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Revista Getsemaní nº 1.
Publicada por la asociación cultural 'Huerto de San Esteban' en marzo de 2012.

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Published by huertoesteban, 2024-02-12 04:25:45

Revista Getsemaní 1

Revista Getsemaní nº 1.
Publicada por la asociación cultural 'Huerto de San Esteban' en marzo de 2012.

2 Julio Palencia


3 Revista “Getsemaní” - Nº 1 SUMARIO - Saludo del secretario Entrevistas - Abel Moreno - Juan Carlos Aguilar - Lorenzo Carretero - Roque Martínez González - José López Torralba Artículos - La historia de nuestra banda de música - Tríptico de Getsemaní - La Oración en el Huerto - Hermandades y cofradías de Cuenca - La antigua parroquia de San Esteban - La nueva tendencia musical - La historia de Esteban Guerrero - ¿Sabíais que...? página 5 página 6 página 18 página 26 página 31 página 37 página 40 página 45 página 48 página 52 página 57 página 61 página 66 página 68


Luis Miguel Caballero Revista Getsemaní


Cuando me plantearon los hermanos de la Asociación Cultural “Jesús Orando en el Huerto de San Esteban” que realizara un saludo como secretario de la hermandad, para la recién creada revista digital de la Asociación, debo reconocer que temí que no fuera lo suficiente buena para el lector, habida cuenta de las ya existentes y de la calidad de las mismas. Hoy que por fin sale a la luz el número uno de la revista “Getsemaní” me siento orgulloso al reconocer mi error de cálculo y presentaros un especial cargado de textos e ilustraciones originales que la han convertido en una de las mejores que hemos visto hasta la fecha. Ahora sois vosotros, lectores los que debéis juzgar si la calidad que os habéis encontrado en todas y cada una de las aportaciones os satisfacen tanto como a mí. La elección de un formato digital para la divulgación de esta revista responde a las ventajas de expansión e inmediatez que hoy ofrece Internet. Estos dos criterios van a premiar en la elaboración de la revista “Getsemaní”. Por un lado ésta será de acceso libre y gratuito, sin suscripciones que pudieran limitar su difusión, y por otro lado, con la edición electrónica se busca minimizar los tiempos de espera, donde el envío de un articulo hasta su publicación definitiva, que habitualmente tiene lugar en la imprenta. Sirva este breve editorial como muestra de reconocimiento a todos los componentes de la recién creada Asociación Cultural en nombre de la hermandad, porque contribuyen y hacen posible la publicación y difusión de la misma. Mi más sincero agradecimiento a todos. Saludo del Secretario Rafael Torres Muelas Secretario de la hermandad 5 Revista Getsemaní - nº 1, marzo de 2012. Publicación de la asociación cultural “Jesús Orando en el Huerto de San Esteban”. Colabora la Venerable Hermandad de Jesús Orando en el Huerto (de San Esteban). Coordinación y redacción de Ignacio Domínguez Escutia, Miguel Ángel Martínez Valiente y Francisco Javier Alarcón Sepúlveda. Colaboraciones de Rafael Torres, Aurora Garrote, Pedro Romero Sequí y José Antonio Gómez. Fotografías de Luis Miguel Caballero, Julio Palencia, Manuel Martínez Gascueña, Enrique Martínez Gil e Ignacio Blanco. Diseño y maquetación: Ignacio Blanco. Portada: Luis Miguel Caballero. Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


6 Es la una del mediodía en Sevilla del 21 de febrero, hace un tiempo espléndido, incluso calor, el ajetreo nazareno inunda ya la ciudad. Me reúno con mi buen amigo “Quini”, Manuel Alejandro González Cruz, quién por tener excelente amistad con Don Abel organizó rápidamente la cita para poder realizar esta entrevista. Sobra decir quién es Abel Moreno y cuál es su magnitud dentro de la música procesional; en el caso de Cuenca esta entrevista les ayudará a comprender hasta qué punto es relevante su obra, Don Abel ha compuesto entre otras muchas, marchas como “La Madrugá”, “Hermanos Costaleros”, “Cristo de la Presentación”, “Macarena”, “Lloran los Clarines”, etc. Don Abel nos recibe en su casa, en el barrio sevillano de Nervión, desde el primer momento se muestra espléndido y amable, hace gala de una natural cortesía que hizo de la entrevista una conversación de lo más interesante y amena, fraternal a pesar de no conocerme previamente de nada. En cuanto supo que era para Cuenca empezó a hablarme de las experiencias que había vivido en nuestra ciudad. Sentados ya en su salón charla un rato con “Quini”, hablan de sus cosas y de algunas otras cuestiones que atañen a directores de su talla. Sentados en su salón comenzamos la entrevista: *A pesar de su extensión, considero desde mi humilde opinión esta entrevista como un escrito a tener en cuenta y a leer con mucha atención. Si hubiera sido yo “periodista” de cualquier otro medio más oficial, menos íntimo, es probable, aunque lógicamente no lo sé, que el resultado no hubiera sido tan natural y distendido, tan claro y sincero como lo ha sido por tratarse de ser para la revista de una hermandad sin más, de una hermandad que tiene especial dedicación por el género de la marcha procesional. Así pues, espero disfruten de esta entrevista con uno de los compositores más importantes para la Semana Santa en España. Sólo he de decir que yo me sentí un privilegiado por escuchar estas palabras a su lado y espero ustedes se sientan igual al leerla. - Cuénteme cómo fueron sus inicios en la música, tanto como músico como compositor. Cómo músico comencé cuando ya con 7 años, tocaba la trompeta en la banda de mi pueblo, Encinasola, en la provincia de Huelva, de la cual mi padre era director; me enseñó la trompeta para tocar en la banda, pero al mismo tiempo digamos, ya con 4 años mi padre me sentó por primera vez en el piano, pero claro, el piano no servía para la banda y por eso aprendí también trompeta, así pues aprendí estos dos instrumentos. Me marché de mi pueblo e ingresé en la Academia de Infantería de Toledo, donde tocaba la trompeta, y donde estuve tan solo un año pues pasado ese tiempo me marché a Zaragoza, donde en el conservatorio ya estudié desde el principio todos los estudios necesarios: cuatro años de solfeo, cuatro años de armonía, tres de contrapunto, fuga, composición, terminé la carrera de piano y trompeta, hice dirección, en fin, toda la carrera superior de música. Después de terminar, a los dos años más o menos, hice oposiciones al cuerpo de Director, ya que yo era trompeta en la academia general de Zaragoza. Abel Moreno El compositor de marchas por excelencia Por Ignacio Domínguez Escutia Revista Getsemaní


7 En el 74 salí Director, y naturalmente como tal me destinaron ya a Algeciras como Teniente Director, allí permanecí siete años, posteriormente me destinaron a Pamplona, donde estuve un año y medio, después ya vine a Soria nº9, que fue donde llegó todo lo que a la Semana Santa acontece; tiempo después cuando ascendí a Teniente Coronel me mandaron a Inmemorial del Rey, y cuando llegué a Madrid pensé que iba a “cambiar el chip”, que iba a olvidar a la Semana Santa, pero vaya, a los quince días de estar en Inmemorial, una solicitud de la Hermandad de Los Estudiantes para dar un concierto, -pero bueno, ¡esto qué es!-, pensaba yo; ya era imposible olvidarse de la Semana Santa. - Hablando de Soria nº9 ¿Cómo ves actualmente la banda y su funcionamiento? Más o menos el número de músicos ha venido siendo el mismo, pero sí que ha dejado de lado la música procesional, ha olvidado la Semana Santa; ahora hay un Director que va por otros caminos, entonces claro, los músicos se acostumbran a otros temas musicales lógicamente. Pero por otra parte tiene que ver en la actual situación un hecho muy importante como es la reforma en el Ejército, por la cual este debe ser aconfesional y cumplir otra serie de normas que hacen que todas estas salidas y desfiles de bandas militares con entidades religiosas como pueden ser las hermandades, hayan de ser de forma totalmente voluntaria, ya que tampoco se pueden contratar, en el mundo militar no existen los contratos de ese tipo, una unidad militar no se puede contratar; esto por un lado, y por el otro como he señalado antes para cualquier acto religioso cualquier músico que sale en los desfiles es de manera voluntaria, bien sea en un desfile de Semana Santa, en un desfile de la patrona, etc.; es decir, Entonces, hablando de música procesional ya, sucedió que, cuando estuve en Algeciras empecé ya a tener contacto con la Semana Santa de Andalucía, pero por aquél entonces yo solo tenía compuesta una marcha procesional dedicada a la Patrona de mi pueblo, y en realidad el tiempo que estuve en Pamplona posteriormente no fue tampoco de música procesional ni mucho menos, el momento de verdad en el que yo comencé mi trayectoria en la música procesional fue cuando vine destinado a Soria nº9, donde sí que había una tradición de música procesional muy arraigada debido al legado que habían dejado otros directores anteriores como Farfán, Gámez Laserna, Pedro Morales, y claro, con ese legado y si te gusta la música procesional pues te sientes obligado a seguir esa senda, aunque ha habido directores que han venido, no les ha gustado y no lo han hecho. Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


8 que si algún músico de la compañía dice que no va, no va. Entonces esto de alguna forma condiciona la escasa presencia de bandas militares en los desfiles actuales y la situación de Soria nº9 en la actualidad. En cambio tienes estamentos como la Legión donde son los propios músicos los que solicitan ir, no hacerlo incluso está mal visto, y son ellos mismos los que quieren participar en los actos religiosos, tienen mucha tradición. Pero en el caso de las unidades militares del tipo que hablamos si encima llega un Director que no gusta de la Semana Santa pues finalmente pierde esa tradición y no hacen caso de la Semana Santa. Cuando estaba yo en Madrid en Inmemorial del Rey ya existía esta norma, entonces nosotros no nos contratábamos ni salíamos en procesión, sin embargo sí que hacíamos conciertos de marchas procesionales, ya que son conciertos como otro cualquiera; aunque los músicos no estaban acostumbrados a esto a los dos años de estar yo allí, Inmemorial se convirtió en la mejor música de Semana Santa que había. Cuando llegué a Madrid pensé que iba a “cambiar el chip”, que iba a olvidar a la Semana Santa, pero vaya, a los quince días de estar en Inmemorial, una solicitud de la Hermandad de Los Estudiantes para dar un concierto, -pero bueno, ¡esto qué es!-, pensaba yo; ya era imposible olvidarse de la Semana Santa. - ¿Cómo desembocó su trayectoria en tal genio para la marcha procesional? Llegué a Sevilla y claro, por ejemplo los de Pasarela ya me decían de grabar, pero yo solo tenía por aquel entonces una marcha procesional compuesta, dedicada a la patrona de mi pueblo, llamada Virgen de Flores, una virgen de gloria. Entonces para hacer un disco me decidí a componer dos o tres marchas procesionales; como vivía en el antiguo puente de Luis Montoto, cuya iglesia más cercana es San Benito, me decanté por hacerle una marcha a la Hermandad de San Benito, como la Virgen de la Encarnación ya tenía, hice Cristo de la Presentación. Por aquellos días también sucedió la muerte de “Paquirri”; yo había tocado tiempo antes unas marchas fúnebres que me gustaban mucho, A la Muerte de Mejías, de Manolete y tal. Entonces yo compuse “A la Muerte de un Torero”, así se quedó en los papeles originales finalmente; en dicha marcha suena el clarín, toca la saeta y llora la plaza. Revista Getsemaní


9 Entonces sumadas estas dos a la que ya tenía compuesta aún se quedaba escaso para un disco, había que hacer otra más, y en un fin de semana, entre un sábado y un domingo, hice “Hermanos Costaleros”, pensando en el paso de los costaleros, en su manera de llevar; y tuvo mucho éxito, muy buena acogida. Posteriormente he de decir que yo venía de conocer la Semana Santa en España, la música y las bandas; y aquí en Sevilla existe la costumbre de tocar mucho la marcha procesional con corneta, pero no me refiero a la música de corneta propiamente sino que las bandas de música llevan cornetas e interpretan marchas como “Estrella Sublime”, “Virgen de las Aguas”, “Pasa la Macarena”, y otras tantas… que de hecho, no se tocan apenas en otros lugares, ni soñarlo. Y yo pensé, si quiero que mi música suene en toda España, ya que yo no escribía para Sevilla exclusivamente sino para toda España, pues tendré que prescindir de las cornetas puesto que en la mayoría de bandas de música de España no hay sección de cornetas. Luego vino el encargo para la coronación de la Virgen de San Benito, y cuando hice este encargo me insistió el hermano mayor en que le gustaría que la marcha llevara un Ave María, entonces cuando la estaba escribiendo me acordé del de mi pueblo, y le puse ese; entonces recuerdo estar un año en la plaza de La Campana y entró la Virgen de la Encarnación con la susodicha marcha, y en ese momento escuchaba cantar el Ave María, todos allí presentes nos preguntábamos quién cantaba, y no eran otros que los costaleros debajo del paso, luego lo cantaban ya los músicos, y al final toda la plaza lo canta ahora; y esta marcha es la más representada en España este último año, y quizás ha ayudado a esa moda que existe ahora de cantar las marchas. Normalmente a lo largo y ancho de España se interpretan en su mayoría marchas de Emilio Cebrián, de Ricardo Dorado, etc... Entonces yo lo tuve claro, composición para bandas música, sin corneta, y de hecho conseguí el efecto pretendido de que sonaran por todo el país. Me decían que si no me gustaban las cornetas, pero no es que no me guste sino que “la odio” (risas), en el sentido de que fíjate que yo soy trompeta, la prima hermana, y escribí marchas como “Virgen de los Estudiantes”, “Macarena”, que empiezan de modo alegre, pero sin cornetas, aunque no obstante he hecho marchas con corneta como “Madre de los Gitanos Coronada” y alguna otra, pero mi composición normalmente es sin corneta, y he acertado. Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


10 Tengo más de 120 marchas, sin contar las que tengo ahí en el cajón. Durante algunos años muchos han buscado otros compositores, han buscado nuevas formas, y este año puedo decir que han vuelto todos, están volviendo a Abel Moreno, buscando algo que va a funcionar seguro, porque eso sí, yo hago cosas que funcionan seguro, porque no le busco los tres pies al gato, el gato tiene los pies que tiene, y tengo bastantes encargos este año, bastantes, muchas coronaciones sobre todo. Hay gente que hace marchas pretendiendo no parecerse a nadie y en esas circunstancias es muy difícil acertar, tiran para allí y para allá, pero a lo mejor no es lo que la gente quiere… Las marchas tardan más o menos unos cinco años como mínimo en asentarse; yo digo que si pegan mucho el primer año, malo, es que son muy “ramplonas”, aunque hay excepciones. A “La Madrugá” le sucedió así, la compuse en 1987 y tardó bastantes años en coger ese gusto, ese reconocimiento del público, las marchas requieren su tiempo. - ¿Cuál es su sentimiento respecto a la Semana Santa? La Semana Santa yo en primer lugar la conozco en mi pueblo, y tengo una noción primitiva de aquella Semana Santa, siempre ligada a la música eso sí, porque como dije al principio yo ya tocaba con 7 años en la banda de música; al lado iba otro joven también, las procesiones duraban apenas una hora y media más o menos, y me acuerdo mi compañero me decía –Pues me han dicho que en Sevilla hay procesiones que duran 14 horas…-, -¡eso no puede ser!- replicaba yo (risas). Entonces por un lado tengo unidas la religiosidad de las imágenes y la devoción, a unas más, a otras menos, y por el otro la música dentro de la Semana Santa. Quizá la música me ha obligado en parte a tener más relación con ciertas hermandades, como pueden ser Los Estudiantes, La Macarena, San Benito, y otras tantas a las que le he compuesto, que con otras con las que no he trabajado y las siento más lejanas. Revista Getsemaní


11 estampita o una fotografía ya me basto, y eso no, ya que estas transmiten casi todas los mismos valores, no sé si me entiendes, unas estarán mejor talladas y otras peor; los sentimientos de cada uno respecto a la imagen son cosas distintas, porque para ningún padre hay un hijo feo, ni para un cofrade hay una virgen fea. El sitio, la hermandad, cosa que es muy importante, el modo de llevarlo… porque si lo llevan a ruedas puedo hacer hasta calderones, ritardandos y lo que quieras…. (risas), si lo llevan a hombro es más lento, pero rítmico también; el tipo de hermandad, si es de negro o alegre… normalmente me informo del estilo musical, del repertorio con el que normalmente procesionan, etc… entonces a veces tienes que hacer una composición que a la que menos le gustaría quizás es a la propia imagen si te diera su opinión… (risas) porque yo pienso en los costaleros, en los músicos, que en eso pienso yo mucho, en la ciudad, en la hermandad, en todo lo que esto aglutina; porque yo compongo para que guste, para que se escuche. Las melodías sencillas, la instrumentación sencilla, ¿Qué es esto? Hacer que todos los instrumentos toquen en su registro cómodo; un saxofón tiene un registro de “aquí a aquí”, y luego más allá de ahí el sonido no es bueno. Entonces que los músicos vayan cómodos, que vayan en su registro; los músicos quieren tocar marchas de Abel Moreno, eso es importante, porque si no te condenan y huyen de tocarla; en muchos casos les cuesta tocar ciertas marchas, y en el caso de marchas como “Hermanos Costaleros” los músicos se descansan, van cómodos; en desfile lo propio al ser tantas horas es tocar una marcha fuerte y luego otras dos o tres de descanso, más relajadas para el músico. - Su obra respecto a la música procesional se compone de más de 120 marchas, ¿Dónde encuentra su genio la inspiración para crear tan vasta obra y en consecuencia como considera ha evolucionado esta con el paso del tiempo? No sé, en realidad considero que la inspiración a veces viene mejor, otras peor; a veces cuando me hacen un encargo me dicen -¡A ver si nos hace usted una marcha como La Madrugá!-, -¡Si hombre, claro!- (risas)…. las cosas unas veces salen mejor y otras peor reitero. En lo que se refiere a la inspiración digamos, a mi me encargan una marcha, y me la encargan para León, para Elche, donde sea….yo tengo que tener en cuenta el sitio, el lugar donde se desarrolla y cómo se desarrolla; además de las imágenes, que la gente se cree que mandándome una Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


12 Y respecto a esto sucede ahora otra cosa, que se ha puesto de moda que la hermandad te diga: -en la puerta de “chicles Alfonso” tal marcha-, -en el casino, tal otra; ¿Pero bueno si hay no caben dos marchas?; Y en la puerta de la panadería tal otra-. Es decir, que no piensan en el músico, sólo en lo que les gusta. Siempre hay un diputado de música que quiere imponer a veces cosas imposibles y no conoce normalmente estos detalles. Yo todas esas cosas las tengo en cuenta a la hora de componer, ya que bandas de 25 o 27 interpretan mis marchas perfectamente, si son 60 sonarán mejor, pero hay que escribir para que se pueda interpretar fácilmente; te puedo hablar de un gran compositor como Gámez Laserna que escribía para los músicos de Soria nº9, que es una banda de músicos profesionales, pero la realidad es que la mayoría de bandas o una gran parte de ellas en España no son profesionales. Yo he cogido un camino, hay quién me critica…. hay quién no, pero vamos ¡ahí estoy!, ¡Y han vuelto! la Guardia Civil de Madrid, tenía el antecedente y yo ya pensaba en ser músico militar. Una vez que eres militar, enfocas y vives la vida músico-militar, ¿El repertorio de una banda militar? Pasodoble, marchas militares, marchas procesionales de toda la vida... Yo también he compuesto obras de concierto y demás, porque me gusta hacer de todo en la vida, pero sí que me he centrado principalmente en el tipo de repertorio militar. Primero músico, luego músico-militar. Ahora ya estoy jubilado, he dejado de ser militar digamos, pero ya tengo esa raíz y es ineludible; tengo esa inercia de músico-militar y sigo escribiendo dentro de esos estilos propios de esta condición. - Centrándonos en su obra destaca especialmente “La Madrugá”, la cual es considerada por muchos como un culmen del género y es sin lugar a dudas una marcha que posee rasgos únicos. Hábleme de cómo surgió esta pieza, que momentos hicieron brotar la inspiración y como se desarrollo el proceso de composición. Hay que partir de que esta marcha no es por encargo, la hago de “Motus propio”, partimos - Hablar de Abel Moreno es sinónimo de hablar de un grande de la música tradicional Española y de una vida dedicada a ello, pero hablar de su obra también es hablar de su vida en el Ejército. ¿Hasta qué punto su vida militar ha influido en su obra tanto desde el punto de vista objetivo como desde el subjetivo? Recuerdo en un programa para televisión me preguntaban -¿Usted músico o militar?- Primero músico, porque con 4 años no se puede militar… (risas) y después militar-. Porque en mi familia ya había músicos militares, un tío mío pertenecía a la Banda de Revista Getsemaní


13 de eso y es importante. Quería representar yo lo que ocurre esa noche en Sevilla, en la Madrugá. Así pues busqué un tema musical para cada hermandad que procesiona esa noche. Los fui buscando: uno ya lo tenía hecho, que era un Padre nuestro que yo escribí en Algeciras, y ese le corresponde al Silencio; uno para el Gran Poder, otro para La Macarena, otro para El Calvario, etc. Esto de buscar varios temas está muy bien, pero claro lo difícil es enlazar esto musicalmente de forma que parezca natural; esto es complicado, requiere mucho tiempo; empezar en menor, ir a mayor, las reglas de la composición en fin, son muchos aspectos a cuidar, y por ello me costó hacerla mucho más tiempo que cualquier otra marcha. Además no es una marcha normal, es decir, no tiene la estructura corriente de una marcha con un primer tema, el trío, etc., no, tiene una estructura muy diferente. que pasaba con esta marcha, entonces empieza a sonar la marcha desde la puerta de los Alcázares hasta la Plaza de la Contratación ya dentro, y cuando acaba la marcha y se baja el paso, todos los costaleros dejan solo al paso y se vienen hacía a mí, -Maestro, ¿Qué es lo que lo que ha tocado usted?-, fíjate las sensaciones que daba, ese tipo de sensaciones que no te ocurren con ninguna otra cosa, solo con unas pocas; “La Madrugá” la gente la ve como otra cosa, la entiende como algo más que una marcha al uso. Recuerdo también otra anécdota que sucedió cuando hice la partitura, le puse en la portada “La Madrugá”; la llevé a una imprenta para imprimirla, entonces cuando fui a recogerla se ve que el tipo de la imprenta había pensado -vaya con este tío andaluz de los cojones que escribe igual que habla- y le había puesto “La Madrugada”….. (risas). Muchas veces me preguntan que dónde está el secreto de “La Madrugá”; yo la he ido investigando después, la veo ahora y creo que sucede lo mismo que sucede con algunas películas o libros, que va a más, que va creciendo; si es interesante una parte, el dúo de clarinete y saxofón posterior lo es más, y luego cuando aparecen las trompetas por el centro aún más. Cuando la terminé y se grabó en 1987 recuerdo que Pasarela no se atrevió a ponerla la primera del disco, ya que la primera suele ser la más rimbombante, la más conocida, por considerarla muy triste. Recuerdo que a los pocos días de salir el disco me llamaron para un programa de radio con otros directores, estaba Albero, estaba Morales, y otro chico que no conocía, que resultó ser Antonio González Ríos, de Las Cigarreras; total, estábamos todos hablando mientras tomábamos algo antes de entrar al programa y preguntó Antonio -por cierto, ¿Habéis escuchado una marcha que se llama “La Madrugá”?- No, no, no responden todos, ninguno la había escuchado… -¡Pues vaya tela! ¡Escuchadla porque eso es tela marinera!…- decía Antonio, que acto seguido preguntó de quién era, y claro, respondí que la había hecho yo para su sorpresa, digamos que aquella fue la primera crítica que tuve de la marcha. Luego después yo la estreno con la Virgen de los Estudiantes a la vuelta de la Catedral en procesión, recuerdo esta anécdota porque venía a explicar ya lo Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


14 Ésta es una marcha que va in crescendo in crescendo, poco a poco, hasta que se llega al culmen final. Si es interesante una parte, el dúo de clarinete y saxofón posterior lo es más, y luego cuando aparecen las trompetas por el centro aún más. Además de cara a los músicos es muy sencilla de interpretar, recuerdo que me decían -¡pero si solo tiene redondas, blancas y negras!- sí, pero muy bien puestas creo. - He escuchado hablar que “Lloran los Clarines” se estrenó junto a la marcha “Hermanos Costaleros” y cuentan algunos músicos que en aquella partichela aparecía detallada como pasodoble fúnebre y dedicada a la muerte de Francisco Rivera “Paquirri”. ¿Nos puede usted hablar acerca de esto? Pasodoble no, Marcha fúnebre, y si que su título original es “A la muerte de un Torero”, tengo yo esas partituras originales escritas a mano donde lo pone así. Sin embargo más tarde a mi me parecía que había de ponerle un nombre más suave, más cofrade, y fue rápido, “Lloran los Clarines”. Con esta marcha ocurrió una cosa; hay marchas que tienen una saeta escrita, como “Semana Santa en Sevilla” de Martínez, que la tocan las flautas, o “Saeta Cordobesa”, flautas y clarinete; pero a nadie se le había ocurrido escribir una saeta a una trompeta, como por ejemplo se tocaba una jota, bueno pues yo lo hice; de hecho la primera vez que se tocó un solo de trompeta en la Plaza de la Campana de Sevilla fue esa; luego han venido muchas, todas, pero han venido de eso, ya que primero hay que hacerlo una vez y luego ya han venido los solos de trompeta en marcha procesional “a puñaos”, pero esa fue la primera, me atreví yo, porque no existía eso, no se había escrito nunca una saeta a una trompeta. Y probablemente luego se ha abusado de este tipo de solos. Revista Getsemaní


15 Recuerdo estábamos tocando en el parque y me decían -¡Oiga Don Abel!, ¿Puede usted tocar “Lloran los Clarinetes”?- (risas), y yo le decía -¡A ver si quieren llorar! ¡A ver si quieren llorar!- (risas)… Sucedía que cuando nosotros llegábamos al parque de Plaza España, cuando acompañábamos a la Hermandad de La Paz el Domingo de Ramos, la mitad de la banda se salía a comer un bocadillo, justo enfrente de “La Raza”, donde “la Citroen” concretamente, mientras que la otra media banda seguía tocando; entonces cuando arrancaba desde allí hacia la Plaza España ya echaba a andar toda la banda; entonces estaba yo aún comiéndome el bocadillo, y me preguntaba un subdirector mío que marcha quería yo que tocasen en ese momento para que la escuchase tranquilamente decía, mientras yo me comía sentado el bocadillo, para que la escuchase tranquilamente insistía -venga pues vamos a tocar “Lloran los Clarines” mismo…- y cuando echa a andar, ya con toda la banda tocando, empieza a sonar la marcha… y cuando sonó el solo de trompeta… pufff, que momento… al año siguiente me insistían desde la Hermandad en tocar la misma marcha en aquel sitio, entonces yo les dije -Sí, pero vamos a subir al trompeta a la torre, en la torre norte de Plaza España, para que la toque-. Entonces la situación era que los saeteros se situaban en la torre sur, y cuando tocamos “Lloran los Clarines” la gente dejó solos a los saeteros en la torre sur, y se vinieron todos hacia la torre norte (risas), todo lleno de gente. Al año que viene la Hermandad lógicamente pensó en hacer algo a este respecto y pensaron que lo mejor era que el trompeta se situara con los saeteros en la torre sur, y como a mí me daba lo mismo pues al final se llevó “Lloran los Clarines” hasta la torre sur, aunque la gente seguía expectante ante el solo de trompeta. Entonces estaba Garrido como Gobernador Civil e invitaban a la torre a ilustres, mucha gente además, ponían allí unas copas tremendas de que llegaba el momento por cierto… Y recuerdo que los lunes de Pascua siempre le llegaba un jamón al trompeta de parte del gobernador civil, por realizar aquél momento, entonces yo decía -¡Coño! ¿¡Y el que ha hecho la marcha qué!?- (risas), total, que yo no cataba el jamón… (risas). - En la Semana Santa de Cuenca es habitual escuchar tras nuestros pasos obras suyas como “Macarena”, “Cristo de la Presentación”, “La Madrugá”, “Hermanos Costaleros”, “Lloran los Clarines”, etc… ¿Descubre usted algún rasgo común en estas composiciones suyas que pueda indicarnos el motivo por el que las gentes de Cuenca gustamos tanto de estas marchas en concreto? Yo escucho “Macarena”, la escucho con una banda detrás de un palio, y es distinta de la que escucho en otro palio. Por eso siempre digo que cuando la Macarena se para en La Campana, levanta el paso y suena “Macarena”, esa es la “Macarena” que yo escribí. Luego hay distintas versiones porque cada banda la interpreta a su manera, hace su versión, cada paso al son de la misma marcha va distinto. Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


16 Y el hecho de que ese momento que se produce en la Semana Santa, que es música, costaleros, la imagen, el paso, y la gente que coincida que lo esté viendo, que está inmersa en eso, en silencio, el hecho de que sea inolvidable, depende de ese cúmulo de cosas, esas circunstancias concretas son las que constituyen ese momento. Al año siguiente la gente vuelve al mismo lugar buscando otra vez ese momento, y no tiene nada que ver, bien porque el paso vaya mal, bien porque la gente no sea la misma, bien porque la banda sea otra o los músicos vayan cansados, etc., y no se llega a dar ese momento. Por eso yo digo que en la Semana Santa los momentos no se pueden buscar, hay que encontrárselos, y te los encuentras. Por ejemplo en el caso de que yo voy tocando una marcha difícil, en la que el músico va leyendo porque no puede levantar la cabeza a causa de la complejidad, el músico no puede desarrollar una buena labor; yo creo que el músico funciona bien cuando va viendo el paso, va tocando suelto, si es de memoria mejor, es decir, va interviniendo; recuerdo al caso de esto que le decía al maestro Tejera “Pepín”, cuando tocaban en la plaza de Toros pasodobles, que siempre tocaban los mismos pasodobles y él me decía -¡que no les puedo poner pasodobles nuevos! Si les pongo pasodobles nuevos los músicos tienen que ir al papel y no a la faena ¡y no quieren!-. Entonces hay que escribir de tal manera que sea sencillo y el músico vaya suelto, vaya saludando, vaya mirando el paso, va rindiendo. Todas estas circunstancias se dan y el mismo sitio en una procesión nunca ha sido igual, también porque el público cambia, el clima, miles de factores. En resumen, una misma marcha no es igual en ningún sitio. - ¿Cuál ha sido su relación con la ciudad de Cuenca? Mi relación con la ciudad empieza a través de un señor, muy buen amigo mío, que fue presidente de la Junta de Cofradías de Cuenca, Manuel Calzada, y es a través de él por lo que yo voy por primera vez a Cuenca; él vino a Madrid porque conocía mi obra, la tenía en gran estima e insistía en su deseo de que yo diera un concierto en el auditorio. He seguido teniendo relación con la entidad, y él sigue siendo muy amigo mío. Yo me acuerdo que allí también fui a dirigir en alguna ocasión la banda de Mota del Cuervo, he estado con Las Cigarreras como invitado, con Inmemorial, y la última vez en el congreso de la Hermandad de La Virgen de las Angustias para el estreno de la marcha que le hice. Pero en definitiva mi relación con Cuenca es Manuel Calzada. Revista Getsemaní


17 - Aunque la marcha procesional pueda entenderse como un género de composición menor, ¿cree usted que posee la importancia que merece en las instituciones y en la historia musical de España? Vamos a ver, siempre ha sido composición menor la marcha militar, el pasodoble, y la marcha procesional. En una crítica musical, dentro de un periódico como puede ser ABC, El Correo, el que sea… tocan dos músicos, un dúo de violín y piano por ejemplo, y al día siguiente te viene una crónica musical acerca del evento, eso tiene más importancia que un concierto de pasodobles, de marchas, etc. Eso unido a que las bandas de música son las hermanas pobres de la música, aunque es gracias a ellas que tenemos tantas cosas; las orquestas han sido siempre los señoritos de la música. ¡Ah! pero a través de “La Madrugá”… y vuelvo a decir “La Madrugá”, ya que es la primera marcha que hace que las orquestas se acuerden de la marcha procesional, se han dignado a ello, algo hemos conseguido, elevar el nivel de la marcha procesional; y son muchas las orquestas las que han tocado y quieren tocar “La Madrugá” y otras muchas ahora, pero la primera fue esta. Hace dos años en Madrid en el auditorio nacional, la Orquesta Nacional programó “El Requiem de Mozart” y “La Madrugá”… Ahí tengo el programa para el que lo quiera ver, entonces digo, aquí Mozart, ¡Y después yo! (risas). - Hablando de esa consideración de género menor o ligero que tiene la marcha procesional, ¿considera que esta puede evolucionar, puede caminar en un futuro hacia la creación de piezas más complejas y de mayor categoría musicales? Bueno, la marcha procesional está limitada, está limitada al paso de los costaleros, o de los banceros, a su ritmo; eso limita cadencia, ritardando, estas cosas. Se pueden hacer marchas para un concierto pero ya no serían marchas, porque la marcha es de marchar, y su fin es la procesión, los conciertos son circunstanciales. La música va cambiando, hay modas, ahora por ejemplo está la moda de la cadencia andaluza, que están abusando de ella, la están explotando en exceso. Habrá obras muy buenas dentro de este periodo y estas modas, y habrá obras muy malas, y vendrán otras modas, y dentro de los diferentes periodos habrá de todo, si que la música va cambiando, pero la marcha procesional es limitada. - ¿Qué podemos esperar de Abel Moreno de cara al futuro? ¿Le queda algo por hacer? Nunca se sabe. De todas formas yo tengo un problema grande, pero muy grande; yo me siento frente al ordenador, antes en el piano, los tiempos cambian, y empiezo a escribir, y cuando he escrito un fragmento me salta la sensación de que ya me suena, de haberlo escrito antes quizás; Porque tú tienes en tu subconsciente tantas melodías y tantas cosas que crees que son nuevas, ¡Y no son nuevas!; intentas cambiar los ritmos y las instrumentaciones por cambiar, pero yo tengo más de 120 marchas ya escritas, lo cual insisto, es un problema muy grande. Entrevista realizada por Ignacio Domínguez Escutia, con la vital y exquisita colaboración de Don Manuel Alejandro González Cruz “Quini”. Sevilla, 21 de Febrero de 2012. Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


Ignacio Blanco 18 - ¿Quién te transmitió tu devoción por el “Huerto”? La persona que me trasmitió mi devoción por el “Huerto” fue mi padre que era hermano de esta Hermandad y también fue, durante algunos años, bancero de la misma. Pertenezco a tres Hermandades y como me gusta decir una es por tradición, otra por devoción y otra por “obligación”. La Soledad de San Agustín sería por tradición. Mi abuelo Antonio Aguilar “Pataco” desfilaba portando el guión de la Soledad y, por eso, desde recién nacido me apuntó a su Hermandad. Por devoción sería nuestro querido “Huerto”. Ya he dicho que mi padre pertenecía a esta Hermandad y siempre le he tenido un cariño muy especial a la misma. Y por “obligación” soy hermano de la Verónica del Jueves Santo ya que Rosana, mi mujer, pertenece a esta Hermandad y cuando la conocí no me quedó más remedio que apuntarme también. He de decir que a las tres Hermandades les tengo un gran cariño y a sus Sagradas Imágenes una gran devoción. Además, como acto de devoción y cariño, cada una de estas tres Hermandades tiene dedicada una marcha procesional mía. Juan Carlos Aguilar Director de la banda de música de Cuenca Por Miguel Ángel Martínez Valiente - ¿Cómo fueron tus inicios en la música? Para contestarte a esta pregunta tengo que volver a hacer referencia a la figura de mi padre. Tenía yo 8 años y recuerdo que una tarde, nada más llegar a casa después del colegio, estaba mi padre esperándome y dijo: “Carlos, deja la cartera que nos vamos a apuntarte a música”. Y nos fuimos a “El Almudí” que era el edificio donde estaba la Academia Municipal de Música y la sede de la Banda de Música de Cuenca. Hoy en día sigue siendo, también, la sede de la Banda. Y recuerdo que por el camino, desde mi casa a “El Almudí”, no sé el porqué, yo sólo iba pensando: do-re-mi-fa-sol-lasi-do...do-si-la-sol-fa-mi-re-do. Al llegar a la Academia estaba Julián Aguirre Belmar, D. Julián, que tomó mis datos y nos dijo cuando empezaban las clases. D. Julián era el profesor de solfeo y de instrumentos de viento-metal Revista Getsemaní


Luis Miguel Caballero 19 en la Academia. Además era trompeta-solista de la Banda de Música. También es conocido en el mundo nazareno por ser compositor de numerosas Marchas Procesionales, además de dianas, pasodobles, etc. En la Academia Municipal se enseñaba solfeo e instrumento para, cuando alcanzabas un cierto nivel, ingresar en la Banda de Música. Después, si querías seguir con los estudios musicales, tenías que matricularte en algún Conservatorio. - ¿Te gustaría que tus hijos siguieran tu trayectoria? Me gustaría que mis hijos pudieran disfrutar con la música. Son pequeños todavía: Juan, que tiene 6 años ahora, ha comenzado a tocar el piano y Pepe, que tiene 3 años, está siempre diciendo que quiere tocar el clarinete y salir en la Banda. Comenzar los estudios musicales es algo bastante ingrato, más que nada, porque una persona no ve, de forma inmediata, ningún resultado. Por ejemplo: hacer sonar un instrumento de viento no se consigue el primer día de clase, ni el segundo... son semanas y meses de estudio para, tan sólo, aprender algunas notas y “hacer sonar” el instrumento. Y tocar un instrumento, más o menos bien, son años y años de estudio. Por eso los estudios musicales son tan largos y sacrificados. Pero tanto sacrificio merece una recompensa y una satisfacción. Me atrevería a decir que hay muy pocas actividades en el mundo que sean tan placenteras y gratificantes como el poder expresarse interpretando una partitura con un instrumento. - ¿Qué recuerdos tienes de tu etapa como músico de la Banda de Cuenca y qué echas de menos? Recuerdos, son todos. Mi carrera musical siempre ha estado ligada a la Banda de Música de Cuenca. Como instrumentista fueron 23 años y como Director desde el año 2004. Por eso, más que hablar de recuerdos, yo hablaría de una evolución: antes instrumentista y ahora director. Sí es cierto que en algunas ocasiones, sobre todo en los ensayos, me entran unas enormes ganas de poder bajar de la tarima de director y coger el clarinete, que es mi instrumento, para tocar en vez de dirigir. La Música es el lenguaje universal por excelencia, es el lenguaje de los sentimientos. La Música es algo con lo que convivimos cada día: una pieza musical te hace cantar o bailar, reír o llorar, estar alegre o triste. En eso consiste la magia de la música. Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


Julio Palencia 20 - De entre tus composiciones, ¿cuál es tu favorita? Es muy difícil contestar a esta pregunta. Como se suele decir, mi composición favorita está aún por llegar. Hay que tener en cuenta que cada composición, del género o estilo que sea, surge en circunstancias intelectuales y personales muy diferentes. Como es lógico, mi manera de pensar en la actualidad no puede ser la misma que hace 10 ó 15 años, por ejemplo. Si hoy escucho alguna obra escrita en mi época de estudiante de composición, pues habría cosas que, seguramente, las cambiaría. De entre mis Marchas Procesionales no sabría cuál citar para nombrar la que más me gusta. Y sobre otro tipo de composiciones para banda, coro, piano, grupos de cámara, etc. que no tienen relación con la Semana Santa, pues tampoco sabría por cuál decidirme. Como digo, cada composición está pensada en circunstancias distintas. Pero al acabar una obra, sea cual sea, siempre te queda la sensación de que has hecho o, al menos, intentado hacer un buen trabajo y ese trabajo se transforma en una inexplicable satisfacción personal cuando puedes escuchar la obra creada. - ¿Qué recuerdos o sentimientos te produce el observar a los más jóvenes que comienzan en la Banda de Música de Cuenca? En la actualidad, la manera de ingresar como componente de la Banda de Música ha cambiado con respecto a cuando yo comencé mis estudios. En mi época, las clases de solfeo Revista Getsemaní


Julio Palencia 21 e instrumento que se impartían en la Academia Municipal de Música estaban enfocadas, única y exclusivamente, para ser miembro de la Banda. En la actualidad, la manera de ingresar en la Banda de Música de Cuenca ya no es así. Nuestra ciudad cuenta, principalmente, con la Escuela de Música y con el Conservatorio para realizar estudios musicales. Como es lógico, los planes de estudio de estos Centros no tienen como obligada finalidad la de que sus alumnos sean músicos de la Banda de Música de Cuenca. Por eso, hoy en día, llegan a la Banda músicos que ya tienen algunos estudios musicales y, en algún caso, hasta con la carrera ya terminada. Por eso pueden ingresar en la Banda de Música tanto jóvenes como menos jóvenes, sin ningún límite, razonable, de edad. Si en mi época lo normal era ingresar con 10, 11 ó 12 años, en la actualidad, como digo, ese límite de edad no existe. Pero, sean jóvenes o menos jóvenes, siempre es un orgullo y una satisfacción ver componentes nuevos en la Banda de Música. La Banda de Música de Cuenca es una institución que está abierta a cualquier músico que quiera formar parte de ella. - Sin considerar las tuyas, ¿cuál es tu Marcha Procesional favorita? Me resulta difícil citar un título. Aunque la Marcha Procesional se puede considerar como un género menor dentro de las composiciones, no, por eso, debe ser descuidada a la hora de escribir. Hay marchas que, técnicamente, son muy buenas: bellas melodías, buenos contrapuntos, riqueza armónica, correcta instrumentación, etc. pero hay otro grupo de marchas que descuidan alguno de los aspectos citados (melodía, armonía, contrapunto...). Quiero decir con esto que si además de la inspiración, factor importante y fundamental, el compositor respeta y trabaja correctamente de acuerdo con las reglas y normas técnicas que son aplicables a la composición musical, con toda seguridad el producto final siempre será una buena Marcha Procesional. Por eso siempre estuvieron y estarán ahí los grandes maestros. Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


Enrique Martínez Gil 22 - ¿Qué Marcha es la que más te gusta interpretar para la Hermandad del Huerto de San Esteban? Ya sabemos que “Nuestro Padre Jesús” de Cebrián se considera la marcha por excelencia del Huerto. Acordémonos de los clásicos “bailes” por distintos puntos del recorrido. Y después de “Nuestro Padre Jesús” hay otras muchas: “La Quinta Angustia”, “El Evangelista”, “Hermanos Costaleros”, “Calvario”, “Tu silenciosa mirada”, etc. También depende de cómo vaya transcurriendo el desfile. No hay que olvidar que además de contribuir a embellecer la puesta en escena del desfile por las calles de Cuenca, el acompañamiento musical debe de servir al bancero como estímulo a la hora de desfilar soportando el peso del paso sobre los hombros. - ¿Cuál es tu momento favorito cada Miércoles Santo desfilando tras el Huerto? No cabe duda de que ver reanudar el desfile tras el descanso en la Plaza Mayor es uno de los momentos más vistosos y emotivos. Ver como a los acordes de “Nuestro Padre Jesús” el Huerto desfila bajo los arcos del Ayuntamiento o por la anteplaza es algo difícil de explicar. Y después hay muchos momentos más: San Felipe, Audiencia, Calderón de la Barca, Carretería, etc... Todos son emotivos. - ¿Qué sientes, también, cuando ves al Prendimiento desfilar tras el Huerto? Aunque no soy hermano del Prendimiento, tengo que confesar que también le tengo un profundo cariño y sentimiento. Además, les dediqué la marcha “30 Denarios”. Me gusta girarme en ciertos momentos del recorrido y observar cómo desfila tras el paso del Huerto. En general, yo creo que todo el desfile del Miércoles Santo es muy bonito de ver. - ¿Qué significa para ti la Banda de Música de Cuenca? En lo profesional, como es lógico, ser Director de la Banda de Música de Cuenca supone mi trabajo. Pero no lo puedo considerar solamente como un medio para poder vivir. Tengo que ser plenamente consciente de que soy el máximo responsable artístico de una Institución que, fundada en el año 1895, cuenta con más de 100 años de historia en esta ciudad. Revista Getsemaní


Enrique Martínez Gil 23 Una Institución que ha estado y sigue estando presente en decenas de actos de carácter institucional, festivo, cultural, religioso, etc. que se organizan en la ciudad de Cuenca. Todo esto supone para mí una gran responsabilidad y también, cómo no, un gran orgullo. Por otra parte, en lo personal ya conté cómo y dónde fueron mis inicios musicales. Además, en la Banda de Música surgieron mis amigos y también conocí a Rosana, la persona que hoy es mi mujer. - ¿Qué supone para ti ser, en la actualidad, el Director de la Banda de Música de Cuenca? Ya lo explicado anteriormente. Profesionalmente es mi modo de vida, mi trabajo pero siempre siendo consciente de que el responsable máximo de una Institución centenaria en nuestra ciudad. Y, como no puede ser de otra manera, pues supone una gran responsabilidad de hacer el trabajo lo mejor que pueda para mantener o superar el buen nivel de la Banda de Música de Cuenca. Y todo esto gracias al esfuerzo, ilusión y preparación de cada uno de los componentes de la Banda de Música. - ¿Cuándo eras componente de la citada agrupación pensabas que algún día podrías llegar a ser el Director de la misma? Ciertamente, no. Anteriormente yo dirigí algunas Bandas y Agrupaciones de la ciudad y de la provincia pero no me planteaba ser algún día el Director de la Banda de Música de Cuenca. Cuando se jubiló en anterior Director, Aurelio Fernández Cabrera, el Ayuntamiento convocó oposiciones, me presenté a las pruebas y gané. - ¿Quién es para ti Ángel Moreno Martínez, saxofonista y conserje de la Banda de Música de Cuenca? Como bien dices, Ángel es componente de la Banda y conserje de la misma. Pero, aparte de esto y de que como conserje tengamos que trabajar todos los días juntos, a Ángel lo puedo considerar y lo considero como un buen amigo. Es uno de los músicos que más tiempo lleva en la Banda de Música de Cuenca. Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


Manuel Martínez Gascueña 24 - ¿Podría citar algún momento especial que haya vivido y que tenga relación con la Hermandad del Huerto de San Esteban? No quisiera pasar por alto esta oportunidad de poder dar las gracias a la Hermandad por el buen y exquisito trato que, tanto en lo personal como en lo profesional, siempre me han dispensado tanto los directivos como los hermanos. He de reconocer y no puedo olvidar que como compositor, desde el año 1997 en que estrené “Entre “Banzos”, la Hermandad siempre me ha dado todas las facilidades y la gran oportunidad de poder estrenar mis Marchas Procesionales en el tradicional Concierto que, desde hace más de 20 años, se organiza en la Iglesia de San Esteban. Creo que para cualquier compositor de música de Semana Santa, este concierto se puede considerar el mejor escaparate para dar a conocer su obra. Como digo, yo siempre he podido disfrutar de esos inolvidables momentos tan especiales de estrenar mis composiciones semanasanteras en ese evento organizado por la Hermandad del Huerto. - ¿Y algún momento especial vivido en Semana Santa? Aunque se puede decir que mi relación con la Semana Santa siempre ha sido como músico, sí te contaré que he sido dos veces bancero. Y, curiosamente, el primer paso que saqué fue el Huerto. Le tocó de turno a un primo mío y se lo cedió a mi padre. Mi padre me dijo que lo sacábamos entre los dos: yo subía y él bajaba. Al final hice yo todo el recorrido. Tenía yo 17 años y ni siquiera era hermano. Fue a partir de aquel año cuando me apunté a la Hermandad. Y la segunda vez que fui bancero fue llevando a la Verónica del Jueves Santo. Experiencias que no se me olvidan. Pero como digo, el lugar que me corresponde dentro de nuestra Semana Santa es desfilando con la Banda de Música de Cuenca. - Ahora, un par de anécdotas. Recuerdo un Martes Santo, yo era Revista Getsemaní


Julio Palencia 25 muy joven, que íbamos desfilando por Carretería y, a la altura del cruce con la calle Sánchez Vera, un espectador nos dijo en voz alta: ¡gandules! Entonces se formó un gran barullo entre algunos músicos y el espectador. Al final, varios músicos tuvieron que irse a declarar a Comisaría y a este espectador le sancionaron con una multa. Y, por otra parte, los amigos teníamos la costumbre de que al terminar los desfiles íbamos a algún gasto: el Martes con San Juan, el Miércoles con el Huerto, etc… Y en el gasto solíamos tocar alguna marcha entre los pocos músicos que íbamos. Casi siempre había alguna queja de algún vecino que llamaba a la policía, esta aparecía y teníamos que dejar de tocar. - ¿Qué compositores de Cuenca son tus favoritos y si alguno de ellos te ha influido? Siento un gran respeto por los compositores conquenses. Hace 15 ó 20 años era obligado citar nombres como Nicolás Cabañas, Jesús Calleja, Julián Aguirre, Julián y José López Calvo o Aurelio Fernández-Cabrera. Yo he sido alumno de varios de ellos y siempre he aprendido alguna cosa de cada uno. También escribieron alguna marcha Alfonso y Aurelio Cabañas o Camilo Contreras. Seguramente se me olvidará citar a alguno. También, decir que desde hace unos pocos años a esta parte, el número de músicos y compositores que hemos querido contribuir con nuestras partituras a la Semana Santa conquense ha crecido mucho. Así, por ejemplo citar los nombres de Millán, García Hidalgo, Esteban Usano, Contreras, Mencías, Mateo, Sánchez Cachero, Ruipérez, Ugeda, Torijano, etc... Ignacio Domínguez Escutia y Miguel Ángel Martínez Valiente. Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


26 En la fría mañana del 11 de febrero, tendría lugar nuestro encuentro con Lorenzo Carretero, persona que habiendo mantenido durante su vida una trayectoria de trabajo y completa dedicación a nuestra Semana Santa, es hoy uno de los máximos exponentes del sentir nazareno en Cuenca, pudiéndose incluso considerar todo un referente a seguir por generaciones futuras. En compañía de nuestro hermano Francisco Javier Alarcón Sepúlveda daría comienzo nuestro agradable encuentro con Carretero, teniendo éste lugar en el acogedor y nazareno Café Calderón, establecimiento conquense que ligado fuertemente a nuestra Semana Santa, alberga en su interior numerosos recuerdos y extraordinarias anécdotas de nuestra Semana Grande. Como consecuencia de la intensa relación que Lorenzo Carretero guarda con nuestra Semana Santa, sería nombrado el 20 de Febrero del 2010 Hermano Honorario de la Hermandad del Cristo de la Agonía, como refleja esta fotografía resultante de la cortesía de nuestros hermanos de la procesión “En el Calvario”. desarrollan nuestros desfiles procesionales, manifiesto en la Hermandad del Jesús del Puente con la iniciativa que tendría lugar por parte del jefe de banceros de instar a que éstos llevaran a cabo un desfile que tuviera lugar de forma completamente cubierta por el capuz, iniciativa que rápidamente sería adoptada por el resto de Hermandades de nuestra Semana Grande. - ¿Qué noble persona sería responsable de haber creado en usted el campo de cultivo necesario para desarrollar tal notorio e intenso sentimiento por nuestra Semana Santa? Como consecuencia de la extraordinaria afinidad sentimental que su abuelo presentó hacia Lorenzo Carretero Una vida dedicada a la Semana Santa Por Francisco Javier Alarcón Sepúlveda y Miguel Ángel Martínez Valiente - ¿Cómo valoraría usted el estado actual de la Semana Santa Conquense en comparación con tiempos pasados, podríamos decir que ha mejorado? La Semana Santa actual ha experimentado una notoria mejoría con respecto a las décadas pasadas, siendo esta situación consecuencia directa de un mayor compromiso por parte de los más jóvenes. Habiendo sido ello mencionado, quedará materializado dicho progreso cualitativo en la seriedad con la que se Revista Getsemaní


Ignacio Blanco 27 nuestra Semana Santa, Lorenzo manifestaría ya desde su infancia su excelente carácter nazareno. La vida nazarena de Lorenzo Carretero daría comienzo en las filas del Jesús del Puente, de la mano de su abuelo y portando entre sus pequeñas manos la entrañable cruz infantil de madera, la cual sería sustituida con el tiempo por la tradicional tulipa. A continuación, Lorenzo Carretero experimentaría las vivencias propias de un periodo de 27 años de duración como bancero del Jesús del Puente, para culminar liderando el desfile procesional que dicha extraordinaria talla realiza, como jefe de banceros de la misma durante 17 años. Siendo importante su contribución a la Hermandad del Jesús del Puente, tanto de vocal como de secretario, es el hecho de haber presidido la Archicofradía de Paz y Caridad lo que a Lorenzo Carretero llena de especial orgullo, al haber ostentado su padre dicho cargo de forma previa. - ¿Podría transmitirnos la relación que con Nuestra Hermanad usted ha presentado a lo largo del tiempo? La relación mantenida por Lorenzo Carretero con la Hermandad de Jesús Orando en el Huerto de San Esteban vendría siempre mediada y condicionada por la Hermandad del Jesús del Puente. De este modo, recuerda cómo su padre le contaba la venta de andas que por parte de la Hermandad del Jesús del Puente tendría lugar hacia la nuestra, siendo entonces secretario de nuestra Hermandad Francisco Jiménez. Con la finalidad de analizar pormenorizadamente el aspecto antes mencionado de nuestras andas, y basándome en la extraordinaria información aportada por nuestro hermano Pedro Romero Sequí, les invito a retroceder al año 1954. Sería la Semana Santa de ese año la que viera por primera vez a nuestro grupo escultórico al completo, como consecuencia de haber introducido las tres figuras correspondientes a los apóstoles tras “La Oliva”. Como resultado de ello, se crearía la situación idónea para materializar el proyecto de andas que nuestro gran hermano y escultor Luís Marco Pérez había realizado para nuestra Hermandad. De este modo, fruto del trabajo realizado por Apolonio Pérez Llandres y Enrique Gimeno Monrabal resultarían las andas con las que desfilamos en la actualidad. Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


28 Sin embargo, las andas con las cuales llevamos a cabo nuestros actuales desfiles procesionales no han presentado siempre el mismo aspecto, ni han ido complementadas del mismo modo a lo largo de los años, como podemos observar en estas antiguas fotografías. Este hecho queda patente con la aparición que estos cuatro faroles realizan en la fotografía correspondiente al desfile procesional del Jesús del Puente, temporalmente anterior a la fotografía que localizándose a nuestra izquierda se corresponde a Nuestra Hermandad. Estos cuatro faroles no serían la única compra que en el pasado Nuestra Hermandad realizase a la del Jesús del Puente, dado que observando el aspecto que en las décadas anteriores presentaban los cuatro laterales de nuestras andas, podemos contemplar la presencia de unas tortuosas estructuras metálicas, de coloración dorada y destinadas a la sujeción de múltiples tulipas pequeñas, obtenidas de las andas del Jesús del puente como observamos en la siguiente fotografía. Con respecto a los cuatro grandes faroles dorados que en tiempos pasados acompañaron y embellecieron a nuestro paso ocupando las esquinas del mismo, he de mencionar que fueron comprados a la Hermandad del Jesús del Puente. - ¿Cómo valoraría usted el estado actual de Nuestra Hermandad? Al igual que el resto de Hermandades de Nuestra Semana Santa, la Hermandad Jesús Orando en el Huerto de San Esteban ha experimentado una intensa mejoría durante las últimas décadas. Es dicho progreso cualitativo especialmente notorio en vuestra Hermandad, al poseer Revista Getsemaní


Ignacio Blanco 29 los ya tradicionales conciertos que con manifiesta ilusión son esperados por los nazarenos debido a su especial interés musical así como por constituir la antesala perfecta a nuestra Semana Grande. Por otra parte vuestro desfile procesional está dotado de momentos de tremenda belleza, como podrían ser la entrada en la anteplaza tras haber cruzado el emblemático arco del Ayuntamiento, así como los momentos previos al final de la procesión en las proximidades de San Esteban. - ¿Cambiaría algo de la Semana Santa actual? En cuanto a la Semana Santa de nuestros días Lorenzo no modificaría nada, como consecuencia de haber sido a lo largo de los años fiel espectador del patente y progresivo progreso experimentado por la misma. Resultado de ese progresivo avance experimentado por nuestra Semana Grande, somos privilegiados hoy de contar con tal excelente y arraigado carácter nazareno. - ¿Cuál es la Hermandad a la que más afinidad presenta? La Hermandad dotada de especial afecto por Lorenzo Carretero sería la de Jesús del Puente, así como el Cristo de la Agonía y la Santa Cena. Habiendo sido jefe de banceros de las tres, su inicio como tal tendría lugar en la Hermandad de la Santa Cena, al ser la de más reciente creación. - ¿Qué Hermandades han sido beneficiadas por su excelente trabajado? Todas las Hermandades de nuestra Semana Grande recibieron frutos del trabajo de Lorenzo Carretero. De este modo, Lorenzo recuera que el primer desfile procesional llevado a cabo por la Hermandad de San Pedro estaría condicionado por el hecho de poseer rota la espada empuñada por el apóstol. Con la finalidad de dar solución a dicha comprometida situación se creó una espada de carpintería, siendo a continuación pintada en el taller de Carretero de color plata, para el sable, y de purpurina-oro para la empuñadura. Serían las actuales andas de la Hermandad de Jesús Amarrado a la Columna creadas en el taller de los hermanos Carretero, recordando Lorenzo el hecho de que su hijo pequeño aprendiese a caminar bajo ellas. Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


Ana Fernández 30 - ¿Cree que la crisis actual podría afectar negativamente a la Semana Santa conquense? “La crisis de actualidad puede presentar consecuencias indeseadas sobre nuestra Semana Grande, no obstante Cuenca es Única y continuaremos engrandeciendo todavía más nuestra Semana de Pasión.” - ¿Qué piensa sobre la situación actual del museo de la Semana Santa? Siendo socio del mismo, Lorenzo considera que si toda Cuenca colaborase un poco con él, podríamos sacarlo adelante. - ¿Cómo valoraría la situación actual de la procesión “Camino del Calvario” en comparación con tiempos pasados? Últimamente la turba ha tomado una nueva trayectoria que teniendo poco que ver con la conducta mantenida en el pasado, resulta adecuada y sostenible. Antiguamente la procesión “En el Calvario” partía a las 11 de la mañana, siendo mecánicamente imposible seguir conservando en nuestros días dicho horario debido al importante incremento experimentado por el número de turbos en el último medio siglo. No obstante, el adecuado progreso de nuestra Semana Santa pasa por adaptarse a las nuevas circunstancias, siempre y cuando éstas sean de carácter constructivo. - ¿Siente que le ha faltado algo por hacer en su vida nazarena? Tras haber pasado por las distintas etapas nazarenas, Lorenzo pone de manifiesto la belleza y la emoción del ser bancero. Habiendo sido capataz de diversas Hermandades, nuestro hermano Carretero pone de manifiesto la gran responsabilidad que asumen dichas personas al desempeñar una labor de tan especial importancia, lo cual le llevaría a disfrutar más durante sus 27 años como bancero del Jesús del Puente. Lorenzo Carretero afirma que le han hecho nazareno los años, habiéndose empapado todo lo posible durante ellos de nuestra Semana Grande. Francisco Javier Alarcón Sepúlveda y Miguel Ángel Martínez Valiente. Revista Getsemaní


31 Un 10 de Enero a las cinco de la tarde me reúno con Roque en la cafetería del Casino de la Constancia. Roque me espera en la puerta, mientras mantiene una conversación con un amigo. Mientras apuramos un cigarro Roque ya me empieza a contar cosas sobre el Huerto y su historia como nazareno; bastaba que yo nombrara la Hermandad para que Roque con una gran y pícara sonrisa esbozada en su rostro comenzara a contarme ya historias del paso y de su vida. Un nazareno aunque mayor siempre es un nazareno y en el caso de Roque ya sabemos que no es un nazareno del Huerto cualquiera. Roque siempre ha estado ahí, procurando que la hermandad fuera a más y a más, y su énfasis como podemos ver hoy en día ha dado sus frutos. Comenzó su andadura como bancero en 1957, y tras 36 años con el Huerto sobre sus hombros se retiró en 1993, cuando la edad y la fatiga le aconsejaron dejarlo, pues los años pasan hasta para los mejores banceros. Roque Martínez González Una vida dedicada a la Semana Santa Por Ignacio Domínguez Escutia Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


32 - ¿Cuáles son tus primeros recuerdos como nazareno del Huerto? Entre en la hermandad a través de mi buen amigo Tomás Lozano; él me hablaba de ella como una hermandad en la que había sitio para todo el mundo. Yo pertenezco mucho antes a la hermandad de San Juan Evangelista, pero en aquellos tiempos no se disponía de mucho dinero y sacar San Juan era prácticamente imposible. Entonces me contaba mi amigo Tomás que en el Huerto había mucho sitio para los que no disponíamos de mucho dinero. Recuerdo perfectamente que empecé a sacar el paso sobre los 20 años, y a los que entrábamos por primera vez, ya que por aquel entonces no se hacía subasta, se elegían a dedo, Don Francisco Jiménez, el gran benefactor de la hermandad, nos recompensaba con 25 pesetas y un puro pequeño, mientras que a los veteranos se les daban 50 pesetas y 2 puros. -¿Cómo empezó tu trayectoria en la hermandad? ¿Cómo fueron tus primeros pasos como nazareno del Huerto? Pues muy sencillo; saque el paso el primer año y me gustó tanto que lo he estado sacando hasta que cumplí cincuenta y seis años, cuando ya me dije a mi mismo que no podía seguir. He sido Hermano Mayor cuatro veces, tres de ellas que no me correspondían por lista, pero como siempre apoyan al Hermano Mayor otras dos personas, y fue mi papel en tres ocasiones. Y luego, otra más que sí, que me correspondía por turno, vez ésta en la que lo compartí con mis dos hijos, Carlos y Eduardo. - Háblanos de tus sensaciones como bancero, de tu evolución como tal al paso de los años y después de tantas experiencias. Como bancero llevé el paso con dos palos y posteriormente con tres; la mejoría fue total ya que el palo del centro equilibro mucho ese gran peso que siempre ha tenido el Huerto, pasamos de 36 a 46, era bastante mejor que con dos palos, porque de hecho de esa manera incluso existía peligro, como sucedió por ejemplo en el 66, cuando el paso cayó saliendo de San Andrés. La primera vez es muy emocionante, pero luego después aún sigue siendo así; la salida, esa concentración antes de salir, el canto del Miserere entre los hermanos, y sobre todo el final; porque siempre la hermandad ha ido a más, y sobre todo a partir de los 90 pegó un salto enorme, porque antes del año 90 aproximadamente, se le daba poca entrada los jóvenes dentro del paso y precisamente esto empezó a cambiar por iniciativa mía, cuando dije que no había que mirar la edad, ya que muchos jóvenes eran más fuertes que los que estábamos debajo del paso entonces. La evolución fue muy grande, en aquellos momentos de ser unos 300 hermanos pasamos rápidamente a doblarlo, y ahora nos encontramos con una hermandad que no ha dejado de evolucionar con 1580 hermanos, y hermanas, ya que ellas también han hecho mucho por la hermandad. Revista Getsemaní


Julio Palencia 33 - Un recuerdo o momento especial en la Hermandad… Uno de los recuerdos más agradables que tengo es cuando me acuerdo del padre de las peluqueras Dori, al cual llamábamos El Bucanero; él fue Hermano Mayor conmigo, y al año siguiente falleció. Entonces nosotros, a pesar de que la familia no estaba en Cuenca, volvimos el paso en la Plaza de Cánovas, que era donde ellos vivían; al enterarse las hijas de este homenaje, dijeron que querían hacer un regalo importante a la hermandad, que resultaron ser los dos estandartes con los que hoy desfilamos, y los donó explicando que tenían que sacarlos Roque o sus hijos; Así que ese año subaste el guión y salieron conmigo Eduardo y Carlos portando los estandartes. - Se habla mucho en estos tiempos de que los hombres no son lo que eran y que cuesta más llevar el paso pero, ¿de 30 años atrás a aquí se ha mejorado o se ha empeorado en la forma de desfilar? Se ha mejorado muchísimo; primero porque la media de estatura ha subido notablemente, y segundo porque en la hermandad hay mucha gente joven que antes no había; lo que quiere decirse que ya no es como al principio que nos tenían poco menos que buscar para llevar el paso, hoy en día la subasta da gusto y sobra gente para llevarlo, con muy buenas estaturas además, que suelen ser lo más relevantes. - ¿Echas algo de menos de aquellos tiempos? Echo de menos la juventud simplemente. Hoy en día voy en la fila y las sensaciones también están bien. Llega el momento de no poder cargarlo y pasar a la fila, pero el paso siempre da muchas alegrías. Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


Enrique Martínez Gil 34 - ¿Cuáles crees que son los factores que han hecho que hoy en día El Huerto viva tan buenos tiempos? Pues yo creo que la entrada de tanta gente joven que se ha enamorado del paso, ya que supongo, el Huerto es de las hermandades que más ha crecido; también hay que dar cuenta de que los hombres que han trabajado antes por la Hermandad trabajaban con muy pocos medios y de forma manual, mientras que hoy en día los medios son diferentes y mucho más eficaces, y además hay mucha gente joven que resuelve y hacen cosas de manera magistral, por ejemplo los XXI conciertos que llevamos y ya, y en este sentido quiero hacer una mención a Ramón Gómez Couso, que fue el precursor de ello y por supuesto también al maestro Juan Carlos Aguilar; ellos fueron los creadores de algo muy hermoso que se ha convertido en un momento donde la Hermandad se ha realzado, y a través de la cual se ha aportado mucho a la Semana Santa. Todos los conciertos han sido de una categoría excelente, y las personas que iban un año al siguiente querían estar, y hoy en día no cabe un alma en San Esteban. - ¿Qué sientes al ver hoy en día a tus hijos continuar la tradición de manera tan intensa? Una gran satisfacción, porque toda la familia es del Huerto; el miércoles santo vienen de donde estén viviendo, desde mi hija que no sale, mis nietas mas pequeñitas, hasta los mayores acuden a ver nuestra procesión. *Mientras me respondía, de pronto los ojos de Roque comenzaron a empaparse levemente, su señorial habla se volvió un poco temblorosa…; para él aquella pregunta era mucho más importante que cualquier otra, y notablemente emocionado hablaba de su familia con profundo cariño. - ¿Qué nos dirías a los jóvenes? Pues la cosa más natural supongo; y es que sigáis queriendo al Huerto como la hermandad que, desde luego nos ha dado tantas satisfacciones. Porque las directivas van y vienen con el tiempo, si bien es cierto que son la cara visible y más trabajadora de la hermandad, siempre hacen lo que está en la medida de sus posibilidades, según la economía; pero son los gastos oportunos, los que con más o con menos siempre se hacen para que todos los hermanos disfruten de la hermandad; y son esos momentos en los que habéis de disfrutar especialmente, cuando estamos los unos con los otros en sincera comunidad. Revista Getsemaní


35 - El momento más entrañable que recuerdes… Pues son muchos porque la hermandad siempre ha estado muy unida, al final de la procesión con poco o mucho siempre hemos tenido unos gastos magníficos a los que estaba todo el mundo invitado, incluso gente que no pertenece de forma estrictamente directa a la hermandad, familiares, amigos, los músicos de la banda, etc. y es cuando hasta los que no han salido, se han reunido y compartido la vida de hermandad, y han vivido la noche del Miércoles Santo como la noche especial que es. - Una anécdota… Recuerdo a dos hermanos mellizos, cuando por aquel entonces encerrábamos en San Andrés, estos dos hermanos median cerca de 1’80, muy grandes y portentosos, eran de la hermandad pero solo los veíamos el Miércoles Santo; y ellos se quedaban al final de la fila, iban vestidos de paisano y cuando llegábamos normalmente a la Puerta Valencia y veían que ya no podíamos más, se metían y ayudaban a subirlo, que si no, no había manera. - Una curiosidad... Recuerdo cuando mi hijo entró ya como más a fondo en la Hermandad. El despacho de mi tienda era la sala de reuniones del Huerto porque constantemente estaba lleno de buenos amigos, y desde allí se mandaban cartas, citaciones, y se tenía todo el archivo allí. Fue el inicio de la era informática claro, porque antes todo eran papeles y papeles, y hoy ya con los ordenadores pues va todo más rodado. - ¿Cuál es tu ritual para vestirte de nazareno? En este momento de mi vida ha cambiado, pero cuando tenía mi trabajo consistía en dejar de trabajar dos horas antes de la salida -que por aquel entonces era a las 8-, llegar a casa y encontrarme al llegar con todo preparado; salir vestido desde casa hasta llegar a la iglesia, donde me encontraba con todos los compañeros. Y hoy en día pues casi igual, solo que con más años... - ¿Qué sensaciones tienes hoy en día cuando la oliva asoma por la puerta de San Esteban? Pues la de siempre, eso es algo inevitable, una emoción especial, tanto la salida como la entrada es algo maravilloso. - Y por último… ¿De quién te acuerdas en esos momentos? Tengo a todos conmigo, sí que me acuerdo de muchas cosas y personas, pero de nadie en especial, porque tengo a mi familia conmigo y son ellos los que llenan mi vida. Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


Manuel Martínez Gascueña 36 Charlamos un rato más, apurando la copa de resoli; Roque aún me contó algún detalle más de su vida como nazareno del Huerto. Al rato y tras hablar un poco de todo, sabios consejos incluidos, yo le insistía en invitarle al resoli, mientras que él se negaba rotundamente a ello y acabó solicitando la cuenta al camarero; tras un fuerte y muy afectuoso abrazo entre dos hermanos del Huerto de tan distintas generaciones nos despedimos, entonces Roque dijo: -¡Nos vemos en unos días!, ¡Qué ya falta muy poco!-. Ignacio Domínguez Escutia Revista Getsemaní


37 Sería una fría mañana invernal la que posibilitase mi encuentro con nuestro Hermano Mayor José López Torralba. Nuestra agradable reunión tendría lugar rodeados de todos aquellos utensilios propios de la noble profesión en la cual se gestó Nuestra Hermandad, utensilios de labranza que armonizan nuestros campos posibilitando el crecimiento y desarrollo de Gramíneas, vegetales de secano tan ligados al auténtico origen de nuestra Hermandad. Como Hermano Mayor, el deseo de José es conservar fielmente la extraordinaria trayectoria mantenida por nuestra Hermandad desde su creación, así como hacer lo posible por engrandecer el paisaje humano que nos caracteriza, fundamentado en la felicidad, la armonía y la amistad que reinan bajo La Oliva. Es todo un orgullo para nuestro Hermano Mayor el asumir dicha responsabilidad, contando para ello con el apoyo de sus hijas María José y Elena, las cuales muestran una intensa ilusión por tal compromiso al haber participado activamente desde niñas en los actos propios de la Hermandad. José López Torralba Hermano mayor Por Miguel Ángel Martínez Valiente Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


Julio Palencia 38 “Al volver la vista atrás” son numerosos los recuerdos que invaden la memoria de José, pues habiendo nutrido las filas durante su infancia de la mano de su padre, y en compañía de sus primos así como de Luis Valiente, se inicia como bancero a la edad de 17 años. Su etapa como bancero se sitúa temporalmente en aquel momento en el que únicamente contábamos con dos banzos, recordando los fuertes golpes que ocasionaba el pesado banzo sobre su hombro. En 1966 nuestro Hermano Mayor presenciaría como bancero la trágica caída que tuvo lugar en la Iglesia de San Andrés (con importantes consecuencias sobre la imagen del ángel), resultado de la cual se introduciría el tercer banzo. Sería también presenciado por nuestro Hermano Mayor el desfile que como consecuencia de la lluvia realizaría nuestra Hermandad en 1973 por el Gobierno Civil en dirección a San Andrés, al encontrarse en construcción la actual Iglesia de San Esteban. Francisco Jiménez (secretario de la Hermandad desde 1941 a 1972) sería el que asumiera el precio de los banzos con el objetivo de evitar que los más jóvenes tuvieran que contribuir económicamente, realizando él también una selección de los banceros atendiendo a su fortaleza y condición física. Como consecuencia de ello, José compartió de forma agradable sus primeros años de bancero con jóvenes miembros de la fábrica de maderas, como Prudencio, que portando una pesada viga de madera sobre su hombro presentaba capacidad de sostener a dos personas en los extremos de la misma. Revista Getsemaní


Manuel Martínez Gascueña 39 Desarrollándose la infancia y juventud de José en el contexto creado por los “Padres de Nuestra Hermandad” (Francisco Jimenez, Julián Miranzos, Luis Valiente, José López Llandres, Lorenzo Cañas Bueno, Antonio y Luis González, etc.), su intención ha sido transmitir de forma intacta nuestra característica identidad a los más jóvenes, así como a su hijo Fernando, siendo para nuestro Hermano Mayor un gran orgullo contemplar el notorio compromiso que presenta con la Hermandad. Entre los recuerdos de nuestro Hermano Mayor encontramos el de realizar las Juntas en la “Hermandad Sindical de Agricultores y Ganaderos”, que localizándose en las inmediaciones de San Esteban era el punto de reunión de la Hermandad de San Isidro, a la cual estamos intensamente ligados al haber estado localizada también en San Esteban. Tras la procesión era costumbre realizar el tradicional gasto de Hermandad en un corral localizado en la porción más superior de la calle San Francisco, que posteriormente evolucionaría a cochera para culminar siendo la taberna de nuestro hermano “Jose”. Este tradicional gasto únicamente cambiaría su localización el año en el cual fue Hermano Mayor Julián Miranzos, pasando a realizarse en el Hostal San Isidro. Sería José, nuestro Hermano Mayor, el que con ilusión trajera la oliva desde “El Quinto” con el tractor, oscilando para aquella época el precio de la misma entre 40 y 50 duros. Con respecto al sentimiento que en la actualidad presenta nuestro Hermano Mayor he de mencionar que se basa en una profunda alegría provocada por el número creciente de niños que cada año acompañan a nuestras imágenes, en contraposición con las escasas personas que formaban parte de las filas durante las décadas pasadas. Habiendo llegado a este punto de la entrevista, y con la finalidad de concluir de forma constructiva, me parece de especial interés el solicitar a nuestro Hermano Mayor un consejo para los más jóvenes de la Hermandad, siendo su respuesta al mismo la conveniencia de colaborar, contribuir y trabajar con los diferentes aspectos de la misma. “La Hermandad es poseedora de una Historia de especial relevancia para sus hermanos, existiendo la difícil necesidad de conservar de forma intacta dicha Historia en el tiempo, lo cual requerirá actuar siempre en consonancia con la trayectoria mantenida.” Miguel Ángel Martínez Valiente Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


Habiendo llegado al final de mi vida como músico, me dispongo a dejar constancia de los hechos más relevantes de la historia de nuestra Centenaria Banda, así como a narrar aquellos sucesos que me fue dado presenciar durante mi estancia en la misma. El origen de nuestra banda de música se sitúa en un 16 de Diciembre de 1895, momento en el cual surge la propuesta por parte de ejemplares alumnos de la Academia de Música, siendo alcalde de la ciudad D. Santos Fontana. En cuanto a los objetivos que en este periodo temporal perseguiría la banda de música, y que llevarían a su creación, encontramos el de recaudar fondos para ayudar a las familias más necesitadas cuyos hijos habían sido destinados a combatir en la Guerra de Cuba, solicitando para ello material instrumental valorado en 6000 pesetas. Pasados unos años desde su creación, los cincuenta miembros integrantes de la misma, alternarían sus conciertos con los realizados por la Banda Provincial, teniendo lugar estas actuaciones en la bella fuente de S. Fernando. No sería hasta Junio de 1899 cuando se dispusiera la participación por parte de nuestra banda en el programa de conciertos de las noches estivales, de forma que los mismos serían llevados a cabo en entrañables Rincones Nazarenos como la Plaza Mayor o la Fuente del Escardillo. En esos momentos en los cuales el S.XX empezaba a respirar, nuestra banda recibió por parte del Concejo un reconocimiento a consecuencia de su excelente participación en las Procesiones de Semana Santa, de forma que tras ello y considerando el nivel musical de la misma, D. Ramón Polo Gómez le encomendaría un pasodoble bajo el nombre de “Cuenca”. Historia de nuestra banda de música 40 Banda de Música de Cuenca (1897), bajo la dirección de D. Arturo García Agúndez. Por Miguel Ángel Martínez Valiente Revista Getsemaní


Contando ya con el edificio Almudí como lugar de ensayo, en 1927 la banda visita la Ciudad de Teruel con el objetivo de lograr un acercamiento entre las dos localidades, respuesta de ello sería la visita a Cuenca de ciertos poetas turolenses exaltando por parte de los mismos aquellos valores propios de su Tierra Aragonesa. En ese mismo año, nuestra banda actuaría en Madrid acompañando al Ayuntamiento de Cuenca en un acto de homenaje a Primo de Rivera. En la década de los años treinta nuestra banda participa en unos concursos organizados en la plaza de toros, siendo las bases de los mismos el interpretar una obra de libre elección, y otra de representación obligada. En cuanto a la obra de interpretación obligada he de mencionar que fue “Pinceladas de Castilla”, siendo el objetivo último de su realización el aportar al jurado un motivo de contraste entre diferentes bandas musicales. Para aquel momento, y desde 1923, nuestra banda cuenta con la bandera actual, como queda reflejado en esta fotografía. 41 En cuanto a los directores que han liderado nuestra banda de música, he de mencionar que tuve la fortuna de localizarme bajo la batuta de D. Juan Carlos Aguilar Arias, así como de ser influenciado por el mismo en mi formación y aprendizaje. Basándome en esta experiencia personal, me gustaría dejar patente la importancia de la figura del Director, siendo D. Arturo García Agúndez (procedente de la Banda de Cáceres) el primero en llevar las riendas de la Banda de Cuenca, al que le sucedería D. Casimiro Rubio (presente en la fotografía de abajo, 1910). Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


Me gustaría recalcar como director de nuestra banda al Maestro Nicolás Cabañas, quién había dirigido también la Banda Provincial y presente en esta fotografía de 1927. Es posible que la marcha nazarena “San Juan”, del Maestro Cabañas, sea la más representativa e interpretada de nuestra Semana Santa. Sin embargo, su obra nazarena no se limita a ello, dado el nutrido número de marchas que bajo su nombre suenan todas las noches de Semana Santa por las sinuosas calles de nuestra ciudad. Sería bajo la batuta de Nicolás Cabañas cuando se construyera el quiosco del parque S. Julián, siendo característica su extraordinaria capacidad de adaptar según conviniese, la obra a los instrumentos que dispusiera así como a las posibilidades de los intérpretes, de forma que quedara facilitado el transcurrir de la interpretación musical. El Primer Concierto de la Hermandad sería aprobado en la Junta General celebrada el día 3 de Marzo de 1991 siendo entonces director de nuestra banda D. Aurelio Fernández Cabrera, autor de múltiples Marchas Nazarenas como “El Cristo del Olvido” o “Las Cruces de la Merced”. Serían miembros de la Junta Directiva que en ese momento posibilitó este primer acontecimiento musical para la Hermandad D. Ramón Gómez Couso, D. Francisco Javier Escribano 42 En 1931 toma la batuta de la banda D. Jesús Calleja (presente en esta fotografía de la derecha del año 1957), siendo característico de su periodo el hecho de incluir mujeres como intérpretes de la misma. En la fotografía de debajo (del año 1969) podemos observar una participación por parte de nuestra banda de música en las procesiones de Semana Santa, bajo la dirección de D. Lucio Navarro. Sería el 8 de Marzo de 1991 cuando la Banda de Música iniciase una historia en común con nuestra Hermandad, lo cual quedó materializado con un concierto llevado a cabo en la Iglesia de San Esteban. La finalidad de dicha interpretación fue celebrar el 50 aniversario del resurgimiento de nuestra Hermandad tras la Contienda Civil, quedando publicitado dicho concierto mediante el cartel de la página siguiente. Revista Getsemaní


Villanueva, D. Luis Villanueva Vergara, D. Luis Herráiz de la Torre, D. Jesús Córdoba Blanco, D. Fernando Cuesta Cuenca, D. Eduardo Moya Escutia y D. Antonio Armero Patiño. Desde el año 1991, en el cual surgió esta primera cita musical por parte de la Hermandad, el Concierto del Huerto ha alcanzado la categoría de ser uno de los acontecimientos más importantes de nuestra Semana Santa, tanto por su excelente carácter musical, como por su prestación a integrar nuevas marchas en nuestras calles. En el año 1999 y dada la extraordinaria relación existente entre la banda y nuestra Hermandad, se dispuso a un Hermanamiento entre ambas. Este acto sería llevado a cabo en el concierto de ese mismo año, siendo el cartel utilizado el que apreciamos a la izquierda, al cual personalmente le presento especial afecto. En cuanto a la Junta Directiva presente en ese momento en la Hermandad he de mencionar que contaba con dos nuevos miembros, D. Rafael Torres Muelas y D. Carlos Martínez Gorriz. Sería en el año 2005 cuando tome la batuta de la banda D. Juan Carlos Aguilar Arias, excelente miembro de nuestra Hermandad y autor de múltiples marchas nazarenas como “Tu Silenciosa Mirada”, “Lienzo Sagrado”, “30 Denarios” o “Entre Banzos” dedicada a nuestro querida Hermandad. 43 En el año 2006 tuve la fortuna de participar por primera vez como joven oboísta de la banda en estos conciertos de la Hermandad, bajo la dirección de D.Juan Carlos Aguilar. Sería característico de esta Semana Santa el acto de Hermanamiento con la Oración de S. Antón. Sería el año 2008 el que marcaría mi última participación en estos conciertos, dada una nueva trayectoria que en ese momento tomaría mi vida en el mundo de la Medicina. Nuestra hermandad es poseedora de varias marchas interpretadas por la banda en estos conciertos, entre las cuales cito: “Entre Banzos”, de D. Juan Carlos Aguilar Arias (1997). “Noche de Olivos”, de D. Pedro José García (1997). “Oración en el Huerto”, de D. J. López Calvo (1977). Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


44 Son muchos los integrantes de la banda que contribuyeron a crear aquel paisaje humano en el cual me fue grato convivir. Innumerables recuerdos ocupan mi memoria, apareciendo en los mismos personas de nuestra banda. Personas como “Dioni”(oboe); Miriam, “Santi” y el Señor Ángel (Saxos); Miguel y “Rafa” (Percusión); “Herminiete” (Trombón); Eduardo, “Paquillo”, ”Juli” Alberto, Raquel, Julio, Marta y Rosa (Clarinetes) y “Luisito” (Flauta). Por último, me gustaría hacer referencia a un gran amigo, Juan Carlos Aguilar, quien siendo nazareno de batuta acompaña cada noche a nuestra hermandad otorgándonos sus cálidas notas. Miguel Ángel Martínez Valiente. Madrid, 6 de Noviembre, 2011. Revista Getsemaní


Manuel Martínez Gascueña 45 1. Jesús asume y redime el sufrimiento humano. Se hizo de noche en el alma de Jesús. Después de los momentos luminosos de la Cena, todas sus lámparas se apagaron. Como si un diablo o muchos diablos hubieran ido preparando el terreno para librar con Cristo un combate definitivo. Porque el diablo, sabemos, no se dio por vencido en el desierto. “Toma consigo a Pedro, Santiago y Juan y comenzó a sentir pavor y angustia” (Mc 14,33). Lo que siente Jesús en estos momentos es también misterio. Todas las tinieblas humanas entran en su alma. Es la hora del príncipe tenebroso. Lo que siente Jesús: -Tristeza mortal: “mi alma está triste hasta el punto de morir”. (Mc 14, 34). Todas las depresiones del mundo dentro de Jesús. Claro que se puede morir de tristeza o quitarse la vida por tristeza. Esta tristeza es peor que cualquier enfermedad. Jesús tenía razones para semejante tristeza: los acontecimientos que se acercaban, la reacción de los discípulos, especialmente de Judas, el silencio del Padre… Otras veces no hay razones, pero es lo mismo, Jesús asume toda tristeza humana, nuestras penas y nuestras lágrimas. -Angustia pavorosa, miedo total. Difícil definir esa angustia de Jesús, la ansiedad, el no tener ningún punto de apoyo, sentir el alma “en carne viva”… Y el terror, porque sabe lo que le espera; el diablo se lo pintaría al vivo. Temblaba de angustia y de miedo Jesús, caído en tierra, “cayó en tierra” (Mc 14,35). Asume así nuestros miedos -¡tantos!- y nuestras angustias horrorosas. -Repugnancia ante la realidad que está viviendo, ante el cáliz que se le ofrece. -¡Aparta de mí este cáliz! En esa copa todos los dolores y las amarguras. ¡Qué asco tener que beber todo eso! -Desencanto y absurdo. No encontraba sentido a tanto sufrimiento y desgarro. ¿Por qué y para qué? ¿No podrían hacerse las cosas de otra manera? ¿Qué adelantas, Padre, con Tríptico de Getsemaní La Pasión de Jesús en el huerto de los olivos Por D. José Antonio Gómez Serrano mi muerte y mi fracaso? Es el sinsentido, el absurdo de la existencia humana. Tantos trabajos y preocupaciones ¿para qué? ¿Dónde quedan las ilusiones y esperanzas que vivía y predicaba? Desengaños, desencantos, el vacío de la vida. Soledad. Ahí están tres discípulos muy cerca, pero están muy lejos, no comprenden nada. La gente, la mayoría Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


Julio Palencia 46 del pueblo, le va a dar la espalda. Pero lo que mata a Jesús es el abandono del Padre. ¿Es que no oye? ¿Es que no me quiere? ¿Es que no existe? 2. Los discípulos duermen. La escena de Getsemaní ofrece otro constante dramático, como el de la última Cena. Mientras Jesús agoniza, los discípulos, aún los más íntimos, duermen. Pueden más en ellos el cansancio y el sueño que la situación y el ruego del amigo. Ni Pedro, ni Juan, ni Santiago estuvieron a la altura de las circunstancias. ¡Qué bueno hubiera sido que acompañaran a Jesús, aunque no dijeran nada, pero que quisieran compartir y consolar! También por ellos mismos necesitaban fuertemente más vigilancia y oración. Pero son unos inconscientes. Nos pasa a nosotros muchas veces. No sabemos o no somos capaces de estar cerca del hermano o del amigo que nos necesita. Nos pide una palabra, un gesto, una presencia compresiva y solidaria, pero nosotros dormimos, vamos a lo nuestro. Revista Getsemaní


Ignacio Blanco 47 3. El ángel del consuelo. Cristo luchó agónicamente sintiendo a fondo la tentación. Como en el desierto, su arma La batalla estaba vencida, y el Padre se hizo presente como luz y como fuerza. Las tinieblas huyeron del alma de Jesús. El mal estaba vencido, el sufrimiento estaba redimido. Por muy negra que sea la tentación, siempre es posible abrirse la esperanza. “Entonces se le apareció un ángel venido del cielo que lo confortaba”. (Lc 22,43) Dios se hizo tan débil que necesitó el consuelo de un ángel. Le haría ver que no estaba solo: que el Padre le amaba, si fuera posible, más; que era necesaria esta muerte tan dolorosa, porque se realizaba la redención del mundo; le haría ver los frutos de la Redención. Entendería que ésta era la respuesta de Dios al sufrimiento humano, que así podría compadecer y compartir el sufrimiento de todos los hombres; y que ya todo el sufrimiento –el dolor, la tristeza, la agonía, el miedo, la repugnancia…- todo quedaba redimido y santificado; que el hombre no se avergonzaba de sufrir en el cuerpo o en el alma, porque no lo vería como castigo, sino como sacramento y como gracia. No nos extrañemos. Todos necesitamos el ángel del consuelo. Pero todos podemos ser también ángeles del consuelo, el que comprende e ilumina, el que comparte y alivia. ¡Se necesitan muchos ángeles así! José Aº Gómez Serrano, Consiliario de la Hermandad. victoriosa fue la oración. Durante las horas de lucha repetía machaconamente: ¡Abba! ¡Abba! Sólo el pronunciar esta palabra le hacía bien. Abba, si es posible… Se podría buscar otra manera más humana de salvar al mundo. O se podría quizás, esperar un poco. Si no he hecho más que empezar. Los discípulos están muy inmaduros. Podía darse algún signo más convincente de que Tú estás conmigo. “Pase de mi este cáliz”. O endúlzalo un tiempo, que yo vea la necesidad de beberlo y el fruto que va a producir. Abba, vamos a negociar este tema. “Pero no lo que yo quiero, sino lo que quieres Tú” (Mc 14,36). Perdona, Padre, no hagas caso de lo que te digo. Tu voluntad sobre la mía. Siempre encontramos razones para hacer lo que queremos, buscamos justificaciones de nuestros deseos. No, lo que Tú quieras, Abba. Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


Luis Miguel Caballero 48 El Paso de Jesús Orando en el Huerto es uno de los que posee mayor belleza y envergadura de cuantos componen nuestros desfiles procesionales. El misterio central fue uno de los primeros Pasos realizados por Luis Marco Pérez tras la guerra civil, desfilando en la Semana Santa de 1941. No es mi intención realizar un serio análisis artístico del conjunto escultórico, sino simplemente escribir algunas observaciones y detalles sobre nuestro Paso. El grupo escultórico fue encargado a Luis Marco Pérez por la hermandad y la Junta de Hermandades para que constase de las cinco figuras que hoy tiene: Jesús, el ángel y los tres apóstoles, desfilando las dos primeras figuras ese mismo año y posponiéndose la entrega de los apóstoles para el año siguiente. Por motivos económicos, los apóstoles no se añadirían al grupo hasta 1954. El misterio está tallado en madera de pino y la policromía es obra de Enrique Gimeno Monrabal, quien se encargó de policromar gran parte de las tallas de Marco. La Oración en el Huerto Impresiones sobre el conjunto de Marco Pérez Por Ignacio Blanco Romero La figura de Jesús es la principal, reflejando el momento en el que cae al suelo y muestra gran sufrimiento debido a la visión de su pasión. En otros misterios vemos a Jesús resignado, tranquilizado a pesar de que conoce lo que va a acontecerle. Ejemplos de ello son el Paso anterior a 1936 de Mariano Moreno, el realizado por Coullaut-Valera en 1967, o el realizado por el propio Marco Pérez para Ciudad Real inspirado en el grupo realizado por Salzillo en 1752. En el caso de nuestro Paso vemos a un Jesús en el momento de dolor y agonía, lo cual contrasta con los misterios mencionados, donde le vemos ya aceptando su destino. El rostro guarda las facciones que Luis Marco imprimía a sus Cristos y es muy semejante al Jesús del Paso del Beso de Judas. Esta similitud se aprecia si observamos la Revista Getsemaní


En la foto de arriba podemos observar el Paso que desfiló hasta 1936. (Foto: Aguilar) Debajo vemos uno de los distintos misterios que realizó sobre la Pasión en Getsemaní Federico Coullaut Valera, Paso que se encuentra en Úbeda. Julio Palencia 49 forma en que están tallados el pelo y la barba: pelo menos abultado que en otros Cristos y barba más lisa, con menor cantidad de bucles. La diferencia en este aspecto es notable si se compara con las barbas del Jesús de las Seis o los Cristos de los Espejos, del Descendimiento o el Yacente, por poner algunos ejemplos. El ángel resulta una talla muy interesante, respondiendo a la iconografía típica de seres asexuados, los cuales tienen rasgos masculinos y femeninos. Su rostro es de una gran belleza al más puro estilo clásico: belleza, serenidad… Incluso el pelo termina en unos rizos reminiscentes de la escultura griega. Esta figura presenta un cabello similar a San Juan Evangelista, realizado también en el mismo año y con clara influencia de la escultura clásica. Ambas figuras están policromadas, encarnadas y estofadas, algo propio de la escultura religiosa. El estofado consiste en dorar la figura y añadir después la policromía, levantando el color en las partes deseadas para que se vea el oro. En el caso de Jesús el estofado es discreto, ya que sólo se ha realizado dibujando motivos florales en ciertas partes como el cuello y el bajo de la túnica. También se ha realizado en el cabello y la barba, dejando ver unos ligeros matices dorados bajo el oscuro color del pelo. Asociación cultural Jesús Orando en el Huerto (San Esteban)


Ignacio Blanco 50 La túnica de Jesús es de color azul, diferente al morado que lleva en el Paso del Beso de Judas. Esto puede deberse a que se haya perdido la policromía original por los repintes mal llamados “restauraciones” y tan poco adecuados que se realizaban hace unos años. El ángel además de tener el cabello con los matices ya mencionados, lleva adornos de formas vegetales distribuidos por toda la túnica, de color amarillo anaranjado. Así el oro queda muy integrado con la túnica en general a diferencia de la túnica de Jesús, donde resalta sobre el color azul para realzar los adornos. Durante los primeros doce años, el Paso se completaba con un olivo natural tras las dos imágenes protagonistas. En 1954 Marco Pérez completa el misterio con las figuras de los apóstoles Juan, Pedro y Santiago. Como ya se ha mencionado, este retraso fue debido a que no se llegó a un acuerdo económico con el escultor, por lo que no se completaría hasta el año reflejado. En la etapa de los años 50 el escultor ya alcanzado su máxima madurez, encontrándose en su etapa de mayor perfección. De este modo, completa el misterio con los tres apóstoles cerrando el Paso y creando una composición perfecta para ser vista desde cualquier ángulo. En los laterales tenemos a los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan. Sueño profundo y plácido de un Juan joven y duermevela de un hombre de mediana edad tal y como representa a Santiago. En la parte de atrás y entre los dos apóstoles dispone a un Pedro viejo y dando cabezadas. Tres hombres en etapas diferentes de la vida representados en unas tallas que visten túnicas y mantos muy del gusto del autor, de gran bulto y llenas de pliegues angulosos. Revista Getsemaní


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