PORTADA
1 La pasión se llama Dakar DEDICATORIA
Javier Herrador Aprovechando el inevitable pensamiento al que me traslada la palabra dedicatoria —y que no es otro que al de la dedicación— quiero dirigir estas líneas, en primer lugar, a quienes para mí ostentan su máxima representación: mi madre Ofelia y mi padre Manuel. A ellos, porque me enseñaron los secretos de una vida honrada, me traspasaron las herramientas que debía utilizar para ser buena persona y me supieron transmitir cómo reaccionar en cada momento y, también, a saber comportarme en las diferentes y difíciles situaciones en las que la vida me ha ido colocando. Ambos, dedicaron sus vidas a la educación de mis hermanos y a la mía y, además, me ilustraron en cómo canalizar las emociones y los sentimientos para poder ganarle a la vida los retos y los pulsos en los que me tocado aprender. En cada recuerdo que mantengo de ellos siempre hallo los reflejos de su amor y el reconocimiento de su sacrificio. A mi mujer, Maribel, por demostrarme constantemente que, con la fuerza del amor incondicional, todo se puede. Su mera presencia ha iluminado cada una de las páginas de este libro, testimonio material de nuestro vinculo indestructible y notario del poder transformador que el amor sincero es capaz de propiciar. A Diego Griffiths, fiel y leal compañero de arriesgadas aventuras empresariales y, a la vez, un confidente, un amigo y un hijo. A mis hermanos Manuel, Ofelia y Carlos, por ser los pilares inquebrantables sobre los que descansa firmemente la unidad familiar. Y a vosotros, lectores, aficionados, compañeros y amigos, os entrego en estas líneas mi gratitud infinita. Este libro es más vuestro que mío.
3 La pasión se llama Dakar sumario
Javier Herrador Capítulo C O N C E P T O Páginas Dedicatoria 1. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 - 3 2. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4 - 7 3. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8 - 24 4. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25 - 27 5. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28 - 33 6. 34 - 35 7. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 36 - 43 8. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 44 - 51 9. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 52 - 54 10. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55 - 78 11. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79 - 82 12. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 83 - 130 13. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 131 - 143 14. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 144 - 154 15. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 155 - 177 16. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 178 - 184 17. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 185 - 187 18. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 188 - 198 19. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 199 - 204 20. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 205 - 212 21. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 212 - 214 22. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 215 23. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 216 - 218 24. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 219 - 223 25. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 224 - 264
5 La pasión se llama Dakar prólogo
Javier Herrador Lorem ipsum dolor sit amet consectetur adipiscing elit interdum rutrum nostra neque aenean, posuere nulla libero nisi penatibus etiam tortor porta dictumst suspendisse lectus. Eget commodo sodales posuere mollis suspendisse convallis primis, sem bibendum sagittis dignissim suscipit himenaeos duis, facilisis dui semper varius platea malesuada. Aliquam netus bibendum et sollicitudin lobortis primis eros accumsan lacus tempor suscipit tellus interdum scelerisque, mi phasellus quam mollis leo gravida mattis augue pharetra dis nisl ultrices. Bibendum molestie curabitur imperdiet aliquet hendrerit penatibus tristique lobortis, nec congue ad enim faucibus etiam nascetur nullam, platea ultrices fringilla primis accumsan condimentum mi. Metus vel feugiat tempor lacus molestie nisl fringilla, pulvinar nec platea erat mauris aenean, dignissim gravida curae nullam fames dui. Rutrum ac a dictumst cubilia libero blandit dui inceptos, parturient ultrices lobortis risus quam taciti tristique aliquam litora, penatibus fermentum consequat bibendum class habitant varius. Dictum at aenean tincidunt eget nostra curae integer proin, posuere iaculis ut pharetra curabitur id rhoncus, lacinia nisl mauris netus ante malesuada maecenas. Metus cum rutrum in montes hendrerit aliquam velit aliquet, egestas imperdiet lacinia sollicitudin habitasse odio facilisis fringilla, habitant est congue primis eleifend hac sed. Potenti augue vivamus feugiat litora primis ligula est placerat viverra nulla, natoque dictum sed turpis nisi himenaeos quis luctus aliquam, tempor lacus vulputate quisque taciti nunc mauris orci quam. Dui egestas nullam laoreet convallis nam semper duis, consequat cum senectus suscipit rutrum hac, ultrices sodales faucibus vel est fringilla. Mattis odio molestie ac tellus maecenas ridiculus ultricies sociis taciti convallis laoreet dictumst, pulvinar volutpat nam vulputate lacinia phasellus parturient hac orci platea justo, viverra urna semper conubia rutrum egestas suscipit vitae rhoncus at quam. Hendrerit inceptos erat blandit placerat ullamcorper convallis scelerisque tincidunt maecenas accumsan tristique curae imperdiet sem, arcu dignissim nascetur lectus porttitor facilisis venenatis eu porta pellentesque aliquet purus hac. Convallis suspendisse vehicula hac dis nostra maecenas dignissim ad, lacus taciti dictumst cursus tincidunt orci curae, class euismod et vitae inceptos penatibus a.
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Javier Herrador
9 La pasión se llama Dakar 01 PRESENTACIÓN
Javier Herrador Imagen: La Voz de Almería El periódico almeriense La Voz de Almería, en su diario de fecha 8 de diciembre del año 2003, comentaba: «El rally Dakar se inicia el próximo día uno de enero en la capital parisina, y concluirá el día 18 del mismo mes en Dakar, con un recorrido total de 11.152 kilómetros». NECESITO contarlo Cuando se celebró la primera edición de la competición anual del Rally París-Dakar —diciembre de 1978— yo tenía tan solo nueve años de edad, así que tanto la propia carrera, como yo mismo, hemos ido creciendo y haciéndonos mayores a la vez. EL DAKAR ME HA HECHO CONOCER EL VERDADERO AMOR
11 La pasión se llama Dakar Imagen: La Voz de Almería El periódico almeriense La Voz de Almería, en su diario de fecha 8 de diciembre de 2003, publicaba esta foto en la que aparecían —de izquierda a derecha— Juan Fernando Orta y Amós García, participantes en motos, seguidos de Javier Herrador y su copiloto, Vanessa Canseco. Cuando era adolescente y, posteriormente, a lo largo de toda mi madurez, ha habido dos temas vinculados con el Dakar que me han provocado una gran curiosidad y ciertas dudas. El primero que me sorprendió está referido a la capacidad de impacto que la competición tenía en la ciudadanía en general, en la opinión pública. Cualquier persona, independientemente de su edad —así como de si era o no aficionada al automovilismo— conocía la existencia de la carrera y sabía correctamente cuál era su denominación: París - Dakar. El segundo asunto que me resultaba insólito por aquel entonces, y aún hoy me lo sigue pareciendo, es que recuerdo perfectamente cómo mi padre y mi madre —e incluso amigos míos y otros familiares— se referían a alguien de una determinada manera cuando querían constatar que aquel corría mucho al conducir un coche o una moto. La contundente expresión era la siguiente: «¡Ese se cree que está corriendo en el París-Dakar!». Qué curioso que siempre que alguien conducía de manera veloz o deportiva, la comparación se vinculaba inmediatamente con el París-Dakar, en vez de haberlo hecho con otras competiciones o carreras más veteranas y tradicionales como, por ejemplo, la de Fórmula 1, popular a más no poder y que se remonta a varias décadas antes, concretamente al año 1950. Ha sido en 2023, transcurridos justo veinte años desde mi primera participación en esta competición, cuando se me ha despertado la necesidad de compartir con mis seguidores, aficionados y amantes del automovilismo, todo lo que me ha acontecido vitalmente alrededor de este particular evento deportivo, incluyendo también mis reflexiones, mis curiosidades, mis dudas y, por supuesto, el detalle riguroso y exhaustivo de mi experiencia como participante directo del Dakar.
Javier Herrador El periódico almeriense La Voz de Almería, en su diario de fecha 21 de enero de 2003, titulaba: «El piloto almeriense cuenta su aventura africana en la que, además de pasar miedo, hambre y pensar en abandonar, ha sido capaz de emocionarse con una puesta de sol». Imagen: La Voz de Almería «El almeriense Javier Herrador cuenta su experiencia en el rally aventura más importante del mundo; durante 19 días, ha vivido entre dunas, arena y sin tiempo para pensar que había que comer». Imagen: La Voz de Almería Debo afirmar que, en muchas ocasiones, he sentido una potente dependencia, muy especial, hacia esta prueba que, como seguro que ya sabes, está considerada como uno de los rallies más duros —y, sin duda, el más famoso— del mundo. De dónde procede esa singular simbiosis es algo que desde mi primera experiencia vivida dentro del Dakar —en aquel ya lejano año 2003— hasta hoy mismo, no he sido capaz de responderme. Quizá haya sido la vocación y la afición, quién sabe si la suerte, en la que creo bastante, o a lo mejor las imprevistas circunstancias profesionales. La realidad es que día tras día, desde entonces, ese nombre, Dakar, o mejor dicho, esa manera especial de vivir el deporte, no se ha separado de mí y, por tanto, lo considero responsable directo de gran parte de mi trayectoria de vida. Además, ya adelanto que el balance es absolutamente positivo. El Dakar me ha facilitado acercarme a muchos sentimientos; poder vivir innumerables emociones; incontables veces me ha dado todo, otras tantas
13 La pasión se llama Dakar El periódico almeriense La Voz de Almería, , titulaba: «Almería volverá a tener representantes en el París - Dakar». Y subtitulaba: «Javier Herrador partirá en la próxima edición con la esperanza de mejorar su sensacional actuación en 2003». Imagen: La Voz de Almería también me lo ha quitado; el Dakar me ha hecho conocer el verdadero amor; me ha acercado a la muerte; me ha desequilibrado y llevado hasta alcanzar la desesperación; me ha proporcionado la auténtica amistad; me ha enseñado a obrar con pasión; me ha sumido en una profunda ruina económica; me ha impulsado a renacer; me ha dado útiles herramientas para distinguir la verdad de la mentira y, entre otras muchas cosas, ha hecho de mí alguien capaz de sobrellevar los contratiempos y superar las dificultades, ¡ah!, y me ha hecho cultivar una actitud de la que yo era consciente que no entrenaba demasiado, la de la paciencia. En este, mi primer libro, quiero contar los acontecimientos que, bien de manera causal o bien por antojos del azar, me embarcaron en mi primer Dakar. Deseo compartir los parámetros que cambiaron mi forma de vivir al sustituir radicalmente el agua del mar por la arena del desierto. El Dakar ha condicionado de tal manera mi vida, aún hoy lo sigue haciendo, aunque trato de ser yo quien dirige esa fuerza impulsora, que cada una de mis acciones profesionales —me atrevería a decir, incluso, que también en las personales ajenas al deporte en sí— han estado estrechamente vinculadas a una determinada manera de actuar en la que, yo, inmerso en esa centrifugadora de pasiones, era apenas un simple pasajero más de un viaje excitante, pero sin capacidad real decisoria y en muchas ocasiones, hasta sin posibilidad de corregir el rumbo hacia el que, con una mente que reaccionaba como si estuviera anestesiada, estaba siendo dirigido por incontestables resortes ingobernables por mí. Los puntos de inflexión en los que he dado un volantazo a mi vida, los incluyo en el ámbito del azar, de la mera suerte, o sea, los considero
Javier Herrador El periódico almeriense La Voz de Almería, en su diario de fecha 12 de febrero de 2003, titulaba: «El éxito del Dakar anima a Javier Herrador, que quiere hacer un equipo almeriense». Imagen: La Voz de Almería independientes de la preparación y de los efectos de determinadas causas que terminan en un fin concreto a sabiendas de ello previamente. Me gusta creer que son el fruto de un destino caprichoso más que la consecuencia de mis propias decisiones. Todo ello, a pesar de saber que en mi contacto inicial con el mundo del automovilismo y con la inmediata pasión que sentí por los coches en general, y por el rally en particular, cabe la posibilidad —quizá, aunque de forma inconsciente pero, en definitiva, marcadamente deseada— de que mis actuaciones fueran el reflejo inexcusable que producía mi propia limitación como piloto de motos. La verdad, aún no lo sé. Mi estancamiento en el motociclismo lo combatía, ilusamente, responsabilizando a la máquina, en vez de autoevaluarme con objetividad y haber concluido, sin ruborizarme, que comprándome motos de mayor potencia y cilindrada quien las conducía, finalmente, era yo, quien no alcanzaba éxitos deportivos era yo, y quien perdía las carreras no eran ellas y que, simplemente el responsable final era yo. Sin más vueltas. Merecedora de un capítulo específico será la narración detallada de cómo me afectó profundamente, tanto a mi vida empresarial como a la personal, la anulación de una de las ediciones del Dakar, la correspondiente al año 2008. Es cierto que las circunstancias económicas y profesionales que rodearon la edición de ese año serían impensables colocarlas en paralelo con la manera de contratar y organizar empresarialmente el Dakar actual. Incluso, seguro que también influyó el estado social del país pero, aún así, ya nada es igual ni comparable a entonces. Este libro, me va a permitir sacar a la luz a todos aquellos AMIGOS, con mayúsculas, que cuando yo estuve al final del pozo y sobrepasado de oscuridad,
15 La pasión se llama Dakar La Voz de Almería, titulaba: «Javier Herrador prepara 2003 con el Dakar al fondo», y subtitulaba: «El piloto almeriense mira al “rey de los rallies” como cita más importante, pero también estará en otras pruebas». Imagen: Colección autor) Imagen: La Voz de Almería En el periódico almeriense La Voz de Almería, en su diario de fecha 24 de enero de 2003, me entrevistaron a doble página y comenté: «Los primeros días utilizábamos la espera para ordenar el coche, soplarlo para quitar la arena y había equipos que se acercaban para preguntarnos que de qué coche éramos la asistencia. Íbamos con seis neumáticos, cuando lo normal es llevar tres. No abríamos el maletero para que no volvieran a preguntarnos. Todo lo hacíamos nosotros, revisión, reparaciones, transporte…». acudieron voluntariamente a echarme una cuerda lo suficientemente consistente como para ir saliendo del pozo en el que me encontraba e ir subiéndome poco a poco hacia la luz. Es, desde mi más profundo agradecimiento, una manera de volver a constatar y a reconocer lo valioso en mi vida que son las amistades sinceras.
Javier Herrador «El Dakar no lo ganan solo los que aparecen en las fotos y en los reportajes. Tiene “dos carreras”, la de los diez primeros —coches oficiales y de fábrica— y, otra, la de los que tienen el objetivo de acabar cada etapa sin perder el coche. Es una lucha en la que, cada uno, va a lo suyo». Imagen: La Voz de Almería Dicen, y por propia experiencia estoy absolutamente de acuerdo con ello, que es justamente de los momentos difíciles de los que se extraen recursos de actuación y aprendizajes para evitar cometer los mismos errores en el futuro. Sin duda que esto es tal cual pero, no es menos cierto, que también los malos tiempos te permiten conocer gente buena y maravillosa sin cuya ayuda es mucho más complicado atravesar eses etapas tan dolorosas en lo personal. Siempre he tenido mucha confianza y he respetado al máximo las recomendaciones y los consejos que me han ido dando en las diferentes fases de mi vida las personas de más edad que yo. Además, tuve la suerte de que mi padre, en este aspecto, siempre acertaba en las previsiones de qué podría sucederme tras la toma de una determinada decisión. Su infalible veteranía me dejaba atónito frente a situaciones que me parecían extrañas o disparatabas pero que, al final, ocurrían exactamente como él ya había previsto. Aunque estoy apenas comenzando a escribir este libro, ya me estoy dando cuenta, curiosamente, de que me está sirviendo para abrir el cajón blindado interior de los archivos reservados y, a través de su desclasificación, de su apertura y de compartirlo con mis lectores, liberar errores ocultos y remordimientos enquistados. Precisamente, esa es la vida, un conjunto de momentos buenos, de acciones inexpertas, de casualidades buscadas y de, quizá, un exceso de ataduras y prevenciones de las que pueda arrepentirme posteriormente. Me apetece compartir mi «yo» desconocido por la gran mayoría de mis seguidores. En ocasiones, conocer la existencia de que alguien más ha pasado por lo que otro vive en estos momentos, puede ayudarle
17 La pasión se llama Dakar Imagen: La Voz de Almería «Javier Herrador estará en el rally Lisboa-Dakar 2007. El almeriense, que presentará hoy su equipo en el puerto deportivo de Aguadulce (Almería), ya ha competido antes en el rally más exigente del mundo». «Javier Herrador comenta que desea participar con todos los pronunciamientos favorables y hacerlo, como él mismo ha asegurado, con todos los elementos que le permitan estar en las posiciones delanteras en su categoría No quiere acudir con la única intención de acabar la edición». Imagen: La Voz de Almería notablemente a acelerar la mejoría y la salida del pozo negro en el que, alguna vez, todos hemos caído. El tornado de contrastes en el que, respecto al dinero, me ha llegado a imbuir el Dakar, es francamente insólito. De arriba hacia abajo y viceversa, de adentro hacia afuera y al revés, de la nada al todo, ida y vuelta…, del éxito al fracaso, en caída libre. A mí, la fuerza tan especial que posee el Dakar, me ha zarandeado de tal manera que ha sido capaz de hacerme ver con normalidad absoluta la impresionante apuesta económica de decenas de miles de euros que exige formar parte como competidor o asistencia de cualquiera de sus ediciones anuales —tan solo reservado a un grupo muy concreto de clientes y empresas— y, de pronto, sin esperarlo ni sospecharlo lo más mínimo, golpearme sin piedad hasta dejarme tirado, prácticamente KO, con problemas reales al más bajo nivel de subsistencia económica.
Javier Herrador De día, el desierto alcanza cuarenta grados de temperatura. De noche, el termómetro baja a cero grados. No se piensa en comer. Se desayuna muy temprano y no puedo hacerlo recién levantado. La bolsa de supervivencia es, para mí, lo único comestible, algo de fuet y productos energéticos. Imagen: Colección autor Estas realidades vividas no me enorgullecen ni me avergüenzan, porque han sido eslabones necesarios para forjar la cadena de experiencias que, hoy, me permiten poder hablar de mi pasión —y de mi ocupación profesional— con la alta dignidad que merece esta actividad deportiva. Me apetece que se conozca las mil y una circunstancias vividas dentro de una carrera, mi relación con los copilotos, mi propia experiencia de cómo se siente un participante —y las consecuencias que acarrea— por ejemplo, cuando se le anuncia que la edición en la que interviene queda anulada a consecuencia de amenazas terroristas (África, Sudamérica y Oriente Medio). Son momentos únicos que la vida me ha ofrecido. ¡Quién me iba a decir, hace algunos unos años, que un día tendría el impulso de querer contarlo todo, incluso lo que no se ha publicado hasta este momento! Jamás lo imaginé pero, ahora, ya es una bellísima realidad que me encanta poder compartir.
19 La pasión se llama Dakar
Javier Herrador 02 LA carrera que nació en 1978
21 La pasión se llama Dakar Los inicios y el desarrollo Los conceptos iniciales que se presentan en este capítulo van a permitirle como lector que, tanto si es usted un ferviente seguidor de cada una de las ediciones realizadas o, por el contrario, como si se trata tan solo de un simple aficionado al automovilismo y a los rallies, en ambos casos pueda refrescar y actualizar la ingente cantidad de datos e información que, a lo largo de más de cuatro décadas se ha ido generando alrededor de este gran acontecimiento deportivo, viviendo el Dakar desde lo general hacia lo más particular e individual. El Dakar impregna, a todos los que participamos en él, de sus propias condiciones comunes al grupo pero, también, una vez que se ha iniciado la carrera, permite que cada uno de nosotros configure su destino y se encuentre con su propia personalización de acontecimientos, muy distinta para según cómo la vive cada equipo, cada piloto, cada mecánico, cada persona. Conozcamos algunos datos que nos permitan hacernos a la idea de los principales extremos y parámetros que han elevado a esta competición a la máxima cota de popularidad y competitividad deportiva en el ámbito del automovilismo mundial. El Rally Dakar, llamado inicialmente Rally ParísDakar, es una competición anual de rally raid organizada por la ASO (Amaury Sport Organisation) desde finales de 1978 y que se desarrolla durante las SUEÑA. ATRÉVETE. VÍVELO
Javier Herrador El lago Rosa se encuentra al norte de la península senegalesa de Cabo Verde, al noreste del país africano. Dista 35 kilómetros de Dakar. Cubre una superficie de 3 km². El adjetivo rosa proviene del color de sus aguas, que se tornan especialmente de ese color durante la estación seca. Imagen: Tafsir207 primeras semanas del mes de enero y, en algunas ocasiones, ya iniciada la última semana de diciembre para enlazar con el siguiente año. Entre los participantes y los millones de seguidores que posee por todo el mundo, es considerada una de las pruebas más duras y, a la vez, la más famosa de todo el planeta. El Lago Rosa es mundialmente conocido por ser la etapa final del famoso Rally París-Dakar. Sin embargo, no sólo tiene esa atracción, sino que guarda algo más. En su interior hay gran cantidad de azufres y algas que, con una determinada luz -más o menos al medio día, cuando el sol está alto- adquiere un color como rosa que es increíble. El agua por un rato es rosa, completamente rosa, y todo lo que está en su interior adquiere ese tono tan extraño. Este es uno de los principales atractivos de este lugar, que a esas horas se llena de curiosos que quieren ver el agua rosa. Pero además, del lago se obtienen toneladas y toneladas de sal para comercializar. Se cuenta que el origen de la prueba se basa en una experiencia personal del piloto francés Thierry Sabine tras perderse durante varios días en el desierto de Teneré, al norte de África, y considerar que lo acaecido durante ese incidente debía ser dignificado mediante la creación de una competición internacional configurada a través de ese entorno. Desde sus inicios en 1978 y hasta el año 2008, durante el tiempo que discurría la prueba, se trasladaba a los corredores desde alguna ciudad de Europa hasta el mismo Dakar, la capital de Senegal. A lo largo de numerosos años, la carrera se iniciaba en París, pero desde el año 1995 ha ido cambiando
23 La pasión se llama Dakar Imagen: Marcel Antonisse / Anefo su lugar de comienzo a otras ciudades del continente europeo, como Granada, Lisboa o Barcelona, principalmente por motivos comerciales, publicitarios o meramente políticos, debido a que la auténtica competición no comenzaba hasta que se encontraba en el continente africano. El final de la competición no ha sido siempre Dakar. En el año 1992, las diferentes etapas atravesaban completamente África, para concluir en Ciudad del Cabo (Sudáfrica). Las ediciones del 2000 y del 2003, la carrera finalizó en las ciudades egipcias de El Cairo y Sharm el-Sheij, respectivamente, con el especial e impresionante paisaje de fondo que forman las pirámides egipcias. Como desarrollaremos oportunamente, la edición del año 2008 fue suspendida por recomendación del gobierno francés ante posibles atentados terroristas por parte de Al Qaeda en Mauritania, tras los asesinatos de cuatro turistas franceses en ese país, justo una semana antes de comenzar la carrera. Entre las ediciones de los años 2009 y 2019, respectivamente, la ASO tomó la decisión de desplazar el rally a Sudamérica, donde atravesó países como Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Perú. En abril del año 2019, la ASO comunicó que a partir de la edición de 2020 el rally se trasladaría a Arabia Saudita. Desde la edición celebrada en el año 2017, el Dakar se configura en cinco categorías distintas: coches, motos, camiones, cuatriciclos o quads y side by side. El porcentaje de participantes que podríamos calificar como de aficionados, alcanza frecuentemente el 80 % del total de inscritos. Las principales marcas de fabricantes de automóviles y de camiones presentan sus nuevos modelos de vehículos incluyendo las modificaciones que les hacen para Despedida de los participantes holandeses con destino al rally Dakar, partiendo del hotel Novotel Amsterdam City desde Ámsterdam con destino a París, a bordo del camión de la marca DAF, el 29 de diciembre de 1981.
Javier Herrador Imagen: elmundo.es El director de organización de la empresa organizadora del rally Dakar (Amaury Sport Organitasion, ASO), Gilles Jourdan, dijo en aquellos días que la trigésima edición estaría marcada por los retos de desbancar a los dominadores en motos y coches. Inicialmente, estaba previsto que el rally Lisboa-Dakar de 2008 discurriera por cinco países, a lo largo de aproximadamente 6.000 kilómetros, y que participarían casi 600 vehículos, una cifra que superaba a los competidores inscritos en la de la edición anterior, la correspondiente al año 2007 y, todo ello, a pesar del endurecimiento de las condiciones oficiales para la admisión. la prueba, extremo este que se ha convertido en otra competición de marcas de fabricantes y marcas de coches, camiones y motos. Aquella aventura inicial de finales de los años setenta y principio de los ochenta, conformada por un grupo de aficionados al automovilismo, de pilotos a los que les gustaba el todoterreno sin apenas organización oficial, fue evolucionando hasta llegar a convertirse en la competición de rally de carácter internacional con más fama del mundo, con un moderno despliegue de medios técnicos espectaculares y, sobre todo, con la intervención de un equipo humano formado por más de dos mil personas entre los participantes, las asistencias y la propia organización oficial. Toda la carrera está escoltada por vehículos de apoyo, camiones, helicópteros y sistemas de navegación GPS, y es retransmitida a través de las numerosas emisoras de televisión pertenecientes a muchísimos países, prácticamente dando las imágenes la vuelta al mundo, con la producción de
25 La pasión se llama Dakar La cancelación de la edición de 2008 por las amenazas terroristas que pesaban sobre el rally impuso un replanteamiento radical: el Dakar cruzaría el Atlántico. Los aficionados, argentinos y chilenos dan una dimensión aún más popular a la carrera, con un seguimiento cada vez más amplio a nivel internacional. Con la Cordillera de Los Andes, los pilotos deben ahora convivir con la altitud, pero recuperan la esencia del rally raid, las dunas, en el desierto de Atacama, en Fiambala y luego en el desierto de Ica en Perú. Imagen: Wikimedia Commons miles de horas de contenido deportivo proyectadas a cualquier rincón del planeta. Además, el Dakar ha permitido a la industria del automóvil el crecimiento exponencial de sus avances tecnológicos en la creación de nuevos materiales y de diseño de piezas y repuestos (frenos, suspensión, capacidad de resistencia, etc.), no sólo en los vehículos de carreras, sino también —y quizá sea esta una de sus características más relevantes— en la fabricación de coches de serie. El recorrido y diseño de la carrera ha ido cambiando a través de los años, tanto en el punto de salida como de llegada. Esto se ha debido a diferentes causas. Hasta el año1994, la edición era totalmente fiel al trazado inicial, siendo París la capital de salida en Europa y Dakar la de llegada en África. Curiosamente, en el año 1994, la carrera se modificó y, una vez se llegaba a Dakar, había que regresar nuevamente a la capital francesa. Fue a causa de ciertos problemas y de algunos desacuerdos ocasionados con el alcalde de
Javier Herrador Imagen: Colección autor Para aguantar 12 horas al volante, durante 20 días, bajo la presión de las extremas condiciones del clima, hacen falta dos cosas, una buena preparación física para alcanzar resistencia en cada etapa y, la segunda, más complicada, trabajar el control psicológico y la destreza mental para no pensar en lo que queda por delante. Roberto Berasategui, en su web Carburando, escribe: «El 26 de diciembre de 1978, se largó el primer Dakar desde París. Ahí comenzó a escribirse un capítulo distinto en el deporte motor. En los jardines de Trocadero, frente a la torre Eiffel, unas 200 motos, autos y camiones se posicionaban para las fotos. Para la mayoría de los 176 inscritos (…) se estaba ante un salto hacia lo desconocido, en el que el interés deportivo pasaba incluso a un segundo plano». París, que la llegada prevista se trasladó de los Campos Elíseos —la principal avenida de París— a Eurodisney, también conocido como Disneyland Paris, el famoso complejo turístico y de ocio parisino. Desde entonces, la salida de la carrera ha ido variando entre diferentes ciudades europeas, tanto de España como de Portugal. El recorrido a través del continente africano también se ha cambiado numerosas veces por problemas de índole política y de seguridad y, en otras ocasiones, por asuntos vinculados a la guerrilla o a las guerras civiles dentro de los territorios en conflicto.
27 La pasión se llama Dakar El Rally Dakar de 2007, la vigesimonovena edición de esta carrera rally raid, se realizó del 6 al 21 de enero de ese año. El trayecto total de esta versión, que se extendió entre Lisboa y Dakar, fue de 7915 km, y se disputó por rutas de Portugal, España, Marruecos, Mauritania, Malí y Senegal. Imagen: Dominio público Imagen: Web de Roberto Berasategui Fue en el año 2008 cuando la carrera fue suspendida totalmente a consecuencia de las amenazas terroristas recibidas por el trazado que iba a transcurrir por Mauritania. Este hecho facilitó que la organización oficial decidiera que la siguiente edición tuviera lugar en Sudamérica, discurriendo por tramos de países como Argentina y Chile, saliendo y concluyendo en Buenos Aires y atravesando diferentes recorridos por Chile. En este nuevo trazado, la competición se desarrollaba a través de una amplia variedad de terrenos, entre ellos la llamada llanura pampeana, la Patagonia argentina o el desierto de Atacama en Chile, teniendo como telón de fondo la cordillera de los Andes, que también tenía que atravesar en su avance hasta Chile y Perú. La edición del año 2010 vuelve al continente americano con un recorrido que incluye etapas en Argentina y etapas en Chile, con salida y llegada en Buenos Aires. La de 2011 también se realizó con éxito en Argentina y Chile, volviendo a salir desde la ciudad de Buenos Aires que, como es habitual en cada oportunidad, se abarrotaba con decenas de miles de personas agrupadas en la avenida principal de la ciudad, en el inicio del Dakar más seguido y visto de toda su historia para, posteriormente, llegar a Chile. .
Javier Herrador La suspensión de la competición en la edición del año 2008 provocó la activación de la primera edición del Rally de Europa Central —probablemente adelantándose a su puesta en marcha prevista para más adelante—, que es la primera de las pruebas oficiales bajo la certificación denominada Dakar Series. El rally ha desplegado sus rutas y etapas a lo largo de 30 países de cuatro continentes: Europa, África, América y Asia. La clasificación establecida por continentes es la siguiente: - África (21 países): Angola, Argelia, Burkina Faso, Camerún, República, Centroafricana, Chad, República del Congo, Costa de Marfil, Egipto, Gabón, Guinea, Libia, Mali, Mauritania, Marruecos, Namibia, Níger, Senegal, Sierra Leona, Sudáfrica y Túnez. - América (5 países): Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Perú. - Europa (3 países): Francia, España y Portugal. - Asia (1): Arabia Saudí. Respecto a las categorías de la competición, existen cuatro principales: coches, motos, camiones y quads. Cada una de las categorías, a su vez, se divide en una especie de subcategoría dependiendo de si el equipo que la conforma es profesional o privado y de si el vehículo con el que se participa es de serie o modificado. Estas son las siguientes: - T1: Vehículos modificados. Se subdivide en T1.1 (4x4), T1.2 (4x2), T1+ y T1E (eléctricos). - T2: Vehículos de serie modificados. Los T1 pueden ser 2x4 o 4x4, con motores de gasolina o diesel. Son los más rápidos y, a menudo, los más impresionantes. Los más conocidos: - TOYOTA Hilux de Nasser Al Attiyah - MINI JCW BUGGY de Stéphane Peterhansel - HUNTER Prodrive de Nani Roma Imagen: Web Dakar
29 La pasión se llama Dakar - Open: Vehículos que no pertenecen a ningún reglamento FIA (Federación Internacional del Automóvil), incluyendo vehículos con reglamento de SCORE International (Southern California Off Road Enthusiasts), un organismo sancionador de carreras todoterreno en el deporte de las competiciones desérticas. Son muy populares por las siguientes: o Baja 500: Carrera internacional de Rally raid que se realiza en el desierto de la península de Baja California, México, que tradicionalmente comienza y termina en la ciudad y puerto de Ensenada y que recorre, aproximadamente, 500 millas. o San Felipe 250: Carrera mexicana de automovilismo todoterreno de 250 millas que se lleva a cabo cerca de San Felipe en la península de Baja California. Se celebró por primera vez en 1982 y es el evento insignia del Comité. En la imagen, junto a mi copiltoto, Manuel SánchezRojas. Fue mi primera prueba de fuego en la edición del Dakar del año 2003. Imagen: Colección autor
Javier Herrador o Baja 1000: Anteriormente era conocida como la Mexican 1000. Se trata de la carrera offroad más larga del mundo que tiene lugar en una sola etapa en la que participan vehículos todoterreno, pickups, motocicletas y quads. Atraviesa el desierto de la península de Baja California (México), desde el año 1967, a lo largo de unos 1700 kilómetros. o Motos: Quizá esta sea la categoría más peligrosa de todas. La moto es un vehículo que deja absolutamente desprotegido a su piloto. Aunque es también, probablemente, la categoría más popular por ser la más asequible respecto al coste de la inscripción oficial para los participantes aficionados que compiten con motos de serie de tipo Enduro, preparadas para circular por caminos secundarios sin pavimento y equipadas con motores de un máximo de 450 centímetros cúbicos. En la edición del Rally Dakar del año 2009, se impuso un límite máximo de 250 participantes con motos. o Superproducción: Motocicletas que están preparadas, exclusivamente, para competición. o Marathon: Motocicletas exclusivamente de serie. Paralelamente, se comparte con la categoría Original by Motul, anteriormente denominada Malles Motos. Está abierta a pilotos de motos y de quads sin asistencia y sin contar con ningún apoyo de otros equipos en carrera. Está reservada tan solo para los 30 primeros que formalicen la inscripción en esta categoría. - Camiones: Esta categoría se inició en el año 1999. Con anterioridad, los camiones estaban incluidos dentro de la categoría de coches pesados. En la década de los ochenta también participaban prototipos de camiones, pero fue prohibido más tarde a consecuencia de los graves accidentes que, con frecuencia, se producían al alcanzar altas velocidades en caminos secundarios sin pavimentación alguna. Actualmente se han convertido en una de las máximas atracciones de la competición.
31 La pasión se llama Dakar En la categoría de motos encontramos varios grupos. El más conocido el de los pilotos de élite. Con sus placas de carrera distintivas de color amarillo, han terminado todos en el top 10 de la general en los últimos años o, como mínimo, han ganado una especial (sin contar los prólogos) en una de las últimas ediciones. Todas las motos que disputan el Dakar tienen como particularidad una cilindrada limitada a 450 cc. Imagen: Web Dakar Dentro de esta categoría solamente hay un equipo oficial, Kamaz Master, que junto a KTM, son las marcas oficiales más laureadas de la historia del rally. Los aficionados a esta categoría afirman que es la más espectacular y emocionante de todas. La práctica mayoría de los camiones del tipo 4x4 compiten entre sí, y unos pocos desempeñan funciones vinculadas con la asistencia a los equipos inscritos en la competición con funciones globales de mantenimiento, reparación e incluso de asistencia médica de emergencia en caso necesario. La realidad es que dentro de esta categoría hay algunos equipos que entremezclan las propias funciones de asistencia con las inherentes a la pura competición. Están subdivididos en otras tres categorías cuya limitación respecto a la velocidad —por motivos de seguridad y prevención— es de un máximo de 140 km/hora: o T5.1: Reglamento FIA. o T5.2: Reglamento ASO. Cabina y otros componentes de serie. o T5.3: Vehículos de asistencia rápida. Los antiguos T5.1 o T5.2. - Quads: Los cuatriciclos o quads son, a priori, las máquinas con cuatro ruedas más económicas y, a la par, las más lentas del rally. Como sucede con las motos, para inscribir en la competición un vehículo de 4 ruedas, este deberá estar legalmente registrado y adaptado para la circulación en condiciones de todoterreno, según normativa del Código de Autopistas de Francia así como de las especificaciones técnicas para los
Javier Herrador rallies todoterreno fijadas y reglamentadas por la Federación Internacional de Motociclismo (FIM). Los quads pueden ser de serie o especialmente modificados para el uso en cuestión. La cilindrada está sujeta a un máximo de 750 centímetros cúbicos para los modelos 2x4 y de 900 centímetros cúbicos para los del tipo 4x4. - SSV / Ligeros: Los side by side o UTV (Utility Task Vehicle) en vehículos todoterreno, es la categoría más reciente y viene acompañada del gran interés que ha despertado, según ya demuestra su continuo crecimiento, por ser objetivamente la de costos inferiores a otras categorías de coches. Desde la T5.1: Camión de serie que cumple el reglamento FIA. T5.2: Camiones prototipo que cumplen el reglamento ASO. La cabina y algunos componentes deben ser de serie. Limitados a 140 km/h por razones de seguridad. T5.3: Números de carrera sobre fondo rosa. Son vehículos de “asistencia rápida”. Cargados de recambios, pueden también ofrecer asistencia a otros tipos de vehículos que la necesiten. Imagen: Web Dakar Su cilindrada máxima es de 750 cc para los modelos 2x4 y de 900 cc para los modelos del tipo 4x4. Imagen: Web Dakar
33 La pasión se llama Dakar Imagen: Colección autor edición del año 2021 existen las clases de SSV (vehículos T4, es decir, de serie modificados) y los prototipos ligeros (T3). Muchos son meros aficionados o, incluso profesionales de la mecánica del automóvil que concurren con sus propios vehículos todoterreno ya modificados hasta por ellos mismos y, con frecuencia, bajo el patrocinio de algunas firmas comerciales que les proporcionan algún dinero haciendo aparecer esas marcas plasmadas en la carrocería del coche o, incluso, bordadas y cosidas sobre el propio uniforme personal de los pilotos. Cabe recordar el gran impacto y la potente proyección visual que los medios de comunicación y las redes sociales originan sobre la sociedad, en general, en cada edición del Dakar. Las principales cadenas de televisión de los distintos países participantes realizan monográficos de programas deportivos, sin olvidar la fuerte apuesta económica que las grandes marcas fabricantes de vehículos todoterreno invierten a lo largo de todo el año y en las presentaciones de sus representados. Un evento de estas dimensiones sociales también despierta, lógicamente, numerosas críticas y antipatías. El que se produjeran varios atropellos mortales a ciudadanos de diferentes países africanos, que veían las carreras desde diversos puntos del recorrido a través del desierto, ha provocado cierta polémica. Durante el desarrollo de la edición del año 2005, un nutrido grupo de 24 organizaciones no gubernamentales, ecologistas y sindicales, suscribieron un manifiesto en el cual se pedía explícitamente que se suspendiera el rally. Lo llegaron a calificar como «rodeo publicitario en el continente de la pobreza» criticando, a la par, la utilización de África, destrozada por el sida, el hambre y el endeudamiento, como terreno de juego. Los Vehículos Ligeros agrupan dos categorías: T3 (número de carrera sobre fondo violeta) prototipos confeccionados por preparadores especializados y T4 (número de carrera sobre fondo blanco), que son vehículos de serie conocidos también por SSV o UTV.
Javier Herrador La desgraciada edición del año 2008 quedó sentenciada por culpa de las amenazas terroristas hechas por el grupo terrorista Al Qaeda, que provocaron la anulación total de la prueba en África, siguiendo los consejos del gobierno de Francia y anunciando que aquel sería el último año en el continente africano porque, al siguiente, se trasladaría la competición a América. Tanto del apartado vinculado con los medios de comunicación, como del referente a la comentada edición anulada de 2008, se incluyen sendos capítulos en el presente libro. Otra perspectiva negativa se generó en Chile, a consecuencia del daño medioambiental que genera el paso de los vehículos a través del desierto de Atacama, ya que se veían gravemente afectados los espacios en los que crece la flora desértica, un exclusivo fenómeno, único en todo el mundo, que es denominado desierto florido. En la competición del año 2018, Chile quedó fuera del recorrido a causa, fundamentalmente, de la presión que se ejercía desde los sectores protectores del medioambiente y de ámbito arqueológico, consecuencia producida porque desde el año 2009, y de forma sistemática, se produjo una importante destrucción de numerosas áreas arqueológicas con profundos daños irreversibles. Para evitar nuevas cancelaciones y mayores problemas sociales, las ediciones de los años 2018 y 2019 desarrolladas en Perú, y cuyas condiciones patrimoniales y naturales son prácticamente iguales —o aún mayores— a las que posee Chile, se realizaron sin ningún tipo de incidencia, fruto de una buena Imagen: Javier Rubilar El desierto florido es un fenómeno que se produce en el desierto de Atacama, el más árido del planeta, y consiste en la aparición de una gran diversidad de flores en aquellos años en los que las precipitaciones son inusuales y superan el rango normal para el desierto.
35 La pasión se llama Dakar Imagen: Fundación Techo para Chile «Un Techo para mi País» es una organización de jóvenes voluntarios sin fines de lucro para luchar contra la pobreza extrema en América Latina, construyendo viviendas transitorias e implementando programas de inclusión social. planificación y una acertada gestión por parte de las administraciones públicas locales, y de la propia organización oficial de la carrera, tanto en el control como en la prevención de los posibles riesgos. Tal es así, que el mismo director del Dakar, Etienne Lavigne, afirmó: «Es una prioridad nuestra estar al punto de protección del medioambiente y zonas arqueológicas». En el año 2019, el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas perteneciente al Estado de Perú, confirmó la exquisita responsabilidad ambiental desplegada en el Rally Dakar, similar a la satisfacción expresada por el Ministerio de Cultura de Perú en referencia al esmero y cuidado aplicados a su patrimonio cultural. Como muestra de la responsabilidad medioambiental y arqueológica de toda la familia del Dakar, en especial de su organizador, desde su llegada a tierras sudamericanas, en el año 2009, se ha forjado una estrecha cooperación con la Fundación Techo, con objetivos de superación de la pobreza y la aportación económica de más de un millón de dólares en concepto de donaciones. Este gesto, ha permitido financiar una importante cifra de más de 400 proyectos de desarrollo comunitario, relativos a temas de vivienda, educación, trabajo e infraestructuras, todo ello vinculado a las comunidades inmersas en grave riesgo social. En este orden de acciones sostenibles y de colaboración en diferentes aspectos sociales y de medioambiente, cabe destacar que la ASO, la empresa organizadora del rally, ya ha establecido formalmente la transición de los vehículos actuales hacia las energías limpias —de bajas emisiones y sostenibles— y con ese propósito de cambio se ha fijado como requerimiento para todos los participantes de las categorías automóviles y camiones, llegar a la meta de la utilización del hidrógeno para el año 2030.
Javier Herrador Se establece un proceso evolutivo, año a año, que contempla la utilización progresiva de vehículos híbridos y eléctricos. Quiero concluir este capítulo con el manifiesto que incluye en su página oficial la Organización del Dakar y que —en apenas 150 palabras— refleja los objetivos, las aspiraciones, las vocaciones, los principios, los valores, el espíritu y la personalidad de cuantos hemos entrado, en cualquiera de sus ediciones, a formar parte su espiral de aventura, de emociones, de sensaciones extremas y, sobre todo, de relaciones humanas. o Hombres que desean conquistar la vida en busca de autenticidad y de sensaciones fuertes y extremas. o Que tienen determinación, pasión y están empapados de libertad y que albergan en ellos una profunda voluntad, la de sentirse vivos, la de convertirse en héroes de su propia vida. o Valientes que son conscientes de que participan en el rally raid más importante del mundo, de que pocos llegarán a la meta y de que participar en el Dakar es mucho más que eso. o Competidores preparados para superar, una y otra vez, sus límites físicos y agotar hasta la última reserva de su fuerza mental. o Aquellos que desean enfrentarse a la hostilidad de los grandes espacios salvajes sin igual. o Competidores que buscan latir al ritmo de una aventura humana, sin igual, que desean conmover a una multitud apasionada, orgullosos de compartir con el resto del planeta la belleza de su mundo. o A los amantes de lo extremo, aventureros preparados para vivir un sueño descabellado. o A los que albergan el espíritu del Dakar: ¡prepárense para hacer historia!
37 La pasión se llama Dakar
Javier Herrador 03 Azar y pasión
39 La pasión se llama Dakar La suerte es necesaria Yo me encontraba viviendo en Madrid en el año 1992. Un día, yendo a trabajar en coche por la avenida de América en dirección al polígono industrial de Coslada —que se encuentra a unos 25 kilómetros desde la capital— parado en uno de los carriles de la autopista en lo que ya era una constante habitual, en medio de los aburridos y repetitivos desplazamientos y soportando los inacabables y tediosos atascos que envolvían gran parte de la jornada diaria, empecé a reflexionar sobre mi propia vida. Confirmé que me estaba pasando unas dos horas diarias en esas condiciones, entre la ida y la vuelta del recorrido entre mi casa y el trabajo, cinco veces a la semana, cuatro veces al mes y doce meses al año, lo que me llevó a preguntarme cuánto tiempo del total de mi vida iba a perder dentro del coche con la única esperanza de moverme unos metros en la caravana de turno y con el exclusivo objetivo de alcanzar el semáforo en verde, antes de que se ponga en rojo para, en definitiva, desaprovechar mi tiempo inútilmente día tras día, hora tras hora. TRAS UNA PROFUNDA REFLEXIÓN DECIDO ABANDONAR ESA FORMA DE VIVIR Y COMENZAR UNA NUEVA ETAPA BASADA EN EL SUBMARINISMO PROFESIONAL
Javier Herrador FOTO DE JAVIER ETAPA INDALO SUB BUCEO BAJO EL AGUA VESTIDO DE BUZO EN LA ZODIAC AGUADULCE SAN JOSÉ GRUPO EN CLASE… Imagen: XXXXXXXXXXXX XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXXX. Así que cogí la calculadora —por aquel entonces aún no existían los móviles— para hacer las operaciones correspondientes y el resultado fue espeluznante: ¡años de mi vida repitiendo el mismo despropósito vital, jornada tras jornada! Tras una profunda reflexión decido abandonar esa forma de vivir y comenzar una nueva etapa basada en el submarinismo profesional. Yo, ya había tenido alguna relación directa con el buceo cuando trabajé en Cuba —vinculado al sector del transporte y la aduana— porque, al trabajar sólo por las mañanas, dediqué muchas tardes a iniciarme y practicar el submarinismo que, en aquellos momentos, me apasionaba. Me trasladé a Almería y, allí, abrí al público el Club de Aventuras Indalo, el cual ofrecía la posibilidad de realizar varias actividades diferentes: parapente, alquiler de quads, alquiler de motos de agua, salidas en todoterreno y, principalmente, el buceo.
41 La pasión se llama Dakar Imagen: Colección autor A medida que pasan los años y recuerdo mi primer coche (2003) mucho más objetiva es la conclusión de que gracias a aquella ilusión desbordante, acompañada de numerosos errores de bulto, he podido alcanzar y saborear mis mejores momentos automovilísticos a lo largo de más de 20 años. Entonces, para iniciarme en el mundo de la conducción de los coches todoterreno, me acerco a un quiosco a comprarme la revista «Solo Auto 4x4» y me apunto a un curso que, precisamente, se anunciaba que se iba a impartir en Cataluña de esa misma especialidad. Así que con un Nissan Patrol —ese fue el primer todoterreno que tuve— me desplazo hasta Barcelona, al hotel Montanyà, en donde iba a tener lugar el curso de referencia. El instructor era Ramón Vila que, ya en aquellos momentos, era un experto y prestigioso piloto participante en el Dakar. Recibí el curso, aprendí muchísimas cosas nuevas, en general, y también a dominar y perfeccionar algunas otras que ya conocía previamente, en particular. Transcurrido un tiempo, retorno a Almería y comienzo a impartir mis propios cursos y, complementariamente, a organizar salidas a través de excursiones específicas de todoterreno. Curiosamente, el principal rotativo de la
Javier Herrador Imagen: Facebook Ramón Vila, piloto del equipo BMW Motor Cadí, tuvo que abandonar el Rally Dakar 2003 al romper la suspensión trasera de su coche y no poder repararla durante una etapa maratón en la que está prohibida la asistencia. capital, «La Voz de Almería», cubría cada una de las expediciones realizadas con fotografías, y la crónica correspondiente, en su tirada de los lunes. Estos fueron mis comienzos en el mundo deportivo del 4x4. Como quiera que la mayoría de las actividades que ofrecía mi Centro se desarrollaban los fines de semana, llegó un momento en el que era materialmente imposible coordinar simultáneamente todas ellas y, poco a poco, algunas iban mermando y perdiendo fuerza mientras que otras, sobre todo las vinculadas con el buceo, crecían notablemente. A Ramón Vila me lo vuelvo a encontrar algunos años más tarde participando ambos en las mismas ediciones del Dakar de los años 2002 y de 2003, por cierto, con un coche que posteriormente pasaría a ser de mi propiedad. Posteriormente, vuelvo a compartir con él relaciones profesionales cuando me encarga que le fabrique un coche de carreras, etapa esta que narro dentro del libro por ser merecedora de un próximo capítulo. Con Ramón Vila, aún hoy, mantengo una muy buena relación profesional y comercial pero, sobre todo, es que seguimos compartiendo desde hace ya un par de décadas, la misma pasión por el automovilismo, el rally y, por supuesto, el Dakar. Vayamos al 11 de septiembre del año 2001. Nunca podré olvidar esa fecha porque quedó tristemente marcada por los tres aviones —pilotados por terroristas de Al Qaeda— que impactaron en Estados Unidos contra las Torres Gemelas (Nueva York) y contra el Pentágono (Washington). Por aquel entonces, sobre todo en la época de invierno, yo disfrutaba de bastante tiempo libre como consecuencia de que para las actividades relacionadas con el buceo era la temporada baja.
43 La pasión se llama Dakar Imagen: Colección autor Aunque no se me ve, debido a la opacidad del casco, soy yo, participando en una de las numerosas competiciones oficiales en las que compitió como piloto de motociclismo en diferentes cilindradas y categorías a lo largo de varios países. Debido a que unos cuantos años antes, en concreto cuando me encontraba en la franja de entre los 18 y los 20 años de edad, aproximadamente, ya había estado ligado al mundo del motociclismo —inicialmente de manera amateur, pero poco a poco creciendo como piloto hasta llegar a competir en pruebas oficiales—, decidí aprovechar esa desaceleración temporal laboral para retomar las motos y llenar mi tiempo de ocio con algo que me proporcionaba una grata mezcla de recuerdos y de sensaciones nuevas. La casualidad hizo que hasta el centro de buceo que yo regentaba por aquellos tiempos en el bellísimo enclave mediterráneo de Aguadulce, en el municipio de Roquetas de Mar, provincia de Almería, se acercara un buceador con una moto de campo de la marca KTM quien, por cierto, la fatalidad hizo que falleciera algún tiempo después. Este cliente, cuando nos conocimos, me propuso amablemente que probara su moto. Inmediatamente, mi propia responsabilidad me advertía que llevaba más de una década sin subirme a una moto y me fustigaba la mente para que no aceptara aquella tentadora propuesta pero, por otro lado, mi incontrolable pasión por la moto pudo con esa indecisión y, casi nervioso, me obligó a tener que admitir tan sugerente y tentadora invitación. La sensación que percibí fue excitante y, aún hoy, la recuerdo con emoción. Al subirme a esa moto, de repente, comencé a recordar intensamente todo lo sensitivo que me había faltado durante tanto tiempo. Sentí, de nuevo, el calor de un abrasador tubo de escape, el olor y los gases de la gasolina quemada, el suave giro del acelerador, la reacción vibrante de la máquina, la presión controlada de la maneta del freno y del embrague.
Javier Herrador Imagen: Facebook Once pilotos participantes en el Dakar 2005. Arriba, de izqda. a drcha.: desconocido, Amós García, Rafael Ciscar, Víctor Rivera, Isidre Esteve, desconocido y Marc Coma. Abajo, de izqda. a drcha.: Antonio Ramos, Eduardo Naval, Amparo Ausina y Miguel Puertas. A la par, me estaba dando cuenta, sorprendido, del profundo cambio y de la extrema evolución que habían experimentado las motos en el transcurso de apenas una década. Aquel espectáculo de los sentidos me impulsó, decididamente, a reengancharme al motociclismo. No tenía ninguna salida ni justificación que coartara mis irrefrenables ganas por volver a tener una de ellas. No podía prescindir del disfrute de conducir aquella generación de motos que distaba tanto, sobre todo técnica y mecánicamente, de las que yo manejaba en mis comienzos como piloto años atrás. Así que, una vez tomada la inamovible determinación de comprarme una moto, me acerqué hasta el concesionario de la marca austríaca KTM, ubicado en Almería, y adquirí uno de sus últimos modelos. De la relación con el concesionario oficial, Antonio López Collado —que al principio sólo estaba basada en un amable trato comercial— surgió una muy buena amistad personal entre ambos. Antonio, ya había corrido el Dakar en moto en varias ocasiones y, fruto de compartir la misma pasión por las carreras y el motociclismo, llegó el momento en el que tuvo a bien invitarme de excursión motera a Marruecos. Esa, sería la primera de una larga cadena de aventuras en moto, y posteriormente en coche, que hemos podido realizar hasta el reino marroquí. El devenir de la vida provocó que, justo en esos momentos, Antonio López estuviera inmerso en una circunstancia que le impedía viajar y que, por cierto, ninguno de los que formábamos parte del equipo y de su vida conocíamos. Esa situación le impedía a Antonio salir del país y, en consecuencia, trasladarse con nosotros hasta el continente africano.
45 La pasión se llama Dakar Imagen: Facebook Juan Fernando Orta en foto reciente. En diciembre de 2003, el Diario de Córdoba publicaba: «El coche andaluz pilotado por Javier Herrador se deslizó ayer por el podio sobre las 12.52 y las motos pilotadas por Juan Fernando Orta y Amós García sobre las 13.20. Tras el recorrido de presentación, los vehículos volvieron a subir a los remolques para seguir camino hacia Francia, a ClermontFerrand». Yo, siguiendo la planificación prevista, me presento con mi moto en el puerto de Málaga con el propósito de incorporarme al grupo que ya estaba organizado para desplazarse hasta Marruecos y en el que, tan solo, conocía a dos de sus componentes, mis amigos los pilotos Amós García Cruz y Juan Fernando Orta. De aquella carrera, celebrada los primeros días del mes de septiembre de 2001, no puedo guardar buenos recuerdos dado que, en su desarrollo, sufrí un aparatoso y grave accidente que me provocó, entre otras heridas de diversa consideración, la rotura de varias costillas. La culpa fue completamente mía —mi inexperiencia en este exigente ámbito competitivo era aún muy corta— dado que, en vez de seguir con rigor las instrucciones contenidas en el correspondiente libro de ruta y colocarme detrás del conjunto del grupo de motos, procedí a forzar peligrosamente un adelantamiento y, consecuentemente, me caí de la moto y quedé muy malherido en medio de la competición. Ese fatídico día acabó la carrera para mí. La organización me trasladó inmediatamente a un centro sanitario ubicado en la ciudad cultural de Fez, al noreste de Marruecos.
Javier Herrador (FOTOS ACCIDENTE EN PISTA O ESTANDO CONVALECIENTE O DEL HOSPITAL). Imagen: Colección autor A xxxxxxxxxxxxxxxxx xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx xxxxxxxx. Siete interminables días de pruebas diagnósticas, controles médicos y radiografías, sirvieron de insufrible tiempo de espera hasta que mis compañeros me recogieron para tomar rumbo de retorno hacia Almería. Fue, precisamente, a consecuencia de las estrechas y bonitas relaciones establecidas con los miembros del equipo, durante el viaje de vuelta, que nació una sincera amistad con Juan Fernando Orta —desde ese momento, y hasta hoy, Juanfe— con quien se forjó no sólo esa especial vinculación personal, sino que esta se vio potenciada por el hecho de compartir viajes y aventuras en las que, Marruecos, fue repetidamente destino de nuestras inquietudes moteras. Haciendo un ejercicio de memoria, y recopilando experiencias alrededor de estas fechas para la configuración ordenada de este libro, me doy cuenta de que fue la conjunción de aquellas situaciones vividas durante esas estresantes semanas —más los personajes implicados en ellas con los que compartí determinados acontecimientos— lo que puedo calificar como la génesis del primer eslabón de la larga cadena de mi vida deportiva.
47 La pasión se llama Dakar Imagen: Google Maps Fachada de la casa rural en la que vivían mis padres, en el municipio toledano de Lucillos, bellísimo rincón manchego y entrañable localidad española de en la comunidad autónoma de Castilla - La Mancha. Se encuentra a poco más de 100 kilómetros de distancia de Madrid. Desde entonces hasta hoy, ha marcado el devenir vocacional de toda mi actividad profesional relacionada con el mundo del motor. Pero avancemos. Llegado el mes de diciembre del año 2002 me desplazo hasta Lucillos —un pequeño y pintoresco pueblo perteneciente a la provincia de Toledo (España) de apenas 600 habitantes— como venía haciendo de manera habitual los últimos años, para compartir parte de las navidades y, especialmente la Nochevieja, junto a mis padres y algunos familiares. Una gélida mañana de aquel invierno recibo una llamada. Al otro lado del teléfono escucho la voz de Antonio López —aquel amigo mío, propietario del concesionario de la marca de motos KTM en Almería— que me empieza a contar que se ponía en contacto conmigo debido a que recientemente le habían telefoneado desde las oficinas españolas de KTM (Barcelona) que, a su vez, habían sido requeridos directamente desde la central en Austria (KTM Competition) para tratar de solucionar un serio imprevisto de cara a la carrera que el Dakar iniciaba en los días siguientes, concretamente en enero de 2003. Antonio prosigue contándome que se trataba de una urgencia en la búsqueda de un conductor, debido a que uno de los contratados para llevar alguno de los vehículos de asistencia —y que debería embarcar esa noche en Málaga— había tenido un problema de fuerza mayor que le impedía su incorporación al equipo. Resumiendo, que KTM estaba buscando un conductor sustituto para llevar uno de los coches del equipo de asistencia y, mientras tanto, el tiempo se echaba encima. Mi amigo Antonio, seguramente, reflexionó y pensó: «¿Quién puede reunir las condiciones necesarias para ajustarse al perfil que KTM está buscando?, ¿quién podría dejar lo que estuviera haciendo de manera drástica
Javier Herrador un 31 de diciembre?, ¿quién está soltero y tiene la libertad de tomar sus propias decisiones sin necesitar la aprobación de su pareja?, ¿quién es autónomo y no trabaja por cuenta ajena y, por lo tanto, no precisa justificarse ante sus jefes? Se ve que en todas estas preguntas siempre obtenía la misma respuesta: Javier Herrador. Así que sin filtros, directamente, me hizo la primera pregunta: «Javier, ¿quieres ir al Dakar». Casi no le dejo terminar la frase y ya le había contestado que sí. Él, me perfila nuevamente la pregunta creyendo que, quizá, yo no le había entendido con exactitud que de lo que se trataba era de una incorporación inmediata, no de algo para el futuro: «… no, no, Javier, a lo que me refiero es que si quieres ir a este Dakar…». Volví a confirmarle, sin pausa alguna, que sí, que por supuesto, que me apuntaba ipso facto y que contara conmigo. Aunque nunca lo he vuelto a hablar con él, me temo que mi amigo Antonio, en aquellos momentos y aun sabiendo de mi extrema afición por la competición, no se esperaba una respuesta tan contundente y decidida por mi parte. Inmediatamente me confirmó que si yo era capaz de estar esa misma noche, a una determinada hora en el puerto de Málaga, pues que la plaza vacante era mía. Sin perder un minuto preparé un pequeño equipaje con lo más elemental y, apenas unos minutos más tarde, me dispuse a hablar con mis padres para contarles lo que había acaecido y poder justificar el motivo de mi efímera visita navideña. Me senté junto a ellos y, tras las explicaciones pertinentes, insistí en pedirles disculpas por no poder compartir aquella noche junto a ellos. Aquella decisión que tomé en pos de alcanzar la consecución de un sueño deportivo, sin duda puedo calificarla como la que marcaría positivamente la sólida base de mi trayectoria profesional y la que sirvió de casilla de salida de cuantas aventuras he vivido y disfrutado en el mundo del motor. Pero, desgraciadamente, esos acontecimientos positivos para mí incorporaban —sin yo saberlo en esos momentos— una triste contrapartida negativa de dramático efecto retardado y prolongado. Mi padre, fallecería al poco tiempo y, por tanto, la Navidad de ese año siempre me recordará que fue la última en la que pude disfrutar de su compañía. Después de más de veinte años, aquel sedimento sigue impidiéndome que la felicidad de mi comienzo en el Dakar sea de felicidad absoluta.
49 La pasión se llama Dakar Imagen: Colección autor Posando junto a mis compañeros, De izquierda a derecha: Juanfe, yo y Amós. Volvamos a aquellos días. Partí para incorporarme al grupo en el que me encontré a mis amigos Juanfe y Amós. Una de las principales funciones que debía desempeñar el equipo del vehículo que yo conducía era la de ir cargando en el camión todos los neumáticos y las llantas de las motos que pertenecían al equipo oficial KTM, todo ello, con el fin de que los vehículos pesados —al llegar a Mauritania— pudieran andar con menos tonelaje a través de las etapas de arena. En aquellos dakares, los equipos grandes oficiales como era KTM oficial, no cambiaban el neumático sobre la llanta, es decir, no transportaban menos llantas que neumáticos y cambiaban estos en la propia carrera, sino que de manera directa se realizaba el cambio completo de llanta y neumático — incluyendo el disco de freno—, lo cual, ocupaba muchísimo volumen de carga y entonces era necesaria la participación de este vehículo para ir recogiendo esa basura y, a la par, se evitaba que los demás vehículos de la asistencia del equipo ocuparan espacio con materiales que ya no iban a ser utilizados en carrera. En aquellos dakares, los equipos grandes oficiales como era KTM oficial, no cambiaban el neumático sobre la llanta, es decir, no transportaban menos llantas que neumáticos y cambiaban estos en la propia carrera, sino que de manera directa se realizaba el cambio completo de llanta y neumático — incluyendo el disco de freno—, lo cual, ocupaba muchísimo volumen de carga