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Moris, Charles y Maito, Albert - Psicología

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Published by rogepineda297, 2022-02-02 12:51:00

Psicologia

Moris, Charles y Maito, Albert - Psicología

Keywords: psicologia

476 Psicología

Tabla 12-1 INVENTARIO DE ESTRÉS EN LA VIDA UNIVERSITARIA

Copie el número de la “puntuación del estrés” en la última columna para cualquier cosa que le haya sucedido a usted en
el último año, luego haga la suma.

Cosas que le Cosas que le

Puntuaciones han sucedido Puntuaciones han sucedido

Evento de estrés a usted Evento de estrés a usted

Sufrir una violación 100 Cambio en la situación
Enterarse de que es
100 de alojamiento
VIH positivo 98
Ser acusado de violación (dificultades, mudanzas) 69
Muerte de un amigo 97
Competir o desempeñarse
cercano 96
Muerte de un familiar en público 69
94
cercano Participar en una pelea física 66
Contraer una enfermedad 91
90 Dificultades con un
de transmisión sexual
(distinta al SIDA) 90 compañero de cuarto 66
Preocupaciones acerca
de estar embarazada 89 Cambios en el trabajo
Semana de exámenes finales 89
Preocupaciones acerca (solicitudes, nuevo
de que su pareja esté 85
embarazada trabajo, dificultades
Quedarse dormido para 85
un examen en el trabajo) 65
Reprobar una materia 85
Ser engañado por el 84 Presentar la asignatura
novio (o la novia)
Terminar una relación 83 principal o preocupa-
estable de noviazgo
Enfermedad grave de un 83 ciones acerca de los
amigo o familiar cercano 82
Problemas financieros planes futuros 65
Escribir un trabajo impor- 82
tante de fin de cursos 80 Una clase que odia 62
Ser descubierto copiando
en un examen 77 Consumo de alcohol o
Conducir ebrio 76
Sensación de agobio en de drogas 61
la escuela o el trabajo 75
Dos exámenes en un día Confrontaciones con los
Engañar al novio 73
(o a la novia) 73 profesores 60
Casarse 72
Consecuencias negativas 69 Empezar un nuevo
del consumo de
alcohol o de drogas semestre 58
Depresión o crisis del
mejor amigo Salir en una primera cita 57
Problemas con los padres
Hablar frente al grupo Inscripción 55
Falta de sueño
Mantener una relación

estable de noviazgo 55

Cambiar de universidad,

de trabajo o ambos 54

Presiones de los pares 53

Estar lejos de casa por

primera vez 53

Enfermarse 52

Preocupaciones acerca

de la apariencia 52

Obtener las calificaciones

más altas 51

Una clase difícil que le encanta 48

Hacer nuevos amigos; llevarse

bien con los amigos 47

Apuros de la fraternidad o

hermandad 47

Quedarse dormido en clase 40

Asistir a un evento atlético

(por ejemplo, un juego

de fútbol) 20

Total

Fuente: Renner, M. J. y Mackin, R. S. (1998). A Life Stress Instrument for Classroom Use. Teaching of Psychology, 25 (1), p. 47. Reproducido con
autorización de Lawrence Erlbaum Associates, Inc.

Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 477

ejemplo familiar. En los años recientes muchas compañías han adoptado una política Frustración El sentimiento que experimen-
de producción eficiente (llamada en ocasiones “reducción de personal”): mantener los ta una persona cuando no puede alcanzar
mismos, o más altos, niveles de producción con menos trabajadores. Como resultado, una meta.
se requiere que los trabajadores que conservan el empleo asuman responsabilidades y
tareas adicionales con menos ayuda. No es sorprendente el hecho de que es probable que
reporten mayor estrés y depresión y menor satisfacción en el empleo (Kaminski, 1999).

En nuestra vida privada, tratar de estar a la altura de las normas sociales y culturales
acerca de lo que deberíamos hacer, así como tratar de cumplir las expectativas de nues-
tros familiares y amigos, también agrega presión a la satisfacción de nuestras necesidades
personales. Quizá las demandas más consistentes e implacables sean que competimos,
nos adaptamos a la alta tasa de cambio en nuestra sociedad y estamos a la altura de lo
que nuestros familiares y amigos esperan de nosotros. Las fuerzas competitivas afectan
a casi todas las relaciones que se entablan en un país como Estados Unidos. Se compi-
te por calificaciones, popularidad, por compañeros sexuales y matrimoniales y por em-
pleos. Se considera que el fracaso es vergonzoso. De ahí que la presión por ganar sea
tan intensa. Las presiones de las dificultades económicas son otra fuente de estrés. De
hecho, como veremos más adelante en este capítulo, eventos estresantes de la misma
severidad a menudo tienen un impacto más nocivo en la vida emocional de la gente
con menor posición socioeconómica.

Frustración La frustración ocurre cuando se impide que una persona alcance una
meta porque algo o alguien se interpone en camino: un estudiante de bachillerato con
altas puntuaciones en las pruebas de desempeño y un elevado promedio es rechazado
en una escuela de prestigio; una mujer no recibe una promoción con el argumento de
que no tiene experiencia de manufacturación; el presupuesto de un científico se corta
justo cuando está cerca de un gran avance; un aviador que constantemente enfrenta
demoras y cancelaciones de los vuelos; es probable que todas estas personas experi-
menten frustración.

Además de esas fuentes importantes de frustración, existen innumerables frustra-
ciones menores que pueden sumarse para causar un estrés significativo. Morris (1990)
identificó cinco fuentes de frustración que son especialmente comunes en la vida del
estadounidense promedio. Las demoras son fastidiosas porque la cultura aprecia mu-
cho el valor del tiempo. La falta de recursos es frustrante para aquellos que no pueden
costearse un automóvil último modelo o las vacaciones espléndidas que los medios de
comunicación masiva presentan como un derecho de todo ciudadano. Las pérdidas, co-
mo el final de un romance o una amistad muy querida, causan frustración porque nos
hacen sentir indefensos, poco importantes o sin valor. El fracaso genera intensa frustra-
ción (y la culpa concomitante) en nuestra sociedad competitiva. Nuestra cultura sos-
tiene que el éxito o el fracaso dependen del talento y el esfuerzo individual, no de la
suerte, la buena fortuna o del simple hecho de estar en el lugar correcto en el momen-
to indicado. Imaginamos que si hubiéramos hecho las cosas de manera diferente ha-
bríamos tenido éxito; por esa razón, solemos sentirnos personalmente responsables de
nuestros reveses y tendemos a aceptar que los demás nos culpen por no esforzarnos
más o por no ser más listos. La discriminación también causa frustración: el hecho de que
a la gente se le nieguen oportunidades o reconocimiento simplemente por su sexo, edad,
religión o color de piel disminuye su fe en el futuro y en sí misma.

A medida que las avenidas se han congestionado más, los incidentes
de conducción agresiva (conocidos popularmente como “furia en las
autopistas”) se han vuelto más comunes y peligrosos. Una encuesta
encontró que el año anterior nueve de cada 10 conductores habían sido
amenazados por conductores que aceleraban, conducían sin guardar
un mínimo de distancia, no daban derecho de vía, cambiaban de carril
sin hacer ningún señalamiento, zigzagueaban y hacían gestos y comen-
tarios hirientes, groseros y provocadores. El psicólogo Leon James
(James y Nahl, 2000) ha estudiado durante más de una década los pa-
trones de conducción y considera que la furia en las autopistas es un

478 Psicología

Conflicto Existencia simultánea de síndrome conductual que está arraigado en las formas exageradas de las normas cultu-

demandas, oportunidades, necesidades o rales, en especial nuestra molestia con las demoras y la visión de la competencia según
metas incompatibles.
la cual el ganador se lleva todo. Lo que sorprendió a James fue cuántos conductores

Conflicto de aproximación/aproximación agresivos son “gente común” sin historia de violencia y cuántos se consideraban vícti-
De acuerdo con Lewin, el resultado de la mas de conductores desconsiderados.

atracción simultánea hacia dos buenas

posibilidades, ninguna de las cuales Conflicto De todos los problemas de la vida, el conflicto es probablemente el más

presenta cualidades negativas. común. Un niño no quiere ir a casa de su tía a cenar, pero tampoco quiere escuchar los

Conflicto de evitación/evitación De acuerdo reproches de sus padres si se queda en casa. Una estudiante encuentra que los dos cur-
con Lewin, el resultado de enfrentar una sos que quiere llevar este semestre se imparten a la misma hora en los mismos días. Un

elección entre dos posibilidades votante apoya la política exterior de un candidato, y al mismo tiempo la política inter-

indeseables, ninguna de las cuales tiene na del contrincante. Una pareja está planeando sus vacaciones: uno quiere irse a Florida

cualidades positivas. y relajarse en la playa, el otro quiere ir a Nueva York para visitar museos e ir al teatro.

Conflicto de aproximación/evitación De En la década de 1930, Kurt Lewin describió el conflicto en términos de dos tenden-
acuerdo con Lewin, el resultado de cias en oposición: la aproximación y la evitación. Cuando algo nos atrae, queremos apro-
sentirse atraído y repelido al mismo ximarnos; cuando algo nos asusta, tratamos de evitarlo. Lewin (1935) demostró la forma
tiempo por la misma meta. en que diferentes combinaciones de esas tendencias crean tres tipos básicos de conflicto:

conflicto de aproximación/aproximación, conflicto de evitación/evitación y conflicto de

aproximación/evitación.

El conflicto de aproximación/aproximación ocurre cuando la persona es atraída al

mismo tiempo por dos metas deseables. Algunos ejemplos son un estudiante que fue

aceptado por dos universidades importantes, un solicitante de empleo al que se le ofre-

cen dos posiciones igualmente excitantes y de alta paga o una persona que encuentra dos

apartamentos igualmente atractivos, ninguno de los cuales tiene desventajas importan-

tes. El estrés en el conflicto de aproximación/aproximación surge del hecho de que, al

elegir una opción deseable, debemos renunciar a la otra.

Lo contrario de este dilema es el con-

flicto de evitación/evitación, en el cual la

persona se enfrenta con dos posibilidades

indeseables o amenazantes, ninguna de las

La furia en las autopistas y usted cuales tiene rasgos positivos. La forma
popular de expresar este dilema es estar

U na de las técnicas que el profesor James utiliza en su investigación sobre la “entre la espada y la pared”. Cuando se
conducción agresiva es pedir a la gente que grabe sus experiencias y senti- enfrenta a un conflicto de evitación/evita-
mientos (una técnica llamada “testimonio personal”) cuando conduce en medio ción la gente trata de escapar de la situación
del tráfico. Al principio se sorprendió por la frecuencia con que personas general- completa. Si el escape es imposible, trata
mente amables y consideradas se mostraban intolerantes y antisociales cuando es- de seleccionar la opción menos amena-
taban detrás del volante. James llama a este fenómeno el “efecto de Jekyll y Hyde”. zante o “el menor de dos males”. Más a
menudo la gente vacila entre elegir una

• Trate de grabar sus pensamientos mientras maneja (y sea honesto); pida a va- amenaza o la otra, como el beisbolista que

rios amigos que hagan lo mismo. ¿Encuentra el “efecto Jekyll y Hyde” docu- queda atrapado entre la primera y la segun-

mentado por James? da base. Empieza a correr hacia la se-

Existen tres hipótesis principales de la furia en las autopistas. ¿Cuál de las si- gunda, se da cuenta de que lo pondrán
guientes encuentra más convincente? ¿Cómo determinaría qué hipótesis tiene fuera y voltea a la primera, sólo para per-
más mérito? catarse de que lo atraparán ahí si trata de
regresar. En las situaciones sin salida como

• La hipótesis de hacinamiento: Más carros _ más tráfico _ más frustración _ más ésta, la gente simplemente puede esperar

estrés _ más enojo _ más hostilidad _ más violencia. acontecimientos que resuelvan el conflicto

• La hipótesis cultural: Los estadounidenses aprenden en la niñez patrones agresi- por sí mismos.
vos y peligrosos de conducción, al observar a sus padres y a otros adultos detrás En el conflicto de aproximación/evi-
del volante y al observar conducciones riesgosas en las películas y los comercia-
les de televisión. tación, una persona es atraída y repelida
por la misma meta. Ésta es la forma más co-
mún de conflicto y la más difícil de resolver.

• La hipótesis de desplazamiento: Es más probable que la gente pierda el control De acuerdo con Lewin, cuanto más nos

al conducir si recientemente ha sufrido golpes a su autoestima y trata de recu- acerquemos a una meta con características

perar su sentido de valía ganando batallas en la autopista. buenas y malas, más se intensificarán los

Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 479

deseos de acercarse y alejarse, pero la tendencia a la evitación se incrementa con mayor Un ejemplo clásico del conflicto evitación/
rapidez que la tendencia a aproximarse. Por eso, en un conflicto de aproximación/evita- evitación es un jugador de béisbol que
ción nos acercamos a la meta hasta que alcanzamos el punto en que la tendencia a apro- queda atrapado entre dos bases. Correr
ximarse sea igual a la de evitar la meta. Temerosos de seguir acercándonos, nos detene- en cualquier dirección es una opción inde-
mos y vacilamos, sin decidir nada, hasta que la situación cambia. Un ejemplo familiar es seable que debe evitarse.
una pareja cuya única pelea es que uno quiere casarse pero el otro está inseguro. La se-
gunda persona quiere continuar la relación (aproximación), pero se resiste a hacer un
compromiso permanente (evitación). En la vida real, a menudo enfrentamos al mismo
tiempo dos o más metas, cada una de las cuales es menos que ideal pero también tiene
suficientes rasgos positivos que nos atraen. La existencia de metas múltiples incremen-
ta nuestro estrés, ya que el conflicto inherente a cada meta se multiplica por el conflic-
to de elegir entre varias metas.

En la tabla sinóptica se presentan los tipos de conflicto propuestos por Lewin.

Estrés y diferencias individuales

¿Por qué a algunos les resulta sencillo afrontar las situaciones de gran estrés mientras
que a otros les resulta difícil enfrentar incluso los problemas menores? Mucho depen-
de de la forma en que la gente valore un evento potencialmente estresante. De acuerdo
con Shelley Taylor, las personas evalúan los cambios, primero en términos de si hay
mucho o poco en juego (valoración primaria) y segundo, en términos de si creen que
tienen las habilidades personales, el conocimiento, la experiencia y los recursos socia-
les (personas a las que puedan recurrir en busca de consejo y aliento) para afrontar el
evento (valoración secundaria) (vea la figura 12-1) (S. E. Taylor, 1986). Desde esta pers-
pectiva, si un evento se considera peligroso, amenazante o difícil (valoración primaria) y
si, al mismo tiempo, la persona cree que carece de las habilidades y recursos necesarios
para afrontarlo (valoración secundaria), entonces es probable que el estrés sea alto. Por
el contrario, si el evento es visto como una oportunidad y la persona cree que tiene las
habilidades y los recursos para responder al mismo, es probable entonces que el estrés
sea bajo; el evento se percibirá como una oportunidad para obtener dominio o benefi-
cio y se recibirá con entusiasmo, excitación y confianza (Folkman y Moskovitz, 2000).
Los terapeutas cognoscitivos sostienen que la valoración fallida de las situaciones a me-
nudo es la fuente del malestar psicológico y que la curación suele ser la revaloración
(vea el capítulo 14, Terapias).

Otros investigadores enfatizan la valoración global de la vida y las actitudes genera-
les del individuo hacia los eventos, en especial el optimismo frente al pesimismo (Peter-
son, 2000). La expresión clásica de la diferencia es que, ante las mismas circunstancias,
un optimista ve el vaso medio lleno mientras que el pesimista lo ve medio vacío. Los
optimistas tienden a valorar los eventos como desafíos más que como amenazas; a
conservar la esperanza cuando las posibilidades no están a su favor; a concentrarse en
lo que pueden hacer para mejorar una situación en lugar de cavilar sobre lo que no
pueden cambiar; a sentir placer y orgullo por lo que han logrado en lugar de hacer
hincapié en los fracasos. Los pesimistas son lo contrario.

Tabla sinóptica Tipos de conflicto

Tipo de conflicto Naturaleza del conflicto

Aproximación/aproximación La persona es atraída por dos metas incompatibles al mismo tiempo.

Evitación/evitación Al ser repelida por dos alternativas indeseables al mismo tiempo, la persona se
inclina a tratar de escapar, pero a menudo otros factores le impiden hacerlo.

Aproximación/evitación La persona se siente repelida y atraída por la misma meta.

480 Psicología

Estresor potencial Valoración primaria Valoración secundaria Estrés
(evento externo)
¿Las implicaciones del ¿Las habilidades y los Respuestas fisiológicas,
evento son positivas, recursos de afrontamiento cognoscitivas,
neutrales o negativas? son suficientes para emocionales y
Si son negativas, ¿en superar el daño, la conductuales.
qué grado el evento es amenaza o el desafío
actualmente dañino, planteado por el evento?
amenazante para el
futuro y potencialmente
desafiante?

Figura 12-1 A su vez, se ha relacionado el optimismo y el pesimismo con el locus de control (vea el
Valoración del estrés. capítulo 11, Personalidad). Los individuos que tienen un locus de control interno tienden
El hecho de que un evento particular de la a creer que sus circunstancias son en gran medida resultado de sus propias decisiones y
vida se convierta en un estresor importan- acciones y, por tanto, valoran las situaciones como desafíos (Ryan y Deci, 2000). Los
te tiene mucho que ver con la forma en individuos con un locus de control externo suelen verse como víctimas de las circuns-
que el individuo lo valora. tancias, dudan de su habilidad para defenderse o mejorar su situación y es más probable
Fuente: Shelley E. Taylor (1986). Health Psy- que valoren los eventos de manera negativa considerándolos como amenazas.
chology. Nueva York; Random House, p. 149.
Copyright © 1986. Reproducido con autoriza- Fortaleza y resiliencia Suzanne Kobasa (1979) identificó un rasgo al que llamó for-
ción. taleza en personas que toleran el estrés excepcionalmente bien o que parecen prospe-
rar con él. Las personas fuertes ante el estrés están abiertas al cambio. En lugar de ver
Los niños resilientes pueden convertirse en la pérdida del empleo como una catástrofe, definen la situación como una oportunidad
adultos competentes y compasivos incluso para empezar una nueva carrera. Su motivación es interna más que extrínseca, están
si crecen en circunstancias muy difíciles. fuertemente comprometidos con su trabajo y se comprometen en actividades signifi-
Los niños en un vecindario pobre probable- cativas. Por último, la gente fuerte ante el estrés experimenta las demandas difíciles
mente experimentan más estrés en su vida del ambiente como desafiantes más que como intimidantes. El estudio de Kobasa su-
que sus pares de clase media y alta. giere que, en un grado significativo, la respuesta de la gente al estrés depende de si
cree que tiene cierto control sobre los eventos o si se siente indefensa. Las personas
psicológicamente fuertes sienten que controlan su propio destino y confían en que po-
drán afrontar el cambio (vea también Kessler, Price y Wortman, 1985; Taylor, 2003).
Por el contrario, los individuos que tienen poca confianza en que podrán dominar las
situaciones nuevas y ejercer control sobre los eventos se sienten impotentes y apáticos
(Peterson, Maier y Seligman, 1993b). (Recuerde nuestro análisis del desamparo
aprendido en el capítulo 5, Aprendizaje.) Se mantienen pasivos incluso cuando el cam-
bio ofrece nuevas oportunidades de hacerse cargo de su situación.

Otros psicólogos se interesan en la resiliencia: la habilidad para recuperarse, reco-
brar la confianza en uno mismo, el buen ánimo y una actitud de esperanza después de
una situación de estrés extremo o prolongado (Beasley, Thompson y Davidson, 2003).
En particular, los psicólogos quieren entender por qué algunos niños que crecen en
circunstancias adversas (como la pobreza extrema, vecindarios peligrosos, padres abu-
sivos y/o exposición a las drogas y el alcohol) se convierten en adultos bien ajustados
mientras que otros permanecen atribulados y frecuentemente se meten en problemas
a lo largo de su vida (Feinauer, Hilton y Callahan, 2003).

Un equipo de investigadores identificó en Hawai a 240 niños de alto riesgo que ha-
bían experimentado estrés al nacer, pobreza y conflictos familiares, y siguió su desarrollo
durante 40 años (Werner, 1996). Dos terceras partes de los niños se vieron envueltos
en delitos o desarrollaron problemas psicológicos, pero una tercera parte de ellos se
convirtieron en adultos confiados, competentes y compasivos. Los miembros resilientes
de esta muestra tendían a ser afectuosos y sociables desde el nacimiento, lo que atraía
a otras personas. Tenían intereses y talentos (intelectual, artístico, atlético) que les
ayudaron a hacer amigos, desarrollar un sentido de propósito y ganar autoestima. De
igual importancia era el hecho de que tenían relaciones cálidas y de apoyo al menos
con otro adulto diferente a sus padres que los consideraba especiales e importantes. En
comparación con sus pares atribulados (y con un grupo control de niños que crecieron

Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 481

en ambientes seguros), los niños resilientes se convirtieron en adultos con el porcenta-
je más alto de matrimonios estables y la menor proporción de desempleo, divorcio y
problemas graves de salud. Otro estudio de adolescentes cuyos padres sufrían depre-
sión (Brown, citado en Huang, 1998) encontró que los adolescentes más resislientes
tenían una relación sólida con un adulto ajeno a la familia y un pasatiempo en el que
destacaban, factores que les daban un sentido de valor. Tomados en conjunto, estos es-
tudios sugieren que dos formas de fomentar la resiliencia en los niños de alto riesgo
son los programas de mentores (como los de Hermano/Hermana Mayor, que combina
a un adulto voluntario con un niño necesitado) y los programas extraescolares que ofre-
cen una amplia gama de actividades (vea también Clauss y Caroline, 2003).

Estrés autoimpuesto En el extremo opuesto de la gente fuerte y resiliente se encuen-
tran los que se crean problemas adicionales a los eventos estresantes de su ambiente.
Como resultado, con frecuencia experimentan ansiedad u otros síntomas de estrés en
ausencia de estresores externos. Albert Ellis señalaba que dichas personas por lo regular
tienen creencias irracionales y derrotistas que aumentan innecesariamente las tensio-
nes normales de la vida (Ellis y Harper, 1975). Un ejemplo es la creencia de que “Es
esencial que todos me amen o aprueben todo lo que hago”. Para la gente que tiene esta
creencia, cualquier señal de desaprobación será una fuente de considerable estrés. Otra
creencia imposible es: “Debo ser competente, adecuado y exitoso en todo lo que hago”.
Esas personas toman la menor señal de fracaso o inadecuación como evidencia de que
son seres humanos sin valor. Otra es la creencia de que “Será un desastre si las cosas no
resultan como yo quiero”. Cuando las cosas no resultan como quieren, esas personas se
sienten molestas, miserables y desdichadas. Como veremos en el siguiente capítulo, Aaron
Beck (1984, 2002) cree que muchos casos de depresión surgen de pensamientos derro-
tistas como ésos.

COMPRUEBE SU COMPRENSIÓN

1. Una promoción en el trabajo o una boda son experiencias que algunos encuentran
estresantes porque requieren

___ a. cambio
___ b. conflicto
___ c. confrontación

2. Relacione cada tipo de conflicto con la definición apropiada.

___ aproximación/aproximación a. elegir entre dos alternativas indeseables pero
inevitables

___ evitación/evitación b. sentirse atraído y repelido por la misma meta

___ aproximación/evitación c. sentirse atraído por dos metas a la vez

3. Las demoras, la falta de recursos, las pérdidas, el fracaso y la discriminación son
ejemplos de

___ a. metas
___ b. frustraciones
___ c. conflictos

4. La presión puede derivarse de
___ a. competencia
___ b. un cambio de dirección como la reducción de personal
___ c. una promoción
___ d. todas las anteriores
Respuestas: 1.a, 2. aproximación/aproximación—c; evitación/evitación—a; aproximación/evita-
ción—b; 3.b, 4.d

482 Psicología Afrontamiento del estrés

Afrontemos Hacer esfuerzos ¿Cuáles son las formas más efectivas
cognoscitivos y conductuales para de afrontar el estrés?
manejar el estrés psicológico.
Cualquiera que sea su fuente, el estrés requiere que lo afrontemos, es decir, que haga-
Confrontación Reconocer directamente mos esfuerzos cognoscitivos y conductuales para manejar el estrés psicológico (Laza-
una situación estresante y tratar de rus, 1993). Los psicólogos distinguen entre dos tipos generales de afrontamiento: el
encontrar una solución al problema o de afrontamiento directo y el afrontamiento defensivo. El afrontamiento directo se refiere a
alcanzar la meta difícil. esfuerzos intencionales por cambiar una situación incómoda, tiende a estar orientado
al problema y a concentrarse en el problema inmediato. Por ejemplo, cuando nuestras
necesidades o deseos se ven frustrados, podemos tratar de eliminar los obstáculos en-
tre nosotros y nuestras metas, o bien, podemos retirarnos. De manera similar, cuando
somos amenazados, podemos tratar de eliminar la fuente de la amenaza, ya sea atacán-
dola o escapando de ella. En contraste, el afrontamiento defensivo se refiere a diversas
formas de autoengaño que proporcionan un medio de proteger nuestra autoestima y
reducir el estrés (Cramer, 2000). Por ejemplo, la persona se convence de que en reali-
dad no es amenazada o de que en verdad no desea lo que no puede obtener. El afron-
tamiento defensivo tiende a orientarse hacia la emoción y a concentrarse en nuestro
estado mental.

Afrontamiento directo

Cuando estamos amenazados, frustrados o en conflicto, tenemos tres opciones básicas
de afrontamiento directo: confrontación, negociación o retirada. Podemos encarar de ma-
nera directa una situación e intensificar nuestros esfuerzos para recibir lo que desea-
mos (confrontación). Podemos renunciar a una parte de lo que queremos y persuadir a
otros de que renuncien a parte de lo que desean (negociación). O podemos admitir la
derrota y dejar de luchar (retirada).

Considere el caso de una mujer que ha trabajado duro durante años y que no ha re-
cibido ningún ascenso. Se entera de que la razón es que ha manifestado su renuencia a
trasladarse temporalmente de la sede de la compañía a una sucursal situada en otra par-
te del país para adquirir más experiencia. Su negativa a trasladarse se interpone entre
ella y su meta de progresar en su carrera. Esta mujer dispone de varias opciones.

Confrontación Se llama confrontación al hecho de reconocer que existe un pro-
blema que requiere solución, y hay que encararlo y avanzar con decisión hacia la me-
ta. El sello distintivo del “estilo de confrontación” consiste en hacer intensos esfuerzos
por afrontar el estrés y lograr los propósitos (Morris, 1990). Esto puede implicar el
aprendizaje de habilidades, obtener ayuda de otros o esforzarse más. O tal vez requie-
ra que se den pasos para cambiar uno mismo o la situación. La mujer que hemos des-
crito antes puede decidir que si en verdad quiere progresar en la compañía tiene que
aceptar la reubicación. O podría tratar de cambiar la situación de diversas maneras.
Podría cuestionar la suposición de que trabajar en la sucursal le daría el tipo de expe-
riencia que su supervisor piensa que necesita. También podría tratar de convencer a su
jefe de que está lista para ocupar un mejor puesto en la oficina central.

La confrontación también incluye expresiones de enojo. Este último puede ser
efectivo, sobre todo si en realidad hemos sido tratados de manera injusta y expresamos
nuestra molestia con mesura en lugar de estallar en cólera. Una revista estadounidense
reportó en una ocasión un ejemplo divertido y efectivo de enojo controlado en res-
puesta a un pequeño y fastidioso problema. Un automovilista que llegó a una intersec-
ción tuvo que detenerse para permitir que una anciana cruzara la calle. El conductor del
carro detrás de él tocó el claxon con impaciencia mientras que el primer conductor
apagó el motor, sacó la llave, caminó hacia el otro carro y se la entregó al segundo
conductor. “Tómala,” dijo, “atropéllala tú. Yo no puedo hacerlo. Me recuerda a mi
abuela”.

Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 483

Negociación Una de las formas más comunes y efectivas de afrontar directamente Negociación Decidirse por una solución
el conflicto o la frustración es la negociación. A menudo reconocemos que no pode- o meta más realista cuando la solución o
mos tener todo lo que deseamos y que no podemos esperar que otros hagan lo que nos meta ideal no es práctica.
gustaría que hicieran. En tales casos, podemos decidir conformarnos con menos de lo
que originalmente buscábamos. La mujer a la que se le negó el ascenso en el trabajo Retirada Evitar una situación cuando otras
puede aceptar un puesto menos deseable que no requiera la experiencia obtenida en la su- formas de afrontamiento no son prácticas.
cursal o puede negociar que le permitan trabajar en la sucursal por un tiempo más corto.

Retirada En algunas circunstancias, la forma más efectiva de afrontar el estrés es reti-
rarse de la situación. En un parque de diversiones una persona a la que le causa ansiedad
el solo hecho de ver la montaña rusa puede cambiar a un juego menos amenazante. La
mujer cuyo ascenso depende de una reubicación temporal puede renunciar al empleo y
unirse a otra compañía. Un estudiante de primer año que siente que no encaja en la uni-
versidad que eligió (no ha hecho amigos, los cursos no son lo que esperaba, el plantel es-
tá demasiado aislado) tiene la opción de cambiarse a otra escuela.

A menudo menospreciamos la retirada por considerar que es una forma de evadir
los problemas. Pero en ocasiones es una respuesta positiva y realista, como cuando nos
damos cuenta de que nuestro adversario es más poderoso que nosotros o que no hay
manera de cambiar nosotros mismos, modificar la situación o alcanzar un compromiso
y que cualquier forma de agresión sería autodestructiva. Por ejemplo, si un conductor
iracundo lo confronta, es mejor distender la situación y retirarse.

Quizá el mayor peligro del afrontamiento mediante la retirada es que podemos lle-
gar a evitar todas las situaciones similares. Alguien a quien la montaña rusa le causa
gran ansiedad tal vez se niegue a volver a un parque de diversiones y empiece a evitar
cualquier tipo de actividad potencialmente riesgosa. La mujer que no quiere trasladar-
se a una sucursal de su compañía quizá renuncie al trabajo sin haber buscado uno nue-
vo. El estudiante puede desertar de la universidad. En tales casos, retirarse se convierte
en una forma inadecuada de evitación. Además, la gente que desiste en una situación
tal vez pase por alto una solución eficaz. En resumen, toda forma de retirada es un arma
de dos filos. Aunque puede ser un método efectivo de afrontamiento, también entraña
riesgos. Lo mismo sucede con el afrontamiento defensivo.

Afrontamiento defensivo

Hasta ahora, nos hemos concentrado en el estrés que surge de fuentes reconocibles;
pero, en ocasiones, no podemos identificar o tratar directamente con la fuente de es-
trés. Por ejemplo, al regresar al estacionamiento descubre que alguien ha dañado su
carro nuevo y ha abandonado la escena. O un viaje que ha planeado durante meses se
ve postergado por una huelga de la aerolínea. Otros problemas son demasiado amena-
zantes desde el punto de vista emocional como para enfrentarlos directamente. Su-
ponga que usted se entera de que una persona cercana está gravemente enferma, o de
que después de cuatro años de trabajo duro no lo admiten en la escuela de medicina y
tiene que abandonar sus planes de convertirse en médico.

En tales situaciones, mucha gente adopta automáticamente los mecanismos de de-
fensa como forma de afrontamiento. (Vea el análisis de los mecanismos de defensa en
el capítulo 11, Personalidad). Es importante recordar que si bien los mecanismos de
defensa (como la negación, represión y proyección) reducen el estrés asociado con la
frustración, el conflicto y la ansiedad, lo hacen al costo de engañarse a sí mismo. Así
que, en el corto plazo, en especial si de dispone de pocas opciones, el uso de mecanis-
mos de defensa puede reducir nuestro nivel de estrés. Pero, en el largo plazo, el uso de
estos mecanismos puede obstaculizar el ajuste exitoso distorsionando la realidad e in-
terfiriendo con la capacidad de la persona para manejar directamente el problema.

484 Psicología

Temas de interés permanente persona-situación

Estrategias de afrontamiento

Los individuos usan diversas estrategias de afrontamiento en diferentes combinaciones y
de maneras distintas para manejar los eventos estresantes. Resulta tentador concluir que
los estilos de afrontamiento, al igual que la personalidad, residen dentro del individuo.
Pero diversas investigaciones indican que la cantidad de estrés que la gente encuentra y
la forma en que lo afronta dependen en grado significativo de la situación, así como de
su ambiente físico, social, económico y cultural (S. E. Taylor y Repetti, 1997).

Diferencias socioeconómicas y de género

Considere el impacto de la posición socioeconómica en el estrés y el afrontamiento.
En los vecindarios pobres, incluso los aspectos básicos de la vida diaria son estresantes.
El alojamiento a menudo es inferior al estándar y está caracterizado por el hacina-
miento; hay pocas tiendas que ofrecen mercancías de baja calidad; es probable que las
tasas de delincuencia y desempleo sean altas; y las escuelas tienen proporciones más
bajas profesor-estudiantes, elevada rotación del personal y más maestros de tiempo
parcial. En resumen, la gente pobre tiene que enfrentar más estrés que la gente que se
encuentra en mejores condiciones financieras (N. Adler et al., 1994; S. Cohen y Wi-
lliamson, 1988; Evans e English, 2002). Más aún, algunos datos indican que la gente
en los grupos de bajos ingresos afronta el estrés de manera menos efectiva y que, como
resultado, los eventos estresantes tienen un impacto más severo en su vida emocional.
Los psicólogos han ofrecido varias explicaciones posibles para estos datos (Evans e
English, 2002). La gente que pertenece a las clases socioeconómicas bajas a menudo
tiene menos recursos para afrontar las penurias y el estrés. Las personas de bajos in-
gresos también tienen menos gente a quien acudir y menos recursos comunitarios en
los cuales apoyarse durante los tiempos difíciles. Además, las personas que viven en la
pobreza creen en mayor medida que otras que lo que les sucede es responsabilidad de
factores externos y que tienen poco control personal sobre su vida. Por último, cierta
evidencia sugiere que es probable que los miembros de los grupos de bajos ingresos
tengan baja autoestima y duden de su habilidad para dominar las situaciones difíciles.
Todos esos factores ayudan a explicar por qué el estrés suele cobrar una cuota mayor a
la gente de la clase socioeconómica baja.

¿Existen diferencias de género en el afrontamiento del estrés? Al momento, la res-
puesta parece ser “sí”, al menos en ciertas circunstancias. Un estudio de víctimas del
huracán Andrés encontró que aunque las mujeres reportaban experimentar más estrés
que los hombres, unos y otras resultaron igualmente afectados cuando se hizo una me-
dición fisiológica del estrés (Adler, 1993b). En otro estudio de 300 parejas de doble in-
greso, las mujeres y los hombres se sentían igualmente estresados por el estado de su
matrimonio, sus empleos y el desarrollo de sus hijos. Sin embargo, las mujeres de este
estudio experimentaron mayor estrés que los hombres cuando se presentaban proble-
mas en las relaciones de largo plazo, principalmente porque estaban más comprometi-
das que los hombres con sus relaciones personales y profesionales (Barnett, Brennan y
Marshall, 1994). Las mujeres y los hombres también parecen responder de manera di-
ferente al estrés causado por un accidente automovilístico; las mujeres experimentan
mayor estrés no sólo inmediatamente después del accidente sino también varios meses
después (Bryant y Harvey, 2003). Algunas investigaciones indican que cuando enfren-
tan situaciones igualmente estresantes, hombres y mujeres por lo general utilizan es-
trategias de afrontamiento muy similares (Porter y Stone, 1995). Otra investigación
sugiere que al menos en algunas circunstancias, los hombres y las mujeres utilizan es-
trategias de afrontamiento diferentes (Bellman, Forster, Still y Cooper, 2003; Ptacek,
Smith y Dodge, 1994; vea también Anshel, Porter y Quek, 1998; Narayanan, Shanker
y Spector, 1999). Por ejemplo, un estudio reciente (Nolen-Hoeksema, 1999) encontró

Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 485

EN EL LÍMITE

“ATENDER Y HACERSE AMIGO”: ¿UNA RESPUESTA FEMENINA AL ESTRÉS?

I magine que dos familias caminan por una calle oscura y bres tienen tasas más altas que las mujeres de problemas de
advierten que un desconocido sospechoso las sigue. Es salud relacionados con el estrés, y explican también por qué
probable que las madres y los padres de este grupo experi- en el caso de un ataque cardiaco los síntomas “clásicos” del
menten los mismos síntomas de estrés. Pero, ¿reaccionan de infarto (como un dolor que se irradia al brazo) son más comu-
la misma manera? ¿O los hombres confrontan al desconocido nes en los hombres que en las mujeres, quienes tienen mayor
mientras que las mujeres reúnen a los niños y los tranquilizan probabilidad de experimentar deficiencia respiratoria (Goode,
diciendo que todo saldrá bien? Un estudio reciente sugiere 2000c).
que las hembras y los machos (entre especies) responden al
estrés de diferentes maneras (S. E. Taylor et al., 2000). La doctora Taylor y sus colegas explican las diferencias se-
xuales en la respuesta al estrés en términos evolutivos. Hace
Cuando un estudiante mencionó casualmente que la mayor mucho tiempo, cuando nuestros antepasados eran cazadores y
parte de los estudios de estrés en animales se habían realiza- recolectores que no construían asentamientos permanentes,
do con ratas macho, la psicóloga Shelley E. Taylor y sus cole- los predadores (incluidos quizá competidores humanos) eran
gas revisaron varios cientos de estudios previos sobre el es- un peligro constante. En esas condiciones ambientales, el he-
trés en roedores, monos y seres humanos. En los estudios con cho de que los hombres confrontaran el peligro (peleando) o
humanos, sólo el 17 por ciento de los sujetos eran mujeres. Los eludieran al enemigo (escapando) mientras que las mujeres
investigadores también encontraron que las mujeres no enca- protegían a los niños era una conducta adaptativa. Taylor ar-
jan en el patrón estándar. Más bien, el peligro provoca una gumenta que esta adaptación quedó “predeterminada” y per-
respuesta de “atender y hacerse amiga” en las mujeres, quie- manece con nosotros en la actualidad. Otros psicólogos (Eagly
nes atienden a sus hijos y buscan contacto y apoyo de los de- y Wood, 1999; Pitman, 2003) se apresuran en señalar que es
más, en especial de otras mujeres. Por ejemplo, las mujeres igualmente probable que la diferencia sea el resultado del
que llegan a casa después de un mal día en el trabajo pasan el aprendizaje y el condicionamiento cultural. Tal como demostró
tiempo con sus hijos o llaman a una amiga; los hombres tien- Pavlov, las respuestas fisiológicas (como la salivación o la pro-
den a alejarse o a enfrascarse en discusiones. Esto también ducción de hormonas) pueden ser alteradas mediante condi-
ayuda a explicar por qué las mujeres son menos propensas cionamiento (vea el capítulo 5, Aprendizaje). De modo que
que los hombres a ser físicamente agresivas. ¿una respuesta fisiológica innata al estrés hace que las muje-
res busquen y proporcionen comodidad? O ¿es la respuesta
La respuesta de atender y hacerse amiga podría estar vincu- culturalmente condicionada de buscar y proporcionar comodi-
lada con la hormona oxitocina, la cual también es secretada dad lo que estimula los cambios fisiológicos?
durante el parto y el amamantamiento y está relacionada con
la conducta maternal y la afiliación social. La investigación de- Por su parte, Taylor piensa que el mensaje más importante
muestra que la oxitocina tranquiliza a las ratas y a los seres de esta investigación es que la gente responde al estrés de
humanos, los hace más sociales y menos temerosos. En condi- maneras diferentes. La mayor parte de los estudios del estrés
ciones de estrés, machos y hembras secretan oxitocina, pero observaron a varones solitarios. Quizá en situaciones de grupo
la hormona masculina testosterona parece reducir su efecto los varones también muestren ante el estrés una respuesta de
mientras que la hormona femenina estrógeno lo amplifica. “atender y hacerse amigo”. Para probar o refutar esta hipóte-
Esas diferencias hormonales pueden explicar por qué los hom- sis se requerirá investigación adicional.

que cuando los hombres están deprimidos, son más proclives que las mujeres a recu-
rrir al alcohol; cuando las mujeres se sienten tristes o enojadas, es más probable que
rumien el problema, reviviendo las emociones negativas y los eventos que las produje-
ron (vea En el límite: “Atender y hacerse amigo”: ¿una respuesta femenina al estrés?).

COMPRUEBE SU COMPRENSIÓN

1. La gente por lo general se ajusta al estrés de dos maneras, mediante el afronta-
miento directo y

___ a. la confrontación
___ b. el afrontamiento defensivo
___ c. la negociación
___ d. la retirada

486 Psicología

Respuestas: 1.b, 2.c, 3.c2. La negación, la represión y la proyección son ejemplos de

___ a. estresores

___ b. afrontamiento directo

___ c. mecanismos de defensa

3. La gente de grupos de bajos ingresos por lo general muestra un afrontamiento
_______ del estrés que la gente de grupos de altos ingresos.

___ a. igualmente bueno

___ b. más efectivo

___ c. menos efectivo

Estrés y salud

¿El estrés es causa de enfermedades? ¿Una actitud positiva puede curar o
hacer más lento el progreso del cáncer?

“Sabemos que el 50 por ciento de las muertes tienen una relación directa con conduc-
tas humanas, y aún así dedicamos poco tiempo a hacer investigación y a poner en prác-
tica programas relacionados con ellas,” afirmó David Satcher, Secretario de Salud de
Estados Unidos (Satcher, 1999, p. 16). Los médicos y los psicólogos coinciden en que
el manejo del estrés es una parte esencial de los programas para prevenir la enferme-
dad y promover la salud.

La biología del estrés

Para entender cómo responde nuestro cuerpo al estrés, examine la forma en que reac-
cionamos al peligro. Suponga que una noche, ya tarde, está caminando solo por una
calle desconocida cuando advierte que un desconocido sospechoso lo está siguiendo.
De repente, su corazón comienza a latir de prisa, su respiración se incrementa y siente
que tiene el estómago revuelto. ¿Qué le está sucediendo? El hipotálamo, un centro en
la parte profunda del encéfalo está reaccionando a su percepción del peligro organi-
zando una respuesta generalizada que afecta a varios órganos del cuerpo (figura 12-2).
Casi de inmediato, el hipotálamo estimula a la rama simpática del sistema nervioso au-
tónomo y a las glándulas suprarrenales para liberar en la sangre hormonas del estrés
como la adrenalina y la norepinefrina, lo que da lugar a los incrementos en el ritmo car-
diaco, la presión sanguínea, la respiración y la transpiración. También responden otros
órganos, como el hígado, que incrementa la cantidad de azúcar disponible en la sangre
para contar con energía adicional, y la médula ósea, que incrementa el conteo de gló-
bulos blancos para combatir infecciones. Por el contrario, disminuye la tasa de algunas
funciones corporales, como la tasa de la digestión, cuya importancia es obviamente
menor cuando enfrentamos un peligro inminente y que, por cierto, explica la sensa-
ción de tener el estómago revuelto.

El renombrado fisiólogo Walter Cannon (1929) describió los elementos básicos de
12.1 esta secuencia de eventos como una respuesta de lucha o escape porque parecía que su

propósito principal era preparar a un animal para responder a amenazas externas ata-
cándolas o huyendo de ellas. Cannon también observó que esta movilización fisiológica
adoptaba la misma forma independientemente de la naturaleza de la amenaza. Por
ejemplo, la respuesta de lucha o escape se dispara por un trauma físico, por temor, ac-
tivación emocional o simplemente porque un incidente realmente malo sucedió en el
trabajo o la escuela. Para Cannon, era obvio que el significado adaptativo de la res-
puesta de lucha o escape era que aseguraba la supervivencia de los primeros humanos
al enfrentar el peligro.

Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 487

Con base en la teoría de Cannon de la res-

puesta de lucha o escape, el fisiólogo cana-

diense Hans Selye (1907-1982) sostenía que

reaccionamos a los estresores físicos y psicoló- Hipotálamo

gicos en tres etapas a las que denominó el sín-

drome de adaptación general (SAG) (Selye, Nervios simpáticos
1956, 1976). Esas tres etapas son la reacción

de alarma, resistencia y agotamiento.

La primera etapa, la reacción de alarma, es la

primera respuesta al estrés. Empieza cuando Pulmones
el cuerpo reconoce que debe eludir algún pe-
ligro físico o psicológico. Las emociones se in- Corazón

tensifican. La actividad del sistema nervioso

simpático se incrementa, lo que da por resul- Hígado Glándulas suprarrenales
tado la liberación de hormonas de las glándu-

las suprarrenales. Nos volvemos más sensibles Estómago

y alertas, nuestra respiración y latido cardiaco

se aceleran, los músculos se tensan y también

experimentamos otos cambios fisiológicos. To- Médula ósea
dos estos cambios nos ayudan a movilizar nues-

tros recursos de afrontamiento para manejar el

peligro. En la etapa de alarma podemos usar

estrategias directas o defensivas de afronta-

miento. Si ninguna de esas aproximaciones re-

duce el estrés, entramos a la postre en la segun-

da etapa de adaptación.

Durante la segunda etapa, denominada re- Figura 12-2
sistencia, aparecen síntomas físicos y otras se-
ñales de tensión mientras luchamos contra la La respuesta fisiológica al estrés.
creciente desorganización psicológica. Inten- Cuando el cuerpo enfrenta una situación estresante, el hipotálamo estimula al sistema ner-
sificamos el uso de las técnicas directas y de- vioso simpático y las glándulas suprarrenales para liberar hormonas del estrés. También res-
fensivas de afrontamiento. Si logramos reducir ponden otros órganos como el hígado y la médula ósea.

el estrés, regresamos a un estado más normal. Pero si el estrés es extremo o prolonga- Síndrome de adaptación general (SAG)

do, la desesperación puede hacer que recurramos a técnicas inapropiadas de afronta- De acuerdo con Selye, las tres etapas por
miento y que nos aferremos a ellas con rigidez, a pesar de la evidencia de que no están las que pasa el cuerpo cuando se adapta
funcionando. Cuando esto sucede, empezamos a agotar nuestros recursos físicos y al estrés: reacción de alarma, resistencia
emocionales, y se hacen evidentes las señales de desgaste psíquico y físico. y agotamiento.

En la tercera etapa, llamada agotamiento, nos valemos de mecanismos cada vez más

ineficaces de defensa en un intento desesperado por controlar el estrés. Algunas perso-

nas pierden el contacto con la realidad y muestran señales de trastorno emocional o

enfermedad mental en esta etapa. Otras muestran señales de estar exhaustas, como in-

capacidad para concentrarse, irritabilidad, aplazamiento y la creencia cínica de que na-

da vale la pena (Freudenberger, 1983; Maslach y Leiter, 1997). Pueden manifestarse

síntomas físicos como problemas dérmicos o estomacales, y algunas víctimas del ago-

tamiento recurren al alcohol o a las drogas para afrontar el agotamiento inducido por

el estrés. En otras palabras, las reacciones fisiológicas que nos prepararon para afron-

tar de manera efectiva en las fases de alarma y resistencia, a la larga, nos debilitan. Si el

estrés continúa, la persona puede sufrir daño físico o psicológico irreparable o incluso

la muerte.

En su época, la teoría de Selye de que el estrés psicológico prolongado podía hacer-

nos enfermar era sumamente controvertida. En la actualidad, la idea de que el estrés

psicológico contribuye a la enfermedad física se ha convertido en parte integrante de

la sabiduría común (en este caso, sustentada por años de investigación). Sin embargo,

persisten muchas preguntas. Por ejemplo, algunos psicólogos han cuestionado la idea

de que la “lucha o escape” sea una respuesta universal al peligro, afirmando que las 12.2
mujeres responden de manera diferente a las amenazas.

488 Psicología

Temas de interés permanente mente-cuerpo

Estrés psicológico y enfermedad física

¿Exactamente de qué manera el estrés psicológico conduce o influye en la enfermedad
física? Existen al menos dos rutas. Primero, cuando la gente experimenta estrés, el co-
razón, los pulmones, el sistema nervioso y otros sistemas fisiológicos son obligados a
trabajar más duro. El cuerpo humano no está diseñado para trabajar a gran velocidad,
ni para estar expuesto a los poderosos cambios biológicos que acompañan a la alarma y
la movilización por largos periodos. Cuando el estrés es prolongado es más probable
que la gente experimente algún tipo de trastorno físico. En segundo lugar, el estrés
tiene un poderoso efecto negativo sobre el sistema inmunológico del cuerpo, y el es-
trés prolongado puede socavar la habilidad del cuerpo para defenderse de la enferme-
dad. De manera indirecta, el estrés puede conducir a conductas poco saludables (como
fumar, beber, comer en exceso u omitir comidas y no hacer ejercicio o no dormir lo
suficiente), así como a evitar las revisiones y exámenes médicos, o dejar de tomar me-
dicamentos u otros tratamientos recomendados.

El estrés y las enfermedades cardiacas

El estrés es un importante factor que contribuye al desarrollo de la enfermedad coronaria

cardiaca (ECC), la causa principal de muerte y discapacidad en Estados Unidos (McGin-

nis, 1994). La herencia influye en el riesgo

de desarrollar la ECC, pero incluso entre

gemelos idénticos su incidencia está estre-

“Los genes están detrás de sólo un 30% chamente vinculada con las actitudes hacia
de los casos de cáncer estudiados”* el trabajo, los problemas en el hogar y la
cantidad de tiempo libre disponible (Krin-

Deténgase, mire a otro lado y repita lo que acaba de leer. ¿Su primera impre- glen, 1981; vea también O’Callahan, An-
sión fue que los genes causan una tercera parte de los casos de cáncer? El drews y Krantz, 2003). El estrés frecuente

titular está planteado de forma que sus ojos podrían registrar: Los genes están de- o crónico daña al corazón y los vasos san-

trás del 30% de los casos de cáncer. En virtud del énfasis que hacen en los genes guíneos (Heinz et al., 2003). Por ejemplo,

los reportes de ciencia en los medios de comunicación masiva, su mente puede la hormona del estrés cortisol eleva la pre-

conducirle a una percepción selectiva de las causas genéticas. Considere ahora sión sanguínea (lo que debilita las paredes

el estudio científico detrás de este titular. de los vasos sanguíneos), genera arritmias

De acuerdo con un reporte publicado en el New England Journal of Medicine, (latidos cardiacos erráticos que pueden

los investigadores han concluido que las posibilidades de desarrollar cáncer están producir la muerte súbita) e incrementa

determinadas en gran medida por el estilo de vida, no por la herencia (Lichtenstein los niveles de colesterol (que ocasiona la

et al., 2000). En uno de los mayores estudios de este tipo, los investigadores analiza- formación de placas y, con el tiempo, arte-

ron datos longitudinales de 44,788 parejas de gemelos escandinavos nacidos entre rioesclerosis o “endurecimiento” de las ar-

1870 y 1958. Los datos revelaron que 10,803 de esos individuos desarrollaron cáncer. terias).

Los investigadores encontraron que incluso cuando un gemelo idéntico desarrolla- Además de la cantidad de estrés, la for-

ba cáncer, las posibilidades de que el otro gemelo tuviera el mismo cáncer eran ma en que los individuos responden al

muy bajas. En contraste con lo que probablemente creyó al leer el encabezado del mismo es un factor de predicción de las

diario, los autores concluyeron “que el factor que más contribuyó a la causalidad enfermedades cardiacas. En la década de

del cáncer en las poblaciones de gemelos que estudiamos fue el ambiente” (p. 80). 1950, los cardiólogos Meyer Friedman y

• ¿Cuánta confianza tiene en este reporte? ¿Por qué? Ray Rosenman identificaron un patrón de
conducta al que denominaron personalidad
• Si el reporte es correcto, ¿qué puede usted hacer para reducir el riesgo de desa- tipo A: gente que responde a los aconteci-
rrollar cáncer? mientos de la vida con impaciencia, hosti-
lidad, competitividad, urgencia y lucha
• ¿Debería alguien con una historia familiar de cáncer ignorar su herencia? O constante (Friedman y Rosenman, 1959).
bien, ¿debería pedir a un doctor que haga pruebas periódicas de modo que, si Diseñaron una entrevista estructurada pa-
tiene una predisposición heredada al desarrollo del cáncer, éste pueda detec- ra distinguir a la gente tipo A de la gente
tarse oportunamente? ¿Sería recomendable someterse a pruebas genéticas tipo B, que es de trato más fácil. La entre-
cuando se disponga de ellas?

*Titular de Los Angeles Times, 11 de julio del 2000, p. 1A. vista no sólo evalúa los recuentos que hace

Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 489

la gente de su logro y su esfuerzo, sino que también intenta provocar a los entrevistados El estrés crónico, en especial cuando se
porque Friedman y Rosenman estaban convencidos de que la conducta tipo A tiene traduce en ira y hostilidad, se asocia con
mayor probabilidad de manifestarse en situaciones estresantes. una mayor incidencia de enfermedad coro-
naria cardiaca.
Varios estudios han demostrado que la entrevista estructurada de Friedman y Ro-
senman no sólo hace un excelente trabajo en la identificación de la gente con conducta
tipo A, sino que también predice la ECC (Booth-Kewley y Friedman, 1987; Carmona,
Sanz y Marin, 2002; T. Q. Miller, Turner, Tindale, Posavac y Dugoni, 1991). La ma-
yoría de la gente tipo A no desarrolla trastornos cardiacos. Sin embargo, un estudio de
hombres que no presentaban signos de problemas cardiovasculares cuando se les apli-
có una entrevista de personalidad encontró que ocho años y medio después, las perso-
nalidades tipo A tenían una probabilidad dos veces mayor que las personalidades tipo B
de haber desarrollado problemas cardiovasculares (Rosenman et al., 1975). Un estudio
más reciente encontró que cuando las personalidades tipo A estaban siendo evaluadas,
sometidas a hostigamiento o a críticas, o divirtiéndose con juegos de video, su ritmo
cardiaco y presión sanguínea eran mucho más altos que las de las personalidades tipo B
en las mismas circunstancias (Lyness, 1993).

La investigación actual indica que algunos aspectos de la conducta tipo A son más
tóxicos que otros, en especial la ira crónica y la hostilidad, que de hecho predicen enfer-
medades cardiacas (T. Q. Miller et al., 1996; Williams, 2001). Un estudio reciente hizo
un seguimiento durante seis años de 13,000 personas que no presentaban cardiopatía
al inicio del estudio (J. C. Williams et al., 2000). Quienes alcanzaron una calificación
alta en una escala de ira tuvieron una probabilidad 2.5 veces mayor de sufrir ataques
cardiacos o muerte súbita por problemas cardiacos durante los siguientes seis años que
sus pares más tranquilos. En otras palabras, la impaciencia y la ambición pueden no
causar daño, pero la molestia constante sí. No resulta sorprendente que Friedman y
sus colegas (1996) hayan reportado cierto éxito en la reducción de la incidencia de la
ECC mediante el uso de consejería diseñada para disminuir la hostilidad en pacientes
con conducta tipo A.

Sorprendentemente, también está aumentando la evidencia de que la depresión está
asociada con las enfermedades cardiacas y la muerte prematura (McCabe, Schneider-
man, Field y Wellens, 2000; Rugulies, 2002; Schwartzman y Glaus, 2000). La gente
que sufre de depresión clínica se siente triste y letárgica, lo contrario de lo que le suce-
de a una personalidad tipo A. Resulta que, aunque parece que se han rendido, su cuer-
po se encuentra en un estado constante de activación de lucha o escape y, como hemos
visto, la exposición a las hormonas del estrés por periodos prolongados daña el cora-
zón y los vasos sanguíneos.

El estrés y el sistema inmunológico

Los científicos han sospechado durante mucho tiempo que el estrés también afecta el Psiconeuroinmunología (PNI) Campo que
funcionamiento del sistema inmunológico. Recuerde que este sistema es fuertemente estudia la interacción entre el estrés por
afectado por las hormonas y las señales del encéfalo. La función del sistema inmunoló- un lado y la actividad inmunológica,
gico es defender al cuerpo contra las sustancias invasoras, o antígenos, como las bacte- endocrina y del sistema nervioso por el
rias, virus, otros microbios y tumores. Para ello, se vale principalmente de los glóbulos otro.
blancos llamados linfocitos. El estrés puede dañar la salud en la medida en que inte-
rrumpe el funcionamiento del sistema inmunológico (S. Cohen y Herbert, 1996). El
campo relativamente nuevo de la psiconeuroinmunología (PNI) estudia la interacción
entre el estrés por un lado, y la actividad inmunológica, endocrina y del sistema nervio-
so por el otro (Azar, 1999a; Stowell, McGuire, Robles, Glaser y Kiecolt-Glaser, 2003).

¿Qué es más común que un resfriado? Estamos expuestos a los virus del resfriado
todo el tiempo, pero por lo regular nuestro sistema inmunológico los combate. El es-
trés puede dañar la salud en la medida en que interrumpe el funcionamiento del siste-
ma inmunológico. En un estudio reciente (S. Cohen et al., 1998), se aplicó una batería
de pruebas a 256 participantes saludables, incluyendo una entrevista de tensiones de la
vida, un cuestionario de prácticas de salud, y evaluaciones inmunológicas y endocrinas.
Luego se les expuso a uno de cinco virus del resfriado o a una solución salina (el grupo

490 Psicología

Célula sanguínea de linfocito T infectada control), se les puso en aislamiento por cinco días y se les aplicó una prueba diariamen-
con VIH, el virus que causa el SIDA. Las te para ver si habían contraído el resfriado. Cohen encontró que varias fuentes severas
partículas del VIH están brotando en las de estrés pero de corta duración (de un mes o menos) no estaban ligadas a la adquisi-
membranas grumosas de la célula. A la ción del virus. Pero la gente que había sufrido varias fuentes severas de estrés crónico
larga, el VIH paraliza la célula haciéndola (de un mes o más de duración) tenía una probabilidad mayor del doble de contraer el
perder su eficacia en el combate de los mi- resfriado que la gente que no estuvo expuesta a estresores. El tipo de estrés también
croorganismos que causan enfermedades. predecía quién iba a enfermar. Los participantes que tenían problemas serios en una
relación cercana o que estaban subempleados o desempleados eran de 2.5 a 3 veces
12.3 más propensos a contraer el resfriado que los que no tenían esos problemas. El estrés
crónico, como el cuidado de un padre anciano, vivir en la pobreza, la depresión (Kie-
colt-Glaser y Glaser, 2002; Oltmanns y Emery, 1998) o incluso el estrés asociado con
los exámenes en la universidad (O’Leary, 1990), se ha vinculado con la supresión del
funcionamiento del sistema inmunológico (Irwin, 2002).

Los psiconeuroinmunólogos han establecido también una posible relación entre el
estrés y el cáncer (Herberman, 2002). El estrés no causa el cáncer, pero al parecer daña
al sistema inmunológico de forma que las células cancerosas pueden establecerse y dise-
minarse en el cuerpo. La investigación con animales ha demostrado esta conexión entre
el estrés y el cáncer. Por ejemplo, un estudio utilizó ratones conocidos por ser vulnera-
bles al cáncer (Riley, 1981). Se mantuvo a los ratones durante 400 días en un ambiente
hacinado, ruidoso y con alto grado de estrés. Al cabo de este periodo, el 92 por ciento
había desarrollado cáncer. En contraste, sólo el 7 por ciento de un grupo comparable de
ratones que se mantuvo en condiciones tranquilas, con bajo estrés, desarrolló cáncer.
(Sin embargo, el ambiente con bajo estrés sólo demoró el inicio del cáncer; después de
600 días la incidencia de tumores en ambos grupos era similar.) La investigación actual
con animales se enfoca en el hallazgo de los mecanismos celulares exactos que vinculan
el estrés con el cáncer (por ejemplo, Herberman, 2002; Quan et al., 1999).

Establecer un vínculo directo entre el estrés y el cáncer en los seres humanos es
más difícil. Por razones obvias, los investigadores no pueden conducir experimentos
similares con participantes humanos. Varios medicamentos nuevos contra el cáncer
trabajan estimulando el sistema inmunológico, pero esto no necesariamente significa
que el daño al sistema inmunológico hace a la gente más vulnerable al cáncer (Azar,
1999b). Algunas investigaciones tempranas mostraron una correlación entre el estrés
y la incidencia de cáncer (McKenna, Zevon, Corn y Rounds, 1999; O’Leary, 1990);
sin embargo, la investigación más reciente no ha confirmado esos hallazgos (Maunsell,
Brisson, Mondor, Verreault y Deschenes, 2001). Así que todavía no se sabe con certe-
za si en el caso de los seres humanos el estrés contribuye al cáncer.

Además de aclarar el papel del estrés en el cáncer, muchos médicos están de acuerdo
en que los psicólogos juegan también un papel vital en el mejoramiento de la calidad
de vida de los pacientes de cáncer (McGuire, 1999; Rabasca, 1999a). Por ejemplo, al
enfrentar el diagnóstico de un cáncer de mama en una etapa avanzada, es comprensi-
ble que las mujeres experimenten altos niveles de depresión y estrés mental. Muchos
médicos ahora recomiendan rutinariamente que las pacientes con cáncer de mama
asistan a sesiones de terapia de grupo, que han demostrado ser efectivas para reducir la
depresión, el estrés mental, la hostilidad, el insomnio y la percepción de dolor (Giese-
Davis et al., 2002; Goodwin et al., 2001; Kissane et al., 1997; Quesnel, 2003; Spiegel,
1995). Sin embargo, a pesar de algunos reportes iniciales de que las pacientes con cán-
cer de seno que asistían a sesiones de terapia de grupo tenían una tasa de supervivencia
más alta (Spiegel y Moore, 1997), investigaciones más recientes no han apoyado esta
afirmación (Edelman, Lemon, Bell y Kidman, 1999; Goodwin et al., 2001).

COMPRUEBE SU COMPRENSIÓN

1. Relacione los siguientes términos con la definición apropiada.

___ reacción de alarma a. empiezan a aparecer señales de desgaste psíqui-
co y físico

___ resistencia b. el cuerpo reconoce que debe rechazar el peligro

___ agotamiento c. la gente se siente exhausta

Respuestas: 1. reacción de alarma—b; resistencia—a; agotamiento—c; 2.c, 3.c, 4.b Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 491

2. Caminar solo por una calle en la noche hace que el corazón lata más de prisa. Esto
es un ejemplo de

___ a. lucha o escape

___ b. que el hipotálamo está siendo estimulado

___ c. a y b

3. La gente que sufre estrés crónico severo tiene _______ de contraer un resfriado que
la gente que no está expuesta a estresores.

___ a. igual probabilidad

___ b. menor probabilidad

___ c. una probabilidad mayor del doble

4. La ________ es el estudio de la interacción entre el estrés por un lado y la actividad
inmunológica, endocrina y del sistema nervioso por el otro.

___ a. inmunología

___ b. PNI (psiconeuroinmunología)

___ c. biología

Mantenerse saludable

¿Cómo nos ayuda a controlar el estrés un estilo de vida saludable?

Métodos para reducir el estrés

Los científicos no tienen una explicación sencilla para el resfriado común, mucho me-
nos para el cáncer, pero sí han dado consejos sobre distintas maneras de reducir el es-
trés y mantenerse saludable.

Tranquilícese El estrés puede ser parte de la vida, pero existen formas comprobadas
para reducir el impacto negativo sobre su cuerpo y su salud. El ejercicio es una. Correr,
caminar, montar en bicicleta, nadar o cualquier ejercicio aeróbico que usted disfrute re-
gularmente disminuye el ritmo cardiaco en reposo y la presión sanguínea, de modo que
su cuerpo no tenga una reacción muy fuerte al estrés y se recupere con mayor rapidez.
Más aún, numerosos estudios demuestran que la gente que hace ejercicio de manera re-
gular y está en buenas condiciones físicas tiene una mayor autoestima que quienes no lo
hacen; tiene menor probabilidad de sentirse ansiosa, depri-
mida o irritable y sufre menos achaques y dolores, así como
menos resfriados (Biddle, 2000; Sonstroem, 1997).

También el entrenamiento de relajación elimina el estrés.
Varios estudios indican que las técnicas de relajación dismi-
nuyen el estrés (Pothier, 2002) y mejoran el funcionamiento
inmunológico (Andersen, Kiecolt-Glaser y Glaser, 1994).
Sin embargo, la relajación es algo más que dejarse caer en el
sillón con el control remoto de la televisión. La relajación
física saludable requiere tenderse tranquilamente y, de ma-
nera alternada, tensar y relajar todos los músculos volunta-
rios del cuerpo (de la cabeza a los dedos de los pies) con la
finalidad de aprender a reconocer la tensión muscular y para
aprender a relajar el cuerpo. Los ejercicios de respiración En tanto que beneficia a su sistema cardiovascular, el ejercicio aeróbico re-
tienen el mismo efecto: si una persona está tensa, la respira- gular ayuda a su cuerpo a reaccionar con menos intensidad al estrés y a re-
ción rítmica y profunda es difícil, pero aprender a dominarla cuperarse con más rapidez cuando surge el estrés inevitable.

492 Psicología

alivia la tensión corporal (vea también el capítulo 4, Estados de conciencia, donde en-
contrará un análisis de la meditación, y el capítulo 5, Aprendizaje, donde se describe la
biorretroalimentación; ambos temas son de utilidad para la relajación y reducción del
estrés).

Extienda la mano Una sólida red de amigos y familiares que proporcionen apoyo so-
cial puede ayudar a mantener la buena salud (Uchino, Cacioppo y Kiecolt-Glaser,
1996). Una revisión de la literatura concluyó que la relación positiva entre el apoyo
social y la salud está a la par con la relación negativa de la salud con factores de riesgo
bien establecidos como la inactividad física, el tabaquismo y la presión sanguínea alta
(House, Landis y Umberson, 1988). No queda clara la razón exacta por la que la pre-
sencia de un sistema fuerte de apoyo social se relaciona con la salud. Algunos investi-
gadores afirman que el apoyo social afecta directamente nuestra respuesta al estrés y la
salud produciendo cambios fisiológicos en el funcionamiento endocrino, cardiaco e
inmunológico (Uchino et al., 1996).

Cualquiera que sea el mecanismo subyacente, casi todas las personas recuerdan
momentos en que otros individuos hicieron una diferencia en su vida al darles un buen
consejo (apoyo de información), ayudarles a sentirse mejor consigo mismas (apoyo
emocional), proporcionarles ayuda con los deberes y responsabilidades o ayuda finan-
ciera (apoyo tangible) o simplemente “estando” con ellas (apoyo de pertenencia)
(Uchino, Uno y Holt-Lunstad, 1999; R. B. Williams et al., 1992). Sin embargo, no to-
das las relaciones son iguales. Conocer a mucha gente o tener una pareja puede ser o no
un amortiguador del estrés; lo que importa son las características de los amigos y com-
pañeros y la calidad de las relaciones (Hartup y Stevens, 1999). Por ejemplo, algunos
estudios han encontrado que las parejas casadas que pelean de manera hostil (utilizan-
do la crítica, la denigración o el insulto) muestran una supresión de la función inmu-
nológica en comparación con parejas que interactúan de maneras más constructivas,
por ejemplo, escuchando los puntos de vista del otro, buscando un terreno común y el
compromiso, y usando el humor para romper la tensión (Hobfoll, Cameron, Chapman
y Gallagher, 1996; Kiecolt-Glaser, Malarkey, Chee, Newton y Cacioppo, 1993; Kie-
colt-Glaser, Bane, Glaser y Malarkey, 2003).

La conducta altruista, como las demostra- Religión y altruismo Los psicólogos de la salud también están investigando el papel
ciones por una causa, ayuda a canalizar que juega la religión en la reducción del estrés y el reforzamiento de la salud (Rabin y
los sentimientos personales de dolor en una Koenig, 2002; Siegel, Anderman y Schrimshaw, 2001; Smith, 2000). Por ejemplo, la
acción constructiva. investigación ha encontrado que la gente anciana que reza o asiste a servicios religio-
sos de manera regular disfruta de mejor salud y de tasas muy inferiores de depresión
que los que no lo hacen (Koenig, 1997; Koenig et al., 1997). Otros estudios han de-
mostrado que tener un compromiso religioso ayuda a moderar la hipertensión (Levin
y Vanderpool, 1989).

No queda claro exactamente por qué existe una asociación entre la salud y la reli-
gión. Sin embargo, una explicación sostiene que la religión proporciona a la gente un
sistema de apoyo social que incluye amigos cariñosos y la oportunidad de sostener in-
teracciones personales cercanas. Como se describió antes, una red fuerte de apoyo so-
cial puede reducir el estrés de diversas maneras y, a su vez, la reducción del estrés se
relaciona con una mejor salud (Uchino et al., 1996, 1999). Sin embargo, es igualmente
probable que la gente que disfruta de buena salud tenga mayor probabilidad de rezar y
asistir a los servicios religiosos (Sloan, Bagiella y Powell, 1999).

El altruismo, que consiste en extender la mano y ayudar a los demás porque esto pro-
duce placer a quien lo hace, es una de las formas más efectivas de reducir el estrés (Vaillant,
2000). Preocuparse por los demás tiende a sacar de la mente los problemas personales,
nos hace percatarnos de que hay otras personas en una situación peor que la nuestra y
fomenta el sentimiento de que estamos implicados en algo más grande que nuestra pe-
queña porción de vida (Folkman, Chesney y Christopher-Richards, 1994). Un hecho in-
teresante es que el altruismo es un componente de la mayoría de las religiones, lo que

Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 493

sugiere que el altruismo y el compromiso religioso podrían tener algo en común que
ayuda a reducir el estrés. El altruismo también puede canalizar la pérdida, el dolor o la
ira en la acción constructiva. Un ejemplo es la organización llamada Mothers Against
Drunk Driving (Madres contra los conductores ebrios o MADD, por sus siglas en in-
glés), fundada por una madre cuyo hijo fue asesinado por un conductor ebrio.

Aprenda a afrontar de manera efectiva La forma en que valora los eventos de su
ambiente (y la forma en que valora su habilidad para afrontar eventos potencialmente
desestabilizantes e impredecibles) puede minimizar o maximizar el estrés y su impacto
en la salud.

El afrontamiento proactivo es el término psicológico para el hecho de anticipar even-
tos estresantes y dar pasos para evitarlos o minimizar su impacto (Aspinwall y Taylor,
1997). El afrontamiento proactivo no significa “esperar lo peor”; la vigilancia constan-
te en realidad incrementa el estrés y daña la salud. Más bien, afrontamiento proactivo
significa (como en el lema de los Niños Exploradores) “Estar preparado”. Esto puede in-
cluir la acumulación de recursos (tiempo, dinero, apoyo social e información), recono-
cer de antemano el estrés potencial y hacer planes realistas. Por ejemplo, un hombre
que acaba de enviudar anticipa que su primera Navidad sin su esposa será solitaria y
hace planes para pasar las fiestas con amigos. Una mujer que se está mudando a una nue-
va ciudad sabe que la transición será estresante. Averigua todo lo que puede acerca de su
nueva ubicación antes de mudarse, por ejemplo, si sus amigos tienen amistades ahí,
dónde puede participar en actividades que disfruta (como tomar clases de dibujo o ka-
rate), lugares y grupos u organizaciones donde puede conocer gente que comparta sus
intereses (una iglesia, los mejores clubes de jazz, el refugio local de animales), etcétera.

En muchos casos, es imposible modificar o escapar de las circunstancias estresan-
tes, pero es posible cambiar la forma de pensar acerca de las cosas. La revaloración posi-
tiva ayuda a la gente a sacar el máximo partido de una situación tensa o dolorosa. Una
baja calificación puede interpretarse como un signo de advertencia, no como una ca-
tástrofe; un trabajo detestado proporciona información acerca de las verdaderas aspi-
raciones en la profesión; en lugar de amargarse por un comentario desagradable de su
hermana, pregúntese qué le dice esto acerca de ella. La revaloración positiva no re-
quiere que se convierta en una “Pollyanna” (la heroína de una novela que era optimis-
ta al extremo de ser ridícula). Más bien, requiere encontrar un nuevo significado a una
situación, una perspectiva o insight que haya pasado por alto. Después de la muerte de
su pareja, un cuidador de personas con VIH dijo a los investigadores: “Su muerte dejó
algo de valor en mi conducta que es ‘Escucha, no sabes cuánto tiempo tienes. Acabas de
perder a otro. Pasa más tiempo con la gente que significa algo para ti’” (S. E. Taylor,
Kemeny, Reed, Bower y Gruenwald, 2000, p. 105).

Una de las formas más efectivas de revaloración para aliviar el estrés es el humor.
Como planteó Shakespeare de manera tan acertada en Cuento de invierno: “Un corazón
alegre sigue todo el día/ Tu tristeza se cansa a la milla” (Acto IV, escena 3). Y el periodista
Norman Cousins (1981) atribuye su recuperación de una enfermedad que amenazaba
su vida a “dosis” regulares de risas. Creía que mirar películas cómicas clásicas reducía su
dolor y la inflamación de sus tejidos. Al respecto, escribió:

Lo importante acerca de la risa… no es sólo el hecho de que proporciona ejercicio
interno para una persona que yace sobre la espalda (una forma de trote para las en-
trañas), sino que crea un estado de ánimo en que las otras emociones positivas se
ponen a trabajar también. En resumen, ayuda a hacer posible que sucedan cosas
buenas (pp. 145-146).

Los psicólogos de la salud están de acuerdo (por ejemplo, Salovey, Rothman, Detwei-
ler y Steward, 2000; Vaillant, 2000). Un cuerpo saludable y el sentido del humor van
de la mano.

Afrontar el estrés en la universidad Faltan dos semanas para los finales y tiene que
redactar dos trabajos y estudiar para cuatro exámenes. Está muy preocupado. No está

494 Psicología

solo. Para ayudar a los estudiantes a afrontar las presiones de la semana de exámenes
finales y, de hecho, con el estrés que muchos estudiantes sienten a lo largo del semes-
tre, muchas universidades ofrecen talleres de reducción del estrés, clases de aeróbicos
y consejería. En la Universidad de California en Los Ángeles, se enseña a los estudian-
tes a visualizarse respondiendo tranquilamente las preguntas difíciles de los exámenes.
Incluso si usted no asiste a un programa especial para la reducción del estrés, puede
aprender técnicas que le ayuden a enfrentar las presiones de la vida universitaria.

1. Planee por adelantado. No posponga las cosas. Tenga las cosas listas antes de los
plazos fijados. Empiece a trabajar por adelantado en los proyectos importantes.

2. Establezca prioridades. Haga una lista de todo lo que tiene que hacer incluyendo
hasta el lavado de la ropa; luego marque con un asterisco las tareas de mayor
prioridad, las que en realidad tiene que hacer primero (un plazo que se avecina) o
las que requieren mucho tiempo. Concéntrese en las tareas de alta prioridad, tá-
chelas cuando estén listas y ajuste las prioridades de forma que las tareas más
apremiantes siempre estén señaladas.

3. Haga ejercicio. Practique cualquier actividad que disfrute.

4. Escuche su música favorita, vea un programa de televisión o vaya al cine como
descanso del estudio.

5. Hable con otras personas.

6. Medite o use otras técnicas de relajación. Es recomendable leer el libro The Rela-
xation Response (Benson y Klipper, 2000).

Adoptar un estilo de vida saludable

Aunque es importante aprender cómo evitar y afrontar el estrés, el movimiento de la
psicología positiva ha estimulado a muchos psicólogos de la salud a explorar otras
formas de promover la buena salud mediante la adopción de un estilo de vida más sa-
ludable. Para mantener la salud es importante desarrollar hábitos más saludables como
llevar una dieta bien balanceada, hacer ejercicio de forma regular, no fumar y evitar
conductas de alto riesgo (Friedman, 2002).

El ejercicio regular es una parte importan-
te de un estilo de vida saludable.

Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 495

Dieta Una buena dieta basada en alimentos nutritivos es importante porque propor-
ciona la energía necesaria para mantener un estilo de vida vigoroso al mismo tiempo
que promueve el crecimiento y desarrollo saludables. Aunque existe cierto desacuerdo
acerca de qué constituye exactamente una dieta bien balanceada, el consenso entre
científicos acreditados coincide en que ésta debería:

• incluir una variedad de alimentos,

• contener al menos cinco porciones de frutas y vegetales al día,

• derivarse principalmente de fuentes vegetales, incluyendo abundancia de granos
enteros y

• ser complementada con pequeñas porciones de pescado y carne magra para obte-
ner proteínas.

La mayoría de los expertos recomienda comer una amplia variedad de frutas, vege-
tales, nueces, panes de grano entero y cereales, acompañados de pequeñas porciones
de pescado y carnes magras. Por el contrario, se considera que no es saludable comer
cantidades excesivas de comidas grasosas, fritas, productos lácteos altos en colesterol,
como la leche entera y la mantequilla, y comidas altas en azúcares artificiales como los
refrescos y los dulces (que a menudo carecen de vitaminas y minerales) (Friedman,
2002).

Varios estudios han documentado que comer una dieta bien balanceada, similar a la
descrita antes, ayuda a mejorar la calidad de vida, incrementar la longevidad y disminuir
el riesgo de sufrir cardiopatías, cáncer y apoplejía (Trichopoulou, Costacou, Bamia y
Trichopoulos, 2003). Por desgracia, muchos estadounidenses consumen demasiadas co-
midas rápidas (como hamburguesas, papas a la francesa y refrescos) y bocadillos (como
papas fritas y dulces) que son altos en grasas saturadas y azúcar y a menudo son defi-
cientes en vitaminas y minerales. Como resultado, a pesar de que en Estados Unidos
se tiene acceso abundante a alimentos nutritivos, los malos hábitos alimenticios son
responsables, en parte, de los niveles comparativamente altos de cardiopatías, cáncer y
apoplejía que se registran en ese país.

Sin embargo, el problema no sólo es la calidad de la comida que se consume en Esta-
dos Unidos. Como analizamos en el capítulo 9 (Motivación y emoción), muchos estadou-
nidenses comen demasiado, lo que provoca obesidad, mientras que otros desarrollan
trastornos alimentarios como la anorexia nerviosa, que puede poner su vida en riesgo
por comer muy poco.

Ejercicio Está bien establecida la importancia del ejercicio aeróbico regular (como
trotar, caminar de manera enérgica o nadar) para mantener un cuerpo saludable. Además,
los psicólogos de la salud han demostrado que el ejercicio aeróbico regular también
ayuda a la gente a afrontar mejor el estrés, sentirse menos deprimida, más vigorosa y a
tener más energía. Por ejemplo, un estudio asignó al azar a universitarias con depre-
sión moderada a tres grupos. Un grupo realizó ejercicio aeróbico regular, otro grupo
recibió terapia de relajación, y el último grupo (un grupo control) no recibió ningún
tratamiento. Después de 10 semanas, las mujeres moderadamente deprimidas en el
grupo de actividad aeróbica reportaron un notable decremento de su depresión en
comparación con el grupo sin tratamiento. El grupo de relajación también obtuvo be-
neficios de esta terapia, pero no fueron tan significativos como los del grupo que parti-
cipó en el programa de ejercicio aeróbico regular (McCann y Holmes, 1984). Muchos
otros estudios han demostrado también que existe un vínculo entre el ejercicio regu-
lar, la reducción del estrés, el incremento de la confianza en sí mismo y la mejor calidad
del sueño (Gandhi, Depauw, Dolny y Freson, 2002; Rice, 1997; vea también Wein-
berg y Gould, 1999).

Dejar de fumar Aunque en la actualidad hay menos estadounidenses que fuman
que en el pasado, y más de la mitad de los que fumaban han dejado de hacerlo, el taba-
quismo todavía supone una amenaza seria para la salud de los millones de personas

496 Psicología

que continúan fumando (Millis, 1998). Fumar se vincula con enfermedades pulmona-
res crónicas, cardiopatía y cáncer. Además, fumar puede reducir la calidad de vida al
disminuir la eficiencia pulmonar. Esta disminución de la eficiencia pulmonar es la ra-
zón por la cual los fumadores no pueden correr una maratón o participar en un pro-
grama de ejercicios vigorosos.

Un hecho interesante es que la tendencia a empezar a fumar ocurre casi exclusiva-
mente durante los años de la adolescencia. Casi nadie mayor de 21 años adopta el hábi-
to por primera vez, pero los adolescentes que experimentan seriamente con cigarrillos
o tienen amigos que fuman tienen mayor probabilidad de empezar a fumar que los que
no lo hacen (Choi, Pierce, Gilpin, Farkas y Berry, 1997). Por estas razones, los psicó-
logos de la salud se dan cuenta de que las iniciativas dirigidas a la prevención del taba-
quismo deberían concentrar sus esfuerzos principalmente entre los jóvenes.

La mayoría de los adultos que fuman desean dejar de hacerlo, pero su adicción a la
nicotina (analizada en el capítulo 4) lo hace muy difícil. Por fortuna, en los años re-
cientes se han desarrollado varios métodos alternativos para ayudar a la gente a dejar
de fumar. Por ejemplo, la prescripción de medicamentos antidepresivos como Zyban,
Wellbutrin y Effexor, que trabajan a nivel de los neurotransmisores, ha demostrado ser
útiles para ayudar a la gente a dejar de fumar. Los sustitutos de la nicotina, por lo regu-
lar en la forma de goma de mascar, parches o inhaladores, también han arrojado resul-
tados alentadores. Muchas personas que intentan dejar de fumar consideran que es
importante modificar el ambiente que han llegado a asociar con el tabaquismo. Por
ejemplo, como la gente fuma a menudo en los bares o durante los recesos para tomar
café, resulta útil modificar las rutinas para evitar las señales que han quedado asociadas
con encender un cigarrillo. Y por supuesto, también existe el proceso de “dejar de fu-
mar en seco”, en el que la gente simplemente decide dejar de fumar y lo hace sin apoyo
externo o sin cambiar su estilo de vida. Independientemente de los recursos para dejar
de fumar, los estudios han demostrado que hacerlo por lo general agrega años a la vida,
así que cualquier cosa que se haga para abandonar el tabaquismo vale la pena.

Evitar las conductas de alto riesgo Todos los días tomamos docenas de pequeñas
decisiones, al parecer insignificantes, que tienen impacto en nuestra salud y bienestar.
Por ejemplo, decidir ajustarse el cinturón de seguridad cada vez que se sube a un auto-
móvil, aunque aparentemente se trata de algo fútil, es una de las cosas más importantes
que puede hacer para reducir el riesgo de sufrir lesiones y una muerte prematura. De
manera similar, abstenerse de tener relaciones sexuales sin protección reduce la posi-
bilidad de contraer enfermedades de transmisión sexual, incluyendo el SIDA.

Para este fin, los psicólogos de la salud, en colaboración con organismos públicos,
están diseñando programas de intervención para ayudar a la gente a tomar decisiones
más seguras en su vida cotidiana. Por ejemplo, John Jemmott y sus colegas (Jemmott,
Jemmott, Fong y McCaffree, 2002) estudiaron el impacto de un programa de sexo se-
guro que enfatizaba la importancia del uso del condón y otras prácticas de sexo seguro
en una muestra de 496 adolescentes afroamericanos de barrios pobres en alto riesgo.
Seis meses después de que se puso en marcha el programa, una evaluación de segui-
miento de los participantes reveló una menor incidencia de conducta sexual de alto
riesgo, incluidas las relaciones sexuales sin protección, que los adolescentes que no
participaron en el programa. Investigaciones como ésta ponen de relieve el papel deci-
sivo que pueden desempeñar los psicólogos de la salud para ayudar a la gente a evitar
conductas de riesgo y a mejorar la calidad de su vida.

COMPRUEBE SU COMPRENSIÓN

1. La anticipación de eventos estresantes es un ejemplo de

___ a. afrontamiento proactivo

___ b. revaloración positiva

___ c. altruismo

Respuestas: 1.a, 2.d, 3.b, 4.d Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 497

2. El ejercicio, la meditación y el humor ________.

___ a. disminuyen el ritmo cardiaco y la presión sanguínea

___ b. incrementan la incidencia de resfriados

___ c. reducen el estrés

___ d. a y c

3. Su hermana comenta que la ropa que usted lleva es “anticuada”. Su reacción es
preguntarse lo que esto dice acerca de ella. Usted está practicando

___ a. afrontamiento proactivo

___ b. revaloración positiva

___ c. altruismo

4. Adoptar un estilo de vida saludable incluye comer una dieta bien balanceada y

___ a. evitar el estrés

___ b. no fumar

___ c. hacer ejercicio regularmente

___ d. todas las anteriores

Estrés extremo

¿Qué es el trastorno de estrés postraumático? ¿Qué tipos de
acontecimientos tienen mayor probabilidad de desencadenarlo?

Fuentes de estrés extremo

El estrés extremo tiene una variedad de fuentes que van del desempleo al combate en
tiempos de guerra, de un desastre natural violento a la violación. El estrés extremo
marca una desviación tan radical de la vida cotidiana que la gente no puede seguir co-
mo antes y, en algunos casos, nunca se recupera por completo. ¿Cuáles son algunos de
los principales estresores? ¿Qué efecto tienen en la gente? ¿Cómo los afronta?

Desempleo y subempleo La falta de trabajo es una fuente importante de estrés.
Cuando aumenta la tasa de desempleo también se incrementan los ingresos a los hospi-
tales psiquiátricos, la mortalidad infantil, las muertes por cardiopatías, las enfermedades
relacionadas con el alcohol y el suicidio (Almgren, Guest, Immerwahr y Spittel, 2002;
Brenner, 1973, 1979; Rayman y Bluestone, 1982). “Las cosas se desmoronaron,” dijo un
trabajador después de que él y su esposa perdieron sus empleos. La gente por lo general
reacciona en varias etapas al estrés del desempleo (Powell y Driscoll, 1973). Primero
viene un periodo de relajación y alivio en el cual se toma unas vacaciones con la seguri-
dad de que encontrará otro empleo. La segunda etapa, caracterizada por la continuación
del optimismo, es un momento de búsqueda afanosa de empleo. En la tercera etapa, un
periodo de vacilación y duda, la gente desempleada se vuelve malhumorada, se deterio-
ran sus relaciones con familiares y amigos, y rara vez se toma la molestia de buscar tra-
bajo. Para la cuarta etapa, un periodo de malestar y cinismo, simplemente se dan por
vencidos. Aunque esos efectos no son universales, son bastante comunes. Más aún, son
indicaciones de que la falta de empleo no genera nuevas dificultades psicológicas sino
saca a la superficie las que habían estado ocultas. Algunos estudios han demostrado
que las tasas de mortalidad aumentan y los síntomas psiquiátricos empeoran no sólo
durante los periodos de desempleo, sino también durante los lapsos breves y rápidos
de repunte económico (Brenner, 1979; Eyer, 1977; Hart, 1985; Hutschemaekers y van de
Vijver, 1989). Esos hallazgos apoyan la observación de que el cambio, ya sea bueno o
malo, provoca estrés.

498 Psicología

El divorcio es una fuente importante de estrés extremo en la vida de la gente, Divorcio y separación Como Coleman y sus colegas
que enfrentarán algún día más de la mitad de las parejas estadounidenses (1987) observan, “el deterioro o terminación de una rela-
recién casadas. El divorcio no sólo es estresante para la pareja en cuestión ción íntima es uno de los estresores más potentes y una de
sino también para sus hijos, quienes pueden sufrir diversos problemas emo- las razones más frecuentes por las que la gente busca psico-
cionales como consecuencia. terapia” (p. 155). Después de una ruptura, ambas partes
sienten que han fracasado en uno de los empeños más im-
portantes de la vida. Con frecuencia subsisten fuertes víncu-
los emocionales que unen a la pareja. Para las parejas casa-
das, si sólo uno de los cónyuges desea poner fin al matrimo-
nio, el que inicia el divorcio a menudo siente tristeza y culpa
por lastimar a la pareja que alguna vez amó, mientras que el
cónyuge rechazado vacilará entre el enojo, la humillación y
la autorrecriminación por su papel en el fracaso. Incluso si
la decisión de separarse es mutua, los sentimientos ambiva-
lentes de amor y odio hacen la vida difícil y turbulenta. Los
adultos no son los únicos que experimentan estrés por el di-
vorcio. Una encuesta realizada a nivel nacional en Estados
Unidos sobre el impacto del divorcio en los niños (Cherlin,
1992) encontró que la mayoría sufre intenso estrés emocional
en el momento del divorcio; aunque la mayoría se recupera en
el curso de uno o dos años (en especial si el padre que con-
serva la custodia les ofrece un hogar estable y los padres no
pelean por la crianza del niño), una minoría experimenta
problemas a largo plazo (vea también Wallerstein, Blakeslee
y Lewis, 2000).

Duelo Durante décadas se ha sostenido que después de la muerte de un ser querido
la gente pasa por un periodo necesario de intenso dolor durante el cual trabaja su pér-
dida y, alrededor de un año después, se recupera y sigue con su vida. Pero Wortman y
otros han cuestionado esta opinión a partir de su propia investigación y de revisiones
de la literatura sobre pérdidas (C. G. Davis, Wortman, Lehman y Silver, 2000; Wort-
man y Silve, 1989).

De acuerdo con Wortman, el primer mito acerca del duelo es que la gente debería
estar intensamente afligida cuando muere un ser querido, lo que sugiere que la gente
que no está devastada se comporta de manera anormal, quizá patológica. Sin embargo,
a menudo la gente se ha preparado para la pérdida, se ha despedido y siente poco re-
mordimiento o arrepentimiento y puede de hecho sentir alivio de que su ser querido
haya dejado de sufrir. El segundo mito (que la gente necesita trabajar su aflicción)
puede llevar a la familia, amigos e incluso a médicos a alentar consciente o inconscien-
temente al doliente a sentirse consternado. Más aún, los médicos en ocasiones niegan
a los dolientes que están profundamente perturbados los medicamentos que necesitan
contra la ansiedad o la depresión “por su propio bien”. El tercer mito dice que la gen-
te que encuentra significado en la muerte, que llega a una comprensión espiritual o
existencial de por qué sucedió el deceso, afronta mejor la situación que quienes no lo
hacen. En realidad, las personas que no buscan mayor comprensión son las mejor ajus-
tadas y las menos deprimidas. El cuarto mito (que la gente debe recuperarse de una
pérdida aproximadamente en un año) es quizá el más dañino. Los padres que tratan de
afrontar la muerte de un bebé y los adultos cuyo cónyuge o hijo muere repentinamen-
te en un accidente automovilístico siguen experimentando recuerdos dolorosos y lu-
chando contra la depresión años después. Pero como no se han recuperado “en el
tiempo programado”, los miembros de su red social se vuelven poco comprensivos.
Por consiguiente, las personas que necesitan más apoyo a menudo ocultan sus senti-
mientos porque no quieren incomodar a los demás y no buscan tratamiento porque
también creen que deberían recuperarse por sí mismos.

No todos los psicólogos están de acuerdo con esta “nueva” visión del duelo. Pero la
mayoría coincide en que la investigación sobre las pérdidas debe tomar en considera-

Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 499

ción las diferencias individuales (y grupales o culturales), así
como las variaciones en las circunstancias que rodean a una
pérdida (Bonanno y Kaltman, 1999; Harvey y Miller, 1998).

Catástrofes Las catástrofes incluyen inundaciones, terre- Un trauma devastador como los que se sufren en época de guerra puede
motos, tormentas violentas, incendios y accidentes aéreos. desencadenar en las víctimas el trastorno de estrés postraumático. Los
Las reacciones psicológicas a todos esos eventos estresantes sobrevivientes a menudo sufren pesadillas aterradoras y tienen presen-
tienen mucho en común. Al principio, en la etapa de conmo- tes escenas retrospectivas vívidas.
ción, “la víctima está aturdida, desconcertada y apática” y en
ocasiones se muestra incluso en un “estado de estupor, deso-
rientación y amnesia respecto del evento traumático”. Lue-
go, en la etapa sugestionable, las víctimas se muestran pasivas y
dispuestas a hacer todo lo que los equipos de rescate les indi-
quen. En la tercera fase, la etapa de recuperación, las víctimas
recuperan el equilibrio emocional, pero la ansiedad suele
persistir y en ocasiones necesitan relatar sus experiencias una
y otra vez (Morris, 1990). Algunos investigadores informan
que en las últimas etapas los sobrevivientes se sienten irracio-
nalmente culpables porque ellos pudieron vivir mientras que
otros murieron.

Combate y otros ataques personales amenazadores Las experiencias bélicas a
menudo provocan en los soldados un estrés de combate intenso que los incapacita y
que persiste mucho después de que han abandonado el campo de batalla. En los sobre-
vivientes de accidentes graves (sobre todo en los niños) y de delitos violentos (como
las violaciones y los atracos) con frecuencia se observan reacciones similares: accesos
de ira por comentarios inofensivos, perturbaciones del sueño, miedo ante ruidos fuer-
tes y repentinos, confusión psicológica, llanto incontrolable y mirada perdida por pe-
riodos prolongados. La figura 12-3 señala los efectos traumáticos de la guerra en la
población civil, con base en estadísticas compuestas obtenidas después de guerras civi-
les recientes (Mollica, 2000). Las tasas de depresión clínica y del trastorno de estrés
postraumático son de alrededor del 50 por ciento, mientras que tasas de tan sólo un 10
por ciento se consideran altas en una comunidad normal.

Trastorno de estrés postraumático

Los eventos sumamente estresantes provocan un trastorno psicológico conocido como Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
trastorno de estrés postraumático (TEPT). Son comunes las pesadillas aterradoras Trastorno psicológico caracterizado por
en las que la víctima vuelve a experimentar el hecho aterrador tal como sucedió. Tam- episodios de ansiedad, insomnio y
bién se presentan escenas retrospectivas en que la víctima revive el trauma. A menudo pesadillas que resultan de algún evento
las víctimas del TEPT se alejan de la vida social, del trabajo y de las responsabilidades perturbador en el pasado.
familiares. El trastorno de estrés postraumático aparece inmediatamente después del
evento traumático o un corto tiempo después. Pero en ocasiones transcurren meses o
años en que la víctima parece haberse recuperado de la experiencia y luego, sin adver-
tencia, reaparecen los síntomas psicológicos; después, vuelven a desaparecer sólo para
repetirse de manera continua (Kessler, Sonega, Bromet, Hughes y Nelson, 1995). La ex-
posición a eventos que recuerden al trauma original intensifica los síntomas del TEPT
(Moyers, 1996).

Las experiencias de los soldados que lucharon en la Guerra del Golfo (Benotsch et
al., 2000), la Guerra de Corea y, en especial, la Guerra de Vietnam aumentaron el inte-
rés en el TEPT. Más de la tercera parte de los hombres que participaron en combate en
Vietnam mostraron síntomas severos del trastorno. Incluso algunos veteranos de la re-
lativamente corta guerra del Golfo en 1991 experimentaron el TEPT. Muchos vetera-
nos de la Segunda Guerra Mundial, que ahora son ancianos, aún sufren pesadillas de las
que se despiertan sudando y temblando. Los recuerdos del combate siguen atormen-
tándolos después de más de medio siglo (Gelman, 1994). Recientemente, los terapeutas

500 Psicología

comenzaron a observar un nuevo fenómeno: veteranos que parecían saludables y bien
ajustados durante su vida de posguerra de repente desarrollaron síntomas del TEPT
cuando se jubilaron y entraron en sus “años dorados” (Sleek, 1998).

Los soldados no son las únicas víctimas de la guerra. De hecho, durante el siglo XX,
las muertes de civiles superaron a las muertes de militares en la mayor parte de las gue-
rras. Sin embargo, sólo en la última década, especialmente después de la tragedia de los
ataques del 11 de septiembre, los investigadores médicos empezaron a estudiar los efec-
tos psicológicos y fisiológicos de la guerra y el terrorismo en los sobrevivientes civiles
(Gurwitch, Sitterle, Young y Pfefferbaum, 2002; Mollica, 2000). Por ejemplo, después
de los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001 en Nueva York y Washington,
mucha gente que no mostraba señales de daño físico experimentó un alto costo emo-
cional. Para algunos, esto tomó la forma de choque y negación, mientras que para otros
se manifestó en síntomas físicos como dolores de cabeza, náuseas y dolores de pecho.
Otros encontraron que poco después de la tragedia sus relaciones interpersonales se
tornaban tensas a medida que se retraían y se aislaban de sus contactos sociales habitua-
les. Para muchos, los patrones de sueño y alimentación también se alteraron. Aunque la
reacción de una persona no fue exactamente igual a la de ninguna otra, los efectos del
trauma fueron evidentes entre los miles que presenciaron este evento.

Los refugiados de guerras y conflictos a menudo experimentan el trastorno de es-
trés postraumático. Un equipo de investigación que entrevistó a 993 refugiados de los
“campos de la muerte” de Camboya en 1975 registró 15,000 eventos traumáticos, in-
cluyendo secuestros, encarcelamiento, tortura y violación; el 68 por ciento mostraba
síntomas de depresión clínica aguda y el 37 por ciento manifestaba síntomas del
TEPT. Posiblemente dos de cada tres sobrevivientes de las torturas y las palizas sufren
daño encefálico permanente como resultado. Las discapacidades sociales duraderas
también son comunes. Un estudio de refugiados bosnios que vivían en Croacia en
1996 encontró que uno de cada cuatro era incapaz de trabajar, de cuidar de su familia
o de participar en otras actividades sociales. Un pequeño porcentaje de los sobrevi-
vientes de la violencia masiva sufren enfermedades mentales serias, en tanto que la
mayoría sufre problemas menos severos pero de larga duración, como agotamiento,
odio y desconfianza aguda (figura 12-3).

Ya sea en las zonas bélicas o en países en paz, las mujeres son más vulnerables que
los hombres al trauma. De acuerdo con una estimación (Rabasca, 1999b), las mujeres
tienen una probabilidad dos veces mayor que los hombres de desarrollar un TEPT. Es

Enfermedad mental grave 20 40 60 80 100
Incapacitación psiquiátrica Porcentaje de la población

Conflicto familiar serio
Depresión clínica/TEPT

Temor al gobierno
Búsqueda de justicia/venganza

Agotamiento físico y mental
Desmoralización
0

Figura 12-3

Trauma mental en las sociedades en guerra.
En las sociedades que han pasado por el estrés de la guerra, casi todos sufren alguna reacción psicológica
que va de la enfermedad mental grave a sentimientos de desmoralización. Las tasas de depresión clínica lle-
gan a ser del 50 por ciento.
Fuente: Mollica, R. F. (junio, 2000). Invisible wounds. Scientific American, p. 54. Figura de Laurie Grace. Reproducida con
autorización de Laurie Grace.

Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 501

más probable que experimenten abuso sexual y físico en el hogar, desde la niñez y has-
ta la edad adulta, en contraste con los hombres que tienden a desarrollar el TEPT
cuando adultos como respuesta al combate o al hecho de ser víctimas de la delincuen-
cia (Wood, Foy, Goguen, Pynoos y James, 2002). Entre la tercera parte y la mitad de
las mujeres que reciben tratamiento por abuso de sustancias tóxicas sufren del TEPT.

Pero no todos los que estuvieron expuestos a eventos gravemente estresantes como
el combate o el abuso sexual en la niñez desarrollan el TEPT. Las características indi-
viduales, como el género, personalidad, historia familiar de trastornos mentales, abuso
de sustancias tóxicas entre familiares e incluso trastornos neurológicos preexistentes,
parecen predisponer a algunas personas más que a otras al TEPT (Curle y Williams,
1996; Friedman, Schnurr y McDonagh-Coyle, 1994; Gurvits, Gilbertson, Lasko, Orr
y Pittman, 1997).

Un hecho interesante es que algunos psicólogos han encontrado que después de su-
frir un trauma significativo, algunos individuos particularmente estables experimentan
una forma positiva de crecimiento personal llamado crecimiento postraumático (Calhoun
y Tedeschi, 2001). En los raros casos en que ocurre el crecimiento postraumático, éste
parece surgir principalmente de la lucha de un individuo por reconciliar sus pérdidas a
través de la comprensión religiosa o existencial. Cuando esto ocurre, es más probable
que el crecimiento postraumático se observe en adultos jóvenes que en la gente mayor
(Powell, Rosner, Butollo, Tedeschi y Calhoun, 2003).

La recuperación del trastorno de estrés postraumático se relaciona fuertemente con
la cantidad de apoyo emocional que los sobrevivientes reciben de la familia, los amigos
y la comunidad. El tratamiento consiste en ayudar a los que han experimentado un
trauma severo para llegar a un acuerdo con sus terribles recuerdos. A menudo es efec-
tivo el tratamiento inmediato cerca del sitio del trauma aunado a la expectativa de que
el individuo regresará a la vida cotidiana. Revivir el evento traumático en un escenario
seguro también es crucial para el tratamiento exitoso (Jaycox, Zoellner y Foa, 2002).
Esto ayuda a desensibilizar a la gente a los recuerdos traumáticos que la acosan (Olt-
manns y Emery, 2001).

COMPRUEBE SU COMPRENSIÓN

1. El subempleo y el divorcio a menudo son causa de

___ a. conducta tipo A

___ b. trastorno de estrés postraumático

___ c. estrés extremo

2. La gente que no se muestra intensamente afligida cuando muere un ser querido se
está comportando anormalmente. Esto es

___ a. un concepto demostrado

___ b. revaloración positiva

___ c. un mito

3. El crecimiento postraumático, aunque raro, surge a partir de una

___ a. comprensión religiosa

___ b. comprensión existencial

___ c. a y b

4. La recuperación del TEPT se relaciona fuertemente con

___ a. un buen sistema de apoyo social

___ b. volverse a casar

___ c. la personalidad tipo B
Respuestas: 1.c, 2.c, 3.c, 4.a

502 Psicología

La persona bien ajustada

¿Cómo definen los psicólogos a una persona bien ajustada?

¿Qué constituye un buen ajuste? La respuesta a esa pregunta dista mucho de ser simple.
Algunos psicólogos piensan que se refiere a la habilidad para vivir de acuerdo con las
normas sociales. Todos tenemos deseos hostiles y egoístas; todos tenemos sueños impo-
sibles. Desde esta perspectiva y según la definición anterior, la gente que aprende a con-
trolar sus impulsos prohibidos y a limitar sus metas a las permitidas por la sociedad está
bien ajustada. Una mujer que crece en una ciudad pequeña, asiste a la universidad esta-
tal, se convierte en maestra, se casa y lleva una vida familiar pacífica se considera bien
ajustada: está viviendo de acuerdo con los valores que predominan en su comunidad.

Otros psicólogos están en total desacuerdo con este punto de vista conformista. Ba-
rron (1963) argumentaba que “rehusarse a ajustarse… muy a menudo es síntoma de
un carácter saludable”. La sociedad no siempre tiene la razón. Si aceptamos sus están-
dares ciegamente, renunciamos al derecho a hacer juicios independientes. De acuerdo
con Barron, la gente bien ajustada disfruta las dificultades y ambigüedades de la vida;
no se evade por medio de la conformidad irreflexiva. Acepta los desafíos y está dis-
puesta a soportar el dolor y la confusión que esos desafíos pueden acarrear. Barron ha
afirmado que la flexibilidad, espontaneidad y creatividad, en lugar del mero hecho de
encajar, son signos de un ajuste saludable.

Otros psicólogos sostienen que la gente bien ajustada ha aprendido a equilibrar la
conformidad y la inconformidad, el autocontrol y la espontaneidad, es decir, a adap-
tarse flexiblemente conforme cambian las situaciones. A veces se deja llevar por el mo-
mento, pero se controla en situaciones en que obrar por impulso iría en contra de sus
intereses y buen juicio. Es gente que puede cambiar cuando la sociedad así lo exige,
pero también que trabaja para cambiar a la sociedad cuando le parece que es lo más
conveniente. Estas personas conocen sus cualidades y admiten sus debilidades, y esta
evaluación realista obedece a una aproximación a la vida que está en armonía con su yo
interno. No sienten que deban actuar contra sus valores para tener éxito. La confianza
en sí mismos les permite enfrentar los conflictos y las amenazas sin ansiedad excesiva
y, lo que es quizá lo más importante, les permite arriesgar sus sentimientos y su au-
toestima en las relaciones íntimas.

Los psicólogos también evalúan el ajuste usando criterios específicos, como los si-
guientes (Morris, 1990), para juzgar una acción:

1. ¿La acción satisface de manera realista las demandas de la situación o se limita a pospo-

ner la solución del problema? Varias formas de escapismo, como las drogas, el alcohol e

incluso las fantasías interminables que generan los libros, películas y la televisión, pue-

den alejarnos de nuestro dolor, pero no abordan las causas de nuestras dificultades. El

uso excesivo del escapismo nunca permitirá un ajuste satisfactorio a una situación es-

tresante.

2. ¿Satisface la acción las necesidades del in-

dividuo? A menudo actuamos para reducir

las presiones externas haciendo a un lado

¿Quién está bien ajustado? las necesidades personales. Una aspirante a
actriz quizá abandone sus metas profesio-

A note los nombres de tres individuos a quienes considere bien ajustados. Tó- nales para apoyar las metas de su esposo.
mese cierto tiempo antes de responder. Incluya a una persona a la que sólo En el corto plazo, reduce la presión externa,

conozca de manera distante, quizá alguien acerca de quien ha leído. pero es probable que se sienta frustrada y

• ¿Qué cualidades personales distinguen a esos individuos? desilusionada por el resto de su vida. Una
solución que crea semejante conflicto in-

• Describa una acción o situación que le haya impresionado. terno no es un ajuste efectivo.

• ¿Qué tienen esas personas en común? ¿Cuáles son sus distinciones individua- 3. ¿La acción es compatible con el bienestar
les? de los demás? Algunas personas satisfacen

Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 503

sus necesidades de formas que lastiman a otros. Un joven ejecutivo que utiliza de ma-
nera despiadada a la gente y manipula a sus compañeros de trabajo tal vez “progrese”
mediante dichas acciones. Pero aunque logre convertirse en vicepresidente de su com-
pañía, se encontrará sin amigos y con el temor de que sus superiores lo traten como él
trata a sus subordinados. En última instancia, esta situación se volverá extremadamen-
te estresante y frustrante. Un buen ajuste toma en consideración tanto las necesidades
individuales como el bienestar de los demás.

Para Abraham Maslow, cuyas visiones humanistas de la personalidad y jerarquía de ne-
cesidades analizamos en los capítulos 9 y 11, las personas bien ajustadas tratan de “auto-
rrealizarse”. Es decir, viven de una forma que promueve su crecimiento y realización, no
para agradar a otra gente o ganar aprobación social. Los individuos bien ajustados, dice
Maslow (1954), perciben de manera realista a la gente y los eventos, al tiempo que pue-
den aceptar la incertidumbre y la ambigüedad. Aunque a menudo su conducta es muy
convencional, su pensamiento no lo es; más bien son pensadores creativos y espontá-
neos. Al mismo tiempo, la gente autorrealizada se impone metas y trabaja, a menudo
de manera independiente, para alcanzarlas.

La gente autorrealizada también tiende a establecer relaciones estrechas y profundas
con unos cuantos individuos elegidos y en su trato con los demás suele ser indiferente a
características como el sexo, origen, raza, color y religión. Maslow también advirtió
que la gente con un sentido del humor que es amplio y filosófico en lugar de mordaz y
hostil tiene mayor posibilidad de ajustarse al estrés y de concretar grandes logros.

Hay muchos criterios para juzgar si una persona está bien ajustada. Un individuo
que de acuerdo con un criterio parece bien ajustado, tal vez no lo sea a la luz de crite-
rios diferentes. Lo mismo sucede cuando tratamos de especificar qué conductas son
“anormales”, el tema del siguiente capítulo.

COMPRUEBE SU COMPRENSIÓN

La persona bien ajustada ha aprendido a equilibrar

___ a. conformidad e inconformidad

___ b. autocontrol y espontaneidad

___ c. flexibilidad y estructura

___ d. todas las anteriores

Respuestas: d

Resumen

El estrés es tensión o presión psicológica. Experimentamos estrés sastres naturales, son inherentemente estresantes. Incluso los aconte-
cuando nos sentimos amenazados física o psicológicamente. El ajuste cimientos que suelen considerarse positivos, como una boda o un as-
se refiere a cualquier intento por afrontar una situación estresante, censo en el trabajo, resultan estresantes porque requieren cambio o
balancear nuestras necesidades contra las demandas del ambiente y las adaptación.
posibilidades realistas a que tenemos acceso. La forma en que nos
ajustamos a las fuentes de estrés en nuestra vida afecta nuestra salud; Cambios de la vida Como la mayoría de la gente busca orden,
el estrés prolongado o severo contribuye a la aparición de trastornos continuidad y acontecimientos predecibles en su vida, cualquier evento
físicos y psicológicos. La psicología de la salud es una especialidad que implique cambio será experimentado como estresante. La Escala
de la psicología interesada en la relación entre los factores psicológi- de Evaluación del Reajuste Social (EERS), desarrollada por Holmes y
cos y la salud física. Rahe, mide cuánto estrés ha experimentado una persona en cualquier
periodo asignando puntuaciones a una serie de eventos que cambian la
Fuentes de estrés vida.

Los estresores son los eventos o circunstancias que desencadenan el Nimiedades de la vida cotidiana Buena parte del estrés provie-
estrés. Algunas situaciones de vida o muerte, como la guerra y los de- ne de nimiedades, definidas como pequeñas molestias, irritaciones y
frustraciones. Los eventos importantes a menudo desencadenan las
nimiedades que dan lugar al estrés.

504 Psicología

La presión también contribuye al estrés. La presión puede deri- conscientemente, acerca de las causas de los eventos estresantes, re-
varse de fuerzas internas y externas; en cualquier caso, nos sentimos duciendo de esta forma el conflicto, la frustración, la presión y la an-
obligados a intensificar nuestros esfuerzos por alcanzar mayores nive- siedad. En el corto plazo, el uso de los mecanismos de defensa reduce
les de desempeño. nuestro nivel de estrés, pero a la larga interfiere con la capacidad de la
persona para manejar directamente los problemas.
La frustración ocurre cuando alguien o algo se interpone entre no-
sotros y nuestra meta. Hay cinco fuentes básicas de frustración: las demo- Diferencias socioeconómicas y de género Los individuos que
ras, la falta de recursos, las pérdidas, el fracaso y la discriminación. viven en la pobreza tienden a experimentar mayor estrés que otras per-
sonas, sobre todo porque el ambiente en que se desenvuelven suele ser
El conflicto surge cuando nos enfrentamos con dos o más deman- más amenazante y ellos disponen de menos recursos para afrontar el es-
das, oportunidades, necesidades o metas incompatibles. Kurt Lewin trés. Como resultado, experimentan más problemas de salud que la
analizó el conflicto en términos de aproximación y evitación, y de- gente en mejores circunstancias financieras. Al contrario de lo que sos-
mostró como se combinan esas tendencias para caracterizar tres tipos tiene la creencia popular, las mujeres y los hombres resultan igualmente
básicos de conflicto. Alguien que es atraído al mismo tiempo por dos afectados por el estrés, aunque las mujeres tienen mayor probabilidad
metas incompatibles experimenta un conflicto de aproximación/a- que los hombres de experimentar estrés cuando su matrimonio u otras
proximación, en el cual la persona tiene que hacer una elección entre relaciones de largo plazo experimentan graves problemas. Esto parece
las dos metas u oportunidades o modificarlas de forma que pueda sa- ser una señal de mayor compromiso con la relación y no una indicación
car ventaja de ambas metas. El caso contrario de este problema es el de mayor vulnerabilidad al estrés.
conflicto de evitación/evitación, donde una persona enfrenta dos
posibilidades indeseables o amenazantes. La gente por lo regular trata Estrés y salud
de escapar de este tipo de conflicto o vacila entre las dos posibilidades.
También es difícil resolver el conflicto de aproximación/evitación, La biología del estrés El fisiólogo Hans Selye identificó tres etapas de
donde una persona es atraída y repelida por la misma meta u oportu- la reacción al estrés físico y psicológico a las que llamó el síndrome de
nidad. La gente en este dilema a la larga alcanza un punto en que la adaptación general (SAG). En la primera etapa, la reacción de alar-
tendencia a aproximarse iguala a la tendencia a evitar; entonces vacila ma, el cuerpo reconoce que debe rechazar algún peligro físico o psi-
hasta que finalmente toma una decisión o hasta que hay un cambio en cológico y actúa en consecuencia. Si los mecanismos de afrontamiento
la situación. directo o defensivo no tienen éxito al tratar de reducir el estrés, avanza-
mos a la segunda etapa de adaptación. Durante esta etapa de resistencia,
Estrés y diferencias individuales Algunas personas perciben una aparecen los síntomas de tensión física al intensificarse los esfuerzos
situación particular como estresante, mientras que otras son capaces por afrontar la situación de manera directa y defensiva. Si esos inten-
de tomarla con calma. La gente resistente al estrés comparte un rasgo tos por recuperar el equilibrio psicológico fallan, la desorganización
llamado fortaleza, es decir, una tendencia a experimentar las exigen- psicológica queda por completo fuera de control hasta que se alcanza
cias difíciles como desafíos más que como amenazas. Los que sienten la tercera etapa de agotamiento. En esta fase, usamos mecanismos de
que tienen cierto control sobre un evento son mucho menos suscepti- defensa cada vez más ineficientes para controlar el estrés. Algunas
bles al estrés que quienes se sienten impotentes en la misma situación. personas pierden el contacto con la realidad, y otras muestran signos
de estar exhaustas.
En ocasiones la gente se somete a estrés interiorizando un conjunto
de creencias irracionales y autodenigrantes que aumentan innecesaria- El estrés y las enfermedades cardiacas Se sabe que el estrés es
mente el estrés normal de la vida. un factor importante en el desarrollo de la enfermedad coronaria car-
diaca (ECC). El patrón de conducta tipo A, un conjunto de caracterís-
Afrontamiento del estrés ticas que incluye hostilidad, urgencia, competitividad y esfuerzo, se ha
vinculado con una mayor probabilidad de ECC. La investigación ac-
El estrés requiere ser afrontado, que hagamos esfuerzos cognosciti- tual indica que algunos aspectos de la conducta tipo A (en especial el
vos y conductuales para manejar el estrés psicológico. La gente por lo enojo crónico y la hostilidad) están más estrechamente relacionados
general se ajusta al estrés en una de dos maneras: el afrontamiento di- con la cardiopatía que otros aspectos.
recto describe cualquier acción que la gente emprende para cambiar
una situación incómoda; el afrontamiento defensivo se refiere a las El estrés y el sistema inmunológico Los estudios de la psiconeu-
distintas formas en que la gente se convence (mediante una forma de roinmunología han demostrado que el estrés puede suprimir el funcio-
autoengaño) de que en realidad no es amenazada o de que en verdad namiento del sistema inmunológico, incrementando la susceptibilidad al
no desea lo que no puede obtener. resfriado común y al cáncer en situaciones de exposición prolongada
al estrés. Las técnicas de reducción del estrés ayudan a los pacientes
Afrontamiento directo Cuando afrontamos de manera directa una de cáncer a afrontar la situación.
amenaza o conflicto particular, lo hacemos en una de tres maneras:
confrontación, negociación o retirada. Confrontar una situación Mantenerse saludable
estresante puede llevarnos a aprender nuevas habilidades, obtener la
ayuda de otras personas, esforzarnos más por alcanzar una meta o ex- Métodos para reducir el estrés El ejercicio reduce el impacto ne-
presar enojo. La negociación por lo general resuelve un conflicto gativo del estrés, al igual que el entrenamiento de relajación. La gente
obligándonos a conformarnos con menos de lo que buscábamos origi- con fuertes sistemas de apoyo social disfruta de mejor salud. Algunas
nalmente. En ocasiones la forma más efectiva de afrontar una situa- evidencias sugieren que el apoyo social puede afectar directamente el
ción estresante es distanciarse de ella, pero el peligro de la retirada es funcionamiento del sistema inmunológico. Es posible que la gente con
que puede convertirse en un hábito inadaptado. niveles más altos de apoyo social practique con más frecuencia con-
ductas saludables como mejores dietas y más ejercicio físico.
Afrontamiento defensivo Cuando surge una situación estresante y
poco puede hacerse para manejarla directamente, la gente suele recu-
rrir a los mecanismos de defensa como forma de afrontamiento. Los
mecanismos de defensa son formas de engañarnos, consciente o in-

Capítulo 12 Estrés y psicología de la salud 505

Otras formas de minimizar el estrés incluyen el afrontamiento no psicológico debilitante cuyos síntomas incluyen ansiedad, insom-
proactivo (consistente en anticipar los eventos estresantes y dar pasos nio y pesadillas. Los veteranos de guerra, los civiles que han experi-
para evitarlos o minimizar su impacto) y la revaloración positiva, que mentado el trauma y el terror de un conflicto bélico y los refugiados
supone sacar provecho de una situación tensa o dolorosa, en particu- de guerras y disturbios son especialmente susceptibles al TEPT.
lar mediante el uso del humor.
La persona bien ajustada
Adoptar un estilo de vida saludable El movimiento de la psico-
logía positiva ha llevado a muchos psicólogos de la salud a explorar ¿Qué constituye un buen ajuste? Algunos psicólogos creen que la
otras formas de promover la buena salud adoptando un estilo de vida gente bien ajustada vive de acuerdo con las normas sociales, al haber
más saludable. Para mantener la salud es importante desarrollar hábi- aprendido a controlar los impulsos socialmente prohibidos y a limitar
tos saludables como llevar una dieta bien balanceada, hacer ejercicio sus metas a las que permite esa sociedad. Por otro lado, Barron argu-
de forma regular, no fumar y evitar las conductas de alto riesgo. menta que negarse a ajustarse a las normas sociales es síntoma de un
carácter saludable. Sugiere que la gente bien ajustada acepta y disfru-
Estrés extremo ta los desafíos porque tiene confianza en su habilidad para enfrentar
los problemas de una manera realista y madura. Otros psicólogos
Fuentes de estrés extremo El estrés extremo se deriva de numero- creen que las personas bien ajustadas son las que han aprendido a
sas fuentes que incluyen el desempleo, el divorcio y la separación, el equilibrar la conformidad y la inconformidad, el autocontrol y la es-
duelo, las catástrofes y el combate u otros ataques personales amena- pontaneidad. Por último, algunos psicólogos usan criterios específi-
zantes. cos para evaluar la habilidad de una persona para ajustarse, como lo
bien que el ajuste resuelve el problema y satisface las necesidades per-
Trastorno de estrés postraumático El trauma extremo puede sonales y las necesidades de los demás.
producir el trastorno de estrés postraumático (TEPT), un trastor-

Términos clave

Estrés 474 Conflicto de aproximación/ Negociación 483
Ajuste 474 aproximación 478 Retirarse 483
Psicología de la salud 474 Conflicto de evitación/evitación 478 Síndrome de adaptación general
Estresores 474 Conflicto de aproximación/ 487
Presión 475 evitación (SAG) 489
Frustración 477 Afrontemos 478 Psiconeuroinmunología (PNI)
Conflicto 478 Confrontación 482 Trastorno de estrés 499
482 postraumático (TEPT)



Trastornos psicológicos

CAPÍTULO TEMARIO

Perspectivas sobre los trastornos psicológicos
Visiones históricas de los trastornos psicológicos
Teorías sobre la naturaleza, causas y tratamiento de los
trastornos psicológicos
Clasificación de los trastornos psicológicos
La prevalencia de los trastornos psicológicos
Las enfermedades mentales y la ley
Trastornos del estado de ánimo
Depresión
Manía y trastorno bipolar
Causas de los trastornos del estado de ánimo
Suicidio
Trastornos de ansiedad
Fobias específicas
Trastorno de pánico
Otros trastornos de ansiedad
Causas de los trastornos de ansiedad
Trastornos psicosomáticos y somatoformes
Trastornos psicosomáticos
Trastornos somatoformes
Causas de los trastornos somatoformes
Trastornos disociativos
Amnesia disociativa
Trastorno disociativo de la identidad
Trastorno de despersonalización
Causas de los trastornos disociativos
Trastornos sexuales
Disfunción sexual
Parafilias
Trastornos de la identidad de género
Trastornos de la personalidad
Tipos de trastornos de la personalidad
Causas del trastorno de la personalidad antisocial
Trastornos esquizofrénicos
Tipos de trastornos esquizofrénicos
Causas de la esquizofrenia
Trastornos de la niñez
Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)
Trastorno autista
Diferencias de género y culturales en los trastornos psicológicos
Diferencias de género
Diferencias culturales

508 Psicología

Investigación en Hispanoamérica

Psicopatología en familiares de tres generaciones: un estudio epidemiológico en la Ciudad de México

Jorge J. Caraveo-Anduaga/Humberto Nicolini-Sánchez/ la transmisión de psicopatología entre las generaciones es acorde
Antonio Villa-Romero/Fernando A. Wagner con la de un modelo mixto.

Diversos estudios han señalado que existe una base familiar para dife- […] Respecto a la importancia de los antecedentes familiares, es
rentes trastornos psiquiátricos. Sin embargo, el conocimiento acerca de de interés comparar el riesgo que se ha encontrado en estudios re-
la agregación familiar de los trastornos psiquiátricos y del uso de sus- cientes respecto a otro tipo de enfermedades. […]
tancias está basado, principalmente, en muestras atípicas de personas
afectadas, dado que la mayoría de los estudios parten de personas que En el presente estudio, la comorbilidad entre diferentes grupos de
han acudido a recibir atención en algún servicio médico, y, para la ma- trastornos se asoció con un mayor riesgo para desarrollar psicopato-
yoría de los trastornos psiquiátricos, sólo una minoría de personas afec- logía. El hallazgo concuerda con los resultados de estudios que han
tadas acude a los servicios de salud especializados. Además, la mayo- sugerido, respecto a los trastornos psiquiátricos más frecuentes, que
ría de los estudios familiares acerca de los trastornos psiquiátricos se existe una predisposición familiar cuya expresión, en términos de tras-
han enfocado a un solo trastorno a la vez, dificultando la detección de tornos específicos, es variable. Es decir, que la transmisión requiere
patrones de transmisión familiar a través de diversos tipos de trastor- de la interacción de diversos genes y factores ambientales que trans-
nos. miten la predisposición a la enfermedad, pero que no siempre condu-
cen a la expresión de un trastorno. Así, diversos trastornos parecen
Todos los trastornos psiquiátricos para los que se sospecha una comportarse como grupos antes que como entidades únicas, con fac-
base genética se clasifican en los llamados “trastornos complejos”, tores etiológicos y con factores de riesgo diferentes.
esto es, aquellos que muestran evidencias de contener efectos gené-
ticos, pero no muestran patrones de herencia monogénica. Estos […] A pesar de que el estudio únicamente está basado en la infor-
trastornos tienden a resultar de la interacción entre la susceptibilidad mación obtenida de los probandos adultos, tiene menos sesgos en
genética y los eventos del medio ambiente. […] cuanto a búsquedas de ayuda, referencia y utilización de servicios, en
comparación con estudios basados en muestras clínicas. […]
La primera tarea en el estudio epidemiológico genético de un tras-
torno de tipo complejo es establecer si hay agregación familiar. Ésta Finalmente, en relación con la vigilancia y cuidado de la salud
se define como la ocurrencia de un trastorno con una frecuencia ma- mental a partir de la infancia, se ha señalado que el estudio de los hi-
yor en los familiares de las personas afectadas, en comparación con jos de probandos adultos puede aportar información acerca de: a) la
la que ocurre en la población general. […] presencia de trastornos y/o de síntomas entre generaciones; b) sig-
nos tempranos y modos de manifestación del trastorno durante la in-
Los estudios familiares de tipo epidemiológico [en los cuales se fancia, y c) factores de riesgo o de protección que median en el desa-
entrevista directamente a los familiares] pueden aportar evidencia rrollo de los trastornos. […]
que sugiera agregación familiar de una condición cuando: a) en los fa-
miliares de los “casos” haya mayor prevalencia de la condición bajo Fuente: Revista Salud Pública, 2005, núm. 47, pp. 23-29, México.
estudio, en comparación con la de la población de la cual proviene el
“caso”; b) la prevalencia de la condición es mayor entre los familiares
de los “casos” que entre los familiares de los controles, y c) la distribu-
ción de un trastorno al interior de las familias está de acuerdo con un
patrón genético conocido, demostrado por análisis de segregación.

[…] El objetivo de este trabajo es: estimar el riesgo para desarro-
llar psicopatología entre padres e hijos en tres generaciones. Las hi-
pótesis son: a) la presencia de algún tipo de psicopatología es mayor
en los hijos de los “casos”, en comparación con los hijos de personas
sin trastornos psiquiátricos, y b) a mayor psicopatología, expresada
en términos de la comorbilidad, mayor es la probabilidad de que exis-
tan trastornos en miembros de generaciones subsecuentes.

[…] Los resultados de este trabajo indican que […] en la población
estudiada hubo un riesgo estadísticamente significativo entre la pre-
sencia de psicopatología en los progenitores y el desarrollo de tras-
tornos psiquiátricos en los descendientes. Además, los resultados su-
gieren que, de manera general, el riesgo para desarrollar psicopatolo-
gía entre las generaciones es al menos moderado y relativamente es-
table, en el sentido de que la fuerza de la asociación se mantiene de
generación en generación. De manera específica, la presencia de co-
morbilidad entre los tipos de trastornos investigados se asocia con
una mayor probabilidad para que en los descendientes se presente
psicopatología. Finalmente, los resultados sugieren que, en general,

¿ Reflexione
Cuándo se vuelve anormal el comportamiento? La respuesta a esta
pregunta es más complicada de lo que parece en primera instancia. En el capítulo encontrará las respuestas a
No hay duda de que el hombre que en la esquina proclama ser Jesu- las siguientes preguntas:
cristo o la mujer que insiste en que los alienígenas del espacio exterior tratan de matarla
se están comportando anormalmente. Pero qué hay acerca de las siguientes personas: 1. ¿Qué ocasiona los trastornos
psicológicos?
• Un estudiante universitario es popular entre las mujeres y disfruta de las fiestas.
Sus calificaciones siempre han sido bastante buenas, pero recientemente ha expe- 2. ¿Cuáles son algunos signos iniciales
rimentado dificultades para concentrarse en cualquier cosa que no sea pasar un del desarrollo de la depresión?
buen rato.
3. ¿Cuándo es que un temor normal se
• Un niño de 10 años tiene una demora moderada del desarrollo en la coordina- convierte en fobia?
ción motora fina que hace que su escritura sea inmadura en comparación con la
de sus compañeros. Aunque sus habilidades de lectura, cálculo y razonamiento 4. ¿Los factores psicológicos pueden
son normales o avanzadas, su escritura lo hace sentirse tan consciente de sí mis- ocasionar enfermedades físicas
mo que deja de intentar obtener buenas calificaciones y se aleja socialmente de reales?
los otros niños.
5. La mayoría de los pacientes con
• Una abogada de gran éxito es soltera y, aunque tiene muchas relaciones con personalidades múltiples
hombres, no está dispuesta a comprometerse. Se siente motivada a convertirse en experimentaron abuso en la niñez.
socia de la empresa donde trabaja antes de los 28 años (ahora tiene 27). Reciente- ¿Cierto o falso?
mente, se ha encontrado con que en ocasiones bebe en exceso.
6. ¿Qué se considera una conducta
A diferencia de las enfermedades físicas, la presencia o ausencia de las enfermeda- sexual anormal?
des mentales no puede determinarse de manera objetiva. El diagnóstico de un trastor-
no emocional requiere que se hagan juicios y éstos a menudo difieren. ¿Cuál de las 7. ¿En qué difieren los “trastornos de la
tres personas, si acaso, piensa que está experimentando un trastorno psicológico? ¿Qué personalidad” de otros trastornos
criterios utilizó para llegar a su decisión? psicológicos?

Perspectivas sobre los trastornos psicológicos 8. ¿La esquizofrenia se refiere a la
“personalidad escindida”?
¿Qué ocasiona los trastornos psicológicos?
9. ¿Cuáles son las diferencias entre los
La sociedad, el individuo y el profesional de la salud mental emplean diferentes crite- hombres y las mujeres en los
rios para juzgar la conducta normal y anormal. El principal criterio de la sociedad es si trastornos psicológicos?
la conducta va de acuerdo con el orden social existente. El principal criterio del indivi-
duo es su propio sentido de bienestar. Por su parte, el profesional de la salud mental 509
busca principalmente características de la personalidad así como incomodidad personal (la
experiencia de dificultades internas de la persona) y el funcionamiento en la vida (el éxito
de la persona para satisfacer las expectativas sociales para su desempeño en el trabajo o la
escuela y en las relaciones sociales). La tabla 13-1 presenta las tres diferentes visiones
de la salud mental.

Mire de nuevo los tres casos presentados al inicio del capítulo. El universitario po-
pular, al parecer, se siente feliz y, por otra parte, es poco probable que la abogada pien-
se que tiene un problema psicológico. Aunque sus acciones parecen ser anormales des-
de la perspectiva de la sociedad, desde sus propias perspectivas ninguno sufre el tipo de
incomodidad personal que define a la conducta anormal. Sucede lo contrario en el caso
del niño con problemas de escritura. Quizá la sociedad podría juzgar que su conducta
es rara o inusual, pero es poco probable que lo vea como “anormal”. Su conducta no
transgrede ninguna regla social esencial y el funcionamiento del niño es adecuado. Sin
embargo, él experimenta mucha incomodidad personal. Desde su propia perspectiva
algo está mal.

510 Psicología

Tabla 13-1 PERSPECTIVAS SOBRE LOS TRASTORNOS PSICOLÓGICOS

Sociedad Criterios/Valores Medidas

Individual Un mundo ordenado donde los individuos Observaciones de la conducta, hasta qué punto una
Profesional de asumen la responsabilidad de sus roles persona cumple con las expectativas de la sociedad y
la salud mental asignados (por ejemplo, sostén de la familia, está a la altura de los estándares prevalecientes.
progenitor), se ajustan a las costumbres
prevalecientes y cumplen con las exigencias Percepciones subjetivas de autoestima, aceptación y
de la situación. bienestar.
Felicidad, gratificación de necesidades. Juicio clínico apoyado en observaciones conductuales
y pruebas psicológicas de variables como el
Estructura de la personalidad sana que se autoconcepto, sentido de identidad, equilibrio de
caracteriza por el crecimiento, desarrollo, fuerzas psíquicas, perspectiva unificada de la vida,
autonomía, dominio ambiental, habilidad resistencia al estrés, autorregulación, habilidad para
para afrontar el estrés, adaptación. enfrentar la realidad, ausencia de síntomas mentales
y conductuales, satisfacción en el amor, el trabajo, el
juego y en las relaciones interpersonales.

Fuente: Adaptado de Strupp y Hadley, American Psychologist, 1977, 32, 187-196. Tabla 1, p. 190. Copyright © 1977 por la American Psychologi-
cal Association. Reproducida con autorización.

Aunque las perspectivas individual y social están en conflicto en esos casos, un pro-
fesional de la salud mental tendría poca dificultad para decidir que las tres personas están
mostrando conducta anormal. Los profesionales de la salud mental definen la conducta
anormal como funcionamiento inadaptado de la vida o incomodidad personal seria o
ambos. Pero ahora imagine que los casos fueran ligeramente diferentes. ¿Qué sucedería
si las calificaciones del estudiante universitario no se vieran afectadas? ¿Qué pasaría si
el niño no estuviera avergonzado sino que simplemente prefiriera ser un “solitario”?

¿Qué pasaría si la abogada no tuviera un proble-
ma de bebida? En ausencia de un funcionamiento
inadaptado de la vida o de incomodidad personal
seria, un profesional de la salud mental tendría
que concluir que ninguna de las tres personas está
exhibiendo conducta anormal.

¿Anormal? Probablemente no. En el contexto de un evento deportivo, los fanáticos a me- Visiones históricas
nudo se comportan de maneras en que normalmente no lo harían. Los psicólogos han de los trastornos psicológicos
desarrollado criterios, como la incomodidad personal y el funcionamiento inadecuado en
la vida para ayudar a definir la conducta anormal. Nadie sabe con certeza qué se consideraba con-
ducta anormal hace miles de años. Sin embargo,
podemos aventurar una descripción general: las
acciones misteriosas se atribuían a poderes so-
brenaturales y la locura era una señal de que los
espíritus habían poseído a una persona. En oca-
siones, las personas “poseídas” se consideraban
sagradas y a sus visiones como mensajes de los
dioses. En otras épocas, su conducta indicaba la
presencia de espíritus malignos y sus aflicciones
se consideraban peligrosas para la comunidad. Es
probable que esta visión sobrenatural de la con-
ducta anormal dominara a todas las sociedades
primitivas.

Capítulo 13 Trastornos psicológicos 511

Las raíces de la visión naturalista de la conducta anormal se remontan a la antigua Gre- Modelo biológico Propone que los trastor-
cia. Por ejemplo, el médico griego Hipócrates (aproximadamente 460-377 A.C.) sostenía nos psicológicos tienen una base bioquí-
que la locura era como cualquier otra enfermedad, es decir, era un evento natural que mica o fisiológica.
surgía de causas naturales. El enfoque naturalista de Hipócrates tuvo una influencia posi-
tiva duradera: alentó la investigación sistemática para descubrir las causas de la enferme- Exorcismo medieval
dad mental y dio a entender que las personas perturbadas deberían ser tratadas con el
cuidado y la compasión ofrecidas a la gente que sufría enfermedades físicas.

Durante la Edad Media, los europeos retomaron la visión sobrenatural de la con-
ducta anormal (aunque las explicaciones más naturalistas se mantuvieron en las culturas
árabes). Los trastornos psicológicos se veían a menudo como la obra de demonios; se
pensaba que el individuo con perturbaciones emocionales era un brujo o estaba poseído
por el demonio. Se practicaron exorcismos desde moderados hasta espeluznantes, y
mucha gente sufrió torturas horrorosas. Los más desafortunados fueron quemados en
la hoguera.

Al final de la Edad Media se establecieron asilos públicos y privados en los que se
confinaba a la gente con perturbaciones emocionales. Fue un gran avance dejar de
considerar a los enfermos mentales como brujos o poseídos por el demonio. Pero aun-
que esas instituciones se fundaron con buenas intenciones, la mayoría era poco más que
prisiones. En casos extremos, se encadenaba a los recluidos y se les privaba de comida,
luz o aire con el afán de “curarlos”.

El año 1793 fue un momento decisivo en la historia del tratamiento de los enfermos
mentales. En ese año, Philippe Pinel (1745-1826) se convirtió en director del Hospital
Bicêtre en París. Bajo su dirección, el hospital se reorganizó drásticamente: se liberó a
los pacientes de sus cadenas y se les permitió moverse en los terrenos del hospital, las
habitaciones se hicieron más cómodas y saludables y se abandonaron los tratamientos
médicos dudosos y violentos (Harris, 2003). Las reformas de Pinel pronto fueron secun-
dadas por esfuerzos similares en Inglaterra y, algo más tarde, en Estados Unidos.

La reformadora estadounidense más destacada en esta área fue Dorothea Dix (1802-
1887), una maestra de Boston que encabezó una campaña nacional para el tratamiento
humanitario de los enfermos mentales. Bajo su influencia, los pocos asilos existentes
en Estados Unidos se convirtieron gradualmente en hospitales y se construyeron mu-
chas instituciones nuevas. Tristemente, esos hospitales a menudo no ofrecían el trata-
miento humanitario del que Dix era partidaria, y la desinstitucionalización, consistente
en sacar a los pacientes mentales de los grandes hospitales, se convirtió en una meta
importante del cuidado de la salud mental en la primera mitad del siglo XX.

Teorías sobre la naturaleza, causas y tratamiento
de los trastornos psicológicos

A lo largo de la historia, la razón básica del fracaso y en ocasiones del abuso en el trata-
miento de las personas con perturbaciones mentales ha sido la falta de comprensión de
la naturaleza, las causas y el tratamiento de los trastornos psicológicos. Aunque nuestro
conocimiento todavía es incompleto, los avances importantes en la comprensión de
esos trastornos se remontan a finales del siglo XIX e inicios del siglo XX. Durante ese
tiempo surgieron tres modelos influyentes que estaban en conflicto: el modelo biológico,
el psicoanalítico y el cognoscitivo-conductual.

El modelo biológico El modelo biológico sostiene que los trastornos psicológicos Dorothea Dix fue una reformadora esta-
son causados por disfunciones fisiológicas (del sistema nervioso o endocrino, por dounidense del siglo XIX que encabezó
ejemplo) y que la herencia a menudo juega un papel significativo. Como veremos, una campaña nacional a favor del trato hu-
existe evidencia creciente en apoyo del modelo biológico de las enfermedades menta- manitario de los enfermos mentales.
les. Además, los avances en el nuevo campo interdisciplinario de la neurociencia dejan
poca duda de que seguirá en aumento nuestra comprensión del papel de los factores
biológicos en las enfermedades mentales. (Para saber más sobre este tema, vea En el lí-
mite: La revolución de la neurociencia.)

512 Psicología

EN EL LÍMITE

LA REVOLUCIÓN DE LA NEUROCIENCIA conductual, que incrementa continuamente nuestra compren-
sión del papel que juegan genes específicos en el desarrollo
E l nuevo campo interdisciplinario de la neurociencia ha em- de trastornos complejos como la esquizofrenia (Geber et al.,
pezado a proporcionar informaciones excitantes sobre la 2003; Hashimoto et al., 2003; Williams et al., 1999) y el autismo
naturaleza y las causas de los trastornos psicológicos. Este (Lamb, Moore, Bailey y Monaco, 2000; Nurmi et al., 2003).
campo emergente reúne investigaciones de disciplinas tan di-
versas como la psicobiología, la neurología, la neuroquímica, la Aunque los avances recientes en el campo de la neuro-
neuroendocrinología, la psiquiatría, la psicología, la neurociru- ciencia son realmente notables, ninguna técnica de neuroima-
gía, la neuroimagenología y la neurofarmacología. A lo largo genología desarrollada hasta la fecha puede proporcionar una
de este libro, y en particular en el capítulo 2 (Bases biológicas de diferenciación clara y definitiva entre distintos trastornos men-
la conducta), hemos señalado cómo es que aspectos específi- tales (Sarason y Sarason, 1999; Callicott, 2003). Y aunque se
cos de la conducta, el pensamiento y la emoción humana ahora dispone de un creciente número de medicamentos para ayu-
pueden ligarse con procesos encefálicos que los gobiernan. En dar a aliviar los síntomas de algunos trastornos mentales, en
este capítulo también exploraremos la forma en que los avances su mayoría sólo controlan la conducta anormal, pero no la cu-
actuales en la neurociencia han incrementado nuestra com- ran. Existe también cierta preocupación de que los avances en
prensión de los trastornos psicológicos. la identificación de las estructuras y los mecanismos neuroló-
gicos subyacentes asociados con las enfermedades mentales
Por ejemplo, las nuevas técnicas de neuroimagenología interfieran con el reconocimiento de las igualmente importan-
han permitido a los investigadores localizar con exactitud re- tes causas psicológicas de la conducta anormal (Widiger y
giones específicas del encéfalo que están relacionadas con Sankis, 2000). De hecho, se ha sugerido incluso que las expli-
trastornos como la esquizofrenia (Chance, Esiri y Timothy, 2003; caciones neurofisiológicas de las enfermedades mentales son
Yotsutsuji et al., 2003) y la personalidad antisocial (Anderson, de algún modo más científicas y, por ende, preferibles a las ex-
Bechara, Damasio, Tranel y Damasio, 1999). Los neuroquímicos, plicaciones psicodinámicas (Andreasen, 1997). En la medida
al desentrañar las complejas interacciones químicas que tienen en que los neurocientíficos continúen explorando los complejos
lugar en las sinapsis, han realizado avances en neurofarmacolo- procesos neurológicos implicados en la conducta humana, es
gía que han conducido al desarrollo de medicamentos promete- indudable que aumentará nuestra comprensión de los trastornos
dores para el tratamiento de las enfermedades mentales (vea el psicológicos.
capítulo 14, Terapias). Además, como hemos visto, muchos de
estos avances también están vinculados al campo de la genética

Modelo psicoanalítico Teoría que sostiene El modelo psicoanalítico Freud y sus seguidores desarrollaron el modelo psicoa-
que los trastornos psicológicos son nalítico a finales del siglo XIX y principios del XX (vea el capítulo 11, Personalidad).
resultado de conflictos internos De acuerdo con este modelo, los trastornos conductuales son expresiones simbólicas
inconscientes. de conflictos internos inconscientes, que por lo general se remontan a los primeros
años de vida. El modelo psicoanalítico argumenta que la gente debe tomar conciencia
Modelo cognoscitivo-conductual Teoría que de que la fuente de sus problemas se encuentra en su niñez e infancia antes de que
sostiene que los trastornos psicológicos pueda resolver esos problemas efectivamente.
son resultado del aprendizaje de formas
inadaptadas de pensamiento y El modelo cognoscitivo-conductual Un tercer modelo de los trastornos psicoló-
comportamiento. gicos surgió de la investigación psicológica del aprendizaje y la cognición durante el
siglo XX. El modelo cognoscitivo-conductual sugiere que los trastornos psicológi-
cos, al igual que toda la conducta, son resultado del aprendizaje. Este modelo destaca
los procesos de aprendizaje interno y externo en el desarrollo y tratamiento de los
trastornos psicológicos. Por ejemplo, un estudiante brillante que se considera acadé-
micamente inferior a sus compañeros y que cree que no tiene la habilidad para desem-
peñarse bien en una prueba no estudiará con la atención ni con la confianza suficien-
tes. Por supuesto, su desempeño es pobre y esta mala calificación en la prueba castiga
sus esfuerzos mínimos y confirma su creencia de que es académicamente inferior.

El modelo de diátesis-estrés y la teoría de sistemas Las tres principales teorías
han arrojado algo de luz sobre ciertos tipos de anormalidad y cada una seguirá hacién-
dolo. Sin embargo, los desarrollos recientes más interesantes sobre la psicología anor-
mal integran varios modelos teóricos a fin de descubrir causas y tratamientos específi-
cos para diferentes trastornos mentales.

Capítulo 13 Trastornos psicológicos 513

El modelo de diátesis-estrés es un enfoque prometedor para la integración (Fow- Modelo de diátesis-estrés Teoría de que
les, 1992; Rende y Plomin, 1992; Walker y Diforio, 1997). Este modelo sugiere que las personas con una predisposición
una predisposición biológica, o diátesis, debe combinarse con cierto tipo de circunstancia biológica a un trastorno mental (las que
estresante para que la predisposición a un trastorno mental se manifieste en la conducta tienen cierta diátesis) tenderán a exhibir
(Rosenthal, 1970). De acuerdo con este modelo, algunas personas son biológicamente ese trastorno cuando sean particularmente
proclives a desarrollar un trastorno particular cuando se encuentran bajo estrés, mientras afectadas por el estrés.
que otras no lo son.
Diátesis Predisposición biológica.
El enfoque de la teoría de sistemas es un método aún más prometedor de integra-
ción de la evidencia acerca de dicha conducta (Oltmanns y Emery, 2001). Este enfo- Teoría de sistemas Teoría de que los
que examina la forma en que se combinan los factores de riesgo biológicos, psicológicos factores biológicos, psicológicos y sociales
y sociales para producir trastornos psicológicos; por esta razón también se le conoce de riesgo se combinan para producir
como modelo biopsicosocial. De acuerdo con este modelo, los problemas emocionales trastornos psicológicos. También se
son “enfermedades del estilo de vida” que, al igual que la cardiopatía y muchas otras conoce como el modelo biopsicosocial de
enfermedades físicas, son causadas por una combinación de riesgos biológicos, tensiones los trastornos psicológicos.
psicológicas y presiones y expectativas sociales. En este capítulo seguiremos el enfoque
de sistemas al examinar las causas y tratamientos de los trastornos psicológicos.

Temas de interés permanente mente-cuerpo

Causas de los trastornos mentales

A lo largo de este capítulo, conforme analicemos lo que se sabe acerca de las causas de
los trastornos psicológicos, el lector verá que los factores biológicos y psicológicos es-
tán íntimamente relacionados. Por ejemplo, verá que existe una sólida evidencia a fa-
vor de un componente genético en algunos trastornos de la personalidad así como en
la esquizofrenia. Sin embargo, no todos los que heredan esos factores desarrollan un
trastorno de la personalidad o se vuelven esquizofrénicos. El estado actual de nuestro
conocimiento nos permite identificar ciertos factores causales para ciertas condiciones,
pero no nos permite diferenciar por completo los factores biológicos y psicológicos.

Clasificación de los trastornos psicológicos

Durante casi 40 años, la American Psychiatric Association (APA) ha publicado un ma-
nual que describe y clasifica los distintos tipos de trastornos psicológicos. Esta publi-
cación, el Manual diagnóstico y estadístico de enfermedades mentales (DSM, por sus siglas
en inglés), se ha revisado en cuatro ocasiones. La cuarta edición, con revisión del texto
DSM-IV-RT (American Psychiatric Association, 2000) se coordinó con la décima edi-
ción de la Clasificación Internacional de las Enfermedades de la Organización Mundial de
la Salud.

El DSM-IV-RT se propone ofrecer una lista completa de los trastornos mentales,
en la que cada categoría se define minuciosamente en términos de los patrones signifi-
cativos de conducta de modo que los diagnósticos basados en él sean confiables (vea la
tabla 13-2). Como vimos en el capítulo 8, Inteligencia y capacidades mentales, confia-
bilidad significa que los resultados se repiten, y en el caso del DSM, la evidencia más
importante de la confiabilidad de la prueba es que diferentes profesionales de la salud
mental llegan a los mismos diagnósticos para los mismos individuos. Aunque el ma-
nual proporciona descripciones cuidadosas de síntomas de diferentes trastornos para
facilitar un diagnóstico consistente, por lo general guarda silencio acerca de las causas
y el tratamiento. El DSM ha ganado gran aceptación porque sus criterios detallados
para el diagnóstico de los trastornos mentales han aumentado la confiabilidad del diag-
nóstico (Nathan y Langenbucher, 1999). En la actualidad es el sistema de clasificación
de los trastornos psicológicos de mayor uso.

Sin embargo, el DSM ha sido blanco de críticas. Algunos consideran que la orienta-
ción del manual es demasiado médica y que incluye demasiadas conductas que nada tie-
nen que ver con la enfermedad mental (Sarbin, 1997). Por ejemplo, el trastorno disfórico

514 Psicología

Tabla 13-2 CATEGORÍAS DIAGNÓSTICAS DEL DSM-IV-RT

Categoría Ejemplo

Trastornos que suelen Retardo mental, problemas de aprendizaje, trastorno autista, trastorno por déficit de

diagnosticarse en la infancia, atención con hiperactividad.

la niñez o la adolescencia

Delirio, demencia, trastorno Delirio, demencia del tipo Alzheimer, trastorno amnésico.
amnésico y otros trastornos
cognoscitivos

Trastornos mentales Trastorno psicótico provocado por la epilepsia.

provocados por un problema

médico general

Trastornos relacionados con Dependencia del alcohol, dependencia de la cocaína, dependencia de la nicotina.
el abuso de sustancias tóxicas

Esquizofrenia y otros Esquizofrenia, trastorno psicoafectivo, trastorno delirante.
trastornos psicóticos

Trastornos del estado de ánimo Trastorno depresivo mayor, trastorno distímico, trastorno bipolar.

Trastornos de ansiedad Trastorno de pánico con agorafobia, fobia social, trastorno obsesivo-compulsivo,
trastorno de estrés postraumático, trastorno de ansiedad generalizada.

Trastornos somatoformes Trastorno de somatización, trastorno de conversión, hipocondriasis.

Trastornos facticios Trastorno facticio con signos y síntomas predominantemente físicos.

Trastornos disociativos Amnesia disociativa, fuga disociativa, trastorno disociativo de identidad, trastorno
de despersonalización.

Trastornos sexuales y de Trastorno del deseo sexual hipoactivo, trastorno masculino eréctil, trastorno
identidad de género femenino orgásmico, vaginismo.

Trastornos alimentarios Anorexia nerviosa, bulimia nerviosa.

Trastornos del sueño Insomnio primario, narcolepsia, trastorno de terrores durante el sueño.

Trastornos del control de Cleptomanía, piromanía, juego patológico.
impulsos

Trastornos de ajuste Trastorno de ajuste con estado de ánimo deprimido, trastorno de ajuste con
alteración de la conducta.

Trastornos de la personalidad Trastorno de la personalidad antisocial, trastorno de la personalidad limítrofe,
trastorno de la personalidad narcisista, trastorno de la personalidad dependiente.

premenstrual, descrito como un incremento en la tristeza, tensión e irritabilidad que
ocurre en la semana previa al inicio de la menstruación, se ha denunciado como un in-
tento sexista de etiquetar como “enfermedad” lo que en realidad es una reacción psi-
cológica normal a cambios biológicos significativos (Adler, 1990).

Algunas de las controversias que rodean al DSM reflejan intereses políticos, mientras
que otros reflejan desacuerdos científicos legítimos acerca de la naturaleza de los tras-
tornos psicológicos. Dejando a un lado esas controversias, sigue en aumento nuestra
comprensión de la naturaleza, causas y tratamiento de algunas formas de los trastornos
psicológicos.

A lo largo de este capítulo, consideraremos una variedad de trastornos psicológicos
desde la perspectiva integradora de los sistemas. Conforme vaya leyendo, es probable
que de vez en cuando sienta una punzada incómoda de reconocimiento. Es algo natu-
ral y no hay nada de qué preocuparse. Muchas conductas anormales son simplemente
conductas normales muy exageradas o realizadas en situaciones inapropiadas.

Capítulo 13 Trastornos psicológicos 515

La prevalencia de los trastornos psicológicos

¿Qué tan comunes son los trastornos psicológicos en Estados Unidos? ¿Están aumen-
tando o disminuyendo con el paso del tiempo? ¿Son algunos grupos de población más
propensos a esos trastornos que otros? Esas preguntas son de interés para los psicólo-
gos y los expertos en salud pública, quienes están interesados en la prevalencia y la in-
cidencia de los problemas de salud mental. La prevalencia se refiere a la frecuencia con
que ocurre un determinado trastorno en un momento determinado. Si se dieron 100
casos de depresión en una población de 1,000 personas, la prevalencia de la depresión
sería del 10 por ciento. La incidencia de un trastorno se refiere al número de casos nue-
vos que surgen en un periodo determinado. En una población de 1,000 personas, si se
dieron 10 casos nuevos de depresión en un año, la tasa de incidencia sería del 1 por
ciento al año.

La American Psychiatric Association patrocinó un estudio ambicioso y de gran al-
cance sobre la prevalencia de los trastornos psicológicos, que implicó realizar entrevis-
tas a más de 20,000 personas por todo el territorio de Estados Unidos. Los resultados
fueron sorprendentes: se encontró que el 14.9 por ciento de la población estaba expe-
rimentando un trastorno mental clínicamente significativo y el 6 por ciento padecía
un trastorno relacionado con el abuso de sustancias tóxicas (Narrow, Rae, Robins y
Regier, 2001). Los trastornos mentales más comunes fueron los trastornos de ansie-
dad, seguidos por las fobias y los trastornos del estado de ánimo. Se encontró que la
esquizofrenia, un trastorno mental severo que a menudo requiere de hospitalización,
aflige al 1 por ciento de la población, es decir, a más de dos millones de personas. Se
encontraron problemas de abuso de sustancias en el 6 por ciento de la población; el
abuso del alcohol fue tres veces más prevalente que el abuso de todas las otras drogas
combinadas. Quizá en los próximos años los epidemiólogos (los científicos que estu-
dian la distribución de los problemas de salud) determinarán si la prevalencia del 15
por ciento de trastornos mentales en Estados Unidos es típica para el resto del mundo.

Las enfermedades mentales y la ley

Los crímenes particularmente horribles (como por ejemplo, los asesinatos de figuras Demencia Término legal que se aplica a
públicas, asesinatos masivos y seriales) a menudo se ha atribuyen a la perturbación las personas con perturbaciones mentales
mental, porque a mucha gente le parece que cualquiera que es capaz de cometer seme- que no se consideran responsables por
jantes crímenes debe estar “loco”. Pero para el sistema legal esto representa un pro- sus acciones delictivas.
blema: si una persona está verdaderamente “loca”, ¿tenemos justificación para hacerla
responsable de actos criminales? La respuesta legal a esta pregunta es un sí con reser-
vas. Una persona mentalmente enferma es responsable de sus delitos a menos que se
determine que está demente. ¿Cuál es la diferencia entre estar “mentalmente enfermo”
y estar demente? La demencia es un término legal, no psicológico. Se aplica a acusa-
dos que, al cometer el delito del que se les acusa, estaban tan perturbados mentalmente
que carecían de capacidad sustancial para apreciar la criminalidad de sus acciones (dis-
tinguir el bien del mal) o para apegarse a los requisitos de la ley (controlar su conducta).

Cuando se sospecha que un acusado está mentalmente perturbado o es legalmente
demente, debe responderse otra pregunta importante antes de llevarlo a juicio: ¿Es ca-
paz de entender los cargos en su contra y de participar en la defensa ante los tribuna-
les? Este tema se conoce como competencia para someterse a juicio. La persona es exa-
minada por un experto designado por el tribunal y si se le encuentra incompetente se
le recluye en una institución mental, a menudo por un periodo indefinido. Si se le juz-
ga competente, se requiere que la persona se someta a juicio.

En ese momento, el acusado puede decidir declararse inocente por razones de de-
mencia. Cuando un acusado hace un alegato de demencia, el sistema legal confía en el
testimonio de psicólogos y psiquiatras forenses para determinar el estado mental del
acusado en el momento del delito. Como en la mayoría de esos juicios se presentan ex-
pertos bien acreditados que testifican a favor de la defensa y de la acusación, el jurado
a menudo se desconcierta acerca de a quién debe creerle. Además, hay mucho cinismo

516 Psicología

acerca de profesionales “contratados” que reciben cuantiosas sumas de dinero por pre-
sentarse ante la corte y argumentar que el acusado es o no demente. El público, escépti-
co acerca de la jerga profesional, a menudo siente que el testimonio psicológico permite
que criminales peligrosos “se salven”. En realidad, los que tienen éxito en sus alegatos de
demencia a menudo son confinados en hospitales mentales por un tiempo más largo de lo
que habrían estado en prisión si se les hubiera condenado por sus delitos. Así que el ale-
gato de demencia no es una forma fácil de evadir la responsabilidad de un delito.

COMPRUEBE SU COMPRENSIÓN

1. Relacione los siguientes modelos de conducta anormal con la descripción apropiada.

___ modelo biológico a. Las conductas anormales resultan de con-
flictos internos inconscientes.

___ modelo psicoanalítico b. La conducta anormal es el producto de
factores de riesgo biológicos, psicológicos
y sociales.

___ modelo biopsicosocial c. La conducta anormal es el resultado del
aprendizaje y puede desaprenderse.

___ modelo cognoscitivo-conductual d. Las conductas anormales tienen una base
bioquímica, física o fisiológica.

2. El DSM-IV-RT es un sistema de clasificación para los trastornos mentales desarro-
llado por:

___ a. American Psychiatric Association
___ b. American Psychological Association
___ c. National Institutes of Mental Health

3. En cualquier momento determinado, ¿qué porcentaje de estadounidenses sufre de
trastornos mentales?

___ a. el 5 por ciento
___ b. el 10 por ciento
___ c. el 15 por ciento
___ d. el 20 por ciento

Respuestas: 1. modelo biológico—d; modelo psicoanalítico—a; modelo biopsicosocial—b; modelo
cognoscitivo-conductual—c; 2.a, 3.c

Trastornos del estado de ánimo Trastornos del estado de ánimo
Perturbaciones en el estado de ánimo o
estado emocional prolongado. ¿Cuáles son algunos signos iniciales del desarrollo de la depresión?

Como su nombre lo sugiere, los trastornos del estado de ánimo se caracterizan por
perturbaciones en el estado de ánimo o estado emocional prolongado, al que nos referi-
mos en ocasiones como afecto. La mayoría de la gente tiene una amplia gama emocio-
nal, es decir, dependiendo de las circunstancias puede sentirse feliz o triste, animada o
tranquila, alegre o desalentada, rebosante de alegría o miserable. En algunas personas
con trastornos del estado de ánimo, esta gama se restringe considerablemente. Parecen
estancadas en uno u otro extremo del espectro emocional, ya sea que se muestren con-
sistentemente excitadas y eufóricas o bien tristes, cualesquiera que sean las circunstancias
de su vida. Otras personas con un trastorno del estado de ánimo alternan entre los ex-
tremos de la euforia y la tristeza.

Capítulo 13 Trastornos psicológicos 517

Depresión

El trastorno más común del estado de ánimo es la depresión, un estado en La mayoría de las personas se sienten
que la persona se siente abrumada por la tristeza, pierde interés en las activi- desdichadas de vez en cuando, pero la de-
dades y muestra otros síntomas como culpa excesiva o sentimientos de mi- presión es mucho más profunda que la
nusvalía. Las personas que sufren depresión son incapaces de experimentar mera tristeza. La persona clínicamente de-
placer en las actividades que alguna vez disfrutaron. Están cansadas y apáti- primida pierde interés en las cosas que
cas, en ocasiones al extremo de no poder tomar las decisiones cotidianas más normalmente le brindaban placer. Por lo
simples. Pueden sentir que han fracasado por completo en la vida y tienden a general, se siente abrumada por la triste-
culparse por sus problemas. La gente gravemente deprimida a menudo sufre za, la pérdida y la culpa.
insomnio y pierde el interés en la comida y el sexo. Con frecuencia tienen
problemas para pensar o concentrarse, incluso al extremo de encontrar difícil Depresión Trastorno del estado de ánimo
leer el periódico. En efecto, algunas investigaciones indican que los primeros caracterizado por sentimientos
signos del inicio de la depresión suelen ser la dificultad para concentrarse y abrumadores de tristeza, falta de interés
cambios sutiles en la memoria de corto plazo (Williams et al., 2000). En casos en las actividades y quizá por culpa
muy serios, la gente deprimida se ve atormentada por pensamientos suicidas excesiva o sentimientos de minusvalía.
e incluso puede intentar suicidarse (Cicchetti y Toth, 1998). Psicótico El psicótico se caracteriza por
un contacto defectuoso con la realidad o
Es importante distinguir entre la depresión clínica y el tipo “normal” de por la pérdida del contacto con ella.
depresión que toda la gente experimenta de vez en cuando. Es absoluta-
mente normal sentirse triste cuando muere un ser querido, cuando termina
una relación romántica, cuando se tienen problemas en el trabajo o en la
escuela, e incluso cuando el clima es malo o cuando no se tiene una cita pa-
ra la noche del sábado. La mayor parte de la gente psicológicamente salu-
dable también se “pone triste” ocasionalmente sin razón aparente. Incluso se ha suge-
rido que la depresión en algunos casos es una respuesta adaptativa que ayudó a nues-
tros antepasados a sobrevivir en periodos de penurias (Nesse, 2000). Pero en todos esos
casos, la perturbación del estado de ánimo es una reacción normal a problemas del
“mundo real” (por ejemplo, el duelo) o pasa con rapidez. La depresión sólo se clasifica
como un trastorno del estado de ánimo cuando es seria, prolongada y cuando va mu-
cho más allá de la reacción característica a un evento estresante de la vida (APA, 2000).
(Vea Aplicación de la psicología: Reconocimiento de la depresión.)

El DSM-IV-RT distingue entre dos formas de depresión. El trastorno depresivo ma-
yor es un episodio de tristeza intensa que puede durar varios meses; en contraste, la dis-
timia es una tristeza menos intensa (y síntomas relacionados), pero que persiste con
poco alivio por un periodo de dos años o más. Algunas depresiones se tornan tan in-
tensas que la gente se vuelve psicótica, es decir, pierde el contacto con la realidad. Por
ejemplo, considere el caso de una viuda deprimida de 50 años que fue transferida al
centro médico de un centro comunitario de salud mental. Esta mujer creía que sus ve-
cinos estaban en su contra, que habían envenenado su café y que la habían embrujado
para castigarla por su maldad (Spitzer, Skodal, Gibbon y Williams, 1981).

Los niños y los adolescentes también pueden sufrir de depresión. En los niños muy
pequeños a veces es muy difícil diagnosticar la depresión porque los síntomas, por lo
regular, son diferentes a los que se observan en los adultos. Por ejemplo, en los bebés
o los niños pequeños, la depresión puede manifestarse como una “incapacidad para
prosperar” o ganar peso, o como una demora en el habla o el desarrollo motor. En los
niños en edad escolar, la depresión puede manifestarse como conducta antisocial,
preocupaciones excesivas, perturbaciones del sueño o fatiga no justificada.

Un trastorno que a menudo se confunde con la depresión en ocasiones ocurre des-
pués de una lesión en la cabeza, la cual puede ser resultado de un accidente automovi-
lístico o una sacudida repentina. Los síntomas, que incluyen fatiga, dolor de cabeza,
pérdida de la pulsión sexual, apatía y sentimientos de desamparo, por lo general duran
unos cuantos días, aunque pueden persistir por un par de meses. Cuando esos sínto-
mas se presentan después de un traumatismo repentino en el encéfalo, es más proba-
ble que se diagnostiquen como lesión encefálica traumática leve (LETL) que como de-
presión (Rabasca, 1999b; Rapoport, McCullagh, Streiner y Feinstein, 2003).

518 Psicología

APLICACIÓN DE LA PSICOLOGÍA

RECONOCIMIENTO DE LA DEPRESIÓN

De vez en cuando, casi todos nos sentimos deprimidos. 2. Pérdida de interés en el placer: ¿Ha perdido la persona el
Reprobar un examen importante, romper con el novio o interés en realizar actividades normales como trabajar o
la novia, incluso abandonar el hogar y a los amigos por asistir asistir a eventos sociales? ¿La persona parece “pasar por
la rutina” de la vida diaria sin experimentar ningún placer
a la universidad son factores que generan un estado temporal por ello?

de tristeza. Los eventos más significativos de la vida pueden 3. Pérdida o aumento significativo de peso: ¿Ha aumentado
o perdido más del 5 por ciento de su peso corporal en un
tener un impacto aún mayor: la pérdida del trabajo o de un ser mes? ¿Ha perdido interés en la comida o se queja de que
la comida ha perdido su sabor?
querido produce una sensación de desamparo acerca del fu-
4. Perturbaciones del sueño: ¿La persona tiene problemas
turo que es muy parecida a deslizarse en la depresión. para dormir? O, por el contrario, ¿está durmiendo dema-
siado?
Los casos precedentes por lo regular se considerarían
5. Perturbaciones en las actividades motoras: ¿Advierten
reacciones “normales” a los eventos negativos de la vida. Pe- los demás un cambio en el nivel de actividad de la perso-
na? ¿Se queda la persona “inactiva” o su conducta refleja
ro, ¿en qué momento esas respuestas normales cruzan la línea agitación o inquietud inusual?

para convertirse en depresión clínica? ¿Cómo determinan los 6. Fatiga: ¿Se queja la persona de estar constantemente
cansada y de no tener energía?
clínicos si la desesperanza y la desesperación expresadas por
7. Sentimientos de minusvalía o de culpa excesiva: ¿Expre-
una persona constituyen un episodio depresivo mayor o sólo sa la persona sentimientos como “Estarías mejor sin mí” o
“Soy malvado y lo arruino todo para la gente que amo”?
un periodo de tristeza que pasará con el tiempo?
8. Incapacidad para concentrarse: ¿Se queja la persona de
El DSM-IV-RT proporciona el marco de referencia para hacer problemas de memoria (“No puedo recordar nada más”)
o de la incapacidad para concentrar la atención en tareas
esta distinción. Primero, la depresión clínica se caracteriza por simples, como leer un periódico?

“La gente que sufre un estado de ánimo depresi- 9. Pensamientos recurrentes de muerte: ¿Habla la persona
depresión… tiene problemas vo, por la pérdida de interés acerca de cometer suicidio o expresa el deseo de estar
importantes para llevar un y placer en las actividades muerta?
habituales o ambos. Los clí-
estilo de vida normal.” nicos también buscan algún Cuando se presentan estos síntomas y no se deben a otras
condiciones médicas, el resultado suele ser un diagnóstico de
deterioro o malestar en el funcionamiento social, ocupacional o depresión mayor, y es conveniente prescribir un tratamiento
apropiado. Como veremos en el capítulo 14 (Terapias), el diag-
en otras áreas importantes. La gente que sufre depresión no sólo nóstico apropiado es el primer paso en el tratamiento efectivo
de los trastornos psicológicos.
se siente triste o vacía sino que también tiene problemas impor-
Fuente: Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fourth
tantes para llevar un estilo de vida normal. Edition, Text Revision. Washington, DC, American Psychiatric Asso-
ciation, 2000. Reproducido con autorización de Diagnostic and Statis-
Los doctores también buscan otras explicaciones a los sínto- tical Manual of Mental Disorders, Fourth Edition. Copyright 1994 Ame-
rican Psychiatric Association.
mas: ¿Podrían deberse al abuso de sustancias tóxicas o a los

efectos colaterales de un medicamento que la persona está to-

mando? ¿Podrían ser el resultado de una condición médica co-

mo el hipotiroidismo (la incapacidad de la glándula tiroides para

producir una cantidad adecuada de sus hormonas)? ¿Podrían

interpretarse mejor los síntomas como una reacción de duelo in-

tensa?

Si los síntomas no encuentran explicación en las causas

precedentes, ¿cómo hacen los clínicos un diagnóstico de depre-

sión? El DSM-IV-RT advierte que deben estar presentes al menos

cinco de los siguientes síntomas, incluyendo al menos uno de los

dos primeros:

1. Estado de ánimo depresivo: ¿Se siente la persona triste o
vacía la mayor parte del día, casi todos los días o los otros
observan esos síntomas?

Manía Trastorno del estado de ánimo Manía y trastorno bipolar
caracterizado por estados eufóricos,
actividad física extrema, locuacidad Otro trastorno del estado de ánimo, menos común que la depresión, es la manía, un
excesiva, distracciones y algunas veces estado en que la persona se vuelve eufórica, extremadamente activa, sumamente locuaz y
por grandiosidad. se distrae con facilidad. La gente que sufre manía puede adoptar una actitud de gran-
diosidad, es decir, su autoestima se infla en exceso. Suele tener esperanzas y esquemas

Capítulo 13 Trastornos psicológicos 519

ilimitados, pero poco interés por realizarlos. La gente en un estado maniaco en oca- Trastorno bipolar Trastorno del estado de
siones se torna agresiva y hostil hacia los demás al aumentar la confianza en sí misma. ánimo en el que se alternan periodos
En el extremo, la gente que pasa por un episodio maniaco se vuelve incontrolable, in- de manía y depresión, en ocasiones
comprensible o violenta hasta que se derrumba por agotamiento. alternando con periodos de un estado
de ánimo normal.
Los episodios maniacos rara vez aparecen solos; más bien, suelen alternarse con de-
presión. Dicho trastorno del estado de ánimo en que están presentes la manía y la depre- Distorsiones cognoscitivas Respuesta
sión se conoce como trastorno bipolar. En éste se alternan los periodos de manía y ilógica e inadaptada a eventos negativos
de depresión (cada uno puede durar desde unos cuantos días hasta algunos meses), en tempranos que conduce a sentimientos de
ocasiones con periodos intercalados de estado de ánimo normal. En ocasiones el tras- incompetencia y minusvalía que se
torno bipolar se presenta en una forma moderada, pues la persona tiene periodos de reactivan cada vez que surge una nueva
animosidad sumamente alta seguidos por depresión moderada. La investigación su- situación parecida a los eventos originales.
giere que el trastorno bipolar difiere en distintas maneras de la depresión unipolar. El
trastorno bipolar es mucho menos común y, a diferencia de la depresión, es igualmen-
te prevalente en hombres y mujeres. El trastorno bipolar también parece tener un
componente biológico más fuerte que la depresión: se vincula con más fuerza a la he-
rencia y se trata más a menudo con medicamentos (Gershon, 1990; Maj, 2003).

Causas de los trastornos del estado de ánimo

Algunas personas insisten en que los trastornos del estado de ánimo son causados úni-
camente por la naturaleza o por la crianza. Por ejemplo, tal vez haya escuchado que la
depresión es resultado de un “desequilibrio químico en el encéfalo” o de un “duelo no
resuelto”. Sin embargo, en congruencia con el modelo biopsicosocial, la mayoría de
los psicólogos ahora creen que los trastornos del estado de ánimo son resultado de una
combinación de factores de riesgo. Aunque podemos identificar muchos de los facto-
res causales, todavía no sabemos con precisión cómo interactúan para provocar un
trastorno del estado de ánimo.

Factores biológicos Existe evidencia consistente de que los factores genéticos de-
sempeñan un papel importante en el desarrollo de la depresión (Mineka, Watson y
Clark, 1998), en particular, como hemos mencionado, en el trastorno bipolar (Badner,
2003; Katz y McGuffin, 1993). La evidencia más sólida proviene de estudios de geme-
los. Si un gemelo idéntico sufre depresión clínica, es más probable que el otro gemelo
(que es genéticamente idéntico) también la sufra. Entre los gemelos fraternos (que com-
parten sólo la mitad de sus genes), si un gemelo está clínicamente deprimido, la proba-
bilidad de que el segundo gemelo también lo esté es mucho menor (McGuffin, Katz,
Watkins y Rutherford, 1996).

Pero, ¿qué es lo que algunas personas parecen heredar que las predispone a un tras-
torno del estado de ánimo? Algunas investigaciones prometedoras han vinculado los
trastornos del estado de ánimo con ciertos desequilibrios químicos dentro del encéfa-
lo, sobre todo con los niveles altos y bajos de ciertos neurotransmisores, las sustancias
químicas implicadas en la transmisión de los impulsos nerviosos de una célula a otra
(Kato, 2001).

La investigación biológica sobre los trastornos del estado de ánimo es prometedo-
ra. De hecho, como veremos en el siguiente capítulo, se ha encontrado que varios me-
dicamentos son eficaces en el tratamiento de tales trastornos. Sin embargo, no se
cuenta con evidencia firme que vincule los niveles altos o bajos de los neurotransmiso-
res con un mayor riesgo genético para los trastornos del estado de ánimo. De esta for-
ma, el llamado desequilibrio químico en el encéfalo asociado con la depresión podría
ser causado por eventos estresantes de la vida. La biología afecta la experiencia psico-
lógica, pero la experiencia psicológica también altera el funcionamiento biológico.

Factores psicológicos Aunque se cree que varios factores psicológicos participan
en la causalidad de la depresión severa, en los años recientes la investigación se ha con-
centrado en la contribución de las distorsiones cognoscitivas inadaptadas. De acuerdo
con Aaron Beck (1967, 1976, 1984, 2002), durante la niñez y la adolescencia algunas
personas pasan por experiencias desgarradoras como la pérdida de un padre, dificultades

520 Psicología

graves para obtener la aprobación social o de los padres o críticas humillantes de los
maestros y otros adultos. Una respuesta a esa experiencia es desarrollar un autocon-
cepto negativo, que se define como un sentimiento de incompetencia o falta de valor
que tiene poco que ver con la realidad pero que persiste por una interpretación distor-
sionada e ilógica de los eventos reales. Cuando surge una nueva situación que se pare-
ce a la situación en que se aprendió el autoconcepto, se activan los mismos sentimien-
tos de minusvalía e incompetencia, lo que produce la depresión.

Una cantidad considerable de investigaciones apoyan la visión que Beck tiene de la
depresión (Alloy, Abramson, Whitehouse, Hogan, Tashman, Steinberg, Rose y Dono-
van, 1999; Alloy, Abramson y Francis, 1999). Por ejemplo, Lauren Alloy y sus colegas
encontraron que los estudiantes universitarios con estilos cognoscitivos negativos co-
rren un riesgo considerablemente mayor de desarrollar depresión que los estudiantes
con estilos cognoscitivos más positivos. En comparación con la gente que no está de-
primida, las personas deprimidas también parecen percibir y recordar la información
en términos más negativos (Roth y Rehm, 1980; Watkins, Vache, Verney, Mathews y
Muller, 1996). Los críticos de la teoría de Beck han señalado que dichas respuestas ne-
gativas pueden ser el resultado de la depresión más que su causa (Hammen, 1985). Sin
embargo, estudios prospectivos (que analizan los estilos cognoscitivos de la gente
cuando no está deprimida y luego monitorean al mismo grupo a lo largo del tiempo)
sugieren que el estilo cognoscitivo tiene valor predictivo (Alloy, Abramson y Francis,
1999; Kwon y Oei, 2003). Como veremos en el siguiente capítulo, la terapia basada en
las teorías de Beck ha demostrado ser bastante útil en el tratamiento de la depresión.

Factores sociales Muchos factores sociales se han relacionado con los trastornos
del estado de ánimo, en particular las dificultades en las relaciones interpersonales.
Freud consideraba que la depresión era el resultado de un duelo excesivo e irracional
por una pérdida “simbólica”. La visión de Freud de la forma en que “el duelo no re-
suelto” se transforma en depresión es compleja y no existe evidencia actual que la apo-
ye (Crook y Eliot, 1980). Sin embargo, varios teóricos fructíferos han retomado la
analogía que Freud estableció entre el duelo y la depresión, de modo que existe mucha
investigación que vincula la depresión con problemas en las relaciones cercanas (Mon-
roe y Simons, 1991). De hecho, algunos teóricos han sugerido que el vínculo entre la
depresión y las relaciones problemáticas explica el hecho de que la depresión es de dos
a tres veces más prevalente en las mujeres que en los hombres (Culbertson, 1997;
Weissman y Olfson, 1995), ya que en nuestra sociedad las mujeres suelen orientarse a
las relaciones más que los hombres (Gilligan, 1982). Sin embargo, no todos los que ex-
perimentan una relación problemática se deprimen. Tal como anticiparía el enfoque
de sistemas, parece que se requiere una predisposición genética o distorsión cognosci-
tiva para que las dificultades en una relación cercana u otro estresor significativo de la
vida produzcan un trastorno del estado de ánimo.

Temas de interés permanente persona-situación

¿El huevo o la gallina?

En ocasiones es difícil separar la contribución relativa de las tendencias biológicas o
cognoscitivas de la persona y la situación social. Las personas con ciertas tendencias
genéticas o cognoscitivas hacia la depresión pueden estar más predispuestas que otros
a encontrar eventos estresantes en la vida en virtud de su personalidad y conducta. Por
ejemplo, los estudios demuestran que las personas deprimidas tienden a evocar ansiedad
e incluso hostilidad en los demás, en parte porque requieren mayor apoyo emocional
del que la gente puede brindar con comodidad. Como resultado, la gente tiende a evitar
a quienes están deprimidos y este rechazo intensificará la depresión. En resumen, la
gente deprimida y proclive a la depresión puede quedar atrapada en un círculo vicioso
que, al menos parcialmente, es de su propia creación (Coyne y Whiffen, 1995).

Capítulo 13 Trastornos psicológicos 521

Suicidio

En Estados Unidos, cada año se suicidan más de 29,000 personas, lo que convierte al sui-
cidio en la undécima causa de muerte. De hecho, los suicidios superan a los homicidios
por 5 a 3 en Estados Unidos, donde también dos veces más personas mueren por suicidio
que por el VIH/SIDA (NIMH, 2000). Más mujeres que hombres intentan suicidarse,
pero son más los hombres que tienen éxito, en parte porque los hombres eligen con
más frecuencia medios violentos y letales como las armas.

Aunque el mayor número de suicidios ocurre entre varones blancos mayores, desde
la década de 1960 la tasa de intentos de suicidio ha estado aumentando entre los adoles-
centes y los adultos jóvenes (vea la figura 13-1). De hecho, los adolescentes represen-
tan el 12 por ciento de todos los intentos de suicidio en Estados Unidos, y el suicidio
es la tercera causa de muerte en ese grupo de edad (Centers for Disease Control and
Prevention, 1999; Hoyert, Kochanek y Murphy, 1999). Sin embargo, no se ha ofrecido
explicación convincente de este incremento, aunque en esta época parecen ser particu-
larmente fuertes las presiones de dejar el hogar, satisfacer las exigencias de la universidad
o la profesión y sobrevivir a la soledad o a la ruptura de apegos románticos. Los pro-
blemas externos como el desempleo, los costos financieros de asistir a la universidad y
el temor de que el futuro se vea amenazado por una declinación económica también
pueden aumentar los problemas personales. Sin embargo, la conducta suicida es más
común entre los adolescentes que tienen problemas psicológicos.

Existen varios mitos peligrosos concernientes al suicidio.

Mito: Quienes hablan acerca de cometer suicidio nunca lo harán.

Hecho: La mayoría de la gente que se mata ha hablado de hacerlo. Dichos comentarios
siempre deberían tomarse en serio.

Mito: Alguien que ha intentado suicidarse sin éxito no trataba de hacerlo en serio.

Hecho: Cualquier intento de suicidio significa que la persona tiene problemas profundos y
necesita ayuda de inmediato. Una persona suicida tratará de hacerlo de nuevo, eligiendo un
método más mortal la segunda o la tercera vez.

Mito: Sólo los perdedores (los que han fracaso en su carrera y en su vida personal) cometen
suicidio.

Hecho: Muchas personas que se matan 60.0
tienen trabajos prestigiosos, familias con-
vencionales y buenos ingresos. Por ejem- 50.0
plo, los médicos tienen una tasa de suicidio
varias veces mayor que la de la población 40.0
general; en este caso, la tendencia a come-
ter suicidio podría estar relacionada con Mujeres afroamericanas
las presiones de su trabajo.
30.0 Mujeres b lancas
Las personas que consideran el suici-
dio están abrumadas por la desesperanza. 20.0 Hombres afroamericanos
Sienten que las cosas no pueden mejorar
y no ven salida a sus dificultades. Ésta es Hombres blancos
una depresión extrema y no es un estado
mental al que se llegue con facilidad. De 10.0
nada sirve decirle a una persona suicida
que las cosas en realidad no son tan malas, 0.0 25-44 45-64 65-74 75-84 85+
pues ella sólo lo tomará como evidencia 15-24
de que nadie entiende su sufrimiento.
Pero la mayoría de los suicidas desean Figura 13-1
ayuda, a pesar de su poca esperanza de
obtenerla. Diferencias de género y de raza en la tasa de suicidio a lo largo del ciclo de vida.
Los varones blancos, que cometen el mayor número de suicidios en todas las edades,
muestran un aumento marcado en la tasa de suicidio después de los 65 años. En contras-
te, la tasa de suicidio para las mujeres afroamericanas, que es la menor de cualquier gru-
po, permanece relativamente estable a lo largo del ciclo de vida.
Fuente: National Center for Biotechnology Information, 2006

522 Psicología

Si un amigo o un familiar parecen suicidas, es urgente obtener ayuda profesional.
Un buen lugar para empezar es el centro comunitario de salud mental de la localidad.
También puede ser útil llamar a una de las líneas de emergencia para la prevención del
suicidio. (En el capítulo 14, Terapias, encontrará la lista de números telefónicos de las
líneas de emergencia en Estados Unidos.)

COMPRUEBE SU COMPRENSIÓN

1. Si una persona se siente abrumada por la tristeza, pierde interés en las actividades
y muestra sentimientos de minusvalía, es muy probable que esté

___ a. ansiosa
___ b. deprimida
___ c. maniaca

2. Si una persona se muestra extremadamente activa, locuaz y se distrae con facili-
dad es probable que se trate de una persona

___ a. maniaca
___ b. deprimida
___ c. obsesiva-compulsiva

3. Los trastornos del estado de ánimo son resultado de
___ a. factores biológicos
___ b. factores psicológicos
___ c. factores sociales
___ d. todos los anteriores

Respuestas: 1.b, 2.a, 3.d

Trastornos de ansiedad

¿En qué momento un temor normal se convierte en fobia?

Aunque todos sentimos miedo de vez en cuando, por lo general sabemos a qué le te-
memos: nuestro temor es causado por algo apropiado e identificable y pasa con el
tiempo. Pero en el caso de los trastornos de ansiedad, la persona no sabe por qué tie-
ne miedo o la ansiedad es inapropiada a las circunstancias. En cualquier caso, el temor
y la ansiedad de la persona no parecen tener sentido. Los principales tipos de trastor-
nos de ansiedad que consideraremos son las fobias específicas, el trastorno de pánico, el
trastorno de ansiedad generalizada y el trastorno obsesivo-compulsivo.

Trastornos de ansiedad Trastornos en que Fobias específicas
la ansiedad es el rasgo característico o en
que la evitación de la ansiedad parece Una encuesta nacional realizada en Estados Unidos encontró que los trastornos de an-
motivar la conducta anormal. siedad son más comunes que cualquier otra forma de trastorno mental (Kessler et al.,
1994). Los trastornos de ansiedad se subdividen en categorías de diagnóstico más es-
Fobia específica Trastorno de ansiedad pecíficas. Un subtipo familiar de trastorno de ansiedad es la fobia específica. Una fobia
caracterizada por el temor intenso y específica es un temor intenso y paralizante de algo que quizá infunde temor, pero éste
paralizante de algo. es excesivo e irracional. De hecho, en una fobia específica, el temor es tan grande que
lleva a la persona a evitar actividades rutinarias o adaptativas y, por ende, interfiere con
el funcionamiento de la vida. Por ejemplo, no es inapropiado sentir un poco de miedo
cuando un avión despega o aterriza, pero es inapropiado tener tanto miedo de volar que
la persona se niega a subirse o incluso a acercarse a un avión, en particular si la carrera
exige que se viaje con frecuencia. Otras fobias comunes se concentran en los animales,

las alturas, los lugares cerrados, la sangre, las agujas o las lesiones. Es normal y co- Capítulo 13 Trastornos psicológicos 523
mún sentir algo de temor a esos objetos o situaciones, pero el temor excesivo, inten-
so o paralizante es una señal de una fobia específica. Las estimaciones indican que Una fobia causa un temor paralizante en una si-
en Estados Unidos una de cada 10 personas sufre al menos una fobia específica. tuación que la mayoría de la gente no encuentra
amenazante. En la fotografía aparece la doctora
Otro subtipo importante de fobia es la fobia social, que se refiere a los temores Carol Zimmerman con un paciente que recibe te-
excesivos e inapropiados relacionados con ciertas situaciones sociales o con los de- rapia para la acrofobia (temor a las alturas).
sempeños en presencia de otras personas. El temor intenso a hablar en público es
una forma común de fobia social. En otros casos, el solo hecho de hablar con la
gente o de comer en público ocasiona una ansiedad tan severa que la persona fóbi-
ca recorrerá grandes distancias para evitar esas situaciones. Al igual que con las fo-
bias específicas, es normal experimentar un temor moderado o incertidumbre en
muchas situaciones sociales. Esos temores sólo se consideran fobias sociales cuando
son tan exagerados como para interferir de manera significativa con el funciona-
miento de la vida.

La agorafobia es un tipo mucho más debilitante de trastorno de ansiedad que
las fobias sociales. Agorafobia es un término formado por vocablos griegos y lati-
nos que literalmente significan “temor al mercado”, pero el trastorno por lo gene-
ral implica temores múltiples e intensos como el temor a estar en lugares públicos
de los cuales puede ser difícil escapar, de estar inmerso en multitudes, de estar solo,
de viajar en automóvil, de pasar a través de túneles o puentes. El elemento común
en todas esas situaciones parece ser un gran temor a separarse de las fuentes de se-
guridad.

Trastorno de pánico

Otro tipo de trastorno de ansiedad es el trastorno de pánico, un problema caracteri- Fobia social Trastorno de ansiedad
zado por ataques de pánico recurrentes. Un ataque de pánico es una experiencia súbita, caracterizado por temores excesivos e
impredecible y abrumadora de temor intenso o terror sin que exista alguna causa razo- inapropiados relacionados con situaciones
nable. Durante un ataque de pánico, la persona puede experimentar sentimientos de sociales o desempeños en presencia de
muerte inminente, dolor de pecho, mareo o desmayo, transpiración, dificultad para otras personas.
respirar y temor de perder el control o de morir. Un ataque de pánico por lo regular
dura apenas unos cuantos minutos, pero dichos ataques pueden repetirse sin razón Agorafobia Trastorno de ansiedad que
aparente. implica temores múltiples e intensos a las
multitudes, los lugares públicos y otras
Los ataques de pánico no sólo ocasionan un tremendo temor mientras están suce- situaciones que requieren la separación
diendo, sino que también dejan a la persona con el temor de sufrir otro ataque de pá- de una fuente de seguridad como el
nico durante días o incluso semanas. Este temor en ocasiones es tan abrumador que hogar.
puede conducir al desarrollo de la agorafobia: en sus esfuerzos por impedir la recurren-
cia, algunas personas evitan cualquier circunstancia que provoque ansiedad y se aferran Trastorno de pánico Trastorno de
a las personas o situaciones que las ayuden a mantener la calma. En otras palabras, su ansiedad caracterizado por ataques de
agorafobia se desarrolla a partir de sus intentos por evitar otros ataques de pánico. pánico recurrentes en que la persona
experimenta de repente un temor intenso
Otros trastornos de ansiedad o terror sin causa razonable.

Las distintas fobias y ataques de pánico tienen una fuente específica de ansiedad, como Trastorno de ansiedad generalizada
el temor a las alturas, el temor a las situaciones sociales o el temor a verse en medio de Trastorno de ansiedad caracterizado por
una multitud. En contraste, el trastorno de ansiedad generalizada se define por te- temores prolongados, vagos pero intensos
mores prolongados, vagos pero intensos, que no están ligados a ningún objeto o cir- que no están ligados a ningún objeto o
cunstancia particular. El trastorno de ansiedad generalizada quizá es lo más cercano a circunstancia particular.
lo que comúnmente entendemos por neurótico. Sus síntomas incluyen la incapacidad
para relajarse, el sentirse constantemente inquieto o excitado, la tensión muscular, una
frecuencia cardiaca acelerada o palpitaciones, incertidumbre acerca del futuro, hiper-
vigilancia (estar en alerta constante ante las amenazas potenciales) y dificultades para
dormir. Muchas investigaciones indican que el trastorno de ansiedad generalizada y el
trastorno depresivo mayor podrían compartir una base genética común, aunque siguen
sin aclararse los factores genéticos específicos que explican esta relación (Mineka,
Watson y Clark, 1998).

524 Psicología

El estrés extremo puede causar el trastor- Una forma muy diferente de trastorno de ansiedad es el trastorno obsesivo compul-
no de estrés agudo. El soldado de la iz- sivo (TOC). Las obsesiones son pensamientos o ideas involuntarias que se repiten a pesar
quierda acaba de enterarse de que su me- de los intentos de la persona por detenerlas, y las compulsiones son conductas repetitivas y
jor amigo murió víctima del fuego prove- ritualistas que la persona se siente obligada a realizar. Los pensamientos obsesivos a
niente de su propio bando durante la gue- menudo son de naturaleza horrible y atemorizante. Por ejemplo, una persona informó
rra del Golfo. que “cuando pensaba en su novio deseaba que estuviera muerto; cuando su madre bajaba
las escaleras ‘deseaba que se cayera y se rompiera el cuello’; cuando su hermana iba a la
playa con su hija ‘esperaba que las dos se ahogaran’” (Carson y Butcher, 1992, p. 190).
Las conductas compulsivas pueden ser igualmente agobiantes para la persona que se
siente impulsada a realizarlas. A menudo adoptan la forma de lavarse o limpiarse, como
si la conducta compulsiva fuera el intento de la persona por “eliminar” los pensamien-
tos impuros. Otro tipo común de compulsión es la verificación: realizar reiteradamente
cierto tipo de conducta para asegurarse de que algo fue hecho o no de cierta manera.
Por ejemplo, tal vez una persona se sienta obligada a revisar docenas de veces que las
puertas estén cerradas antes de irse a la cama.

Cualquiera puede experimentar en ocasiones obsesiones o compulsiones moderadas.
En ocasiones no hemos podido borrar de la cabeza la letra de una canción o hemos senti-
do que tenemos que caminar de forma que evitemos pisar las grietas de la banqueta. Pero
en el TOC los pensamientos obsesivos y la conducta compulsiva son de una naturaleza
más seria. Por ejemplo, un hombre que ve el reloj cada cinco minutos cuando su espo-
sa está demorada manifiesta una ansiedad normal. Pero estará mostrando signos de un
trastorno obsesivo-compulsivo si siente que tiene que ir por la casa cada hora verifican-
do la exactitud de los relojes, aunque sepa que no hay razón para hacerlo.

Como la gente que experimenta obsesiones y compulsiones a menudo no parece
particularmente ansiosa, el lector se preguntará por qué se considera que éste es un
trastorno de ansiedad. La respuesta es que esa gente experimenta ansiedad severa si
trata de detener su conducta irracional o si alguien más trata de detenerla. En otras
palabras, la conducta obsesiva-compulsiva parece mantener controlada la ansiedad.

Por último, hay dos tipos de trastornos de ansiedad que son claramente causados
por algún evento específico muy estresante. Algunas personas que han sobrevivido a
incendios, inundaciones, tornados o accidentes aéreos experimentan episodios repeti-
dos de temor y terror después de que ha pasado el hecho. Si la reacción de ansiedad ocu-
rre poco después del suceso, el diagnóstico es trastorno de estrés agudo; si ocurre mucho
tiempo después de que ha pasado el evento, es probable que el diagnóstico sea trastorno
de estrés postraumático, examinado en el capítulo anterior (Oltmanns y Emery, 2001).

Causas de los trastornos de ansiedad

Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) Como punto de partida en la consideración de la causa de los trastornos de ansiedad
Trastorno de ansiedad en que una conviene recordar el análisis de las fobias en el capítulo 5, dedicado al aprendizaje. Ad-
persona se siente impulsada a vertimos que las fobias a menudo se aprenden después de un solo evento atemorizante
experimentar pensamientos perturbadores y que son sumamente difíciles de eliminar. También vimos que existe un rango relati-
y/o a desempeñar rituales sin sentido. vamente limitado y predecible de objetos fóbicos: aunque es más probable que la gen-
te sea lastimada en un accidente automovilístico que por la mordida de una serpiente o
una araña, las fobias a las serpientes y a las arañas son más comunes que las fobias a los
automóviles. Por eso, algunos teóricos creen que las fobias son respuestas preparadas, es
decir, respuestas que la evolución nos ha predispuesto biológicamente a adquirir me-
diante el aprendizaje por lo que parecemos estar “predispuestos” para asociar ciertos
estímulos con temores intensos (Marks y Nesse, 1994; Nesse, 2000; Öhman, 1996).

Desde una perspectiva cognoscitiva, la gente que siente que no tiene control sobre
los eventos estresantes de su vida es más propensa a experimentar ansiedad que quie-
nes creen tener control sobre dichos acontecimientos. Un ejemplo de la vida real de
esta situación es que los afroamericanos que viven en áreas de alta criminalidad pre-
sentan una incidencia más alta de trastornos de ansiedad que otros estadounidenses
(Neal y Turner, 1991). No obstante, en la misma situación algunas personas desarro-
llan temores poco realistas mientras que otras no lo hacen. ¿Por qué?

Capítulo 13 Trastornos psicológicos 525

Los psicólogos que trabajan desde la perspectiva biológica señalan a la herencia; ar-
gumentan que la predisposición a los trastornos de ansiedad es heredada (Eysenck,
1970; Sarason y Sarason, 1987). De hecho, alguna evidencia sugiere que los trastornos
de ansiedad suelen presentarse en familias (Kendler, Neale, Kessler, Heath y Eaves,
1992; Torgersen, 1983; Weissman, 1993), y tienen una elevada tasa de concordancia
entre gemelos idénticos en comparación con los gemelos fraternos (Skre, Onstad,
Torgersen y Lygren, 1993).

Por último, cualquier modelo comprensivo de la ansiedad debe explicar lo que pa-
rece ser el papel vital de los conflictos psicológicos internos. Desde la perspectiva
freudiana, los impulsos o pensamientos inaceptables (por lo regular de naturaleza se-
xual o agresiva) amenazan con abrumar al yo e irrumpir en la conciencia. Los mecanis-
mos de defensa freudianos protegen a la mente consciente de dichas amenazas, pero al
costo de la ansiedad.

COMPRUEBE SU COMPRENSIÓN

1. Relacione los siguientes términos con la descripción apropiada.

___ fobia específica a. gran temor a ser separado de las fuentes de se-
guridad

___ fobia social b. temor irracional y paralizante de algo

___ agorafobia c. experiencia súbita, impredecible y abrumadora
de temor intenso o terror sin que exista alguna
causa razonable

___ ataque de pánico d. sentirse impulsado a tener pensamientos pertur-
badores o a realizar rituales sin significado

___ trastorno de ansiedad e. temores excesivos e inapropiados relacionados
generalizada con situaciones sociales o con desempeños en
presencia de otras personas

___ trastorno f. temores prolongados, vagos pero intensos que
obsesivo-compulsivo f. no están ligados a ningún objeto o circunstancia

particular

2. Las fobias a menudo se aprenden después de un solo evento atemorizante y su eli-
minación es ______.

___ a. fácil
___ b. difícil
___ c. imposible

Respuestas: 1. fobia específica—b; fobia social—e; agorafobia—a; ataque de pánico—c; trastorno
de ansiedad generalizada—f; trastorno obsesivo-compulsivo—d; 2.b

Trastornos psicosomáticos y somatoformes

¿Es posible que los factores psicológicos causen Trastornos psicosomáticos Trastornos en
enfermedades físicas reales? que existen enfermedades físicas reales
que son causadas principalmente por
Para muchas personas, el término psicosomático implica que una condición no es “real”, factores psicológicos como el estrés y la
que “sólo existe en la cabeza”. De hecho, los trastornos psicosomáticos son enfer- ansiedad.
medades físicas reales que parecen tener una causa psicológica. El término psicosomático
captura a la perfección la interacción de la psique (mente) y el soma (cuerpo) que carac- Trastornos somatoformes Trastornos en
teriza a esos trastornos. En contraste, los trastornos somatoformes se caracterizan por que existen enfermedades físicas
síntomas físicos sin causa física identificable. A pesar de que los médicos les aseguren lo aparentes para las cuales no hay base
contrario, las personas que sufren trastornos somatoformes creen que están físicamente orgánica.


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