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ACTAS DEL PRIMER SIMPOSIO DEL PATRIMONIO CULTURAL DEL LOA CALAMA, 3 AL 5 DE OCTUBRE DE 1986

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ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOA

ACTAS DEL PRIMER SIMPOSIO DEL PATRIMONIO CULTURAL DEL LOA CALAMA, 3 AL 5 DE OCTUBRE DE 1986

Conclusiones mesa redonda Historia de El Loa


CONCLUSIONES MESA REDONDA HISTORIA DE EL LOA-153-Antes de dar a conocer las conclusiones propias de la mesa N°3 “Historia de El Loa”, es de particular interés de los miembros de esta comisión, el de expresar nuestro reconocimiento por habernos permitido exponer nuestros trabajos; el haber podido intercambiar opiniones referentes a nuestro quehacer y el haber podido disfrutar de la presencia e interés mostrado por el público presente que enriqueció este diálogo.Al mismo tiempo agradecer a la Ilustre Municipalidad de Calama y en forma muy particular a don Luis Pacasse Angulo, a la Corporación Cultural de El Loa y su Director don Jorge Serracino por organizar este tipo de eventos, que persiguen la preservación del patrimonio cultural de la zona. A todos, nuestros sinceros agradecimientos por la delicadeza y atención demostrada con los participantes.En la historia de los asentamientos humanos de la subregión del río Salado, es posible percibir la dinámica creatividad de las comunidades andinas asentadas en Ayquina, Caspana, Toconce, Cupo y otros puntos menores. Los habitantes de la cuenca del río Salado estuvieron vinculados históricamente a las poblaciones vecinas del Salar de Atacama, del altiplano de Lípez y del Noroeste Argentino, por vínculos de relaciones de intercambio, permitiendo que a mediados del siglo XIX algunos grupos de pastores altiplánicos reutilizaran espacios productivos agrícolas, asentándose definitivamente en la región.Se enfatizó en la necesidad de rescatar y conservar la rica tradición oral que los actuales habitantes de estos pueblos tienen sobre su propia historia.La historia de Chile tradicionalmente ha tenido un carácter centralista que es necesario superar a fin de otorgarle mayor gravitación a la historia regional, en consecuencia para la provincia El Loa en general y para los calameños en particular queda planteado el gran desafío de asumir la tarea de investigar el pasado local a objeto de recrear la historia de la ciudad y de su entorno, destacando el papel trascendental desempeñado por instituciones como el municipio y por el hombre que se afianzó en la zona.


ETNOGRAFÍARelator: Horacio Larrain


ETNOGRAFÍA-157-Situación educacional de las comunidades atacameñasRoberto Lehnert Director de Comunicaciones y Relaciones Públicas, Universidad de Antofagasta, Antofagasta, Chile. Cuando Cristóbal Colón llegó a América en 1492, se produce allí el primer contacto lingüístico del que se tenga conocimiento entre una lengua europea y una amerindia. Probablemente la lengua que los conquistadores encontraron en ese sector fue el arahuaco y también el caribe. Ese momento de encuentro entre ambas lenguas es significativo por cuanto implicó el inicio de un diálogo entre lenguas distintas que a casi cinco siglos aún no termina. Este diálogo, al que hacíamos referencia, se mantuvo en el comienzo en un nivel de intercambio de información básica para lo cual fue necesario el uso de intérpretes o “lenguaraces” quienes, en un principio fueron indígenas que aprendieron algo de castellano y cuyo conocimiento de otras lenguas indígenas les permitía establecer contactos importantes para los conquistadores españoles.Esta situación de plena igualdad entre el castellano y las lenguas del Nuevo Mundo no iba a durar por mucho tiempo. Cuando los españoles deciden establecerse en América y conquistar estas tierras para la corona de España, el precario equilibrio entre castellano y las lenguas amerindias termina por romperse. Decididamente se habla ahora de la lengua del conquistador y la lengua del conquistado, lo cual de inmediato implica que hay una lengua de prestigio en relación con otra subordinada a ella. De hecho, el conquistador español no se interesó mayormente en el estudio o la supervivencia de las lenguas amerindias por cuanto contó con lenguaraces en todos los sectores en los cuales iba penetrando, lo cual satisfacía plenamente sus propósitos. El castellano se alza, en consecuencia, como la lengua impuesta a toda la variedad de grupos étnicos de América; es la lengua de la conquista, de la educación, de la administración y de la iglesia y surge, naturalmente, en desmedro de las nativas.Hacia 1550, la Corona de España y la Iglesia coinciden en que el Castellano es la lengua apropiada para expandir la doctrina cristiana frente a la incapacidad de las lenguas vernáculas de América para exponer materias de tanta complejidad agravada, además, por la gran variedad de lenguas autóctonas existentes. No obstante, hacia 1580 se forman cátedras de lengua general en las Universidades de México, donde se enseña el Náhuatl, en las Universidades de Lima donde se imparte el quechua y se establece que los sacerdotes que quisieran convertirse en misioneros debían estudiar al menos un año dichas lenguas.En 1583, como resultado del III Concilio de Lima, la Iglesia ordena a sus misioneros enseñar la doctrina cristiana y las oraciones en lengua nativa sin obligarlos al aprendizaje del castellano. Esta decisión trajo como consecuencia una gran actividad de los misioneros católicos en el campo del estudio de las principales lenguas amerindias lo cual resultó en glosarios, diccionarios, gramáticas, descripciones, etc., todo lo cual, además, serviría para una comprensión de la psicología del nativo americano. Entre 1584 y 1586 se produce un significativo avance en esta área del conocimiento y muchos misioneros se destacan por sus trabajos descriptivos y por su excepcional poliglotismo. Así, tanto el náhuatl en América Central, como el quechua en la América del Sur -de por sí lenguas generales- se expanden aún más durante el período de la conquista a través del celo apostólico de los misioneros quienes las usaron como una especie de lengua franca en los sectores en que abundan las lenguas tribales.Sin embargo, en 1596 Felipe II, Rey de España, firma una cédula real en la cual ordena, indirectamente, el restablecimiento del castellano como lengua de uso común en sus territorios de América. No obstante, la Iglesia sigue usando las lenguas generales y las lenguas menores en


-158-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOAsu trabajo apostólico. En 1770, Carlos III, Rey de España, firma una nueva cédula real donde insiste sobre la necesidad de imponer el castellano a los indígenas americanos con lo cual se sella el destino de las lenguas generales, menores y tribales.Una vez superada la etapa de la conquista, se inicia el largo período de la Colonia donde el europeo se establece en la tierra para desarrollar la agricultura, ganadería, minería y toda una serie de actividades y empresas. Surge el sistema de encomiendas el cual entregaba a la jurisdicción y poder de su dueño no solo los recursos naturales de la tierra sino también a los indígenas que la habitaban. Esto contribuiría lentamente también al desaparecimiento de las lenguas indígenas de ese sector y a la pérdida de tradiciones de todo orden del rico patrimonio cultural de esos pueblos.El castellano, resulta así, termina por imponerse como la lengua administrativa necesaria para sobrevivir en una sociedad creada bajo moldes extranjeros y en la cual el dominio de aquella resultaba de primera importancia.Esta política de imposición de una lengua extranjera a las comunidades amerindias había de tener graves consecuencias de todo orden en las mismas por cuanto la lengua es el soporte natural de las manifestaciones que conforman el patrimonio intelectual y cultural de cada pueblo. Si a esto se suma el rol de la escuela, con todo un aporte de conocimientos y contenidos religiosos distintos de los sustentados por el niño indígena, se contribuye así al desarraigo absoluto de ese escolar con una tradición heredada de sus mayores la cual, asimismo, proponía valores que ahora resultan en pugna con los propuestos por el sistema colonial.El nuevo orden administrativo, la imposición de leyes foráneas, la administración de la justicia, el pago de impuestos, la pérdida de tierras, la creación de encomiendas, y finalmente -por sólo nombrar algunos factores- la esclavitud del aborigen en las labores de minería, pesca y agricultura, organizadas según el modelo del conquistador contribuyen al trauma absoluto que se produce en la psicología del indio americano, ruptura que aún hoy se manifiesta por la carencia de un enfoque ordenado, humanista en su esencia y científico en su procedimiento.Esta situación de injusticia se prolongó durante toda la colonia y se agudizó aún más con la expulsión de América de la Compañía de Jesús, únicos defensores de las comunidades amerindias. Los jesuitas -esto debe destacarse- realizaron un enorme trabajo no sólo en el campo religioso sino también educacional y sobresalieron, además por su extraordinario aporte al conocimiento de las lenguas indígenas.El paso de la Colonia a la República implicó algunos cambios respecto de la relación con el indígena; este dejó la esclavitud o servidumbre para ser un hombre libre, de acuerdo a las constituciones de los países latinoamericanos, pero, básicamente, siguió viviendo como un paria en su propia tierra. Hacia fines del siglo XIX se inicia la gran arremetida de estancieros, latifundistas, empresas madereras, ganaderas y mineras en contra de grupos minoritarios étnicos de América, ahora se usan argumentos legales conjuntamente con la violencia, el amedrentamiento y el asesinato en masa, desde los grupos esquimales del círculo Ártico hasta las soledades de Tierra del Fuego, como lo señalan múltiples publicaciones y aún testimonios de los años recientes. En Chile la situación siguió el patrón generalizado en América, aunque con algunas variables. En el norte de Chile, las comunidades aymaras y atacameñas que habían sido evangelizadas a principios del siglo XVI, no fueron objeto de exterminio posterior porque sus tierras eran pobres para una agricultura masiva, aunque sí hubo interés grande por su atractivo minero, lo cual unido a su pasividad les permitió continuar allí hasta el presente.


ETNOGRAFÍA-159-En el Norte Chico, entre Copiapó y La Serena, aproximadamente, las belicosas tribus diaguitas fueron casi exterminadas en su totalidad al tiempo de la conquista. Al llegar la República dichas comunidades ya estaban mezcladas con el conquistador por lo cual no se puede hablar de comunidades indígenas. En el centro-sur del país sucede un fenómeno casi similar, aunque algunos grupos de pehuenches aún sobreviven en la alta Cordillera y sectores rurales de dicho sector. Después de la Guerra del Pacífico, entre 1881-1882 se produce la pacificación de la Araucanía, inmenso territorio ubicado aproximadamente entre Temuco y Valdivia, allí, en sus densos bosques, se había refugiado la raza mapuche la cual había resistido al conquistador español y a la República por casi trescientos años. Sus ricas tierras y valiosos bosques madereros atraen la codicia de agricultores y empresarios quienes a través de medios ilícitos van arrinconando a dichas comunidades en tierras cada vez más pobres denominadas reducciones. A fines del siglo pasado se descubre el potencial ganadero de Magallanes, en Tierra del Fuego, lo cual da origen a una persecución feroz en contra de Tehuelches y Onas, especialmente, hasta que estos desaparecen totalmente. Otros grupos étnicos menores, de los canales y archipiélagos del Sur, desaparecen como resultado de enfermedades contraídas en su contacto con el hombre blanco y por la falta de atención oficial. Este panorama somero muestra, un tanto, el devenir de los grupos étnicos de América y de Chile, desde la Conquista hasta la República, lo cual se hacía necesario para plantear la situación relacionada con el proceso de educación al que estuvieron sujetos. El proceso de enseñanza-aprendizaje, en un gran porcentaje fue monopolio de la Iglesia y de la Compañía de Jesús especialmente durante la Colonia. En Chile, este proceso lo desarrollan los sacerdotes bávaros que penetran en la Araucanía, una vez que la Frontera es pacificada. Ellos instalan escuelas en sectores rurales habitados por mapuches, estudian el mapudungun, evangelizan y colaboran en los procesos de alfabetización de dicho grupo humano de acuerdo a las políticas educacionales del Gobierno de Chile. Es el esfuerzo más importante que se realiza con grupo alguno amerindio del país, tarea que es continuada hasta el presente y cuyo aporte ha significado defender, de alguna manera, los intereses del pueblo mapuche. En el norte de Chile, en lo que se denomina el sector atacameño ubicado en las tierras pie montanas de la II Región, provincia de El Loa, existen alrededor de una docena de pueblecitos donde habitan descendientes del pueblo atacameño cuyos antepasados hicieron florecer allí una espléndida cultura. Los procesos educacionales allí siguieron el esquema general de América: la presencia fuerte de la Iglesia a través de una docencia fundamentalmente religiosa y luego un gradual descenso producido con el advenimiento de la República. No obstante, desde principios de este siglo se regulariza la presencia estatal educacional en el sector, al menos, en los pueblos más grandes y, con posterioridad, cada pueblo cuenta con su escuela y profesor. Desde el punto de vista educacional y de acuerdo a lo investigado hasta el presente, se podría afirmar que el proceso enseñanza-aprendizaje se concibió erróneamente, siempre desde una perspectiva unilateral, es decir, la planificación del mismo se desarrolló desde fuera, a nivel de organismos centrales sin tomar en cuenta la realidad del pueblo atacameño. De ahí el absurdo


-160-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOAque los mismos contenidos educativos que se aplicaban en Santiago, Temuco o Punta Arenas fuesen obligatoriamente aplicados a niños atacameños quienes vivían en un medio geográfico diferente, con un entorno cultural distinto, con una psicología propia, con valores ancestrales muy sui géneris, etc.Hacia 1974, con la dictación de los Decretos N° 573 y 575 que pusieron en marcha el proceso de regionalización en nuestro país, se inicia la descentralización administrativa y se procede en lo educacional a una mayor flexibilidad curricular. Ella había sido estimulada a partir de la “Declaración de principios del Gobierno de Chile”, la elaboración del documento “Políticas Educacionales”, la resolución 3.102 de 1975 que determinó el Objetivo Nacional del Gobierno de Chile, y otros documentos gubernamentales, de ODEPLAN y del Ministerio de Educación.Hace justamente una década atrás, el Instituto de Literatura Norteña o Investigaciones Etnoculturales, hoy día llamado Instituto de Investigaciones Antropológicas, de la Universidad de Antofagasta, entregó el Primer Seminario de Perfeccionamiento para Profesores de Escuelas del sector Atacameño. En los años siguientes se entregaron dos seminarios más tanto para profesores de escuelas mono y bi-docentes como para funcionarios encargados de planificación en Antofagasta. Estos seminarios estaban fuertemente orientados hacia un sistema más específico en relación al escolar atacameño e incorporaban en él el entorno ecológico, la cultura local, sus valores, psicología, etc.Fue el primer aporte que se realizara en el país en pro de un concepto más real y adecuado para la educación de grupos étnicos específicos en Chile. La última acción se desarrolló en 1983 cuando el Instituto de Investigaciones Antropológicas asistió a un encuentro organizado por la Secretaría Regional Ministerial de Educación y que se llevara a cabo en Calama a objeto de diseñar un modelo educativo para las escuelas de la comunidad atacameña; la iniciativa, lamentablemente no prosperó. Como último antecedente se puede señalar la creación de escuelas de concentración en estos últimos años.El sector atacameño, desde un punto de vista educacional conforma una unidad socioeconómico-cultural regida por patrones propios y ubicada en un sector geográfico único, todo lo cual le otorga características especiales totalmente diferentes de otros grupos étnicos. La lengua kunza que fuera hablada por sus mayores hasta fines del siglo pasado, está hoy desaparecida, aunque queda una fuerte presencia de ella en la toponimia, en fitonimia, en algunas ceremonias, etc. Retienen con esfuerzo su literatura de tradición oral la cual conforma un corpus que ya fue recopilado, en su casi totalidad, por el Instituto de Investigaciones Antropológicas, siguen cultivando las terrazas de sus antepasados, siguen luchando por el derecho consuetudinario a las aguas, celebran sus ceremonias antiquísimas como la limpia de canales, el techado de la casa, etc., recorren la cordillera buscando los pastos de verano, y en estos veinticinco últimos años desarrollan artesanías locales.Como comunidad étnico-cultural, es diferente a los aymara, mapuches y polinesios de la Isla de Pascua y así lo hacen saber con orgullo muchos de ellos. No obstante, esta comunidad enfrenta actualmente muchos problemas que se derivan del abandono tradicional al que han estado expuestos.Vale la pena destacar algunas ideas al respecto para iluminar un problema cuya solución es urgente y con lo cual hemos estado comprometidos desde hace más de una década a través de la entrega de documentos y proyectos, tanto ante el Ministerio de Educación como en las Secretarías Ministeriales de Educación de la I y II Regiones, así como en múltiples publicaciones. En julio de 1976 se remitió un informe sobre la materia a la Superintendencia de Educación.


ETNOGRAFÍA-161-Dignificación del chileno indígenaEl tema pareciera obvio; no obstante, más allá de algunas alusiones a la bravura mapuche y a su sangre roja como el copihue, poco existe dentro del sistema educacional chileno que destaque el aporte de cada grupo étnico a la formación de nuestra nacionalidad; ni tampoco se crea una conciencia de respeto por ellos a quienes vemos en una situación degradada como resultado de la violencia de todo tipo aplicada contra ellos y contra su cultura.El apelativo de indio, borracho, ladrón e ignorante brota con facilidad en boca del hombre de la ciudad quien no intuye la responsabilidad que a él le cabe por dicha situación. Pareciera que más allá de la idealización y visión romántica del aborigen sea en la Araucanía o de la exótica y sensual Isla de Pascua, no existen en verdad líneas claras de respeto al habitante de nuestro territorio nacional. No bastan algunos “spots” de televisión ni tampoco algunos reportajes en busca de lo exótico; es necesario educar a la población del país para que respete al indígena aymara, atacameño, mapuche o polinésico; se lo debemos con largueza y es lo único que se le puede retribuir después de haberle quitado todo.No obstante lo anterior, en la actualidad está en desarrollo un proyecto de alfabetización en lengua Rapanui para la Isla de Pascua y otro en mapudungun para las comunidades mapuches, ambos desarrollados por el Instituto Lingüístico de Verano, USA, con la colaboración de universidades chilenas. Otro proyecto se ha iniciado hace algunos meses en el sector Aymara cuyos objetivos propenden a mantener la lengua y valorar el patrimonio cultural de ese grupo étnico.Desintegración de la comunidad atacameñaLa comunidad atacameña cuenta actualmente con alrededor de tres mil habitantes, distribuidos en una amplia franja precordillerana de la Provincia de El Loa. Estudiando los censos de 1960, 1970 y posteriores se detecta un notable decrecimiento de la población el cual puede, eventualmente, llevar a los atacameños a abandonar este sector. Esta situación habrá que analizarla por quienes correspondan desde un punto de vista geopolítico y de soberanía en el sector involucrado.Incorporación del atacameño a su propia culturaLa investigación científica en este sector, durante lo transcurrido de este siglo, ha aportado un cuantioso patrimonio cultural del cual la mayoría de los atacameños no tienen conocimiento, salvo algunos rasgos generales. Entregarles este patrimonio a través del proceso enseñanzaaprendizaje sería altamente beneficioso para restituirles el apego a su tierra, el orgullo por sus mayores y una voluntad por perpetuarse en esos sectores agrestes para hacer Patria donde ningún otro chileno podría vivir dado que ellos son los únicos y verdaderos montañeses de Chile, conjuntamente con los Aymaras.Factores que atentan contra la estabilidad de la comunidad atacameña:a) Ampliación indiscriminada de la red de televisión a casi todos los pueblos sin previo estudio de especialistas para medir su impacto en dicho grupo étnico. b) Supresión de las escuelas monodocentes o bidocentes e implantación de las escuelas de concentración en Caspana, Toconao y San Pedro de Atacama con la consiguiente problemática que la decisión acarreó. Esta medida se traduce, sumariamente, en la pérdida


-162-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOAdel estatus del profesor al multiplicarse el número de estos en un pueblo; influencia negativa del grupo de funcionarios de la escuela de concentración en los hábitos, costumbres y modus vivendi de los habitantes del pueblo; falta de preparación de los profesores para ejercer en un sector rural y, más aún, en una comunidad étnica y cultural diferente en tradiciones y costumbres lo cual provoca problemas de relaciones, a lo cual habría que agregar un desconocimiento absoluto de la psicología del escolar atacameño y de la variante dialectal del castellano que ellos usan lo cual trae problemas de evaluación, rendimiento, etc.; conflictos entre ambos grupos ante decisiones que les corresponde tomar a las gentes del pueblo y dependencia del alumno por el confort transitorio que se le entrega en la escuela. Asimismo, el escolar internado pierde el contacto con la tradición oral de sus mayores al verse separado de su grupo familiar, contenidos culturales que no le entrega la escuela de concentración.Como comentario se puede señalar que el concepto de escuela de concentración fronteriza es aplicable para comunidades rurales comunes, pero no para comunidades étnicas por cuanto para estas habría que diseñar un esquema alternativo, situación que no fue considerada por sus creadores en Santiago.En el plano familiar se puede destacar el rompimiento del concepto de “familia grande” que impera en el sector atacameño puesto que los niños de edad escolar se alejan del hogar y quedan internados durante el año escolar.Debe recordarse que el niño atacameño e indígena en general es parte fundamental en la economía de su familia por cuanto cumple labores de pastoreo, encargos, trabajo de la tierra, etc. Su desarraigo de la familia se traduce en problemas para esta.c) El problema del agua incide abiertamente en la estabilidad de la comunidad atacameña por cuanto ella implica la diferencia entre vida y muerte en dicho sector. Esta situación se ha agudizado en el último tiempo por lo cual habrá que arbitrar las medidas necesarias para su pronta solución. Proponer la estabilidad del pueblo atacameño en el corto plazo y su crecimiento futuro, sin entregarles el agua, que históricamente les pertenece, parece todo un contrasentido.En definitiva, toda opción de desarrollo que se pretenda impulsar en este sector, estará siempre condicionado por una serie de variables que se mezclan conformando una red de intereses propios de la comunidad atacameña. Cualquier intento de reformas o introducción de esquemas nuevos debe estar avalado por el aporte de la investigación, por el respeto al paso de la tradición y por la convicción absoluta que se desea colaborar con la permanencia feliz del atacameño en su tierra. Si esto no ocurriera, toda acción desarrollada se convertirá en un trampolín que servirá para que las generaciones jóvenes atacameñas sigan saltando hacia Calama y Chuquicamata como lo están haciendo ahora, en busca de mejores opciones las cuales, por lo general y por falta de conocimientos para enfrentar la actividad urbana, terminan en el alcoholismo, la delincuencia y una vida desperdiciada en un arrabal sin nombre.Antofagasta, noviembre de 1986.


ETNOGRAFÍA-163-Consideraciones para la planificación del desarrollo de las comunidades del interior de El LoaCristian Skewes Municipalidad de San Antonio, San Antonio, Chile. IntroducciónAl menos desde la perspectiva actual, las relaciones entre el hombre y su hábitat no parecen haber sufrido en esta parte del país, en los diez u once milenios del devenir más o menos conocido de los asentamientos humanos que han poblado, transformaciones tan severas como para amenazar seriamente la estabilidad del ecosistema. De alguna manera, el proceso multidimensional de la interacción étnica y las formas de enfrentar las extremas condicionantes físico-ambientales, generaron un modo de supervivencia y adaptación al medio que bien puede calificarse de único e irrepetible.Sometido a prueba el sistema por la irrupción hispánica del siglo XVI y tras las forzosas mutaciones requeridas para la preservación de su identidad y la integridad de su patrimonio, las comunidades de lo que hoy conocemos como interior de la provincia de El Loa consiguieron mantener sus rasgos básicos hasta comienzos del siglo XX. La estructuración social, las relaciones de parentesco, las técnicas de cultivo y pastoreo, la utilización de la flora autóctona, el arte de captar y distribuir las aguas, el lenguaje o la medicina vernacular, aún subsistían hacia 1913, cuando se inicia el desarrollo del mineral de Chuquicamata.Es entonces cuando se produce el inicio del despoblamiento masivo de los pueblos del interior. Los pastores se transforman en mineros; la migración, consecuencia inevitable del fenómeno de la industrialización del área, va sangrando la vitalidad de las comunidades al absorber a sus recursos humanos más jóvenes y dinámicos; se altera irreversiblemente la composición etaria de la población; y las formas de vida y escalas de valores caen en una rápida desintegración.El incesante requerimiento de combustible barato por parte del mineral, genera un doble efecto: por una parte, comienza la explotación irracional de la “llareta”, insumo tradicional de las comunidades nativas en actividades tan básicas como la cocina o la calefacción domésticas y por otra, pastores y agricultores que aún no se habían integrado a la fuerza laboral de Chuquicamata, se entregan de lleno a la extracción del mencionado vegetal, abandonando sus tareas seculares. Paralelamente, crece en forma sostenida la demanda de agua para uso tanto humano como industrial en el mineral. Calama y Antofagasta, consecuentemente y hasta nuestros días, se construyen nuevas captaciones que disminuyen la disponibilidad del recurso para usos agrícolas, sin que se ejecuten obras ni se transfieran tecnologías que permitan enfrentar esta situación deficitaria.Paulatinamente se embancan y deterioran los canales de riego, las terrazas de cultivo van siendo abandonadas y se reduce drásticamente la base económica que sustenta la población que aún permanece en sus localidades de origen.Pero el proceso destructivo no se ciñe exclusivamente a los aspectos físicos y económicos: en un mal entendido concepto de integración, los sobrevivientes de la corriente migratoria se ven invadidos por patrones de desarrollo social enteramente exógenos y muchas veces contradictorios con su patrimonio cultural. Es así como la educación, la organización comunitaria, la salud o la


-164-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOAjusticia “nacional”, completan la aculturación de las comunidades, en tanto la implantación de nuevos criterios de tenencia de la tierra y posesión de las aguas aceleran la desintegración social.Tal vez el parámetro más ilustrativo del panorama general que apreciamos en la actualidad sea el demográfico. De acuerdo al censo de 1982, la población total de estas localidades (ChiuChiu, Lasana, Ayquina, Caspana, Toconce, Cupo y otros asentamientos de menor relevancia) resulta inferior a los 1.500 habitantes. Ello implica, para el periodo intercensal 1960-1982, un decrecimiento del orden del 11,5%, existiendo los casos excepcionales de Caspana y San Francisco de Chiu-Chiu. En el primero de los pueblos la población se encuentra estabilizada con tendencia al incremento, tal vez por razones derivadas de su relativo aislamiento y particular productividad de sus suelos cultivables, en tanto el segundo presenta en las dos últimas décadas una notoria inmigración proveniente de la Primera Región.Ciertas prestaciones de servicios públicos, como la salud y la educación, demuestran en términos absolutos un aumento de la cobertura.No obstante, ello no necesariamente indica un mejoramiento de la calidad de vida de la población, por cuanto, en caso específico de la segunda de las áreas sociales, nombradas, puede constituir un factor de fomento a la migración y disociación familiar. Otros indicadores de desarrollo social, tales como organización comunitaria, regularización del dominio de la propiedad raíz, alfabetización o capacitación laboral, se prestan para apreciaciones dispares al enfocarlos desde el punto de vista de la sociedad local. En efecto, al actuar subsidiariamente la institucionalidad, suele aumentarse la entropía del sistema al destruir esquemas que permiten la autosuficiencia de las comunidades, generando relaciones de dependencia que en el largo plazo aparecen como negativas. Es el caso, a guisa de ejemplo, de la implementación de unidades vecinales y organizaciones comunitarias de base que frecuentemente entran en pugna con formas ancestrales de agrupación, como los comuneros; o el abastecimiento de determinados productos alimenticios por parte de la Empresa de Comercio Agrícola, tipo de subsidio que termina destruyendo hábitos alimenticios que la evolución natural de los indígenas perfeccionó con una orientación a la satisfacción de los requerimientos de la vida de altura.La forma de gestión institucional descrita no solo aparece como negativa desde el punto de vista científico, sino también desde el ángulo del interés de la sociedad nacional por cuanto ese tipo de subsidios resulta una carga para el país al superar con creces su costo social a los supuestos beneficios que pudieran generar.Así las cosas, no resulta difícil predecir la desaparición, en mediano plazo, de todo un complejo ecobiosistema cuyo desarrollo tomó milenios de evolución. El despoblamiento y deterioro ecológico de la precordillera del interior de la provincia de El Loa implicará no solo la pérdida de parte importante del patrimonio nacional, sino también la extinción de un potencial de desarrollo agropecuario y cultural del Norte Grande.El patrimonio como factor de desarrolloLa causa de la ineficiencia de las distintas acciones encaminadas a revitalizar las comunidades del interior de la provincia de El Loa, parece originarse en la parcialidad con que el problema ha sido abordado. Desde el enfoque del ámbito académico, la zona ha constituido básicamente un objeto de estudio arqueológico, etnográfico, botánico, o folclórico. Desde el sector institucional, se ha tratado por décadas de implantar políticas de desarrollo social con prescindencia absoluta de antecedentes patrimoniales. Y en los últimos años, los ecologistas han atacado la utilización


ETNOGRAFÍA-165-de los recursos renovables con total displicencia respecto a las connotaciones económicas que dicha explotación pueda reportar.El resultado de la disparidad de criterios es sufrido por el poblador de las localidades que nos preocupan. Atraído por los centros urbanos, desposeído de los recursos materiales, tecnologías o incentivos que le permitan mantenerse en su terreno, es bombardeado por tendencias contrapuestas que ora le impelen a conservar sus tradiciones, técnicas y ritos, ora le sugieren integrarse a una sociedad de libre mercado dejando atrás aquellos factores, que se le presentan como causantes de su pobreza y padecimientos.No obstante, creemos, es factible y socialmente rentable la revitalización de los pueblos del interior. Amén del aporte que su preservación aporta al patrimonio histórico y cultural del país, ese objetivo puede adquirir implicancias económicamente relevantes, especialmente en el sector agropecuario y turístico. En la presente proposición, sintetizada en términos muy generales por la naturaleza del escrito, postulamos que la base de la reconstrucción de estas comunidades se encuentra en la formulación, evaluación, gestión y ejecución de proyectos de desarrollo económico y social concordantes con la etnografía, el paisaje, el ecosistema y la realidad contemporánea del área. En términos concretos, se busca la generación de una corriente inversa a la migración histórica, un aumento de la participación del interior de El Loa en el producto geográfico de la II Región y el incremento de la raigambre del nativo a su tierra y sus valores tradicionales.El objetivo planteado requiere, al menos, de las siguientes líneas programáticas:a) Acción interdisciplinaria. Ello implica la conformación de una entidad de desarrollo e investigación local que coordine la acción de la autoridad comunal con los centros académicos, científicos y centros de decisión.b) Refuncionalización del patrimonio. Definida como el conjunto de actividades tendientes a reactivar las funciones originales de la infraestructura perdida (canales, terrazas de cultivo, vegas mejoradas artificialmente, viviendas, corrales), así como las tradiciones, hábitos o costumbres que históricamente han demostrado su eficiencia (trabajo comunitario, hábitos culinarios, técnicas artesanales, festividades religiosoproductivas, etc.).c) Transferencia tecnológica y capacitación. Labor educativa planificada también en forma interdisciplinaria y tendiente a conciliar las exigencias del desarrollo nacional con las disponibilidades de recursos naturales de la zona, el patrimonio cultural de sus habitantes, los requerimientos de capital, los niveles educacionales y la composición de la población (riego, viabilidad rural, mejoramiento de empastadas, genética de auquénidos, procesamiento de fibras animales, reforestación, etc.).En un sistema tan integral y delicado, toda acción sobre el patrimonio orientada al desarrollo local deberá considerar la globalidad de los hechos físicos y las actividades involucrados en el objeto de dicha acción, sin perderse de vista que hace ya mucho que las comunidades del interior de la Provincia de El Loa dejaron de ser entes aislados, libres de interferencia o polución económico-cultural. La restauración de complejos, la refuncionalización de infraestructuras o la protección jurídica exigidas, implican un doble respeto a los contenidos semánticos originales y al derecho que tienen los pobladores de estas comunidades a escoger libremente su camino futuro, independientemente de nuestros deseos o emociones personales.


ETNOGRAFÍA-167-Estudio de las artesanías tradicionales o arte popular en las comunidades aldeanas en torno al Salar de Atacama: problemas y perspectivas1Horacio Larrain Instituto de Investigaciones Antropológicas, Universidad de Antofagasta, Antofagasta, Chile.IntroducciónLa investigación que presentamos nació de las siguientes inquietudes:a) La falta de estudios acerca del patrimonio artesanal de las antiguas comunidades de origen atacameño, efectuados con una perspectiva antropológica. En efecto, los trabajos anteriores realizados por diversos investigadores, entre los años 1960 y 1975, generalmente se refieren al folklore musical o parcialmente a la artesanía textil, y en su mayoría obedecen a rápidas observaciones de terreno que poseen, por tanto, un carácter preliminar. Excepciones a esta norma son los trabajos de Mostny y de Urrutia Blondel que representan trabajos metódicos y serios de recopilación. Este último, en el ámbito del folklore religioso y de su música.b) La desconexión de la mayoría de los estudios (muchos de ellos circunstanciales) con un enfoque antropológico. Es decir, los objetos fueron contemplados sólo como obra bella, estéticamente hablando, o como obra musical popular que es urgente rescatar o salvar. No fue su objetivo ahondar en la relación actividad cultural-comunidad, y menos aún, en la importancia de estas realidades culturales para la estructuración y conservación de la propia identidad cultural de los pueblos.c) La paulatina pero perceptible disminución de las actividades artesanales y sus cultores en los pueblos próximos al Salar de Atacama. Salvo honrosas excepciones (Toconao y Cámar) en general la tendencia patente es a una rápida declinación, la que se ha acentuado notablemente en la última década por la prospección e intensificación de las labores mineras: explotación del litio (Li) en el Salar de Atacama, junto al pueblo de Peine; la búsqueda de petróleo en el mismo Salar (cerca de Toconao) y las exploraciones de sulfato de potasio en la misma área. Cotejando los censos artesanales realizados por SERCOTEC en los años 1971-1975 y el censo detallado que trae Krusell (1976), se puede constatar con preocupación el abandono por parte de numerosos pobladores (máxime varones) de esta actividad tradicional por el espejismo de trabajos más rentables en el rubro minero.d) El grave problema que se agudiza en el sector (máxime en Socaire y Toconao) con la creciente proliferación de varias sectas protestantes diferentes. Estas han adoptado, en relación al acervo cultico-religioso tradicional, una actitud iconoclasta y francamente beligerante que ha llegado a manifestarse en intentos de quemas de iglesias y capillas. Se observa en sus pastores un desdén y encono hacia las manifestaciones folclóricas que se orientan a la veneración a María Santísima, los santos patronos y a toda la parafernalia católico-religiosa utilizada desde antaño en las festividades religiosas. Es notoria la relación existente entre artesanía y folklore religioso (máscaras, instrumentos musicales, atuendo ad hoc, etc.) y el daño inferido a este último repercute, de inmediato, en la primera 1 Este texto fue revisado y corregido por el autor en 2024.


-168-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOAe) La alarmante disminución del ganado camélido de altura (llamas y alpacas) provocando, sea por el desecamiento de las vegas de altura en la zona del alto Loa (Inacalire, Colana, Turi, etc.), sea también, muy recientemente, por la autorización sin cortapisas otorgada a compradores extranjeros (canadienses, norteamericanos, neozelandeses...) de estas mismas especies. Este último capítulo preocupa grandemente por dos razones: primero, porque desaparece así el mayor y más sólido capital (ganadero) del habitante indígena de los lugares de altura, máximo generador de ingresos para dichas poblaciones; y segundo, porque se resiente notoriamente el capital genético de dichas especies, al permitirse la libre elección y exportación de los animales más aptos, seleccionados por expertos.Descripción del problema de EstudioLas artesanías tradicionales (cerámica, orfebrería, lapidaria, arte textil, cestería, talla en madera, etc.), constituyen una valiosa manifestación de la creatividad tanto artística como tecnológica de nuestros pueblos de raigambre indígena (Larrain 1966; Krusell 1976; Gundermann 1986; Tolosa 1986; Valenzuela 1986). Nuestros pueblos de origen atacameño, quechua o aymara no son una excepción. La artesanía es fruto de un complejo acervo cultural, muy antiguo, y se halla completamente compenetrada con los recursos biogeográficos del paisaje circundante. Esta actividad es fruto, pues, de una de las adaptaciones humanas mejor logradas al trabajo y la vida en altura. En efecto, nos presenta la singularidad de ofrecer:a) El arraigo de las poblaciones a un medio inhóspito y difícil. b) El poblamiento humano en zonas limítrofes que históricamente han sido conflictivas. c) La utilización y empleo de especies faunísticas y florísticas autóctonas, propias de dichas áreas, que normalmente no se dan o utilizan en otros parajes. d) La optimización en el uso de ciertos recursos normalmente no empleados por el resto de la población (recursos marginales). e) El trabajo realizado in situ por prácticamente toda la población, tanto masculina como femenina, incluyendo a los niños, los que cooperan en tareas varias, secundarias, pero indispensables a la tarea común.La situación actual de los pueblos del interior de la II Región (zona del Loa y del Salar de Atacama) se podría caracterizar, en nuestra opinión, en líneas generales por: a) La fuga de la población joven hacia los centros poblados en busca de trabajo.b) El abandono de la agricultura y ganadería tradicionales ante el espejismo de ganancias rápidas y fáciles en la actividad de prospección minera regional (litio, potasio, azufre, petróleo). c) La pérdida de sus valores tradicionales inherentes a la vida y actividad comunitarias con el consiguiente paulatino empobrecimiento de su identidad cultural, sin que lleguen a adquirir, en su nueva residencia (generalmente las barriadas pobres de la ciudad) una vida y visión cultural más rica, fruto de su inserción a la vida y cultura urbana. Pasan allí a ser considerados “indios”, máxime si sus acentuados rasgos fisionómicos y su modo de hablar así lo trasuntan.


ETNOGRAFÍA-169-d) La activa difusión y proselitismo realizado por variadas confesiones protestantes (pentecostales, adventistas, testigos de Jehová, entre otras) las que hacen abominar a sus nuevos fieles de sus viejas y ancestrales tradiciones, festividades, ritos y elementos culturales propios de los mismos (imágenes, vasijas ceremoniales, adornos, prendas de vestir, instrumentos musicales, etc.). Esta aculturación religiosa presenta características tan violentas que crea no solo profundas divisiones en el seno de las comunidades (vgr. caso de Socaire y Toconao) sino que destruye las raíces mismas de su cultura comunitaria tradicional anclada en el rito, la labor comunitaria, la fiesta patronal o las fiestas del ciclo agrícola ancestral.Dadas estas premisas, parece urgente incentivar entre los propios pobladores la valoración y la práctica de la artesanía tradicional como una forma de freno a estos problemas. La valoración de este importante segmento de su cultura tradicional -nos parece- debe ser hecha sobre la base de la reflexión acerca de los siguientes lineamientos que deberían llegar a constituir los criterios fundamentales que guíen nuestro estudio en los próximos años:a) La vinculación histórica entre la artesanía (textil, cerámica, etc.) y la actividad agropecuaria tradicional. Esto es, la presencia de una ganadería pujante de llamas, alpacas y ovejas ofrece abundante materia prima para la artesanía textil; y, viceversa, la falta de ganado (como es el caso en la mayor parte de los pueblos en torno al Salar de Atacama, vgr. Socaire, Camar, Peine), provoca serios y a veces insolubles problemas para la adquisición de lana. b) La estrecha vinculación entre la asidua práctica artesanal en los pueblos, y el asentamiento de la población, y, por el contrario, el abandono de aquella, trae consigo el despoblamiento de las aldeas. c) La relación entre la práctica intensiva de la artesanía y el turismo regional. En efecto, una variada y hermosa y bien confeccionada artesanía, constituye un atractivo más, además del paisajístico, para extender los circuitos turísticos hasta pueblos más alejados. d) La íntima relación entre la práctica de la artesanía en el seno de la familia completa y sus hijos, los que hoy son enviados para su educación lejos de sus pueblos de origen, a las hoy llamadas “escuelas de concentración fronteriza” (Toconao, Caspana). Si bien hay innegables ventajas para el Estado, desde el punto de vista económico, en el establecimiento de este tipo de escuelas por el hecho de agrupar a muchos alumnos de distintos pueblos, se provoca daños irreparables no solo a la cohesión familiar y a la adaptación ulterior del niño a su lugar de origen, sino también a su inserción actual y futura en el sistema económico (agrícola, ganadero y artesanal) por la apreciable ayuda que éste presta en numerosas actividades relacionadas con el rubro, en épocas cruciales, en las que se encuentra ausente. e) La relación entre la práctica intensiva de la ganadería y agricultura y la conservación de los derechos de agua de las comunidades. En efecto, en la medida en que se deja de utilizar las vegas y bofedales con el ganado de las comunidades se da pábulo a la concesión de mercedes de aguas definitivas a empresas mineras extractivas (caso de las vegas de Turi y otras). De este modo, la comunidad pierde sus derechos de agua de forma irreversible, al no poder probar su uso actual. Todo lo dicho hace sugerir la relación íntima que existe entre la práctica de la agricultura, la ganadería y la artesanía tradicional. Esta tríada económica está de tal suerte interconectada que


-170-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOAfallando una, las otras se debilitan. El ganado ofrece el abono para los campos y terrazas de cultivo, pero igualmente, la lana y el cuero para la artesanía. Estas tres actividades económicas, por otra parte, son las únicas que presentan las siguientes características que aseguran la supervivencia:a) Representan una muy antigua adaptación de las especies, tanto animales como vegetales, al ecosistema o ecosistemas de alturas. b) Afianzan y aseguran el poblamiento de zonas de difícil acceso y asentamiento en áreas fronterizas que no conviene dejar desiertas. c) Son realizadas por grupos humanos provistos de una cultura desarrollada, probada y considerada por los expertos como eficiente en la utilización de todos los recursos disponibles. d) Son realizadas por poblaciones humanas genéticamente adaptadas a la vida en altura, esto es, mucho más eficientes, biológicamente hablando, que otras poblaciones que nacieron en zonas bajas. e) Son las únicas actividades económicas que sobrevivirán con certeza a todos los avatares de la actual prospección y explotación minera, las que, por una larga y dolorosa experiencia chilena, no solo son de corta vida, sino que, por otra parte, nunca han logrado formar nuevas formas de cultura, realmente adaptada a la vida en el desierto.El Proyecto y sus proyeccionesGeneralidadesLos pueblos situados en torno al Salar de Atacama, de origen cultural atacameño, vienen sufriendo, desde hace siglos, una intensa aculturación (cambio cultural) que ha traído como consecuencia el lento pero inexorable abandono de rasgos importantes de su cultura tradicional. En efecto, se ha perdido su lengua (kunza), la religión indígena ancestral y algunos elementos y tecnologías propias de su antigua economía agrícola-ganadera. Persisten, sin embargo, aún no pocos rasgos de origen indígena, que se manifiestan en sus festividades tradicionales (religiosas o agrícolas), su forma de educación y alimentación, su arte popular o artesanía, sus mitos y leyendas, su música, sus cantares e instrumentos musicales. La pérdida total de tales rasgos traería consigo la desaparición de la identidad cultural propia de cada pueblo o comunidad, disolviéndose, fatalmente sus habitantes en un “campesinado” más o menos amorfo, o en las ciudades a donde han migrado, en una masa obrera urbana marginal, sin raíces, presa fácil de ideologías sociales de variado signo.A la vez, es notorio en casi todos estos pueblos el bajísimo nivel de vida que les obliga a salir a buscar mejores oportunidades de trabajo fuera de sus pueblos de origen.A estos hechos, constatados por diferentes investigadores sociales, hay que agregar el muy penoso de la explotación de que son objeto algunos pueblos más alejados de las rutas de turismo pero ricos en artesanía tradicional por parte de comerciantes inescrupulosos de Toconao y otros lugares. Estos últimos, generalmente dueños de tiendas y negocios, cambian los productos artesanales más preciados de los diferentes pueblos (caso de Cámar, Socaire, Talabre, Peine, Río Grande) por alimentos (té, azúcar, fideos, conservas, velas, fósforos, etc.). Venden caro estos productos que ellos adquieren al por mayor en Calama, y compran barato in situ lo mejor de la


ETNOGRAFÍA-171-producción agrícola, ganadera o artesanal de los pueblos. Hemos visto sus camionetas realizando en forma periódica este trueque desigual e injusto, mientras el camión de la ECA (Empresa de Comercio Agrícola), que ofrece productos más baratos, apenas surte a aquellos pocos que pueden disponer de dinero en efectivo.Nuestra áreaConsideramos, sobre la base de las consideraciones anteriores, que es imperioso:a) Estudiar las actuales manifestaciones artesanales vigentes en el área (clases, formas, diseños) como base para futuros estudios concretos de formas de comercialización y distribución. b) Incentivar a los pobladores de las aldeas a conocer, estudiar, difundir y redescubrir (si ya se han perdido) aquellos elementos de su arte tradicional, tan apreciado hoy en día en el comercio nacional o internacional.c) Contribuir, mediante el presente estudio, a asentar a las poblaciones (máxime a las generaciones jóvenes) mediante la revalorización y puesta en vigor de sus rasgos culturales y formas de economía tradicionales.Posibilidades de recuperación de la artesanía tradicionalEntre los rasgos de la cultura de estos pueblos que más se prestan, a nuestro juicio, a una pronta recuperación y a formas de aplicación rentable que sirva de apoyo a su economía básica agropastoril, se encuentra la artesanía tradicional. Exige ésta, en efecto, una inversión barata, cuenta con una infraestructura ya existente (personal, técnicas, instrumental, talleres, materias primas) y permite una rápida comercialización a través de canales que la iglesia católica (Obispado de Calama) y/o las Municipalidades están actualmente desarrollando.En base a nuestra experiencia de un trato frecuente con artesanos del interior, estimamos que tal revitalización es posible ya que obedece a un deseo íntimo de las mismas poblaciones que empiezan a vislumbrar el valor contenido en su pasado histórico y cultural. Esta auto-valoración nos parece hoy en día fundamental si se quiere que los habitantes de los pueblos localizados alrededor del Salar de Atacama no abandonen su hábitat geográfico y reemprendan por propia iniciativa actividades que signifiquen una utilización inteligente de recursos ambientales generalmente desdeñados o sub-utilizados.Una manera concreta de llegar a incentivar esta autovaloración o redescubrimiento de sus valores como pueblo y como cultura, creemos se encuentra en el estudio profundo de su quehacer artesanal como expresión de un modo de vida, el que permitirá, en un futuro próximo, fomentar lo mejor de su producción artesanal de carácter tradicional.Este arte popular, o plástica folklórica tradicional, presenta en nuestra área de estudio las siguientes modalidades:a) Textilería en lana de llama, alpaca u oveja. b) Lapidaria, en piedra riolítica volcánica (liparita).


-172-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOAc) Cestería en caña (Phragmites communis).d) Talla en madera (algarrobo y madera de cactus Helianthocereus atacamensis).e) Confección de instrumentos musicales (caña y maderas).f) Cerámica. Pocas de estas artesanías presentan hoy un desarrollo pujante. La mayor parte se encuentra estancada, en declinación o en franca desaparición. Todas las modalidades señaladas entregan una variada gama de objetos artesanales, que, sin el menor cuidado de su “calidad artesanal” (perfección del acabado, fidelidad a los modelos, formas y diseños tradicionales) suelen presentarse como “artesanía típica del Norte Grande”.Nuestro estudio pretende contribuir, además, a crear una forma de control natural de la calidad artesanal por parte de los propios artesanos, tarea que hace hoy tanta falta. Estimamos, finalmente, que el estudio de la artesanía tradicional tal como aquí se ha planteado, puede constituir una llave maestra para crear (o recrear) la cohesión de la estructura sociocultural de los pueblos atacameños, única forma real de lograr la supervivencia de estos grupos humanos como pueblos y comunidades.Metodología de trabajoSe ha constituido un equipo de siete investigadores que abordarán el estudio desde diversos ángulos: geográfico-ecológico, antropológico, educacional, socio-económico y estético. La idea es llegar a conocer la situación actual de todas las artesanías tradicionales (para la venta o para el uso casero), en lo que se refiere a número y calidad de artesanos y artesanías, tipos y formas, dedicación, incidencia en la economía familiar y local, relación entre artesanía y educación, procesos productivos, surgimiento o extinción de grupos organizados de artesanos, formas de comercialización actual, etc.Se ha elaborado encuestas específicas para cada enfoque; se hará grabaciones en terreno a los artesanos calificados para entender los procesos de fabricación y otros. En el curso del Proyecto, se pretende grabar in extenso en video el proceso de confección de algunas de las artesanías más características.El equipo del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad de Antofagasta ha tomado este estudio como parte de un largo proceso de análisis de las comunidades de origen indígena. El punto focal de análisis es el enfoque antropológico-cultural, en el que la artesanía, aunque sea una bella manifestación de plástica folklórica, es vista no solo como un elemento “decorativo” más, en una sociedad dada, sino como un “elemento integrador” de la misma, capaz de mantener la vigencia de las estructuras comunitarias.Hipótesis de trabajoEl estudio de la artesanía tradicional constituye una de las llaves maestras (no la única, por cierto) para crear o recrear la cohesión de la estructura socio-cultural de la comunidad o pueblo andino por las siguientes razones:


ETNOGRAFÍA-173-a) La artesanía tradicional pervade todas las distintas áreas de la estructura socio-cultural (familia, economía, organización social, comercio, contactos de variada índole entre individuos, arte, religión, cosmovisión).b) La economía agrícola-pastoril de estas comunidades se ha basado históricamente en una práctica intensiva del trabajo artesanal como forma de ocupación de toda la familia. Fomentar, por tanto, la artesanía, significa robustecer tanto la economía como la vida familiar y su arraigo al terruño. Plan de trabajoEn el primer año del Proyecto, se estudiará la artesanía tradicional en los pueblos de Talabre, Peine, Camar, Socaire, sujetos algunos de ellos, a un inminente cambio cultural. El Proyecto se plantea a cinco años y abarcará todos los pueblos en torno al Salar de Atacama para continuar luego con los pueblos del área de El Loa (comuna de Calama) y terminar con las comunidades altiplánicas de la comuna de Ollagüe. Se trata de obtener una amplia visión de la problemática artesanal, en todas las comunidades de origen indígena en la II Región. ReferenciasGundermann, H. 1986. Un ensayo de crítica a los programas educacionales aplicados a los aymara. Revista de Tecnología Educativa 9(3): 161-181.Krusell, H. 1976. Artesanos y artesanías de los pueblos precordilleranos de la zona circundante al Salar de Atacama. Estudios Atacameños 4: 131-144.Larrain, H. 1986. Estudio de las artesanías tradicionales (o Arte Popular) en pueblos en torno al Salar de Atacama. Proyecto aprobado por FONDECYT, Nº 1270. Manuscrito.Tolosa, B. 1986. Artesanía Popular. Antofagasta.Valenzuela, B. 1986. Epítome etnográfico de la Cuenca del Río Salado, Provincia de Antofagasta, Chile. Boletín de Prehistoria de Chile 2/3: 75-99.


ETNOGRAFÍA-175-Problemas en torno a los recursos hídricos en la vega de Turi 1, 2Carlos Aldunate Director del Museo Chileno de Arte Precolombino, Santiago, Chile.El problemaLa prensa ha comunicado que la Dirección de Aguas concedió a CODELCO las respectivas autorizaciones para explorar “los recursos hidrológicos de la vega de Turi, a fin de permitir el aumento de la capacidad de tratamiento de cobre y permitir la futura explotación de los yacimientos de este mineral” (El Mercurio de Santiago, 30 de marzo de 1985).La vega de Turi está ubicada en el sector de Quebradas Intermedias (sobre 3.000 msnm) de la región del Loa Superior, subregión del río Salado en la precordillera de Antofagasta. Las condiciones propias de esta ecozona (altura, precipitaciones estivales), permiten la existencia de una formación vegetal continua, compuesta por arbustos leñosos de baja altura (tolar) y grandes cactáceas (Helianthocereus atacamensis), a la que se asocia una cubierta herbácea importante con ocasión de las lluvias de verano. Los cursos de agua permanentes o ríos nacen en las quebradas altas y la alta puna (sobre los 3.500 msnm), provenientes de los glaciares o cubiertas de nieve depositados en los cerros y volcanes del área, como asimismo de fuentes naturales de tipo termal. En estos ambientes altos, en lugares de poca pendiente, existen vegas de altura con pastos duros (Oxyclo andina), que favorecen la ganadería.Antecedentes históricos sobre el uso del agua en el áreaEstudios realizados por la Universidad de Chile (Departamento de Arqueología y Antropología), dirigidos por la profesora Victoria Castro, han demostrado la existencia de una intensa ocupación prehispánica a partir del año 900 d.C. en el sector de las quebradas intermedias y altas. Una de las características de esta ocupación es la intensa actividad agrícola, manifestada en extensos lugares aterrazados que se encuentran en Toconce, Paniri y Tupaín. Es tal la envergadura de estos sitios de cultivo, que los especialistas piensan que no solo se usaron para abastecer a la población local. Se cree que este sector era ocupado por una población destinada a hacer producir estos privilegiados lugares, a fin de abastecer la población más numerosa que ocupaba el vecino altiplano (sector Lípez, actual Bolivia), que se caracteriza por ser pobre en recursos. También hay evidencias de una intensa actividad ganadera en este sector.Actualmente, viven en las quebradas altas e intermedias de la provincia de El Loa, alrededor de 800 personas en forma estable, principalmente en los pueblos de Caspana, Toconce, Cupo, Paniri, Ayquina y estancias de Turi. Gran parte de la población de estos pueblos ha emigrado a Calama y Chuquicamata, pero conservan vínculos con sus lugares de origen a los que vuelven en momentos de crisis económicas, visitan en épocas de siembras y cosechas y en las festividades de los santos patronos de los pueblos o carnaval. Gran parte de estos emigrantes no solo dependen de los recursos que generan en su actual domicilio, sino también de los que tienen en sus lugares de origen, por concepto de agricultura o ganadería. Tienen acceso a estos bienes a través de parientes o aportando su trabajo personal.1 Este trabajo es parte de los resultados del proyecto D.I.B. Universidad de Chile S2325-8614.2 Este texto fue revisado y corregido por el autor en 2024.


-176-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOAEn consecuencia, se estima que alrededor de 1.800 personas dependen de las quebradas intermedias y altas. Salvo excepciones, estos pobladores de raigambre indígena: atacameña y altiplánica, no han recibido títulos de dominio sobre las tierras y aguas que ocupan desde tiempos inmemoriales. Técnicamente, pues, su posición legal es de ocupantes de tierras fiscales.Ya a fines del siglo pasado, se comenzaron a extraer aguas de las quebradas altas para abastecer el Ferrocarril de Antofagasta-La Paz. Con este fin y para explotaciones azufreras, se secaron vegas tan importantes como Ojos de San Pedro y otras en los sectores altos. El importante mineral de Chuquicamata canalizó una parte importante de las aguas del río Toconce en 1915. Con posterioridad, las ciudades de Antofagasta y Calama en su vertiginoso aumento demográfico recurrieron también a las aguas de los ríos Toconce y Línzor, así como a las que abastecían las vegas de Siloli. Desde esta época en adelante, las crecientes necesidades de estos enclaves del desierto y muchas industrias extractivas han estado captando con mayor intensidad las aguas de estos sectores, al punto que ya se han secado no solo las vegas de Ojos de San Pedro, sino también las de Inacaliri, Colana y Siloli; la explotación de azufre envenenó las aguas de la vega de Cabana, con resultado de muerte de más de mil cabezas de camélidos, se extrajo toda el agua del río Linzor y el 80% del caudal del río Toconce.La Vega de TuriLa vega de Turi es una extensión de aproximadamente 1.500 hectáreas que se encuentra regada principalmente por una vertiente natural ubicada en su extremo noreste. Las aducciones de agua que se han hecho en las nacientes de los ríos y vegas ubicadas a más altura ya han producido una considerable disminución de la napa freática, con lo cual la vega se ha reducido a su actual extensión, alimentada sólo por las aguas surgentes. Por ser una vega ubicada a sólo 3.000 msnm, su composición vegetal es bastante monótona (tres o cuatro especies de pastos), aunque continua. En algunas épocas se pueden encontrar allí flamencos, guallatas y avestruces, aunque la fauna permanente de la vega está compuesta por pájaros menores, roedores y zorros. Este espacio es utilizado principalmente por los pastores de Ayquina y Toconce y constituye el único recurso de forraje permanente para su ganado. A las orillas de la vega hay alrededor de cuarenta construcciones de estancias (casas, cercos, establos y corrales) que ocupan algunos en forma permanente todo el año, y otros de manera estacional. La vega alimenta a más de 2.000 cabezas de ganado (llamas, ovejas, cabras, caballos).Esta vega fue ampliada por las comunidades locales, a través de la construcción de canales. De esta forma, se ha aumentado su extensión más allá de los límites tolerados por las variaciones experimentadas en épocas de sequía. Este manejo artificial del regadío de la vega es normal entre los pueblos ganaderos andinos. En el costado oriental de esta vega hay un espacio de más de 10 hectáreas destinado a canchones de cultivo, que los lugareños denominan “potreros”. Allí se obtienen buenos rendimientos de trigo, alfalfa y algunas hortalizas, como habas, zanahorias y papas. Estos potreros se riegan con la misma agua de la fuente de Turi. Uso y dominio de la vegaLos usuarios de la vega son 48 familias, la mayoría de las cuales tienen construidas allí sus “estancias”. Este es el típico patrón de asentamiento asociado a las actividades ganaderas de la región. Consiste en una o dos casas con varios corrales y otros espacios que forman un conjunto arquitectónico muy regular. Estos están dispersos en dos o tres sectores de la vega. El conjunto más aglutinado se encuentra cerca de la fuente termal ubicada al noreste de esta formación


ETNOGRAFÍA-177-vegetacional. Los materiales de construcción utilizados, en general, son piedras volcánicas que existen en el lugar y bloques de turba seca extraídos de la misma vega y trabajados a modo de adobes. Este último sistema, si bien es muy funcional, especialmente por el gran poder aislante del material, exige una mantención constante de las paredes que son erosionadas por los fuertes vientos de la zona.Hemos detectado alrededor de 40 conjuntos que responden a este patrón ganadero. En el caso de Turi, y tal como ya lo señalamos, se asocia a este asentamiento un espacio destinado a actividades agrícolas denominado “potrero”. En él se han construido canchones de cultivo y canales de riego, algunos de los cuales están empedrados para evitar filtraciones. El riego se hace por inundación de los espacios, en los que se cultiva principalmente alfalfa y trigo, fuera de hortalizas para el consumo familiar. La alfalfa se cosecha en tres cortes anuales y se destina al consumo del ganado en épocas de escasez de pasto. Este vegetal se consume principalmente seco para lo cual se enfarda o ensila. En ocasiones excepcionales se da al ganado pasto fresco e incluso se le lleva a pastar al potrero. El trigo es cosechado, trillado en pequeñas estructuras circulares con piso y muros de piedra y posteriormente es procesado en molinos que existen cerca del canal matriz de la vega, aprovechando la fuerza hidráulica de los canales. Uno solo de estos molinos se encuentra actualmente en uso. Excepcionalmente para la zona, la vega de Turi es de dominio privado. El 13 de diciembre de 1907, el presidente de la comunidad de Ayquina, don Sacramento Paniri, acompañado de un grupo de vecinos, concurrieron a Antofagasta a registrar su dominio sobre este bien raíz. Ayquina es un pueblo ubicado en el cañón del río Salado, a 3 km al sur de la vega de Turi. De acuerdo a la minuta presentada al Conservador de Bienes Raíces de Antofagasta, 34 jefes de familia de la localidad, algunos de ellos vecinos también de Toconce, inscribieron a su nombre “un retazo de terreno denominado La Vega de Ayquina, ubicado en la subdelegación de Calama, de este Departamento, que mide 11.800 m de largo por 6.440 m de ancho y cuyos deslindes son: al sur, el río Ayquina (Salado); al norte, el Nevado de Panire; al oriente, Turi con sus baños, casas y Gentilar de Turi; y al poniente, el Ynga, y el puente natural de Chiu-Chiu”. Cuando se creó el departamento de Calama, esta inscripción fue reinscrita en el Conservador de Bienes Raíces de esta localidad, a fojas 217, Nº240 del Registro de Propiedades correspondiente al año 1972.No sabemos aún qué fue lo que motivó a toda la comunidad de Ayquina a efectuar esta inscripción en aquella época, pues el caso es inédito en la precordillera de Antofagasta donde, a excepción de San Pedro de Atacama, las tierras carecen de dueño formal, siendo su dueño legal el Fisco, de acuerdo a la legislación vigente. Probablemente este hecho notable se debe a la presión que la región sufrió a comienzos de siglo por la aparición de la gran minería del cobre, que fue seguramente percibida por los lugareños como una amenaza al uso de la tierra y sus recursos que detentaban desde tiempos inmemoriales. Es de destacar, asimismo, que la inscripción se hizo a nombre de toda la comunidad, sin reclamar títulos individuales, lo que corresponde al patrón tradicional de dominio común de las tierras de pastoreo, aún vigente en esta región.A la muerte de todos los dueños, estas tierras pertenecen a sus herederos, quienes las han heredado por estirpes. No se han regularizado estas transmisiones de dominio. Sin embargo, manteniéndose vigente la inscripción original, la heredan sus descendientes. Éstos han mantenido de forma ininterrumpida el uso y goce de estos terrenos hasta hoy, destinándolos a las mencionadas actividades agropecuarias. Han mantenido, asimismo el sistema de deslindes, de acuerdo al patrón andino tradicional, con mojones de piedras o apachetas. También, cancelaban contribuciones de bienes raíces sobre esta propiedad, la que figuraba a su nombre bajo el rol 561-17 de la Tesorería de Calama, situación que terminó después de 1965, cuando se declaró a la propiedad exenta de pago por su bajo avalúo.


-178-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOACon respecto a las aguas de las vertientes que riegan la vega, como estas están ubicadas dentro de los límites de la propiedad, éstas no son de propiedad fiscal, sino de propiedad exclusiva de los herederos de los comuneros que figuran en el título mencionado en el párrafo anterior. Las disposiciones del Código Civil (art. 595) y Código de Aguas (art. 20), son claras a este respecto al manifestar que las aguas que nacen, corren y mueren dentro de una misma heredad, son de propiedad de los dueños de la misma. Esta característica está presente en el caso de las vegas de Turi.No procede, pues, que ninguna institución, sea esta pública o privada, interfiera en el libre dominio, uso y goce de estas tierras y aguas, que son de propiedad particular. Tampoco es necesario que los actuales usuarios, si son descendientes de los comuneros mencionados en el título de propiedad soliciten títulos de dominio sobre las tierras y aguas que les pertenecen.EpílogoCon posterioridad a la publicación de este artículo, La Dirección General de Aguas del Ministerio de Obras Públicas solicitó los derechos de explotación de las aguas de Turi para hacer obras de su canalización y destinar el recurso a los enclaves mineros. Como ya estábamos advertidos que esto sucedería, a requerimiento de los comuneros de Ayquina, solicitamos a un abogado que interpusiera un recurso de protección respecto a la propiedad de las aguas de Turi, lo que fue acogido por el Segundo Juzgado de Letras de Calama, con fecha 19 de mayo de 1987. En la sentencia se declaró improcedente la solicitud de la Dirección de Aguas, declarando que la vega de Turi y sus aguas pertenecen a un solo propietario, la Comunidad de Turi o vegas de Ayquina (Aldunate 1997).ReferenciasAldunate, C. 1997. El abuelo Sacramento Panire: relato de la defensa de las aguas de Turi. En El altiplano: ciencia y conciencia en los Andes, editado por R. Charrier, pp. 287-292. Universidad de Chile, Santiago.


ETNOGRAFÍA-179-Danza ritual de los cuartosEmilio MendozaFolkloristaPresentaciónEl ciclo anual de la vida en las desoladas latitudes de la precordillera implica sagradamente el ritual de agradecimiento a la “Pacha Mama”, a la que se le ofrenda lo mejor de las cosechas y del ganado, para que en días mejores acompañen a pastores y cultivadores de la tierra.El ruego a las deidades y a los Santos Patronos se eleva solemne en los caseríos de Río Grande, estableciendo una comunicación directa con quienes vigilan desde lo insondable, la vida de los pueblos loínos.Extraña mezcla de religión y ritual pagano que cobra vida en este escenario, con un grupo que tiene la virtud de constituirse en portador auténtico de una realidad que ellos viven y protagonizan, donde el silencio tiene sus comarcas.Noble rito que nosotros acogemos con respeto. Sabiduría humana que traspasa edades, perdurando a través de los tiempos. Ceremonial que brota desde el vientre de la tierra para estremecernos y asombrarnos.El conjunto de proyección folklórica Kamac Mayu, nos muestra con orgullo y alegría el trabajo de una comunidad que ha sabido mantener perenne el legado de sus antepasados. La Danza Ritual de los Cuartas, celebrada el 26 de julio en homenaje a Santa Ana, patrona de los artífices.Tenemos la convicción de haber escogido un admirable sumario de noticias y documentos orales. En efecto, todas las particularidades de las creencias tradicionales, ritos, usos y costumbres analizados a la luz de los últimos descubrimientos de la ciencia, en un vasto programa de estudios y cuyas líneas están fijadas y trazadas por la ley suprema de la sabiduría. Es la historia misma del espíritu, del corazón y, porque no decirlo, del alma de la humanidad, que, como nosotros hoy, quisiéramos bosquejar a grandes rasgos.Que la historia del hombre y las cosas nos proponen ver, el descubrimiento y estudio de los documentos humanos, la confirmación directa de las creencias tradicionales y, en general, de dioses y deidades, de una creencia firme, de los sentimientos íntimos, que surgieron antaño en el seno mismo del politeísmo más complejo como en nuestros días.Hoy vemos la presencia de los pueblos loínos, cuyos fragmentos humanos se descubren en los repliegues de la cordillera, adentro, sobre los 3.000 a los 4.000 msnm, de las viviendas de piedras volcánicas con barro y paja brava “ichu”, de aquellos monumentos históricos... mudos testimonios de nuestra historia loína, que hoy por hoy siguen perennes, azotados por el inclemente viento cordillerano, de entre riscos y despeñaderos, los caminos vernaculares, construidos sin el auxilio de la técnica moderna, en la comunicación de venas y arterias tendidas entre ayllus, villorios, oasis y comunidades rurales, en torno de una naturaleza tan variada y compleja.Por suerte, tenemos una gama de tradiciones milenarias dentro de una gran comunidad “primitiva”, de acuerdo a esta tradición podemos sumar a la tierra el esfuerzo de miles y miles de


-180-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOAhombres en el tiempo, el trabajo, para pedir de aquella todo el rendimiento que pueda darnos sus frutos, para ofrendarlos en las ceremonias rituales.Larga tarea en rescate, de todas las tradiciones artísticas y de los valores del folklore loíno como patrimonio nacional.Rito ceremonial de las cerasCon el anuncio de tres vuelos de campanas al viento, más o menos como a las 4 de la tarde, todos los pobladores se dirigen a la casa comunal “la ramada”. Los alfereces proceden a realizar el gran rito ceremonial de las ceras. Los músicos “Sikuris” hacen su entrada y después guardan silencio por algunos minutos, mientras dure el proceso.En el interior de la sala (ramada) son colocadas una hilera de mesas cubiertas con manteles blancos. Al lado derecho del señor fabriquero y demás autoridades, son puestas las velas, y continuando por el lado izquierdo son colocados las medias reses “los cuartos”. Los alfereces y familiares son los primeros en colocar las velas y los medios de corderos y “chivatitos” más conocidos como los cuartos y en la parte central de la mesa se pondrán “la huncuña” con hojas de coca acompañadas de las “tincas-voluntades”. Rápidamente los vecinos van entregando los cuartos, las tincas y las velas (las reses para cuartos consisten en: corderos, cabritos, cabras, llamas y hasta terneros en algunos años) a los alfereces y ellos a su vez van distribuyendo sobre la mesa. Los paquetes de velas son abiertos en su mismo empaque y son puestos en la mesa; las medias reses también son puestas abiertas o estiradas y atravesadas en la mesa, de igual forma las cantidades de velas. Del mismo modo también se van colocando a un costado de la mesa las jarras y botellas con las tincas de acuerdo como se vayan recepcionando.El señor fabriquero, como autoridad de la iglesia, seguido por la directiva de la Junta de Vecinos y personas mayores de edad, quienes todos ya se encuentran ubicados junto a la mesa ceremonial.Los señores alfereces se quedan de pie al centro de la sala, al lado de la mesa central recepcionando las últimas tincas. Una vez que estén presentes la mayoría de los pobladores, el alférez autoriza y da comienzo a la ceremonia costumbrista, primeramente, los alféreces sirven la “tinca-Airampu” (este es un trago especial no alcohólico compuesto de agua y tinte de semillas de airampu). Cada uno de los vecinos pasa a la mesa con los vasos o jarritos en sus manos y van esparciendo gotas sobre las velas y sobre los cuartos, conjuntamente con hojas de coca sacadas de la huncuña y de las chuspas. Una por una, las personas mayores y jóvenes van pasando a la mesa, unos en voz alta hacen peticiones y deseos, otros lo hacen en silencio, y también pasan los músicos.Los alféreces, marido y esposa, son los personajes principales que están al tanto de todo y, en cumplimiento a las costumbres tradicionales, hacen entrega de las tincas a todas aquellas personas que cumplen altos cargos en la comunidad. De las tincas: de vino tinto para el señor fabriquero, de chicha de maíz para el “encargado” de chicha de algarrobo “aloja”, para el presidente de la Junta de Vecinos y de las tincas adicionales se dan a las personas más ancianas del pueblo. Cuando los alféreces entregan las tincas, dan a conocer el nombre del donante. Cuando los pobladores comunitarios ya están a cargo de las tincas, ellos harán las “veces” y brindarán primero, dando el ejemplo en voz alta darán a conocer el nombre del donante y a la salud de toda la concurrencia y por las costumbres tradicionales que se están realizando y en el nombre del Santo Patrón, todos brindan, grandes y chicos, pobladores y visitas, todos tendrán que repetir lo mismo. Lo mismo ocurre con el “chuspaneo” y el intercambio de chuspas para el “aculliqueo” de persona a persona, pero como es natural, lo primero será echar hojas de coca a velas y cuartos. El acto del rito


ETNOGRAFÍA-181-ceremonial se realiza en compás de una gran armonía, conversando, recordando paralelamente a los brindis y a las tronadas de camaretas, junto al ritmo de sikuris y sones de campanas. Una vez terminado con la distribución de las tincas, los alféreces ordenan y se movilizan para el desfile en la procesión y llevar “las ceras” a la iglesia y entregar a los Santos Patronos, de inmediato se van entregando las medias reses “los cuartos” a las parejas que se van formando en el patio de “la ramada”, seguidamente son ubicados el conjunto de Sikuris y a ellos también se les entregan reses y velas, pero como ellos son instrumentistas portarán las velas y los cuartos lo llevarán en sus hombros, seguidamente vendrán los porta estandartes y pobladores en general, cada uno de ellos portando una vela, los músicos al compás del bombo ya comienzan a interpretar bonitas melodías, danzas de trote y las parejas de bailarines con los cuartos se van ubicando para dar comienzo al desfile. Cuando ya esté todo listo, los alféreces ordenan la partida con rumbo por las calles (lado derecho) del pueblo hacia la iglesia. Todo movimiento se inicia siempre por la derecha al compás y ritmo de los sikus y bombo, a los repiques de campanas y a la explosión de las camaretas, los danzarines con los cuartos siguen adelante danzando, seguidos por los músicos y todos los habitantes del pueblo. Pronto hacen la llegada a la plaza y pasan a la iglesia y los músicos cambian de ritmo por oraciones de música sacra.Conforme todos los habitantes van llegando a los pies de los Santos Patronos, el fabriquero y demás personas encargadas de la iglesia hacen la recepción de velas y cuartos, de los estandartes y donaciones. Las velas se irán guardando en cajones para consumo de los días de fiesta. Los cuartos se van colocando en las andas de los Santos Patronos y mesas provistas para esta ocasión de acuerdo a la demanda de las donaciones de reses, los músicos ya entonan melodías musicales de retirada y salen de la iglesia a la plaza, seguidos por los pobladores y con esto se da por terminado el rito ceremonial de las ceras. La festividad de San Santiago que se celebra el 25 de julio y Santa Ana para el día 26 se da comienzo en el día de la Alba del Patrono San Santiago, el día 24 con el ceremonial de las “ceras”.Danza ritual de los cuartosGran Danza Tradicional, celebrada el día 26 de julio en homenaje a la virgen Santa Ana. Es una danza ceremonial festiva religiosa, que se realiza en la plaza del pueblo de Santiago de Río Grande, con mayor fervor en las décadas del 40 al 60. Su desarrollo, se realiza en el siguiente orden:a) Alistamiento de los pobladores y visitas.b) Preparación y disposición de materiales.c) Los conjuntos de Sikuris y programaciones musicales.d) Ritos ceremoniales en el Calvario de la plaza.e) Coreografía de la Danza Ritual de los Cuartos en los Santuarios.f) Epílogo final y agradecimientos.


-182-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOAAlistamiento de los pobladores y visitasPoco después de haber terminado la asamblea, donde se habían nombrado cuatro importantes cargos para el desarrollo anual de trabajos y festividades tradicionales del pueblo. Después de esta reunión, una de las más importantes y que corresponde a la tercera del año, los pobladores y visitantes (forasteros, novenantes, promesantes), se preparan para asistir en las programaciones de la tarde, los Sikuris, músicos tradicionales del pueblo, desde la plaza se dirigen a visitar todas las casas del pueblo en un recorrido programado, pero siempre quedando a la expectativa del comienzo del desarrollo de las festividades de la tarde. El día 26 de Julio, es un día muy especial, habiéndose cumplido con las primeras programaciones de la tarde: La Danza Ritual de los Cuartos, la gran feria y el Ventillo, éste corresponde a la parte final del programa, que estaría terminando aproximadamente a la media noche o en horas de la madrugada del día 27, por tanto, cada uno de los pobladores, se prepara física y anímicamente, para estar en las mejores condiciones para el aguante del desarrollo de todas las festividades tradicionales. En algunos años pasados, hubo alféreces de la virgencita Santa Ana, patrona de los Artesanos y de oficios múltiples, desde luego que había “boda”, donde toda la población asistía al gran almuerzo, pero cuando no hay alféreces promesados, cada cual se va a almorzar a su casa y estar puntualmente preparado a la hora indicada para su participación en las festividades. Preparación y disposición de materialesLos pobladores encargados para el desarrollo de esta festividad folclórica, cuyas tradiciones del pueblo se realizan mancomunadas, todos paralelamente se movilizan, se preparan ordenadamente, con mucha disciplina e informar específicamente, quienes son dichos personajes: el “encargado del pueblo”, el presidente de la Junta de Vecinos, ancianos consejeros y quienes asesorados por los mayores, conocedores de las costumbres tradicionales, todos se dirigen a la iglesia y hacen un recuento de las reses-cuartos, y demás materiales, preparan, ornamentan el calvario de la plaza, por acuerdo del consejo, ellos nombran a cuatro personas conocedoras de las costumbres y dinámicas para el desarrollo mismo del programa, de las cuatro personas nombradas, ellos son dos damas y dos varones que ocuparán los cargos de “sargentos” (guías), estos cargos son relativamente nuevos y que se está usando en las últimas décadas. Antiguamente no había estos cargos o personajes, porque los pobladores en general todos sabían el desarrollo de las danzas de los cuartos y ceremonias rituales. Quizás fue necesario el nombramiento de guías, por la mucha asistencia de visitas, quienes por ser novatas no sabían realizar las danzas rituales, y la otra razón que es muy justificada de acuerdo a las versiones y observaciones hechas en muchas festividades, es que cada año asiste mucha gente que participa como visitas, pero no cumplen con los reglamentos tradicionales, es decir, que solamente primaba el interés de adquirir las reses-cuartos de carne y a media danza huir (arrancarse) fuera de la plaza, no volviendo a concluir con la danza en pleno desarrollo, que aparentemente ocurría como una especie de burla hacia los pobladores de Río Grande, y por este solo hecho los comuneros-habitantes acordaron y nombraron a los sargentos, quienes realizarían un papel muy importante como guías o maestros, quienes llevarían un lazo o varillas de ramas vegetales con el que castigarían a los bailarines que se porten mal o no respeten las reglas del juego.Los sargentos, con el mando absoluto en hacer cumplir todo el desarrollo tradicional de las danzas rituales y sus coreografías, los guías para imponer orden y respeto en las filas y rondas de todos los participantes, cada uno de ellos portadores de lazos y ramas ya cada momento llaman


ETNOGRAFÍA-183-la atención y castigan a las personas que no hagan uso debido de las reglamentaciones, como, por ejemplo, portándose mal o simplemente por imprudentes.También se nombrará a una persona que estará a cargo de tocar las campanas, en los momentos más importantes del desarrollo de cada ceremonial, durante los días de fiesta. También hay otras comisiones que estarán al servicio y distribución de las bebidas: Aloja, chicha de algarrobo, chicha de maíz, vino y gaseosas, todos estos detalles y otros estarán considerados, porque el desarrollo del proceso es bastante extenso y agotador y de inmediato se anuncia la primera señal con el toque de una campanada. Y a la tercera llamada de repiques de campanas se dará comienzo a la festividad de la danza ritual de los cuartos.Los conjuntos de sikuris y programaciones musicalesContinuamente se siente el sonar del bombo, con un eco en toda la quebrada del pueblo, y continuaba sonando, sin duda era el director o jefe de los músicos que estaba llamando a todos sus músicos a reunirse en la casa del alférez, ya se estaba dando la segunda ceña, muchos de los músicos fueron a almorzar a sus casas y refrescarse un poco, pronto se van reuniendo, ya los directores están casi listos para partir con rumbo a la plaza, conforme van llegando los integrantes, se les va informando y recordando sobre la programación a realizarse en la plaza, se ordena formar fila y al compás de una vieja marcha, caminan en torno, por las calles del este, derecha del pueblo con rumbo a la plaza.Al ritmo de los Sikuris y al compás del bombo, y al son de campanas, hacen su entrada a la plaza, del pueblo faltando minutos para que se dé comienzo a los ritos ceremoniales de los cuartos en el calvario de la plaza del pueblo.Ritos ceremoniales en el calvario de la plazaYa las personas encargadas y asesoradas por los pobladores y esclavos, han sacado y ordenado toda la cantidad de reses cuartos y con mucho cuidado fueron puestos en el “calvario central” de la plaza, formando una mesa-altar al pie de la cruz. Las autoridades del pueblo ya se encuentran ubicadas en los asientos frente a la mesa-altar.Justo en ese momento, se da el toque a la última campanada, y con esta señal se da comienzo al gran rito ceremonial de los “Cuartos”, momentos previos al desarrollo de la danza tradicional en el día de la virgen Santa Ana. Pero vamos por partes, mientras los músicos siguen de lleno en la programación con ritmos alegres de trotes y dianas y los presentes acompañan en la gran “sukuriadas”, paralelamente a esta se realiza la ceremonia ritual, allá en el calvario-altar con la presencia de la mayoría de las tincas, el proceso del desarrollo sigue, las personas encargadas en la mesa-altar minuciosamente proceden a hacer los “wuaquis” de las respectivas tincasvoluntades presentadas por todos los comuneros habitantes, la chicha de maíz, la aloja, el vino, y otros licores como pisco, aguardiente, alcohol etc. Según la cantidad y categorías de las bebidas alcohólicas, son las cantidades de vasos de wuaquis, que se ponen sobre la mesa-altar frente a las reses cuartos.El señor fabriquero, pide permiso y autoriza a la vez diciendo algunas palabras, recordando las costumbres, a los padres y abuelos forjadores y cultores, fundadores de las costumbres tradicionales, invocando a la “Pacha Mama”, Santa Tierra y demás deidades, Santos Patronos. y procede con su mano derecha cogiendo hojas de coca de la “huncuna”, que está puesta sobre


-184-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOAla mesa-altar y echa en cada uno de los vasos de derecha a izquierda, anunciando y llamando a todos los espíritus haciéndolos partícipes de todas las voluntades de esta ceremonia tradicional:Que sea en buena hora...Que los Santos Patronos estén contentos y nos den sus bendiciones.Que las fiestas tradicionales sigan por muchos años.Que todo sea alcanzado.Que se cumpla con todas las costumbres.Que “Pacha Mama” y “Coquena” nos den sus bendiciones y protejan nuestro ganado.Que los Santos Patronos, “Pacha Mama” y “Coquena” bendigan y protejan nuestras cosechas y la crianza de ganado...De esta forma, todos los presentes pasan a echar las hojas de coca junto a los vasos-licores, para decir y pedir cumplimiento, cada uno de los pobladores hará uso de la palabra. Dando las gracias públicamente a todos los manifestantes que paralelamente se están haciendo presente con sus tincas-voluntades ante las autoridades en la mesa-altar.Una vez que todas las personas mayores y demás concurrencia, hayan cumplido con las costumbres tradicionales, es decir, que hayan concluido de echar las últimas hojas de coca a los wuaquis, las autoridades y demás personajes de inmediato proceden con la distribución y entrega de los wuaquis.Los cuatro hombres caminan portando los vasos en sus manos izquierdas y con los dedos de la mano derecha van escanciando gotas de licor conjuntamente con hojas de coca a lugares y direcciones más importantes del pueblo, pero antes de moverse de frente de la mesa-altar hicieron las “11 veces” de partida, tomados los vasos en sus manos, y con los dedos en sus diestras escancian licor y hojas de coca a las reses cuartos.Después de haber hecho el largo recorrido por las cuatro esquinas de la plaza, y después de haber cumplido con la “tirada” de los wuaquis, las personas vuelven a sus respectivas aposentadurías y desde ahí brindan el primer trago, pero antes de eso, se precede a “tincachar” (escanciar) la tinca del vaso, cada uno se servirá su tinca y tincachará sobre los cuartos de reses conjuntamente con hojas de coca, mencionando sus propios sentires en voz alta o en silencio.Es muy importante la realización y conclusión de esta ceremonia ritual, para todos los pobladores porque de una u otra forma están cumpliendo y han cumplido en gran parte los principales compromisos tradicionales para con la tierra y sus deidades. Para con los Santos Patronos de la Iglesia Católica, esclavos, fieles servidores de las costumbres tradicionales y con la esperanza de seguir viviendo por muchos años con salud y vida, que los años sean mejores, que las cosechas sean abundantes, que haya pan y vino para todos, que los años sean lluviosos, que la multiplicación y la crianza de ganado sea grande, que el trabajo sea cuantioso y que la vida de este pueblo y sus costumbres se prolongue y sigan en un futuro mejor por muchísimos años.Mientras esto sucede los músicos Sikuris siguen dándole alegría al ambiente, pero también son interrumpidos en cada momento para servirles las tincas, del mismo modo harán todas las “veces”. La ceremonia se torna bastante monótona y lenta con un sin número de diálogos, discursos, brindis, el aprovechamiento de las tincas-voluntades y chuspaneos, en una gran unión todos los habitantes presentes, tratan de una u otra manera de hacerse oír, de hacerse entender ante la multitud, con sus propias palabras, quienes agradecerán el amable gesto de cada uno de los representantes que se encuentran reunidos en la plaza del pueblo.


ETNOGRAFÍA-185-Los pobladores con mucha tranquilidad, sin estar en estado de ebriedad, con mucha serenidad y solemnidad y respeto van dando los respectivos agradecimientos de rigor, a cada uno de los presentes y poco a poco van culminando esta ceremonia ritual, para dar paso a la última parte de esta festividad. Los Sargentos, ya están prestos para iniciar la gran “jugada” de la “Danza Ritual de los Cuartos”, quienes están premunidos de sus lazos y/o ramas.Coreografía de la danza ritual de los cuartos en los santuariosLas autoridades del pueblo y algunos señores relacionados con lo más tradicional, están encargados de entregar los reses-cuartos a cada pareja de bailarines, pero afortunadamente las personas encargadas ya traen a las parejas, damas y varones, en especial personal destacado, de los más conocedores de las tradiciones y del desarrollo mismo, especialmente de la parte coreográfica. De inmediato son entregados los reses-cuartos a las parejas de bailarines y rápidamente caminan al interior de la iglesia. La pareja-guía, al postrarse a los pies de los Santos Patronos, cada pareja, ya habiendo recibido sus cuartos, se irán colocando detrás de la parejaguía y así sucesivamente hasta llegar a formar una hilera larga de doble fila de bailarines. Cada una de las parejas, conforme van llegando, se irán arrodillando frente a las imágenes y con venias pedirán permiso para proceder a la gran danza ritual de los cuartos. En el calvario ya se están entregando los últimos cuartos a las últimas parejas y personalidades.De esta forma se han repartido todas las medias reses-cuartos, tanto a los bailarines y Sikuris, por gratitud y esfuerzo a los músicos; los cuartos son puestos en sus hombros quienes deberán de interpretar y bailar mientras se desarrolla todo el proceso del ritual de los cuartos. También hay unos cuartos especiales, ya sean de reses de llamas y vacunos, por ser estos de animales grandes, desde luego que los cuartos son más pesados, y por esta razón estos cuartos son dados partidos en “Cuartos” a cada uno de los grandes personajes: a cantores de la iglesia quienes acompañados de armonio celebran las misas de los Santos Patronos, autoridades y visitas especiales etc. Dichas personas deberán de bailar solas, constantemente y junto a los demás bailarines y músicos hasta terminar la jornada.Mientras los bailarines de los cuartos se encuentran al interior de la iglesia pidiendo los permisos correspondientes, junto a las imágenes se encuentra el señor fabriquero y personeros del Centro Católico y catequesis, con cánticos sacros dan comienzo a una de las festividades más importantes del pueblo en el día de Santa Ana. Pero, en la plaza, todos están a la espera, pobladores y visitas, los músicos guardan silencio, descansando y bebiendo chicha de maíz, aloja, vino y anímicamente se preparan para actual aproximadamente unas tres horas casi continuadas, pobladores, visitas y mirones en general esperan ver un gran espectáculo durante el desarrollo de la fiesta. Los bailarines se encuentran al pie del patrón San Santiago, Santa Ana y la Virgen del Carmen, quienes reciben la bendición del sacerdote o del fabriquero para dar comienzo a la fiesta, al son de campanas y al compás del bombo y al ritmo de sikus. Ya se comienza a vivir una gran festividad inolvidable. Coreográficamente, la danza ritual de los cuartos se va desarrollando en la primera fase de la danza, podemos ver desde el santuario mesa-altar hacia la iglesia.Hay reses-cuartos, chicos y grandes, es decir, livianos y pesados, según sea el animal que se haya sacrificado para esta ofrenda tradicional, de cabritos, “chivitos” de corderos-lechones y borregones, de cabras, llamas y en algunas ocasiones vacunos. La comunidad de Santiago de Río Grande se complace de premiar a cada uno de sus pobladores, en especial a las ilustres visitas que de una u otra manera hayan contribuido o han colaborado en la buena marcha y desarrollo de la


-186-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOAcelebración de la fiesta en general. Desde el interior de la iglesia hacia el calvario de la plaza, todas las parejas deberán bailar al compás de la música, los sargentos, encargados de llevar el orden y disciplina levantan sus brazos ordenando la iniciación de la danza ritual. Los guías-danzarines levantan los brazos portando las medias reses-cuartos, formando un “arco” o “ventana” y todos automáticamente irán pasando debajo y a la vez irán levantando los cuartos de vuelta y sin dar la espalda a los Santos Patronos, para luego ir al pie del calvario mesa-altar y luego entrar a la “ventana-túnel” de cuartos, hasta completar la serie coreográfica de tres vueltas, de tres en tres por la plaza del pueblo, es decir, de tres entre el santuario de la iglesia y el calvario para después seguir con las tres vueltas entre el calvario y el primer santuario, esquina del lado derecho de la salida de la iglesia, hasta completar todas las fases de tres en tres, finalmente completando en el mismo orden por la derecha las tres vueltas consecutivas alrededor de la plaza.Mientras los bailarines se desplazan entre calvario y santuario, los sikuris van interpretando bonitas melodías y acompañan lentamente y haciendo las ruedas bailadas en cada esquinasantuario de la plaza, dando el tiempo necesario a los danzarines en pleno desarrollo de la danza ritual de los cuartos y así sucesivamente hasta completar esta segunda fase por las cuatro esquinas de la plaza. Con mucho ritmo y entusiasmo, con gran armonía y respeto, se realiza una de las festividades más importantes para los pobladores de Santiago de Río Grande. Cuando se finaliza o se llega a la parte final de esta primera vuelta por la plaza, los músicos vuelven a quedar en el lugar de partida y los bailarines, conforme van terminando con la última parte de la coreografía, las parejasguías se van colocando junto al calvario mayor de la plaza, es decir, casi en la misma posición inicial. Las campanas anuncian que ha terminado la segunda parte de la danza ceremonial, de inmediato los músicos finalizan sus tocatas y guardan sus instrumentos musicales por algunos minutos, cansados y con mucha sed, después de haber actuado más de una hora de danza. Hay un breve momento de descanso, claro que es un tiempo limitado, pero los “tajniris” (sirvientes) aprovechan esta oportunidad para servir los vasos de chicha, aloja y vino, tanto a los bailarines como a los músicos, rápidamente todos se relajan, física y anímicamente y luego se preparan y esperan para la tercera fase, aparentemente todos han terminado casi agotados, después de haber realizado una larga jornada, participando como Dios manda. Conforme se van refrescando, las parejas de bailarines quedan a la espera de la próxima vuelta.Los danzarines de los cuartos, encabezados por guías, van pasando lentamente tomados de los cuartos y de las manos, es decir, entre los manos tomados con pañuelos, para mayor seguridad y no tener lugar a escaparse. Desde luego, van caminando y van formando un círculo alrededor del calvario y músicos. Como hay una multitud de parejas de bailarines, la rueda será mucho más grande, donde los músicos podrán actuar sin problemas dentro de la rueda. En otras oportunidades, cuando los bailarines eran relativamente pocos, el círculo o ronda era estrecho y por esta razón los músicos actuaban por fuera del círculo libremente.Los músicos y bailarines ya están listos para dar comienzo a la tercera fase. Para mayor seguridad y orden del desarrollo de la “ronda”, dos mozos o sargentos se van por dentro y dos por fuera de los bailarines en ronda, los tajniris también hacen lo mismo y a cada paso van sirviendo sorbos de chicha y aloja.Con campanas, tiros de camaretas, al son y ritmo de los Sikuris y al compás del bombo, el director de los sikuris con mano en alto y girando su matraca da por iniciada nuevamente la festividad, al son y ritmo de campanas y camaretas, todos los bailarines comienzan a danzar en forma de ronda de ida y vuelta, la gran rueda humana, lentamente comienza a sufrir la avalancha del tiempo, comienzan a girar por derecha (lo contrario del reloj) al ritmo vivo, trote de los


ETNOGRAFÍA-187-sikuris y al compás del bombo y de vez en cuando tienden a devolverse, es decir, girando al revés, los sargentos ordenan o castigan simbólicamente, pero a veces se les pasa la mano, pero los bailarines por fuera mayor, las manos se sueltan o se escapan los pañuelos, se caen en remolinos por la velocidad y fuerza física, ambos extremos son batidos y algunos se caen al suelo, algunos integrantes sufren lesiones, pero las voces de los guías-sargentos, ordenan y logran unir ambos extremos, para nuevamente la ronda pueda seguir girando hasta completar las tres vueltas.El conjunto de folklore musical tradicional, también acompaña y va alrededor por los santuarios de la plaza, para concluir las tres vueltas, los bailarines siguen danzando al compás de la música. Los tajniris son damas y varones, lentamente continúan sirviendo a las personas bailarines y músicos, que de alguna manera puedan refrescarse sirviéndose un trago en plena faena de la fiesta y alegría, porque el apogeo reina en su máxima plenitud, los cuartos en polvaredas de bailarines dan el vuelo junto a las campanadas que van anunciando a los cuatro vientos, el retumbar del bombo, al ritmo de las melodías de los sikuris y el jolgorio de todos los participantes, hasta concluir las tres vueltas, como manda el código de la ley tradicional del pueblo, de esta manera se da por terminada la tercera fase.Las parejas guías conjuntamente con los demás acompañantes bailarines van terminando la ronda y caminan al interior de la iglesia, para llegar a los pies de los Santos Patronos, quedando al igual modo del comienzo de la primera fase. Cada uno de los bailarines, con venias de agradecimiento rinden cuenta de la labor realizada y piden perdón ante los Santos Patronos, por todas las faltas cometidas durante el año o durante el desarrollo de los juegos de los cuartos recién por terminar. Justo en ese momento llega el comisionado, quien es la persona encargada de la danza ritual de los cuartos, trae consigo un cuchillo y de inmediato va “semi cortando” la parte central de la “reses-cuarto”, desde el comienzo de la primera pareja hasta llegar y terminar con los cuartos de la última pareja. Las parejas de bailarines lentamente van saliendo a la plaza, y de inmediato se da comienzo a la cuarta y última fase, los músicos nuevamente comienzan a interpretar música más rítmica y más alegre y un poco más movida. Los músicos ya se encuentran frente a la puerta de la iglesia al lado del calvario, los bailarines van saliendo de la iglesia danzando lentamente hacia el calvario haciendo los últimos arcos, pero con el movimiento de los cuartos ambas parejas irán tirando hasta cortar las medias reses-cuartos a tirones y quedarse cada uno de los bailarines participantes, con su “cuarto-premio” bien bailado y bien ganado, será un recuerdo inolvidable, todos los bailarines se van con sus “cuartos” obviamente es un obsequio de los habitantes del pueblo hacia todas las visitas y participantes, que es la gratitud y agradecimiento hacia todas las personas que cooperaron y que anualmente vibran con la festividad del pueblo.Como ya los “cuartos” pertenecen a cada uno de los bailarines y visitas; por tanto, para dar por terminada la parte final, todos deberán bailar de “gancho”, guiando alrededor de los sikuris, danzando en cada santuario-esquina de la plaza, al compás del bombo y campanas, zampoñas y cuetillos, hasta completar con las tres vueltas por los santuarios de la plaza hasta llegar nuevamente al frente del calvario.Después de esta gran jornada y al completar todas las danzas de acuerdo a las costumbres tradicionales finaliza la fiesta, la gran fiesta de la “Danza Ritual de los Cuartos” frente al calvario y frontis de la iglesia y campanil, con una tocata de sikus finiquita las festividades de los “cuartos”. Misión cumplida.


-188-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOAEpilogo final y agradecimientosDe esta forma se da por finalizada el juego de la “Danza Ritual de los Cuartos”, uno de los primeros acontecimientos del día 26 de julio, quedando por realizarse en horas más tarde el juego de “la gran feria” y el juego del “ventillo” que se realiza en homenaje a Santa Ana.Los bailarines de cuartos, visitas y pobladores en general dan los más sinceros agradecimientos a las autoridades y personalidades del pueblo, como igualmente a los músicos, por su participación en las ceremonias y el desarrollo de la Danza Ritual de los Cuartos. Y a su vez también los bailarines y músicos agradecen a la comunidad por tan importante tarea realizada, de un recuerdo inolvidable para la historia del pueblo de Rio-Grande, de los que vivieron día en tan importante festividad religiosa costumbrista.Informantes orales: Francisco Anza C., Alejandro Condori S., Crescencio Cruz A., Santiago Cruz A., Carmen Cruz A., Jesus Mendoza C., Pablo Terán T., Nicolasa Tinte V., Anita Selti T. y Felix Selti S.


Conclusiones mesa redonda Etnografía de El Loa


CONCLUSIONES MESA REDONDA ETNOGRAFÍA DE EL LOA-191-Se percibe la gran trascendencia de reuniones de este tipo, trans y multidisciplinarias, que intentan describir una interpretación cabal y holística de problemáticas que aparecen dispersas y separadas y que, por lo mismo, carecen de soluciones reales o culminan en soluciones equivocadas o incompletas.Se aprecia una concordancia no concertada sino espontánea entre los investigadores en el enfoque de los contenidos, de los métodos, de las visiones y aun de las soluciones a los problemas del Norte Grande de Chile.Se constata la apertura de una vía de comunicación entre los investigadores de los problemas regionales y los líderes de la comunidad, cuya riqueza ha sido evidente durante el Simposio. Esta comunicación ha sido escasa en el pasado, existiendo un hiato entre los “investigadores académicos”, la comunidad, el poder político (nacional, regional o local), las instituciones locales básicas y, podríamos agregar, el sector empresarial.Se enfatiza el valor extraordinario de los habitantes ancestrales de los asentamientos andinos regionales, tanto desde su excepcional aclimatación a su severo hábitat, como de todos los elementos culturales y sociales desarrollados durante milenios. Su alto grado de compromiso con los ecosistemas que habitan; la coherencia de sentido en todas sus acciones; la eficiencia del manejo energético y de los recursos (tierra, agua, flora, fauna, etc.), contrasta con su antípoda el hombre actual a cargo de la nueva forma del poblamiento, agravada desde los comienzos de siglo, que ha deteriorado al hombre y degradado al medio de manera casi irreversible.Se pone de relieve la necesidad de reestudiar permanentemente y en forma sistemática la educación, particularmente en los establecimientos vinculados a comunidades nativas. Ello, en busca de un reencuentro con sus valores tradicionales de los cuales ellos y nosotros debemos sentir orgullo. La recuperación de técnicas y tradiciones (artesanía, ganadería, etc.) puede brindar poderosas herramientas económicas y sociales que serán complementadas con las técnicas modernas buscando que estas sean mínimas, adecuadas para lograr un ecodesarrollo y culturalmente continuas, evitando la dependencia y privilegiando la autarquía (recursos agua, sol, energía y otros).Se propone a través de la investigación ecobiológica, arqueológica, histórica, etnográfica y folklórica, mostrar a los habitantes nativos estas características para que reencuentren sus raíces y hagan el desarrollo futuro desde su propio pasado. Que esa investigación nutra a su vez, la educación del resto de la comunidad nacional para enseñar admirativamente esta parte de nuestra historia, constituyendo así un país que, siendo uno, sea rico en la diversidad de sus ecosistemas y paisajes, de sus tipos humanos y costumbres, de las problemáticas y soluciones de las grandes regiones ecológicas.Se propone constituir un grupo multidisciplinario de investigadores que a través de comunicaciones frecuentes y de reuniones ocasionales, asesore a la autoridad en las decisiones relativas a los ecosistemas, y a las comunidades, en la defensa de sus intereses, buscando el equilibrio entre las aparentes alternativas (ciudad-ruralidad; minería-agricultura-ganadería; región costera-región andina), hacia la complementariedad.Se concluye que el poblamiento futuro de la región requiere un manejo científico y equilibrado de los recursos, en especial los renovables, a la vez que exige enraizarse en la tradición. Y ello no solo por razones académicas o emocionales, sino a causa de la fragilidad de los ecosistemas y por la transitoriedad histórica de los enclaves mineros y la permanencia de los asentamientos agrícolas y ganaderos. Lo anterior, basado en la excelencia de las soluciones técnicas tradicionales y en el perfecto nivel de equilibrio logrado entre el hombre andino y su hábitat de altura.


-192-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOAFinalmente, la mesa cree del caso manifestar a la autoridad su preocupación por dos problemas coyunturales que implican una amenaza al futuro del desarrollo regional: a) La exportación indiscriminada de especies de flora y fauna, particularmente camélidos. b) El eventual riesgo de la integridad de las vegas de Turi, originado en la posible succión de sus aguas para usos distintos a los tradicionales, como ha ocurrido en el pasado con otras tierras agrícolas o de pastoreo.


ANEXOS


ANEXOS-195-Prensa escrita de la época sobre el seminarioSegún programa del Simposio de PatrimonioGolf se juega sobre primer sitio Arqueológico chileno Figura 1: El Mercurio de Calama, miércoles 1 de octubre de 1986.En un campo de golf quedó convertido con el paso de los años, el primer yacimiento arqueológico en Chile, que fue científicamente excavado, por connotados arqueólogos. Se trata del actual campo de golf de ENAEX, conocido arqueológicamente como el cementerio de Chunchurri y que fue excavado sistemáticamente por Senechal la Grange, en 1890.“Es[este] sitio ha sido el foco de estudios arqueológicos en toda la historia arqueológica de la provincia de El Loa. Max Uhle lo excavó nuevamente 1912”La información al respecto, está contenida en la introducción del programa del Primer Simposio de Patrimonio Cultural de El Loa, que se realizará en esta ciudad, los días 3, 4 y 5 de octubre.


-196-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOACuenta el señalado programa, que estos artefactos arqueológicos fueron estudiados posteriormente por Ricardo Latcham, Grete Mostny, Lautaro Núñez y George Serracino.Hoy, el nombrado George Serracino, es también el director de la Corporación de Cultura y Turismo y principal coordinador de la actividad y reconoce, que “la iniciativa de este Simposio fue del alcalde Luis Pacasse” Dice también Serracino, que este Simposio, a diferencia de otros, está dirigido al público, sin que medie entrada por pagar. “Solo importa el interés que se tenga por saber de las riquezas de su zona” señala. Serracino explicó también, la presencia de la destacada doctora Grete Mostny en el Simposio. “Su participación ya está asegurada y ella, porque es la única que ha escrito un libro de gran valía acerca de Peine, se llama “Peine un pueblo de los Atacameños”.“Libro que todavía, pese al tiempo, tiene plena vigencia” precisó el arqueológo Serracino.


ANEXOS-197-Se Cumplen 96 años de labor arqueológica en CalamaPrimer Simposio Patrimonio de El Loa será inaugurado hoy en la provinciaFigura 2: El Mercurio de Calama, viernes 3 de octubre de 1986, página 8. Cuando restan sólo cuatro años para que se cumpla el centenario desde que se iniciaron en Calama investigaciones científicas arqueológicas, será inaugurado hoy el Primer Simposio de Patrimonio de El Loa, contando con la presencia de eminentes científicos nacionales y del extranjero quienes con su presencia vienen a realzar esta actividad que tiene como objetivos el destacar los valores de esta zona.Así fue informado por Jorge Serracino, arqueólogo y miembro de la comisión organizadora del “Primer Simposio de Patrimonio de El Loa” que se inicia hoy en esta ciudad, contando con eminentes personalidades que han centrado su atención en la zona efectuando trabajos de investigación científica que expondrán en esta jornada. Los expositores provienen de distintas localidades y a su vez habrá una significativa presencia de observadores que comprometieron su asistencia.


-198-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOAEl organizador puntualizó que Calama es el primer yacimiento arqueológico científicamente excavado en todo Chile. “Senechal la Grange en 1890 excavó sistemáticamente el Cementerio de Chunchuri, donde en la actualidad se ubica el campo de Golf de ENAEX. Este sitio ha sido el foco de estudios arqueológicos en toda la historia arqueológica de la provincia El Loa. Max Uhle lo excavó nuevamente en 1912. Los artefactos arqueológicos de Calama, han sido estudiados por Ricardo Latcham entre 1927 y 1937. Siguiendo la línea anterior, Grete Mostny en 1945 y hasta 1959, escribió varios artículos y libros”Más adelante [Serracino] agrega normas y labores realizadas en relación a investigaciones en esta ciudad, las que ha continuado en forma personal. PROGRAMA DE HOYEl programa de hoy contempla la inauguración del Simposio a las 11.00horas en el salón de honor de la Municipalidad. A las 12,00 horas habrá una visita al Parque El Loa.Seguirá el encuentro a las 15,30horas con la primera mesa redonda para analizar el tema “La Arqueología del Loa” en la sala de exposiciones de la Corporación de Cultura y además se desarrollará una segunda mesa redonda en la Biblioteca Municipal, para analizar “La etnografía del Loa”. Para las 20,30 horas habrá una comida en el Rotary Club. Seguirá el encuentro mañana durante todo el día para ser clausurado a las 17,30 horas. El Domingo se efectuará la inauguración de la ampliación del museo de Caspana.


ANEXOS-199-Inaugurado simposio de arqueologíaFigura 3: El Mercurio de Calama, sábado 4 de octubre de 1986.A las 11 horas fue inaugurado ayer el Simposio de Arqueología que se desarrolla en Calama, con eminentes cientistas e invitados especiales. La ceremonia tuvo lugar en el salón de actos de la Municipalidad. Un momento de la ceremonia cuando el Conservador del Patrimonio Cultural, Jorge Serracino, da la bienvenida a los asistentes.


-200-ARQUEOLOGÍA, HISTORIA Y ETNOGRAFÍA DE EL LOAPresidente de simposio habló de identidad CulturalFigura 4: La Estrella del Loa, martes 7 de octubre de 1986, página 11.CALAMA.- La gente de la provincia El Loa no tiene identidad cultural, éste es el problema más grave de esta ciudad y en general de toda la zona, porque es el eje que puede dar el desarrollo económico y social. Así lo indicó el director de la Corporación Cultural y Turismo de la comuna, George Serracino Calamatta, durante el desarrollo del Primer Simposio Patrimonio Cultural de El Loa. Al respecto el ejecutivo manifestó: “Hemos visto cuál es el problema grave que tenemos que afrontar en la ciudad de Calama y que es la falta de identidad cultural”. Explicó que las personas no quieren ser calameños, ni siquiera loínos, todos se sienten de paso y nadie se compromete a hacer nada por el progreso.


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