduros (v). 75 % La especie es endémica de Colom-
VU B2ab(i,ii,iii,iv,v). bia por lo cual no requiere de ajuste
una generación regional de la categoría.
criterio c
6 años
3 generaciones
18 años
No hay estimaciones de densidad po- conclusión
blacional. Se sabe que la especie es local y en nin- VU A2(c,d)+ 3(c,d)+4(c,d); B2ab(i,ii,iii,iv,v); C2a(ii).
180
Distribución p yrrhura callip tera
Idoneidad de hábitat
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información
181
touit stictopterus
© robin h. schiele
touit stictop terus
periquito alipunteado
spot-winged parrotlet
síntesis de información
juan carlos linero
ecología amenazas
En Colombia habita las selvas semihúmedas en Las poblaciones colombianas se encuentran en
un rango de distribución altitudinal entre 600 áreas sujetas a una deforestación alta y fragmen-
y 2400 m, en la sierra de La Macarena, Meta, tación del hábitat. El PNN La Macarena está
ladera occidental de la cordillera Oriental en siendo destruido por la construcción de vías de
el sur de Cundinamarca y ladera oriental de la penetración por parte de los grupos insurgen-
cordillera Central, Cauca. Es también posible tes, lo que propicia una colonización descon-
que se encuentre en Nariño (Rodríguez-Ma- trolada (Rodríguez-Mahecha y Renjifo 2002).
hecha y Hernández Camacho 2002 y Hilty y
Brown 2001). Recientemente ha sido obser- historia de vida
vado en la vertiente oriental de la cordillera
Oriental en el Cerro La Mica, PNN Los Pica- No hay información para la especie.
chos, Caquetá (C. I Bohórquez y A. Repizo en
Salaman et al. 2002), Santa María, Boyacá (O. medidas de conservación
Laverde com. pers.) y en la vertiente occiden- tomadas
tal de la misma cordillera en Pandi, Cundina-
marca (O. Cortés-Herrera com. pers.). Parte de la distribución de la especie en Co-
lombia coincide con el área conformada por el
En Colombia parece hacer migraciones complejo de parques nacionales Los Picachos,
altitudinales condicionadas por las cosechas Tinigua y Sierra de La Macarena, los cuales
de frutos de algunas especies silvestres o de suman 1 276 280 ha (Rodríguez-Mahecha y
los cultivos de maíz, a juzgar por su presencia Hernández Camacho 2002). Se encuentra in-
o ausencia en dos regiones de Cundinamarca cluida en el Apéndice II del convenio Cites.
(Dugand 1945, Rodríguez-Mahecha y Her-
nández Camacho 2002).
183
touit stictop terus
situación de la especie VU C2a(i)
renjifo et ál. 2014 blación discontinua y localizada
no se sabe si la población colom-
criterio a eoo biana podría ser objeto de inmi-
gración desde Ecuador. No se
Esta especie ha perdido el 42.5 % 83 382 km2 cambia la categoría de la especie.
de su hábitat históricamente, en
especial en el valle del Magdale- área de hábitat Nota: La ausencia de re-
na, pero su hábitat se encuentra remanente gistros de la especie durante un
en mucho mejor estado en la largo tiempo llevó a pensar que
vertiente oriental de la cordillera 10 624.7 km2 podría estar extinta en Colom-
Oriental. En 10 años la especie bia o en algunas partes del país
ha perdido 10.9 % de su hábitat. área remanente y que su población sería muy
La especie no se acerca al um- ponderada por localizada y pequeña (Juniper y
bral de riesgo bajo el criterio A. idoneidad de hábitat Parr 1998, Rodríguez-Mahecha
y Renjifo 2002). No obstante,
criterio b (aoo estimada) registros recientes en el occiden-
7355.4 km2 te de Cundinamarca (O. Cortés
B1 EOO = 83 382 km2 > 20 000 km2. com. pers.) y en el oriente de
B2 Área de hábitat remanente = porcentaje de cambio Boyacá (O. Laverde com. pers.)
10 624.7 km2; AOO estimada = indican que la especie aún está
7355.4 km2 > 2000 km2. de hábitat 2000-2010 presente en regiones de las cuales
-10.9 % se le consideraba extinta. La es-
La especie no califica como pecie parece ser más una especie
amenazada bajo el criterio B. porcentaje total de poco conocida que una especie
pérdida de hábitat amenazada. Por precaución, se
criterio c mantiene a esta especie en la ca-
42.5 % tegoría de vulnerable VU.
No existen estimaciones de la
densidad poblacional para la es- una generación conclusión
pecie. Se sabe que esta es local y
con bajas densidades poblaciona- 5 años VU C2a(i).
les en los lugares en los cuales se 3 generaciones
encuentra. La especie podría te-
ner menos de 10 000 individuos 15 años
maduros en el país, con subpo-
blaciones de menos de 1000 in- dividuos y con una disminución
paulatina en su número.
VU C2a(i).
criterio d
La especie no califica como
amenazada bajo el criterio D.
ajuste regional
La especie es un taxón residente
reproductivo, dado que se con-
sidera una especie con una po-
184
Distribución touit stictop terus
Idoneidad de hábitat
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información
185
hapalopsittaca amazonina
© victor f. luna-mora
hapalopsittaca
amazonina
cotorra montañera
rusty-faced parrot
síntesis de información
jeyson sanabria-mejía y adriana mayorquín-cabrera
ecología 2004; Rincón-Giraldo 2009), Racinae sub-
alata, Phthirusa ovata, Cinchona pubescens,
El Loro Multicolor es una especie rara y local Hyeronima antioquensis (Mayorquín-Cabrera
que habita bosques andinos y altoandinos de las 2004); Myrcianthes rhopaloides (J. Sanabria-
vertientes occidental de la cordillera Oriental, Mejía obs. pers.), Clusia sp., Phytolacca sp.,
oriental de la cordillera Occidental y ambas la- (Rodríguez y Hernández, 2002) y Croton
deras de la cordillera Central, entre 2000 y 3600 magdalenensis (Rincón-Giraldo 2009; M.
m (Hilty y Brown 1986). Se ha registrado su Ríos com. pers.). Además, se observó que con-
preferencia por las plantaciones de aliso (Alnus sume minerales en escarpes rocosos en Urrao,
acuminata) (Rincón-Giraldo 2009), robledales, Antioquia (Fundación ProAves, 2009).
bosques secundarios y potreros arbolados (Ma-
yorquín-Cabrera 2004; Sanabria-Mejía 2010), Su temporada reproductiva en Ronces-
por lo que la especie podría ser tolerante a la valles, Tolima, se presenta entre abril y agosto
transformación del paisaje. Hace uso de todos a una altura media de 2966 m; ésta se inicia
los estratos del bosque desde el dosel hasta el con la conformación de pequeños grupos de
suelo. De hecho se observó una pareja a menos parejas reproductivas que buscan sitios aptos
de un metro del suelo en un rastrojo donde para la anidación en oquedades primarias o
predominaba Rubus urticifolius (J. Sanabria- secundarias, en árboles de mantequillo (Sa-
Mejía, obs. pers.). pium utile) vivos y/o con algún grado de
decaimiento, roble (Quercus humboldtii) y,
Esta especie es frugívora y muestra una principalmente, de encenillo (Weinmannia pu-
marcada preferencia por muérdagos de las fa- becens), que se encuentran en potreros arbola-
milias Loranthaceae y Eremolepidaceae como dos (Sanabria-Mejía 2010). La postura consta
Antidaphne andina (Mayorquín-Cabrera 2004; de 2 a 3 huevos, la incubación dura 28 días y
Rincón-Giraldo 2009), lo que confirma lo su- el periodo de cuidado parental es de 63 días.
gerido por Collar et ál. (1992) quienes plan- A finales de agosto se registraron grupos fami-
tean que el género Hapalopsittaca explota liares con juveniles (Sanabria-Mejía 2010). Sin
ampliamente este recurso. Otros frutos consu- embargo, en esta misma localidad se registró
midos incluyen a Quercus humboldtii (Rodrí- un nido con polluelos en noviembre (Mayor-
guez y Hernández 2002; Mayorquín-Cabrera quín-Cabrera 2004), lo que concuerda con lo
187
hapalopsittaca amazonina
observado en Urrao, Antioquia nadería extensiva y la extracción el Programa Nacional Loros
(D. Carantón-Ayala com. pers.), selectiva de maderas como el ro- Amenazados de Colombia, que
y que sugiere que la especie po- ble, que son importantes para su incluye el estudio y conservación
dría presentar dos temporadas alimentación y anidación. Asi- de esta especie por medio de ac-
reproductivas al año con parejas mismo, el uso de troncos secos ciones como la instalación de
asincrónicas. para leña puede reducir la oferta nidos artificiales, reforestaciones
de nidos. El proyecto vial Ron- y campañas de educación am-
En Roncesvalles se ha esti- cesvalles-Sevilla-Buenaventura biental. La Fundación Gabriel
mado una densidad de 18.1 ind/ conduciría a la fragmentación de Arango Restrepo adelanta en
km2 (Velásquez et ál. 2003); ecosistemas como el páramo y Caldas estudios in situ sobre su
usualmente se presentan fluctua- el bosque altoandino, así como ecología y uso del hábitat, para
ciones mensuales y un incremen- a la creciente urbanización, con implementar estrategias de con-
to en el tamaño de los grupos todos sus efectos colaterales. servación. Recientemente se ha
durante el último trimestre del Las poblaciones que habitan la formulado un plan de manejo
año, asociado a la salida de ju- subcuenca de Suratá, Santander, cuyo objetivo es conservar po-
veniles de los nidos en agosto y enfrentan claramente un proce- blaciones de esta especie viables
a la fructificación del roble (Ma- so de extinción por reducción y ecológicamente funcionales
yorquín-Cabrera 2004). Para la de área y pérdida de heteroge- en el Sistema Regional de Aé-
Reserva Forestal Protectora Río neidad de hábitat, lo que hace reas Protegidas del Eje Cafetero
Blanco se calcula una densi- necesario garantizar la conser- (Garcés Restrepo 2010).
dad de 23.1 ind/km2 en la vación de los relictos boscosos
franja altitudinal entre 2200 y de esta subcuenca, así como su Hay poblaciones del Loro
3000 m, con una densidad ma- conectividad con los bosques Multicolor en varias áreas pro-
yor (32.4 ind/km2) en planta- más extensos de la Reserva del tegidas como en el PNN Los
ciones de aliso que en regenera- Acueducto de Bucaramanga La Nevados, PNN Nevado del Hui-
ciones naturales (20.2 ind/km2) Plazuela y el AICA Cerro la Judía la, PNN Chingaza, PNN serranía
(Garcés-Restrepo 2009). En esta (Avendaño 2006). La presencia de los Yariguíes, PNN Sumapaz,
misma región la especie utiliza de la empresa minera GreyStar PNN Puracé, PNN Cueva de los
dormideros comunales tanto en en el municipio de California, Guácharos; SFF Otún-Quimbaya
el bosque secundario como en Santander, significa una gran y SFF Guanentá-Alto Río Fonce;
plantaciones de aliso y se han amenaza para los bosques de ro- en PRN como Ucumarí; parques
registrado hasta 35 individuos ble de la zona donde se ha ob- municipales naturales como Cam-
diarios pernoctando en Buddleja servado la especie. poalegre; reservas privadas como
bullata (Rincón-Giraldo 2009). la Reserva Comunitaria Ronces-
La población de H. a. amazoni- historia de vida valles, El Encanto, Las Brisas, Las
na, de la localidad de Encino, os- Marías, El Trébol, El Oso, Me-
cila entre 8 y 24 ind/km2 (Velás- No hay información para la renberg, Colibrí del Sol, Cerro La
quez et ál. 2003) y en la Reserva especie. Judía, Cachalú, Carpanta, Reserva
de las Aves de Soatá llega a 250 hídrica del acueducto metropo-
individuos para un área de 300 medidas de litano de Bucaramanga y reser-
ha (O. Cortés com. pers.). conservación vas forestales protectoras como
tomadas Rioblanco, Ibanasca, Bosques de
amenazas la CHEC S. A. y Torre Cuatro (De-
La Fundación ProAves ha im- venish y Franco 2008; Silva 2003;
La amenaza principal es la pérdi- plementado desde el año 2002 Garcés Restrepo 2009).
da de hábitat causada por la ga-
188
hapalopsittaca amazonina
situación de la especie VU C2a(i)
renjifo et ál. 2014
criterio a eoo pequeñas y muy localizadas en sitios
como en las cuencas de río Blanco
La especie ha perdido aproxima- 216 874 km2 y Gallinazo, con registros aparen-
damente el 59.7 % del hábitat en su temente esporádicos en sitios como
areal de distribución y en los últimos área de hábitat La Patasola y Navarco en Quindío
10 años perdió cerca del 3.11 %. Evi- remanente (véase síntesis de información de la
dentemente, la especie no se acerca especie). Probablemente la población
a los umbrales del criterio A, aunque 13 441 km2 de la especie es inferior a 10 000 in-
se tome en cuenta una pérdida su- dividuos maduros, se infiere que está
perior en 3 generaciones. No califica área remanente en disminución (C2) y probable-
como amenazada bajo el criterio A. ponderada por mente ninguna subpoblación excede
idoneidad de hábitat 1000 individuos maduros (a(i)).
criterio b VU C2a(i).
(aoo estimada)
B1 EOO = 216 874 km2 >> 20 000 km2; 7327 km2 criterio d
B2 Área de hábitat remanente =
13 441 km2; AOO estimada = 7327 km2 porcentaje de cambio La especie no califica como amena-
> 2000 km2. zada bajo el criterio D.
La especie no califica como amenazada de hábitat 2000-2010
bajo el criterio B. -3,11 %
porcentaje total
de pérdida de hábitat
59.7 %
una generación
6.9 años
3 generaciones
20.7 años
ajuste regional
criterio c La especie es un taxón residente reproductor. La
mayor parte de las poblaciones venezolanas pa-
Existen varias estimaciones de densidad poblacio- recen ser disyuntas de las colombianas (excepto
nal de esta especie, la mayoría cercanas o superio- Tamá) por amplias extensiones de hábitat no
res a 20 ind/km2 (véase síntesis de información apropiado para la especie. No se espera que haya
de la especie). No obstante la especie parece estar inmigración y si la hay es probablemente esporá-
ausente de gran parte de los bosques que al pare- dica. No se cambia la categoría de la especie.
cer son adecuados para su hábitat. Por ejemplo,
en una región relativamente bien estudiada como conclusión
la vertiente occidental de la cordillera Central en
el eje cafetero, las poblaciones de esta especie son VU C2a(i).
189
hapalopsittaca amazonina
Distribución Idoneidad de hábitat
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información
190
hapalopsittaca fuertesi
© johana andrea borras
hapalopsittaca
f uertesi
cotorra coroniazul
indigo-winged parrot
síntesis de información
adriana elizabeth tovar-martínez
ecología permanecer en parejas o grupos de menos de
10 individuos; en pocos casos se han observado
Hapalopsittaca fuertesi es una especie rara aun grupos de 50 individuos (Díaz 2006; Tovar-
dentro de su limitada distribución (Renjifo Martínez com. pers.). Es difícil detectarla de-
2002). Su rango altitudinal se limita al piso bido a sus hábitos silenciosos, aunque suele vo-
térmico frío entre 2600 y 3800 m (Rodríguez- calizar cuando forrajea o vuela en grupo (Díaz
Mahecha y Hernández-Camacho 2002). En 2006); aun así su respuesta a las grabaciones es
el alto Quindío fue reportada entre 2900 buena (S. Ocampo com. pers.).
y 3150 m (Renjifo 2002) y en el municipio
de Génova entre 2900 y 3350 m (Fundación En Génova, Quindío, la Hapalopsitta-
ProAves 2009). ca fuertesi suele frecuentar áreas de bosque
continuo, borde de bosque y zonas alteradas
Esta especie frecuenta el dosel y bor- como potreros para ganado, plantaciones de
de de bosques maduros en busca de frutos. papa y potreros en regeneración con árboles
Según Díaz (2006) su principal fuente alimen- remanentes aislados. Esto es debido a que se
ticia es la semilla del muérdago de Antidaph- alimentan de los árboles del borde del bosque
ne sp. (Eremolepidaceae), y posiblemente la y porque algunos nidos naturales y artificiales
presencia de los loros se relacione con la dis- están localizados en el borde. Ya sea porque
ponibilidad de esta planta. Otras fuentes ali- posiblemente no haya otros sitios de anida-
menticias son los frutos de Freziera canescens, ción disponibles o porque la especie tenga
la pulpa fibrosa del fruto de Tillandsia sp., el una tolerancia natural a grados moderados de
fruto de Podocarpus oleifolius y el fruto de la pa- fragmentación, el hecho de que sobrevuele
rásita Dendrophthora sp. (Díaz 2006). También áreas degradadas constituye una oportunidad
se ha reportado como una especie asociada a de conservación en paisajes agropecuarios.
robledales (Quercus humboldtii; Rodríguez-
Mahecha y Hernández-Camacho 2002). Suele La anidación ocurre en cavidades naturales
y artificiales. En Génova solo se han observado
192
hapalopsittaca f uertesi
dos nidos naturales: el primero en general, debido a la baja in- dales (Quercus humboldti) tam-
estaba en un tronco muerto con cidencia de depredadores y apa- bién incrementa su riesgo de
la entrada a 2.5 m de altura y la rente ausencia de saqueos de extinción (Rodríguez-Mahecha
cavidad bajaba hasta el nivel del nidos en la localidad de estudio y Hernández-Camacho 2002).
suelo (Díaz 2006). El otro esta- (Tovar-Martínez 2009a). Dada la limitada extensión del
ba ubicado en un tronco vivo de hábitat de esta especie, es pre-
Weinmannia pinnata de 11.5 m Los pichones de H. fuer- ocupante cualquier disminución
de altura, con un DAP de 45.3 cm tesi pasan más tiempo en el nido que se presente como consecuen-
y la entrada a 5.2 m, aparente- y crecen con más lentitud que cia de la expansión de la fronte-
mente producto de una rama otros psitácidos neotropicales de ra agrícola y los cultivos ilícitos
rota (Tovar-Martínez 2009a). la misma talla (Tovar-Martínez (Renjifo 2002).
No se han hecho estudios sobre 2009b), posiblemente debido a
la disponibilidad de nidos natu- que en ambientes fríos, por en- historia de vida
rales para esta especie (Tovar- cima de 3000 m, las fuentes de
Martínez 2009a). alimento pueden ser limitadas o No hay información para la
inestables (Fjeldså 2001; Tovar- especie.
En Génova se estudiaron tres Martínez 2009b).
temporadas reproductivas conse- medidas de
cutivas, en las que la mayoría de población conservación
parejas utilizaron nidos artificia- tomadas
les: Díaz (2006) reportó que en La población ha sido estimada
el 2004 ocho de las diez parejas en 60 individuos en Génova Existen poblaciones de esta es-
ocuparon nidos artificiales, en el (BirdLife International 2009a) pecie en varias áreas protegidas:
2005 fueron 11 de 12 (Tovar- y en general entre 100 (Snyder la RN Alto Quindío Acaime,
Martínez 2009a) y en el 2006, et ál. 2000) y 250 individuos RN Cañón del Quindío, el PNN
13 de 14 (Sanabria-Mejía 2006). (Renjifo 2002). Los Nevados y posiblemente
H. fuertesi reutiliza los nidos: en el Parque Regional Ucumarí
de un total de 23 nidos (2 natu- amenazas (Renjifo 2002).
rales y el resto artificiales), en
dos temporadas se reutilizaron La extensión del bosque al- En el Quindío existen
9 nidos (incluyendo los natura- toandino de la localidad tipo varias iniciativas de conserva-
les), dos nidos fueron usados en de Hapalopsittaca fuertesi se ha ción e investigación por parte
las tres temporadas y 12 fueron venido reduciendo desde 1911 de entidades gubernamentales,
usados en solo una ocasión. y actualmente quedan pequeños corporaciones, ONG, personas
fragmentos de hábitat (BirdLife de las localidades y asociaciones,
La temporada reproducti- International 2009a). A esto se que han logrado adelantar algu-
va dura cuatro meses y ocurre en suma su pequeña extensión de nas medidas de conservación.
el primer semestre del año (Díaz presencia (1222 km2) y que la El Sirap Eje cafetero designó a
2006; Tovar-Martínez 2009a). extensión de su hábitat potencial Hapalopsittaca fuertesi como
El ciclo de anidación es de 86 es de 134 km2 (Renjifo 2002). una de sus especies focales, con
días (incubación, eclosión y cría) La principal amenaza es la des- el fin de incluirla en las estrate-
y cada pareja pone en promedio trucción del bosque para abrir gias integrales de conservación
3.2 huevos de los que sobrevi- potreros y la tala selectiva de para el eje cafetero (Ríos 2006).
ven 2.1 juveniles (Tovar-Martí- árboles maduros, con el fin La elaboración del plan de ma-
nez 2009a). El éxito de eclosión de extraer madera y leña, que nejo por la fundación ProAves
es 74 % y el de vuelo 91 %, lo proveen sustrato de anidación (2009) es un primer paso hacia
cual es superior al de psitácidos (BirdLife International 2009a). su conservación.
La alta presión sobre los roble-
193
hapalopsittaca f uertesi
En términos de protección de hábitat, en el (Fundación ProAves 2009). Actualmente, la Re-
2003 se registró el AICA, Páramos y Bosques Al- serva Municipal El Mirador se encuentra protegi-
toandinos de Génova, Quindío, ubicada en el flan- da y hace parte del AICA y la finca Guayabal hace
co occidental de la cordillera Central y con un área parte de Resnatur (J. H. López com. pers.).
de 8368 ha entre 2500 y 3800 m (López y Gómez
2005). En el 2003 esta misma área fue reconocida Por su parte, la población de la especie en el
por BirdLife International (2009b) y en el 2008 se Alto Quindío se encuentra protegida en un mosai-
designó como parque natural regional (J. H. Ló- co de áreas de conservación incluyendo la Reserva
pez com. pers.). Comprende las partes altas de las del Cañón del Quindío, las reservas de la socie-
cuencas de los ríos Rojo, Gris y San Juan. El área dad Civil, Acaime y Los Árboles. Una bandada de
está cubierta principalmente por bosques monta- menos de veinte individuos de la especie fue re-
nos y páramos, aunque también hay matorrales y cientemente observada en esta localidad por J. H.
pastos (BirdLife International 2009b). El 47 % del López (com. pers.).
AICA está protegida bajo alguna figura de conser-
vación y el restante 53 % posee fragmentos de bos- medidas de conservación
ques que permiten formar un amplio corredor para
Hapalopsittaca fuertesi y otras especies amenazadas propuestas
en la zona (López y Gómez 2005).
Dada la vulnerabilidad de H. fuertesi, es urgente
La fundación ProAves estableció en el 2007 generar un plan integral de conservación y siner-
la RN Loro Coroniazul, en la vereda Pedregales gias entre entidades locales. Las áreas que se en-
del municipio de Génova, con el fin de conservar cuentran bajo alguna figura legal de protección
aproximadamente 600 ha de bosque altoandino. deben ser el primer objetivo. La inclusión de los
Se han hecho estudios sobre la reproducción, uso campesinos de dichas zonas en actividades soste-
de hábitat y movimientos de Hapalopsittaca fuer- nibles ayudaría a crear alianzas y proteger el bos-
tesi. Como medida de manejo importante, en el que de las áreas privadas.
2004 la fundación ProAves instaló alrededor de
120 nidos artificiales en la Reserva Municipal El Es necesario continuar las investigaciones
Mirador y en las fincas Guayabal y Brillante. Es- en la especie y que se informe la toma de medidas
tos nidos han permitido la incorporación de alre- de manejo in situ, con el deseo de que se extienda
dedor de 100 nuevos individuos a la población a más localidades. La estimación de parámetros
poblacionales y la evaluación de los requerimien-
tos para mantener las poblaciones permitiría esti-
mar su viabilidad a mediano plazo.
situación de la especie CR C2a(i)
EN B2ab(iii); D1
renjifo et ál. 2014 VU B1ab(iii); D2
criterio a criterio b que la especie continúe dismi-
nuyendo en cuanto a extensión
La especie ha perdido aproxima- B1 EOO = 7869 km2 < 20 000 km2. y/o calidad de hábitat (iii).
damente el 46.7 % del hábitat en La distribución de la especie se VU B1ab(iii).
su areal de distribución históri- encuentra severamente fragmen-
camente y en 10 años ha perdido tada y se conoce hoy en día de B2 Área de hábitat rema-
cerca del 1.15 %. Evidentemente cuatro subpoblaciones en igual nente = 1557 km2; AOO estimada
la especie no se acerca a los um- número de localidades (a) (véase = 972 km2 < 2000 km2. El área
brales del criterio A, aunque se información más abajo) y posi- de ocupación estimada con el
tome en cuenta una pérdida su- blemente su población continúe modelo es inferior al umbral de
perior en 3 generaciones. en disminución (b). Se estima 2000 km2; no obstante, se sabe
que la especie tiene una distri-
194
hapalopsittaca f uertesi
bución muy localizada y parece estar eoo en el occidente del PNN Los Nevados
ausente de gran parte de los bosques y su zona de amortiguación (Santa
aparentemente adecuados para la es- 7869 km2 Isabel, Santa Rosa de Cabal, Playa
pecie (L. M. Renjifo obs. pers.) por Larga), hacia el sur oriente del PNN
lo que se estima que su área de ocu- área de hábitat Los Nevados, entre Cajamarca e Iba-
remanente
1557 km2
pación real es inferior a 500 km2. La área remanente gué, Tolima y sur del Quindío, en
distribución de la especie se encuen- Génova. En todas estas localidades
tra severamente fragmentada, la es- ponderada por ha sido reportada como escasa, ob-
pecie se conoce hoy en día de cuatro servada en grupos pequeños (de uno
subpoblaciones en igual número de idoneidad de hábitat a 25 individuos, usualmente de 5 a
localidades (a) (véase información 20). La población más grande de la
(aoo estimada)
972 km2
porcentaje de cambio
de hábitat 2000-2010
-1.15 %
más abajo) y posiblemente su po- porcentaje total especie parece encontrarse en la Re-
blación continúe en disminución (b) serva el Mirador (Génova), en donde
en cuanto a extensión y/o calidad de pérdida de hábitat la población ha aumentado gracias
de hábitat (iii). al suministro de cajas de anidación
EN B2ab(iii). -46.7 % (unos 60 individuos) (véase síntesis
de información de la especie). To-
criterio c una generación mando lo reducido de la población
6.9 años
3 generaciones
20.7 años
Hapalopsittaca fuertesi es una especie que durante de la especie en las cuatro localidades y que con
mucho tiempo se conoció solo de los especímenes mucha frecuencia las poblaciones reproductivas de
colectados en las localidades tipo: Laguneta, arri- los loros silvestres se encuentran limitadas por la
ba de Salento (Quindío) y Santa Isabel (Risaralda). disponibilidad de sitios de anidamiento, se estima
En 1980 un grupo de Hapalopsitaca, presumi- que la población de la especie es de menos de 250
blemente de esta especie, fue observado arriba de individuos maduros y que todas las subpoblacio-
Santa Rosa de Cabal a 3810 m (Orejuela 1985 en nes tienen menos de 50 individuos maduros. No
Collar et ál. 1992) y posteriormente un individuo hay certeza de que la población de la especie con-
fue observado en el mismo sector en el 2000 (A. tinúe disminuyendo, pero por criterio de precau-
Quevedo en Renjifo 2002). En 1989 la especie ción se considera que esto está ocurriendo dado
fue observada en la reserva en Acaime (Quindío) que en el periodo 2000-2010 hubo una reducción
en bosque primario, alimentándose de frutos de del 1.15% de los bosques dentro de la distribución
Podocarpus oleifolius (L. M. Renjifo en Collar et de la especie.
ál. 1992); desde entonces la especie se ha seguido CR C2a(i).
observando en el Alto Quindío (J. H. López com. criterio d
pers., L. M. Renjifo obs. pers.). En 1993 la espe-
cie fue escuchada en la hacienda Playa Larga, Villa Se estima que la especie tiene menos de 250 in-
María (Caldas) (Renjifo 2002). En el año 2000 dividuos maduros y que la población podría ser
la especie fue observada en límites entre Ibagué susceptible a la pérdida de hábitat que está ocu-
y Cajamarca (A. Quevedo en Renjifo 2002). En rriendo en su área de distribución (D1). Se cono-
el 2002 la especie fue encontrada en Génova al ce solamente en 4 localidades (D2).
sur del Quindío (J. I. Velásquez obs. pers.). En EN D1.
síntesis, se han documentado 4 poblaciones de VU D2.
la especie, todas ellas al parecer existentes en la ajuste regional
actualidad dada la buena cobertura y en algunos
casos recuperación de los bosques en esas zonas: No se requiere ajuste regional al ser una especie
Alto Quindío (Laguneta, Acaime, Morro Gacho), endémica de Colombia.
195
hapalopsittaca f uertesi
conclusión:
CR C2a(i).
EN B2ab(iii); D1.
VU B1ab(iii); D2.
Distribución Idoneidad de hábitat
Hábitat perdido Mayor idoneidad Menor idoneidad
Hábitat remanente
Vacíos de información
196
pionus fuscus
© robin h. schiele
pionus fuscus
cotorra de perijá, cheja parda,
cotorra parda, cotorra morada
dusky parrot
síntesis de información
esteban botero-delgadillo y diana carolina angulo
ecología (Collar 1997; Hilty 2003). Se alimenta de
frutos, semillas, renuevos, flores y algunos
La distribución geográfica de esta especie es cultivos (Rodríguez-Mahecha y Hernández-
discontinua e incluye el nororiente del Brasil, Camacho 2002, Hilty 2003).
las Guayanas y el suroriente venezolano, mien-
tras que una pequeña parte corresponde a la La Cotorra de Perijá anida en oquedades
serranía del Perijá en Colombia y Venezuela en árboles viejos o secos (Collar 1997; Rodrí-
(Collar 1997; Rodríguez-Mahecha y Her- guez-Mahecha y Hernández-Camacho 2002).
nández-Camacho 2002; Forshaw 2010). En Un macho colectado en Colombia con testí-
Colombia, la especie se conoce de los depar- culos desarrollados en abril sugiere un periodo
tamentos de la Guajira y el Cesar (Rodríguez- reproductivo en el segundo trimestre del año
Mahecha y Hernández-Camacho 2002). (Rodríguez-Mahecha y Hernández-Camacho
2002). En las Guayanas la reproducción es en-
Habita bosques húmedos de tierras ba- tre febrero y abril y en Brasil en noviembre
jas y templadas con un dosel alto (Hilty 2003; (Collar 1997; Hilty 2003). La postura es de 4
Restall et ál. 2007), generalmente por debajo huevos (Hilty 2003) y en cautiverio la incuba-
de 1000 m pero en la serranía del Perijá llega ción dura unos 26 días (Rodríguez-Mahecha y
hasta 1800 m (Rodríguez-Mahecha y Her- Hernández-Camacho 2002).
nández-Camacho 2002, Forshaw 2010). Pue-
den frecuentar áreas deforestadas con árboles amenazas
dispersos (Hilty 2003; Rodríguez-Mahecha
et ál. 2005). La población del Perijá está sometida a intensas
presiones por deforestación (Rodríguez-Mahecha
Localmente la especie es poco común e y Hernández-Camacho 2002; Rodríguez-Mahe-
impredecible (Collar 1997; Hilty 2003; Res- cha et ál. 2005). En Colombia la cobertura origi-
tall et ál. 2007), lo cual podría relacionarse nal de la serranía ha desaparecido prácticamente
con movimientos estacionales que hasta aho- hasta 2000 m de altitud y hay pocas áreas pro-
ra son desconocidos. Se observan solitarios tegidas (Sinap; V. Vásquez y G. Serrano 2009).
o en parejas al vuelo y muy poco en grupos
198
pionus f uscus
historia de vida subxerofíticos en buen estado de conservación o
recuperación (V. Vásquez y G. Serrano 2009); y
No hay información para la especie. la Reserva Forestal Departamental Unidad Bio-
geográfica de Cerro Pintado, con 11 872 ha entre
medidas de conservación 1800 y 3200 m, que resguarda bosques secunda-
tomadas rios y pequeños remanentes de bosque andino
y páramo (V. Vásquez y G. Serrano 2009). La
La especie se encuentra en dos reservas: la Reserva especie se encuentra actualmente en el Apéndice
Forestal Protectora Montes de Oca, con 8494 ha II del Cites (Rodríguez-Mahecha y Hernández-
entre 200 y 800 m de elevación, protege bos- Camacho 2002).
ques secos tropicales, bosques riparios y matorrales
situación de la especie EN B1ab(iii)+2ab(iii)
VU D2
renjifo et ál. 2014
la especie en el terreno y tomar
eoo y lentamente han reiniciado el medidas que conduzcan a su re-
corte de la regeneración secun- cuperación.
3842 km2 daria (F. Lozano com. pers.). La
especie no se encuentra amena- criterio d
área de hábitat zada bajo el criterio A.
remanente La especie se conoce solamente
criterio b de tres localidades históricas en
311.8 km2 La Guajira y Cesar (Rodríguez-
B1 EOO = 3842 km2 < 5000 km2. Mahecha y Hernández-Camacho
porcentaje de cambio B2 Área de hábitat remanente = 2002). No se sabe si la especie
311.8 km2 < 500 km2. sobrevive en estas localidades.
de hábitat 2000-2010 VU D2.
16.8 % La distribución de la espe-
cie en Colombia es muy pequeña ajuste regional
porcentaje total y su hábitat se encuentra severa-
de pérdida de hábitat mente fragmentado por la defo- La especie es un taxón residente
restación (a). Se estima que la es- reproductivo que podría ser ob-
67.6 % pecie continuará declinando (b) jeto de inmigración desde el lado
al menos en cuanto a extensión venezolano de Perijá, el cual tiene
una generación y/o calidad de hábitat (véase in- un estado de conservación mucho
formación en el criterio A) (iii). mejor que el colombiano. No
6.7 años EN B1ab(iii)+2ab(iii). obstante, la especie no se conoce
3 generaciones del lado venezolano, razón por la
criterio c cual no se sabe si dicha inmigra-
20.1 años ción es posible. Por lo tanto, no
No hay información de campo se cambia la categoría obtenida.
criterio a de la especie, razón por la cual
no puede evaluarse con respecto conclusión
Esta especie tiene una amplia al criterio C. La especie podría
distribución en el norte de Bra- encontrarse en peligro crítico o EN B1ab(iii)+2ab(iii).
sil, las Guayanas y sur oriente incluso estar extinta en Colom- VU D2.
de Venezuela y tiene una po- bia. Es urgente llevar a cabo una
blación aislada en la serranía del evaluación de las poblaciones de
Perijá. Históricamente ha perdi-
do el 67.6 % de su hábitat y en el
periodo 2000-2010 experimen-
tó una recuperación del 16.8 %
del mismo, como consecuen-
cia del desplazamiento forzado
de los campesinos de la región.
En la actualidad, los campesinos
están regresando a sus tierras
199
pionus f uscus
Distribución
Hábitat perdido
Hábitat remanente
Vacíos de información
200