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Published by HERBERT ORE BELSUZARRI, 2020-09-28 23:44:46

Los doce trabajos de Hércules y la evolución del Alma

A ROBERTO N - Los doce trabajos de Hercules

Keywords: ALFREDO ROBERTO NETO

Alfredo Roberto Netto

Los doce trabajos de Hércules

y la evolución del Alma

1

Autor: V.·. H.·. Alfredo Roberto Netto
El V.·. H.·. Alfredo Roberto Netto, nació el 30 de Diciembre de 1951 y fue iniciado en la Masonería el 02 de

marzo de 2004 y, en la actualidad, ostenta el grado 30 del R.·. E.·.
A.·. A.·. ..
Es médico y espiritualista.
Presidente de la Asociación de Médicos Masones;
Miembro Efectivo del Circulo Hermético Osvaldo Ortega.
Trabaja en la logia “União e Solidariedade” nº 387 – São Paulo -
Brasil
Editor del Libro - “Um Estudo sobre a Fisiologia da Alma”
Pueden contactarle en el email: [email protected]

Idioma original de la obra: portugués (del Brasil)
Traductor: V.·. H.·. Mario López Rico
Mario López Rico es maestro masón y trabaja actualmente en la Logia Re-
nacimiento 54 – La Coruña – España, bajo la Obediencia de la Gran Logia
de España.
Iniciado el año 2007, fue elevado al grado de Compañero en el 2009 y exal-
tado al grado de Maestro Masón en 2010.
El año 2012 es instalado como Venerable Maestro tras ser elegido para el oficio por los hermanos de su
Logia.
Masonería filosófica.
- Logia Capitular Caballeros de la Fraternidad Galaica nº 414
- Maestro Masón de Marca
- Nauta del Arca Real
- Masón del Arco Real de Jerusalén
- Super excelente master of Royal and Select Master
Contacto: [email protected]

2

Contenido

Introducción ..................................................................................... 4
Primer Trabajo – La captura de las yeguas antropófagas. ............... 11
Segundo trabajo – La captura del Toro de Creta”............................ 15
Tercer trabajo – Las manzanas de oro de las Hespérides ................. 21
Cuarto trabajo – La captura del Ciervo dorado ................................ 29
Quinto trabajo – La muerte del León de Nemea............................... 37
Sexto trabajo – El cinturón de Hipólita ............................................ 43
Séptimo trabajo – La captura del Jabalí de Erimanto ....................... 49
Octavo trabajo – La Hidra de Lerna ................................................. 55
Noveno Trabajo – Los pájaros de Estinfalo ...................................... 59
Décimo trabajo – La muerte de Cerbero .......................................... 66
Undécimo trabajo: Limpiar los establos de Augias........................... 74
Duodécimo trabajo: Capturar el ganado rojo de Gerión .................. 80
Anexos ........................................................................................... 87

A los lectores de este trabajo ........................................................... 87
Sumario de los trabajos .................................................................... 88
Las cruces del Zodiaco (Transcripción Literal) .................................. 92
Dioses Griegos por orden alfabético (texto extraído de internet) ... 94
Bibliografía:..................................................................................... 101

3

Introducción

Es común entre los espiri-
tualistas1 en general la afirmación
de que la evolución del Espíritu se
produce a través de la reencarna-
ción2 y el tiempo…

Los milenarios textos eso-
téricos, de una simbología mística
propia, que limitaba de una ma-
nera intencional su compresión
por aquellos que no estaban pre-
parados para vuelos más elevados
que el aprendizaje so pena de pre-
cipitarse al suelo como Ícaro; en-
señaban a los iniciados a través de
leyendas o historias repletas de
comportamientos sobre huma-
nos, de caracteres místicos, de hé-
roes y semidioses, que exigían un
conocimiento profundo de astro-
logía, alquimia y otras ciencias iniciáticas restringidas a unos pocos. Se justificaban es-
tos cuidados que solo daba el conocimiento a un pequeño número de almas porque
estas se destacaban entre la gran masa humana que no busca, en general, su indepen-
dencia espiritual.

En la época actual, con una humanidad renovada en sus conceptos existenciales
y más receptivos a las realidades eternas, los velos de la simbología comienzan a des-
vanecerse y permiten el acceso al conocimiento iniciático a una colectividad mayor
pero aún selecta y avanzada con respeto al común de los mortales.

1 Nota del traductor: Conviene no confundir espiritualista con espiritista. Un
seguidor de las doctrinas de Kardec es un espiritista y, por supuesto, cree en los espí-
ritus y también será espiritualista; pero lo contrario no es cierto. Un católico, por ejem-
plo, cree en los espíritus pero no en las doctrinas de Kardec por lo que no es un espiri-
tista.

2 Nota del traductor: Los partidarios de la reencarnación afirma que el espíritu
vuelve a la tierra de modo periódico encarnando en otro cuerpo. Nuestra vida en la
tierra es como un colegio donde aprendemos y el espíritu evoluciona y se mejora. El
espíritu reencarnará tantas veces como sea necesario para su evolución.

4

La antigua leyenda del semidiós Hércules3 y sus trabajos, un clásico de la cultura
griega traducido a prácticamente todas las lenguas del mundo, representado en can-
tidad de películas y series televisivas, nos nuestros un hombre, materialmente ha-
blando, con fuerza extraordinaria, que hace de él un héroe que muchos, en su interior,
no les importaría ser. Sin embargo, hay una verdad oculta detrás de la figura del héroe
muy rica en simbología y enseñanzas. Hay una visión trascendental de la leyenda.

Alice A. Bailey4 nos presenta un análisis interesante so-
bre la vida de este antiguo héroe demostrando que, en una vi-
sión transcendental, las realidades espirituales pueden ser
aprendidas en diferentes etapas de nuestra vida. El Gran interés
que hoy en día se tiene por la vida eterna, la verdadera vida, es
una justificación más que suficiente para este trabajo.

La Masonería, con su carácter iniciático que se eleva so-
bre cualquier dogma religioso, buscando la Luz que nos `propor-
ciona el Gran Arquitecto del Universo y caminando por los cami-
nos de la simbología, es un terreno fértil y propicio para este estudio y síntesis.

Las enseñanzas masónicas nos permiten una concienciación creciente de la di-
vinidad innata del Hombre y que es, realmente, un ser hecho a imagen de Dios; de que
su destino es la evolución y el progreso desde la Ignorancia hacia la Sabiduría, del de-
seo material a la conquista espiritual; nos lleva a comprender que es un “Peregrino”
de la eternidad que avanza por el “Camino” con la cara vuelta hacia la “Luz”.

El “camino” es arduo y largo, sin embargo, la alegría de cada conquista, de cada
logo, es el combustible de la motivación y el estímulo de la continuidad en el mismo.

La historia de Hércules es la síntesis simbólica de la lucha del Alma para lograr
su “Liberación”. Es el resumen de una jornada heroica de un aspirante en el “camino
de los Iniciados”. En este “camino” va dando cumplida solución a determinadas tareas
de naturaleza mística, viviendo episodios y trabajos que caracterizan al Hombre que
busca su independencia espiritual.

3 Nota del traductor: Si nos ceñimos a la realidad, el nombre real sería Heracles, siendo Hércules el
nombre por el cual le conocieron los romanos. Pero como veremos en el propio texto, para los griegos He-
racles y Hércules era el mismo ser en uno.

4 Alice Bailey (Mánchester, Lancashire, 16 de junio de 1880 – Nueva York, 15 de diciembre de 1949)
fue una practicante del esoterismo y escritora inglesa. A la edad de 35 años, después de separarse de su
marido Walter Evans, ingresó en el centro de la Sociedad Teosófica de Los Ángeles (EE. UU.), en la Logia
Teosófica de Pacific Grove. En 1919, Bailey (de 39 años) cortó sus vínculos con la Sociedad Teosófica por
varias razones (principalmente la obsesión de los dirigentes de la Sociedad Teosófica de la época, con la
sumisión y obediencia que supuestamente los discípulos les debían a su maestro). Entonces pudo actuar
con más libertad, de acuerdo a sus propios puntos de vista

5

“Él (Hércules) representa al Hijo de Dios encarnado5, pero aún imperfecto, que
definitivamente toma en sus manos la naturaleza inferior y, voluntariamente, se so-
mete a la disciplina que hará emerger el ser divino que va con él. Es a partir del hombre
que habla, pero siendo sinceramente serio y consciente del trabajo que ha de realizar
se vuelve Salvador del Mundo6”

La descripción de sus trabajos, la historia dramatizada de sus fracasos y de sus
conquistas, muestran la misma lucha que cada día tenemos que enfrentar en nuestra
propia evolución, pues, ciertos acontecimientos y episodios retratan, en cualquier
época, la naturaleza del entrenamiento y las realizaciones que caracterizan el “Ca-
mino” que cualquier hombre que busca y trata de aproximarse a la “Liberación” debe
pisar.

Hércules era el nombre del Alma y He-
racles era el nombre del hombre material; el
primer nombre era la expresión de su origen
paterno divino – El Espíritu; mientras que el
segundo era la expresión de su origen ma-
terno humano – la Materia. Por ello la simbo-
logía de ser un Semidiós.

Esta dualidad es representada tam-
bién por la noticia de la existencia de su her-
mano gemelo, asesinado por Hércules
cuando aún era niño, hecho que simboliza la
unificación del Cuerpo y el Alma en una sola
unidad.

El relato de la muerte de las dos serpientes realizado por Hércules con sus pro-
pias manos, cuando aún era un bebé, representa el estrangulamiento de la serpiente
de la materia y de la ilusión, demostrando bien pronto que la tarea de Hércules está
ahí. En la Simbología Mística se describen tres serpientes; una representa la Materia,
otra la Ilusión y una tercera que es la Sabiduría. Solo es posible descubrir la serpiente
de la Sabiduría cuando las dos primeras han sido eliminadas.

5 Nota del traductor: Recuerda el lector que Hércules es, según la leyenda, un semidiós, es decir un
hijo de un Dios con una mortal. Por lo tanto, es sencillo asimilarlo a un Dios encarnado, a un hombre que no
conoce su naturaleza de Dios en un primer momento.

6 “Os Trabalhos de Hércules” - Alice A. Bailey

6

En la secuencia tenemos que Hércules se casa y tiene tres hijos. El matrimonio
es la forma simbólica de la unión de su Razón con su Alma y los hijos la concienciación
de sus tres cuerpos, o los tres aspectos de la personalidad: Físico, Astral y Mental.

Nos cuentan, entonces en la leyenda, que Hera7, nombre representativo de la
Psique o Alma, lo llevó a la locura con sus celos, haciendo que matase a sus hijos, ami-
gos y todos los que se habían relacionado con él. Este estado de locura es común en
muchos candidatos a la iniciación cuando, entusiasmados con los nuevos horizontes y
dimensiones que se abren ante ellos por facultad del Alma, escogen el camino del fa-
natismo y de los extremos en su progreso espiritual, volviéndose desequilibrados y
olvidando el camino del medio y del equilibrio.

Estos momentos de desequilibrio son ejemplificados por los sacrificios fanáti-
cos de la cultura Oriental (sacrificios humanos, por ejemplo) o por los excesos de la
Inquisición que la historia nos relata; por la incomprensión de la interpretación de de-
terminadas verdades desde diferentes ángulos contrarios a aquellos que uno ha deci-
dido.

La leyenda de Hércules representa la lucha de toda Alma que, vencida la etapa
inicial de la evolución común, se dirige hacia la evolución consciente de los Iniciados.

El significado de un
“Iniciado” o “Aspirante a…”
corresponde a la etapa final
de la evolución en la que el
hombre, aun imperfecto,
toma en sus propias manos
de manera intencionada su
evolución e impone la volun-
tad de su Alma sobre su na-
turaleza inferior o material.
Su trabajo consiste en liberarse de los lazos maternos (la Materia) para poder respon-
der al amor del padre (el Espíritu)

Según los antiguos textos exotéricos existen dos caminos para que el alma hu-
mana evolucione:

7 Nota del traductor: Hera es legítima esposa de Zeus y una de las tres hermanas de Zeus en el
panteón olímpico de la mitología griega clásica. Además, ocupaba el cargo de Reina de los Dioses. Su equi-
valente en la mitología romana era Juno. Hera fue conocida por su naturaleza celosa y vengativa, principal-
mente contra las amantes y la descendencia de Zeus, por lo que fue “enemiga” de Hércules así como de su
madre.

7

 Un lento y continuo crecimiento evolutivo, llevado adelante bajo el
efecto de las Leyes de la Naturaleza, ciclo tras ciclo, hasta que gradual-
mente el lado divino empieza a expresarse en el hombre

 el resultado sistemático de la aplicación de la disciplina por parte del
aspirante, que le permite soltar mucho más rápido el poder y la vida
del Alma

En su historia, Hércules recorre los doce signos del zodiaco. Esos elementos for-
man parte de la estructura de todo trabajo masónico y son, a su debido tiempo y en
su momento adecuado, presentados a los Hermanos en los grados que deben recorrer.
El techo de los templos, con motivo, refleja la imagen del Universo local donde las
constelaciones del zodiaco que representan los signos reposan en las columnas que
figuran a los laterales de la sala de reuniones de los masones8.

“El Zodiaco, propiamente hablando, es aquel cinturón en el cielo por el cual pasa
el camino aparente del Sol; su punto inicial es el Equinoccio Vernal9 que, como sabe-
mos, está en movimiento retrógrado continuo a través de un circulo de constelaciones

9 En astronomía se denomina punto Aries o punto vernal al punto de la eclíptica a partir del cual el
Sol pasa del hemisferio sur terrestre al hemisferio norte, lo que ocurre en el equinoccio de primavera sobre
el 21 de marzo (iniciándose la primavera en el hemisferio norte y el otoño en el hemisferio sur). Los planos
del ecuador celeste y la eclíptica (el plano formado por la órbita de la Tierra alrededor del sol o el movimiento
aparente del sol a lo largo de un año) se cortan en una recta, que tiene en un extremo el punto Aries y en el

8

que están cerca de la eclíptica. El Zodiaco está dividido en doce partes iguales de 30
grados cada una y se corresponden casi a la perfección con las doce constelaciones:
Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acua-
rio y Piscis”10

“Lo segundo es recordar
que hay dos zodiacos, el mayor y
el menor. El primero comprende
las doce constelaciones por las
que el Sol y el sistema planetario
parecen viajar en un inmenso ciclo
de más de 25.000 años. El otro es
el mismo círculo de constelaciones
a través de las cuales la Tierra pa-
rece pasar en su traslación anual
en torno al Sol, y es en este que los
astrólogos basan sus predicciones
y trazan los horóscopos. Así tene-
mos en esos dos Zodiacos el sím-
bolo del progreso de la Vida formando un Sistema Solar, un planeta, un Hombre”11
Cada signo sujeta al hombre que trabaja en él las influencias de ciertas fuerzas
que los diferencias y lo dota de ciertas tendencias. Relacionadas con cada signo del
Zodiaco, serán encontradas otras tres constelaciones que, simbólicamente, encarnan
el problema de un candidato y le indican la solución. Las constelaciones simbolizan los
aspectos triples del Espíritu.

En los relatos sobre la vida de Hércules y si camino por los signos, encontramos
preciosas informaciones que definen sus características específicas, influencias espiri-
tuales y los dones que estas constelaciones permiten adquirir.

No es de la Astrología tradicional que trata la historia del héroe bajo nuestro
análisis, pero sí de la transcendental, pues, en el momento que el ser asume volunta-
riamente su evolución, la Astrología común pierde su valor. “El horóscopo del Alma no
será hecho basándose en nuestro conocimiento tradicional, toda vez que las Leyes de
Tiempo y Espacio no ejercen influencia alguna sobre el Alma”

extremo diametralmente opuesto el punto Libra. El punto Aries es el origen de la ascensión recta, y en dicho
punto tanto la ascensión como la declinación son nulas. Debido a la precesión de los equinoccios este punto
retrocede 50,290966” al año. Ahora el punto Aries no se halla en la constelación Aries (como cuando fue
calculado por primera vez, hace por lo menos un par de miles de años) sino en su vecina Piscis.

10 “O Zodíaco: Uma síntese da Vida”, Walter H. Sampson.
11 “A Mensagem de Aquária”, Homer Curtiss.

9

Todo hombre dominado por la vida
material se caracteriza por el miedo, por el
individualismo, por la competición y por la
codicia; al contrario del iniciado que posee
confianza espiritual, cooperación y cons-
ciencia de grupo y altruismo.

Obviamente, en su marcha evolutiva
consciente, se hace necesario que el Hom-
bre alcance determinados logros personales
para que pueda ser candidato a la Gran Ini-
ciación a la que la historia de Hércules se re-
fiere.

Debe adquirir el entendimiento de
que toda la expresión material del Universo
es simbólica y transitoria, incluso su propio
cuerpo. “Todas las cosas externas y tangibles
son símbolos de fuerzas creativas internas y
es esta idea la que sirve de fundamento a
toda la simbología. Un símbolo es una forma externa y visible de una realidad espiri-
tual12”

 La realidad de Dios es indiscutible, es una Verdad Absoluta en la cons-
ciencia de los iniciados

 Que el hombre es un Hijo de Dios, creado a Su imagen

Con estas conquistas plenamente definidas e integradas en su corazón, el Hom-
bre deja de identificarse con la materia y pasa a identificarse con el Alma.

A partir de ese momento está preparado para iniciar
los Doce Trabajos Iniciáticos de Hércules. Esta listo para ir
más allá de los Portales de las Iniciaciones.

Al estudiar sus Trabajos, le acompañaremos en su
viaje a lo largo del paso alrededor del Zodiaco, a partir de Ai-
res, que es el signo del comienzo, pasando por Tauro, Gémi-
nis…hasta Piscis, el signo de la muerte y de la consumación.

12“Os Trabalhos de Hércules”, Alice A. Bailey.

10

Es importante destacar que Hércules, el Alma despierta, revierte el procedi-
miento usual y sigue el Zodiaco en el sentido contrario a las agujas del reloj, por lo
tanto, el camino inverso del hombre común. El hombre que está inmerso en el cuerpo
físico sigue necesariamente el camino de la ilusión y de las apariencias, acompaña la
trayectoria de las agujas del reloj.

Primer Trabajo – La captura de las yeguas antropófagas.

El primer trabajo fue la “Captura de las yeguas antro-
pófagas” y se corresponde al signo de Aries, el Carnero.

Cuenta la historia que Hércules se hizo acompañar
por su gran amigo Abderis, que le ayudaba en su tarea de
capturar las yeguas antropófagas que mataban y devoraban
la carne de los hombres. Una vez capturados los animales
dejó que su amigo las condujese hacia el sitio determinado;
sin embargo, por ser débil e inseguro, Abderis no lo consiguió y fue pisoteado por las
yeguas que, de inmediato, comenzaron de nuevo a atacar a los hombres en su lugar
de origen. Triste y humillado, Hércules regresó a los prados para volver a capturarlas y
conducirlas finalmente al lugar donde serían domesticadas.

Esta prueba indica que la primera tarea del Alma debe ser iniciada en el mundo
del pensamiento, donde debe alcanzar el control mental.

“Hace mucho tiempo que las yeguas del pensamiento venían produciendo ca-
ballos guerreros y, a través del pensamiento errado, de la palabra errada y de las ideas
erróneas, desbastaban los campos. Una de las primeras lecciones que todo principiante
tiene que aprender es el tremendo poder que el ejerce mentalmente y la extensión del
mal que él puede causar en el medio que le circunda. A través de las yeguas reproduc-
toras de su mente .Él tiene, por lo tanto, que aprender el correcto uso de su mente y la
primera cosa que ha de hacer es capturar el aspecto femenino de la mente y lograr que
no se produzcan más caballos guerreros”13

En la leyenda que estamos estudiando, nuestro héroe consigue realmente cap-
turar los animales, pero los subestima. No sabiendo la fuerza y potencia de las mismas,
de sus “yeguas antropófagas”, las entrega al cuidado de Abderis, el símbolo de su yo
inferior personal. No se da cuenta que para el dominio correcto de sus pensamientos,
ambos, Hércules (el alma) y Abderis (la personalidad humana) son necesarios para
guardar el dominio de los devastadores caballos.

13 Bailey, Alice A. - “Los Trabajos de Hércules”

11

En la simbología esotérica, el caballo re-
presenta la actividad intelectual; el caballo
blanco simboliza la mente iluminada del Hom-
bre espiritual. Los caballos negros representan
la mente inferior, con sus ideas falsas y erró-
neas sobre los conceptos humanos. Las yeguas
reproductoras indican el aspecto femenino de
la mente dando nacimiento a las ideas, teorías
y conceptos de las formas de pensamiento.

El pensamiento-forma, el producto de
un mental operativo, es en esta historia simbo-
lizado por las ideas concebidas y dejadas libres
sobre el mundo, salvando y construyendo
cuando son fruto del Alma y desbastando, des-
truyendo a los hombres cuando emanan de la
mente inferior.

El signo de Aries es siempre al primer signo del zodiaco porque es en ese signo
que la “Gran Rueda” inicia el ciclo. Es el signo del comienzo o de la Creación.

Aries, o carnero Signo de fuego (al igual que Leo y Sagitario)
Inicio, comienzo. Voluntad o Poder que se ex-
Cualidad presa a través de grandes procesos creativos.
En los primeros pasos, las actividades son diri-
Opuesto gidas por el lado material de la vida y más
polar tarde por el espiritual.
Regentes
Libra o balanza(un signo de Aire)

Exotérico: Marte; Esotérico: Mercurio

“En la vida del ser humano el marca el inicio de la primera consciencia de la
existencia latente, subjetiva y la partida del ser humano en el círculo de la experiencia.
En la vida del aspirante al discipulado, el da la connotación del periodo de reorientación
y renovado esfuerzo autoconsciente, y su partida, en ese estagio final del camino evo-
lutivo que lo llevará fuera del reino humano y lo capacitará para lograr la transición
hacia el reino de los dioses (fin del ciclo de las encarnaciones). ES la promesa hecha por
Hércules, y esta es la recompensa ofrecida a todos los discípulos. El primer trabajo
marca el primer paso en el camino de translación”

12

“Aries es el signo del poder en expansión, de la irradiación de la energía divina
a partir de la deidad central Dios, o del ser humano, un hijo de Dios”14

El signo de Aires se caracteriza por tres energías o impulsos: comienzo, creación
y resurrección.

El impulso de “comenzar” puede tener lugar por dos caminos. El primero se
envuelve con la materia, es decir, simplemente renace en la carne, o en sentido con-
trario, el segundo camino, el de la liberación de la influencia de la misma carne, de la
conquista de la liberación de toda influencia material.

El impulso de crear, además del significado inicial de crear un cuerpo específico
para sí mismo, representa el trabajo del alma aprisionada para liberarse de dicha pri-
sión.

El tercer impulso representa la creación del cuerpo espiritual para la necesaria
liberación.

Este signo trae en si, por lo tanto, el comienzo de la vida física y el comienzo de
la espiritual, la creación física y la creación espiritual, la emergencia física y la liberación
espiritual.

14 Idem nota anterior

13

Es el signo que gobierna la cabeza, en consecuencia, es el signo del pensa-
miento y, por esta razón, el caballo representa los pensamientos.

Las tres constelaciones relacionadas con Aries son:
 Casiopea¸ la Reina entronizada, siempre símbolo de la materia, donde
el Alma se infiltra en busca de la evolución;
 Ceteus, el Monstruo Marino, el enemigo de los peces pequeños, sím-
bolo de aquello que llamamos mal y que busca destruir el Alma encar-
nada aprisionándola en la ilusión de las formas y
 Perseo “aquel que subyuga”, el domador, aquel que puede “vencer” a
la Reina y al monstruo. Dicen que Perseo posee el yelmo de la invisibi-
lidad, las sandalias de la velocidad, el escudo de la Sabiduría y la es-
pada del Espíritu.

El significado de la prueba queda claro. Nuestro héroe tiene que comenzar su
jornada en el Mundo del Pensamiento, para obtener el control mental. Hace mucho
tiempo que sus “yeguas del pensamiento” producían “caballos guerreros” por medio
del pensamiento equivocado, de las palabras equivocadas y de las ideas equivocadas,
“desbastando los campos”.

Todos los masones con pretensiones a Hércules deben permanecer profunda-
mente atentos a sus “yeguas reproductoras”. Dedicar especial atención a sus pensa-
mientos, promotores de sus palabras y acciones, vigilando para que el egoísmo, la mal-
dad, la pretensión, la calumnia o la crítica destructiva no sean los frutos de su mente,

14

constantemente fertilizada por el egoísmo y la ilusión, aspectos inferiores de la natu-
raleza humana. Los pensamientos originados en el Alma, en el reino espiritual, han de
ser, siempre, edificantes y fraternos.

Se puede decir, por lo tanto, que el primer gran trabajo de un masón es el co-
rrecto control de su actividad mental. Pagamos en nuestra propia vida el precio de las
palabras incorrectamente proferidas y de las acciones que se derivan de ellas.

Segundo trabajo – La captura del Toro de Creta”

El segundo trabajo de
Hércules fue la captura del Todo
de Creta, que astrológicamente
se corresponde al signo de
Tauro.

La tarea consistía en cap-
turar el Toro y conducirlo al Lu-
gar Sagrado donde habitaban
los hombres de un solo ojo (cí-
clopes 15 ). El Toro estaba en
Creta, isla visible en el hori-
zonte, en la que existía un gran
laberinto, el laberinto de Minos16 (Rey de Creta y guardián del Toro) cuya finalidad era
que los hombres más audaces se perdiesen en su interior al intentar capturar el Toro.
Hércules busca y persigue solo el Toro por diversos lugares de la isla; guiado por una
estrella titilante que brillaba sobre la cabeza del animal hasta que logra capturarlo y
montarlo.

15 Nota del traductor: En la mitología griega, los Cíclopes eran los miembros de una raza de gigantes
con un solo ojo en mitad de la frente. Había dos generaciones de Cíclopes. Los Cíclopes de la primera gene-
ración eran hijos de Urano y Gea y conocidos artesanos y constructores. Eran gigantes con un solo ojo en
mitad de la frente y un temperamento horrible. La segunda generación de Cíclopes fue una primitiva tribu
de enormes monstruos de un solo ojo descubierta por Odiseo en una remota isla (en ocasiones identificada
con Hesperia). Se decía que estaban estrechamente relacionados con los Gigantes y con una tribu fenicia
(los Phaiakai) surgidos de las gotas de sangre que cayeron sobre Gea (la tierra) cuando Urano fue castrado.

Sin embargo, el cíclope más conocido de esta generación era un hijo de Poseidón y la ninfa Toosa
llamado Polifemo, quien pierde el ojo por culpa de Odiseo.

16 Nota del traductor: No confundir el Toro de Creta con el Minotauro, lo que sería muy fácil al
hablar del laberinto de Minos

15

Cuenta la leyenda que, a su alrededor, se postraron Siete Hermanas y lo acom-

pañaron alegrándole el camino, y con el brillo de la Luz cabalgó a través de las aguas
en dirección a la tierra donde vivían los tres Cíclopes.17

Llegando a tierra firme, los tres hombres cíclopes, que esperaban, agarraron al
Toro y lo llevaron lejos de Hércules, al Templo del Señor, en el interior de la ciudad de
los hombres de un solo ojo.

Tauro Signo de tierra (al igual que Virgo y Capri-
cornio)
Cualidad Para la mayoría de los hombres es el de-
seo. Para los discípulos la voluntad o e
Opuesto propósito dirigido.
polar Escorpión, signo de agua (Complemento
Regentes de la dualidad; deseo superado)
Exotérico: Venus; Esotérico: Vulcano

Este trabajo representa el inicio del trabajo de los ya iniciados en el Plano Men-
tal. Expresa la relación entre dos polos, el positivo y el negativo, entre el “yo” y el “No
yo”, entre el Espíritu y la Materia, entre lo Macho y lo Hembra, y la estabilidad o equi-
librio entre las mismas. Es la prueba de la sexualidad y la sensualidad.

El complicado trabajo del correcto uso de las fuerzas sexuales se representa en
esta segunda tarea. Para Hércules, el Toro representa el deseo animal.

Si reconocemos las funciones físicas como una herencia divina y comprende-
mos su uso correcto para beneficio propio y de la gran familia humana, veremos que
se produce un nuevo impulso motivador subyacente de la conducta humana en lo que
respeta al sexo.

El uso correcto de la función sexual, permitiendo el intercambio de energía en-
tre dos seres que se aman, la continuidad de la familia humana y la creación de cuerpos
por medio de los cuales las Almas consiguen los vehículos necesarios para su progreso,
permitirán eliminar la pasión, la lujuria, la autosatisfacción, la dolencia e innumerables
problemas psíquicos de nuestro planeta.

17 Nota del traductor: Se da por buena que la primera generación la formaron Tres Cíclopes, sin
embargo, algunos autores dicen que estos tres tuvieron hijos, siendo estos cuatro., por lo que el total eran
siete. La leyenda parece referirse a los tres cíclopes originales o principales

16

La materia no puede continuar siendo prostituida por el deseo egoísta, el rela-
cionamiento entre los sexos será gobernado por la compresión de los propósitos divi-
nos y por la habilidad en su utilización.

Los textos esotéricos y espiritualistas, en general, son claros al definir que el
Hombre18 puede ser puro, en el verdadero aspecto espiritual y, al mismo tiempo, ca-
sarse y constituir una familia. Son contrarios, eso sí, las prácticas ritualistas que llevan,
eventualmente, a las orgias sexuales, o incluso las prácticas egoístas individuales que
llevan al Hombre al orgasmo espurio e irresponsable, fruto del dominio y exigencia de
su “yo inferior”, señor de la forma y la ilusión.

Por otro lado, de nada vale un
control sexual físico en una mente
degenerada activa, constantemente
envuelta en sueños e imágenes de
una vida basada en la sensualidad y
la voluptuosidad. Las “yeguas antro-
pófagas” también representan estas
distorsiones. Las formas-pensa-
miento continúan a ser generadas.

Todo aspirante a la Luz tiene
en el sexo un problema real al que
enfrentarse. Cuando la mente de un
Hombre está totalmente volcada ha-
cia el sexo y vive, principalmente, para satisfacer un deseo carnal, cuando se ve impo-
tente para resistir el apego hacia el sexo opuesto, demuestra ser víctima del aspecto
más inferior de su naturaleza, el animal – El Toro, y se ve controlado por ello.

Pero el Celibato también es cuestionado cuando es fruto de un pensamiento
extremo de un Alma no preparada para tanto. Esta opción se fundamenta en reencar-
naciones misionarias, o pre planeado individualmente, donde el Alma, preparada para
ello, busca conquistas diferentes del deseo egoísta y personal, o de extremos patroci-
nados por el fanatismo y el desconocimiento. Solo funcionará si este sacrificio se hace
en beneficio de la colectividad, en el más puro altruismo.

De todo esto se aprende la lección de la proporción. La fortaleza para ejecutar
la tarea más difícil y la disposición para llevar a cabo el trabajo aunque se encuentre
más allá de nuestras posibilidades iniciales.

18 Nota del traductor: Hombre como género humano, es decir, hombre o mujer.

17

En el plano creativo, el impulso-pensamiento es seguido por el deseo. Alcan-
zado la “consciencia” característica del uso de la Razón, o uso de lo Mental, se sigue la
“sensibilidad”. Es de esta etapa que trata el segundo trabajo de Hércules.

La llave del trabajo en Toro es la correcta comprensión de la Ley de Atracción,
y el correcto uso u control de la materia. El primer test es la intensidad de su naturaleza
animal y las razones de su utilización; el segundo, la atracción que la vida material
puede ejercer sobre él. La materia y el sexo son apenas dos aspectos de una misma
fuerza, una manifestándose en el Plano Físico y otra en el Plano Astral, en el campo
del deseo emocional.

Miinos, Rey de Creta, dueño del
Toro Sagrado, poseía también el laberinto
en el cual vivía el Minotauro19. El labe-
rinto, siempre ha sido símbolo de los ata-
jos que no lleva a ningún lugar material;
indica algo confuso, que desorienta y
elude, como hace la vida física. El Toro re-
presenta el deseo animal. Por lo tanto, la
isla de Creta (la vida física), el laberinto
(los engaños de la vida física) y el Toro (el
deseo), son símbolos importantes de la
“Gran Ilusión”. La Luz en la frente del Toro representa el Alma que siempre guía al
candidato en el laberinto de las ilusiones.

En las antiguas enseñanzas esotéricas, montar un animal significa controlarlo.
Hércules no sacrifica al Toro, él lo monta y lo dirige – el deseo es dominado y dirigido
por el Hombre.

19 Nota del traductor: Como dije en una nota anterior no hay que confundir el Toro de Creta con el
Minotauro, aunque existe una relación entre ambos, ya el Minotauro es hijo de Parsifane y el Toro de Creta.
Existen varias versiones acerca de la afrenta que ocasionó que, Pasífae, la esposa de Minos, tuviera la nece-
sidad de unirse al Toro de Creta. La versión más extendida dice que Minos, hijo de Zeus y de Europa, pidió
al dios Poseidón apoyo para suceder al rey Asterión de Creta frente a sus hermanos Radamantis y Sarpedón
y ser reconocido como tal por los cretenses. Poseidón lo escuchó e hizo salir de los mares un hermoso toro
blanco, al cual Minos prometió sacrificar en su nombre. Sin embargo, al quedar Minos maravillado por las
cualidades del hermoso toro blanco, lo ocultó entre su rebaño y sacrificó a otro toro en su lugar esperando
que el dios del océano no se diera cuenta del cambio. Al saber esto Poseidón, se llenó de ira, y para vengarse,
inspiró en Pasífae un deseo tan insólito como incontenible por el hermoso toro blanco que Minos guardó
para sí.

Para consumar su unión con el toro, Pasífae requirió la ayuda de Dédalo, que construyó una vaca
de madera recubierta con piel de vaca auténtica para que ella se metiera. El toro yació con ella, creyendo
que era una vaca de verdad. De esta unión nació el Minotauro, llamado Asterión.

18

“Mente limpia y corazón puro, cuerpo físico correctamente organizado y
usado, en conformidad con las leyes del país en el cual su destino lo colocó, máxima
consideración por el bienestar de aquellos a los que se encuentra unido y una vida de
servicios amorosos: esto constituye los ideales del aspirante”20

Las tres constelaciones relacionadas con el Toro son Orión, Erídano y Auriga.
Orión significa, literalmente, explotar en la Luz. Su nombre antiguo era “Los tres
Reyes” a causa de las tres estrellas que se encuentran en el llamado cinturón de Orión.

Ellas representan los tres aspectos de la Divinidad: Voluntad, Amor e inteligen-
cia. Las tres energías o rayos iniciales de la manifestación.

 Erídano es la segunda constelación. Forma como un rio de estrellas
que corre bajo los pies de Orión. Significa “Rio del Juez (o juicio)” y es
el símbolo del rio de la vida que lleva las Almas a la reencarnación, a
su nueva vida.

20 “Os Trabalhos de Hércules” – Bailey, Alice A.

19

 Auriga es la conductora del carruaje que lleva a nuevas tierras.

Con todo esto tenemos a Orión simbolizando el Espíritu, Erídano a la reencar-
nación y Auriga como representante del alma.

Cuando el Alma
cabalga la forma, domi-
nándola y conducién-
dola, conocerá sus obli-
gaciones verdaderas.
Reconocerá la relación
que debe tener con
otros seres humanos,
quiera que sea como
marido o mujer, padre
o madre, hermano o
hermana, amigo o com-
pañero. Con el correcto
uso de su vida física, de
sus realidades y energía
espiritual, el Alma funcionará como factor controlador de la vida y todo el cuerpo se
llenará de Luz.

La bella representación que encontramos aquí es que Hércules no es solo un
cazador sino más bien el propio Toro en su naturaleza inferior y los Cíclopes en su
naturaleza superior.

El Cíclope Brontes21, el Trombón o el Sonido Creativo, es el símbolo del primer
aspecto de Dios, el Padre que habló. Esteropes, el Relámpago o la Luz, representa el
segundo aspecto y simboliza el Alma. Finalmente Arges simboliza el tercer aspecto, la
Actividad intensa de la vida en el Plano Físico.

Cuando el Toro del deseo es entregado a los Cíclopes, al iniciado con un solo
ojo, que es el mismo, su Alma, los tres aspectos divinos que le son propios, comenza-
ron a manifestarse.

El segundo trabajo de Hércules estaba consumado.

Este es también el segundo gran trabajo del iniciado masón. Gadu, Patria y Fa-
milia son los principios básicos de nuestra cofradía.

21 Nota del traductor: Los tres ciclopes de la primera generación eran: Brontes, Estéropes y Arges
(aunque algunas fuentes cambian a Arges por Acmónides o Piracmón)

20

Tercer trabajo – Las manzanas de oro de las Hespérides22

El tercer trabajo encomendando a
Hércules fue buscar las tres manzanas de oro
de las Hespérides. Estamos ante el signo de
Géminis.

En una región lejana crecía el árbol sa-
grado de la Sabiduría, que producía las man-
zanas de oro de las Hespérides. Estos dulces
frutos habían alcanzado fama en las tierras
más lejanas y todos los hijos de los Hombres
que se reconocían como hijos de Dios las
deseaban.

Estando los frutos del Árbol de la Sabiduría guardados por tres bellas doncellas
que, a su vez eran protegidas por un dragón de cien cabezas; Hércules fue orientado
por su instructor en dos simples detalles: En primer lugar prever que fuerzas más po-
derosas que las suyas y astucias demasiado sutiles para su compresión podrían suce-
der y, en segundo lugar, que cinco grandes pruebas se sucederían en este “camino”.

22 Nota del traductor: En la mitología griega las Hespérides eran las ninfas que cuidaban un mara-
villoso jardín en un lejano rincón del occidente, situado cerca de la cordillera del Atlas en el Norte de África
al borde del Océano que circundaba el mundo. El Jardín de las Hespérides es el huerto de Hera en el oeste,
donde un único árbol o bien toda una arboleda daban manzanas doradas que proporcionaban la inmortali-
dad. Los manzanos fueron plantados de las ramas con fruta que Gea había dado a Hera como regalo de su
boda con Zeus. A las Hespérides se les encomendó la tarea de cuidar de la arboleda, pero ocasionalmente
recolectaban la fruta para sí mismas. Como no confiaba en ellas, Hera también dejó en el jardín un dragón
de cien cabezas llamado Ladón como custodio añadido.

21

Yendo en dirección norte,
recorrió todas las tierras, pregun-
tando a todos los que encontraba
donde podría encontrar el árbol de
las manzanas pero sin obtener re-
sultados positivos. El tiempo pa-
saba y él seguía buscando, a veces
volviendo sobre sus propios pasos.
Su Maestro, viendo sus dificulta-
des, envió a Nereo para ayudarle.
Infinidad de veces se acercó el
emisario, con diferentes formas y
palabras, buscando orientarle
pero sin resultado alguno; Hércu-
les no reconoció la ayuda sutil que
le daban y Nereo regresó comuni-
cando su fracaso. Esta fue la pri-
mera de las cinco pruebas. El hé-
roe fracasó. Pero la lucha continuó.

Se dirigió entonces hacia el Sur, en el lugar de la oscuridad, y continuó su bús-
queda cuando Anteo, la serpiente, apareció en su camino enfrentándose en varias lu-
chas, venciendo siempre al héroe. Suponiendo que ella era la guardiana del árbol creyó
que debería vencerla a cualquier precio si quería cumplir su tarea. Usando toda su
fuerza en una batalla desesperada, levantándola en el aire, consiguió vencerla. Cuando
la serpiente se alejó prometió regresar en la octava prueba para enfrentarse nueva-
mente. Esta fue su segunda prueba y salió victorioso.

No encontrando nada en el Sur, se dirigió hacia occidente buscando cumplir su
tarea. En este camino encontró a Busiris, gran embaucador, hijo de las aguas, pariente
próximo de Poseidón, cuyo trabajo era traer la ilusión a los hijos de los hombres por
medio de palabras que aparentan sabiduría. Con bellas palabras, aparentando sabidu-
ría se puso ante Hércules como el único camino hacia la misma, enflaqueciendo así su
búsqueda interior hasta el punto de dejó de buscar el árbol sagrado. Apreciaba a Bu-
siris hasta tal punto que aceptaba todo lo que decía. Se volvió cada vez más débil, hasta
que su Maestro lo amarró a un Altar y lo mantuvo prisionero durante un año.

22

Descubriendo poco a poco quien era el tirano
Busiris y recordando las palabras de Nereo “En tu in-
terior hay un poder más elevado, fuerza y sabiduría.
Vuélvete hacia tu interior y evoca la fuerza que
existe, el poder que es herencia de todos los hombres
que son hijos de Dios” consiguió la fuerza necesaria
para liberarse y capturar al falso Maestro. Así venció
la tercera gran prueba.

Recorrió entonces largas distancias sin
rumbo y ahora, más sabio por el sufrimiento vivido
en su año de prisión, continuaba la búsqueda con
más sabiduría.

Sorprendido por unos gritos agónicos se encontró ante la escena de Prometeo
siendo devorado por los buitres. Vacilando entre socorrer o no al prisionero en su su-
frimiento, temiendo perder más tiempo en su búsqueda después del año de prisión, al
final cedió a los gritos, mató a los buitres y cuidó de las heridas de Prometeo hasta su
curación partiendo de nuevo a su tarea tras una larga demora. Sin saberlo había ven-
cido la cuarta prueba, la regla que acelera todo en el camino que es “Aprender a Servir
a los demás”

Después de mucho tiempo oyó rumores sobre
el árbol que buscaba en una montaña del este y para
allí se fue. Viendo a lo lejos y anticipando su victoria,
fue sorprendido por otra escena que le entristeció. A
su frente estaba Atlas soportando el peso del mundo
sobre su espalda con su cara en extrema agonía, con
sus miembros rotos por el dolor, en silencio .Sin pedir
auxilio…apenas cumpliendo penosamente su trabajo.

Olvidando su tarea, sin otro pensamiento, co-
rrió hacia Atlas retirándole la carga de su espalda para
aliviarle y la trasfirió a la suya soportándola solo. Repentinamente, la carga desapare-
ció y se vio libre como Atlas. Este, con las manos extendidas en gesto de amistad, le
ofrecía las manzanas de oro. Era el fin de su búsqueda. Rápidamente aparecieron las
tres hermanas y le trajeron otras manzanas doradas que depositaron en sus manos.

23

 Aegle23, la bella virgen, le dijo al entregarle la manzana que el camino
que trae hasta nosotros es siempre marcado por el servicio. Actos de
amos son señales del camino.

 Eritéia, la guardiana del portón que todos deben cruzar antes de pre-
sentarse solo delante del Gran Ser que todo Preside le entregó una
manzana que tenía escrito en luz la palabra SERVICIO

 Héspero, la maravilla de la estrella vespertina le habló amorosamente:
“Ve y sirve desde hoy y para siempre, recorre el camino de todos los
servidores del mundo”

“Entonces devuelvo estas manzanas para aquellos que vendrán después de mi”
– dijo Hércules

El signo de Géminis es la principal en relación con el trabajo activo del candidato
a la iniciación en el plano físico y marca la proporción que logra en la compresión de sí
mismo. Pero antes que este trabajo activo ser vuelva posible es obligatorio que tenga
lugar un ciclo de pensamiento interior y de ansía mística. Ese era el trabajo de Hércu-
les.

Géminis Signo de aire (al igual que Libra y Acuario)
Amor y Sabiduría. Fluidez. Calidad, Control
Cualidad del par de opuestos. El subyacente amor di-
vino alcanza el sistema divino a través de
Opuesto po- Géminis
lar Sagitario, signo de fuego (unidireccionali-
Regentes dad; preparación para la iniciación)
Exotérico: Mercurio; Esotérico: Venus

Al indicarle a Hércules solo la necesidad de lograr las manzanas y el tener la
precaución que debía tomar en su trabajo, su maestro no le dio, intencionalmente, el

23 Nota del traductor: En la mitología griega Egle (en griego antiguo, ‘brillo’ o ‘esplendor’) era una
de las hijas de Asclepio con Lampetia, la hija de Helios (el Sol), según Hermipo, o con Epíone, según la Suda.1
Se decía que su nombre procedía de la belleza del cuerpo humano cuando tenía buena salud, o de los ho-
norarios pagados a los médicos. La filiación de las otras dos Hespérides no está tan claro, así se cree que
Héspero era hija de Hésperis, de Hésperos o de otros personajes.

Además recibían varios nombres aunque siempre eran tres, Entre los nombres que recibían están
Egle (‘brillo’ o ‘esplendor’), Aretusa, Eritia (o Eriteis), Hesperia (alternativamente Hespereia, Héspere, Hés-
pera, Hesperusa o Hesperetusa), Lípara, Astérope y Crisótemis, como aparece en una escena de la apoteosis
de Heracles/Hércules en una hidria del siglo V de Midias, actualmente en Londres. A veces se las llamaba
Doncellas de Occidente, Hijas del Atardecer o Erythrai, ‘Diosas del Ocaso’, todas ellas designaciones aparen-
temente ligadas a su imaginada situación en el distante oeste. Hésperis es apropiadamente la personifica-
ción del atardecer (como Eos es la del amanecer) y la estrella vespertina es Héspero. Además de cuidar del
jardín, se decía que obtenían gran placer al cantar.

24

lugar exacto donde encontrarla. Por dicha razón tuvo que recorrer el mundo de norte
a sur y de este a oeste hasta que Nereo, en forma de uno de sus múltiples disfraces, le
indica que camine hacia el sur.

En la simbología esotérica, el Sur representa el retorno al Mundo Físico mien-
tras que el Norte representa el Mundo del Espíritu. Es en este plano que cualquier
candidato debe luchar para vencer las ilusiones y los engaños del Mundo de las Formas
o, en otras palabras, no dejarse engañar con los aspectos de la fascinación material y
del psiquismo inferior.

Su primer encuentro simbólico con la fascinación material se dio en la figura de
Anteo, aquí representado por una serpiente24, que fue derrotado por Hércules cuando
este lo alzó en el aire, momento en el cual Anteo perdió su fuerza. Géminis es el sím-
bolo del aire.

Sin embargo, tras vencer la primera ilusión material, otra ilusión se cruza en su
camino en la persona de la figura mitológica de Busiris; otro hijo de Poseidón fruto de
una relación con una mortal. Busiris se presenta como un gran maestro, portador de
grandes talentos y sabiduría, depositario de la verdad, capaz de conducirle a la Luz.
Dejándose vencer por sus palabras, cedió a sus encantos, hasta dejarse dominar por
completo. Pero recordando los consejos de Nereo, y cansado de su prisión, consigue
liberarse después de muchos esfuerzos, encadenando a Busiris al mismo altar donde
había estado preso.

Es en el plano Físico, es decir, en el Cuerpo Material, que la prueba del trabajo
de Hércules tiene lugar para el aspirante sincero.

“Un ansia de ser bueno, un profundo deseo de averiguar los hechos de la vida
espiritual, esfuerzos espasmódicos para la autodisciplina, oración y meditación, prece-
den casi inevitablemente este real y tenaz esfuerzo” (Os Trabalhos de Hércules - Alice
A. Bailey)

El lugar donde se obtiene la experiencia y donde las causas que fueron iniciadas
en el mundo mental se tienen que manifestar es en la materia .Es el lugar, por tanto,
donde el Conocimiento se obtiene y donde debe ser transmutado en Sabiduría; pues
ella, la Sabiduría, es el omnisciente y sintético conocimiento del Alma. Compresión es
la aplicación del Conocimiento bajo la luz de la Sabiduría

24 En otras oportunidades, la literatura griega lo cita como un gigante, hijo de Poseidón, Dios de las
aguas, y de Geia, la Tierra. Anteo era invencible mientras cualquier parte de su cuerpo estaba en contacto
con la tierra.

25

Unificar el Alma al Cuerpo de
tal manera que la dualidad de lugar a
la Unidad es la gran tarea a ser reali-
zada en el tercer trabajo de Hércules.
La unificación del “yo inferior” con el
“yo superior”, del aspecto mortal e
inmortal, es el objetivo y la gran lucha
de todo aspirante.

Géminis es el signo de la dua-
lidad y de la cualidad mental. Esto se
enfatiza en la historia de Hércules,
cuando sufre la influencia de dos
maestros: Nereo, el instructor supe-
rior (Alma) y Busiris, el instructor in-
ferior (Razón).

Existen en Géminis dos estrellas conocidas como Castor y Pólux, o los Gemelos.
Ellas personifican dos grupos principales de estrellas, las Siete Pléyades y las Siete Es-
trellas de Osa Mayor; que son dos constelaciones del hemisferio norte, a cuyo alrede-
dor parece girar nuestro universo. Esotéricamente se considera esos dos grupos de
estrellas representan a Dios, el macrocosmo, mientras que en Géminis, Castor y Pólux
simbolizan al Hombre, el microcosmo.

Estas estrellas también son conocidas como “Apolo” y “Hércules”. La primera
significando el Gobernante y la segunda aquel que va a trabajar. Representan los dos
aspectos de la naturaleza del hombre, el Alma y la Personalidad, el hombre espiritual
y el ser humano a través del cual la entidad espiritual actúa. Se consideraba a Castor
el símbolo de lo mortal y a Pólux de lo inmortal. Por extraña casualidad, la astronomía
ha registrado el hecho de que la estrella Castos está perdiendo su brillo no presen-
tando la misma luz que tenía siglos atrás, sin embargo, Pólux, el hermano inmortal,
crece en brillo ofuscando a su hermano mortal. Esto simboliza el crecimiento en po-
tencia de la vida espiritual y el decrecimiento de la personal o material.

“La raza humana fue la tercera raza y este trabajo que ejecuta Hércules simbó-
licamente es el tercero. Era el Alma lo que buscaba y ha sido siempre la búsqueda no
reconocida del hombre…Así, en la tradición masónica, está ejemplificado en la bús-
queda de la familia humana: la búsqueda de la Luz, la búsqueda de la Unidad, la bús-
queda de la Divinidad. Los dos pilares – Boaz y Jachin – permanecen como símbolo de
esa unidad. (Os Trabalhos de Hércules - Alice A. Bailey)

26

Géminis es predominantemente un signo de intelecto y tiene sobre la raza
Ariana un especial efecto vital, desarrollando la facultad de la mente y del intelecto
continuamente. Tiene influencia directa en los asuntos relacionados con las relaciones
humanas, gobernando todos los aspectos de la educación, lidia con el conocimiento,
las ciencias y lanza las bases para la sabiduría, además de representar “la relación ente
la dualidad”

En el tercer trabajo Hércules recibe una importante revelación y, durante las
cinco etapas de su búsqueda, su educación fue desarrollada.

Las tres constelaciones en conexión con Géminis son Lepus, la liebre, Canis Ma-
jor y Canis Minor. En Canis Major, el Mastín del cielo, encontramos a Sirio, la Estrella
del Perro, también conocida en la antigüedad como “la líder de todas las huestes ce-
lestiales”, con un brillo diez o doce veces mayor que cualquier otra estrella de primer
nivel. Es el símbolo del Alma Universal como del Alma individual. Es considerada la
estrella de la Iniciación.25

En Canis Minor, “el pobre hombre”, el nombre de su estrella principal significa
“redentora” y el de la segunda “cargado de fardos” o “la que carga fardos”; lo que hace
referencia al trabajo de Hércules cuando cargó el peso de Atlas sobre sus hombros
como aprendizaje del acto de servir.

25 Nota del traductor: La posición de las estrellas cambia con el tiempo. Potentes programas infor-
máticos han calculado la posición de Sirio en el tiempo de la construcción de las pirámides de Egipto y de-
muestran que se orientaban a Sirio y no a la estrella polar como se creía hasta la fecha.

27

Lupus, en asociación con estas dos constelaciones, contiene una estrella de co-
lor escarlata, casi una gota de sangre, denominas por algunos como Bashtibeki, que
significa “caer en la confusión”. El rojo es siempre el símbolo del deseo material. Se
caracteriza el “yo inferior” eternamente cazado por el “yo superior”, el Alma humana
perseguida por el Mastín del cielo.

Toda esta historia significa realmente la primera lección que todos los aspiran-
tes tienen que aprender a dominar lo que es imposible sin haber pasado por las prue-
bas en Aries y Tauro. Entonces, en el Plano Físico, en el campo del cerebro y en la
consciencia el discípulo tiene que registrar el contacto con el Alma y reconocer sus
cualidades” (Os Trabalhos de Hércules - Alice A. Bailey)

La gran lección se resume en el hecho de que los candidatos no pueden olvidar
que no basta con ser un visionario místico, hay que sumar la realización mística, el
conocimiento oculto de la realidad. El conocimiento adquirido que le permite com-
prender mejor la Creación, un sincero deseo del Bien, el carácter refinado y una purea
de intenciones. Sin el servicio al prójimo, olvidándose de uno mismo, de nada vale el
progreso espiritual logrado por el iniciado.

Como todos los que buscan con sinceridad, Hércules se libera del mundo de la
ilusión psíquica pseudo espiritual y comienza a servir. Inicialmente se libera de los bui-
tres del pasado, del deseo que tanto tiempo le torturaba. El Plexo Solar, el estómago
y el hígado son las exteriorizaciones de la naturaleza del deseo. Dejó de ser egoísta y
de satisfacerse a sí mismo. En el signo de Géminis recibió dos difíciles lesiones y, sobre
el mito de Prometeo, que significa “el Dios encarnado” o “el Dios Interno” puede luego
continuara el servicio en el mundo y aliviar a Atlas de su peso.

Tras el sacrificio viene la recompensa. Para su sorpresa, después de liberar a
Prometeo del altar donde estaba preso (dejando su yo interior en su lugar) y Atlas,
abandonando su búsqueda a cambio de ayudar al mundo (colocándolo sobre su propia
espalda) recibió las manzanas de oro y fue colocado en contacto con las tres bellas
vírgenes o los tres aspectos del Alma.

28

“Al dar comienzo a su trabajo Hércules hace contacto con su Alma, simbolizada
como Nereo, al término del trabajo, habiendo vencido muchas ilusiones, el conquista
una visión mucho más amplia de su Alma venciendo en los tres aspectos, cada uno
conteniendo en si la potencia de los tres principios de la divinidad. Aegle simboliza la
gloria y el esplendor del Sol, la magnificencia de la manifestación en el plano físico. Ella

ofrece una manzana a Hércules
y le dice “El camino hasta noso-
tras es siempre a través de los
actos de amor”. Eritéia guarda la
puerta del Alma, que siempre se
abre con el amor y la sabiduría y
da a Hércules otra manzana en
la cual está escrita en oro la pa-
labra SERVICIO. Héspero, la es-
trella vespertina, la estrella de la
iniciación, personifica la volun-
tad y le dice a Hércules que re-
corra el camino con total aten-
ción a cada paso dado.” (Os Tra-
balhos de Hércules - Alice A. Bai-
ley)

Cuerpo, Alma y Espíritu; inteligencia, amor y voluntad; visualizados y contacta-
dos por el aspirante desprendido a causa del SERVICIO al prójimo; eso es la verdadera
FRATERNIDAD.

Cuarto trabajo – La captura del Ciervo26 dorado

El cuarto trabajo de Hércules, la captura del ciervo do-
rado, se asocia al signo de Cáncer.

Determina el gran Ser que preside: “Somételo a una
prueba que exija elegir la opción más sabia. Envíalo a trabajar
en un campo donde precise decidir cuál de las voces que escu-
cha despertará la obediencia de su corazón. Somételo a una prueba que también sea
de gran sencillez en el plano exterior, y aun así, una prueba que despierte en el lado
interno de la vida la plenitud de su sabiduría y la corrección de su poder de elección.
Que dé inicio la cuarta prueba”

26 Nota del traductor: En algunas versiones se trata de una cierva.

29

Según describe
la leyenda, nuestro hé-
roe, se colocó delante
de los pilares del portal
y vislumbró un bello
paisaje donde, en el ho-
rizonte, se erguía el
Templo del Dios Sol. En
una colina cercana per-
cibió la presencia de un
esquivo ciervo de cor-
namenta dorada que le
impulsó a cazarlo.

En ese mo-
mento, la diosa Arte-
misa 27 le hablaba al
oído, como dueña del animal. En seguida aparece Diana28, la cazadora, en su frente,
reclamando para ella el derecho de la propiedad del ciervo.

Sorprendido, Hércules escuchaba la disputa entre las Diosas situado entre las
columnas del portal, sin saber el porqué, cuando una tercera voz le dijo al oído.

“El ciervo no pertenece a ninguna de las dos doncellas, oh hércules, pero si al
Dios cuyo santuario puedes ver sobre aquel monte lejano. Sálvala y llévala a la seguri-
dad del Santuario y déjala allí. Cosa simple de hacer, oh hijo del hombre, sin embargo
(y reflexiona bien mis palabras) siendo tu un hijo de Dios, deber ir en su búsqueda y
agarrar al ciervo. Ves”

Durante todo un año, el héroe siguió al animal por todas partes, sin éxito. Apre-
ciaba rápidos vislumbramientos de su forma y, cuando quería capturarlo, desaparecía
fácilmente entre el denso matorral. En la distancia, las Diosas en disputa, que lo ob-
servaban todo y, siempre que podían, trataban de engañar a Hércules para anular todo
su esfuerzo en el trabajo.

27 Nota del traductor: En la mitología griega, Artemisa o Ártemis (en griego antiguo Ἄρτεμις —no-
minativo— o Ἀρτέμιδος —genitivo—) fue una de las deidades más ampliamente veneradas y una de las más
antiguas

28 Nota del traductor: En la mitología romana, Diana era la diosa virgen de la caza, protectora de la
naturaleza y lunar. Su diosa griega equivalente en la literatura es Artemisa, si bien en cuanto a culto era de
origen itálico.

30

Incansable procuraba el animal por los más diver-
sos lugares hasta que cierto día lo encontró en el margen
de una tranquila laguna, reposando, exhausta por la
fuga. Con un certero disparo, hirió al animal en el pie con
una flecha, inmovilizándolo. Lo tomó en sus brazos y ex-
clamó de corazón “El ciervo es mío”

Nuevamente, una voz autoritaria le habla “No, no
lo es, oh Hércules. El ciervo no pertenece a un hijo de
hombre, aunque también sea hijo de un Dios. Carga el
ciervo para el lejano santuario donde habitan los hijos de Dios y déjalo con ellos”

“¿Por qué ha de ser así, oh Maestro? El ciervo es mío porque peregrine mucho
en su búsqueda y, una vez mía, porque la llevo junto al corazón.”

“¿Y no eres tu un hijo de Dios, aun siendo un hijo de hombre? ¿Y no es el San-
tuario también su morada? ¿Y no compartes tu vida con los que habitan allí? Lleva al
Santuario de Dios el ciervo sagrado y déjalo allí, oh hijo de Dios”

Artemisa y Diana cuestionaban al
Dios Sol el derecho sobre el animal y ape-
nas Diana fue autorizada a adentrarse en el
tempo, observando el ciervo acostado de-
lante del altar, aparentemente muerto,
dijo con tristeza:

“Pero si su espíritu permanece con-
tigo, oh gran Apolo, noble hijo de Dios, en-
tonces sabes que el ciervo está muerto. El
ciervo fue muerto por el hombre que es un
hijo del hombre, aunque también ser hijo
de Dios. ¿Por qué él puede entrar dentro del Santuario mientras nosotros esperamos el
ciervo allá fuera?

“Porque el cargó el ciervo en sus brazo, junto al corazón, y el ciervo encuentra
un reposo seguro, y también el hombre. Todos los hombres son míos. El ciervo es igual-
mente mío, no vuestro, ni del hombre, pero si mío”

Con su misión cumplida, volviendo a los pilares del portal, y estimulado a mirar
hacia las colinas que dejaba, vio el ciervo libre. Sin entender la razón de ello, escuchó:

31

“Muchas y muchas veces precisan todos los hijos del hombre, que son hijos de
Dios, salir a buscar el ciervo de los cuernos de oro y cargarlo hacia el lugar sagrado,
muchas y muchas veces”

“Tu cuarto trabajo ha terminado y debido a la naturaleza de la prueba y debido
a la naturaleza del ciervo, la búsqueda ha de ser frecuente. No olvides esto; medita
sobre la lección aprendida”

Cáncer Signo de agua (al igual que Escorpio y
Piscis)
Cualidad Sensibilidad de la masa29, para el hom-
bre común, identificación de la masa
Opuesto po- con la forma, para el discípulo servicio a
lar la masa
Regentes Capricornio, un signo de tierra (Concien-
ciación espiritual después de una lucha,
lugar de nacimiento del Cristo)
Exotérico: Luna; Esotérico: Neptuno

Cáncer es considerado el último de los cuatro signos preparatorios, ya sea en lo
que se refiere al descenso del Alma hacia la materia o sea a la ascensión del aspirante
a medida que se esfuerza para subir desde el reino humano hacia el reino espiritual.

Equipado con la facultad mental en Aries, con el deseo en Tauro, con la com-
prensión de su dualidad en Géminis, el ser humano encarnado entra, a través del na-
cimiento, en el reino humano. Para el candidato a la iniciación, es en estos cuatro sig-
nos que pone a punto su equipamiento y aprende como usarlo.

En Aries, aprende a someter su menta a su voluntad, aprende control mental;
en Tauro, “la madre de la iluminación”, conquista el primer destello de Luz espiritual,
cuyo brillo crece progresivamente a medida que se acerca a su meta; en Géminis, con-
quista la percepción de los dos aspectos de su naturaleza, consciente de su inmortali-
dad, comienza a crecer a consta de su parte mortal.

“En Cáncer, tiene su primer contacto con el sentido más universal que es el as-
pecto superior de la conciencia de la masa. Equipado, por lo tanto, con una mente con-

29 Nota del traductor: A lo largo del artículo el autor usa el término masa para referirse a la masa
humana, al conjunto de la humanidad como un todo, en algunos casa como diferencia con los iniciados que
se separan de la masa, del vulgo.

32

trolada, con una capacidad para registrar la iluminación, hábil para establecer con-
tacto con su aspecto inmortal y reconocer intuitivamente el reino del Espíritu, se en-
cuentra preparado para un trabajo mayor30”

Es ahora cuando el iniciado comienza
a vivenciar el verdadero sentido de la Frater-
nidad.

El ciervo simboliza la “Intuición”, pro-
ceso final de la transmutación del “Instinto”,
cuyo estadio intermedio es el “Intelecto”.
Estas tres palabras – Instinto, Intelecto e In-
tuición – resumen la autopercepción obje-
tiva o el aspecto consciente del ser humano
en evolución.

Aunque el signo en estudio sea el del
Instinto, la sublimación del Instinto es la In-
tuición. El Intelecto representa la conquista
cultural que se adquiere en diferentes mo-
mentos de la vida y que, tras una selección
adecuada, debe dirigirnos a un desarrollo in-
terior.

La gran necesidad a la que se refiere este trabajo de Hércules es el desarrollo
de la intuición y el familiarizarse con el conocimiento instantáneo de la Verdad y de la
Realidad, lo cual es una prerrogativa de vital importancia en la vida de un iniciado libre.

Podemos rescatar la siguiente enseñanza de este trabajo:

“El aspirante no obtiene éxito hasta que ha transmutado el instinto en intuición,
ni hay un uso correcto del intelecto mientras la intuición no está presente para inter-
pretar y ampliar el intelecto y producir el resultado final. Entonces el instinto se subor-
dina a ambos31”

Cáncer, el cangrejo, simboliza las limitaciones de toda encarnación física. Es la
puerta hacia el mundo de las formas, para la vida material, y el signo donde la dualidad
“Forma y Alma” son unificadas en la carne.

30 “Os Trabalhos de Hércules” - Alice A. Bailey
31 Idem nota anterior

33

“El signo opuesto a Cáncer es Capricornio, y esos dos constituyen las dos puer-
tas, siendo uno, el portal para la vida de la forma y el otro el portal para la vida espiri-
tual; abriendo el portal para la forma de la masa de la familia humana y el otro para
el estado de consciencia universal, que es el reino del Espíritu. Una marca el comienzo
de la experiencia humana en el plano físico, el otro marca su clímax. Uno significa po-
tencialidad y el otro consumación32”

Resumiendo, en Cáncer, el Alma desciende a la tierra para unirse al cuerpo, lo
que constituye su muerte espiritual; en Capricornio, el “portal de los Dioses”, ella re-
gresa al cielo. En el nuevo Testamento existe un relato que puede representar esta
simbología; cuando Jesús da a Pedro la llave del cielo y la Tierra, las llaves de los dos
principales portales zodiacales, los puntos solsticiales de Cáncer y Capricornio, tam-
bién conocidos como “Portal del Sol” y “Portal de los Dioses”.

El Cangrejo vive tanto en el agua como en la Tierra. Por ello simboliza el Alma
atrapada en el cuerpo Físico, pero viviendo predominantemente su naturaleza emo-
cional, sus sensaciones, cuya representación simbólica es el agua. Esotéricamente,
Cáncer es regido por la Luna, la eterna madre de las formas, que controla las aguas y
los mares.

La conocida “Cruz del Iniciado”, o “Cruz Cardinal”, tiene en Cáncer uno de sus
brazos. Otro brazo en Aries, el símbolo del comienzo, del inicio, de la vida subjetiva,
del estágio prenatal, o involución, y también del primer paso, sea para asumir la forma
o sea para la liberación espiritual. El tercer brazo es Libra, la balanza, “la elección en-
tre…”, “el comienzo del camino…” Capricornio es el cuarto brazo, otra vez el naci-
miento, el nacimiento del “salvador del mundo”, nacimiento para el mundo espiritual,
nacimiento que lleva hacia fuera del mundo material, hacia el mundo del “ser”

Involución, encarnación, expresión e inspiración, son las cuatro palabras que
expresan la historia de la “Cruz Cardinal”. En realidad, es la historia del Espíritu de su
creación, descendiendo en los diferentes Reinos, ascensión y liberación del ciclo de las
encarnaciones.

No existen estrellas o constelaciones que destaquen en el signo de Cáncer. Con
las ochenta y tres estrellas que la componen, siendo la más brillante de tercera mag-
nitud, es exactamente en su centro que encontramos un aglomerado mayor conocido
como “Presepio” o también como “Colmena”

32 Idem nota anterior.

34

Esta designación simboliza la organización colectiva de la familia humana, una
de las razones por la cual Cáncer es considerado un signo de masa; es el instinto que
rige a la masa, razón por la cual es considerado el signo del instinto, de la vida en ma-
nada, de la reacción de la masa. Representa a la mente subconsciente, el instinto he-
reditario y la imaginación colectiva.

El hombre común de este signo está inmerso en la masa y es una parte incons-
ciente de todo, sin embargo, tanto el hombre común como el candidato a iniciado que
está ejecutando el trabajo de este signo, está sujeto al impulso para destacarse de la
masa a la que se encuentra preso por el Instinto y desarrollar la Intuición para erguirse
por encima de ella.

El contraste entre Cáncer y Capricornio está en que el
iniciado en Cáncer debe ser consumado en el segundo. El portal
de Cáncer es atravesado por la transferencia del estado animal
de la consciencia hacia lo humano, al paso que, en Capricornio
es atravesado por medio de la Iniciación.

Lo más interesante es que el símbolo astrológico de Cán-
cer no posee relación con el Cangrejo, pues está formado por “dos colas de asno”.
Cercanas a esta constelación hay dos estrellas brillantes: una conocida como Asellus
Borealis, el asno del norte, y otra como Asellus Australlis, o asno del Sur.

Ligados a la historia de Jesús, observamos la mención de los dos asnos: el pri-
mero que llevó a María hasta Belén y el segundo que la llevó a Egipto, después del
nacimiento del niño. Existe un relato sobre un tercer asno, que no se vincula a ningún
astro, que llevó a Cristo en su entrada triunfal en Jerusalén, el Domingo de Ramos.

El nacimiento de Jesús, arbitrariamente establecido en diciembre, vincula su
nacimiento a Capricornio, sin embargo, fue en Cáncer, originalmente, el nacimiento
del Maestro, pues, en tiempos remotos, el nacimiento de los infantes de los dioses del
Sol tenía lugar en este signo.

La cuna de Jesús se encuentra en el signo del Solsticio de Cáncer, llamado “el
portal del Sol”, a través de cual se decía que las Almas descendían de su hogar celestial
hacia la tierra; del mismo modo que en el solsticio de invierno volvían al origen en el
otro “portal del Sol”, la constelación de Capricornio.

Con el Signo de Cáncer se vinculan tres constelaciones: Osa mayor, Osa menor
y Argos. En algunos textos esotéricos antiguos del Oriente, las dos primeras constela-
ciones son también conocidas como el rebaño de ovejas, los carneros o el navío. El

35

simbolismo de estas dos constelaciones nos da la idea de masa o grupo, influencia
decisiva del trabajo llevado a efecto en el signo de Cáncer. En Osa mayor tenemos la
Estrella Polar o Estrella del Norte, símbolo de una estrella guía que indica al peregrino
el camino para regresar al hogar. Argos, una de las mayores constelaciones del sis-
tema, cuenta con sesenta y cuatro estrellas, y tiene en Canopus como la más brillante.
Su simbolismo cubre la vida del aspirante desde el momento en que encarna hasta
alcanzar su meta.

¿Qué lección simbólica podemos aprender de este trabajo?

Apolo, el dios Sol; Artemisa, la luna; Diana, la cazadora de los cielos, se dispu-
taban el mismo ciervo sagrado que buscaba Hércules. Como cualquier otra especie
animal el hombre trae en sí mismo la cualidad del “Instinto”, así como respuestas ins-
tintivas en su medio ambiente. Siendo el Instinto la “consciencia” de la forma y de la
vida celular, la expresión de la materia está consciente y alerta; Artemis, la luna, la
regente del a forma, simboliza la disputa por el ciervo dorado. En una visión más am-
plia, el Instinto animal es tan divino como otras cualidades consideradas estrictamente
espirituales.

El hombre, además de animal, es “racional” y, a través de lo que llamamos
“mente”, puede analizar, criticar y alcanzar respuestas elaboradas intelectuales por
medio de la facultad de la percepción, ausente en otros animales. Su ascensión hacia
la racionalidad le permite al “Instinto” evolucionar hacia “Intelecto”. A través del pri-
mero, él toma consciencia de los contactos físicos y de las condiciones emocionales y,
a través del segundo, percibe el mundo del pensamiento y las ideas. Diana, la cazadora,
simboliza el Intelecto, razón por la cual también disputaba el ciervo.

Cuando el hombre, Hércules, logra el estado de percepción instintiva e inteli-
gente, “Euristeo”, la tercera voz, le indica que existe otro mundo, o sentido, la “Intui-
ción”, del cual puede ser consciente también, pero es un mundo que tiene su propio
método de contacto y forma de respuesta.

Durante un ciclo de la vida él cazó. No era el ciervo, o el Instinto, lo que buscaba,
tampoco el Intelecto era objetivo de su búsqueda. Era algo más, por lo cual paso un
ciclo de vida cazando. Finalmente lo capturó y lo llevó al Templo donde fue reclamado
por los Dioses que reconoció en el ciervo a la Intuición espiritual. Intuición, una exten-
sión de la consciencia, un sentido de percepción altamente desarrollado que da al can-
didato la visión de nuevos campos de contacto y le desvela un nuevo mundo.

“Y nos dicen que la batalla continúa entre Apolo, el dios Sol, que reconoce en el
ciervo a la Intuición; Diana la cazadora del cielo que ve en ella el Intelecto y Artemisa,

36

la luna, que creía que era apenas el Instinto. Las dos diosas tenían razón, y el problema
de todos los discípulos es usar el Instinto correctamente, en su debido lugar y modo. Él
tiene que aprender a usar el Intelecto bajo la influencia de Diana, la cazadora, la hija
del Sol, y por medio del mismo entrar en sintonía con un mundo de las ideas y de las
búsquedas humanas. Él tiene que aprender a llevar esa capacidad que posee al Templo
y transmutarlo en Intuición, es por medio de la Intuición que puede tomar consciencia
de las cosas del Espíritu y de aquellas realidades espirituales que ni el instinto ni el
intelecto pueden revelarle33”

Quinto trabajo – La muerte del León de Nemea

El quinto trabajo de Hércules consistió en dar muerte
al León de Nenia y se asocia al signo astrológico de Leo.

La historia nos cuenta que Hércules recibe su nueva
tarea de cazar un gran león en la ciudad de Nenia. León de
devastaba sus campos y devoraba sus habitantes. El pueblo
vivía en silencio con las puertas cerradas y sin sementar ni

33 Idem nota anterior

37

cultivar sus tierras. De norte a Sur, de Este a Oeste rondaba el león que, en sus rondas,
devoraba a todo lo que encontraba. Su potente rugido, oído en el silencio de la noche,
llenaba de pavor a todos los habitantes de Nenia.

A causa de sus proezas, Hércules era famoso y evocado por todos en la espe-
ranza de que pudiese librarles de aquel terrible animal. Impulsado por los Dioses a
realizar la tarea, Hércules fue agraciado con diferentes armas para llevarla a cabo. En-
tendido, sin embargo, que todas estas armas eran pesadas y le hacían lento, optó por
llevar solo una pica confeccionada por el mismo al partir un tierno y verde árbol.

De lugar en lugar recorrió la región buscando al animal sin lograrlo. La mayoría
de los habitantes de Nenia permanecía encerrados en sus casas, pero, algunos pocos,
se atrevían a salir, apremiados por el hambre. SE alegraban al encontrase con el héroe,
previendo su liberación del animal, pero también se asustaban al ver el escaso arma-
mento que llevaba consigo.

Diversas eran las informaciones que recogía sobre el paradero del león, en to-
das, sin embargo, nada le valía para encontrarlo. Durante largos días y noches recorrió
el “Camino”, alerta, procurando oír el rugido del animal, mientras el pueblo permane-
cía escondido en sus casas.

El encuentro fue repentino. Detrás de una mata se escondía el león que, al di-
visar a Hércules, rugió con furia haciendo estremecer todo a su alrededor. Hércules
permaneció inmóvil. Hecho mano de un arco y lanzó una flecha certera que, al alcanzar
la espalada del animal, cayó sin herirle. Lanzo otras tantas con igual suerte. El felino,
rugiendo amenazadoramente, comenzó a avanzar en su dirección sin miedo alguno al
héroe que, en vez de huir, tiró su arco y comenzó a correr gritando como loco en su
dirección. Espantado por la extraña reacción, el animal paró y huyó entre los matorra-
les de la ladera de una montaña.

El héroe comenzó la per-
secución por la montaña hasta
que, súbitamente, el león desa-
pareció y no era posible verlo ni
oírlo. Hércules, llevando apenas
su pica, se paró prestando aten-
ción, buscó por todos lados, de
uno punto a otro del estrecho ca-
mino que cortaba oblicuamente
la ladera de la montaña.

38

De repente vio una cueva oscura, de donde brotó un rugido vigoroso que le
avisaba del riesgo de muerte si se aventuraba. Aun así, heroicamente, entró y recorrió
la cueva hasta salir por el otro lado sin encontrar el animal en su interior. Otra vez oyó
el rugido, ahora a su espalada. Fue entonces que Hércules se dio cuenta que la cueva
tenía dos entradas, astutamente empleadas por el león en un intento de sorprenderlo.
Decidió, entonces, bloquearlas encerrando al león con él en su interior en una total
oscuridad. Finalmente lo encontró y lo matón estrangulándolo con sus propias manos
en una lucha furiosa. Le retiró la piel y la usó como prueba de su victoria ante el pueblo
que le esperaba fuera de la cueva.

Regresando al portal, depositó la piel del animal a los pies de su maestro, pi-
diendo permiso para usarla en vez de la que ya tenía, antigua y fruto del primer animal
que había matado.

“Más una vez, oh Hércules, mataste al León. Más una vez lo estrangulaste. El
león y las serpientes han de ser muertos una vez más y más una vez. Buen trabajo,
hijo mío. Ves descansar en paz entre aquellos que libraste del miedo. Terminaste el
quinto trabajo y vuelvo a decírselo al “Gran Ser Que Preside”, aquel que sienta y espera
en la Cámara del Consejo del Señor. Descansa en paz”

Y desde la Cámara del Consejo se oyó una vos: “Yo lo sé”

Leo Signo de fuego (al igual que Aries y Sagitario)
Cualidad No definida
Opuesto po- Acuario, un signo de aire (Concienciación de
lar grupo, servicio al mundo.

Regentes El Sol es tanto el regente exotérico como el
esotérico

Este león no tiene relación alguna con el animal muerto durante su juventud
(espiritual), antes de comenzar los trabajos de su estudio, pues, con el primer gesto
tan solo demostraba que estaba preparado para las pruebas de su entrenamiento,
para sus doce trabajos.

Este quinto trabajo tiene un significado especial toda vez que el número cinco,
esotéricamente, es el número del hombre. Es un hijo de Dios, sumado al cuaternario
que consiste en su naturaleza cuádruple inferior: El Cuerpo Mental, el Cuerpo Emocio-
nal, el Cuerpo Etéreo y el Cuerpo Físico. En los cuatro trabajos y signos anteriores, es-
tos cuatro cuerpos fueron conducidos hacia una relación más profunda con el Alma.

39

Comprendamos mejor el trabajo de un candidato a la iniciación, recordando
que el mismo, el iniciado, camina en sentido opuesto a las agujas del reloj, o de la
propia humanidad común.

“En Aries, el Alma tomó para sí el tipo de materia que le permitía entrar en re-
lación con el mundo de las ideas. Se revistió de un envoltorio mental. Juntó a la indivi-
dualidad aquellas combinaciones de sustancia mental a través de las cuales se puede
expresar mejor. Y el hombre se volvió Alma pensante. En Tauro, tomó contacto con el
mundo de los deseos, y siguió un proceso idéntico. Fueron desarrollados los medios de
contacto sensible con el mundo de los sentimientos y de la emoción, y el Hombre se
volvió Alma que siente. En Géminis, fue construido un nuevo cuerpo de energía vital a
través de las energías del Alma y de la Materia y el hombre se volvió Alma Viviente,
pues los dos polos estaban en relación, naciendo, así, el Cuerpo Vital o Etérico. En cán-
cer, que es el signo del nacimiento físico y de la identificación de la unidad con el grupo,
el trabajo de encarnación es completado y se manifiesta la cuádruple naturaleza. El
hombre se convierte en un agente vivo, en el plano físico. Pero, es en Leo que el hombre
se convierte en lo que lo ocultistas llaman “la Estrella de Cinco puntas”, pues esta es-
trella es el símbolo de la individualización, de su humanidad, del ser humano que sabe
que es un individuo y toma consciencia de sí mismo como Yo. Es en este signo que co-
menzamos a usar las palabras yo y mío”34

En los textos más antiguos de la Sabiduría Eterna Oriental, el número cinco es,
entre los demás, el más oculto y el de más profundo significado. Según esta misma
Sabiduría Oriental, el grupo de seres celestiales que encarnaron en la Tierra, se mani-
festaron a través del cuaternario y de este modo permitieron o produjeron la existen-
cia de la familia humana, formando el quinto grupo de vidas divinas y que, por lo tanto,
reunían dentro de ellos mismos, los atributos duales del universo: el físico y el espiri-
tual. Se convirtieron en un solo momento en esotéricos y exotéricos, objetivos y sub-
jetivos.

Es a la Humanidad actual a la que se refieren las antiguas escrituras. Son los
“Hijos de Dios Encarnados” y es por su voluntad y pleno conocimiento de las dificulta-
des que están aquí; con el propósito de elevar la materia a los cielos.

Esta información es de profunda importancia para entender el número diez,
considerado el número del Hombre perfecto, completamente desarrollado, que al-
canzó el equilibrio entre Espíritu y Materia. El número cinco es el número en el cual el
Espíritu, consciente, aún no domina la Materia; es el número del candidato a la Libe-
ración

34 Os Trabalhos de Hércules - Alice A. Bailey.

40

Es en Leo que Hombre autoconsciente em-
pieza, realmente, su entrenamiento para la Inicia-
ción que tanto desea; es en este signo que en-
cuentra las últimas pruebas del camino probato-
rio. Cuando el trabajo de este signo termina se ini-
cia el entrenamiento específico de la Iniciación,
en Capricornio. El alcanzó determinado control
sobre el pensamiento en Aries, y un relativo poder
de transmutar el deseo fue logrado en Tauro. La
Sabiduría tuvo su comienzo, y con ello la distin-
ción parcial entre Conocimiento y Sabiduría, en
Géminis. La necesidad de transmutar el Instinto y
el Intelecto en Intuición fue su lección en Cáncer.

Las tres constelaciones asociadas al signo son:

 Hidra, la serpiente
 Crater, la taza
 Corvus, el cuervo.

Las tres simbolizan el problema de Hombre en busca de la Iniciación. AL co-
mienzo de su jornada, el hombre descubre que tiene que beber en la “taza” del sufri-
miento y la experiencia, vencer a la “serpiente” de la ilusión y el “ave de rapiña” tiene
que eliminar la Hidra.

Hidra es la constelación que se extiende más de cien grados, por debajo de las
tres constelaciones de Cáncer, Leo y Virgo. En Escorpio, esta serpiente de la materia,
o de la ilusión, con la cual se identifica el Alma desde largo tiempo, es finalmente ven-
cida. La constelación de Hidra tiene sesenta estrellas y, de nuevo, estamos ante un
número significativo, pues seis (6) es el número de la mente, del trabajo creativo de la
Mente Universal y también de los seis días bíblicos de la Creación. En el sexto signo,
Virgo, se tiene la forma completa. En el Libro de las Revelaciones encontramos infor-
mación de que el número de la Bestia es el 666, e Hidra, la serpiente, se extiende por
tres constelaciones, siendo su número el seis (6) es tres veces más potente. Hidra, por
lo tanto, simboliza la materia velando y escondiendo el Alma. El número seis repre-
senta las limitaciones de la naturaleza del cuerpo, trabajando a través de la forma y
utilizando la personalidad.

41

Crater, la taza, posee tres estrellas de media
magnitud, y otras noventa pequeñas. Otra vez tenemos
el número de la materia, o del dominio de la forma, el
número de lo que se ha denominado “apostasía” o “dar
la espalda” al Alma. Esta constelación hace parte de Hi-
dra, pues las estrellas de su parte inferior forman parte
del cuerpo de la Hidra.

En tercer lugar tenemos a Corvus, el cuervo, que permanece sobre la Hibra y la
besa. Tiene nueve (9) estrellas, el número de la iniciación. Realmente forma parte del
cuerpo de la Hidra, pues las estrellas de su parte inferior también forman parte del
cuerpo de la Serpiente, y ambas constelaciones las consideran propias.

ES la “Taza dela Obligación” en ciertos rituales masónicos antiguos y simboliza
beber aquellos que hemos preparados nosotros mismos. “Tal como el hombre semen-
tar, así cosecha”

El pájaro es símbolo antiguo de liberación, expresado así en diferentes momen-
tos de la historia del Hombre. El Viejo Testamente comienzo con un Cuervo y el Nuevo
Testamento con una Paloma, es decir, la experiencia comienza en el pájaro dela mate-
ria y termina con el pájaro del Espíritu.

Buscando la síntesis, el León de Nemea representa esencialmente la personali-
dad coordinada, dominante, porque todo aspirante ha de ser un individuo desarro-
llado, con los tres aspectos de su “yo inferior” fundidos, por tanto, potentes más allá
de la media. Posee una mente activa y hace uso de ella. Sus emociones unidas a sus
reacciones mentales son excepcionalmente poderosas. Por ello se vuelve excesiva-
mente individual, muchas veces agresivo, auto confiado, con una personalidad difícil
en todos los ambientes en que camina.

Así pues, el aspirante tiene que matar el león de su personalidad, matar aquello
que el mismo creó; el egoísmo, el instinto de auto preservarse tiene que dar paso al
altruismo, que es, literalmente someter el ego al todo. El León de Nemea simboliza la
personalidad poderosa, corriendo de manera salvaje, destruyendo y amenazando la
paz de los campos.

La caverna bloqueada puede representas el bloqueo de los Chakras inferiores,
o bloqueando la apertura de las emociones personales, con ello muere el personalismo
y el egoísmo. Su pica ha sido dejada a un lado y lucha con sus propias manos, simboli-
zando la renuncia a una vida personal y egoísta.

42

En Leo vemos la
mente cósmica expresán-
dose en el individuo
como una mente racional
inferior, y es este aspecto
inferior lo que hay que
sacrificar, y la pequeña
mente del hombre se so-
mete a la mente univer-
sal. El problema delante
de Hércules era, por lo
tanto, el problema del
signo; dominar su “yo in-
ferior” y conquistar su autoafirmación individual delante dela Eternidad.

Sexto trabajo – El cinturón de Hipólita35

El sexto trabajo fue “el cinturón de Hipólita”, asociado
este trabajo al signo de Virgo. El Gran Ser que Presidía preguntó
al Maestro que acompañaba a Hércules, si estaba preparado
para una nueva prueba, sin embargo, esta sería de una especie
diferente a las demás y obtuvo una afirmación de que sí lo es-
taba. Entonces fue emitida la palabra “Levántate, oh Hércules, y
atraviesa el sexto portal”. Otras palabras fueron emitidas, pero
no para Hércules, sino para aquellos que habitaban las costas del mar inmenso. Ellos
escucharon y ellos oyeron.

En las costas del gran mar vivía una gran reina, que reinaba sobre todas las mu-
jeres del mundo conocido en aquel tiempo. Eran sus vasallas y sus osadas guerreras.
En su reino no se encontraba hombre alguno. Solo las mujeres, reunidas en torno a su
reina. En el templo de la luna ellas la adoraban todos los días y ofrecían sacrificios a
Marte, el dios de la Guerra.

De regreso de su visita anual a los hombres, en los alrededores del Templo
aguardaban la palabra de Hipólita, su reina, que estaba en lo altar del altar, vistiendo
el cinturón que le había dado Venus, la reina del amor. Este cinturón era el símbolo de
la unidad conquistada por medio de la lucha, de los conflictos, de la aspiración, un

35 Nota del traductor: Hipólita, fue una reina Amazona a quien su Padre, Ares, Dios de la guerra le
había regalado un cinturón mágico.

43

símbolo de maternidad y de sagrada Crianza para el que toda la humanidad estaba
realmente entregada.

“Oí decir” – dijo ellas – “que está de camino un guerrero de nombre Hércules,
un hijo de hombre y, a la vez, un hijo de Dios; a él debo entregar este cinturón que uso.
Debo entregar y obedecer la orden, Oh amazonas, o debemos combatir la palabras de
Dios.”

Mientras oían sus palabras y reflexionaban sobre el problema, se dio la infor-
mación de que él ya se había adelantado y estaba allí, esperando fuera, para tomar el
cinturón de la reina guerrera.

Hipólita, la reina guerrera, se dirigió a su encuentro, un hijo de Dios que tam-
bién era hijo de hombre. El luchó con ella, combatió, y no oyó las sensatas palabras
que ella intentaba pronunciar. Arrancó su cinturón de forma abrupta y violenta.

Al darse cuenta que ella tenía sus manos extendidas para ofrecerle la dadiva,
ofreciendo el símbolo de la unidad y el amor, de sacrificio y fe, tomándolo e hiriendo,
matando a quien le entrega la dote exigida. Percibió su error y mientras permanecía
junto a la reina agonizante, consternado por lo que había hecho, oyó decir a su maes-
tro:

“Hijo mío, ¿por qué matar aquello que es necesario, cercano y costoso? ¿Por
qué matar a quien tus amas, a la donadora de buenas dádivas, guardián de lo que es
posible? ¿Por qué matar a la guardiana de la Crianza sagrada? Nuevamente tenemos
un fracaso. Nuevamente tú no has comprendido. O redimirás este momento o no vol-
verás a ver mi rostro”

El silencio cayó y Hércules, trayendo el cinturón pegado a su pecho, buscó el
camino a casa, dejando a las mujeres lamentándose, privadas de líder y amor.

En la playa, fue sorprendido por un monstruo de las profundidades liberado por
Poseidón36 que traía en sus mandíbulas a la pobre Hesione37 Sus gritos se elevaban a

36 Nota del traductor: Poseidón es el dios del mar, las tormentas y, como «Agitador de la Tierra»,
de los terremotos en la mitología griega. El nombre del dios marino etrusco Nethuns fue adoptado en latín
para Neptuno (Neptunus) en la mitología romana, siendo ambos dioses del mar análogos a Poseidón. Las
tablillas en lineal B muestran que Poseidón fue venerado en Pilos y Tebas en la Grecia micénica de finales
de la Edad del Bronce, pero fue integrado en el panteón olímpico posterior como hermano de Zeus y Hades

37 Nota del traductor: Hesíone era hija de Laomedonte, rey de Troya. Un oráculo decía que para
liberar la ciudad de Troya de un monstruo marino enviado por Poseidón, Hesíone debía ser dada como sa-

crificio al monstruo. Laomedonte, dispuesto a seguir las instrucciones del oráculo, enca-
denó a su hija frente al mar.

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los cielos, alcanzaron e hirieron los oídos de Hércules, per-
dido en remordimientos y sin saber qué camino seguir. Co-
rrió en su auxilio, sin embargo, ya era muy tarde: él ya la
había tragado. Olvidándose de sí mismo, nadó en dirección
al monstruo que, al verlo, también lo engulló. Descen-
diendo por la garganta del animal, Hércules encontró a He-
sione en su estómago y la agarró con su mano izquierda
con firmeza sustentándola a su lado. Con la mano derecha
armada con su espada se abrió camino a través del vientre
de la bestia.

Salvando a la joven, equilibró su hecho anterior de muerte. Pues así es la vida:
un acto de muerte, un acto de vida y así los hijos del hombre, que son hijos de Dios,
aprenden Sabiduría, el equilibrio es el camino para caminar con Dios.

Llegando al Portal, le habló su Instructor: “El sexto trabajo está completado.
Mataste a quien te admiraba, todo lo desconocido y todo lo no reconocido, a quien te
dio lo necesario de amor y poder. Salvaste a quien precisaba de ti y así, de nuevo, los
dos son uno. Medita de nuevo sobre los caminos de la vida, reflexiona sobre los cami-
nos de la muerte. Ve y descansa hijo mío”

Virgo, la Virgen Signo de Tierra (al igual que Tauro y Capricor-
nio)
Cualidad El servicio impar en Virgo es que tanto la Ma-
Opuesto teria como el Espíritu son nutridos.
polar Piscis, un signo de agua (La consciencia de
Cristo revelada como un Salvador Mundial).
Regentes Exotérico: Mercurio - Esotérico: La luna. Po-
see un tercer regente que es Vulcano, encu-
bierto por la Luna.

Afirman algunos que, bajo ciertos aspectos, virgo es el más antiguo de los Sig-
nos Zodiacales. A través de los tiempos, sea como Lilit38 o Isis, Eva o la Virgen María,

38 Nota del traductor: El origen de la leyenda que presenta a Lilit como primera mujer se encuentra
en una interpretación rabínica de Génesis 1, 27 . Antes de explicar que Yahveh dio a Adán una esposa lla-
mada Eva, formada a partir de su costilla (Génesis 2:4-25 ), el texto dice: «Creó, pues, Dios al hombre a su
imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y mujer los creó». Si bien hoy suele interpretarse esto como un
mismo hecho explicado dos veces, otra interpretación posible es que Dios creó en primer lugar una mujer a
imagen suya, formada al mismo tiempo que Adán, y sólo más tarde creó de la costilla de Adán a Eva. La
primera mujer a la que alude Gn. 1, 27 sería Lilit, la cual abandonó a su marido y el jardín del Edén por propia
iniciativa y se instaló junto al mar Rojo, uniéndose allí con Samael, que se convirtió en su amante.

45

todas retratan a la “Madre del Mundo”, pero es María, finalmente, quien lleva el “niño”
en sus brazos.

Es un signo en el cual la consciencia del Cristo Cósmico es concebida y nutrida
a través del periodo de gestación hasta que, por fin, en Piscis, el signo opuesto, el Sal-
vador mundial nace. Es el “útero del tiempo”

La simbología de la Virgen concierne al interior del objetivo del proceso evolu-
tivo, el cual es proteger, nutrir y finalmente revelar la oculta realidad espiritual. Esta
(la realidad espiritual), oculta toda forma, pero la forma humana está equipada y ajus-
tada para manifestarla de manera diferente a cualquier otro expresión de la divinidad,
y así, volver tangible y objetivo aquello para lo que todo proceso creativo fue desti-
nado39”

Es un signo de síntesis, y esta cualidad sintética es enfatizada por el hecho de
que otros ocho signos (todos excepto Leo, Libra y Capricornio), a través de sus planetas
regentes, derraman sus energías a través de Virgo.

Los grandes Maestros alertan sobre el hecho de que estamos entrando en el
octavo signo de Virgo, lo que significa, en otros términos, el signo cercano en el que el
Niño nace, época en la que muchos serán iniciados en su búsqueda de la Luz.

Otra característica de Virgo (también encontrada en Escorpión) es la de poseer
un símbolo triple, vinculándolos con el “Crecimiento de la Consciencia del Cristo”. Mar-
can puntos críticos en la experiencia del Alma, puntos de integración en los que el Alma
está, conscientemente, unificándose con la Forma y al mismo tiempo con el Espíritu.
Un triángulo equilátero.

Al matar a la reina, Hércules demostró que no había comprendido su misión
espiritual, aunque había conseguido lo que buscaba. Siempre hay una elección entre
el bien y el mal delante de este signo, dependiendo de su estado de evolución y de su
grado de sensibilidad.

Virgo es llamada Diosa de la Virtud y del vicio, o la “diosa de los dos caminos”
de la dualidad. Podemos interpretar la palabra “vicio” como una ineficiencia de nues-
tro yo espiritual. Una de las reglas del Camino nos alerta: “Pues cada uno debe conocer
la villanía de cada uno y aun así continuar a amarlo” lo que puede ser interpretado
como respetar los límites de cada ser. Reglas de verdadera tolerancia.

39 “Astrologia Esotérica “– Alice A. Bailey

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Solemos delegar en el Cuerpo Físico la responsabilidad de nuestras actitudes y
hábitos equivocados, olvidando que este no es más que un equipo de respuesta auto-
mática sujeto al control del hombre interior.

En una segunda interpretación, “vicio” o “pecado” puede significar cualquier
cosa que tenga sido realizada de forma inapropiada, precisamente no lograr el ojo de
Tauro, o el ojo de la iluminación, la luz de la cabeza del animal de que hablamos en
Tauro.

Virtud tiene su raíz en la palabra latina ”Vir”, que significa Fuerza, hombre, se-
mejante a virilidad.

Virgo, la
diosa de los dos ca-
minos, es la Madre
Sagrada, simboli-
zando la Materia,
pero también la
guardiana de la
Vida de Cristo. Bajo
ningún concepto,
el número expre-
sado por la acción
del signo de Virgo
(el sexto signo) re-
presenta a la Bes-
tia (666); su verda-
dero significado se
expresa como
signo de la trinidad, es decir, 6 en el plano físico, 6 en el plano emocional y 6 en el
plano mental, el triángulo equilátero, de lados perfectamente iguales.

En Virgo se da el primer paso en la Espiritualidad, es el signo de la Primera Ini-
ciación.

Las tres constelaciones relacionadas con Virgo son

 Berenice, la madre de la forma;
 Centauro, el caballo con la cabeza y tronco humanos (que simboliza al

ser humano, pues el hombre es un animal y un dios)

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 Bootes, “aquel que viene”, el salvador en Piscis, que libera a la huma-
nidad de su servidumbre a la forma.

La constelación de Centauro es la más baja de ellas y, el animal-hombre, aunque
victorioso en los cinco portales anteriores, fracasó en el comienzo de su tarea, ten-
diendo que comenzar desde abajo, buscando como reparar su falta de amor y com-
presión.

En Virgo, delineando sus tres estrellas principales, obtenemos una forma seme-
jante a una taza que, en la simbología más alta, puede representar al “Santo Grial40”

La Cruz Móvil – Virgo (tierra) es uno de los brazos de esta cruz esotérica (dife-
rente a la Cruz Cardinal), en oposición a Piscis (agua), con Géminis (aire) y sagitario
(fuego), completando los cuatro brazos. Es la cruz de los que tienen un estatus de pro-
bacionista.

“La Cruz Móvil es la Cruz del Espíritu Santo, de la tercera persona de la trinidad
cristiana, al organizar la sustancia y evocar la respuesta sensible de la propia sustancia
(observar la bella correlación de esta afirmación con el hecho de que el Espíritu Santo
protegía a María). En esta Cruz el hombre alcanza el estado de aquiescencia y aspira-
ción, y de este modo se prepara para la Cruz Fija del discipulado”

“Es la cruz donde el hombre material (su personalidad) es crucificado para que
pueda aprender finalmente su uso divino. El mal uso de la sustancia y la prostitución
de la materia para malos fines es un pecado contra el Espíritu Santo (el Espíritu)41”

Fue este “pecado”, considerado el mayor de toda su peregrinación, el que co-
metió Hércules en virgo, cuando no comprendió que la reina de las Amazonas tenía
que ser redimida por la unidad y no muerta. Fue olvidar que el Triángulo de la Trinidad
es equilátero, con todos los ángulos de igual importancia.

El regente exotérico de virgo, Mercurio “la energía versátil del hijo de la mente
– el Alma – emite una energía intermediaria entre el “padre” y la “madre”; su regente
esotérico, la Luna, rige la forma, recordándonos, otra vez, de que es la voluntad de
Dios manifestarse a través de la forma.

40 Nota del traductor: La historia más difundida dice que el Santo Grial es el plato o copa usado por
Jesucristo en la Última Cena. La relación entre el Grial, el Cáliz y José de Arimatea procede de la obra de
Robert de Boron Joseph d'Arimathie, publicada en el siglo XII. Según este relato, Jesús, ya resucitado, se
aparece a José para entregarle el Grial y ordenarle que lo lleve a la isla de Britania.

41 “Astrologia Esotérica “– Alice A. Bailey

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Estos tres regentes relacionan definitivamente a Virgo con los otros ocho sig-
nos, convirtiéndolo en el principal signo de la síntesis; su suma con los demás nos da
nueve signos donde la energía se intercambia, el nueve (9) es el número de meses de
la gestación del embrión humano. Es el signo de la transfiguración. Pero para que la
transfiguración sucede, tres virtudes son exigidas: tolerancia, compasión y caridad.

En resumen, todos los conflictos son absueltos, todas las transiciones son re-
sueltas en los nacimientos del Cristo interior, que es el clímax del nacimiento de la
consciencia crística latente en Virgo.

Séptimo trabajo – La captura del Jabalí de Erimanto

El séptimo trabajo de Hércules fue la captura del Jabalí de
Erimanto y se asocia al signo de Libra.

El Gran Ser Que Presidía, medita, pensando sobre que sería
necesario para convertir a Hércules en un ser aún más semejante
a Su Padre: “Otro trabajo ha de ser realizado. De equilibrio él pre-
cisa y de juzgar justamente, y de preparación para una prueba importante y un servicio
futuro a la Humanidad. El precisa prepararse con cuidado” Y el instructor, anotando
en sus tablas el propósito de la prueba siguiente, dirigiose a Hércules y le dijo: “Ve, hijo
mío, y captura el jabalí salvaje; salva esa tierra asolado, con todo, guarda un tiempo
para alimentarte” y Hércules partió.

Al cruzar el portal, el poder del séptimo portal pasó a su través. Él no sabía que
se estaba sometiendo a una prueba dual, la prueba de la amistad rara y del coraje sin
miedo. Habiéndole regalado Apolo un arco nuevo para desempeñar mejor su tarea,
prefirió dejarlo ante el temor de matar de nuevo.

Armado apenas con su pica, escaló la montaña en busca del animal, encon-
trando miedo y terror por donde pasaba. En el camino encontró a un amigo, Pholos42,
el centauro. Pararon y conversaron largo tiempo y pronto Hércules olvida su misión.

El grupo de centauros al que pertenecía Pholos fue agraciado por los Dioses con
un barril de vino que solo podría ser abierto cuando todos los centauros estuviesen
presentes. Pero Hércules y Pholos lo abrieron en ausencia de los hermanos, invitando

42 Nota del traductor: En la mitología griega Phólos era un sabio centauro y amigo de Heracles (Hér-
cules). Daba nombre al monte Pholoe de Arcadia. Murió al ser alcanzado por una flecha perdida disparada
por Heracles mientras éste cazaba al jabalí de Erimanto, uno de sus doce trabajos (Ovidio, Las metamorfosis
XII, 306).

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a Cherion, otro sabio centauro, a unirse a ellos. Así los tres bebieron hasta emborra-
charse y festejaron con grandes alardes, al punto de llamar la atención de otros cen-
tauros que estaban distantes.

Siguió a ello una feroz batalla en la que Hércu-
les acabó por matar a sus dos amigos de bebida y,
mientras los demás centauros lloraban sus pérdidas,
nuestro héroe se evadió y regresó a su búsqueda.

Montaña arriba, hasta los límites de la nieve,
Hércules siguió las huellas del jabalí, sin resultado al-
guno. Meditando sobre su tarea, buscaba dentro de sí
una habilidad sutil. Preparo, mientras, una trampa cui-
dadosamente oculta y esperó la llegada del jabalí.

Al salir el Sol, apareció el animal buscando sa-
ciar su hambre cayendo en la trampa y, a su debido tiempo, Hércules lo liberó y lo
convirtió en su prisionero por medio de su habilidad. Luchó con el jabalí y lo domesticó,
enseñándole a obedecerle y seguirle donde deseaba.

Del pico nevado de la alta montaña bajo llevando el animal por sus piernas tra-
seras, cantando y bailando y todos los que lo veían reían al verle así. Así Hércules cum-
plió su séptimo trabajo y regreso junto al instructor de su vida.

Y el Gran Ser Que Presidía comentó: “La lección del verdadero equilibrio fue
aprendida. Falta aún otra lección. En el portal nono, el centauro debe ser nuevamente
encontrado, conocido y correctamente comprendido”

Y el Instructor dijo: “El séptimo trabajo fue
completado, el séptimo portal ultrapasado. Media
sobre las lecciones del pasado; reflexiona sobre las
pruebas, hijo mío. Por dos veces mataste a quien
amabas. Aprende por qué” y Hércules permaneció
en el centro de los portales de la ciudad y se pre-
paró para aquello que más tarde iría a suceder, la
prueba suprema.

Es un signo con muchas paradojas y extre-
mos marcados. Dependerá del camino escogido
por el candidato para su regreso al hogar, seguir el zodiaco según las agujas del reloj o

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