MADUREZ Y FORMACIÓN INTEGRAL DEL LÍDER 249
to y ante las críticas. No es susceptible ni quisquilloso, sino que admite
la crítica sin ofenderse.
El líder maduro social y profesionalmente tiene la capacidad de to-
mar una decisión y sostenerla. La planea y ejecuta, resolviendo todos los
problemas y conflictos que se pongan enfrente.
El inmaduro pasa su vida explorando posibilidades para terminar Mucha sabiduría unida
no haciendo nada, porque no lo programa estratégicamente y mucho me- a mediana santidad
es preferible a mucha
nos lo implementa. Los inmaduros son los maestros de la excusa, son santidad con poca
los confusos y desorganizados. Sus vidas son “negocios sin terminar”, y sabiduría.
buenas intenciones que nunca se convierten en realidades. (San Ignacio de Loyola)
Madurez profesional es el arte de cambiar lo que se puede y debe
cambiar y de vivir en paz en lo que no se puede cambiar. El líder madu-
ro social y profesionalmente es flexible y tiene capacidad suficiente para
mostrar paciencia y amoldarse a las circunstancias. Ha superado la etapa
del “todo o nada”. Sabe perder, pero también sabe ganar.
1. ¿Amas tu trabajo? ¿Te realizas en él? ¿Eres capaz de darle un sentido de trascendencia y autorrealización,
superando el materialismo y la frustración de una actividad hecha sin sentido?
2. ¿Ejerces la autoridad y el poder para servir a los demás y buscas siempre el mayor bien de todos tus
subordinados mediante la formación, la motivación y el empowerment?
3. ¿Eres capaz de afrontar y resolver los problemas y los conflictos, de tomar decisiones con audacia, de forma
reflexiva y prudente?
4. ¿Ya has aprendido a escuchar, dialogar, conversar y hasta discutir con empatía y amor a la verdad, con
humildad y comprensión de los demás?
5. ¿Puedes trabajar en equipo e integrar buenos equipos de trabajo sobre la base de un objetivo común,
conocido y aceptado por todos; sobre la base de la confianza, organización, colaboración, compromiso,
comunicación y disciplina entre todos los integrantes?
6. ¿Eres capaz de mantener relaciones interpersonales armónicas, exitosas y constructivas con los demás,
fruto de una personalidad propia armónica, rica y en paz consigo misma?
7. ¿Puedes hablar y comunicar bien en público, con seguridad, claridad, interés y convencimiento, dominando
bien los resortes psicológicos de la persuasión?
8. ¿Estás cada vez más abierto al cambio, a las nuevas ideas, y encarnas tú mismo los cambios que quieres
ver en los demás? ¿Planeas, controlas y diriges el cambio de forma evolutiva?
Madurez religiosa e histórico-trascendente Partimos cuando
La madurez religiosa es aquella que, consciente la persona de su finitud nacemos, / andamos
física y moral, permite una opción trascendente. Es decir, da entrada a la mientras vivimos / y
búsqueda y encuentro con un Ser superior que lo trasciende y supera, que llegamos / a tiempo que
fenecemos; / así que
lo ama y protege. Se relaciona con Él mediante una fe instruida, una cuando morimos /
oración humilde y agradecida, sobre todo de adoración, una ascética descansamos.
esforzada y un compromiso moral. Mientras “orar” no signifique más (Jorge Manrique)
250 FORMACIÓN DE LÍDERES. DESARROLLO INTEGRAL DE LA PERSONA
que pedir se tiene sólo una oración infantil. El compromiso para tra-
bajar por los derechos del Ser Supremo es el distintivo de la madurez
Esperemos lo que religiosa, alegre y segura, y la mejor garantía para trabajar por los dere-
deseemos, pero
soportemos lo chos de los hombres.
que acontezca. Madurez humana significa estar dispuesto a ser siempre mejor, a le-
(Cicerón) vantarse siempre que se cae, a recomponer el alma cada vez que se rompe
en añicos, a actuar en cada momento de la vida buscando la realización
completa de nuestro ser, a actuar con responsabilidad frente a todos
los compromisos y a vivir realizando la propia misión. El líder maduro
La paciencia es un tiene dominio y equilibrio sobre cada dimensión de su vida. Por eso es
árbol de raíz amarga, genuinamente feliz.
pero de frutos
muy dulces. Esta madurez no se consigue en tiempos récord ni puede “cocerse” en
(Proverbio persa) horno de microondas. Las personas maduran por partes o facetas, en
mayor o menor tiempo, según las capacidades y circunstancias de cada
uno, y no armónicamente como la fruta. A veces avanzamos o retrocede-
mos en nuestro proceso de maduración. Y el descuido en un área afecta
negativamente a las restantes. Pero todas hay que desarrollarlas con equi-
librio, con tiempo y persistencia.
Todo le llega a quien
sabe esperar. Lo que sí está claro es que al líder se le exige ser maduro. Esto es, que
(Henry W. Longfellow) sea íntegro, integrado e integral, con una educación total. Que se mueva por
una visión trascendente y no sólo material, basada en principios sólidos, y
que éstos sean los que dirijan su vida y rijan las relaciones con los demás.
Se le exige que sea congruente: que lo que piense esté en relación directa con
lo que hace y viceversa.
1. ¿Tienes conciencia de tu finitud y límites físicos y morales y, por eso, eres capaz de admitir un Ser que te
trasciende y supera, que te ama y te salva?
2. ¿Te relaciones con Él mediante una fe instruida, una oración humilde y agradecida, y una moral y ascética
congruentes?
3. ¿Eres consciente del ejemplo y testimonio que estás proyectando con tu vida sobre los demás: familia,
colaboradores e institución?
4. En síntesis, ¿ya te conoces con lealtad, te aceptas con generosidad, te estimas con modestia y te me-
joras con valentía en todas las dimensiones de la persona y en todo el quehacer de tu liderazgo? ¿Conoces
bien tus fortalezas y debilidades? ¿Las mejoras?
5. ¿Tienes un proyecto de vida y un plan de formación integral, serio y valiente para alcanzarlo, sabiendo
que la vida es una y sólo se vive una vez?
Conclusión
Imagínate un líder así: íntegro, integrado e integral. Imagínate una per- Enseñar no es una
sona con puestos de responsabilidad o de dirección que proceda siem- función vital, porque no
pre de manera armónica, que sea congruente en su decir y en su hacer, tiene el fin en sí misma;
en su ser y en su operar precisamente porque está formada en todas las la función vital es
aprender.
dimensiones de su persona (físico-biológica, psíquico-emocional, inte- (Aristóteles)
lectual, volitiva, ética, religiosa, histórica y trascendente), y que con ellas
se desenvuelva en todas las áreas de su vida. ¿Cómo concibes su vida
personal: serena y con destino o desorientada y con tumbos? ¿Qué tipo
de vida profesional desarrollará? ¿Acaso improductiva o llena de resul- La educación es
tados? ¿Y la vida familiar y social? ¿Habría tantos conflictos interperso- la preparación
nales y guerras civiles o más bien prevalecería la concordia, el amor y la a la vida completa.
armonía? Un líder íntegro, integrado e integral ¡cuánto bien hace a la
humanidad! Con muchos como él, ¡cómo mejoraría la historia de este
mundo!
Pues no es un ideal utópico. Es un futuro que tienes al alcance de tus La verdadera
manos. Más aún, es el horizonte al que estás obligado como persona. educación de un
Es tu proyecto, porque “eres, pero no estás hecho”. Y no puedes eludirlo hombre comienza
varias generaciones
ni zafarte, porque estás “condenado” a vivir la vida viviéndola, y tendrás atrás.
que rendir cuentas ante ti mismo y ante la sociedad. Más aún, la socie-
dad apreciará o aborrecerá tu paso por la historia dependiendo de cómo
hayas vivido y cómo hayas ejercido tu liderazgo.
Imagínate una institución con toda su gente así: “generales y ejército Tan solo por la
íntegros, integrados e integrales”. Imagínate a los jefes y directores ejer- educación puede el
ciendo el poder y la autoridad con espíritu de servicio, facultando y mo- hombre llegar a ser
hombre. El hombre
tivando a su gente, creando un buen clima organizacional y una sólida no es más que lo que
cultura corporativa... Imagínate a los subordinados plenamente faculta- la educación hace de él.
dos y entrenados para decidir bien y resolver con oportunidad los pro- (Emmanuel Kant)
blemas, maduros y responsables, aglutinados con un fuerte espíritu de
252 FORMACIÓN DE LÍDERES. DESARROLLO INTEGRAL DE LA PERSONA
La educación profunda equipo y con excelentes relaciones interpersonales... Ésa sí que será una
consiste en deshacer organización líder, porque sus integrantes todos serán líderes. Será lí-
y rehacer la der en servicio, en calidez humana y en la calidad de sus productos. En
educación primera.
(Paúl Valery) todos los órdenes volará como águila en vez de dar el triste espectáculo
de caminar como guajolote.
Pues este horizonte también está al alcance de cualquier organiza-
ción. El secreto radica en que se comprenda la necesidad de la formación
y se ponga manos a la obra con un plan bien diseñado. Así lo hacen todas
las instituciones que están en la cumbre. Y así deberían proceder quienes
quieran emularlas.
El conocimiento es la Imagínate un país con todos sus gobernantes y ciudadanos así: “ínte-
única riqueza de la que gros, integrados e integrales”. De seguro que lo veremos como líder en
no pueden despojarnos productividad, transparencia y competitividad. ¿No es ésta la receta se-
los tiranos. (Anónimo) creta de las naciones que hoy descuellan en el ranking mundial? Así lo
confirman todas las estadísticas, pero sobre todo los hechos: además
mejoran la calidad de vida de toda su gente y puntean en el desarrollo
científico y tecnológico. Por el contrario, los países subdesarrollados lo
son porque o no forman a su gente o lo hacen con la estrategia del
monstruo: desarrollar un órgano en detrimento del otro.
No, la formación integral no es un lastre odioso. Tampoco un entre-
Un profesor trabaja tenimiento de lujo o un corsé de vanidad. La formación integral es el
para la eternidad: requisito indispensable para la creación y supervivencia del liderazgo.
nadie puede decir La garantía de los resultados excelentes.
dónde acaba
su influencia. Por ello, trázate tu plan de vida y comienza a trabajar. Si vuelas alto,
(Henry Brooks Adams) llegarás muy lejos y dejarás una gran huella en la historia.
¡Mucha suerte!
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