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Published by webipasme05, 2024-02-12 07:47:32

Lunares Maquillados

Lunares Maquillados

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3 LUNARES MAQUILLADOS Contribución al estudio de la Revolución Bolivariana. BARTOLO RAMÓN HERNÁNDEZ BARRIOS Venezuela, a los 21 años de rebelión, retoma y rescate del líder máximo de la revolución Bolivariana. Fondo Editorial Ipasme “César Solórzano”


4 ALGUNOS ELEMENTOS BIOGRÁFICOS Bartolo Ramón Hernández Barrios, nació en el municipio Nirgua del estado Yaracuy, es el quinto hijo de la unión entre Vicente Anastasio Hernández y Andrea Justina Barrios, ambos cultivadores de la tierra y nativos de ese terruño yaracuyano. A los ocho (8) años de edad, muere su padre, a la madre le tocó asumir la crianza y formación del núcleo familiar; teniendo que migrar a la capital del País, Caracas. Realizó diferentes oficios que combinaba con sus estudios de educación media y diversificada. En el año 1983 ingresa a estudiar educación en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, UPEL, (Instituto Pedagógico de Caracas), saliendo egresado como Profesor en Ciencias Sociales, Mención Historia. Durante su carrera, fue presidente del Centro de Estudiantes de Ciencias Sociales y miembro de la Federación de Centros de Estudiantes, como secretario de Asuntos Gremiales. Fue maestro rural y profesor de educación media y diversificada en la Parroquia Carayaca, del estado La Guaira; ejerció a nivel universitario en el Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio y en las Aldeas Universitaria de la Misión Sucre. Ha ocupado diferentes cargos de dirección en el Ministerio del Poder Popular para la Educación y sus Entes Adscritos; además miembro de la Constituyente Educativa, conferencista y expositor en diferentes eventos de investigación y Ferias del Libro Internacional y Regionales. Para el año 2022 crea cuatro obras literarias como son: Constructores de Sueños, Colonización y Descolonización: no es tanto cuento, Desde la Idea Hasta la Trinchera y El papel de la Clase Media en los Golpes de Estado. En el año 2023 se presentan tres obras denominadas: Por los Caminos de la Descolonización, Lunares Maquillados y Política y Pedagogía para el Nuevo Estado; esta última escrita conjuntamente con el profesor Rafael Simón Chacón Guzmán. Actualmente es miembro del Movimiento Pedagógico Revolucionario Comunitario y presidente del Fondo Editorial del Ipasme “César Solórzano”.


5 Comandante Hugo Rafael Chávez Frías (†) Líder Supremo de la Revolución Bolivariana Nicolás Maduro Moros Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Delcy Rodríguez Vicepresidenta Ejecutiva de la República Bolivariana de Venezuela Yelitze Santaella Ministra del Poder Popular para la Educación Junta Administradora del Ipasme Yesenia Lara Presidenta Nohemí Marcano Vicepresidenta Michel Reyes Secretario Fondo Editorial Ipasme “César Solórzano” Bartolo Ramón Hernández Barrios Presidente


6 LUNARES MAQUILLADOS. Una Contribución al estudio de la Revolución Bolivariana. © Bartolo Ramón Hernández Barrios Depósito Legal: DC2023000472 ISBN: 978-980-401-303-4 Diseño de la colección: Mariana Hernández, Jeanpier García, Ángel Pérez. Diagramación y montaje: Mariana Hernández, Jeanpier García, Ángel Pérez. Corrección: Jiraleiska Hernández, Eduvigis Castellanos Coordinación de Edición: Carlos Borges, Jenny Oropeza ©Fondo Editorial Ipasme, 2023 Av. Lecuna, Esquinas de Velásquez a Miseria, Edif. Torre Profesional del Centro. Parroquia Santa Teresa, Municipio Bolivariano Libertador, Caracas Distrito Capital, República Bolivariana de Venezuela Apartado Postal: 1040 Teléfonos: +58 (212) 546-68-50 / 546-65-86 / 546-65-82


7 INTRODUCCIÓN “Las palabras y los discursos políticos tienen, entonces, el poder de hacer cosas sólo en tanto que existe previamente el poder de las cosas” Álvaro García Linera: Democracia Estado Nación. El presente material constituye la síntesis de una serie de artículos de análisis, para este caso, políticos, que durante dos décadas he venido trabajando; algunos de ellos ya han sido socializados en otros tiempos y en varios escenarios y han servido como contribución para el debate con algunos colectivos. Asimismo, estos documentos han sido retomados y presentados en una versión más remozada y contextualizada, tomando en cuenta los momentos en los cuales se originaron y viéndolos ahora a la luz del diario acontecer histórico, para verificar cuanto de los planteamientos allí expresados han constituido un aporte al desarrollo y profundización de la Revolución Bolivariana. En todo proceso de transición, a decir de Álvaro García Linera, le aparecen en su cuerpo estructural “lunares del viejo régimen” que tienen que superarse, pero que a veces se hace bien difícil y compleja la erradicación de viejas prácticas políticas; solo teniendo consciencia de ello se pueden armar los planes de formación política e ideológica, que permita extirpar estos “lunares” antes que como cáncer, hagan metástasis en la conducta de los sujetos que enarbolan el proyecto de sociedad y de nueva ciudadanía.


8 Algunos de los aspectos que abordo en estos materiales están relacionados con el perfil o características que debe tener un cuadro de la revolución, para poder ser garante de este proceso de cambios y transformaciones. Dentro de esas características destacamos la ética y la solvencia moral, la entrega y humildad con la cual asume conductualmente las tareas y responsabilidades; la probidad inquebrantable ante cualquier tentación que pueda poner en riesgo las posibilidades de transformar las realidades y a los sujetos, donde operan sus prácticas Encontramos en este esfuerzo, algunas propuestas y métodos para no desviarse en el camino minado de encantos y tentaciones, que puedan quebrantar los principios éticos de un revolucionario; dentro de esas metodologías, y lo hacemos insistentemente, porque es lo fundamental y permea cualquier plan o proyecto con miras a terminar de eliminar cualquier vestigio de la vieja cultura política, me estoy refiriendo puntualmente a la FORMACIÓN POLÍTICA E IDEOLÓGICA PERMANENTE, en todos los espacios, como una línea central del proceso. Otras metódicas o didácticas, como comunicación dialógica, cauces de participación democrática, decisiones consensuadas, rendición de cuenta, revocatorio de mandatos, son aspectos que se desarrollan cuando se ha asimilado en toda su magnitud los procesos de formación del hombre y la mujer nueva; lo que puede ir dejando en el estercolero, las viejas prácticas, vicios o lunares del sistema capitalista, maquilladas hoy por muchos, con el discurso de socialismo del siglo XXI. La revolución Bolivariana siempre abogará por la paz ciudadana y ha definido su batalla en el campo electoral para mantenerse en el poder y desarrollar su programa de gobierno. Conteste con esta estrategia, (La lucha electoral), nuestra aspiración es que este esfuerzo sistematizado, sea contribuyente para educar y derrotar a los que el abogado, investigador, ensayista y escritor Luis Brito García denomina los “mata votos.”


9 LAS FUERZAS REVOLUCIONARIAS Y SU PAPEL DE TRANSFORMAR EL VIEJO ESTADO Un conjunto de organizaciones populares revolucionarias e individualidades, donde se encuentran intelectuales, artistas, y educadores, entre otros, hemos venido planteando que una Revolución y un proceso revolucionario, vienen definidos, antes que nada, por el contenido de clase y las transformaciones correspondientes que en su seno operan. Siendo esto así, y para que no existan dudas y confusión al momento de la caracterización del desarrollo de los acontecimientos; por ninguna razón se puede olvidar que es el contenido de esa clase y la política económica, cultural y educativa de un gobierno, lo que define su papel histórico y su ubicación en las luchas; independientemente de que un gobernante y solo él, tenga un discurso antiimperialista, anti oligarca y anticlerical en el sentido de enfrentar la contrarrevolución. Evidentemente las luchas que se han escenificado en el escenario Político-Militar a partir de 1989, han estado signadas por el carácter popular, asestándosele golpes y derrotas parciales a la burguesía y sus lacayos, pero esas victorias pequeñas o medianas no han redundado ampliamente a favor de las clases populares, sin negar que durante los primeros años de este proceso los avances en las reivindicaciones programática a favor de los más desposeídos, se hicieron realidad. Sin embargo, en los últimos tiempos gran parte de esos programas, por el contrario, han terminado secuestrados y aprovechados por los sectores socialdemócratas, de derecha y de izquierda; aunado a las sanciones y al bloqueo del cual es objeto nuestra Patria. Ante esta situación, es tarea ineludible para aquel que se considere defensor del proceso revolucionario, y aspire la transformación del orden existente, profundizar en el estudio, la


10 investigación de los problemas en general. Del tratamiento ideológico y de la claridad teórica que hoy le demos a los problemas de fondo y bajo la concepción de la lucha de clases en el país, dependerá el rumbo de la revolución Bolivariana. Observando los antecedentes que han movido la traición, el avance del reformismo y los intentos de retomar el poder, que sin dudas han venido por parte de los socialdemócratas, es que los trabajadores, el movimiento popular y el ejército debemos prepararnos; sobre todo en las lucha diarias y concretas, si de verdad se le quiere arrebatar definitivamente el poder que todavía ostenta la oligarquía y sus aliados. Lo otro sería solo competir ahora en la carrera para organizar el botín que contiene las migajas postelectorales (concejalías, Gobernaciones, Alcaldías, etc.) conquistado sobre la miseria y la pobreza del pueblo en su camino hacia la redención. El cuadro actual nos hace girar la mirada un poco hacia atrás, para ver que los intereses que defendía el Comandante Chávez, no son los mismos que defendía la nómina mayor de PDVSA, la del BCV, el Ministerio de Finanzas y una gran parte de funcionarios que aún permanecen en el actual equipo de gobierno. Hasta el día de hoy existe la misma impunidad política y económica, se sigue favoreciendo a los grandes importadores, gran parte de las cooperativas están en manos de mafias organizadas, quienes impiden una nueva organización y un nuevo modelo de producción. Un sector de estas mafias organizadas, que dicen ser representantes de nuestro gobierno, en alguna esfera de la administración pública, independientemente de su origen de clase, no asumen ni siquiera en mínima proporción el proceso revolucionario; muy, por el contrario, en el fondo añoran y


11 defienden la estructura del estado burgués; son los llamados que “me pongan donde haiga.” Estas capas se han convertido en la gran beneficiaria de los logros alcanzados mediante los combates populares de muchos años, de la gesta heroica de 11 de abril del 2002 y del 15 de agosto del 2004. Nos atrevemos a decir que, a pesar de las denuncias, son los mismos que negocian una salida de reconciliación a su crisis, “borrón y cuenta nueva” para que se restablezca el viejo orden del estado sobre los oprimidos. Estos que pregonan que estamos en un periodo de transición, los que señalaban que íbamos a pasos de vencedores, solo que los pasos no terminan de pasar por los vencidos y a veces se sienten más los de la contrarrevolución. Con ellos que secuestraron las victorias del pueblo, no es posible el desarrollo de la revolución. A estos “revolucionarios” de izquierda y de derecha habrá que seguir desenmascarando y ajustarles cuentas, para que “termine de morir lo que tiene que morir y nacer lo que tiene que nacer.” Para nosotros los revolucionarios, la consulta del referéndum, constituyó una etapa de las más urgentes, importante y necesaria, para profundizar la lucha de clase y agudizar las contradicciones en el mismo seno de los partidos y organizaciones que acompañan el Proceso Bolivariano. Igual de significativa es, entonces, la preparación militar, política e ideológica para la profundización y defensa de este proceso. En este momento cuando, algunos señalan evitar las confrontaciones internas, se hace necesario que el pueblo y sus dirigentes naturales conozcan al enemigo, el de adentro y el de afuera, a la vez que, en la toma de conciencia, se reconozca como fuerza emergente revolucionaria a los liderazgos genuinos en formación; esos que sin ser tarimeros, ni mediáticos, luchan


12 diariamente por su comunidad y por la resolución de los problemas que les aquejan. De este lado no hay crisis sistémica, hay un proyecto de revolución que abraza este pueblo, lo que existen son las contradicciones inherentes al mismo proceso. Si de algo debemos estar convencidos las y los revolucionarios es que, del lado de la oposición, hace rato que entraron en crisis los mecanismos de dominación; han sido incapaces de gobernar bajo el mismo engaño. En el terreno violento han sido derrotados, en el paro petrolero, en todos los intentos de golpe; a pesar de haberle metido desde un comienzo al proceso bolivariano un “Caballo de Troya”, al cual no le podemos voltear la vista en su dañino avance, de igual manera en el campo electoral han sido derrotados otro tanto de veces. En este momento de revolución dentro de la revolución y profundización de la misma, cabe recordar las palabras de Chávez, el 4 de febrero del 1992 “El país tiene que enrumbarse a un destino mejor.” Debe marchar hacia una situación verdaderamente revolucionaria, donde algunos gobernantes no puedan seguir mandando como hasta ahora lo han hecho y los gobernados no pueden seguir viviendo como hasta hoy lo han soportado. Esa será una de las etapas superiores de este proceso revolucionario.


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14 LA LUCHA ES ANTIIMPERIALISTA Y DE TODOS LOS PUEBLOS OPRIMIDOS. Estoy seguro, completamente seguro que el 95% de los habitantes de este país son antiimperialistas, ahora más que nunca cuando este pueblo está desarrollando su nivel de conciencia y compromiso con la revolución y su futuro. En el marco de esa convicción, con las ventajas que hoy nos ofrece nuestra Constitución y con muchos más medios de comunicación que apoyan y defienden este proceso, es necesario diseñar e implementar una gran campaña, primero por la defensa de la revolución, esa que hoy pretenden ahogar con diferentes métodos, actores y armas, el imperio norteamericano y luego más rotundo y decididamente el apoyo a las posturas asumidas por el presidente Nicolás Maduro. Jamás en la historia de este país se había emprendido un ataque con tanta furia (desde adentro y desde afuera), tan sistemáticamente dirigido desde el extranjero, contra gobernante alguno. Incontables han sido los planes de sabotaje abortados para desestabilizar y crear un clima de ingobernabilidad en nuestra Patria. La idea de la campaña antiimperialista es por una parte ayudar a difundir lo que el comandante presidente Chávez había venido planteando y denunciando en cada discurso, y en aquella lapidaria frase lanzada contra el imperio “Bastante historia hay aquí, bastantes cojones hay aquí.” Para ello hay que desagregar lo discursivo y convertirlo en herramienta educativa e ideologizante, que pueda ser utilizado como instrumento formador para las masas en su conjunto. Por la otra, es el respaldo que individuos, organizaciones, partidos etc. debemos darle al proceso bolivariano, a través de todos los medios para que la lucha se solidifique en un solo impulso.


15 Estamos diciendo que quienes escribimos o usamos diferentes plataformas comunicacionales, comencemos a darle duro al discurso del anti-imperialismo y sus múltiples formas contra revolucionarias de manifestarse en su obcecado intento de frenar la emancipación de los pueblos del mundo. Este tema que lo han trillado tanto, pero con una didáctica quizás inapropiada, hay que bajarlo más a tierra y hacerlo cotidiano; hay que asumir la discusión en diferentes escenarios, en la calle, esquinas calientes, foros, conferencias; dirigir la mira y afinar la puntería hacia la lucha diaria constante y sistemática, para que tengamos conciencia real de lo que significa ser antiimperialista. No en vano fuimos asimilando (pueblo y gobierno, militares y civiles) las enseñanzas dejadas por Chávez como legado; la victoria del golpe del 11 de abril y la derrota de los sucesivos saboteos en todas las esferas (económico, educativo, cultural, etc.) que les hemos propinado, son alicientes para que nuestro pueblo más nunca se duerma, por lo contrario, cada vez más alerta con el “ojo pelao”, se mantenga vigilante. La bestia Imperial está herida cada vez más profundamente. No es un fantasma lo que la entretiene, es el pensamiento Bolivariano- Zamorano, Rodrigueano-Martiano que recorre el mundo y se hace eco en los pueblos oprimidos, es el grito libertario en la voz de Chávez y la unidad de los pueblos del Sur, de Centroamérica y el Caribe, que retumba con mucha más fuerza y presencia inmortal. En fin, es unidad de militancia revolucionaria para acompañar al presidente y otros líderes de probada solvencia moral, nacionales e internacionales para seguir dando esta dura batalla contra los zarpazos neo-colonizadores del imperialismo.


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17 LA SUBUTILIZACION DE LOS Y LAS REVOLUCIONARIAS EN EL PROCESO BOLIVARIANO Un revolucionario verdadero o quien se tilde de serlo, no pide que lo pongan donde “haiga”, solo exige que lo pongan donde rinda en sus más modestos esfuerzos, para poder aportar mucho más a este proceso que si demanda de hombres y mujeres honestos y honestas, comprometidos, convencidos y probados ideológicamente para asumir la tarea de conducción de esta revolución, los que con probidad acompañaron a Chávez y hoy al presidente Nicolás Maduro. Me preocupa profundamente que cuadros revolucionarios con solvencia ética y moral, estén en algunas instituciones haciendo menos de lo que realmente pueden hacer, y no por ser holgazanes o flojos, es por la subestimación y la poca evaluación que se ha hecho de su actuación en este proceso y de quienes no han comprendido a profundidad la situación. No se trata de demandar posiciones jefistas, por el contrario, se trata de aprovechar al máximo el caudal de experiencias acumuladas, así como voluntad y aportes de quienes ocupan cargos y jefaturas donde se direcciona la política. Se ha visto, y esto no es mentira, que en algunas instituciones se discute la política en curules y a puerta cerrada entre los “jefes”, obviando, aunque sea para obtener información u opiniones, a otros actores de su mismo equipo o de otras tendencias revolucionarias, que aún sin ocupar cargos directivos, tienen políticamente bastante que ofrecer. En estos momentos, en los cuales esta revolución se encuentra amenazada por los cuatro costados, urge del concurso de todos, de la voluntad política de quienes ocupan altas, medianas o pequeñas responsabilidades institucionales, de quienes nunca han


18 necesitado de las instituciones para hacer revolución, de quienes desde su más minúsculo espacio dan lo mejor de sus esfuerzos, sacrificios y esperanza para triunfar; en fin la revolución exige compactarse, amalgamarse con los que sueñan, con los que hacen sin aspirar otra cosa que no sea ver florecer una revolución verdadera. Pero también necesita la vigilancia, la contraloría social real, que no se nutra solo de apreciaciones personales, de rumores adrede o de zancadillas puestas para minar los espacios conquistados; se necesita con mayor humildad y honestidad asumir criterios políticos e ideológicos bien solidificados, para no caer en posiciones sectarias que arrastren el proceso hacia otros planes prefijados por la canalla, que siempre está atentando contra la unidad que todavía no ha encontrado un camino abonado, a pesar de tantos años pregonada. La revolución no necesita maquillar la realidad, si necesita de la dialéctica y sus contradicciones, para que vaya asomándose más aún ese Estado posible; comunal, campesino, estudiantil y obrero. Desde cualquier lugar que nos encontremos los revolucionarios, cualquiera sea la responsabilidad que tengamos o se nos asigne, debemos asumir que somos capaces de profundizar la revolución sin caer en los erráticos rumores o en posiciones, repito, sectarias o jefaturales, que al final minimizan nuestro accionar en esta tremenda lucha por lograr las esperanzas de un pueblo y la de derrotar en cualquier terreno a la contrarrevolución. La tarea es hacer y profundizar la revolución, es organizar y preparar política e ideológicamente en todas sus formas y expresiones a la sociedad, a fin de no dejar ranuras que permitan una fisura por donde se cuele la desesperanza y la idea de retorno al pasado. La lucha contra las corruptelas y las posturas cuarto republicanas, será una tarea sistemática y permanente.


19 Investigar, educar, comunicar y organizar


20 Socialización de la política y de los aprendizajes.


21 EN BÚSQUEDA DE UN SERVIDOR PÚBLICO Muchos de nosotros quienes discurseábamos que había que entrar en el aparato administrativo del estado para poder comenzar a operar y desarrollar nuestros planteamientos políticos e ideológicos que dieran al traste con tanta injusticia arrastrada de los viejos gobiernos. Que, desde allí, desde adentro íbamos a ayudar a emancipar al pueblo, que las instituciones si iban ahora a funcionar y darles respuestas al montón de necesidades acumuladas durante tantos años de abandono, al que ha sido sometido la gran mayoría de nuestros y nuestras compatriotas. Las preguntas surgen solas ¿Qué nos pasó?, ¿Qué nos está pasando?, ¿Qué hemos hecho? y ¿Qué hemos dejado de hacer?; porque la institución sigue igual, el poder constituido marcha en condiciones similares, las leyes son supra a la norma, pero sin embargo termina por aplicarse la norma establecida a la hora de decidir sobre un caso o problemática. Las estructuras siguen intactas como andamiaje, a pesar de la cantidad de sujetos con visión revolucionaria que hoy conformamos equipo y ejercemos funciones de gobierno. La deuda social es tan grande y poco ha sido saldada (al menos con los métodos que se han implementado) que amerita acelerar los cambios revolucionarios, para que realmente el pueblo gane una; como decía Alí Primera. Pero el problema, por una parte, no es solo que en la “nueva institucionalidad” se estén reproduciendo viejos vicios de la vieja administración pública, es que hay complacencia y reforzamiento de esta cultura en los niveles de alta y media gerencia del aparato burocrático del Estado; por la otra es que nuestros ciudadanos siguen amparándose en la idea, y así lo desarrollan en la práctica, que son los funcionarios de las instituciones “mayores” los que con


22 un oficio, memorando o llamada telefónica, hacen andar a las otras instituciones “menores”. A esto se añade un tercer elemento del problema que es la atomización y especialización de funcionarios, lo que hace que los problemas sean visto y atendidos por especialistas en el ramo, lo que deviene en un reforzamiento de la súper burocratización de los individuos. Los problemas de fondo que confronta esta revolución: Uno es que se vierte vino nuevo en vasija vieja (aunque no existan muchos vinicultores revolucionarios llenando la vasija), implica esto que se trata de aplicar fórmulas revolucionarias a las resoluciones de problemas, en un Estado que mantiene sus estructuras administrativas y políticas casi intactas y que no admite otras formas de gobierno que no encaje en ellas. En ese marco oímos decir a muchos: eso va contra las normas, estatutos, regla, cultura, bla, bla, bla, no se va a poder…; lo que ha llevado a crear una nueva camada de “funcionarios” insensibles a veces hasta con el dolor humano de cualquier ciudadano que demande sus servicios; mal usando en ocasiones la categoría del asistencialismo gubernamental, y en algunos casos para evadir responsabilidades que les son inherentes a sus funciones laborales. El otro gran problema radica en que no se termina de asumir por una parte que hay que avanzar más aceleradamente hacia la nueva institucionalidad. Implica el aplanamiento de todo su entramado y contribuir a ceder espacio a todas aquellas expresiones organizativas encaminadas a la construcción del poder popular, abierta al concurso para el fortalecimiento de la sociedad participativa y protagónica, que bien maqueteó el Comandante presidente Chávez en su discurso ante el inicio de sesiones de la Asamblea Nacional, en enero del 2006. No citamos ni un extracto del discurso, para no mutilar ideas, recomendamos revisar esta pieza en toda su integridad.


23 Un servidor público en la nueva institucionalidad revolucionaria, no es un asistencialista, tiene que ser por el contrario una persona inmensamente humana, preparada política e ideológicamente profesional y laboral para cumplir el papel que le fue encomendado en esa institución. Y que en forma responsable involucra a gerentes y afectados en la construcción de salidas a las diferentes problemáticas. Un servidor público, es ese o esa que es capaz de saltarse los viejos estamentos para achatar las burocracias existentes, quien proporciona espacios físicos y da aportes e ideas para el hacer y aprender colectivamente, quien se asume como constructor y pieza a la vez de una nueva sociedad. Eso implica comenzar a ejercitar una nueva manera de entender el espacio laboral como el territorio del hacer haciendo con la gente. En este terreno estamos obligados a desenmascarar la contradicción que emana de muchos funcionarios “voy a mi centro de trabajo a cumplir con mis obligaciones de asistir” y desde allí opera sumergiéndose en la rutina de las frías oficinas.


24 BUROCRATISMO. CONSTRUCCIÓN Y SOCIALIZACIÓN DE LA IDEA Y DE LOS PLANES.


25 CONSIDERACIONES SOBRE ALGUNAS CONDUCTAS “REVOLUCIONARIAS” Observando la conducta de algunos y algunas, no solamente de la nueva oleada de “revolucionarios y revolucionarias”, sino de otros sujetos no muy nuevos en la lucha política; muchos de ellos y ellas en altas o medianas responsabilidades de gobierno; conducta que se presenta muchas veces reñida abiertamente con los principios de un revolucionario. No es que la revolución sea así, mucho menos por una falsa interpretación coyuntural, tendamos a escudar nuestras acciones con falsos argumentos, ni tampoco echemos manos de discursos, como problemas propios de la transición; tampoco nos hagamos eco de los análisis en los señalamientos de que el gobierno y el proyecto revolucionario han fracasado. Mucho cuidado con esto. El problema es más complejo y el reto mayor para los revolucionarios y revolucionarias. Por ello siempre hemos insistido en la cruzada y la tarea ideológica diaria que tiene que acompañar a esta revolución, para que el pueblo pueda visualizar, entender y defender los tiempos y vaivenes del proceso. Implica entonces, para los revolucionarios proveer los mecanismos educativos formativos e informativos que permitan ver los logros, aciertos, errores y problemas intrínsecos a la misma revolución y a su dirigencia. Los procesos revolucionarios, como dialecticos que son, entran en conflictos consigo mismo y exigen rectificación y profundización, cuando se producen estas situaciones por demás delicadas (no he dicho peligrosas), surgen, por una parte, la inconformidad de las masas ante la insatisfacción de sus necesidades o expectativas, lo que debe conducir a una evaluación de las acciones, planes y programas que se hayan implementado para la superación de los problemas.


26 Por otra parte son las constantes practicas burocráticas, la arrogancia, el personalismo y las actitudes disonantes con este proyecto, de quienes ejecutan responsabilidades de dirección en estructuras de partido, movimientos o instituciones; esto debería conllevar a que los sujetos, políticamente hablando, se miren para adentro; porque a decir de Alí Primera “el pueblo es sabio y paciente” y el mismo (ese pueblo) en su proceso de maduración político e ideológico como sujeto constructor y sentipensante, va generando las condiciones de rectificación y profundización. Ello ocurre independientemente de la voluntad de dirigente alguno. La sabiduría popular la mayoría de las veces, nos indica como aspira que sea su futuro y se esfuerza en este presente para que ello se concrete. Alejarse del vanguardismo y darse un baño de pueblo humilde, conduce con mayor certeza al reconocimiento del liderazgo Por todo esto que hemos venido reflexionando y siendo consecuente con la propuesta de profundizar en el debate ideológico, desarrollado en otros escritos, necesario es entonces, ahora más que nunca, aferrarse a los principios y valores revolucionarios. En esta historia reciente, algunos y (por suerte unos pocos y pocas) no han escapado a la tentación e influencias que ejerce el dinero y el poder como máquina demoledora de la lógica capitalista. En la nueva vida que adquirieron; la arrogancia y la pedantería afloran hoy donde antes se exhibían dotes de humildad. Tener presente a Frei Betto en una conversación imaginaria con el Che, este señalaba, “Bendice también a los que se cansaron, se aburguesaron o hicieron de la lucha una profesión en beneficio propio.” Por eso insistimos, los revolucionarios debemos estar regidos por muchos principios; los básicos:


27 La humildad para combatir la soberbia, el egoísmo, la vanidad, la arrogancia y la injusticia. La solidaridad para luchar en contra de la cultura individualista que la gran mayoría de las veces nos convierte en traidores y traidoras para coronar posiciones que satisfagan nuestros intereses. Fidelidad a nuestro pueblo (única razón de nuestra existencia) y a nuestro ideal revolucionario, para mantener la moral y valorar nuestro proceder cotidiano. Capacidad de desprendimiento y sacrificios, para que podamos decir la revolución brillará y vivirá tan intensamente en la medida en que nuestros aportes sean tan intensos como nuestra entrega; una entrega que sea palpable y visible en nuestro estilo de vida cotidiano. Un revolucionario o quien presuma de ello, tiene que tener presente estas mínimas exigencias, de no ser así, aunque se vista de “seda”, digo, aunque se ponga franela y boina roja y grite bien fuerte ¡viva Chávez!, no podrá ser sujeto conductor de una revolución. Bueno finalmente expreso que estos principios no los he inventado yo, ya muchos lo practicaron y murieron por ellos, hoy muchos también los mantienen y levantan como único privilegio; solo lo que hacemos es recordarlos para que no sean olvidados por algunos y para que sean guía y camino para otros. PIONEROS DE LA LUCHA POR EL SOCIALISMO


28 ESTUDIAR, PREPARARSE Y REVOLUCIONAR.ES UNA TAREA PERMANENTE. “Crezcan como buenos revolucionarios. Estudien mucho para poder dominar la técnica que permite dominar la naturaleza. Acuérdense que la Revolución es lo importante y que cada uno de nosotros, solo, no vale nada. Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo de cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario.”


29 “…No nos hagamos eco de los análisis en los señalamientos de que el gobierno y el proyecto revolucionario han fracasado, esa es la postura de los fósiles y las viudas del poder y los espacios que ha perdido la derecha…” Hugo Chávez.


30 PROFUNDIZAR EL COMBATE POR LA REVOLUCIÓN “La hora de la revolución ha sonado en todos los relojes” Cantata en homenaje a Fabricio Ojeda. “¿Quién puede conocer mejor el nido, que el propio pájaro que lo construye?” Así dice la letra de una hermosa canción de la cantautora Gloria Martín. Yo digo quien puede valorar y reconocer más los esfuerzos y sacrificios, que quien los realiza sin compulsión ni promesas, a veces hasta electoreras, sin otra aspiración, que no sea la esperanza de una sociedad más humana y justiciera. Con esa referencia incuestionable de nuestros actos, de nuestras luchas cotidianas, de nuestros esfuerzos por seguirnos dando Patria, más alegría, justicia, libertad y dignidad, hemos salido en movilización a votar, todos los héroes anónimos, cada vez que se nos ha convocado a defender en las mesas electorales nuestro proyecto originario que una vez nos presentara Chávez y con él nos convenció que ese era el camino. Hemos salido los verdaderos rostros comunitarios, obreros, indígenas, campesinos, estudiantes, mujeres y hombres. Curtida la piel negra, marrón y blanca; salimos los que no hemos tenido espacio en las grandes tarimas de los eventos públicos, tampoco en las reuniones de dirigentes nacionales y regionales; los que no tenemos incidencias en las grandes decisiones de estrategias electorales; pero somos lo que estratégicamente definimos y decidimos las elecciones y cualquier otro tipo de lucha que haya que desarrollar para defender la patria. Sin duda alguna el papel fundamental lo ha jugado la conciencia política que fue inducida a través del discurso convocante y convincente del Comandante Presidente Hugo Chávez


31 y con ello generó el compromiso necesario y útil para la solidaridad y defensa del proceso revolucionario, en cualquiera de sus etapas y circunstancias Quizás esta sea una de las grandes razones para que la mayoría de la población alcanzara niveles de compromiso nunca vistos jamás, más aún, cuando ese llamado de conciencia estuvo dirigido hacia el cambio sobre el cual se debe orientar el país y sus instituciones. Ese discurso orientador del proceso fue clave en aquel fatídico trance de los últimos días de su vida “De surgir una situación sobrevenida, elijan a Nicolás Maduro como presidente de la República Bolivariana de Venezuela.” Así la población mayoritaria acudió al llamado de su líder indiscutible y su propuesta de continuidad en el gobierno en la persona de Nicolás, para seguir generando los cambios (identidad y conciencia política). El contenido de los discursos y hacia donde se orientan, ameritan mayor análisis (identidad y conciencia ideológica), es allí donde debemos profundizar. ¿Qué significa rumbo al socialismo del siglo XXl?, ¿Qué significa Venezuela es roja rojita? Y más reciente ¿la NETS?; cada frase, slogan, grito, consigna más allá de hacerse lenguaje común, aunque a veces abstracto, se tiene que decodificar y luego pasar a ser conciencia en nuestros actos y eso no llega solo, aunque tengamos a nuestro favor toda una plataforma tecnológica comunicacional; si no hacemos de todo espacio un lugar para la formación política e ideológica, la revolución tendrá un techo que ante cualquier estremecimiento se nos puede derrumbar. Es necesario que esa gran masa de compatriotas que votaron o no por la continuidad del proceso, los simbólicamente “tiroteados” en el cerebro en medio de la guerra cibernética e hibrida que se les ha producido desencanto y hasta repugnancia a la


32 politiquería; esos ciudadanos y ciudadanas, deben evolucionar hacia un estadio superior del pensamiento, para comprender aún más y llevar adelante los postulados del socialismo nuestro americano, inédito y en construcción permanente. Como el hecho político en sí mismo es un acto inherente al ser humano, es decir el ser humano por naturaleza es un ser político, la politiquería como discurso, muy pronto cae derribada y en mal terreno; por ello tiene que ser conscientemente necesario, proveer a la población de una referencia política regional, local y micro territorial, que ayude al presidente a cristalizar y materializar las propuestas de verdadero cambio, que oriente sus preocupaciones y coadyuve a la solución de los problemas, es la tarea que todo político que se autodenomine revolucionario, debe proponerse y es allí, donde la educación política e ideológica juega un papel de primer orden; no sólo se trata de convencer a la gente para que crea en las propuestas, debe existir, además del mensaje una actitud ética, moral y militante, que se comprometa con las propuestas y el sentir de la gente, más sobremanera cuando estamos hablando de transformaciones y vuelco hacia otra realidad distinta, reflejada en el marco del socialismo del siglo XXl. Nuevo socialismo que implica la discusión sobre la propiedad privada, poder popular, proceso constituyente y democracia. Toda esta discusión va desde la ética socialista hasta el alcance de la plena felicidad, pasando por la redefinición de nuestro actual modelo económico, el reordenamiento territorial, las políticas internacionales soberanas, que implican una nueva institucionalidad, tocando estructuralmente la organización política revolucionaria en la que militaremos. Igualmente, ese sujeto político, que hemos dicho somos todos y todas, debe saber definir, identificar y caracterizar al enemigo y sus aliados en todos los espacios y las responsabilidades que este tiene en lo interno y externo donde opera; a fin de precisar


33 con claridad el mensaje del cual es portador como enemigo ideológico. Necesariamente se requiere de una mínima formación política e ideológica, para poder combatirlo e impedir su avance y posicionamiento, tanto en las estructuras del Estado, así como en los espacios territoriales. La conciencia revolucionaria está íntimamente relacionada con un alto grado de compromiso individual y colectivo, así como una alta disposición para entender los cambios y propulsarlos, pero además debe poseer un factor de convicción adicional; el componente ideológico que es la expresión política más alta de compromiso revolucionario. Una de las principales tareas que nos impone la realidad actual en el camino de la profundización y consolidación del proceso revolucionario es el conocimiento a través de la lectura y el estudio constante y colectivo, tanto de los discursos del Comandante Chávez, como los de grandes teóricos universales y nacionales de las revoluciones, así como las producciones no sistematizadas de los creadores del pueblo; para poder ir blindando nuestra práctica con las herramientas teóricas, que le den más fortaleza a los liderazgos y a nuestra revolución. Hemos votado en los procesos electorales con la plena convicción de que nuestros elegidos asuman los retos que implica la profundización de esta revolución. Mañana votaremos para que las autoridades que coloquemos en los puestos de poder, que no son más que nuestros voceros, respeten y acaten nuestra voluntad soberana de participar activamente en la toma de decisiones políticas tales como: el destino de los presupuestos públicos, el de los proyectos en cada área de la vida pública, en las políticas de nuestro desarrollo integral, el destino de nuestras autonomía y libertades y en el destino y soberanía de nuestra República


34 Socialista; de esta manera iremos comprendiendo y asimilando la Nueva Época de Transición al Socialismo. RENDICIÓN DE CUENTAS AL SOBERANO.


35 ASUMIR MAS ALLA DEL DISCURSO, LA PROFUNDIZACIÓN DE LA REVOLUCIÓN “Ojalá que los camaleones no sigan deambulando por las trincheras donde construimos la revolución con el Pueblo nuevo, distinto a mi propio pasado donde se anidan todos los vicios y que solo permanezcan los vestigios de las altas reservas morales”. B.R.H.B En los actuales momentos en el marco de un proceso donde unos pujan por conservar y lograr volver a tener los privilegios adquiridos a costa de la miseria y opresión de un pueblo, los otros, la mayoría luchan cada día, incansablemente, por una parte, para taponear los avances de una conspiración mimetizada y bufona, por otra, lograr conseguir los espacios de participación que aún les son negados, igualmente seguir dándole sentido a la vida y a la organización. En verdad, este momento histórico sin precedentes ha estado signado por grandes confrontaciones en el plano de la direccionalidad política y estratégica, no precisamente con el enemigo declarado, si no más aún con los reformistas, enemigos poderosos de cualquier proyecto emancipador; esos que quedaron bien camuflados en las viejas instituciones que heredamos y con aquellos que hemos dejado dirigir desde la nueva institucionalidad; desde la nueva institucionalidad, reafirmo. En esta etapa del proceso revolucionario, la confrontación se presenta bajo otras formas, el enemigo se mimetiza, se hace amigablemente visible, se deja ordenar y te ordena, te asesora y sugiere, te obedece y te dilata, asegura su plan y te evalúa la capacidad de combate, tu fortaleza, decisión, alianzas y vigila tus piezas claves; neutralizan a tus verdaderos aliados y como maneja los ritmos de la vieja institucionalidad, te pone a bailar con ellos.


36 El proceso revolucionario hoy demanda ciertamente ser Rodrigueano, Zamorano y Bolivariano. Rodrigueano para inventar, crear y recrear nuevos conceptos y estructuras, para lograr trascender y pasar por encima a las normas constituidas que permiten mantener las viejas estructuras de poder. Zamorano para que en medio de la guerra que libramos; guerra que nos lleva al plano de lo convencional sistemático, seamos capaces de arrastrar al enemigo a lo asimétrico, a lo no convencional y así derrotarlos en un contragolpe de estratégica maestría. Bolivariano para tener la virtud de la humildad, ser visionario, estudiar a profundidad las dimensiones teórico- prácticas del desarrollo de los procesos y saber comprender a tiempo que, sin el concurso de la gente, su sabiduría cotidiana; todo lo que intentemos hacer será puesto en el sitial de la duda de los aciertos y desaciertos, en la legitimidad y el contexto en que se produzcan. Hoy es un tiempo de todos, de todos los revolucionarios, los que se hicieron y los que se hacen, pero básicamente es tiempo de combatir, que nadie se equivoque, de combatir desde adentro y desde afuera; eso necesario es tenerlo claro; como necesario es cualificar al enemigo, identificar y caracterizar sus posiciones; pero más aún, es necesario conocer y valorar el potencial de los aliados y por su puesto el compromiso incondicional del, y las camaradas. Los espacios conquistados en este proceso, tanto en el terreno organizativo, como en lo institucional, no lo tomemos únicamente como saldo partidista o tendencial, es básicamente el producto de los esfuerzos de muchos, entre estos: partidos, individualidades y organizaciones.


37 Hagamos lo que revolucionariamente tenemos que hacer, reconozcamos que nuestra fuerza está en la masa y su organización, que el poder si se alcanza, es efímero si no se ejerce con sabiduría de pueblo y estrategia de guerrero con tropas verdaderas. TRES RAICES REFERENTES DE LA REVOLUCION BOLIVARIANA


38 EL PARTIDO Y LA VANGUARDIA El derecho a disentir no es el de desunir. “No estamos en tiempos de posiciones defensivas, estamos en tiempos de ataque, en tiempos de posiciones de ofensiva.” Hugo Chávez La Habana, 03/02/ 2006. En estos tiempos de diatriba política donde algunos y algunas pugnan por alcanzar legítimos intereses personales o grupales, que nunca deberán ser superiores al interés colectivo y mucho menos al del pueblo, necesario es que venza la Patria, necesaria es la unidad de todas las fuerzas que apoyan el proceso revolucionario y necesaria es la reflexión y rectificación a tiempo. Tomemos muy en serio lo que señala Juan M. Díaz, en el texto que a continuación citamos: “Una fuerza política puede quizás autoproclamarse como vanguardia política de un proceso revolucionario y no serlo en la práctica o haber dejado de serlo. Los síntomas que señalan que esa fuerza política es vanguardia sólo como título formal, y que se está convirtiendo en una élite burocrática conservadora, se revelan cuando esa fuerza trata de imponerse como vanguardia sin serlo, desarrolla una política sectaria y excluyente, pierde liderazgo y emplea su energía más para defender los privilegios y de grupo adquiridos que los intereses del pueblo. Y como resultado comienza finalmente a perder simpatía y apoyo popular. Es el momento de rectificar a fondo o condenarse a la derrota política y moral que proponen los pueblos organizados. Sólo puede adjudicarse el honroso título de vanguardia política revolucionaria, aquella organización política que se lo gana día a día con su entrega total al servicio del pueblo. Vanguardia es aquel que incluye, no el que excluye es el que une, no el que desune; es el que aglutina, el que


39 convence por la superioridad de sus ideas y lo demuestra con su ejemplo, el que marcha al frente de la causa revolucionaria sin miedo y sin vacilaciones. La condición de vanguardia revolucionaria no es algo que se alcanza de una vez y para siempre, no es un título nobiliario, es una cualidad que también se puede perder y que, por tanto, hay que mantener con una acción consecuente y un ejemplo permanente. Vanguardia no es quien se autoproclama como tal, sino quien lo demuestra en pensamiento y acción. (...) Las ambiciones políticas personales, la percepción de los cargos públicos como un 'botín', la vanguardia y el deseo de poder como inclinación perversa, son ajenos a los verdaderos revolucionarios, y son el camino a la traición.” Hoy en una etapa de conspiraciones internas y externas, con una oposición dispersa, pero con mucho poder económico; urge atender sin mayores reparos las orientaciones y las tácticas ordenadas y desarrolladas por nuestro presidente Nicolás Maduro, para atacar el flagelo de la corrupción, que viene unas veces inducido como arma de guerra y otras veces se anida en la cultura política heredada, que muchos militantes no han superado; esa herencia perversa, la potencian e inoculan en las nuevas generaciones. Si no se deponen las posiciones personales o grupales, si no se atiende a las orientaciones del líder (aunque se tengan diferencias), si nos infectamos de sectarismo, no se podrá avanzar con el proceso de depuración que demanda la revolución bolivariana en toda su estructura; como tampoco alcanzar una gobernabilidad revolucionaria. Para ello, es vital que las organizaciones revolucionarias, grupos o individualidades, mantengamos la consigna de “implacable con el enemigo y sus ideas; unidad en el combate con el hermano de clase, hasta la victoria final.”


40 EL IMPERIO ATACA Y TAMBIEN CONTRA ATACA. “Mr. Danger” y la CIA afilaron de nuevo sus garras para buscar asestar un nuevo golpe a la Revolución Bolivariana antiimperialista. Su estrategia de más poder económico, más medios de comunicación “antisociales”, activó un contra ataque despiadado ante los avances de rebelión de los pueblos, utilizando todas las armas, las más visibles: ataque a nuestro símbolo monetario, encarecimiento de todos los insumos para la vida: medicinas, instrumentos médicos, deterioro del salario, dolarización de nuestra economía, medidas sancionatorias, entre otras; pero la que ha golpeado todos los cimientos de nuestra sociedad ha sido el impulso y sostenimiento de una inmoral práctica como lo es la corrupción en las filas de la administración de la revolución. Pero, de nuevo serán derrotados y en vez de debilitarnos, el proyecto revolucionario saldrá fortalecido para nuevas contiendas. Pensemos que, de tantas batallas ganadas durante casi tres décadas, era de esperarse una mayor y más sofisticada ofensiva imperial, y de verdad encontraron una fisura abierta, la formación política e ideológica, esta debilidad ha impedido en gran parte superar la herencia cultural dejada por los funcionarios de la cuarta república. Eso se ha dicho en tantos espacios, pero no hemos podido encontrar el método más idóneo para que eso se asuma como una tarea medular del partido y las organizaciones políticas que respaldan el proceso revolucionario bolivariano. Si analizamos la coyuntura a la luz del materialismo histórico y la dialéctica de la praxis revolucionaria, no nos pueden seguir sorprendiendo; al contrario, esta difícil situación que golpea al proceso, no a la moral revolucionaria, nos tiene que servir para ayudar a replantear los métodos y corregir nuestros errores a fin de reiniciar la lucha con más profundidad pedagógica.


41 No debemos descuidarnos ante los ataques rabiosos de las bestias imperiales y pro imperiales, que siguen persiguiendo como locos al faro de luz roja del carro de la revolución en movimiento, para deshacerse de su conductor, único objetivo dictaminado y exigido por los amos de la casa blanca para tener luz verde y retomar el robo de nuestros recursos. El imperio y sus lacayos, no admiten, ni conciben que la Revolución Bolivariana vino para trascender, para perdurar en el tiempo y el espacio, para escribir la historia de la muerte del imperialismo, última expresión del capitalismo y el nacimiento del socialismo del siglo XXI, como puerta a la vida y a la libertad. Invitamos entonces, a todos los revolucionarios y revolucionarias a utilizar el arma de la reflexión haciendo uso de la crítica y la autocrítica, para que broten las propuestas impulsoras del salto delante. Desde su trinchera orgánica, el Movimiento Pedagógico Revolucionario Comunitario (MPRC), a este servidor, se le ha permitido recoger algunas propuestas hechas por este movimiento popular y las presenta como una contribución para el debate y el desarrollo del proceso revolucionario; dichas propuestas se expresan a continuación. Nuestros líderes de comprobada solvencia moral, deben arroparse de pueblo nuevamente para blindar en comunión la Revolución Bolivariana. Combatir ejemplarmente la corrupción, la impunidad, la ineficacia, el oportunismo, el nepotismo, el egoísmo y el individualismo como flagelos de la sociedad capitalista, los cuales hay que erradicar de toda la Administración Pública. Reactivar las Contralorías Sociales en todas las instituciones públicas y las estructuras de base del partido


42 Crear los centros de formación política e ideológica como política de Estado en todo el territorio nacional, blindados por una ley orgánica u ordinaria. Reestructurar, evaluar y relanzar todas las misiones creadas por el Gobierno Revolucionario. Revisar las políticas de la Soberanía Alimentaria para evitar el acaparamiento y el desabastecimiento. Ya para terminar, compatriotas y camaradas nos vemos obligados a citar al Combatiente y Heroico, Che Guevara: “Los revolucionarios carecemos, muchas veces, de los conocimientos y la audacia intelectual necesarias para encarar la tarea del desarrollo de un hombre nuevo por métodos distintos a los convencionales y los métodos convencionales sufren de la influencia de la sociedad que los creó.” El Socialismo y el Hombre en Cuba. ATAQUES DE LAS BESTIAS IMPERIALES.


43 AVANZAR EN LA CONSTRUCCÓN DE LA NUEVA INSTITUCIONALIDAD. “Siendo vuestras funciones la creación de un cuerpo político y aún se podría decir la creación de una sociedad entera rodeada de todos los inconvenientes que presenta una situación, la más singular y difícil, quizás el grito de un ciudadano pueda advertir la presencia de un peligro encubierto o desconocido.” Simón Bolívar Ante el Congreso de Angostura 1819 Toda revolución es un ir y venir, es un encuentro y desencuentro; es turbulenta en sus corrientes, tanto así que genera sus propias contradicciones que dan origen las definiciones que orientan el camino. Por ello sus problemas intrínsecos hay que hurgarlos hasta tocar fondo y limpiar las purulencias que se anidan en su seno, las que siempre se mimetizan para negarse a morir; algunas veces encuentran quienes le oxigenan su persistencia. Tocar a fondo es revisar los aspectos estructurales y súper estructurales que componen el entramado político, ideológico, social, económico y cultural del Estado. Uno de los aspectos que a nuestro juicio tienen que ser paradigmáticos es la nueva concepción de la Administración Pública, a objeto de superar algunas prácticas que siguen respondiendo a la lógica de la cuarta república; ellas como cultura política, impiden avanzar en la estructura del nuevo Estado en construcción; ya que como revolucionarios estamos obligados a marcar una ruptura con las tradiciones heredadas de la vieja Administración.


44 Hemos insistido en otros espacios y en otros artículos, que la concepción de la nueva institucionalidad debe cimentarse en los códigos de una nueva ética política que por supuesto demanda la nueva sociedad que se perfila en la Ley Plan de la Patria. La nueva institucionalidad que exige la refundación de la república debe contar con una plataforma de ciudadanos y ciudadanas, constituida por hombres y mujeres, conscientes del papel protagónico que hoy les toca jugar y que la historia actual les demanda. Son hombres y mujeres que, sin separar el trabajo manual del intelectual, aportan para el desarrollo y concreción de los objetivos planteados en el proyecto de nueva institucionalidadnueva gestión pública. El salto adelante y profundización de este proceso tiene que estar orientado por la concepción que cada sujeto debe asimilar de la Nueva Época de Transición al Socialismo (NETS), pasa esto por la necesidad de contar con un nuevo servidor público que erradique la vieja práctica de funcionario público, que sea capaz de conocer y emprender las necesarias transformaciones previstas y consagradas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y fortalecida con las leyes y normativas hechas en revolución. Lo que aquí estamos planteando fundamentalmente, tiene sus antecedentes en el discurso pronunciado por Chávez en la Asamblea Nacional el seis de enero de 2006, con motivo del inicio de Sesiones Ordinarias, en la cual el presidente comandante afirmaba y orientaba. “Hay que estudiar mucho, compañeros, compañeras, camaradas compatriotas y sobre todo nosotros estamos obligados a estudiar mucho.” Este planteamiento ha sido constante y lo reafirma con más fuerza nuevamente en el acto del Mensaje anual a la Nación en la Asamblea Nacional el once de enero de 2008.


45 Creo que la guía metodológica, debe ser la de seguir un proceso que realce la participación, la inclusión y fundamentalmente que sean vinculantes los acuerdos que se generen en los espacios compartidos gobierno-pueblo. Tenemos que apostar a la construcción de un enfoque contra hegemónico que reivindique la diversidad de pensamiento y la unidad en el pluralismo; la metódica debe ser la unidad anti burocrática, anti complacencia, anti corrupción y anti despótica; esas tienen que ser las líneas de la NETS, para la nueva institucionalidad en el socialismo. Un avance y muestra de rectificación en las instituciones tiene que pasar por aceptar que existen saberes y experiencias extra institucionales en las comunidades organizadas y en sujetos particulares, que tienen que incorporarse a los proyectos y planes sociales; es decir se deben abrir las compuertas de la institucionalidad a la participación protagónica de los ciudadanos y ciudadanas de a pie. En tal sentido, creo que se debe iniciar con una Mesa Propositiva de carácter permanente, pero además formativa de sus trabajadoras y trabajadores, en cada institución del Estado, constituida por ciudadanos y ciudadanas con o sin militancia político partidista, de diferentes tendencias de las que vienen impulsando la profundización del proceso hacia el socialismo bolivariano; se trata entonces, de articular la información obtenida, al conocimiento, a la sabiduría, dándonos un espacio para la reflexión y generación de nuevos conocimientos a partir de la información y las experiencias cotidianas y académicas, para así vincular ésta con otros saberes; replanteándonos la oportunidad de construir otros patrones de gestión pública.


46 Será una instancia ampliada, donde se discutan y generen propuestas que contribuyan y faciliten con sus ideas, información para la elaboración de las políticas institucionales. Estudiar, prepararse a cada instante y transferir conocimientos y poder al pueblo, es deber de todo revolucionario y las instituciones deben proveer los espacios temporales y físicos, así como los recursos para que esto se materialice en la práctica. De tal manera que en una gestión donde la dirección política se ocupa exclusivamente de los asuntos administrativos o coyunturales del Estado y deja de lado la dirección política organizacional de la sociedad, menosprecia el puntal fundamental de toda gestión que es la unidad pueblo trabajador y gobierno. En este aspecto volvemos a revisar los aportes teóricos e históricos de nuestro proceso educativo-formativo, tomando como brújula orientadora al viejo Robinson de quien se dice que hacía las reflexiones al día, para el día siguiente. Lapidaria es la frase cuando nos recuerda Simón Rodríguez “El hombre, ese ser de nervio, sangre y razón, debe trascender los límites de sus propias miserias individuales y ubicarse en el ámbito fértil de las relaciones sociales solidarias y con profunda dosis de racionalidad” (Sociedades Americanas 1842). Pero el maestro uruguayo más cercano a nosotros en términos cronológicos, José Luis Rebelatto, utilizando la categoría de de-construcción, señala que “hay que procurar repensar la democracia desde la diversidad, desestructurando los poderes jerarquizados e institucionalizados, elaborando espacios de diálogos para reconstruir nuevos saberes y poderes sociales en manos de los sectores populares.”


47 Las instituciones del Estado tienen hoy una gran oportunidad y una gran responsabilidad en la tarea transformadora de la sociedad en transición hacia el socialismo, por ello es necesario volver con el Comandante Chávez cuando afirma “el líder verdadero es un gran educador cívico, moral, político; un conductor”, pero para adquirir ese perfil, la tarea de su formación política, pedagógica e ideológica, no es secundaria sino vital y permea todas las estructuras organizativas. La conducta práctica de algunos “rojos rojitos” parece decir: “La revolución se lleva en el pecho para vivir de ella”.


48 En la intachable hoja de vida y de servicio de un revolucionario se observa: “La Revolución se lleva en el pecho para vivir con ella y morir por ella”


49 NOTAS PARA UNA REFLEXIÓN En nuestro proceso histórico revolucionario, que arrancó hace ya varias décadas, no a partir del 98 como muchos pretenden ubicarlo cronológicamente, se pueden identificar, en nuestras o nuestros compatriotas, varios niveles o grados de participación y apoyo al proceso Revolucionario. Primero vemos un nivel de apoyo popular en el gran número de compatriotas, quienes se sienten motivados por el planteamiento socialista demostrándolo en cada proceso electoral que se convoque para votar a favor. Hasta allí su participación. Se presenta otro nivel que va más allá de lo meramente electoral, en él se encuentran las y los compatriotas que entienden y asumen el compromiso de organizarse y deciden trabajar de manera activa en las diferentes organizaciones populares, llámense Consejos Comunales, asambleas de ciudadanos y ciudadanas, las patrullas, las mesas técnicas y otras expresiones orgánicas que funcionan en los territorios. Otro nivel lo constituyen las y los compatriotas que ocupan cargos públicos producto del respaldo popular en los comicios electorales, vale decir, electos democráticamente, entre los que se encuentran presidente, Gobernadores, alcaldes, Diputados, concejales, entre otros. Dichos cargos de elección popular, especialmente, el del Presidente, los Gobernadores y Alcaldes, requieren como sabemos de trabajadores-colaboradores inmediatos a quienes se les debe exigir responsabilidades específicas y bien definidas y cuyo perfil debe estar orientado por la claridad en la conciencia revolucionaria y el proyecto de sociedad que se aspira; esa claridad tiene que permitirles sentirse realmente involucrados más allá del compromiso es decir, tienen que estar conscientes más que comprometidos con el trabajo o con las personas que ejercen jefaturas administrativas, lo cual implica que


50 los objetivos del proceso hay que lograrlos por encima de los afectos o desafectos personales; tienen que asumirse como militantes del proyecto concebido para transformar las estructuras que impiden los logros programáticos. De esto es necesario recordar, para tener una idea de lo que significa desempeñar un cargo de esos que llaman de alto grado de responsabilidad pública, la fábula aquella de la gallina y el cerdo, respecto al dilema que se presentaba al momento de definir el tipo de aporte que cada uno debía dar para la elaboración de la tortilla. Se definió entonces que “la gallina se comprometía en dicha responsabilidad a poner el huevo y hasta allí llegaba su compromiso para la elaboración del alimento, mientras que el cerdo se involucró al ofrecer el jamón en sus nutritivas presentaciones”. Ahora, ese involucrarse requiere de condiciones especiales, significa que debe ser una persona preparada en términos de su nivel de conciencia, dispuesto y prevenido para ocuparse y trabajar el tiempo que sea necesario en la planificación, ejecución, desarrollo y seguimiento, a fin de que se implementen y cumplan debidamente todas las políticas públicas orientadas a crear mejores condiciones de vida en la población, así como actuar de forma sensata y expedita en la resolución de problemas o conflictos que normalmente se presentan, a objeto de consolidar con dichas acciones, el proceso revolucionario, garantizando igualmente su avance; sin que medie para ello el “cuanto hay pá eso”, sino la satisfacción de haberlo hecho como su aporte a la consolidación del objetivo. Porque cada falla o error, por acción u omisión, puede retrasar de manera importante el avance del proceso revolucionario. No es a veces muy fácil, llevar el ritmo de trabajo y dinámica de muchos o muchas compatriotas con responsabilidades de jefaturas administrativas o políticas, pero cuando decidimos asumir las responsabilidades, o mejor dicho cuando decidimos formar parte de un equipo inmediato, de primera línea, debemos estar conscientes de la magnitud e importancia que reviste el


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