Cuarta carta DE LAS CUALIDADES INDPAIlA EL MEJOR DESEMDE LAS MAESTRAS Y LOMe gustaría dejar bienque voy a hablar y que me pareccadoras y para los educadores pse van generando con la práctimanera coherente con la opciódel educador. Por esto mismo, lano son algo con lo que nacemos recibimos de regalo. Por otro ladno quiero atribuirles ningún juiciaparecen. Todas ellas son necesprogresista. Comenzaré por la humildad, falta de respeto hacia nosotros cobardía. Al contrario, la humen nosotros mismos, respeto hademás. La humildad nos ayuda a recdie lo sabe todo, nadie lo ignordos ignoramos algo. Sin humildaalguien al que consideramos demde competencia. Pero la humiaquel considerado como menos
DISPENSABLES MPEÑO OS MAESTROS PROGRESISTAS n claro que las cualidades de las cen indispensables para las eduprogresistas son predicados que ca. Más aún, son generados de ón política de naturaleza crítica as cualidades de las que hablaré o que encarnamos por decreto o do, al ser alineadas en este texto io de valor por el orden en el que sarias para la práctica educativa que de ningún modo significa mismos, ánimo acomodaticio o ildad exige valentía, confianza acia nosotros mismos y hacia los onocer esta sentencia obvia: nara todo. Todos sabemos algo, toad, difícilmente escucharemos a masiado alejado de nuestro nivel ildad que nos hace escuchar a competente que nosotros no es
76 CARTAS A QUIEN PRETENDE ENSun acto de condescendencia demiento de quien paga una promeSanta Lucía que si el problema decuchar con atención a los rudalumnos". No, no se trata de esonos busca, sin importar su nivel iy un gusto democrático nada elitDe hecho, no veo cómo es psueño democrático, la superacipostura no humilde, arrogante,nosotros mismos. Cómo escuchame oigo a mí mismo, si sólo me vsea yo mismo me mueve o mesiendo humilde no me minimizotoy siempre abierto a aprenderayuda a no dejarme encerrar jamUno de los auxiliares fundamentcomún que nos advierte que conde superar el límite a partir del cLa arrogancia del "¿sabe con qbia del sabelotodo incontenido en conocido su saber, todo esto no tdumbre, ni con la apatía del huflorece en la inseguridad de las psegura de los cautos. Por eso es qhumildad es la seguridad insegurteza demasiado segura de sí misen cambio, es sectaria. La suya emente debe ser impuesta a los ddica la salvación de los demás. Sucuridad" o de la ignorancia dedeben estar sometidos al saber y de la autoritaria. Ahora retomo el análisis del alos padres o de las madres, si de
SEÑAR e nuestra parte o un comportaesa hecha con fervor: "Prometo a e mis ojos no es algo serio voy a esos e ignorantes padres de mis . Escuchar con atención a quien intelectual, es un deber humano tista. posible conciliar la adhesión al ón de los preconceptos, con la en que nos sentimos llenos de ar al otro, cómo dialogar, si sólo veo a mí mismo, si nadie que no e conmueve. Por otro lado, si o ni acepto que me humillen, esr y a enseñar. La humildad me más en el circuito de mi verdad. tales de la humildad es el sentido n ciertas actitudes estamos cerca cual nos perdemos. quién está hablando?", la sober el gusto de hacer conocido y retiene nada que ver con la manseumilde. Es que la humildad no personas sino en la seguridad inque una de las expresiones de la ra, la certeza incierta y no la cersma. La postura del autoritario, s la única verdad que necesariaemás. Es en su verdad donde rau saber es "iluminador" de la "ose los otros, que por lo mismo a la arrogancia del autoritario o autoritarismo, no importa si de e los maestros o de las maestras.
Autoritarismo frente al cual podlos alumnos posiciones a veces remite como disciplina o autoridaobediencia exagerada, anuencicurso autoritario, renuncia a sí mAl decir que del autoritarismode reacciones entiendo que en suerte, las cosas no se dan mecánble que ciertos niños sobrevivan que no nos autoriza a manejar epor ser menos autoritarios, si notito por lo menos en nombre denuestros hijos e hijas, de nuestroPero es preciso sumar otra cumaestra actúa y se relaciona conla amorosidad sin la cual su trabajsi dad no sólo para los alumnos enseñar. Debo confesar, sin ninguna especie de "amor armado"Melo, la educadora o el educadtividades de su quehacer. Las inder público, expresadas en la dearbitrio con que son castigadas llan y participan en manifestaciondicato -pero a pesar de esto cobajo con los alumnos-. Sin embargo, es preciso que esarmado", un amor luchador de quel deber de tener el derecho de luEs ésta la form~ de amar indispgresista y que es preciso que todosPero sucede que la amorosidael que peleo y para cuya realizmente, exigen que yo invente eotra cualidad: la valentía de luch
CUARTA CARTA 77 dremos esperar de los hijos o de ebeldes, refractarias a cualquier líad, pero a veces también apatía, a sin crítica o resistencia al dismismo, miedo a la libertad. o se pueden esperar varios tipos el dominio de lo humano, por icamente. De esta manera es posi casi ilesos al rigor del arbitrio, lo sa posibilidad y a no esforzarnos o en nombre del sueño democráel respeto al ser en formación de os alumnos y alumnas. alidad a la humildad con que la n sus alumnos, y esta cualidad es o pierde el significado. Y amoro sino para el propio proceso de guna duda, que no creo que sin , como diría el poeta Tiago de dor puedan sobrevivir a las neganjusticias, la indiferencia del poesvergüenza de los salarios, en el as maestras y no tías que se rebenes de protesta a través de su sinontinúan entregándose a su trase amor sea en realidad un "amor uien se afirma en el derecho o en uchar, de denunciar, de anunciar. pensable para el educador pros nosotros aprendamos y vivamos. ad de la que hablo, el sueño por ación me preparo permanenteen mí, en mi experiencia social, har alIado de la valentía de amar.
78 CARTAS A QUIEN PRETENDE ENSLa valentía como virtud no es mí mismo. Como superación de En primer lugar, cuando hablabsolutamente seguros de que esconcreto. Es decir que el miedogundo lugar, creo que debemos una cosa muy normal. Otro punque, cuando pensamos en el mibre la necesidad de ser muy clarolo cual exige ciertos procedimieson las propias experiencias queA medida que tengo más y mábre mis sueños, que son sustanmente pedagógicos, en la medideducador soy un político, tambipor las cuales tengo miedo y peandar para mejorar nuestra depráctica un tipo de educación quconciencia del educando, necesagunos mitos que nos deformanbién enfrentamos al poder domipresiones de ese poder, de su ideCuando comenzamos a ser asales como el miedo a perder el emmoción, sentimos la necesidad demiedo. Antes que nada reconocefestación de que estamos vivos. mores. Pero lo que no puedo perlice. Si estoy seguro de mi sueñlucha con tácticas que disminuyatan importante gobernar mi mienace finalmente mi valentía. l Po1 Véase Paulo Freire e Ira Shor,
SEÑAR algo que se encuentre fuera de mi miedo, ella lo implica. lamos del miedo debemos estar stamos hablando sobre algo muy o no es una abstracción. En se saber que estamos hablando de nto que me viene a la mente es iedo, llegamos a reflexionar soos respecto a nuestras opciones, entos y prácticas concretas que provocan el miedo. ás claridad sobre mi opción, sontivamente políticos y adjetivada en que reconozco que como ién entiendo mejor las razones ercibo cuánto tenemos aún por mocracia. Es que al poner en ue provoca de manera crítica la ariamente trabajamos contra al. Al cuestionar esos mitos taminante, puesto que ellos son exeología. altados por miedos concretos, tampleo o a no alcanzar cierta proe poner ciertos límites a nuestro emos que sentir miedo es maniNo tengo que esconder mis termitir es que mi miedo me paraño político, debo continuar mi an el riesgo que COITO. Por eso es edo, educar mi miedo, de donde or eso es que no puedo por un , Medo e ousadia, op. cit.
lado negar mi miedo y por el otrociso controlarlo, y es en el ejerciconstruyendo mi valentía necesaEs por esta razón que hay mieque nos avasalla, que nos paramiedo, que es el miedo que, gente, va siendo limitado, sometOtra virtud es la tolerancia. Sin bajo pedagógico serio, sin ella escrática auténtica; sin ella, la prácdice. La tolerancia, sin embargo, de quien juega eljuego del "hagaSer tolerante no significa ponerable, no es encubrir lo intoleradisfrazarlo. La tolerancia es la vcon lo que es diferente, a aprenlo diferente. En un primer momento parecasi como hablar de favor. Es cforma cortés, delicada, de aceptdeseada de mi contrario. Una muna convivencia que de hecho no tolerancia. Y la hipocresía es rancia es una virtud. Por eso mialgo que asumo. Como algo quhistórico, inconcluso, que estoy syen segundo lugar, con mi opcicómo podremos ser democráticocipio fundamental, la toleranciaes diferente. Nadie aprende tolerancia en uel cual no se hace democracia. Ede establecer límites, de principipor esto por lo que la tolerancialo intolerable. Bajo el régimen au
CUARTA CARTA 79 o abandonanne a él, sino que preicio de esta práctica donde se va aria. edo sin valentía, que es el miedo aliza, pero no hay valentía sin "hablando" de nosotros como tido y controlado. ella es imposible realizar un tras inviable una experiencia demotica educativa progresista se des no es una posición irresponsable amos de cuenta". erse en connivencia con lo intoleble, no es amansar al agresor ni virtud que nos enseña a convivir nder con lo diferente, a respetar ece que hablar de tolerancia es como si ser tolerante fuese una tar o tolerar la presencia no muy manera civilizada de consentir en me repugna. Eso es hipocresía, un defecto, un desvaloro La tolesmo si la vivo, debo vivirla como ue me hace coherente como ser siendo en una primera instancia, ón político-democrática. No veo os sin experimentar, como pri,na y la convivencia con lo que nos un clima de irresponsabilidad en El acto de tolerar implica el clima ios que deben ser respetados. Es a no es la simple connivencia con utoritario, en el cual se exacerba
80 CARTAS A QUIEN PRETENDE ENSla autoridad, o bajo el régimen no se limita, difícilmente aprenrancia requiere respeto, disciplpado de prejuicios sobre el sexo,ser tolerante si antes no vence sdiscurso progresista del prejuiciades un discurso falso. Es por estoigualmente intolerante, porque la verdad última y nada vale fuerada la seguridad de la que no se tolerantes si estamos inmersos edebe llevarnos a la negación de Me gustaría ahora agrupar laentre la paciencia y la impaciencia des que deben ser cultivadas poreducadoras progresistas. La capacidad de decisión de labsolutamente necesaria en su trhabilitación para decidir como latud de la decisión. Difícil en la mromper para optar. Ninguno decla otra, por un punto contra otrDe ahí que toda opción que sigutada evaluación en el acto de colos posibles polos, personas o potodas las implicaciones que ellaayuda a optar. Decisión es ruptura no siemprposible existir sin romper, por máUna de las deficiencias de una edecidir. Su indecisión, que los edulidad moral o como incompetendemocrática, sólo por ser democontrario, si no puede asumir spuede, en nombre de la democr
SEÑAR licencioso, en el que la libertad nderemos la tolerancia. La toleina, ética. El autoritario, empa, las clases, las razas,jamás podrá sus prejuicios. Por esta razón el do, en contraste con su práctica, o también que el cientificista es toma o entiende la ciencia como a de ella, pues es ella la que nos puede dudar. No hay cómo ser en el cientificismo, cosa que no la ciencia. decisión, la seguridad, la tensión y la alegria de vivir como cualidar nosotros si somos educadores y la educadora o del educador es rabajo formador. Es probando su a educadora enseña la difícil virmedida en que decidir significa cide a no ser por una cosa contra o, por una persona contra otra. ue a una decisión exija una mediomparar para optar por uno de osiciones. Yes la evaluación, con a genera, la que finalmente me re fácil de ser vivida. Pero no es ás difícil que nos resulte romper. educadora es la incapacidad de ucandos interpretan como debincia profesional. La educadora ocrática, no puede anularse; al sola la vida de su clase tampoco acia, huir de su responsabilidad
de tomar decisiones. Lo que no las decisiones que toma. El testcomo autoridad, dejándose caerfunesto que el de extrapolar los Hay muchas ocasiones en las qen la dirección de la democracialos alumnos después de analizar een los que la decisión a tomar ddora, no hay por qué no asumirLa indecisión delata falta de sesable a quien sea que tenga la reimporta si de una clase, de una faempresa o del Estado. Por su parte, la seguridad requridad política e integridad éticaque hago si no sé cómo fundamo si no tengo por lo menos algunqué lo hago y para qué lo hagoqué o de quién, en contra de quhaciendo o haré. Si esto no mehago hiere la dignidad de las peexpongo a situaciones bochornoinsensibilidad ética, mi cinismo mla tarea del educador, tarea quedisciplinada de actuar con la quecandos. Forma disciplinada quela competencia que la maestra vcreta y humildemente, sin alharcon el equilibrio con el que la -segura, lúcida, determinada-o Nada de eso, sin embargo, pdora le falta el gusto por la búsqNadie puede prohibirle que le por x razones. Es un derecho quemitir el derecho de los otros a
CUARTA CARTA 81 puede hacer es ser arbitraria en timonio de no asumir su deber r en la licencia, es sin duda más límites de su autoridad. que el buen ejemplo pedagógico, a, es tomar la decisión junto con el problema. En otros momentos ebe ser de la esfera de la educarla, no hay razón para omitirla. eguridad, una cualidad indispenesponsabilidad del gobierno, no amilia, de una institución, de una uiere competencia científica, claa. No puedo estar seguro de lo entar científicamente mi acción nas ideas de lo que hago, de por o, si sé poco o nada en favor de ué o de quién, hago lo que estoy conmueve para nada, si lo que ersonas con las que trabajo, si las osas que puedo y debo evitar, mi me contraindican para encarnar e exige una forma críticamente e la educadora desafía a sus edue tiene que ver, por un lado, con va revelando a sus alumnos, disracas arrogantes, y por otro lado educadora ejerce su autoridad puede concretarse si a la educaqueda permanente de la justicia. guste más un alumno que otro ue tiene. Lo que ella no puede es favor de su preferido.
82 CARTAS A QUIEN PRETENDE ENExiste otra cualidad fundameeducadora progresista y que exigdebe entregarse a la experienciciencia y la impaciencia. Ni la pciencia solitaria. La paciencia podora a posiciones de acomodacque niega su sueño democráticopuede conducir a la inmovilidadpor sí sola, por otro lado, puedvismo ciego, a la acción por sí mrespetan las relaciones necesariaLa paciencia aislada tiende a obobjetivos de la práctica haciéndolEn la impaciencia aislada, amenase pierde en la arrogancia de quiLa paciencia sola se agota en el puen el activismo irresponsable. La virtud no está, pues, en ningvir la permanente tensión entre cientemente paciente, sin que jamJunto con esa forma de ser y dse impone otra cualidad que veLa parsimonia verbal está implicsión entre paciencia e impaciencciencia dificilmente pierde, salvode lo que habla, raramente exponderado pero enérgico. Quipaciencia, apenas ahoga su legdiscurso flojo y acomodado. Qupaciencia tiende a la exacerbacdel paciente siempre es bien compdel impaciente en general va mmisma soportaría. Ambos discursos, tanto el muytoda disciplina, contribuyen a l
SEÑAR ental que no puede faltarle a la ge de ella la sabiduría con la que a de vivir la tensión entre la papaciencia por sí sola ni la impaor sí sola puede llevar a la educación, de espontaneísmo, con lo o. La paciencia desacompañada d, a la inacción. La impaciencia de llevar a la maestra a un actimisma, a la práctica en que no se as entre la táctica y la estrategia. bstaculizar la consecución de los la "tierna", "blanda" e inoperante. zamos el éxito de la práctica que ien se juzga dueño de la historia. uro blablá; la impaciencia a solas, guna de ellas sin la otra sino en vi ellas. Está en vivir y actuar impamás se dé la una aislada de la otra. e actuar equilibrada, armoniosa, ngo llamando parsimonia verbal. cada en el acto de asumir la tencia. Quien vive la impaciente pao casos excepcionales, el control trapola los límites del discurso ien vive con preponderancia la ítima rabia, que expresa en un uien por el contrario es sólo imción en su discurso. El discurso portado, mientras que el discurso más allá de lo que la realidad y controlado como el carente de la preservación del statu quo. El
primero por estar mucho más acir más allá del límite de lo soporEl discurso y la práctica beneven la clase hace pensar a los eduposible. Existe una paciencia cacurso nervioso, arrogante, incoestá empapado de inconsecuencEstos discursos no ayudan en candos. Existen además los que son exdiscursos pero de vez en cuandociencia pasan inesperadamentecreando en los demás un clima ddiscutiblemente pésimos. Existe un sinnúmero de madasí. De una licencia en la que el hpasan, al día siguiente, a un univtoritarias que dejan a sus hijos epalmente inseguros. La ondulacpadres limita en los hijos el equpara crecer. Amar no es suficienMe parece importante, reconbre las cualidades son incompletade vivir, corno una virtud fundamdemocrática. Es dándome por completo a lciertamente no significa, por unotro mitificar la vida- corno me ede vivir: Y es mi entrega a la alegtencia de razones para la tristezapara estimular y luchar por la alEs viviendo -no importa si condispuesto a superarlos-Ia humildtolerancia, la competencia, la capla ética, lajusticia, la tensión entre
CUARTA CARTA 83 cá de la realidad; el segundo por rtable. volentes del que es sólo paciente ucandos que todo o casi todo es asi inagotable en el aire. El disontrolado, irrealista, sin límite, cia, de irresponsabilidad. nada a la formación de los eduxcesivamente equilibrados en sus se desequilibran. De la pura pae a la impaciencia incontenida, de inseguridad con resultados indres y padres que se comportan habla y la acción son coherentes verso de desatinos y órdenes aue hijas estupefactos, pero princición del comportamiento de los uilibrio emocional que precisan nte, precisarnos saber amar. nociendo que las reflexiones sos, discutir un poco sobre la alJJgria mental para la práctica educativa la vida y no a la muerte -lo que lado, negar la muerte, ni por el entrego, con libertad, a la alJJgria gría de vivir, sin esconder la exisa en esta vida, lo que me prepara egría en la escuela. n deslices o incoherencias, pero sí dad, la arnorosidad, la valentía, la pacidad de decidir, la seguridad, e la paciencia y la impaciencia, la
84 CARTAS A QUIEN PRETENDE ENparsimonia verba~ como contribufOljar la escuela feliz. La escuelque no le tiene miedo al riesgo yinmovilidad. La escuela en la quen la que se crea, en la que se haaquÍ la escuela que apasionadamescuela que enmudece y me enmRealmente, la solución más fácla falta de respeto del poder púbantidemocrática es la acomodacinosotros nos instalamos. "¿Qué puedo hacer, si siempreo me llamen tía continúo sienddesatendida. Pues que así sea." más cómoda, pero también es lalucha, a la historia. Es la posiciónsin el cual negamos la dignidadtencia humana sin pelea ni connuestra conciencia. Negarlo es dnores de la experiencia vital y spreservación del statu qua. Por eso no veo otra salida queversidad de intereses no antagóneducadoras en defensa de sus ddocente, derecho a hablar, deretrabajo pedagógico, derecho a undedicarse a su permanente caprente, derecho a criticar a las autgadas -a lo que corresponde el dveracidad de sus críticas-, derechcoherentes, a no mentir para sob2 Véase Moacir Gadotti, Paulodiálogo e conflito, San Pablo, C
SEÑAR uyo a crear la escuela alegre, a la que es aventura, que marcha, y que por eso mismo se niega a la ue se piensa, en la que se actúa, abla, en la que se ama. Se adivina mente le dice sí a la vida, y no la mudece. cil para enfrentar los obstáculos, blico, el arbitrio de la autoridad ión fatalista en la que muchos de e ha sido así? Me llamen maestra do mal pagada, desconsiderada, Ésta en realidad es la posición posición de quien renuncia a la n de quien renuncia al conflicto d de la vida. No hay vida ni exisnflicto. El conflict02 hace nacer desconocer los mínimos pormesocial. Huir de él es ayudar a la e no sea la de la unidad en la dinicos de los educadores y de las derechos. Derecho a su libertad echo a mejores condiciones de n tiempo libre remunerado para pacitación, derecho a ser cohetoridades sin miedo de ser castideber de responsabilizarse por la ho a tener el deber de ser serios, brevivir. o Freire y Sérgio Guimaries, Pedagogia: Cortez, 1989.
Es preciso que luchemos para qreconocidos, respetados y encamchemos junto al sindicato y a vesectaria, de derecha o de izquierciso que luchemos como adminisbias endemoniadas de los retrógrtre los cuales algunos se juzgan ppara quienes la historia terminó
CUARTA CARTA 85 que estos derechos sean, más que mados. A veces es preciso que lueces contra él si su dirigencia es rda. Pero a veces también es prestración progresista contra las rarados, de los tradicionalistas -enrogresistas- y de los neoliberales, en ellos.
Quinta carta PRIMER DÍA DE CLASE Ahora me gustaría entrpero sí con espontaneidad, a unade vez en cuando se enfrenta lsino también la experimentadapuesta. No es que al escribir estayo la respuesta a los problemas o pero tampoco que crea no tenersultado de mi experiencia y de mSi al escribir, no sólo esta carta sla idea de que poseo la verdad cpicos discutidos, estaría traicionceso de conocimiento como socPor otro lado, si creyese no tenerción de quien se prepara paraquien ya está insertado en la práescrito el libro, por inútil. No poseo la verdad; este libroque ellas, provocando o desafiansus lectores, los comprometan ecomo campo de referencia su psión de la teoría que la fundaaquí. Jamás he escrito hasta hoyde que su contenido fuese degllectoras. Por eso es que en una
regarme, no con espontaneísmo a serie de problemas con los que a maestra, no sólo la inexperta , y a los que tiene que dar resa carta pase por mi ánimo tener dificultades que iré señalando, r una sugerencia útil para dar, remi conocimiento sistematizado. sino el libro mismo, me asaltara completa sobre los diferentes tónando mi comprensión del procial e inconcluso, como devenir. r nada que contribuir a la formaa asumirse como maestro y de áctica docente, no debería haber o contiene verdades y mi sueño es ndo las posiciones asumidas por en un diálogo crítico que tenga práctica, así como su comprenamenta y los análisis que hago y ningún libro con la intención utido por sus posibles lectores y a de las cartas he insistido tanto
88 CARTAS A QUIEN PRETENDE ENSen el indeclinable papel del lectgencia del texto. Hay algo más que me gustaríaITeré sobre los temas a tratar, en lamando, deberé retornar a algunmente. Me esforzaré para que estoredundante. Comenzaré por presentar la svez, se expone por entero a los aDifícilmente estará ese primetimidez o inhibiciones, principalmás que pensarse inseguros se eny se sienten alcanzados por el micir los trabajos ni de sortear las dpente, la situación concreta quede clase no tiene casi nada que vse acostumbraron a escuchar. Enrelación entre lo que escucharouna incertidumbre demasiado gconfusos. No saben cómo decidiDe hecho, el miedo es un deredeber de educar, de asumirlo pano huir de él, es analizar su razóntre lo que lo causa y nuestra capmiedo es no esconderlo, solameA lo largo de mi vida nunca ha mí mismo y a mis sentimientostos límites. En una situación comexpresión de una falsa seguridadtan disimulador revela nuestra dnuestro sentimiento. Lo mejor esestamos sintiendo en una demosy limitados. Es hablarles sobre eno puede ser negado a la figurdora. Así como el educando, e
SEÑAR tor en la producción de la inteli aclarar: en el trayecto que rec<r as idas y venidas en que los voy t<r nos de los ya referidos anterioro resulte esclarecedor en lugar de situación de quien, por primera alumnos. r día libre de inseguridades, de lmente si la maestra o el maestro ncuentran realmente inseguros, iedo de no ser capaces de condudificultades. En el fondo, de ree ella o él enfrentan en el salón er con los discursos teóricos que n ocasiones incluso existe alguna on y estudiaron, pero los asalta grande que los deja aturdidos y r. echo más al que corresponde el ara superarlo. Asumir el miedo es n de ser, es medir la relación enpacidad de respuesta. Asumir el nte así podremos vencerlo. e perdido nada por exponerme , evidentemente dentro de ciermo ésta, creo que en lugar de la d, en lugar de un discurso que de debilidad, lo mejor es enfrentar s decirles a los educandos lo que stración de que somos humanos el propio derecho al miedo, que ra del educador o de la educaellos tienen derecho de tener
miedo. El educador no es un sersentimiento y emoción como elque lo contraindica para ser edchar para sobreponerse al miedoEl miedo de cómo se va a salir admuchas veces frente a alumnos yla inseguridad del maestro novaHablando de su miedo, de su lado va haciendo una especie dcontrol del miedo, y por el otro seducandos. En vez de tratar de eautmtarios fácilmente reconocibllo manifestó con humildad. Hably se mostró como ser humano.aprender con los educandos. Es eria de la educadora frente a losmiedo requiere de ella la paz que bién requiere una profunda conen los otros y una opción, vivida ccia. Una educadora elitista, autormocracia presenta síntomas de dpulares comienzan a llenar las entenderá la humildad de asumirbardía. En realidad, el hecho dedel proceso para transformarlo eOtro aspecto fundamental reperiencias docentes de las jóvende formación, si no lo hacen, dcitación de las estudiantes normclase como si fuera un texto parprendido. Lajoven maestra debe estar atmovimientos de los alumnos, a lmirada sorprendida, a la reaccióeste o aquel alumno o alumna.
QUINTA CARTA 89 r invulnerable. Es tan gente, tan l educando. Frente al miedo, lo ducador es la incapacidad de luo, y no el hecho de sentirlo o no. elante en el primer día de clase, ya experimentados que adivinan to, es por demás natural. inseguridad, el educador por un de catarsis indispensable para el se va ganando la confianza de los esconder el miedo con disfraces les por los educandos, el maestro lando de su sentimiento se reveló . Testificó también su deseo de evidente que esta postura necesas educandos y en función de su le otorga la humildad. Pero tamnfianza -no ingenua sino críticacoherentemente, por la democraitaria, de esas para quienes la dedeteriorarse cuando las clases p<r calles con sus protestas, jamás r el miedo, a no ser como una coe asumir el miedo es el comienzo en valentía. elacionado con las primeras exnes maestras es que las escuelas deberían estar atentas a la capamalistas para la "lectura" de la ra ser descifrado, para ser comtenta a todo, a los más inocentes la inquietud de sus cuerpos, a la ón más agresiva o más tímida de
90 CARTAS A QUIEN PRETENDE ENSCuando la inexperta maestra en zonas periféricas de la ciudadres, el lenguaje, la prosodia, la stica, todo esto le resulta tan coasusta. Sin embargo, es preciso sus alumnos, su prosodia, sus guy a sus colegas, las reglas con latodo esto forma parte de su idenun elemento de clase. Y todo esto pio educando, reconociéndose dederecho de decir "menas gente", tical dominante por la que debe Una buena disciplina intelectura" de la clase como si fuese maestra el hábito, que se transfobligación, de hacer fichas diarines de comportamiento, con anoficado alIado, con gestos que nocariño o de rechazo. Y por qué ndos una especie de juego en el qnio del lenguaje, hagan sus obsemaestra, de su modo de hablar, tamiento de sus colegas, etc. Capecie de seminario de evaluaciódeberían ser profundizadas y puSi cuatro maestras de una misun trabajo como éste en sus clasobtendría en materia de crecimilos alumnos y las maestras. He aquí una observación impopara la lectura de textos necesitamres de trabajo como diccionariostambién parn la "lectura" de las clprecisamos instrumentos menosejemplo, observar muy bien, comp
SEÑAR de clase media asume su trab~o d, los gustos de la clase, los valosintaxis, la ortografía, la semánontradictorio que le choca y la que ella sepa que la sintaxis de ustos, su forma de dirigirse a ella as que juegan o pelean entre sí, ntidad cultural, a la que jamás falta debe ser acatado parn que el proemocráticamente respetado en su pueda aprender la razón grama decir "menos gente". tual para este ejercicio de "lec un texto sería la de crear en la formase en gusto y no en pura as con el registro de las reacciootaciones de las frases y su signio sean claramente reveladores de o, sugerir también a los educanue ellos, en función de su domiervaciones sobre los gestos de la de su humor, sobre el comporada quince días se haría una esón con ciertas conclusiones que uestas en práctica. sma escuela consiguiesen hacer ses, podemos imaginar 10 que se iento en todos los sentidos entre ortante que debe ser realizada. Si mos ciertos instrumentos auxilias de varios tipos y enciclopedias, lases, al igual que PaJa los textos, fáciles de usar. Precisamos, por parar muy bien, intuir muy bien,
imaginar muy bien, liberar muy bieotros pero no demasiado en lo qumos ejercitar la capacidad de obsmos. Pero el registrar no se agotamenores lo observado tal comoarriesgarnos a hacer observacionno debemos, sin embargo, prestaterial debe ser siempre estudiadolo produce y por los alumnos de reestudio que se haga se les van hciones mediante el diálogo con "clase como texto" va adquirienpor sí misma y por la educadora.sión actual abarca la reproduccique puede llevar a la clase hasta del conocimiento del conocinúeNo temer a los sentimientos, trabajar con ellos con el mismo ra una práctica cognoscitiva integy abiertos a la comprensión de ldatos y los objetos en la comprenpuede escapar de la tarea docetura" de su clase, con la que mpráctica docente no se limita sólos contenidos. Yaún más, que contenidos no puede prescindlas condiciones sociales, culturade los educandos. Yes este conocimiento críticolo que explica, más que el dramvive un sinnúmero de ellas y de econ la muerte mucho más que pasa a ser casi un simple pretext"¿Acostumbras soñar?", pregutelevisión a un niño de diez años
QUINTA CARTA 91 en nuestra sensibilidad, creeren los ue pensamos de los otros. Precisaservar registrando lo que observaa en el puro acto de fijar con poro se nos dio. También significa es críticas y evaluadoras a las que ar aires de certeza. Todo este ma y reestudiado por la maestra que su clase. A cada estudio y a cada haciendo ratificaciones y rectifica los educandos. Cada vez más, la do su "comprensión" producida . Y la producción de la comprenión de la comprensión anterior, un nuevo conocimiento, a través nto anterior de sí misma. a las emociones, a los deseos, y respeto con que nos entregamos grada con ellos. Estar prevenidos as relaciones entre los hechos, los nsión de la realidad. Nada de eso ente de la educadora en la "lecmanifiesta a sus alumnos que su ólo a la enseñanza mecánica de la necesaria enseñanza de esos dir del conocimiento crítico de ales y económicas del contexto o del contexto de los educandos matismo, la tragedia con que conllos. Tragedia en la que conviven con la vida, y en la que la vida to para morir. untó cierta vez un periodista de s, trabajador rural, en el interior
92 CARTAS A QUIEN PRETENDE ENSde San Pablo. "No", le dijo el niñ"yo sólo tengo pesadillas". El mundo afectivo de ese sinroto, casi deshecho, vidriería heniños precisan maestras y maestrtes y amorosos, y no simples tíos No hay que tenerle miedo al necesidad afectiva de los seres amados y las mal amadas entienun quehacer de insensibles, llenoque se vacían de vida y de sentimCreo, por el contrario, que lapuesto a las clases populares brvado con que son maltratados lucha política por el cambio radNada de esto es fácil de realizalos lectores y a las lectoras la imppara cambiar el mundo. Querer ciente. También es preciso saber lo que implica aprender a saber ladecuadas y coherentes con nuesno me parece posible es hacer narribles diferencias que nos marcahacer el mundo, nuestro mundoqué distinguir entre acciones mque se pueda hacer con competecia, en la dirección de sumar enerdesamor, del egoísmo, de la maltido, es tan válida Y necesaria la puna fábrica, explicando la razón dla madrugada y frente a los portpensable es la práctica docente dede la periferia habla a sus alumnoidentidad cultural. El líder operamaestra en el salón de clase, amb
SEÑAR ño sorprendido por la pregunta, nnúmero de niños es un mundo echa añicos. Por eso mismo esos ros profesionalmente competen y tías. cariño, no hay que cerrarse a la impedidos de ser. Sólo los mal nden la actividad docente como os de racionalismos a un grado tal mientos. a sensibilidad frente al dolor imrasileñas por el desinterés mal nos empuja, nos estimula a la dical del mundo. ar, y a mí no me gustaría darles a presión de que basta con querer es fundamental, pero no es sufi querer, aprender a saber querer, luchar políticamente con tácticas stros sueños estratégicos. Lo que ada o muy poco delante de las ten. Yen materia de construir para o, menos malo, no tenemos por odestas o retumbantes. Todo lo encia, lealtad, claridad, persistenrgías para debilitar las fuerzas del dad, es importante. En este senpresencia de un líder sindical en de ser de la huelga en marcha en ones de la empresa, como indise una maestra que en una escuela os sobre el derecho a defender su rio en el portón de la fábrica y la bos tienen mucho que hacer.
Siento una imperiosa necesidami idea pretender reducir la práesfuerzo simplemente político ppuede haber una enseñanza demismos lo fuesen todo. Es necesario que la maestra o ecreativa su imaginación, obviameesto desde el primer día de claseimportancia de la imaginación ecuriosidad y a la inventiva del mistura sin la cual no crearíamos. Lavolando o caminando o corriendmientos del cuerpo, en la danza, ecritura, desde el mismo instante garabato. En la oralidad y en la reproducen dentro de su cultura. Laños posibles o imposibles siemprlarla en los educandos, usarla enque ellos sueñan. ¿Por qué no pode clase una parte de la escuela cocutir la imaginación o los proyeccandos los obstáculos concretos, mento insuperables, para la realqué no introducir conocimientostamente se hayan relacionado c¿Por qué no enfatizar el derecho sueño? Porque la imaginación quecesario de la libertad tiene que ennarias que piensan que la libertadexclusivo. Al fin y al cabo es precinación no es ejercicio de gente dvive en el aire. Por el contrario, al condicionados precisamente por niño imagina una escuela alegre la libertad y la alegría.
QUINTA CARTA 93 ad de decir que está muy lejos de áctica educativa progresista a un artidario. Lo que digo es que no contenidos como si éstos en sí el maestro dejen volar de manera ente en una forma disciplinada. Y e, demostrando a sus alumnos la en nuestras vidas. Ésta ayuda a la smo modo que impulsa a la aven imaginación naturalmente libre, do suelta. En el uso de los movien el ritmo, en el dibujo, en la esen que la escritura es preescritura, petición de los cuentos que se rea imaginación que nos lleva a suee es necesaria. Es preciso estimun el "diseño" de la escuela con la oner en práctica dentro del salón on la que sueñan? ¿Por qué al disctos no les subrayamos a los edu aunque algunos sean por el moización de su imaginación? ¿Por s científicos que directa o indireccon pedazos de su imaginación? a imaginar, soñar, y luchar por el e se entrega al sueño posible y nenfrentarse con las fuerzas reacciod les pertenece como un derecho iso dejar bien claro que la imagidesconectada de la realidad, que imaginar alguna cosa lo hacemos la falta de lo concreto. Cuando el y libre es porque la suya le niega
94 CARTAS A QUIEN PRETENDE ENSAntes de abandonar Recife le"de cordel"· en la que los poetarencias de su contexto. Nunca me olvido de uno de apostre de más de mil metros dede un distrito se daba un banquuna imaginación loca, sino la brienta. El sueño que tomaba fonbastante abundante, era la exprePensemos ahora en una clase dora, sensible e inteligente de ladiálogo un sistema de principioplias, que regulasen la vida en grgunos principios demasiado rígesta "media constitución" se apoposibilidad de cambiar el sistemyoría. Naturalmente habría mecionamiento de las reglas, peromente democrático. En una socrobusta tradición autoritaria, escaminos democráticos para el ela libertad y la autoridad con lonos lleva hasta el "dejemos toqueda", o al autoritarismo todociabilidad, de la imaginación, dseos, del miedo, del valor, del amde la sexualidad, del conocimiede hacer una "lectura" del cuerlas interrelaciones que componLectura del cuerpo con los mente, rompiendo dicotomías, r>1< Literatura "de cordel", en Braen los puestos callejeros. [T.)
SEÑAR eí varios ejemplares de literatura as explotaban justamente las caaquellos libros que describía un e altura con el que la población uete. No era lo que llamaríamos locura de una población hamnna en la poesía, de una manera esión de una falta bien concreta. que, con la presencia coordinaa maestra, imaginase a través del os disciplinarios, de reglas amrupo, posiblemente hasta con algidos. La puesta en práctica de oyaría en un principio básico: la ma de reglas por régimen de macanismos ordenadores del funo todo con un gusto decididaciedad como la nuestra, de tan de vital importancia encontrar establecimiento de límites para os que evitemos la licencia que odo como está para ver cómo poderoso. La cuestión de la sode los sentimientos, de los demor, del odio, de la pura rabia, ento nos conduce a la necesidad rpo como si fuese un texto, en nen su todo. educandos, interdisciplinariarupturas inviables y defonnantes. asil, es la literatura popular que se vende
Mi presencia en el mundo, conmi conocimiento entero de mí nozca en esta entereza, tanto mciendo historia, de sabenne reciendo historia y siendo hecho pcon el mundo, la "lectura" de motro ser humano implica la lectuel espacio de la clase, que albergsiones, los deseos y los sueños dedebe constituirse en objeto de corno enfatiza Madalena Freire Wque se extiende al del recreo, al dal de toda la escuela. Queda claro el absurdo del adetennina que todos esos espacirecho a las autoridades escolaresy no sólo porque son gente adadulta las cocineras, los cuidadque no son más que simples servpertenecen, corno no les pertenelos educandos estuviesen apenasEs preciso que la escuela progpaz, repiense toda esta cuestión consciente y el mundo. Que reveadel mundo, en cuanto es oroducimismo, pero también por los cuenes con él. Creo q'le de esta comanera de entender lo que es que es conocer, de la que Vygots1 Merleau Ponty, Fenomenología dEconómica, 1957. 2 Madalena Freire Weffort, en
QUINTA CARTA 95 n el mundo y con los otros implica mismo. Y cuanto mejor me coayores posibilidades tendré, haehecho por ella. Y porque hapor ella, corno ser en el mundo y mi cuerpo corno la de cualquier ura del espacio.l En este sentido, a los miedos, los recelos, las ilu las maestras y de los educandos, "lectura" de aquélla y de éstos, Weffort.2 Un espacio de la clase de las inmediaciones de la escuela, autoritarismo cuando concibe y ios escolares pertenecen por des, a los educadores y educadoras, dulta, pues también son gente dores, los agentes de seguridad, vidcms de esos espacios que no les ecen a los educandos. Es corno si s en ellos y no con ellos. gresista, democrática, alegre, ca de las relaciones entre el cuerpo a la cuestión de la comprensión ida históricamente en el mundo erpos conscientes en sus interaccioomprensión resultará una nueva enseñar, lo que es aprender, lo sky no puede estar ausente. dR la percepciim, México, Fondo de Cultura plática con el autor.
Sexta carta DE LAS RELACIONES ENTEDUCANDOS A continuación paso a claciones entre la educadora y locuestión de la enseñanza, del apcer-enseñar-aprender, de la autotura, de la escritura, de las virtuddad cultural de los educandos yTodas estas cuestiones están inceducadora y los educandos. Considero el testimonio como unente de la educadora progresiscomo la mejor manera de llamarla validez de lo que se propone, lora, hacia la firmeza en la lucha, elas dificultades. La práctica educación coherente entre lo que la maes un desastre como tal. ¿Qué es 10 que se puede esperardos, de una maestra que protesta ctad por parte de la dirección de la ecena injuriosamente la libertad deplano humano ninguna explicacidar nada. No se puede afirmar qunecesariamente se vuelvan apático
TRE LA EDUCADORA Y LOS centrarme en el análisis de las reos educandos. Éstas incluyen la prendizaje, del proceso de conooridad, de la libertad, de la lecdes de la educadora, de la identiy del debido respeto hacia ella. luidas en las relaciones entre la un "discurso" coherente y permata. Intentaré pensar el testimonio r la atención del educando hacia hacia el acierto de lo que se vaen la búsqueda de la superación de ativa en la que no existe una relaestra dice y lo que la maestra hace r, para la formación de los educancontra las restricciones de su liberescuela, pero al mismo tiempo cere los educandos? Felizmente, en el ón mecanicista es capaz de diluciue los educandos de tal educadora s o vivan en permanente rebelión.
98 CARTAS A QUIEN PRETENDE ENPero sería mucho mejor para elljante diferencia entre lo que se diEntre el testimonio de deciry el deporque tiene o puede tener efecpeor para la fonnación del educación entre hacer y decir tiende a nSi hoy ella afinna algo, él espera lpróxima contradicción. Yeso corcreando de sí misma y revelando Los niños tienen una sensibilimaestra hace exactamente lo opque digo y no lo que hago" es uncontradicción y la incoherencia. lo que se dice y que se contradicecompleto. A veces lo que se dice que lo defiende de la hipocresía contrario. Pero precisamente popierde mucho de su fuerza. Quiebien puede decirse a sí mismo:pero al mismo tiempo se niega fuese realmente buena, no sería Una de las cosas más negativasla relación entre la educadora y ¿Y qué decir de la maestra quedad, vacilación, inseguridad endos, que jamás se asume como aMe recuerdo adolescente, y piesenciar la falta de respeto por sí mfesores revelaba al ser objeto de bnos sin mostrar la menor capacidera la segunda de la mañana y édonde la maldad de algunos adogarlo, para maltratarlo. Al tennindar la espalda al grupo Y encaminestrepitosa caería sobre él, pesada
SEÑAR os que no se les impusiera semeice y lo que se hace. e hacer, el más fuerte es el de hacer, ctos inmediatos. Sin embargo, lo ando es que frente a la contradicno creer lo que la educadora dice. a próxima acción para detectar la rroe el perfil que la educadora va a los alumnos. dad enonne para percibir que la puesto de lo que dice. El "haz lo n intento casi vano de reparar la "Casi vano", porque no siempre e con lo que se hace se anula por tiene en sí mismo una fuerza tal de quien aun diciéndolo hace lo or estar siendo dicho y no vivido en ve la incoherencia en proceso, : "Si esta cosa que se proclama tan fuertemente en la práctica sólo dicha sino vivida". s en todo esto es el deterioro de los educandos. e constantemente testifica debili sus relaciones con los educanautoridad en la clase? enso en lo mal que me hacía premismo que uno de nuestros proburlas de gran parte de los alumdad para imponer orden. Su clase l entraba ya vencido en el salón, olescentes lo esperaba para fustinar su remedo de clase, no podía narse hacia la puerta. La gritería a y áspera, y eso debía congelarlo.
Desde el rincón del salón donde minuido, retrocediendo hasta la pdesaparecía envuelto en su insopGuardo en mis memorias dehombre flaco, indefenso, pálidode aquellos jóvenes que hacían dal miedo de perder el empleo, elMientras presenciaba la ruinacon convertirme en maestro, megaría así a la negación de mi prodel maestro autoritario, arroganttima, ni la inseguridad y la comque este profesor exhibía. Otro testimonio que no debe los alumnos es el de la permanencia, de la libertad, del derecho a de los más débiles sometidos a laTambién es importante, en este emles a los alumnos la belleza que etética se dan la mano. Que no se nas de inmensa pobreza, de profhacer esas cosas. Las experiencias tres años la maestra Madalena F. blo, donde ella se convirtió plenamás que en cualquier otro conteesto fue posible. Ella prepara ahoriencias en un ámbito carente dey nuestro saber de clase considemuchos otros elementos que ese ciertamente contará y analizará lahe hablado en un texto míol y qu1 "A1fabetizac;ao como elementcia pronunciada en BrasiliaUNESCO y el Ministerio de Edu