151 151 Ejercicios de modulación. Se comienza con ejercicios de modulación que se adaptan a las características de la familia, teniendo en cuenta la edad del miembro más joven. Cuando intervenimos con el protocolo AAF se comienza con ejercicios conjuntos de regulación familiar. Una vez que nos hemos hecho una idea del nivel de energía del grupo y su regulación, se inicia la intervención con ejercicios más activantes o relajantes, según el caso. Si se precisa activación podemos comenzar saltando, moviéndonos y llevando la energía a las zonas más activas como manos y piernas; podemos ir simulando e intercambiando la posición y la tonicidad de un espagueti cocido y de uno sin cocer, o sentirnos pulpos gelatinosos o corales. Posteriormente pasaríamos a ejercicios más relajantes y de contacto entre el grupo. Se informa de cómo los ejercicios que van a realizar les van a ayudar a sentirse mejor, que los pueden realizar con los ojos cerrados o semi cerrados y que pueden tocar la mano de mamá o papá o sentarse sobre sus piernas. Se busca propiciar un contacto con la respiración, proponiendo diferentes ejercicios de respiración a modo de juego. Los ejercicios propuestos modulan la respiración. A través de la respiración diafragmática se estimula la rama más madura del nervio vago, el vago ventral mielinizado, se ralentiza el ritmo cardiaco y se calma el cuerpo. Este estado posibilita la interacción y el interés social. Estos ejercicios u otros similares ayudan a crear un espacio emocional compartido de simpatía empática, una resonancia entre estados que se acompañan y una calma y seguridad grupal. Mediante la respiración se facilita la regulación y se propician las interacciones “Cara Cara” que regulan los estados, en especial en familia.
152 152 Estos son algunos ejemplos, adaptables en cada caso a las características y edades de los miembros de la familia. Se pueden ir alternándolos en las diferentes sesiones, caso de aplicar el protocolo más de una vez. Caricias con la brisa: Realizar un corrito entre toda la unidad familiar poniendo las manos al centro como si fueran las velas de un pastel y soplar despacito. Soplando a través de las pajitas: Se utilizan unas pajitas para que la exhalación se realice a través de ellas. Danzando entre todos con la respiración: Se tumban o se sientan en círculo y ponen en cadena la mano sobre el abdomen del que tienen al lado, a la vez que van acompasando la respiración. Se cogen en corro de las manos y se van hacia atrás en la inhalación levantando las manos como si inflaran la tela de un paracaídas. Al exhalar bajan las manos y se acercan hacia el centro como si plegaran la tela. En este preámbulo de la Fase 2 podemos introducir el lugar seguro o facilitar un estado de relajación progresivo con el ejercicio de los cuatro elementos. La secuencia de los 4 Elementos Tierra-Aire-Agua-Fuego está pensada para dirigir la atención de forma ascendente por el cuerpo desde los pies, pasando por el estómago y pecho, la garganta y boca y llegar hasta la cabeza, mientras se utiliza la imaginería mental. Se les invita a seguir las siguientes instrucciones: conectad con la tierra a través de vuestros pies y sentiros enraizados y seguros, sentid cómo la respiración se va acompasando, a medida que respiráis más lentamente, en cada inhalación sentid los pies en contacto con la tierra, sentid el arraigo de esa seguridad. Antes de pasar al nuevo elemento se repasa brevemente el anterior. Una vez que percibís con nitidez la seguridad en los pies sobre la tierra, id subiendo por el cuerpo e imaginad y conectad con
153 153 el aire del entorno, que penetra en el cuerpo a través de la respiración. Sentid la respiración en abdomen y pecho mientras inhaláis y exhaláis lentamente, permitid el balanceo del abdomen; se infla al inhalar, se desinfla al exhalar. Sentid como el aire entra y sale lentamente por la nariz, mantened la atención en la respiración y permitid que el contacto con el aire os vaya centrando. Continuad sintiendo la seguridad a través de los pies sobre la tierra, así como la atención mientras respiras y percibes el aire. Imaginad el agua, el agua que hay en nosotros, las gotas de agua que producimos con la saliva. Llevad la atención a la garganta y a la boca y producid saliva. Podéis imaginar que tenéis un gajo de limón en la boca, que saliváis y a medida que lo hacéis sentís que aumenta la calma. Cuando estamos estresados la boca se seca, conforme salivamos la calma aumenta. Sentid que aumenta la seguridad en vuestros pies sobre la tierra; así como el centramiento mientras respiráis y sentís el aire acompasadamente en el abdomen, a la vez que percibís cómo aumenta la calma al sentir el agua de la boca y salivar más y más. Imaginad una luz o el resplandor del fuego mientras lleváis la atención a la cabeza, y al respirar imaginad que la cabeza y la mente se calman, se pacifican. Podéis evocar un recuerdo agradable, el lugar seguro, una experiencia que os haga sentir bien con vosotros mismos y con los demás. O, previamente, que los padres proporcionen un recuerdo familiar agradable, para después evocar esa experiencia común y grupal. Se puede crear una pulsera con piedritas que recogen y evocan cada sensación o pueden realizar un dibujo que englobe cada elemento y sus percepciones agradables. Tras la sesión, se los
154 154 pueden llevar a casa para ser utilizados como ancla evocadora de la experiencia de calma y seguridad alcanzada. Se puede incluir tanto en la pulsera como en el dibujo un elemento que recoja la unión familiar, que están todos juntos acompañándose ante las dificultades y que cuentan con el apoyo y el amor que hay entre ellos. Estos aspectos positivos relacionales también pueden ser incluidos en la pulsera, dibujo o elemento de anclaje. La pulsera u otro elemento fácil de llevar como un colgante o una piedrita decorada portada como un llavero pueden ser acariciados en los momentos de estrés y así facilitar la regulación emocional, ya que, a través del contacto, ayudan a evocar y conectar con la experiencia regulatoria obtenida durante la sesión. Al terminar preguntamos si se sienten mejor, igual o peor, mediante el lenguaje submarinista. De esta forma tomamos contacto con la fragilidad del sistema familiar y de sus miembros de manera individual y grupal simultáneamente. El inicio a través de ejercicios de modulación nos permite propiciar contacto, regulación y juego satisfactorio entre todos, de forma que aumente la cohesión del grupo. A continuación, pasamos a la desensibilización de la situación familiar adversa. Si en la familia hubiera niños menores de tres años elaboramos una historia sencilla que recoja una descripción breve de la situación que esté ocurriendo, adaptada al lenguaje infantil. Los miembros de la familia se realizan el tapping unos a otros, en corro, a modo de juego, alterándolo con el abrazo de la mariposa. Se realizan los mismos ejercicios de apertura y cierre. Como el protocolo AAF está pensado para ser realizado en un contexto familiar donde lo frecuente es que parte de sus
155 155 miembros sean menores, se implementa utilizando el dibujo a modo de expresión de lo que va llegando internamente a cada participante. Además, el dibujo ayuda a focalizar la atención, dado que los menores no se dispersan cuando un dibujo ocupa toda su atención. A los niños en general les resulta más fácil expresar y proyectar su experiencia interna mediante representaciones graficas. Nos ayudaremos de los dibujos para facilitar la atención y focalizarlos. Damos las siguientes instrucciones: • “El ejercicio a va a consistir en pasar una película en la pantalla o la televisión de la mente. Esa película, se pasas a una velocidad rápida, muy rápida. Comienza con el inicio de las noticias de la situación difícil o estresante, hasta ahora mismo. Se puede hacer con ojos cerrados o abiertos.” Se realiza EB durante el pase de la película. Al terminar, dejad descansar las manos sobre las piernas. • Respetamos el ritmo de los más pequeños y alentamos a terminar si fuera necesario. Cuando todos hayan finalizado, se les dice “De toda esa película, por favor escoged la parte más dolorosa o más difícil.” • “Ahora cerrad los ojos (favorece el centramiento) y observad qué emociones y sensaciones corporales os provoca EN ESTE MOMENTO ese recuerdo elegido.” • “Llevad esa emocionalidad QUE HA SURGIDO desde la cabeza o el corazón a la mano. Y ahora abrid vuestros ojos, tomad uno o varios lápices y DIBÚJADLO en el primer folio. En función de los recursos utilizaremos el mismo folio dividido y recortado en cuatro parte o folios diferentes para cada dibujo. • Cuando la mayor parte de los participantes han terminado
156 156 de dibujar: “id dejando las pinturas y bajad las manos a vuestras piernas ... mirad vuestro dibujo; CONECTAD CADA UNO CON LO QUE ESTAIS SINTIENDO Y VOLTEAD EL DIBUJO”. “Dejad las pinturas a un lado y haced el Abrazo de la Mariposa mientras observáis qué surge ... sin rechazarlo, sin querer que se vaya, sin juzgarlo y sin tratar de cambiarlo ... Cuando CADA UNO SINTAIS EN VUESTRO CUERPO que ha sido suficiente bajáis de nuevo las manos a las piernas.” • Cuando la mayor parte de los participantes han terminado se les pide: “Ahora observad como estáis y realizar un segundo dibujo en el segundo folio; algo que está relacionado con lo que estáis viviendo ahora mismo”. “Sin pensar, lo primero que os venga”. • Cuando la mayor parte de los participantes han terminado: “Dejad de nuevo las pinturas a un lado, voltead el dibujo (para no tener presente esa última representación y propiciar que surgan otras nuevas) y haced el Abrazo de la Mariposa mientras observáis qué surge ... sin juzgarlo y sin tratar de cambiarlo ... Cuando SIENTAIS EN VUESTRO CUERPO que ha sido suficiente bajad las manos a las piernas.” • Se repite la serie 3 o 4 veces, cuanto más pequeños son los niños, realizamos menos series par no cansar su atención • El ritmo y duración de los sets se adapta al niño más pequeño. Se comprueba el nivel de malestar, se vuelve a usar el lenguaje del submarinista.
157 157 Recursos • Se les pide que piensen en un recurso que les esté ayudando en estos días, una persona, un amigo, una mascota, un recuerdo, una actividad que les gusta. “Notad, donde sentís en el cuerpo ese recurso”. • Observad como os sentís y realizad un dibujo relacionado con el recurso, en el último folio. • Cuando la mayor parte de los participantes han terminado: • “Dejad las pinturas a un lado y haced el Abrazo de la Mariposa mientras observáis que surge mientras pensáis en el recurso... • Se realizan uno o dos sets más cortos y lentos, de 10 a 15 tandas. • Si tienen la madurez adecuada pueden poner palabras al recurso, (se busca una palabra para anclarlo, y hacemos el segundo set del abrazo de la mariposa) • Compartir los recursos, se comparten los recursos a nivel familiar • Pueden ver si algún recurso compartido les sirve o les podría servir. Si es así, se les indica que pueden imaginad que ese recurso les ayuda y realizan un nuevo dibujo en el anverso de la última hoja relacionado con el recurso que han elegido de otro miembro de la familia. Al finalizar, se les indica que dejen las pinturas a un lado y realizan de nuevo el abrazo de la mariposa y se les pide que observen que surge. • Se comprueba si ha cambiado el nivel de activación. • Se pregunta si están mejor, igual o peor que al principio. Lo pueden indicar con el dedo hacía arriba, mejor; al medio, igual; o peor hacia abajo. En la intervención grupal podemos observar cómo, aquel miembro de la familia que más se abre en mental y corporalmente facilita, de algún modo, la apertura grupal, y que el miembro que sustenta más dificultades supere el obstáculo de la evitación. Las oleadas emocionales se sortean conjuntamente, se sostienen
158 158 en miradas y guiños, los más pequeños pueden correr al refugio de las piernas y brazos de mamá o papá para proseguir, desde ese paraguas seguro, su propia andadura. Al mismo tiempo, se crea un espacio emocional compartido de simpatía empática que redunda en un respeto del proceso individual de cada uno y en una resonancia entre estados que se acompañan. Escaneo corporal A continuación se pasa al escaneo corporal. Se les dan las siguientes instrucciones: “Cerrad los ojos y mirad, observad vuestro cuerpo desde la cabeza a los pies. Descubrid si sentís alguna sensación agradable o desagradable, identificarla haced el Abrazo de la Mariposa mientras lleváis la atención a lo que surge, sin juzgarlo y sin tratar de cambiarlo. Cuando SINTAIS EN VUESTRO CUERPO que ha sido suficiente podéis dejad las manos sobre las piernas” Cierre: recursos regulatorios. Se cierra con ejercicios que movilizan el cuerpo y ayudan a soltar la tensión, pudiendo acabar con un ejercicio de relajación guiada. Los ejercicios de cierren pretenden generar una situación de alegría grupal, donde se comparte la satisfacción del juego. Se busca alanzar una sintonía y resonancia emocional positiva entre todos los miembros de la familia, donde unos y otros se alegran por el bienestar alcanzado por cada uno de ellos. Recursos regulatorios de cierre. Juego del sana-sana simbólico en el corazón del niño. El adulto sitúa la mano en el corazón del niño y canta una canción de cura- cura propia de su país, para transmitir que están presentes para cuidarlos. Soltar la harina o el polvo. El terapeuta muestra como soltar la harina o el polvo realizando él/ella la sacudida física, el
159 159 temblor, las sacudidas alternativas en las extremidades, así como masajear o como dar ligeros golpecitos. Tuis del Pollo. El terapeuta simula un baile de twist cómico, la idea es distender y generar risa. Relajación, rayo de luz al finalizar. Imaginan un sol radiante y que sus rayos van cubriendo lentamente todo su cuerpo. Terminan sintiéndose soles, estrellas que pertenecen al mismo universo y que sus rayos se tocan, extendiendo sus manos y piernas. Cuevita del lugar seguro. Crean un pañuelo común atando chaquetas, una especie de paraguas, o tienda donde se refugian y se sientes acompañados, juntos. En función de los materiales disponibles, se puede usar un pareo, manta, sabana, un paracaídas, etc. Se valora si se cierra con un abrazo de grupo. Se comprueba si ha cambiado el nivel de malestar. Se pregunta si están mejor, igual o peor que al principio, lo pueden indicar con el dedo hacía arriba, al medio o hacia abajo. Si alguno de los participantes se siente peor que al inicio de la sesión se le dedicara un tiempo individual, donde se llevara la atención al malestar y se realizarán varios sets de estimulación bilateral hasta que vaya descendiendo la activación, si no descendiera se valorara una intervención individual. Se les recomienda realizar los ejercicios aprendidos durante la sesión, hasta el próximo encuentro. El ejercicio de la respiración, o los cuatro elementos, andar, balancearse cuando se sientan muy activados o preocupados, el ejercicio de soltar el polvo, la relajación del rayo de luz, etc. Pueden ir acompañados o no del Abrazo de la Mariposa
160 160 Se les invita a seguir estimulando el vago ventral a nivel familiar mediante festejos con comidas que les resulte a todos atractivas, movimiento, deporte sin competición y juegos satisfactorios que involucren el cara a cara y conductas de apego. Segunda sesión: Se recomienda realizar el protocolo entre 3 y 5 veces, y va a depender si está incluido o no dentro de una intervención más amplia y completa de alta intensidad. REEVALUACIÓN: Se les pregunta cómo se encuentran respecto a la primera sesión, se utiliza de nuevo el lenguaje del buceador. Si les resulta difícil responder, no insistimos, en especial en el caso de niños pequeños. Se vuelve a pasar el mismo protocolo, de nuevo se pasa la película desde las primeras noticias del incidente hasta ahora. Se sigue la misma secuencia que la sesión anterior. El protocolo Abrazando la Adversidad en Familia es el resultado del trabajo conjunto que llevamos a cabo las Consultoras EMDR Niños y adolescentes de la Asociación EMDR España. La adversidad de la pandemia nos unió como una familia. Dirigimos y participamos en la intervención familiar que organizo la Asociación EMDR, en ese momento de crisis global. El protocolo AAF se convirtió en uno de nuestros recursos regulatorios que favoreció nuestra resiliencia individual y grupal. La intervención con protocolos grupales de EMDR en intervenciones familiares sobre sucesos traumáticos requiere de un mínimo de seguridad dentro de ese sistema familiar y que las figuras de apego no sean el origen de la experiencia traumática por negligencia, abuso o malos tratos. SISTEMAS FAMILIARES GOBERNADOS POR EL MIEDO Y EL ABANDONO. En experiencias familiares de violencia doméstica, de género,
161 161 o de negligencia, no recomendaría la utilización de protocolos grupales de EMDR. En estos casos concurren figuras de apego, por un lado, e hijos por otro, que se han relacionado en un hogar donde han faltado la seguridad o el cuidado, y ambas carencias atemorizan a cualquier niño o niña. La seguridad básica de los menores ha sido violada, y en ese contexto, las necesidades y los logros terapéutico a alcanzar por parte de los adultos y de los menores son muy diferentes y pueden entrar en conflicto ante las memorias traumáticas. Esto no significa que no se puedan beneficiar de terapias sistémicas grupales y de que no puedan realizarse dinámicas conjuntas durante la fase 2, para ayudarles a percibir, tanto a unos como a otros, los cambios que se va alcanzando en los cuidados y en la relación familiar. Sin embargo, intentar una regulación y desensibilización conjunta del malestar y del estrés familiar donde unos y otros son activadores de las experiencias de trauma no es recomendable. En los protocolos grupales y en este en particular, pensado para una intervención familiar que vive estresores comunes, el cerebro adulto abre el camino a la regulación de los hijos y propicia una resiliencia común en todos los miembros. Los menores que han vivido violencia de género o familiar, abuso familiar y negligencia lo que primero necesitan es un sistema familiar seguro que repara las experiencias anteriores. Necesitan figuras de apego que se reponen a su propio trauma y que pueden proporcionar diferentes experiencias de cuidado a las anteriores. Si contamos con estas nuevas relaciones, ya sean porque las figuras de apego se involucran activamente en el cambio o porque se cuenta con figuras que pueden proporcionar seguridad y cuidados, el trabajo puede resultar efectivo. Se pueden instalar estas nuevas relaciones, en el espacio terapéutico. En la medida que el terapeuta ayuda a darse cuenta de las nuevas experiencias afectivas relaciones que surgen y apoya a sortear las dificultades que se movilizan para a abrirse a ellas, podrán llevar la atención a esa nueva sensación que emana incipiente en el cuerpo. El terapeuta puede promover la toma de conciencia del cambio, de
162 162 lo nuevo y así se podrá contactar con eso novedoso e instalarlo. Instalar, aunque sea por micras de segundo esas nuevas sensaciones es la puerta al cambio. De esta forma se ayuda a explorar el cambio relacional para que puedan surgir nuevas representaciones mentales, nuevos modelos operativos internos de trabajo del vínculo y de uno mismo. EL PROTOCOLO AAF EN EL CASO DE INES. En el capítulo anterior se ha expuesto un caso, el de Inés, donde se ha utilizado el protocolo AAF. Intervención realizada con una familia de 5 miembros. Esta familia como hemos visto estaba formada por los padres y 3 hijos dos de ellos adolescentes y una niña de 8 años que había sufrido abusos sexuales justo antes de la pandemia. El estrés pandémico, por un lado y el haber sido conocedores del abuso sufrido por la menor a las pocas semanas de la pandemia, por otro, sumió a toda la familia en un estrés continuo y una falta de interés por el mundo y la vida. Cada uno a su manera se culpabilizaba de no haber protegido a la niña y esta emoción los llevaba a la evitación del contacto familiar, lo que hacía más difícil y costoso manejar la experiencia del trauma especialmente, en un contexto tan único como era la pandemia, donde la relación familiar y la casa eran el único sostén. La intervención familiar con el protocolo AAF rompió la dinámica de evitación y culpabilización y comenzaron a verse de nuevo como fuentes de apoyo y también de alegría. En este caso se realizaron dos intervenciones grupales con el protocolo AAF. El protocolo funcionó a modo de llave, abrió la puerta de entrada a una intervención más intensa con cada uno de los miembros de esta familia. La instalación de recursos comunes les ayudó a verse y mirarse entre ellos y a dejar de culpabilizarse para pasar a contribuir entre todos, sobre todo entre los cuatro más mayores, a crear un entorno más sano y
163 163 cálido, en el que la dicha fue retornando paulatinamente. Ese entorno de sostén era ofrecido por todos a la niña como un espacio resiliente donde Inés podía llevar a cabo la desensibilización y reprocesamiento de la experiencia traumática sin cargar con el peso de haber destrozado a su familia. Podemos ver como el sistema se regula en conjunto y los individuos se benefician de lo que sucede a nivel holístico en el grupo. El amor propiacia la apertura del cuerpo y la apertura metal, nos ayuda a mirar y a recaer en lo positivo de aquello que nos rodea.
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165 165 CAPÍTULO 10 Sensaciones, emociones y creencias alineadas y enlazadas en la integración “Nos detuvimos en busca de monstruos debajo de la cama cuando nos dimos cuenta de que estaban dentro de nosotros”. Charles Darwin ESCULPIENDO PALABRAS EN LA ARENA. DE LA IMAGEN A LA PALABRA
166 166 “La expresión de las emociones en los animales y en el hombre” es la obra en la que Darwin desarrolla sus observaciones y reflexiones sobre los procesos psicológicos y biológicos de las emociones. Tanto Darwin como teorías actuales relevantes defienden que las respuestas expresivas emocionales son innatas y vienen determinadas por programas genéticos. Las investigaciones de Paul Ekman, reconocido por su análisis del comportamiento no verbal y la detección del engaño y famoso por la serie inspirada en su trabajo “Lie to me”, elabora junto a Wallace Friesen, el FACS (Facial Action Coding System), un sistema de codificación de los movimientos expresivos del rostro, una “especie de atlas de las expresiones”. Estas líneas de investigación consideran que el aprendizaje puede condicionar la expresión y el modo en que una reacción emocional se presenta o no en ciertas situaciones. Sopesan la existencia de una serie de emociones básicas, de las que surgen el resto de las reacciones emocionales. Las siete emociones que estiman básicas son la alegría, la sorpresa, la tristeza, el asco, el desprecio, la ira y el miedo. Cada una de ellas se reconocen por movimientos expresivos propios. Estas emociones básicas son innatas, universales, tanto en su expresión como en su reconocimiento, independientemente de la raza o cultura. Las emociones son el resultado de la evolución filogenética y tienen un valor adaptativo. Las emociones son fenómenos neuropsicológicos específicos fruto de la selección natural, que organizan y motivan comportamientos fisiológicos, psicológicos, conductuales y cognitivos que facilitan la adaptación. Darwin, mediante la observación, buscó puntos en común entre las especies. Descubrió́ que las emociones más primarias, como el miedo, son las más extendidas por su función adaptativa para la supervivencia. Las más sofisticadas, como la modestia o el
167 167 orgullo, por ejemplo, son más recientes y se han desarrollado en las especies más avanzadas. Darwin se interesó por todo el abanico emocional en un intento de entender y comprender el valor adaptativo de todas las emociones. Estudió tanto las emociones viscerales como el miedo, el asco o el asombro, como emociones esenciales, véase rabia o alegría, e incluso emociones más complejas como el sufrimiento, el llanto, el abatimiento, la ansiedad, la pena, el desaliento, la desesperación, el buen humor, el amor, el odio, la cólera, el desdén, el desprecio o el orgullo y dedicó un interés muy especial a la reflexión sobre la utilidad evolutiva de emociones como la vergüenza, el sonrojo, la timidez o la modestia. En cada emoción pueden observarse unos patrones gestuales característicos, de activación fisiológica y de respuesta conductual, que permiten inferir su valor adaptativo y de supervivencia. Tenemos emociones cómo la tristeza que inducen a una conservación de la energía, su función adaptativa es recuperarse de procesos de pérdida o duelo, nos empuja a solicitar ayuda, una ayuda que permita y facilite la recuperación. El llanto del niño es el grito de apego, la demanda de ayuda dirigida a la mamá, al cuidador. Otras generan estados de activación que te invitan a la acción, impulsándonos a actuar para lograr algo satisfactorio, como es el caso de la alegría. Las hay que nos empujan a la defensa o a establecer límites, véase la ira, y el enfado y las que, como el miedo, favorecen una respuesta de huida o evitación. Sin embargo, otras corrientes como Lisa Feldman Barret consideran que no nacemos con las emociones, sino que las creamos. Para ella no serían universales variarían de una cultura a otra, serían el resultado de redes neuronales dinámicas. Propone lo que denomina teoría de la emoción construida, dependiendo de la cultura, e incluso, de la familia, donde uno se desarrolle. Así se aprende, por ejemplo, que el
168 168 enfado es una emoción que aparece cuando ciertas sensaciones corporales surgen simultáneamente ante situaciones de problemas, injusticias o frustraciones. Según Lisa Feldman a partir de fragmentos de experiencias vividas, el cerebro predice rápidamente lo que el cuerpo debería hacer para enfrentar esa situación. Esa predicción provoca sensaciones como el aumento de la tasa cardiaca, el incremento de la tensión muscular, de la tasa respiratoria y el aumento de la temperatura. La predicción realizada en función de nuestro aprendizaje crea las sensaciones resultantes que se concretan en un cuadro emocional de enfado que nos lleva a la respuesta que emitimos de esa situación, en este caso a luchar, a la retirada o a la asunción de la situación. De cualquier modo, innato o aprendido en función de nuestras primeras experiencias, como humanidad compartimos respuesta y podemos ver las emociones como una representación de la suma de sensaciones corporales que, a modo de una descarga fisiológica, nos lleva a la percepción y toma de contacto de esa serie de sensaciones tanto positivas como negativas. Lo cual alienta nuestra respuesta en una dirección u otra; a acercarse e interesarse por algo potencialmente bueno, o a alejarse de algo potencialmente malo o desagradable, de lo que hay que protegerse o tomar distancia. Por lo tanto, activan o desactivan conductas de acercamiento o alejamiento, evitación. SENSACIONES CORPORALES, LA HUELLA DE LA VIVENCIA. La investigación llevada a cabo por el equipo del neurocientífico Lauri Nummenmaa de la Universidad de Aalto en Finlandia ha realizado cinco experimentos en su afán de encontrar una relación entre las emociones y los patrones sensoriales asociados. Para ello contaron con una muestra de 703 personas provenientes tanto de Europa como de Asia además hablaban distintos idiomas. De esta forma intentaban apreciar si afectaban o no las diferencias culturales y lingüísticas, ya que los idiomas además tenían dientes orígenes estructurales. Los participantes debían
169 169 localizar en qué lugar de su cuerpo percibían las sensaciones de las 13 emociones estudiadas. Se les pedía a los participantes que colorearan en una silueta humana en blanco, las zonas del cuerpo que se activaban más o menos mientras leían las palabras que denominaban emociones concretas, o se les inducían imágenes emocionales mientras escuchaban cuentos y o veían películas con contenido emocional. La mayoría de los participantes (por encima del 73%) coincidieron en las zonas coloreadas creando los mismos mapas de sensaciones corporales respecto a las emociones más básicas como la ira, el miedo, el asco, la felicidad, la tristeza o la sorpresa y mostraban menos solapamiento en otras emociones más complejas como la ansiedad, el amor, la depresión, el desprecio, el orgullo satisfacción, la vergüenza y la envidia. Los patrones corporales encontrados correlacionan con los estudios de comportamiento emocional y los circuitos neuronales que respaldan el procesamiento emocional, todos ellos sugieren que la información emocional básica está representada en mapas somato corporales. Los patrones corporales de las sensaciones vinculados con cada emoción se corresponden con los principales cambios asociados con las funciones fisiológicas que intervienen en el estado emocional. La mayoría de las emociones básicas se asociaron con sensaciones de actividad elevada en el área superior del pecho, probablemente correspondiente a cambios en la respiración y la frecuencia cardíaca. Se observó como todas las emociones compartían las sensaciones entono a la cabeza, reflejo probable tanto de los cambios fisiológicos en el área facial (es decir, activación de la musculatura facial, temperatura de la piel, lagrimeo) como los cambios percibidos en los contenidos mentales desencadenados por los eventos emocionales. Las sensaciones en las extremidades superiores fueron más prominentes en las emociones orientadas al acercamiento, la ira y la felicidad, mientras que las sensaciones de disminución de la actividad
170 170 de las extremidades fueron una característica definitoria de la tristeza. Las sensaciones en el sistema digestivo y alrededor de la región de la garganta se encontraron principalmente en el disgusto. Llama la atención cómo la alegría o felicidad se asocian con sensaciones agradables generalizadas en todo el cuerpo. Las emociones no básicas mostraron un grado mucho menor de concordancia en los mapas sensoriales corporales. Este mapa topográfico de las sensaciones corporales asociadas a las distintas emociones puede apoyar y ayudar a comprender el reconocimiento de los estados emocionales de los demás. Por un lado, las imágenes cerebrales funcionales han establecido que la corteza somatosensorial primaria está involucrada durante la percepción y el contagio emocional y por otro su daño o inactivación por estimulación magnética transcraneal afecta el reconocimiento de las emociones de los demás. Así pues, podemos deducir que la percepción emocional podría implicar la activación automática de las representaciones sensoriomotoras de las emociones observadas, que posteriormente serían utilizadas para la evaluación afectiva de la entrada sensorial real. Sin embargo, dicho estudio no llega a establecer un vínculo directo entre los patrones corporales de las sensaciones y un patrón de activación fisiológica subyacente. En cambio, si prueba la asociación entre los sentimientos emocionales con mapas discretos, parcialmente superpuestos de sensaciones corporales. Estos resultados coinciden con los modelos e investigaciones que aceptan que la somato sensibilidad y la encarnación juegan papeles críticos en el procesamiento emocional. Volvemos a encontrarnos con la dificultad para asumir la primacía en el mundo emocional de la biología o de la experiencia y del aprendizaje. En esta área como en todas la demás el ser humano es una combinación difícil de calcular, donde ambas, biología y experiencia interactúan influyéndose constantemente. Desde esa combinación difícil de precisar podemos entender
171 171 que el mundo del bebé es un mundo de sensaciones corporales percibidas desde antes de su nacimiento que se organizan y van cobrando sentido desde la visión y la percepción de sus cuidadores. Las sensaciones nos hablan de nuestra historia de lo que debo atender, de lo que el cuerpo quiere que mire y cuide, del presente que se despierta al malestar o al placer, a veces como reminiscencia de lo ya vivido, otras como asperezas o alegrías que aletean justo ahora para informar, advirtiéndonos de algo que no debemos ignorar.
172 172 sensaciones descripción Mis ojos están húmedos, ¿humedad?, Lagrimas descendiendo como escarcha. Temo que la escarcha helada se derrita y se convierta en manantial que derribe todas mis compuertas. Falta de claridad mental, la obscuridad niebla mi entendimiento, no puede ser o no quiero que sea, ¿por que si es…? No hay salida, no encuentro salida. Desde mis viejas perspectivas el camino se difuminó, se perdió de mi vista. Ya no hay camino. Humedad en los ojos Ojos vidriosos Mente ofuscada, embotada Presión y tensión en la cabeza
173 173 sensaciones descripción Vueltas y revueltas, la falta de agarre y sostén hace tambalear mis ideas. Me quiero seguir agarrando a ellas. Anudada mi garganta. No puedo tragar, ¿qué me dificulta poder hablar?, ¿qué palabras quedaron tragadas sin ser pronunciadas, envueltas en celofán de sonata bloqueada? Desasosiego, angustia, nervios, todo comprimido en el pecho, algo me aprieta. Losa que quiero soltar, dolor que no quiero afrontar. Sin aire corro, sin aire el agobio se asienta, sin aliento no puedo continuar. El cuerpo me empuja a parar, a coger aire y respirar. Cabeza mareada, todo me da vueltas Garganta anudada o nudo en la garganta Presión en el pecho falta de aire
174 174 sensaciones descripción Punzada, dolor. me percato. Es verdad es dolor, dolor no atendido, dolor negado. ¿Por que me niego a sentir mi dolor? El corazón galopa sin control. Miedo, preocupación, nerviosismo, angustia. ¿Cómo pararlo? En su galope sin control, pierdo todo sosiego. ¿Son mariposas, o cosquilleo aleteando? Aleteo, cosquilleo en el estómago, la excitación sea por efervescencia , intriga o miedo puede terminar en desazón. Dolor de corazón Corazón acelerado Mariposas aletean en el estómago
175 175 sensaciones descripción Una soga tira, anuda, agarrota mi estomago lleno de nervios, preocupación que no puedo digerir. Dolor que no escucha la angustia, la preocupación, o el miedo. Dilo, exprésalo. Nudo en el estómago Dolor de tripa
176 176 sensaciones descripción Una corriente eléctrica me recorre, acompañada de un cosquilleo que me impulsa a realizar algo, quizás acompañado de exaltación. Desasosiego, nerviosismo, excitación, falta de control, ¿qué me empuja a esa desazón? Agarrotadas, rígidas, tensas, no las puedo articular, ¿qué me las entumece? Si las suelto, ¿temo a la sensación de perdida de control? Cosquilleo interno Excitación, inquietud interna Tensión en manos o piernas
177 177 sensaciones descripción Calma, bien estar, quizás sorpresa por la sensación placentera que arriba a mi cuerpo. Primero el rostro, luego se propaga y expande, me siento flotar. Sensación agradable de bien estar La misma sensación se expande ya sea agradable o no, se propaga dentro y fuera de la piel. Abarcando toda la superficie o contornos limitados. Sensación por todo el cuerpo, o en partes del cuerpo, descarga eléctrica en la columna, cosquilleo en las piernas, pies o manos heladas, tiritar.
178 178 Todas las sensaciones informan de algo que se debe atender. Todas las emociones generan sensaciones, ya sean agradables, las consideradas como positivas o ya sean negativas porque generan o producen sensaciones perturbadoras. Todas ellas positivas o negativas tienen un valor adaptativo biológico y todas ellas pasan, tienen un ciclo, tras el cual se disipan, si nos permitimos vivirlas en profundidad valorando su función y el mensaje que encierran. La regulación y la identificación emocional se aprenden en la interrelación, en la diada bebé mamá, bebé papá, en la comunicación constante del bebé y del niño con sus cuidadores, a lo largo de todo el desarrollo. En la medida que los padres despliegan la capacidad de mantenerse junto a su hijo en calma, sosegados ante cualquier estado emocional ese aprendizaje se produce de la mejor manera posible.
179 179 LAS EMOCIONES, SUMA DE REPRESENTACIONES DE LAS SENSACIONES CORPORALES La expresión de las emociones es universal en todos los seres humanos. Y las expresamos de forma similar, aunque podamos tener características idiosincráticas diferentes, lo cual nos permite su reconocimiento y el resonar con el otro. Durante el primer año la bebé vive, en las múltiples interrelaciones en las que se ve inmersa, una cantidad considerable de sensaciones que le llegan a través de los sentidos y que propician en ella una sensación interna, en muchos casos reflejo de la experiencia paterna. En la medida en que las figuras de apego despliegan un lenguaje comunicativo y colaborador con la bebé para inferir sus estados, van poniendo palabras e identificando las emociones que esta vive favorecen el aprendizaje emocional. Las emociones son agrupaciones y representaciones de las sensaciones corporales.
180 180 emociones agradables EMOCIONES PERTURBADORAS sorpresa alegría asco desprecio
181 181 emociones agradables EMOCIONES PERTURBADORAS amor orgullo calma miedo vergüenza culpa
182 182 Conforme la bebé va creciendo y desarrollándose el proceso de interrelación con las figuras de apego, va también evolucionado. Inicialmente la relación tiene un contenido mayoritariamente corporal sensorial. Conforme la bebé evoluciona y se desarrolla, la interrelación deja de ser tan física, deja de estar tan mediada, modulada y propiciada por el contacto corporal y se va desplazando a la interrelación tanto verbal como no verbal. La comunicación verbal va ganando peso progresivamente. A través de la comunicación colaboradora, la madre y el padre, en el acto de inferir, se acomodan a la niña y van realizando ajustes en el proceso de descubrir y simbolizar los intereses, gustos o disgustos de sus hijos e hijas. Este proceso termina con la capacidad de desarrollar creencias tanto positivas como negativas de uno mismo, de los otros y del mundo. En la medida en que los padres atienden y calman las necesidades tanto físicas como psicoemocionales de las bebés, van propiciando la madurez de los sistemas de regulación del afecto. Esto requiere que los estados emocionales sean atendidos y no se permita que, sobre todo los estados emocionales perturbadores, se prolonguen durante periodos largos sin ser regulados. Las semillas de los sistemas reguladores primarios están ya sembradas hacía los 14 meses. Para este momento los bebés ya han desarrollado representaciones relacionales implícitas y estrategias para alcanzar la máxima atención de sus figuras de apego. Además, son capaces de desplazarse autónomamente, lo cual implica que se abren al exterior y a los peligros de éste. Estamos pasando de la etapa del goce sensorial y embelesamiento con mamá y papá a la etapa en la que es imprescindible poner límites e introducir el “NO”. ¿Cómo hacen los padres o cuidadores para establecer límites? Si, mediante sus expresiones y comunicación no verbal y verbal
183 183 transmiten desaprobación, disgusto, desdén o evitación por los deseos, gustos, aficiones, inclinaciones y acciones que se disponen a realizar o han realizado sus hijos, inducirán estados de vergüenza en ellos. Si los propios padres no regulan en ellos mismos el malestar que les ha generado la conducta o los deseos del niño, no podrán reparar ni rescatar eficientemente a sus hijos de esos estados de inhibición de la vergüenza. Por otro lado, si los padres son capaces de regular el impacto de las acciones o respuestas del niño en ellos, y de recobrar la sintonía con sus hijos con rapidez y consistencia, facilitan que sus hijos vuelvan al equilibrio, se recuperen de la desaprobación vivida y se vuelvan a interesar por la exploración. Esto requiere disponibilidad de tiempo, sensibilidad y sintonía por parte de los padres. Tanto la exploración de la relación como la exploración del entorno permiten lograr y percibir triunfos y sentir orgullo y satisfacción por lo conseguido y por uno mismo. Tan importante como la reparación es la desaprobación, ya que esta es una de las vías para establecer límites y valores y facilita la adaptación de la niña al entorno. La inhibición de la excitación ante una acción que la niña quiere lograr y es desalentada por la vergüenza va ensanchando su ventana de tolerancia, si dicha vergüenza, claro está, es reparada contingentemente de forma cálida y amigable. Si los padres están junto a la su hija sintonizados a ella, le ponen el nombre a esa emoción, la amortiguan. Le ponen palabras como: “Parece que estás sintiendo vergüenza. Sé cómo te sientes, la he sentido en múltiples ocasiones cuando creo que algo no va bien en mí. ¿Te puedo dar la mano?” La mejor regulación es siempre permanecer junto a ellos, para después, una vez disuelto el estado, si fuera necesario, añadir más información y crear un puente que les lleve a otro momento diferente de calma o disfrute. Los padres que no son capaces de establecer límites ni introducir el “no” de forma adecuada y que además no saben desaprobar
184 184 las respuestas de sus hijos de manera consistente; bien sea porque no toleran el malestar del niño, dado que quizás este active su propio malestar, debido a vergüenzas traumáticas vividas en su infancia; bien porque se desentienden y complacen al niño en exceso, no permiten que este pueda desarrollar una inhibición adecuada y restringen lamentablemente tanto su ventana de tolerancia como su manejo de la frustración. La percepción de valía de uno mismo está condicionada, además de por otras interrelaciones emocionales, sobre todo por el resultado de la suma de muchos momentos del desarrollo en los que se ha vivido la desaprobación y el orgullo parental. El orgullo es inducido por la satisfacción en la mirada y la cara de mamá, papá, cuidadores y profesores. Esto se produce desde las primeras interrelaciones, nada más nacer, a las que les han seguido muchísimas respuestas relacionales en la interacción emocional y en el acompañamiento durante la exploración. INTENSIDAD EMOCIONAL. Como hemos indicado se consideran 5 niveles de intensidad emocional, en la medida que experimentamos mayor intensidad más fácil resulta reconocer los patrones de acción de las emociones, más evidentes se hacen, aunque pretendamos negarlas. Podemos jugar a identificar esa intensidad emocional a través del termómetro emocional. Ese termómetro emocional guarda un paralelismo entre los 5 niveles de intensidad que reconocen los trabajos de Paul Ekman y la escala subjetiva de unidades de perturbación, SUD utilizada en EMDR para valorar el nivel de malestar que está generando una emoción durante las fases de procesamiento. Este juego realizado durante la fase de estabilización o fase 2 nos facilita la identificación de la intensidad emocional en las fases posteriores.
185 185 TERMóMETRO EMOCIONAL 5 INTENSIDADES DE EKMAN Y ESCALA SUD (0-10)
186 186 CREENCIAS BÁSICAS RESULTADO DE LA RELACIÓN INTERRELACIONAL CORPORAL QUE SE TERMINA EXPRESANDO EN REPRESENTACIONES MENTALES, QUE A LA VEZ, CONFIGURAN LAS CREENCIAS. Descubrir el mundo, adentrarse en ese mundo en ciernes bajo la mirada de mamá y papá, que se muestran atentos, interesados en la bebé y en el mundo que va descubriendo y conquistando, no solo le da seguridad, sino que la bebé se deleita en la satisfacción paterna y se llena de orgullo. Se retira ante sus miradas ofuscadas o de desaprobación, y recurre a ellos cuando algo la sorprende o la desborda por novedoso. De esta forma, además de regularse está obteniendo sus primeras experiencias de triunfo y fracaso. Y al mismo tiempo sus figuras de apego y cuidado manejan y regulan la vergüenza y el orgullo, en un equilibrio dinámico que va alimentando su autoestima y desarrollando creencias respecto de sí misma y del mundo que le rodea, y la capacidad de regular por sí misma ambas emociones; vergüenza y orgullo. La falta de consuelo y contacto contenedor conlleva a creencias negativas del tipo: “Estoy solo, no soy capaz, no valgo nada, no merezco cosas buenas, no puedo pedir ayuda”, etc... Por contra, la niña que es cuidada y calmada repetidamente crece con confianza y sin temor al mundo, proyectándose en creencias positivas como “Soy querida, puedo confiar en los demás, las cosas tienen solución”. Las experiencias interrelaciónales se van configurando de forma progresiva a lo largo de todo el desarrollo y se expresan en los MOI procedimentales que, a su vez, se manifiestan en su expresión corporal y en su lenguaje. A medida que el niño o la niña maduran van desarrollando
187 187 una sensibilidad especial hacia las dificultades relacionales que tienen las figuras de apego o los cuidadores. Esta sensibilidad especial es denominada “sensibilidad esencial” dentro de la Intervención Terapéutica del Círculo de Seguridad. Vemos cómo esta sensibilidad esencial se agrupa en torno a tres aspectos fundamentales: separación, estima y seguridad. Si la bebé y la niña, no se sienten acompañadas, no sienten que sus padres permanecen junto a ellas cuando se lanzan a explorar el mundo, tendrán dificultades para manejar la separación, (“Nadie me quiere, estoy sola, no pertenezco”). Si sus padres no permanecen junto a ellas en el fracaso, cuando no logran el éxito esperado o la perfección exigida, tendrán problemas en torno a la estima (“No sirvo, no soy buena, nadie me ve”). O, por último, si los padres, cuidadores, no saben mantenerse en su papel de padre o madre suficientemente bueno o buena a la hora de implantar los límites en la bebé, en la niña, estas
188 188 se manejarán mal y mostrarán dificultades en lo relativo a la seguridad (“No soy importante, no puedo decir lo que me pasa). Estas sensibilidades esenciales se ven reflejadas en las creencias nucleares básicas que se van desarrollando respecto a uno mismo y al mundo. CREENCIAS NUCLEARES En ellas subyace el mundo sensorial y emocional, a la vez que aglutinan y representan una gran cantidad de interacciones familiares, grupales y culturales. Como hemos ido viendo, las creencias son el resultado de un proceso madurativo que comienza con el descubrimiento de la percepción de las sensaciones que se producen fundamentalmente en la interrelación de apego, ante las respuestas a lo que va sucediendo y a las demandas físico-emocionales del bebé. Conforme continua el desarrollo y si la interrelación vincular lo propia, las creencias irán evolucionando e irán pasando de ser muy concretas y descriptivas, entorno a los contenidos de la experiencia y conducta, a ser más generalizables y complejas. En la medida que se ha propiciado, en el desarrollo, la conexión y la comunicación implícita y explicita resultará más fácil llegar a creencias autorefenciales y a tomar conciencia y darse cuenta de las creencias que dirigen de forma consciente o inconsciente muchas de nuestras respuestas ante la interpretación que damos a lo sucedido, sobre todo a la interpretación que realizamos de las intenciones de los demás y de cómo nos ven. Este proceso tan complejo se va alcanzando paulatinamente, por ello en la infancia e incluso en la adolescencia las creencias son descriptivas tanto de las emociones que sienten, desearían sentir o de lo que sucede, se teme o se desearía que ocurriera.
189 189 Creencias de este tipo son frecuentes “ que no me pegue”, “ que quiera jugar con migo”, “ Mamá me quiere”, “ “que no me haga daño”. Detrás de esa concreción late un miedo, un enfa - do, un deseo que se ha ido configurando como respuesta a una situación concreta puntual, o a un continuo de repeticiones coti - dianas que se van generalizando en estados, en interpretaciones, en formas de vernos. Conforme el desarrollo se va producien - do, con el tiempo, se podrá alcanzar una mayor abstracción y acercarse paulatinamente a creencias referidas a uno mismo. A algunos, según como hayan sido de inseguras sus historias y la falta de reflexión y sintonía que haya caracterizado las inte - rrelaciones familiares, esa abstracción, esa generalización y esa capacidad de realizar cogniciones de forma autorreferencial les resaltará sumamente difícil por no decir imposible y necesitarán incluso de adultos que el terapeuta sea proactivo y les ayude a llegar a ellas. Si las emociones y su combinación entre ellas nos configuran un mundo emocional con multitud de connotaciones emocionales diferentes, las creencias que podemos generar entorno a uno mismo y como las podemos llegar a expresar son igualmente múltiples. Como hemos visto, en el caso de Inés, con frecuencia nos vamos a encontrar que nos falta alguna imagen que refleja bien lo que en ese momento se quiere o busca ser esclarecido. Las siguientes ilustraciones son algunos ejemplos frecuentes de las creencias básicas a las que nos acercamos en el proceso de generalización. No cubren todas, ni es el objetivo. Actualmente la tecnología nos facilita el acceso a imágenes, ilustraciones en línea y nos permite poder ir creando materiales personalizados a cada instante. Este simple ejercicio de buscar e indagar conjuntamente que imagen se acerca a esa representación que comienza a elaborarse, a tomar forma ayuda y facilita despegarse de lo concreto y sumergirse y alumbrar otras simas, a tomar conciencia progresiva del estado que recubre la experiencia.
190 190 De alguna manera, las creencias que nos acompañan y que están corporizdas en nosotros son como guantes que nos cubren, de ahí que han sido representadas como pijamas que nos envuelven, que las llevamos encima y suele resultar fácil reconocerlas o vislumbrarlas. CREENCIAS NUCLEARES que se agrupan o aglutinan en torno a las sensibilidades, también básicas, no atendidas adecuadamente en la experiencia temprana relacional.
191 191 COGNICIONES NEGATIVAS Entorno a seguridad/culpa/responsabilidad COGNICIONES POSITIVAS soy malo NO VALGO, NO SIRVO PARA NADA soy bueno VALGO, SIRVO PARA MUCHAS COSAS. SOY VáLIDO
192 192 Entorno a seguridad/culpa/responsabilidad COGNICIONES NEGATIVAS COGNICIONES POSITIVAS NO HAGO NADA/ DEBERíA HACER ALGO NO ME OCURRE NADA BUENO, NO LO MEREZCO HAGO LO QUE PUEDO MEREZCO ME SUCEDAN COSAS BUENAS. ME SUCEDEN COSAS BUENAS
193 193 COGNICIONES NEGATIVAS COGNICIONES POSITIVAS HAGO TODO MAL ES MI CULPA/ SOY CULPABLE LO HAGO BIEN/ HAGO LO MEJOR QUE PUeDO ACTúO CORRECTAMENTE (NO SOY CULPABLE, SOY INOCENTE) Entorno a seguridad / culpa / responsabilidad
194 194 COGNICIONES NEGATIVAS COGNICIONES POSITIVAS Entorno a estima / defectuosidad SOY HORROROSO NO SOY IMPORTANTE ME GUSTA COMO SOY, SOY GUAPO, DIGNO SOY IMPORTANTE
195 195 COGNICIONES NEGATIVAS COGNICIONES POSITIVAS Vemos como los límites entre las necesidades no son tan claros Entorno a estima / vergüenza NO HAY NADA BUENO EN MI NO PERTENEZCO A NINGúN SITIO HAY MUCHAS COSAS BUENAS EN MI PERTENEZCO
196 196 COGNICIONES NEGATIVAS COGNICIONES POSITIVAS Entorno a estima / control NO CONFÍO EN MI CAPACIDAD, NI EN QUIEN SOY CONFÍO EN MI CAPACIDAD Y QUIÉN SOY
197 197 COGNICIONES NEGATIVAS COGNICIONES POSITIVAS Entorno a eficacia de uno NO PUEDO SER FELIZ NO SE SI HAGO LO QUE DEBO PUEDO SER FELIZ. SOY FELIZ HAGO LO QUE DEBO, LO QUE PUEDO
198 198 COGNICIONES NEGATIVAS COGNICIONES POSITIVAS En esos límites difusos pertenencia tambien se nutre de la soledad Entorno a soledad / elecciones / control-peligro NO MEREZCO QUE ME QUIERAN/ NO SOY QUERIDO ESTOY EN PELIGRO MEREZCO QUE ME QUIERAN/ ME QUIEREN, SOY QUERIDO ESTOY A SALVO
199 199 COGNICIONES NEGATIVAS COGNICIONES POSITIVAS NO PUEDO CONFIAR EN NADIE TENGO SALIDA PUEDO CONFIAR EN QUIEN ME TRATE ADECUADAMENTE En esos límites difusos pertenencia tambien se nutre de la soledad Entorno a soledad / elecciones / control-peligro NO TENGO SALIDA/ ESTOY ATRAPADO
200 200 COGNICIONES NEGATIVAS COGNICIONES POSITIVAS En esos límites difusos pertenencia tambien se nutre de la soledad Entorno a soledad / elecciones / control-peligro NO PUEDO CONFIAR Y DECIR LO QUE ME OCURRE NO PUEDO SOPORTARLO PUEDO DECIR LO QUE ME SUCEDE PUEDO SOPORTARLO