segundas?» Sin duda alguna la respuesta sería que «las segundas».
Una vez que cuentes con el convencimiento ajeno de que tu propuesta es viable,
di: «En vista de que crees que la idea es buena, me gustaría discutir contigo el
próximo paso para su puesta en marcha.»
Si antes de recibir el visto bueno definitivo el proyecto tiene que ser vendido al
jefe de tu jefe o a otro alto directivo, pide que te permitan asistir a esa presentación.
Si aprendes y sigues las técnicas utilizadas por los buenos vendedores, no tendrás
problema alguno en presentar y vender tus ideas a otras personas, así como tener la
gran satisfacción de comprobar que tus propuestas son aceptadas y llevadas a la
práctica.
RESUMEN Y PUNTOS ESENCIALES
Tanto en tu trabajo como en otros aspectos de tu vida, tendrás que persuadir a
otras personas de que acepten tus ideas o puntos de vista. Para conseguirlo,
debes abordar el asunto con mentalidad de vendedor.
Con objeto de convencer a la otra persona de que compre tu producto o
servicio, o de que acepte tus ideas, tienes que captar primero toda su atención,
ya que si no lo consigues, nada de lo que digas será tomado en consideración.
Debes crear en la otra persona el deseo de poseer la cosa que vendes o de
aceptar la idea que propones. Si se despierta este deseo, la aceptación es casi
segura. Para esto, lo mejor es tocar las fibras sentimentales del ser humano; es
decir, intentar llegar a su corazón más que a su intelecto.
Por muy inteligente o competente que seas, la trayectoria ascendente de tu
carrera profesional dependerá en gran medida del carácter de las relaciones
personales que mantengas con los demás; esto es, con tus jefes, compañeros,
subordinados, clientes o cualquier otra persona con la que tengas que
interactuar.
Ten en cuenta que las personas son diferentes y que lo que convence a una,
puede que no influya para nada en otra. Procura conocer bien a tus empleados y
colegas, así como a la gente ajena a tu departamento, a tu compañía y, en
general, a todo aquel con quien te relaciones en calidad de ser humano
individual.
Si de verdad deseas persuadir a los demás de que acepten un concepto, lo
mejor es que lo analices con detenimiento, determines cuáles serían los
aspectos negativos que te plantearían y te prepares a fondo para rebatirlos. En
el supuesto de que las objeciones tuviesen fundamento, haz entonces todo lo
posible para demostrar que las ventajas que proporcionaría la adopción de tu
idea excederían con creces a los inconvenientes.
Antes, con el fin de levantarte el ánimo, dirígete una breve arenga. Esto hará
que tu mente subconsciente se active y refuerce tu confianza en el éxito de tu
gestión.
18
La consecución de tus aspiraciones profesionales
La única manera de escalar puestos más altos es mantener la mirada
fija en tu estrella. Visualiza lo que quieres llegar a ser, no te lo quites ni
por un momento de tu mente y trabaja con todas tus fuerzas para
conseguirlo. Lo importante es tener siempre un motivo impulsor que te
haga trabajar con ahínco, tener por delante una meta llena de
atractivos, algo grande, algo sublime que te haga soñar, algo que
mantenga viva tu ilusión y satisfaga tus aspiraciones.
¿Quieres ser más grande de lo que eres? ¿Quieres ser más sublime y noble? Para
esto, además de dejar de inculparte a ti mismo, debes aceptar de buen grado
desprenderte de tus temores, rencores y raptos de ira. Para recibir tienes que dar.
Debes abandonar tu modo de pensar negativo para poder practicar el pensamiento
constructivo. Debes dejar de ser la persona que ahora eres. Debes estar dispuesto a
renunciar de lo antiguo para así poder experimentar lo nuevo.
Puedes enamorarte de la música, puedes enamorarte del arte y puedes enamorarte
de la ley. Puedes sentarte y contemplar las riquezas, la felicidad, la paz mental, la
abundancia, la seguridad, las acciones correctas, la armonía, lo sublime y la
orientación. Puedes soñar con una carrera que no sólo te recompense en el ámbito
económico, sino que también te proporcione el placer y la satisfacción de ocuparte
en algo que te gusta y que vale la pena. Puedes recrearte en estas cosas, dedicarle tu
atención, tu devoción y lealtad. También puedes llegar a sentirte extasiado,
fascinado, absorbido e involucrado, y la ley de tu subconsciente responderá. Lo que
pienses en tu corazón o subconsciente, así serás tú. Así será como actuarás y así será
en lo que te conviertas.
No es lo que pienses con tu cabeza, sino lo que pienses con tu corazón, porque
estas ideas tienen que ser emocionalizadas y sentidas como verdaderas. Cualquier
pensamiento, cualquier idea sobre la que te pares a reflexionar, induce y evoca una
cierta respuesta emocional. Si continúas reflexionando sobre la misma idea, ésta se
permeabiliza, impregna tu subconsciente y se convierte en compulsiva; debido a
esto, estás obligado a ser, a hacer y a expresar aquello sobre lo que has meditado.
Si tu ambición no está totalmente viva, si es espasmódica, si tiende a hundirse
sobre todo cuando estás desmoralizado, lo que tienes que hacer es levantarla y
fortalecerla de todas las maneras posibles. Por ejemplo, si formas parte de una
empresa, mentalízate en el sentido de que llegarás a ser un destacado hombre de
negocios; y para darle a esta idea signos de viabilidad, empieza a prepararte para
convertirte en su día en socio del actual propietario de la firma. Esta ambición,
perfectamente legítima por otra parte, la han tenido muchas personas que comenzaron
a subir la escala jerárquica desde los peldaños más bajos. Además, el mismo
pensamiento de ver algún día tu nombre sobre la puerta de entrada del edificio en la
cual eres ahora un simple empleado, te dará una tremenda fuerza para intentar que se
haga realidad; ahora bien, el hecho de que tu nombre aparezca o no sobre esa puerta
en particular no importa demasiado, ya que lo verdaderamente importante y cierto es
que te hayas formado y preparado para algo superior, que puede ser tan bueno, o
incluso mejor, que lo que pensaste en principio. Pase lo que pase, te quedará la
ambición y la preparación para entrar en sociedad con alguien; elementos éstos de
desarrollo personal que te servirán en tu vida para cualquier cosa.
Larry W. es un hombre que se ha labrado una gran reputación en el mundo de los
negocios. Desde que era un muchacho ha estado alimentando esta aspiración por
medio de charlas íntimas consigo mismo y del uso constante del gato hidráulico
(expresión muy suya) para elevarse.
Larry está convencido de que muchos de sus logros se deben a su hábito —
adquirido desde muy temprana edad— de actuar incesantemente en su propio
beneficio, de exigirse en todo instante llevar a cabo en su favor las cosas más
grandes y meritorias que estuviesen a su alcance. Dice que de no haber sostenido su
ambición, de no haberla constantemente alentado y de no haberse marcado un tempo,
en pocos meses sus niveles de calidad y cantidad habrían descendido, su energía
disminuido, sus ideales desaparecido y su vida entera se habría deteriorado.
LOS TRES PASOS HACIA EL ÉXITO
El primer paso del éxito, que podemos considerar vital, es encontrar eso que te
gusta hacer; y una vez encontrado, hacerlo. Como no te guste tu trabajo, tu éxito no
será completo ni verdadero, aunque todo el mundo te aclame y se refiera a ti como un
gran triunfador. Si amas tu trabajo, tendrás un profundo deseo de llevarlo a cabo. Si
de alguna manera te obligan a dedicarte a la psiquiatría, por ejemplo, no basta con
conseguir el diploma y colgarlo en la pared; tendrás que seguir de cerca la evolución
de tu profesión, asistir a convenciones científicas y seguir estudiando la mente y sus
funciones. Tendrás, asimismo, que visitar otras clínicas y leer con detenimiento
revistas científicas. En definitiva, tendrás que procurar estar informado sobre los
métodos más avanzados para mitigar el dolor humano, puesto que, sin duda alguna,
pondrías en primer lugar el bienestar de tus pacientes.
Pero ¿qué pasaría si al leer estas líneas piensas que no puedes dar este primer
paso, porque no sabes qué es lo que quieres hacer? Seguramente te preguntarías
dónde podrías encontrar una actividad profesional que realmente te gustara. Si te
encuentras en esta situación, lo mejor es que pidas orientación de esta manera:
«Que la Inteligencia Infinita de mi mente subconsciente me revele mi verdadero
lugar en la vida.»
Repite esta frase con parsimonia, talante positivo y cariño para que cale y llegue a
tu mente más profunda. Si persistes con fe y confianza, te llegará la respuesta bajo la
forma de un sentimiento, de una corazonada o de una tendencia hacia una cierta
dirección. La respuesta te llegará con claridad y de un modo pacífico, como una
silenciosa percepción interna.
El segundo paso hacia el éxito consiste en especializarse en una determinada rama
de una profesión y esforzarse en descollar en ella. Supongamos que escoges la
química como profesión. Pues bien, deberías concentrarte en una de sus múltiples
ramas y dedicarle todo tu tiempo y atención a la especialidad que hayas escogido. Tu
entusiasmo tendría que hacerte desear aprender todo lo que fuese susceptible de
aprendizaje en este campo. Tendrías que sentirte ardientemente interesado por tu
trabajo y deberías querer hacer uso de él para el bien de la humanidad.
El tercer paso es el más importante. Debes asegurarte de que lo que quieres hacer
no contribuye sólo a tu propio éxito. Tu deseo no debe ser egoísta; tiene que
beneficiar a la humanidad. Debe formarse el trazado de un circuito completo; es
decir, tu esfuerzo debe ir de la mano del propósito de beneficiar o servir a los
habitantes de este mundo. Si lo haces así, este beneficio retornará a ti multiplicado y
lleno de bendiciones. Si trabajas sólo para tu propio provecho, no cerrarás este
esencial circuito. Quizá te tomen por un hombre de éxito, pero la ruptura que has
producido en el circuito de tu vida puede que, con el tiempo, te pase factura y te
acarree una limitación o una enfermedad.
Al considerar los tres pasos hacia el éxito, nunca debes olvidar el poder
subyacente de las fuerzas creativas de tu mente subconsciente. Es la energía que está
presente en todos los pasos que integren cualquier plan para conseguir el éxito. Tu
pensamiento posee la facultad de crear. El pensamiento fundido con el sentimiento se
convierte en una fe o creencia subjetiva.
EMPLEO DE LA MENTE SUBCONSCIENTE
PARA SEGUIR ADELANTE
Johann Wolfgang von Goethe, el gran poeta alemán, utilizaba sabiamente su
imaginación cuando tenía dificultades o se encontraba en apuros. Según sus
biógrafos, Goethe se pasaba las horas muertas sosteniendo conversaciones
imaginarias. Fingía que hablaba con un amigo que estaba sentado enfrente de él.
Llegaba tan lejos en su fingimiento, que incluso reproducía la voz —cualidades
tonales incluidas— y los gestos propios del amigo que le daba la réplica. Procuraba
que toda la escena resultara lo más real y creíble posible.
Cuando Geri P., una joven asesora financiera, leyó acerca de esto, tomó la
determinación de adoptar la técnica de Goethe. Comenzó a tener conversaciones
imaginarias con un inversor multimillonario que conocía y que, en cierta ocasión, la
felicitó por sus atinados y sabios consejos al recomendarle unas operaciones
financieras. Esta asesora escenificaba esta imaginaria conversación hasta que
lograba fijarla psicológicamente en su mente subconsciente bajo la forma de
creencia.
Como es natural, las sesiones de imaginación controlada y de conversaciones
internas de Geri estaban perfectamente de acuerdo con sus pretensiones, que no eran
otras que hacer acertadas inversiones en nombre de sus clientes, ganar dinero para
ellos y, gracias a sus consejos, verlos prosperar financieramente hablando. Todavía
sigue utilizando su mente subconsciente en su trabajo y cabe decir que, en su campo
de actividad, goza de un gran predicamento.
TOMA BUENAS DECISIONES
Probablemente la característica más destacada de la gente de éxito sea su
habilidad en cuanto a tomar decisiones rápidas y acertadas, como así mismo su
capacidad para llevar a la práctica estas decisiones y seguirlas hasta el final con
objeto de asegurarse, en todos los sentidos, de su idoneidad.
Después de estar escuchando durante muchos años a hombres y mujeres rogarme
que les ayude a evitar el fracaso, he llegado a la conclusión de que un rasgo común
en todos ellos es su actitud titubeante en lo que concierne a la toma de decisiones.
Cuando se enfrentan con un problema y no tienen más remedio que solucionarlo, son
tardos en demasía y excesivamente cautelosos en buscar la solución. Además, una
vez que toman la decisión no suelen hacer un seguimiento exhaustivo de ella.
Uno de los dones más grandes que Dios ha otorgado a los humanos es la
capacidad de libre elección; esto es, la facultad de analizar los problemas, tomar
decisiones sobre su posible solución y llevarlas a la práctica.
Tommy F. se encontraba ante una peliaguda disyuntiva relacionada con su carrera
profesional. Tenía que decidir si buscaba o no un nuevo trabajo. Aunque estaba
contento con su actual puesto de trabajo, lo que ganaba en él no le bastaba, y puesto
que el negocio no marchaba bien, las posibilidades de conseguir un aumento de
sueldo eran casi inexistentes. Un competidor le ofreció un trabajo con un sueldo un
poco más alto que el que ganaba ahora y que, al parecer, tenía buenas perspectivas
en lo concerniente a futuros ascensos. El competidor necesitaba una respuesta
rápida, si bien Tommy le convenció de que esperase hasta el próximo viernes. En
realidad la oferta era buena y se daba además la circunstancia de que necesitaba
ganar más dinero. No obstante, sentía ciertos escrúpulos porque pensaba que
marcharse a la competencia era comportarse con su actual patrono de una manera
desleal, sobre todo después de que éste le formara y le ayudara a adquirir la pericia
que tenía ahora en su trabajo. Estuvo meditando y rezando sobre esta cuestión y
luego la desterró de su mente, ya que sabía que su mente subconsciente tomaría la
decisión correcta.
Y así fue; el miércoles lo llama su jefe y le dice que acababan de cerrar un
contrato muy ventajoso y que él había decidido encargarle de su desarrollo, lo cual
llevaba aparejado, además de la condición de directivo, un buen aumento de salario.
Tommy estaba convencido de dos cosas: 1) que había sido obra de la voluntad de
Dios que él permaneciera en su actual compañía, y 2) que su mente subconsciente le
había impedido que aceptara la oferta inmediatamente para que así pudiera recibir el
ascenso.
SÉ JUSTO CONTIGO MISMO
Lisa F. creía que se merecía un ascenso y dar un paso adelante en su carrera, y al
no conseguirlo estaba resentida con su supervisora. Sospechaba que esta mujer
estaba poniendo trabas a su ascenso. Lisa comentó esta situación con una amiga de
más edad y experiencia que ella. Esta amiga le explicó que concediéndole
beligerancia a su supervisora, haciéndola más grande que lo Infinito que tiene en su
interior, estaba siendo injusta consigo misma. Esta actitud no tenía sentido. Al asumir
que la supervisora era más grande que lo Infinito, estaba negando el poder del
Infinito, que es omnipotente y todopoderoso.
Lisa puso las cosas en su sitio afirmando: «El ascenso es mío; el paso adelante en
mi carrera es mío, y el logro es mío a través del poder de lo Infinito.» Con el tiempo,
rechazó en su mente subconsciente la idea de que había que echarle la culpa a su
supervisora de su fallido ascenso. Y en vez de esto, dirigió sus esfuerzos a mejorar
tanto su propio trabajo como su actitud, algo que finalmente la condujo al ascenso
que tanto deseaba.
Atraes lo que sientes y te conviertes en lo que te imaginas que eres.
Puedes imaginarte a ti mismo como un holgazán, puedes imaginarte a ti mismo
viajando en vagones de mercancía como un vagabundo, pero también puedes
imaginarte que eres un hombre (o una mujer) de un éxito fulgurante; que eres un gran
actor, por ejemplo. Puedes imaginarte a ti mismo delante de un público haciéndolo
reír y llorar, percatándote de tu poder interno para enriquecer la vida de cada uno de
los presentes al llevar hasta ellos la belleza sublime de un drama de Shakespeare.
Hay gente que dice que no puede prosperar, que no puede aspirar a un puesto
mejor porque trabaja en una empresa donde las oportunidades de ascenso son muy
escasas o donde las subidas de salario están regidas por normas muy rígidas. Si tú
quieres, esto no tiene por qué ser del todo verdad. Puedes echar mano de las leyes de
la mente para progresar, para moverte hacia delante. El secreto está en amar lo que
estás haciendo ahora; en hacer las cosas lo mejor posible, estés donde estés. En ser
cordial, amable, afable y en estar lleno de buena voluntad. Piensa a lo grande y
estarás pensando en la opulencia. Y si aplicas esto al ámbito laboral, la situación
recesiva de tu empresa será simplemente un paso intermedio para tu triunfo. Sé
consciente de tu verdadero valor; utiliza tu mente para reclamar riquezas para ti y
para todas las personas con las que tratas durante el día, ya sea tu jefe, tus colegas, tu
capataz, tus clientes o tus amigos; todos los que estén a tu alrededor. Sentirás las
radiaciones de las riquezas y del progreso laboral, y se abrirá muy pronto para ti una
nueva puerta que dará paso a la esperada oportunidad.
La gente se pregunta constantemente lo siguiente: «¿Cómo puedo salir adelante en
la vida, mejorar mis condiciones, conseguir un aumento de sueldo, comprarme un
coche o una casa nueva y tener, en suma, todo el dinero que necesito para hacer lo
que tenga que hacer en el momento que quiera hacerlo?»
Para obtener la respuesta a todas estas preguntas tienes que aprender a usar las
leyes de tu propia mente, que son la ley de causa y efecto, la ley de incremento y la
ley de atracción. Estas leyes funcionan con la misma precisión y exactitud que las
leyes de la física, de la química y de las matemáticas; y de forma tan indefectible
como la ley de la gravedad.
HAZTE VISIBLE
Para asegurarte un ascenso no puedes depender sólo de tu jefe inmediato. Josh K.
era un buen trabajador. Ken, su jefe, no desaprovechaba ocasión para felicitarle por
su impecable forma de trabajar y ya había comentado, más de una vez, que
recomendaría a Josh como la persona que debía ocupar su puesto cuando él se
jubilara. Por desgracia, Ken murió de repente y la compañía contrató a una persona
de fuera como jefe de departamento. Josh ni siquiera fue considerado para el puesto.
¿Por qué? Pues porque nadie perteneciente a los niveles más altos de la organización
conocía a Josh. Para éstos era invisible. En muchas empresas hay gente muy
competente que, como la persona que nos ocupa, nunca prosperarán como se
merecen porque nadie sabe quiénes son. Para subir en el escalafón no basta con ser
visible para tu jefe, tienes que serlo también para otros directivos.
CINCO MANERAS DE HACERSE UNO VISIBLE
No es necesario contratar a un especialista en relaciones públicas para darte a
conocer a los demás lo competente, brillante, creativo y capaz que eres. A
continuación encontrarás cinco pasos sencillos que podrás dar para hacer que la
gente de tu empresa te conozca:
1. Habla. intervenir en las reuniones a las que asistas. No te limites a sentarte y
permanecer callado. Que no te dé miedo expresar tus ideas y hacer sugerencias.
Sé cauto, sin embargo. Léete previamente la agenda, habla con conocimiento de
causa y ten en cuenta las ramificaciones de las propuestas que hagas.
2. Ayuda a los demás proporcionándoles información de su ámbito de
competencia. Valerie P. tomó la costumbre de recortar artículos de revistas del
sector para enviárselos a compañeros y directivos que podrían estar
interesados en ellos. De este modo se ganó la reputación de ser una persona no
ajena a los intereses de los demás; reputación que fue decisiva para su ascenso
en la escala jerárquica de la compañía.
3. Practica el voluntariado. Préstate a realizar aquellos trabajos que los demás
evitan o lo hacen de mala gana. Bill M. se presentó voluntario para dirigir la
campaña anual de recaudación de fondos para la ONG Camino Unido. Esto le
dio la oportunidad de visitar todos los departamentos de la empresa y darse a
conocer a casi todo su personal directivo. A los pocos meses de esto, un
directivo que estaba ampliando su campo de operaciones le ofreció a Bill un
puesto muy interesante y bien remunerado en su nuevo equipo.
4. Hazte miembro activo de una asociación profesional. Darlene A. trabajaba en
el departamento de mercadotecnia de una importante empresa de artículos de
consumo. En su departamento había varios jóvenes especialistas de
mercadotecnia que, al igual que ella, aspiraban a ocupar mejores puestos.
Todos sus competidores eran tan brillantes y creativos como Darlene, y también
se habían graduado, como ella, en las mejores escuelas de la especialidad. Así
las cosas, Darlene tenía que hacer algo para destacar.
Como miembro que era de la sección local de la American Marketing
Association, se avino a cooperar en la comisión de programación. Su primera
tarea consistió en buscar un conferenciante para la reunión de abril. Con muy
buen criterio, escogió para esto al vicepresidente de mercadotecnia de su
compañía. Pese a que Darlene nunca había hablado con él y estaba segura de
que ni siquiera sabía quién era ella, le hizo la invitación. El vicepresidente no
sólo aceptó, sino que además le dijo que era un honor que hubiese pensado en
él. En dos ocasiones, antes de la reunión, se encontró con ella para discutir
ciertos aspectos de la charla. En la reunión, Darlene se sentó junto a él en el
estrado y, además, hizo su presentación. Desde entonces esta empleada fue
visible para el vicepresidente y empezó a sacarles ventaja a sus competidores.
5. Escribe un artículo. La mayoría de las publicaciones especializadas son
proclives a aceptar artículos escritos por personas del sector que traten asuntos
relacionados con la profesión. El hecho de escribir un artículo le da visibilidad
a su autor no sólo dentro de su propia firma, sino también en otras firmas afines.
Puesto que muchas veces para poder ascender en tu carrera te ves obligado a
cambiar de empresa, esto, además de sumar méritos a tu currículum vítae, te da
a conocer a otros directivos de otras compañías y agencias reclutadoras de
personal directivo. Antes de entregar, para su publicación, un artículo sobre
cualquier aspecto actual, ten la precaución de contar con el pertinente permiso
de la persona de tu empresa llamada a otorgarlo; así evitarás dar a conocer
información privada o confidencial y sus correspondientes complicaciones
legales.
CAMBIOS DE RUMBO
Hay veces en que estás estancado en tu puesto de trabajo y ves que el único modo
de salir de ese estancamiento es buscar un nuevo puesto, ya sea en tu empresa actual
o fuera de ella. Otras veces no te queda otra alternativa que dar primero unos pocos
pasos hacia atrás para luego poder seguir adelante.
Algunos líderes empresariales no tienen que ser forzados a cambiar de empresa;
intuitivamente saben cómo y cuándo tienen que hacerlo. Ellen Kullman, una alta
directiva de la firma DuPont, dejó un puesto excelente e importante en una de las
divisiones de la empresa con el fin de crear para la misma una nueva división de
productos relacionados con la seguridad industrial. A los ojos de todo el mundo,
esto era bajar de categoría, toda vez que había dejado un puesto excelente para
encabezar una división de nueva creación, sin apenas instalaciones y con sólo treinta
empleados. La mitad de sus colegas de DuPont pensaban que había cometido un
grave error y por eso había sido degradada, mientras que la otra mitad creía que se
había vuelto «majareta». Pero a pesar de los interrogantes e incertidumbres que
había levantado a su alrededor, supo que había tomado la decisión correcta cuando
la división recién creada empezó a evolucionar hasta alcanzar una cifra de negocios
equivalente a 5.500 millones de dólares. El consejo que Kullman les da a aquellos
que tienen miedo cuando, para no estancarse, tienen que tomar una decisión un tanto
comprometida, es el de «quien no arriesga, no gana».
En los comienzos de su carrera, Liz Smith, quien más adelante se convertiría en la
presidenta de Avon Products, se encontraba al frente de Jell-O —marca
perteneciente a la gigantesca empresa Kraft Foods— cuando decidió dejar esta
compañía y marcharse a un pequeño negocio estadounidense de importación
relacionado con una nueva adquisición europea. Smith refiere que, en esos
momentos, todo el mundo creía que se había vuelto loca. Pero el verdadero motivo
de su decisión era que deseaba acumular experiencia en ventas y distribución global,
y este cambio, inesperado e incomprensible según el sentir general, se lo permitía.
El éxito tiene que ver con el incremento de nuestras capacidades y habilidades en
todos los terrenos y direcciones, de forma que podamos dar salida a todos nuestros
poderes internos. Los ascensos, el dinero y los contactos que hacemos constituyen
las imágenes, expresiones externas o formas físicas de los estados de la mente que
las producen.
La vida es adición. Aumenta tu riqueza, poder, sabiduría, conocimiento y fe
mediante el estudio de la ley de tus mentes consciente y subconsciente. Repite esta
afirmación: «Mi bien fluye hacia mí ahora incesantemente, incansablemente,
jubilosamente y copiosamente», y ten por seguro que las riquezas de Dios se
encaminarán y se introducirán en tu abierta y receptiva mente.
RESUMEN Y PUNTOS ESENCIALES
El primer paso del éxito, que podemos considerar vital, es encontrar eso que te
gusta hacer, y una vez encontrado, hacerlo. Como no te guste tu trabajo, tu éxito
no será completo ni verdadero, aunque todo el mundo te aclame y se refiera a ti
como un gran triunfador.
Aquellos que temen tomar decisiones o realizar elecciones, lo que realmente
hacen es rechazar el reconocimiento de su propia divinidad.
Nunca dejes de aprender. Estar al día de los últimos adelantos en tu campo de
actividad profesional es una forma de asegurarte el éxito a lo largo de toda tu
carrera.
Comienza ahora a repetir para tus adentros la palabra «éxito» con fe y
convicción. Tu mente subconsciente lo aceptará como una verdad tuya y, por
tanto, estarás bajo la compulsión subconsciente de triunfar.
Haz las cosas lo mejor posible, estés donde estés. Sé cordial, amable, afable y
demuestra estar lleno de buena voluntad. Sé consciente de tu verdadero valor;
utiliza tu mente para reclamar riquezas para ti y para todas las personas con las
que tratas durante el día, ya sea tu jefe, tus colegas, tus clientes o tus amigos;
todos los que estén a tu alrededor. Sentirás las radiaciones de las riquezas y del
progreso laboral, y se abrirá muy pronto para ti una nueva puerta que dará paso
a la esperada oportunidad.
Hazte visible. Asegúrate de que las personas que tienen que tomar decisiones
conocen tus capacidades y disponibilidad. Repasa los cinco pasos que hemos
descrito con anterioridad para hacerse uno visible.
Doctor Joseph Murphy
Acerca del autor
JOSEPH MURPHY, nacido el 20 de mayo de 1898 en una pequeña ciudad del condado
de Cork (Irlanda), fue matriculado en una escuela pública, donde destacó por sus
buenas calificaciones. Animado a estudiar para sacerdote, ingresó en un seminario
jesuita.
Sin embargo, en la época en que alcanzaba los últimos años de su adolescencia,
comenzó a cuestionar la ortodoxia católica de los jesuitas y abandonó el seminario.
Puesto que su objetivo era estudiar nuevas ideas y adquirir nuevas experiencias, y
dado que este objetivo no podía conseguirse en una irlanda dominada por el
catolicismo, dejó su familia para marcharse a América.
Llegó al Centro de Inmigración de la isla de Ellis con sólo cinco dólares en el
bolsillo. Su necesidad más inmediata era, como es lógico, encontrar un lugar en
donde vivir. Por fortuna, dio con una pensión en la que compartía habitación con un
farmacéutico que trabajaba en un establecimiento cercano.
Su conocimiento del idioma inglés era muy escaso, ya que tanto en su casa como
en la escuela se hablaba gaélico; así que, al igual que la mayoría de los inmigrantes
irlandeses, Murphy no tuvo más remedio que trabajar como jornalero, si bien ganaba
lo suficiente para costearse la comida y el alojamiento.
Con el tiempo entabló una buena amistad con su compañero de habitación, por lo
que cuando surgió una vacante de mancebo en la farmacia de su amigo, Murphy se
hizo con el puesto. No perdió tiempo para tramitar su ingreso en una escuela de
farmacia y convertirse en un farmacéutico con todas las bendiciones académicas.
Más adelante compró la farmacia y estuvo unos cuantos años regentando un negocio
próspero.
Cuando Estados Unidos entró en la Segunda Guerra Mundial, Murphy se alistó en
el ejército y fue destinado a una unidad de sanidad como farmacéutico. Durante los
días de campaña se interesó de nuevo por la religión y comenzó a leer extensamente
sobre varias tendencias religiosas. Tras su licenciamiento, decidió no volver a la
farmacia. Emprendió frecuentes viajes e hizo distintos cursos en varias
universidades, tanto estadounidenses como extranjeras.
Estos cursos dieron motivo a que se sintiese fascinado por las religiones
orientales, lo que le hizo trasladarse a la india para familiarizarse a fondo con ellas.
Extendió luego sus estudios a los grandes filósofos de todos los tiempos; estos es, a
los más ilustres pensadores que han existido desde la época antigua hasta nuestros
días.
La persona que más influyó en el pensamiento de Murphy fue el Dr. Thomas
Troward, juez a la vez que filósofo, doctor y profesor. El juez Troward se convirtió
en el mentor de Joseph. De él no sólo aprendió filosofía, teología y derecho, sino
que también lo introdujo en el misticismo y, sobre todo, en la masonería. Murphy se
convirtió en un destacado masón y, con el paso de los años, ascendió en la jerarquía
masónica hasta alcanzar el grado trigésimo segundo del rito escocés.
A su regreso a Estados Unidos, decidió hacerse pastor. Toda vez que su concepto
del cristianismo no se ajustaba a los cánones tradicionales, y puesto que era
abiertamente contrario a la mayoría de los credos cristianos, fundó su propia Iglesia
en Los Ángeles. Logró reunir un pequeño número de devotos, pero su mensaje de
optimismo y esperanza pronto hizo que se sumaran a su iglesia muchos otros hombres
y mujeres.
El Dr. Murphy era un decidido partidario del Movimiento del Nuevo Pensamiento.
Esta corriente filosófica sostenía que si se combinaba un enfoque metafísico,
espiritual y pragmático con la forma en que pensamos y vivimos, podríamos conocer
el secreto que nos haría conseguir aquello que verdaderamente deseásemos. Esto
podríamos hacerlo sólo en el caso de que encontrásemos y lográsemos descifrar la
Ley que, al parecer y de un modo criptográfico, Dios escribió en el pasado.
Con el transcurso de los años, otras Iglesias se unieron con la del Dr. Murphy para
crear una organización denominada Federación de la Ciencia Divina, organización
ésta que sirve de elemento aglutinador de todas ellas.
La Iglesia de la Ciencia Divina de Murphy creció tanto que tuvo que alquilar el
Wilshire Ebell Theather, una antigua sala de cine. Acudía tanta gente a sus actos de
culto que incluso este local no siempre era suficiente para acomodar a todos los
fieles. Con objeto de llegar al gran número de personas que deseaban escuchar su
mensaje, creó un programa de radio semanal en el que daba una charla; este
programa, en tan sólo unos meses, alcanzó la cifra de más de un millón de oyentes.
Grabó sus sermones y sus programas de radio, y el éxito inicial que tuvo la
comercialización de las casetes dio lugar a una nueva empresa, cuya misión era
extender el ámbito de contacto con sus feligreses. Las cintas contenían charlas que
explicaban textos bíblicos y proporcionaban a sus oyentes meditaciones y oraciones.
Asimismo, empezó a publicar folletos y libros de bolsillo para difundir su edificante
material.
Debido al poder de difusión de sus libros, cintas magnetofónicas y emisiones de
radio, la reputación del Dr. Murphy creció de manera exponencial, por lo que fue
invitado a impartir conferencias por Estados Unidos, Europa y Asia. Además de
temas religiosos, hablaba sobre los valores tradicionales de la vida, sobre el arte de
vivir una vida sana y sobre las enseñanzas de los grandes filósofos pertenecientes a
las culturas occidental y oriental. En todas sus charlas subrayaba la importancia de
tener conciencia del poder de la mente subconsciente y de los principios vitales
basados en la creencia del Dios único.
Escribió más de treinta libros. Su libro más famoso, El poder de la mente
subconsciente, publicado por primera vez en 1963, se convirtió enseguida en un
éxito de ventas. Se vendieron millones de ejemplares y continúan vendiéndose en
todo el mundo traducido a una amplia variedad de idiomas.
El Dr. Murphy murió en diciembre de 1981. Su esposa, la Dra. Jean Murphy, le
sucedió en su ministerio hasta que acaeció su propia muerte.
Acerca de Arthur R. Pell
Esta obra ha sido compilada y revisada por el Dr. Arthur R. Pell, autor de más de
cincuenta libros y de centenares de artículos sobre gestión empresarial, relaciones
humanas y superación personal. Aparte de escribir sus propios libros, el Dr. Pell ha
revisado y actualizado numerosas obras clásicas sobre potencial humano, entre otras
How to Win Friends and Influence People [Cómo ganar amigos e influir en las
personas], de Dale Carnegie; Think and Grow Rich [Piensey hágase rico], de
Napoleon Hill; The Power of Your Subconscious Mind [El poder de tu mente
subconsciente], de Joseph Murphy; As a Man Thinketh [Como piensa un hombre],
de James Allen, y Common Sense [Sentido común], de Yoritomo-Tashi, así como
otros trabajos realizados por orison Swett Marden, Julia Seton y Wallace D.
Wattles.
DEL MISMO AUTOR
EL PODER DE TU MENTE SUBCONSCIENTE
del Dr. Joseph Murphy
La presente es una edición autorizada, revisada y aumentada con nuevos pasajes
entresacados de escritos inéditos del Dr. Murphy, y presenta y explica diversas
técnicas de proyección mental que nos permiten salvar aquellos obstáculos
subconscientes que impiden la consecución del éxito que tanto deseamos y
merecemos.
Con objeto de explicar la influencia que en el ser humano ejerce el subconsciente,
el doctor Murphy aporta una sabiduría espiritual de larga tradición y de análisis que
posee una indiscutible base científica y que nos permitirá alcanzar con éxito
anhelados logros y buenos propósitos.
TU PODER INFINITO PARA ENRIQUECERTE
del Dr. Joseph Murphy
Tu poder infinito para enriquecerte es una obra repleta de prácticos y siempre
vigentes consejos, avalados por los muchos años que el doctor Murphy ha dedicado
a la investigación del poder del pensamiento subconsciente.
El doctor Murphy escribió este libro para que cumpla una misión eminentemente
práctica, y está dirigido a los hombres y mujeres que tienen una necesidad acuciante
de dinero y pretenden reclamar las riquezas que la vida tiene almacenadas para
ellos. Es un libro para aquellas personas que deseen resultados inmediatos y que,
además, estén dispuestas a poner en práctica las técnicas sencillas y realistas que en
sus páginas se detallan.
PIENSA
QUE ERES RICO
del Dr. Joseph Murphy
La riqueza no es un derecho de unos pocos elegidos; es también un derecho innato
que te corresponde a ti y a cualquier otra persona. Esta obra clásica del doctor
Joseph Murphy te enseñará a hacer de este derecho una realidad. Plagado de
historias aleccionadoras de personas que tuvieron éxito y fortuna en algún momento
de su vida, Piensa que eres rico es un libro que te muestra la forma de conocer los
secretos de la verdadera riqueza y de disfrutar del poder y de la prosperidad que
mereces. Si utilizas las leyes de tu mente como es debido conseguirás resultados
inmediatos. Para esto sólo tendrás que aplicar o desarrollar las sencillas técnicas y
los fáciles programas que encontrarás en cada capítulo de este libro.
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