51 La que no está pero s i e m p r e e s. O n o e s y s i e m p r e se át S. e uf e y em ed ój at tn sa oc as , s at tn so ne ac gr so po r h a c er , t a nt a s h er en ci a s po r repartir. La vida a su lado fue un alboroto, un frenesí, u n n o p a r a r. S u s m a n o s, s u s o j o s, s u m ele n a, s u c a b e z a otnat noc oroset s ortned s ebroT. ne onill auni tnoc afsi tasni nói cc d el m á s a c á al m á s allá. A r r e b a t o y lu cid e z sin p a r a r d e c r e a r y de creer. Allá donde estés cuida de todos nosotros. Eva
Hace dos meses acompañé, tanto en Venezuela como en Colombia, a Ramirito y tuvimos tan buen feeling, que al final me convenció para que lo acompañara como hombre de confianza a pasar el invierno en el campo y toda la temporada en España. Justo antes de coger el avión para acá, me pidió que metiera en mi maleta un paquete, aparentemen - te una caja de zapatos, aunque no tuvo inconveniente en contarme que se trataba de cocaína con la que quería obsequiar a unos cuantos amigos. La verdad es que no me percaté de que pudiese suponer ningún problema así que no le di ninguna importancia. Al llegar a Barajas, sólo pidieron el visado y comprobaron rutinariamente el pasaporte y pasamos al coche que nos vino a recoger. Y a partir de ahí la cosa empezó a complicarse, aunque yo seguía sin darme cuenta. Un tipo que se sentó junto a mí en el coche pidió la maleta que puso sobre nuestras piernas y la abrió de inmediato, revolvió la ropa hasta que dio con el paquete y lo agarró, apartando la maleta, que cayó contra la puerta. Rompió el envoltorio y la bolsa de papel, por el agujero metió la alargada y retorcida uña del meñique y el polvo se lo puso en la boca, entre los dientes y el labio superior y después de escupir comenzó a gritar que aquello era una mierda, que dónde estaba la coca, que qué había pasado, que qué había hecho. Yo respondí que eso era lo que me habían dado. Ramirito por su parte, sin parecer preocuparse, dijo que yo debía de haberlo cambiado, que cómo se me había ocurrido, que había faltado a su confianza. El tipo de la uña retorcida la emprendió a golpes contra mí, que intenté pararlos como pude, mientras intentaba comprender el lío en que me había metido, cuando el tipo sacó una navaja, y aprovechando que el coche estaba casi parado, abrí la puerta y me tiré del coche, me di un buen golpe, pero el haber sufrido muchos empellones de los toros ayuda Manuel Barrechina Gómez, natural de Maracay, Venezuela, con pasaporte, convenientemente visado, de la República de Venezuela número 764859320943, declara, de forma voluntaria ante este atestado de la Policía como le conviene, y dice: “No es que venga al caso, pero como se puede observar soy moreno, vamos, allá le llamamos morenos a los negros, aunque también se puede ver que no soy negro puro ya que sólo heredé ese color por parte de mi madre ya que mi padre era blanco, bueno tampoco es realmente cierto, ya que también era moreno, pero otra clase de moreno, gitano, un gitano de Madrid que se fue a vender telas y puntillas puerta a puerta a Venezuela y allí nací yo. Pero creo que ustedes no quieren que les hable de esto, sino de las vicisitudes que me han llevado a estar aquí sentado prestando declaración, y la realidad es que todo tiene que ver con mi trabajo, con mi pasión. Allá en mi país soy banderillero y he acompañado a los más exitosos matadores de Venezuela e incluso he acompañado de tercero a algunas figuras de gira por América. Esto es importante dejarlo claro, ya que no quiero que piensen lo que no es. S i quieres bailar. A José Luis Moreno Ruiz, en quien aprendo cada día
a saber rodar y ponerse en pie y correr. Así que corrí y corrí, sin saber muy bien a dónde iba, sólo quería alejarme de la carretera y del coche, del que pude ver que se bajaba el tipo de la navaja e intentaba seguirme, pero yo estaba seguro de mi velocidad y corrí como nunca lo había hecho, hasta que al mirar atrás en un par de ocasiones no vi a nadie y comencé a correr un poco menos. Corriendo por descampados llegué cerca de Las Ventas, donde cogí un taxi”. Eleuterio Jiménez Ruiz, natural de Zafra, provincia de Badajoz, y residente en Madrid con DNI 9 . 6 7 5 . 2 3 4 , declara como testigo ante el inspector de policía que signa infra. “Aquella tarde, estábamos sentados contra la pared del bar de Rosario, seríamos como cinco personas, entonces llegó el taxi y paró cerca del árbol quemado de la esquina del descampado. Todos nos fijamos en que del mismo se bajaba un negro, sí, un negro. Desde luego yo era el primer negro que veía en mi vida, y creo que los demás también; bueno, el Pichote, que había sido legionario, igual había visto alguno. Pues eso, que se bajó el negro, todo elegante con su pantalón negro y una camisa de esas cubanas, blanca con bordados. El tipo llevaba gafas de sol, miró a su alrededor y se dirigió hacia nosotros y con ese acento tan dulce y delicado que tienen esas p e r s o n a s , nos preguntó si sabíamos dónde estaba la casa de la tía Ángeles la contrahecha. Uno, que es un bocas, se lo dijo y el negro se fue hacía allí, dándonos las tardes. Ay, ay, ay, ay…..mi nieto, mi nieto, mi nieto, Manuel, ay, ay, que ya pensé que no lo vería, ay, ay, ay, qué alegría en esta mujer tan triste, tan triste que no puede ni alegrarse de ver a su nieto. Manuel, llevo muchos años esperándote, esperando que llegases para contarte lo que le pasó a tu padre, que mataron a tu padre, que lo rajaron y lo dejaron tirado en una cuneta, y todo por robarle, por nada más, por robarle. Y llevo 30 años llorando y pidiendo a Dios que vinieses y le vengases, en esta familia hace mucho que nos mataron o se murieron todos los hombres y sólo nos quedas tú para vengar a tu padre, vengarnos a todos. Toma esta faca y vete, vete y vénganos, mata al hijo de puta del José el chirlas, vete y mátalo. Mátalo, hay qué alegría, Manuel, mi niño, pero ahora vete, vete y cumple con tu padre y con tu familia. Todos estos gritos y alaridos de la tía Ángeles la contrahecha, golpeaban las sienes de Manuel, que agarraba la faca con tal fuerza que el mango se le grabó en la palma de la mano, su abuela, su padre, Romerito, el cabrón de la coca, todo se cebaba en sus sienes, el sudor, un sudor manantial, le impedía respirar. Apoyó su espalda contra una tapia, y lloró de rabia y desesperación. Cayó de rodillas, pero al cabo de pocos minutos se repuso, tomó conciencia de su obligación, su compromiso con su familia, esa familia que sólo había conocido para despedirse de ella, su padre, de golpe supo que su padre no había vuelto a su lado porque lo habían matado, ese cabrón había matado a su padre, su padre no le había abandonado, el cabrón le había robado a su padre, le había quitado a su padre, ese padre que siempre quiso tener. Lo iba a matar, lo iba a matar, lo iba a matar. Anexo a la declaración de Manuel Barrechina Gómez, natural de Maracay, Venezuela, con pasaporte, convenientemente visado, de la República de Venezuela número 764859320943, “sólo recuerdo la sangre, los gritos, las voces, la sangre, y que tenía la boca seca, y los golpes, y los gritos. Sólo recuerdo esto y que me sentí muy feliz. Y que por favor digan a mi abuela que ya está todo arreglado”. Aftersun especial Vinalia Trippers para Black Pulp Box. 2011
54 que me ha apoyado durante este año, que ha leído el libro y me ha comentado las sensaciones que ha tenido, a todos aquellos que me han traído y llevado, a todos los que han ido a las presentaciones, a quienes nos han brindado sus librerías, bares, bibliotecas, salones o plazas para realizar las presentaciones, a todos los que habéis libado algún litro junto a mí, a todos los que habéis presentado, glosado, recitado el libro a mi lado, yo al vuestro. Por supuesto quiero dar una vez más las gracias a Rafa por su trabajo gráfico que sigue pareciéndome magnífico, a Eloísa por su lindo prólogo que no me canso de releer y a Héctor Escobar, mi editor y sobre todo amigo, a quien a pesar de los pesares he sobrevivido hasta el día de hoy. Y quiero hacer una mención especial a todos los amigos que he conocido este año, en persona o en avatar, L itro de versos Un año de Litro de versos, o litreando o verseando. O por ahí ando. Un día como hoy de hace un año, presenté en León Litro de versos, mi primer libro de poesía editado en papel... y humo. Esa madrugada nevó copiosamente. Hoy un año después se acumula el solsticio de invierno, el eclipse de luna y la ley Sinde... entre otras cosas como la crisis para los mismos, el capitalismo más rabioso y mordiente de los últimos años y una sensación de derrota y d e s e s p e rac ió n innegable. Pero lo que quiero hoy es agradecer, agradecer a todo el m u n d o y que habéis sido muchos y de muchos siento que la cosa va a ser profunda y para mucho tiempo. Gracias por aparecer en la vida y estar ahí apoyando, sintiendo, dando ánimo, contando, informando, deleitando. En fin, aunque no lo parezca no me gusta hablar (o escribir) de lo mío de mis cosas... quiero decir a todos a quienes quiero y me queréis que gracias y gracias por vuestra compresión y apoyo. P.S. Ya hace un año, y no acabamos con los litros, ya se avecinan litros en Ponferrada y Salamanca, en Valencia y Tarragona... espero terminar ya los litros y poder empezar pronto con los Balances Parciales.
55 Muérdeme aunque te amargue muérdeme amor hasta más allá de la niebla muérdeme aunque no sepas por qué muérdeme clávame tus dientes clávame tu ser. Muérdeme, muérdeme, muérdeme. Muérdeme aunque no te guste mi sabor de madrugada muérdeme sin respeto muérdeme mientras me acunas muérdeme, muérdeme, muérdeme. Muérdeme aunque te intoxiques, muérdeme despacio o deprisa muérdeme y hazme daño muérdeme sin esperanza muérdeme, muérdeme, muérdeme, Muérdeme sin sol sin luna sin mañana sin faltar una hora muérdeme, muérdeme, muérdeme. Muérdeme aunque te amarga muérdeme aunque te duela muérdeme tranquila serena muérdeme y después mátame. Mátame, mátame, mátame. Muérdeme aunque te amargue
56 Cuando las palabras se atascan en la garganta, s a l e n disparadas por cua ql o dal r ei u Raíles helados frío matinal sol esperanzador tranvía semidirecto ceñido por la niebla lechosa y agorera. Pies calientes brazos fríos vagón semivacío pulmones fumadores periódicos y revistas un libro. Cosas 1981-2013 ea fe veo en tu faz fécula fecal fardan las fauces farfanes y faquines fantasean en el fango esta faramalla va a cambiar pues te quiero engañar. En el feo fango fantástico veo con fe tu faz fecal y las fauces de farfanes y faquines a fécula quiere fardar. Como te quiero embrollar otra faramalla voy a inventar. La fécula fangosa farda a farfanes y faquines la fantasía hace vera la fe como fécula fecal no os quiero cansar y la faramalla se va a terminar. Cosas 1981-2013 F
57 Salgo temprano a la ciudad provincial como casi todas está desierta para casi todos es fiesta no recuperable. Un yonki mete sus kleneex por los ojos a un único paseante, trabaja desde temprano para llegar a su ración de cielo infernal. Las calles están recién regadas como en un día neorrealista. En un bar de la plaza se trabaja a destajo reformando una ría por montaditos justo en donde partirán las dos manifestaciones encontradas antagónicas desesperadas. ¿Cerraremos la obra? Desayuno y me diluyo como el humo del anuncio de incineración “higiénica y ecológica”. Y me voy al puente a ver otros animales y veo patos y gaviotas y más patos y una tortuga y golondrinas y aviones pasando rasantes sobre mi cabeza comiendo mosquitos tomando barro en la ribera y casi me olvido del mundo y su infierno de cada día. Y vuelvo a casa a por la caja de consignas que escupir y a por los poemas que voy a gritar. Después nos disolveremos cabizbajos esperando para otro mayo la insurrección que parece que no llega que no se quiere y esperaremos al 12 de mayo y al 15 de mayo y a todos los mayos pero de insurrección nada, como mucho allá por el 40 de mayo claro nos concederán graciosamente quitarnos el sayo y poco más. Uno de mayo Excolma Salvaxe. 2014
58 Las persianas golpean, a su aire, sobre los balcones.. Advierto que hoy y sólo hoy puedo miraros al trasluz. A perpetuidad infinita A perpetuidad infinita tus labios tus pechos tu sexo. A perpetuidad infinita tu olvido tu ovillo tu maraña. Fotomatón, 2013 Hubiera pedido una beca de la Diputación para escribir esto y beber con mis amigos pero como quiere usted, señor del despacho, que yo sepa lo que voy a escribir, lo que voy a sentir, que adjunte resguardos y currículas, que me entreviste con usted, yo escribo sin su dinero y usted bien se libra de mi. Litro de versos. 2009 Lo nuestro es más que bueno es feromonal Fotomatón, 2013 Lo malo de hacer un listado de nombres, son los que te olvid a s, y s ob r e t o d o d e lo s q u e ello s o pin a n q u e t e h a s olvid a d o
59 De bolo en bola Una alfombra rosa y redonda de Ikea en un pasillo habitado por presencias, susurros, roces más allá del rabillo del ojo. Una alfombra rosa y redonda, por donde acceder al mundo maravilloso de Alice...de Alice Cooper. Una alfombra rosa y redonda por donde deslizarse a otras partes, otros tiempos, otra música. Y al llegar a casa, cansado, derrotado y sudado, tan sudado... en mi cabeza repica esta estrofa ”otra noche que me luce el pelo, vuelvo a casa sin una mala reina para mi colmena”. Intranquilo ante el televisor, dolorido y solo. Así estoy ahora que me pongo a contarlo, sí, necesito contarlo, quiero contarlo, voy a contarlo todo mientras se me acaba la gente a la que olvidar. Sin dormir, sin dormir, estoy sin dormir no me duermo y quiero dormir, quiero dormir, quiero dormir, no puedo dormir... volvía a mí incesante la imagen de aquella mujer, la que cuando lloraba sólo derramaba una única lágrima que abrasaba su mejilla para ir a detenerse sobre su labio, aquel labio zigzagueante y agrietado, un instante sólo un instante, tenue y embriagador. Un instante continuo. El llanto de una sola lágrima, aquella mujer me atormentaba desde el primer día, desde la primera lágrima. Parajodas. Esas situaciones que parece que no pero joden y mucho. Metáfora. Es lo contrario de salidaentró. También se puede relacionar con algunas sustancias prohibidas, y por eso no podemos hablar de ellas. Ao.VE Ao.VE
60 El aullido del teléfono me devolvió a la butaca. Mi voz sonó grabada diciendo que dejaran un mensaje al sonar la señal. Reconocí el susurro de la chica de los ojos negros y la mente rosa, citándome nueva, inútilmente. Subí el volumen de la radio mientras borraba el susurro rosa de los ojos negros e inútiles. La caída de su mirada me arrastraba siempre, sin pestañear, a su lecho arrugado y trágico. Cuando abríamos de nuevo los párpados nos separábamos mudos, abatidos y melancólicos de ojos en bandeja; testimonio de caricias ciegas y finales. La manzana cortada había comenzado a oxidarse y la torre de naipes se había derrumbado de nuevo, así que aproveché la ocasión para comenzar a formularme preguntas interminables, defectuosas e inocuas. Hasta morder el óxido, levantar torres de naipes y por último adormecerme. Escopetas con el cañón torcido, el punto de mira desviado, palillos endurecidos, premios para olvidar. Todo ello poco antes del concierto, mientras la sirena de los coches de choque avisa de una nueva vuelta, otro inicio, otra canción en sus enormes altavoces distorsionados, rotos, tan negros como el alma de algunos de los feriantes, tan negros como sus pistolas ocultas bajo la roulotte. Canciones de amor y muerte, canciones al borde de las carreteras, en las eras de los pueblos. “Dame veneno que quiero morir, que prefiero la muerte que vivir contigo”; feria de barrio, o pueblo poco antes del concierto. Con nuestras guitarras recorrimos noches con hogueras de amor imposible, noches de estrellas opacas, noches de alcohol junto a los bosques y los ríos, noches perdidas entre los sones de canciones alegres, noches teñidas por Retratos
61 Consumé tú ausencia ofendiéndote y ofendiéndome a mi también. Litro de versos. 2009 los tañidos de canciones amargas. Y con nuestras guitarras, ya rotas, volvíamos doloridos al raíl, al vagón, a la línea férrea, de regreso. Me había acostumbrado a sus abrazos y reposaba en sus labios. No la quería, al menos excesivamente. Pero no podía prescindir de ella, su ausencia me turbaba. Sólo encontraba sosiego junto a ella, aunque no la quería, al menos excesivamente. Era desmadejada y huesuda pero la deseaba. A cada una de mis acometidas parecía que se iba a desencajar. Creo que nunca obtuvo placer conmigo. Acabada la faena me vestí presuroso y tras buscar la puerta a tientas salí a la escalera y bajé a la calle. Los repartidores de periódicos aceleraban marcha atrás por direcciones prohibidas mientras las cigüeñas, imperturbables, oteaban. La cama me daba vueltas y el sol se colaba entre las rendijas. La cabeza fue diluyéndose poco a poco en el dolor y quedando atrapada entre la almohada y mis brazos, consiguió dormirse. Bien entrada la tarde, comenzaría el vía crucis diario, cervezas y charla al principio. Güisqui y piña antes de acabar, con los ojos rotos y las manos agarrotadas. Abriendo la cápsula, una mitad. Tirando el plástico al suelo. Con la tarjeta separando los gránulos, sólo los buenos, sólo los que colocan, el excipiente para los patos del parque. Separando las bolitas por colores, tirando las inocuas, las del color no adecuado. Machacando, machacando las ricas, ricas, machacándolas preparando su entrada rauda, veloz por la nariz. Veloz, veloz, rápida, rápida. “Un semáforo va a dar a luz, una novia vestida de tul, se masturba sobre un ataúd, parece que anda suelto Belcebú, Belcebú”. Al volante de la furgoneta, la furgoneta de Avis, blanca, aséptica, con su documentación fotocopiada, a merced de los picoletos, en cualquier cruce, en cualquier carretera, a la entrada de un pueblo. Había amanecido sucio de nuevo. La bruma oscura se enredaba entre las antenas de televisión que arañaban hasta el infinito el techo de la ciudad. El sol era ahora, tan solo, un rasguño abierto sobre la línea del horizonte.
62 Dos de valium para aplacar al ácido. Dos de valium para aplacar al monstruo. Dos de valium para perder la inconsciencia y llegar – al menos- hasta mañana. Bueno dos valium y una lata de guisantes y otra de atún. A esas horas, cuando los ojos casi no existen y la garganta es de piedra. A esas horas con la imaginación muerta y el cuerpo tremendamente pesado. A esas horas despierta la ciudad. A esa horas cuando los sueños se desvanecen y ya es hora de irse a la cama, aunque sea la propia. Cuando la certidumbre es absoluta y las oportunidades se han perdido, tal vez todas juntas, el lecho tragará la desesperanza hasta más allá del mediodía. El colchonero, lanero. El colchonero, lanero. Señora el colchonero, lanero ha llegado. Cambiamos su viejo colchón de lana, por el fabuloso colchón de muelles Pikolín. El colchonero, lanero ha llegado. Señora, el colchonero lanero... Ha vuelto a dolerme la pieza que me falta, ha vuelto a dolerme; fuerte y segura de su ausencia. Simpatía por el relato. 2010 Kiosco Mariano, siempre estafas en invierno y en verano. El fin del mundo pasó de largo por aquí hizo en julio bastante más de dos siglos. Y como no cambiemos las mareas (de colores) por columnas (de hierro) no volverá a pasar nunca jamás. Escrito y leído en el recital del Fin del Mundo en el Bukowski de Madrid, un 21 de diciembre.
63 Un reloj de mar flotando en el agua y el estuche arrojado en la playa donde intento olvidar que en el bachillerato no mencionaron nunca iglú pizza ni arcoíris allí fue todo siempre esternocleidomastoideo neperiano silogismo metonimia o mandorla. Desde el colegio a la tumba deberes deberes deberes deberes y papá mariposa no rebosa felicidad y mamá perro se traga la pastilla azul. Mientras nosotros solo queremos jugar al fútbol en el patio jugar al fútbol en la consola jugar al fútbol en la x-box, la wii y la tableta ver fútbol en la televisión y fútbol total en el ordenador y de tarde en tarde botar el balón de color naranja y hacer unas canastas jugando al baloncesto de tres. Saber que el hámster murió Palabras de honor que nunca se escapó saber a ciencia cierta que las gafas de sol ya nunca te las podrás quitar para mirar al amor de frente ni de perfil que a los amigos ya sólo les verás en vacaciones cada vez de más tarde en tarde tarde tarde tarde que el libro soñado nunca lo escribirás mientras pagas la casa donde quedaron la música la alegría los juegos las flores donde nunca habrá paz y ya nadie querrá cantar ni saltar dentro del coche donde el cariño se volvió amistad y la piscina crió musgo y ausencia mientras se fundía en la naturaleza el paisaje en el que bailar sin diversión sin alegría convertido todo en un inútil sueño donde únicamente dormir. Imagina cuántas palabras. Alkibla. 2013.
64 Espíritu Olímpico Resulta que por un quítame allá esos lamas algunos quieren boicotear las olimpiadas que se celebrarán en Beijing, justo al lado de Pekín. Pero resulta que el seleccionador español de baloncesto se queja de que le tratan mal, por otro lado el equipo español de Copa Davis denuncia al presidente de la Federación de Tenis por mandón y prepotente (¿pero no son así casi todos los presidentes de algo, hasta de comunidad de vecinos?). El seleccionador nacional de fútbol ahí anda con sus cosas. En ciclismo Contador sube que se las pela, y este año no ha empezado la campaña del dopaje, pero no desesperemos que nos queda el Tour. Y en todo esto el tal Jiménez Losantos se queja de que los del PP le dejan con el culo al aire, ¿y a mí qué me importa? Ayer parecía el tema más importante que sucedía en el mundo mundial. El precio del petroleo por las nubes, pero nadie camina. Los polos sin polo, sin helado, fundiéndose a discreción. Esto es el espíritu olimpico, quítate tú pa ponerme yo. Bondad corporativa. Periódicamente nos bombardean con anuncios llenos de bondad, buenos deseos y muy limpios en los que grandes corporaciones empresariales ofrecen una visión sosegada y muy distendida del mundo que nos rodea: mucha naturaleza cristalina, niños preciosos y listos, mujeres y hombres interesantes y decididos... ¿pero qué nos están vendiendo estas corporaciones?, pues dinero al borde de la usura, centrales nucleares, prospecciones petrolíferas en selvas vírgenes, contaminación, consumismo desbocado, explotación y prejubilaciones que pagamos todos. Y todo ello las más de las veces porque se van a juntar con otra corporación o tal vez saquen una oferta de acciones y quieren nuestro dinero por segunda o tercera vez, nada mejor que unas acciones de eléctricas para que no nos asuste la factura de nuestro distribuidor. En fin que me parece aborrecible esta bondad corporativa que no hace más que apelar a los buenos sentimientos de la mayoría de la gente y sólo en su beneficio y engañando, engañando mucho. No sólo necesito un resetado, desde hace tiempo, sino un botón de pause, aunque sea un visto y no visto... qué cabeza.
65 Prescripción de inocencia. D eposita una rama... que llegará hasta el próximo pantano, manda un suspiro y llegará hasta el mar, allí donde Lisboa se disuelve en el sol poniente. Podría hacer una antología de del fluido eléctrico, con gotas de txiri carmín, con las letras perdidas por cortes recién hechos, con sus manchas de café, de versos leídos en una mañana, la mayoría - miri, con dolor y amor, palabras estan - está hecha y son sólo las 11:17. antología, la verdad que en mi cabeza ya cadas en las gargantas, podría hacer una Las amistades perentorias. nero 2013. E Por fin acabó este enero Tourmalet, este enero Aubisque, este enero que ha sido una cuesta desde el último enero, hace ya tantos años. Con la ayuda de dios Esa mujer dice que está curada con la ayu - da de dios esa mujer tomó su quimioterapia con la ayuda de dios esa mujer se some - tió a cirugía con la ayuda dios esa mujer contrajo el cáncer con la ayuda de dios. A mí me pasó algo muy parecido eso sí sin la ayuda de dios. D . n un abril y cerrar de ojos E ándome cuerda.
66 Paseando esta mañana por León me topé con varias realidades (como se dice ahora a las cosas y demás zarandajas). Parece ser que desde hace unos años en León se quema una falla(sic) en la noche de San Juan. Dentro de poco habrá más de uno que diga que esta es una tradición ancestral de nuestro pueblo, nación, aldea, etc. La cosa que van a quemar este año es un homenaje a Tintín, imagino que en uno de esos manidos y aburridos centenarios, milenarios, o diversos aniversarios. Con un cohete de Tintín viajando a la Luna, y los personajes de Hergé por allí. También quiero manifestar que Tintín nunca ha sido santo de mi devoción, y si digo santo es porque ese es el aspecto que siempre me ha dado, entre pijo y tonto, por no Allá contra el fondo, donde se abaten dos montañas sobre ellas mismas, la luminaria del faro marino regala migajas de esperanza a los terráqueos. introducirme en otros marasmos ideológicos. En días pasados León fue una fiesta militar, desfiló hasta la cabra de la legión y volaron unos helicópteros carísimos y que matan muy bien. Un megageneral le dio una bandera enorme (de España, claro) al alcalde y este raudo y veloz antes de que llegase el otro (alcalde por supuesto) fué y la colocó en un mástil del copón. Así hoy están muy cerca, Tintín y la megabandera nacional (de España y realidades nacionales adyacentes) y al verlo se me ha ocurrido el lema de Tintín y cierra España, a modo del santo y seña de nuestros ejércitos e incluso del Capitán Trueno. Pues eso, que hay que tener cuidado cuando se pasea, sobre todo por las alucinaciones.
67 Cardiacos, a lo hecho pecho. ¿Cuántos pueden decir lo mismo? Muy pocos, casi ninguno. ¿Acaso alguno de “esos” se ha atrevido a mostrar sin caretas, sin engaños, su obra completa hasta el momento? Cardiacos nos presenta, tal como fueron grabadas, sus mejores canciones, esas que nos han hecho vivir en el otro lado. Pioneros de la discografía independiente, actuando en directo a degüello, dirigiendo desde el caos reinante (79), la nueva mirada, el nuevo odio; en definitiva la magia perdida y encontrada ante sus escenarios. Avanzadilla desechada por sordera general; vanguardia hasta hoy mismo, avanzada desprevenida del atraso imperante del uno al otro confín. Hoy llega a tus manos lo que puedes considerar una especie de OBRAS COMPLETAS hasta el día de hoy (dentro de diez años el segundo volumen), donde podrás degustar canciones diferentes; distintas etapas, épocas y formaciones, pero todo ello ligado a su propio estilo, el estilo Cardiaco, fuera de modas, siempre investigando, creando escuela (bastante mal aprovechada por cierto) y sobre todo el gusto, ese gusto tan exquisito que siempre han demostrado al componer sus canciones, gusto por la música, no por el “mercado”. Cuando acabes de escuchar esta selección, si no has descubierto diversas y desconocidas sensaciones, esto no es lo tuyo, lo siento. SENTAR CÁTEDRA, esto es lo que hacen los Cardiacos, cátedra sin importar los alumnos, una lección de cómo se deben de hacer las cosas para ser honesto con uno mismo (qué raro suena esto hoy en día, ¿no?). Advertencia última; cuando se está en la “onda”, hay que tener cuidado, porque la onda siempre acaba en la orilla, y los Cardiacos no tienen final, ni paradero fijo. Si te encanta este disco, prepárate: en breve continúa el ritmo de los Cardiacos. Epístola de un fan; a propósito de Ethics and Ethylics. Cardiacos, una música redonda.
68 El día que Pulgarcito salió cantando en Pop-Grama el tema de Qué demasiao, dedicado a El Jaro, recuerdo que me impactó tanto que antes de salir de casa pillé un destornillador de los gordos y me lo metí en el forro de la cazadora. La noche empezaba entonces a eso de las siete de la tarde por el Húmedo entre bares de toda la vida y los modernos, El Rosales y El cafetín. Tomando birras y más birras y esquivando alguno de los canutos que se fumaban a la americana, fuimos dando tumbos hasta que las pelas empezaron a decaer. Las posturas de hachís no llegaban ni a china chicharrera. Hernán se sacó los nunchacos que llevaba en la espalda, metidos entre el pantalón y la cazadora, y realizó su exhibición, dándose dos buenas hostias en la cabeza. Quedábamos ya cuatro apoyados contra una pared sin saber si silbar o dar patadas a un bote y de pronto saqué el destornillador y les dije: “¿Sabéis para que es esto? Esto abre todos los triángulos de los coches.” Un golpe seco en el plástico amarillo del destornillador y ya estaba el triángulo de la ventanilla delantera desencajado. Girarlo rápidamente y quitar el seguro. Abrir las puertas y subir los colegas. Un volantazo fuerte y el clausor a la mierda, tirar de los cables por atrás y allí estaban todos esperando la descarga eléctrica. Rojo con amarillo y motor en marcha, luces y a toda hostia por la avenida. Los 1430 siempre fueron como un trueno, pena de no haber encontrado un F1 por ningún lado. Los 1430 torpedean que dan gusto al reducir a toda hostia y chirrían las ruedas en las curvas. Un, dos, tres, a toda hostia, risas de chavales en el interior, un, dos, tres, peligro, peligro en el exterior. “¡A la gasolinera de La Copona, venga, dale, dale!” En la gasolinera de la Copona están los picoletos tomando algo, será la patrulla del amanecer. Freno de mano, trompo, inestabilidad, izquierda, derecha, fuertes cabeceos. A todo gas, para abajo, corre, corre que te van a echar el guante. “¡Por el camino, por el camino!”, grita uno a mi lado. Allá me voy, a todo gas, ¡zas!, ramas, ¡zas!, barro, se me va el coche y caemos a una reguera, donde queda el coche varado. Salimos como podemos y corremos, corremos, mientras nos reímos, nos descojonamos de la risa, corremos no sabemos por dónde y mucho menos hacia dónde. Clarea el día y entramos en la ciudad. En la churrería París el churrero y la churrera están en plena discusión, con lanzamiento de objetos incluidos. Mañana será otro día. Otro más. N unchacos. Vinalia Trippers Spanish Quinqui. 2013
69 Escanéeame el alma y ponla e n tu perf il Hechicero. Un hechicero africano reparte oc - tavillas en la plaza mayor prego - lo que vio o por lo que no vio? ofrece el papelito. ¿Habrá sido por nando sus poderes. Me mira y no me V arado en casa con el lumbago rampante entre mi culo y mi espalda, y las nubes tan blancas se enseñorean del azul límpido, tras la lluvia de ayer. Y yo aquí varado sin playa sin aya con ayyyyyyyyyyyyy. Port fin me encuentro, el capitán errabundo de los 30 mares... Disléxico. Soy disléxico de palabra, obra y omisión. Soy pesimista vital y optimista diario. Remaque. cinematográfico, que trata de me Bodrio, normalmente americano y - originalidad. gran calidad en su origen y en su jorar un producto ya de por sí de
70 Una semana republicana que terminó ya. Una semana en la República más cercana (al menos al oeste). Una semana de saudade, sol, niebla, eléctricos arriba y abajo, y el Tajo interminable e indescifrable. He visto y olido cosas maravillosas, espléndidas, increíbles. Pero como Top One, voy a quedarme con Las tentaciones de San Antonio, de El Bosco, que se encuentra en el Museo Nacional de Arte Antiguo, y que bien merece los 5 euros de la entrada para acercarse a esa maravilla, ese raudal de imágenes, de crítica a los poderosos, y menesterosos, del clero del Papa al último monaguillo y los seres de a pie, no nos libramos de nuestras miserias, miedos y alucinaciones. Casi se me saltan las lágrimas al estar ante el tríptico, se me secó la garganta y un leve temblor acechó mis labios. Una semana republicana, rodeado de camellos, que ofrecían pistolas y collares, maría y coca, pasteis de belem y bacalhau a go-go. Pero la Churrasqueira de enfrente, con el pollo a la brasa más delicioso, con su picante y limón exprimido. Y el sonido de los eléctricos resuena en mi mente, ahora que ya el yerno dice que él no fue, en esta mierda de país monárquico y de las jons. HTC (Poema post futurista) Cada cual presume y mucho de su aparato telefónico. El mío tiene vida propia más bien ajena, ajena a mí. Llama a siniestro y siniestro, él solo, sin más ni más, llega a enviar mensajes (eso sí, más ininteligibles de lo habitual) pero lo que me preocupa últimamente es que me aparece continuamente la brújula y ya me estoy escamando, a pesar de mirar a mi alrededor no entiendo a dónde apunta.
71 Ortopedia mental ortopedia mental es la tónica general Vas vestido muy elegante vestido muy elegante siempre, siempre, dando el cante. Oh no, oh no, oh no, no, no, no Paseaba por allí y fue entonces yo los ví ajustandose al disfraz miedo fue lo que sentí Moderno de cartón piedra Moderno de cartón piedra lo eres por dentro y por fuera Moderno de cartón piedra Moderno de cartón piedra lo eres por dentro y por fuera Ritmos vomitivos ritmos vomitivos con sello multinacional mis esquemas echas por tierra cuando cuelgas en tus hombros la bandera de Inglaterra Moderno de cartón piedra Moderno de cartón piedra lo eres por dentro y por fuera Moderno de cartón piedra Moderno de cartón piedra lo eres por dentro y por fuera Si vuelvo la vista atrás recuerdo que eras troskista ahora te va el rollo sudista Témpera en la cabeza crestas obsoletas sigues pensando que estás al día Oh no, oh no, oh no, no, no, no Paseaba por allí cuando entonces yo los ví ajustándose al disfraz miedo fue lo que sentí Moderno de cartón piedra Moderno de cartón piedra lo eres por dentro y por fuera Moderno de cartón piedra Moderno de cartón piedra lo eres por dentro y por fuera Moderno de cartón pie d ra Mod re ed on cartón p ei d ra Moderno de cartón piedra. Pajares-Zapico.1985.
72 Aquella tarde tenía bien cubiertas las espaldas. Esta vez no iba a tener que engañar a nadie, ni a nadie le importaba ya lo que pudiese o no hacer. No sólo me había dejado mi novia, irremisiblemente, sino que mi amante más pertinaz y mi último entretenimiento se habían fugado juntas, después de que se me hubiese ocurrido mezclarlas en una ocasión en la que se me había ido la olla de mi parte más oscura y lúbrica. Aquel club, bueno aquel puticlub siempre había sido motivo de risa y bromas entre los amigos y también las amigas, a todo el mundo le parecía un nombre muy adecuado, oportuno y original. Así, pues aquella tarde indiqué por medio del intermitente derecho mi intención de girar y al pisar el freno quedó claro que iba a parar. Estacioné allí, en medio de la explanada, aquí no tenían esas vallas o mamparas que tanto había visto junto a la nacional IV, para proteger la privacidad de los puteros. Aquí era una explanada monda y lironda, mal asfaltada (si es que alguna vez lo había estado) y peor iluminada. Si tengo que decir la verdad era la primera vez que iba a un comercio de estos, no por nada, más que nada que por follar y por un móvil nunca había tenido necesidad de pagar. Pero nunca es tarde, para casi nada. Lo que sí había asistido a miles de conversaciones, cuentos, historias y fabulaciones. Mi amigo el calefactor siempre decía que lo mejor es Imprevisto, El N os descerrajamos tal polvo que quedamos treme ndame nte c h amuscados ir según abren que están duchaditas y primorosas, el periodista ditirámbico afirmaba que mejor cuando hay pocas para elegir que si no es mucho peor y te vas con la que no deberías, el husmia siempre esperaba al final acechando a la que menos se había movido en toda la noche para ver si conseguía un descuento o un extra gratis..., y así un extraordinario catálogo de referencias, invenciones y mareos. Entré en el sitio de las luces de colores, y todo
73 se volvió rojizo o similar. Las chicas que se agrupaban en la esquina de la barra, se volvieron displicentes sin decidirse por cual iba a atacar la primera. Que atacó, y vaya si atacó. Mientras yo me quedaba cautivado con la camarera rubia, una negra impresionante se me acercó, y mientras preguntaba a la camarera que si sólo era camarera y antes de que pudiese contestarme, la negra me metió mano como casi nadie me lo había hecho nunca (ahora recuerdo aquella preciosa lesbiana, que me dio mi merecido bien dado), sobre todo por lo imprevisto (por mí) y la camarera rubia me dijo con voz de gatita que no sólo era camarera... pero mis partes ya estaban en manos de otra, nunca tan literalmente. Antes de darme cuenta estaba pagando, a la chica le dieron una llave, algo doblado dentro de un plástico y un condón (pensé, joder sólo un condón, esto tiene que ser rápido). Me cogió de la mano y subimos las escaleras iluminadas por otra luz rojiza, tan rojiza que casi era negra... bueno, yo me entiendo. Antes de darme cuenta estaba con los pantalones en el suelo, y los calzoncillos por allí andaban, en un bidé que aun hoy no sé de dónde cojones había salido me escaldó la polla y me abrasó los huevos, que quedaron jabonosos de ese gel de Mercadona que produce no se qué secuelas... ni dónde. Subiendo los brazos hasta el techo ella se quedó desnuda al tiempo que de un manotazo me tiró en la cama, donde previamente había puesto la cosa doblada una especie de sábana desechable –eso esperabapero sobre todo ajustable, eso era lo más importante. Se metió el condón en la boca y antes de que se me pusiese en forma me la amarró y al meterla en su boca me puso el puto condón, joder qué habilidades tenía la tía, y ahí empezó a meneármela dentro de su boca, yo de lo acojonado que estaba no sabía si intentar Tanto anhelar ser un macho alfa para quedarse en p e r p e t u a v e r sió n b e t a T. odo fue de mutuo desacuerdo e r ev at nacne so N. on euq er p meis, or ucso odal l n o s s alpiq u e.a N. o hay nada mejor que el destiempo.
74 tocarle algo, además de que todo estaba lejos de mis manos, el culo en casa dios, las tetas a contramano y del coño mejor no hablar porque todavía no se lo había ni visto. Yo, que me creía un amante dentro del percentil de lo normal, vamos que casi todas parecían irse a gusto, me encontraba allí intentando saber qué tenía que hacer, moviendo los brazos sin llegar a ningún lado y con miedo a que entrasen los kosovares por la puerta y me pusieren el culo a modo. De repente casi de un salto se ensartó en mi polla, más bien me ensartó a mi dentro de ella. Y en cuatro movimientos mientras perdía la mirada más allá de mí, mucho más, eyaculé de forma absurda, sin orgasmo y con una enorme sensación de vacío, o no, yo qué sé. Ella estaba vestida, echándome de la cama y recogiendo la sábana, metiendo en una bolsa el condón con mi resumen de vida y casi sin darme tiempo a atarme los zapatos ya estábamos en la planta baja y yo saliendo como sin querer mirar a la camarera rubia, de mirada lánguida y pechos exuberantes. En el coche puse a todo volumen una canción que no recuerdo y volví a la carretera, pero seguía sin saber a dónde dirigirme. Ni yo ni mi vida. Underground Boys. Neurotica Books. 2013. ¿ Por qué le dicen parada militar si se mueven sin parar? Qué cerca está el imaginario popular y el imaginario copular. E xpolio a un pueblo. 1. Nos roban 2. Se lo reparten 3. Pretenden que volvamos a llenar la bolsa. Psicopatrias, los más peligrosos serial killers. Poetas. Hay poetas que llevan su obra esculpida en la cara, otros sólo su cátedra.
75 Benidorm. Nunca jamás había pensado visitar Benidorm pero allí he estado. En los últimos días veo numerosos reportajes en las televisiones monotemáticos de la ciudad rascacielo. Lo que más me sorprendió fue la cantidad de portugueses que había disfrutando del mar calmado y templado. Los abismos generacionales, grupos muy jóvenes y parejas mayores. Pero lo mejor fue que en una de las salas de cine proyectaban películas impensables en mis ciudades habituales, y esto es un buen tanto a su favor. Escribo del n a tural pe or d ot ni p e me m oria, recuerdos y p dase illas. Creo que te conocí detrás de la barra de un bar o algo parecido o podría ser en aquel Caño Badillo, que tanto añoro, sus horas largas de mahous y humos. Y siempre me encantó tu sonrisa, enmarcada por ese sempiterno bigote mejicano de la ribera, de nuestra ribera. Tiempo después me enteré que eras poeta y me previne, no me gustaban mucho los poetas por aquella época (muchos siguen sin gustarme hoy en día) pero te leí y vi que eras otra cosa, eras un ser certero, angular e incluso profundo en la sencillez. Así que no sólo te tengo que agradecer que me iniciases a esa poesía viva y diferente a la engolada, acrobática, falsa, sino el que pudiese confiar en alguien, porque siempre he sabido que eres de confianza. Hemos pasado de siglo sobradamente, y siempre tu sonrisa me ha aliviado en cada escaso y urgente encuentro, y tus viandas han calmado mi alma, desde el estómago. Gracias Aldo por ser, estar y mucho más. Al lado do Aldo. A ldo I love you.
76 obres de solemnidad. Hace unos días un amigo me enseñó un BOE donde aparecía el registro de una nueva fundación (que días más tarde ha recogido la prensa y la blogosfera a raudales) para sostener a los pobres vergonzantes. Lo leímos y pensamos que era un montaje. Así que nos fuimos a la pá - gina web del BOE y resultó que sí, que era algo oficial, fíjate tú, del BOE. Allí entre marquesas y Borbonas se establecía que ayudasen a todas las señoras que llegasen después de hacer tenido un buen pasar a la situación de pobres vergon - zantes, vamos que no den vergüenza, sino que la sientan por verse en esa situación. A los dos o tres días pa - seaba por el Paseo Fluvial de Badajoz, y vi lo que nunca antes había visto en directo, vivir debajo del puente. Con vergüenza, hice una foto, y después me dedique a verla en casa, estos son otros pobres, pobres de solem - nidad, notorios, nunca han tenido un buen pasar, pero ahora disponen de tienda de campaña, te - levisor (sin TDT), y un montón de bolsas y reci - pientes, cajas de cartón y cochecito de niño. Es - tos pobres no han sido ni marqueses si borbones, pero seguro que tienen más dignidad que todos ellos, y que nosotros, juntos. Medusas y sandías. Ayer me quedé prendado de la información de la sensación revitalizante sexual (masculina por supuesto) de la sandía. Y eso lo investigan sesudos médicos y doctores. Además es muy buena para el corazón y no sé cuantas cosas más. Ahora resulta que es casi tan buena como el whisky que como decía aquel resulta que es diurético, vasodilatador y encima emborracha. Pues nada, espero llegar al mercado y que quede alguna sandía, que por cierto este año vienen enormes. En otra noticia de gran calado de innovación y desarrollo veo que las temidas medusas que aterran nuestras costas (bueno a las bañistas, pero es más poético aterrar costas) van a ser compradas por los chinos para comérselas..., ¿volverán enlatadas en salsa de soja? Como dijo el refrán, lo que uno no quiere el otro lo desea. En fin que hoy la cosa ha sido entre gastronómica, sexual e i+d+i. Por razones de fuerza menor quedan suspendidas las sorpresas, hasta nuevo aviso; por sorpresa. P
77 Co s e c h a d o r a s , zorros de fuego y ampollas Estos dinosaurios de las carreteras, avanzan renqueantes antes de llegar a su destino y devorar los trigales y otras h i e r b a s , escupir el grano y tirar la paja. Además estorban, pero mucho. Recuerdo una película de Alan Ladd en la que llevaban estas cosas en camiones, Estados Unidos años 40. Hoy se lanza el Firefox 3, si puedes descárgatelo, ya sabes, es el que usamos los que más navegamos. El calor aprieta y las ampollas empiezan a aparecer en los pies, ni cremas, ni tiritas, ni geles, nada funciona. Si naciste pa martillo del cielo te caen los clavos. Contaba sus cosas el otro día en la radio Ruben Blades, actual Ministro de Turismo de Panamá y furioso salsero, y claro pusieron Pedro Navaja, con esa frase final o colofón de ese tema canción, narración, cuento, relato. Unos días antes asistí a la representación de Edipo en el Teatro Romano de Mérida, y todo era lo mismo, el destino no lo cambia el más pintado, y como quieras modificar una predicción, oráculo o videncia, mucho peor. Aunque claro, ¿sólo somos celulitas indefensas ante el destino? Y yo qué sé. La experiencia de asistir a una buena representación en Mérida es sensacional, espero que llegue la nueva temporada para volver. Los actores magníficos y el coro maravilloso. Dam asco. Y a día hoy tres años después todos Dam asco, en su ignominia que crece y crece desmesuradamente. Ras Ya sea a ras de suelo o a ras de cielo, lo jodido es el ras. Presente. El presente pasó de largo por aquí ya hace tiempo.
78 Antes de nada deciros que yo no creo en los jueces, ni en la justicia, me dé la razón (jurídica) o me la quite. Yo nunca he ido a pedir que quiten un crucifijo, pero recuerdo perfectamente que allá por el año 1978, sí has leído bien 1978, quité todos los crucifijos (y ya de paso los retratos del rey recién ascendido) del instituto de La Palomera y los escondí en un armario. Como siempre he pensado, más acción directa y menos tonterías. Desde luego no tengo que decir que la mezcolanza que se hace de la religión católica en todos los órdenes de este país es insoportable para aquellos que no comulgamos con ellos. Pero como con la edad me estoy volviendo un moderado que me asusto algunas mañanas, voy a contaros mi visita (tal vez todo sea inventado) a la librería Selezyx Dominicanen en Maastricht (sí donde el tratadito). Me sorprendió ver una iglesia desacralizada en tan buen aspecto (en España la mayoría son ruinas, después de siglos de desamortización en manos de los ricos del pueblo). Lo que me dejó helado fue el piquete de curitas que reclamaban la devolución a la iglesia, y lo mejor fue que nadie les hacía caso. Dentro el montaje es espectacular, me gustó mucho, esto sí es una librería y no las fnac y demás factorías/fechorías de la cultura actual. Lo mejor es que dentro tiene una cafetería en el ábside y es un lugar encantador para tomar un café y leer un poco. rucifijos, desamortizaciones y librerías. iempo de fascículos. Han co - m e n z a d o los mensa - jes publi - citarios en televisión de las nuevas colecciones en fascículos que año tras año en dos temporadas anuales, navidad y fin del verano, se anuncian únicamente por televisión, y que a mí me provocan en esta época es - tival una ligera nostalgia al anunciar el final de algo y el comienzo del trabajo, el curso, lo cotidiano. Fascículos coleccionables a todo color, recuerdo los primeros que compré -con gran esfuerzo- La Historia de España y Así fue la Se - Tgunda Guerra Mundial. Hoy se hacen fascículos de las cosas más inverosímiles, hadas, coches, soldados, muñecas... Es tiempo de fascículos... y algo se me estrangula muy dentro. C
79 S e me enfosca la mirada al recordar más allá de lo vivido. De mis antiguas conversaciones con algún galerista y artistas varios siempre me causó estupor y gracia el concepto de acto creativo. Esto viene a colación por una noticia, de buena tinta con nada de leyenda urbana, de algo sucedido en el MUSAC hace un par de semanas. Resulta que un muchacho en riesgo de exclusiones vitales varias se puso a mear en una pared. Parece ser que se montó gran escándalo con llamada a la policia, etc. Y yo me pregunto, ¿no estaría realizando un acto creativo? No lo sé pero si fuese un afamado artista, incluso se hubiese llevado una pasta por hacer lo que hizo. Aunque otra idea que me surge es que tuvo la irreflenable necesidad de mear al ver lo que veía, ya fuera por el gusto o el desagrado de aquello que veía. Por último, dado el ambiente interno del MUSAC de callejón sombrío, oscuro, desangelado, ¿no creen ustedes que esto invita a buscar una esqui- na para echar una meadita? A cto creativo en el MUSAC. Disturbios. Habitualmente lo que provocan los anti. ngie. Suena simultáneamente en miles de discotecas de todo el mundo y todos los bacalaos se aferran a su copa o birra mirando como son siempre otros los que arriman todo. No queda de la nada que fuimos ni ceniza ni humo siquiera. De lo que ni fuimos nada se sabe. #aflorismo para Uberto El que canta lo que habita en la memoria. 2014
80 Las Sobras de Beneficencia. os amantes circunflejos L Dado que tengo la certeza, de nuevo, de no ingresar en el club de los millonetis, permaneceré en mi orilla. La orilla de aquellos que detestamos lo que pasa, cómo son las cosas. En estos días recuerdo los disparos al aire de nuestros tiempos, y claro siempre decíamos al aire de los pulmones. Con el asesinato, por un disparo de policías, del compañero Grigoropoulos la rabia, el odio se ha destapado, o tal vez tenido la excusa que Trampa, La buscaba hace tiempo. Pero, todo acabará en unas nuevas elecciones y ya está, cambiaremos a los que se dicen de derechas por los que se dicen de izquierdas, o más o menos. En un país, Grecia, que si bien expulsó a sus monarcas, los partidos han otorgado la dirección de los mismos de forma hereditaria. Y ya está la rabia, servirá para catalizar un buen número de votos, que darán una exigua mayoría al Pasok, ya, ya está, nada cambiará para que todo siga igual, la rabia, el odio, se refugiarán en las zonas difusas, en las mejores mentes y la puta democracia será otra vez la manida fiesta, la fiesta de la democracia, en la que todos ganan, porque todos perdemos. Siempre nos han querido vender a los atenienses frente a los espartanos, y yo cada día me decanto más por los espartanos, con sus cosas. Pero la supuesta democracia que irradió al mundo (con un considerable retraso) Atenas, me deja frío, cuando no estafado, cuando no cabreado. Ya sabes, vota y luego no te quejes si la mano te huele a mierda. Llevamos una eternidad de muertos, de mártires a su pesar, para acabar siempre todo con unas elecciones que no sirven para nada. Catarsis
81 Una vez más te lo pido una vez nada más una vez te lo pido una vez más dame tu amor ¡oh! corazón achatarrado ¡oh! corazón vapuleado ¡oh! corazón tan dilatado que el whiskey ya pasa a placer que el whiskey ya pasa a placer. Una vez más te lo pido una vez más no me hagas rogar una vez más amor mío sé que lo hice muy fatal ¡oh! corazón achatarrado ¡oh! corazón de forexpán ¡oh! corazón de madera con nudos y ramas por cortar con nudos y ramas por cortar ¡oh! corazón valvulado ¡oh! corazón sin bypass nadie me marca tus pasos ¡oh! corazón de metal ¡oh! corazón de metal Dime si nunca las cosas ya volverán a rular las reglas las rules las cosas no me dejan olvidar ¡oh! corazón achatarrado ¡oh! corazón de quita y pon ¡oh! corazón de plastilina tus huellas se marcan sin más tus huellas se marcan sin más tus huellas se marcan sin más orazón achatar c rado
82 Como si de un martes de resurrección se hubiese tratado, resucitamos. Todos, nosotros y quienes saltaban bajo el escenario. Como si de un martes de resurrección se hubiese tratado, el dolor, el manto morado y triste, todo se tornó luminoso, brillante, soñado. Y en este martes también se acabó la cerveza, y van dos conciertos en lo que esto sucede..., por lo que se ve nuestra música anima al trasiego de cerveza y algunas que otras bebidas espirituosas. Como ya es una vieja costumbre saltamos al escenario a los acordes de la sintonia del Hombre y la Tierra, magnífica pieza, que además nos dedicamos a toda la fauna ibérica y foránea que nos seguía esa noche. A partir de ese momento ya todo fue alboroto, saltos, aplausos, sudor y lágrimas, pero de cocodrilo. En grupo comandado a los tambores por el conduntente baterista Tomás, fue ejecutando los temas, ejecutando ya que Tomás aporrea sus bártulos de una forma que saltan disparados los trozos de baqueta y contundencia compaginada por Ricar al bajo, creando una sección rítmica a prueba de todo. La primera canción fue Ahora que veo salir el sol (Epístolas), que pone a la gente a tono en esos primeros momentos en los que no sabes si sonará bien, si los monitores (por donde los músicos escuchamos la música) funcionarán, si la gente comenzará a irse a la segunda canción, si el cantante se quedará afónico, si se romperán las cuerdas, el parche de la caja... eso y mucho más. Parece que volvió a funcionar y una tras otra fuimos repasando las canciones de todos nuestros discos, desde el primer E.P. Lo hice sin mala intención al tun tunido. Martes de resurrección.
83 El indiferente Ese que mira para otro lado o que aunque esté en el epicentro de la catástrofe afirma no ver nada ese que se encoje de hombros y silba ese que no siente más que sus intestinos ese que dice ser apolítico no meterse en líos no buscar problemas ese el indiferente ni siquiera temblará la madrugada en que llamen a su puerta y por supuesto no será el lechero quién vaya a por él. A Isla Correyero Voces del Extremo Madrid. 2013 Estalló un vaso a nuestros pies dos bofetadas sirvieron para educarle las mujeres me admiraron esa noche pero durmieron con los hombres que se habían quedado quietos muy quietos. Descubro entre el ruido la lentitud de tu mirada y la noche progresa al compás de Harlem Nocturno cuando el saxo calla la lentitud de tu mirada, seguida de tu hermoso culo se ahoga entre los hielos de mi penúltima copa. Tragos 2008 y Banderines del Zaguán 66. 2010
84 La Bahía de las Libélulas Acudí buscando toneladas de arena y conchas para tapar el enorme hueco que me habita y a veces me circunda. Busqué unos opérculos para las grietas más pequeñas pero no quedaban. La argamasa marina fraguó momentáneamente y un silbido del Adriano me cortó la respiración. En la Bahía de las Libélulas me espera una bandada de ellas y se aparean a la vista de todos como nosotros ya nunca lo haremos. Leña añeja apilada en los huecos y sílabas leña que se desmorona al elegir el tronco más deseado. #aflorismos Para disimular emboscarse algunos se colocan tacones otros gabardina raída ese libro bajo el brazo pero se les nota que apestan a pesebre Palabras contra el Balium 10
85 Ciudad deshilvanada. La ciudad se dirime en la hora incierta de la luz tamizada, allí donde termina el empedrado, el asfalto, el alfabeto amarillento y póstumo, los resabios de los serenos. La ciudad se agota donde el verde manda y comienza el infinito paseo a los insectos que aplauden, a los insectos que cantan, a los insectos recitadores de ocaso a ocaso, allí, donde ya no se ve más que el canto del gallo, contra la madrugada. La ciudad se alborota, pagana, con el voceo de mercancías, la llegada de nuevas sustancias, el tren correo con la prensa, y la carta que nunca llega, por todo ello la ciudad se alborota y a veces, incluso se engalana. La ciudad oblicua y tangente y esparcida lejos de los matorrales, poblada de faroles, farolas, señales, fantoches de todo tipo, de sombrero y visera, de gorra de plato, de avión que planea, ciudad tocada en su danza, en su nada, en su vacio. La ciudad distante, encaramada de atardeceres, deslumbrada por bagatelas, chismes, rumores de aguas antiguas. La ciudad candente, en la que todo ocurre sin decirse, como un sonido sordo de hojas estallando en las aceras, estrellándose en los bordillos; en la que algunos saben todo, incluso lo que ha sido imposible, lo posible, y sobre todo un repertorio interminable de jamases. La ciudad que se desvanece tras cada abril quebrantado, la ciudad que no llega ni a mediados de mes, la ciudad luciérnaga, sirena, caracola errante. La ciudad que desde el mirador, me brinda, como traca final, el rumor de tus pasos, tan cerca, tan lejos, tan distantes, que pierdo la vista, detrás del cristal. Proa 2014. Todavía es primavera pero en estas latitudes es casi verano la primera chicharra se anuncia desbocada convocando a sus hermanas a frotarse las patitas mientras yo me deshidrato sobre todo del cerebro. Casi verano
86 Fine Young Cannibals. Estoy medio viendo la película Los jóvenes caníbales, y me pongo a enredar. Resulta que sale el doctor Ganon, haciendo de un trompetista que podría ser Chet Baker en sus inicios. Pasiones y despasiones sureñas, llevadas al norte. Sale una cantante que es Pearl Bailey que me ha gustado mucho, indagando resulta que trabajó con Nixon, ¡toma castaña! Sigue el rollo amoroso, de cada cual con quien no quiere, la película es de 1960, y cuando busco el título original resulta que es All The Fine Young Cannibals y el grupo de los ochenta tomó de esta película su nombre. Ahora llegamos al corte de venas. Bueno se cierra el círculo de tarde de búsqueda documental, texto, imagen y sonido. Fuera croan las ranas, ¿lo resistiremos en verano? Es por la mañana y he recordado que el cantante de Fine Young Canniblas, Roland Gift, actuó en la película Sammy y Rosie se lo montan dirigida por Stephen Frears, y escrita por mi adorado Hanif Kureishi, guionista y escritor de los ochenta al que debemos desde Mi hermosa lavandería, El Buda en los suburbios y el Álbum negro. Bueno pues espero que a lo largo del día no me dé por seguir a u m e n t a n d o las relaciones relacionas con la relación. Ogro. El ogro siempre fue malo malísimo, aunque muchas veces daba incluso más pena que los payasos del circo, pero no el de la tele, sino esos circos de verdad, tan tristes y malolientes, donde los payasos lloran de verdad lágrimas de mentira y los domadores se consumen entre copas de ron esperando que las fieras sean buenas y no les arranquen nada de cuajo, o sin cuajo. Los ogros antes de Shrek no eran verdes, pero daban más pena que los payasos del circo, aunque a veces hiciesen ademán de comerse a algún niño desvalido.
87 Pedal Cos Cos pedal Cos pedal Cos pedal Cos pedal pedal, pedal, pedal, pedal. Cos pedaldigo desahucios, desahucios, desahucios, desahuciospedaldigo desahucios, desahucios, desahucios, desahucioscos digo desahucios, desahucios, desahucios, desahucios cos, cos, cos, cos, cos, cos desahucios pedal, pedal, pedal, pedal cos pedaldigo desahucios. A la puta calle a la puta calle a la puta calle, pero desahucios aquí no desahucia ni dios ni pedal ni cos. Pedal cos desahúciate Pedal cos piérdete Pedal cos, pedal cos, pedal cos clávate la peineta fuerte muy fuerte y entrégate a la clausura pedal pedal pedal cos pedal lárgate y no vuelvas.
88 Drink after drink I was swallowing the bile of the daily tragedies of the tragic nights in which to do that drink after drink wait for a hug a whisper maybe a kiss. Traducción de Leo Moreno Pons de este poema de Tragos Trago tras trago fui engullendo la bilis de las tragedias diarias de las noches trágicas en las que hacer que trago tras trago esperar un abrazo un susurro tal vez un beso. Etcétera, etcétera, etcétera Cuando algo nos puede interesar... etcétera. Si de algo nos queremos informar... etcétera. Siempre, en cualquier lugar... etcétera. En libros y revistas veo publicar... etcétera. Nunca me he de enterar... etcétera. Enmudecen las letras. Puntos suspensivos y etcétera... etcétera. No lo puedo resistir... etcétera. Quiero saber etcétera. Por favor, me pueden indicar... etcétera. Aún en esta soledad lo debo de aguantar... etcétera. Cosas 1981-2013.
89 K ilómetro. U nid a d d e m e did a, p e r o p l e omoc ísa e Ml ed nórta ednod es ort on , avresnoc aedi i n ognet de donde se conserva el patrón del kilómetro aunque tal vez sólo sea necesario multiplicar ese metro unas cuantas veces. D e v o r o kiló m e t r os y los v e o t o d os, n o d e j o ni u n o sin o bse r v a r sin edrager em Y. ra oc ozurc otnat n oi mac s d soren utrof e ol a , an at euq s al oerar canción... L o malo de los kilóm etros son los guripas ap ostados, que te paran, te preguntan y casi siempre se las ingenian para quitarte de la cartera los euros y d el p e r miso los pun t os. P e r o los b o r d es d e los kiló m e t r os so n lo m e j o r, co n sus r ast r o sarebi r , soj sonatnap , sarunall , ecoh , sell av , , sañatnom, s dajab , sel enút , sadi bus y sa f satenuc loridas y a veces, hasta borrosos recuerdos.
90 L a tierra para quien la trabaja. Esa frase, dicho, consigna la he repetido desde la adolescencia. Y nunca supe por qué le tenía tanto apego. Resulta, que lo de inclinar el lomo con una azada en la mano nunca ha sido lo mío, más bien siempre he renegado de ello. Pues aquí llevo dos fines de semana en plan Granjero último modelo (serie americana de mi infancia) dale que te pego a la azada, haz agujeros, planta, limpia, quita malas hierbas, alisa, traslada. Por todo ello no he podido comentar todavía mi sensación tras el Cuarteto de Invierno. Pues bien, en primer lugar fue estupendo, cálido y acogedor el lugar, esa pequeña sala de la Biblioteca Pública de León. Víctor más que coordinador debería anunciarse como director, ya que esa es su labor, dirigirnos a los participantes, lectores y músicos, y crear una acción de lecturas entrecruzadas, música alveolada y caos y desconcierto. La música estuvo bien, quiero destacar a Miguel Urueña, el violinista, a quien no conocía y me encantó. Fonso y Gonzalo, perfectos, pero ya están vistos y oídos en múltiples ocasiones, y lo que te rondaré morena. Y gracias a todos los que fuisteis al acto, por vuestro calor, cariño y paciencia. Prometo más cosas en breve. ivimos en un continuo campeonato V de liga y en una perpetua campaña electoral.
91 El afilador toca el chiflo y las nubes se van amontonando. Dos gotas han caído en mi muñeca izquierda. El sol se resiste y el afilador espera que le lleve dos cuchillos y unas tijeras. Y que le deje tu lengua, toda la noche hasta mañana para que ya no duela. Para Manolo Ferreras en el día de su cumpleaños Gatos y Mangurrias. 2012 Poema antes de la tormenta Poema con chiflo a lo lejos Vuelve el afilador, su chiflo hoy es en medio de la tormenta, otra tormenta, otra ciudad. Y me despojo de mi alma, o lo que sea y se la entrego pero él me dice que no puede hacer nada que espere a que pase el hojalatero que tal vez me la pueda remachar. Gatos y Mangurrias. 2012
92 Ahora está empezando a dejar de tener esa supremacía y les sienta muy mal, se revuelven y ahora que admiramos el arte tal vez a quien habría que quemar sería a Rouco. Pero como hay que ser globales, no me importa decir que los “ministros” de todas las religiones son parecidos, mandan en todo, si pueden viven de todos, y si les dejas imponen todo, de los ayatolás, a los lamas, pasando por los verborreicos evangelistas, y siguiendo por todas las sectas, contrasectas y no voy a volver a olvidarme de nuestro clero, para el que también ideé la frase que encabeza el post Cloro al clero, ahora amplificada a toda clase de clero, sin importar raza, latitud o longitud, por cierto tampoco importa el género. Ya puestos voy a comentar la cosa del autobús ateo, pues hombre el plantar cara a la supremacía creyente está bien, pero ser tan respetuosos con el “probablemente” pues parece cosa de meapilas, lo siento. Un viejo y querido amigo me escribe para contarme que utilizó recientemente una de mis frases “lo bonita que era la costumbre tan española de quemar iglesias”, resulta que va y se lo dice a alguien que iba a registrar un contrato para restaurar las vidrieras de la catedral..., vaya ojo. Todo esto me ha puesto a dar vueltas a la cabeza. La verdad es que pensándolo ahora, la relación que ha tenido la iglesia católica con el pueblo, la gente, durante 1700 años ha sido para dejar un resquemor general, unas ganas incontenibles de quemar la iglesia, por lo que de poder absoluto (económico, político, social y moral) suponía. Cloro al clero. Z umo y licor, retardando los latidos, manoseo en un reservado de discoteca castellana y un alarido rompiendo la noche, cuando ya las estrellas boicotean su destello y los tricornios sobresalen arrogantes. Litro de versos.2009
93 Luna pena Los Hondos, Zapico. Llamamos, llamamos tantos ratos Tantas noches tantos vasos Repletos de olvido Quisimos Quisimos soñar tiernos abrazos Caricias al viento Desdén hilvanado Supimos Supimos lo cierto Las noches vacías Las manos crispadas Señales tiradas Luna pena, pena luna Días torcidos, semana soñada. Luna pena, pena luna Días torcidos, semana soñada. Corrimos, Corrimos deprisa saltando al vacío Llega la caballería Rompiendo Rompiendo las marcas, la manos heridas Rodillas raspadas. Mentira y caricias Siluetas, siluetas fantásticas enciendo la vista La sombra magnífica Luna pena, pena luna Días torcidos, semana soñada Luna pena, pena luna Solos estamos y así estaremos Se acaba ya el tiempo, se acaba ya el tiempo Se acaba ya el tiempo, se acaba ya el tiempo Se acaba ya el tiempo, se acaba ya el tiempo Se acaba ya el tiempo, se acaba ya el tiempo caba ya el tiempo
94 La culpa de todo la tuvo un porrón de mistela. Y una foto, para que al hacerme el chulito bebiese y bebiese hasta que los dientes quedaron pegajosos. Todo ello ocurrió en el Benito donde habíamos sido convocados por fuerzas telúricas (o por correo electrónico, pero queda mejor fuerzas telúricas) y allí se personaron amigos variados y diversos, de los de verdad y de los de feisbuk que ahora ya son de verdad. Y la abundancia de cámaras, camarazas y camaritas. Seguramente tendremos fotos de todos los perfiles, para su utilización después de la rueda de reconocimiento, pues todos queremos reconocimiento, aunque sea en una rueda para descubrir al culpable, algo que casi ninguno queremos ser. Hubo poesía y sobre todo divertimento. Aunque la poesía puede ser dolor, hubo divertimento y disfrute. Dolo re s de poesía e n lo s b a r e s Después del porrón de mistela, hubo cañas y cervezas (ter - cios por supuesto). Hubo abrazos y besos, hubo poesía y re - encuentros y recuerdos, recuerdos. Hubo poetas en presencia continua y otros en presencia alterna. A algunos les presta - mos la voz, sólo la voz, como a Luis Miguel Rabanal y Aldo Z. Sanz y de sus gargantas en la lejanía llegó alto y claro el son de sus letras, sus renglones, sus versos. En presencia estuvo Toño Morala, Ildefonso Rodríguez, Silvia Díaz Chica, Jorge Pascual, Xen Rabanal, Víctor M. Diez, Juan Car - los Pajares, Eloisa Otero, Vicente Muñoz y Felipe Zapico, que desde la niebla esto os narra. En ocasiones no se oía a los poetas, bien porque no había micro o este se acoplaba con los versos, o tal vez había versos que se acoplaban al micro, igual que otros se acoplan al cerebro y algunos, unos pocos,
95 se acoplan al corazón. Pero ay de aquellos que se acoplan a la garganta y no se sueltan, no se sueltan; cómo duelen. Tras varias cervezas, orujos, cubatas y otros pólenes, después de recitar en la calle a la puerta del Bardalla, con gran emotividad y frío por parte del respetable, que solicitó la oreja y el rabo de alguno de los participantes, así como el indulto de alguno de los ausentes. El Cafetín fue un runrún de recuerdos, de botellas de mistela añejas y aceitunas ma- tutinas, antes del primer poema, del primer amor, del primer dolor. Bajo su arco falso de es- cayola declamamos, contamos, nos herimos y nos curamos. Aquí se unieron al grupo dos poetas espontáneas, Ena y Nuria. La letanía continuó bajo la luz de la catedral a esas horas en las que la noche devuelve la luz recogida durante el día y la envía de dentro a fuera a través de sus vitrales coloreados, coloridos, doloridos de tantos escarnios contemplados. El CCAN fue el cierre, el broche el boquerón de proa. Terminado un concierto de blues, y con un micro abierto, soñamos que no habían pasado 30 años, o uno menos, soñamos que todos los huecos de ausencia y desolación se rellenaban, se cubrían. Los versos se repitieron incluso tras pedirse un bis a los participantes. Al final volvió el blues, la canción, las gargantas cerca de romperse, de estallar, la cabeza nublada. Pero cuando logramos irnos a la cama, estábamos tranquilos, cautivos, señalados. apostar por los laureados muertos es de cobardes , apuesta por los que son n ad i e . Y ac i erta .
96 l año que murió Chita (que era chito). Ahora que vuelvo a recorrer los bares y apeaderos; gasolineras y carreteras polvorientas con los Balances Parciales, me da la gana de hacer un balance, más que parcial del año que se fue y casi, casi, si me descuido ni fue. Lo primero que pienso es que empecé el año enfermo y lo terminé igual, aunque con unos 11 meses de prórroga de por medio y a través. Este año no he visto a José Luis Moreno Ruiz y desde luego no estoy dispuesto a que vuelva a pasar. He conocido a mucha gente este año, pero no he conseguido olvidar ni una sola gente, las cosas son así. Este año he visto y escuchado recitar en tres ocasiones a Eladio Orta y eso es impagable. He leído el Libro Melón de Martaerre Sobrecueva y lo he metido en algún recital como que no quería la cosa. He aprendido y leído, y reído con Xen Rabanal, y con Luis Miguel en la distancia, y con Vic y Jul, y ando por ahí con Arsel Randez y sus cuervos disfrutando de sus conciertos. Pero esto no tiene ni orden ni concierto, y claro no he hablado de colaborar en Vinalia Trippers, ni de salir en el número póstumo E de la Hamaca de Tela, y ser invitado por Nanoediciones a colaborar en tan magno proyecto, ni de haber realizado las últimas presentaciones de la 2ª edición de Litro de versos. Marabuntas poéticas en las que he participado, Las Ediciones Salvajes, Dolores de poesía en los bares, Edita Punta Umbría, Voces del Extremo con su anhelada Jam en la casa de la Retama, terminando el año con la celebración de Tripulación CCAN, 40 años y no queremos que lo cierren el fascismo de baja intensidad que manda en León, ni de la última lectura del año en el Laboratorio Social de León a la luz de las velas por corte de luz de los pro-nucleares. Toño Morala el más íntegro de los poetas, el más íntegro de los trabajadores. Y claro a los pocos días de afiliarme al movimiento Vuelve Robespierre estalló el 15M, la indignación rampante, y allí estuve, allí fui, no me aparté lo más mínimo, a pesar de ir viendo como todos los que
97 han ido haciendo caja con la indignación se retiran a su escaño, su libro, su cuenta de resultados, su novia o sea cual sea, lo que ha pillado cada tapado. El análisis me acerca una vez más invariablemente al ejemplo que supone Buenaventura Durruti, uno de los últimos revolucionarios íntegros, qué quieren que les diga. Tampoco he dicho que llevo un mes y tres días de promoción descontrolada de Balances Parciales y ya hemos paseado por toda Extremadura (nos falta Coria), León y ahora vamos a por Madrid y Castilla-La Mancha (que esta si tiene guion y no conjunción copulativa como la nuestra). Y que me pierdo en este año que ha pasado y traspasado y ya estoy con la atención perdida y las ganas en otra cosa, y había pensado poner enlaces y fotos y cosas, pero no me ha salido y no quiero y no me da la gana y además que entre la niebla siempre acaba saliendo el Sol. Y de cantar, como todos los años impares desde 2007, Deicidas dimos el cante, cante pisoteado en palabras de Moisés en mayo, en un cálido y tierno homenaje a nuestro querido y añorado Chema Baños. Seguramente me he olvidado de muchas cosas, otras me las guardo para mí y mi privacidad, otras se me olvidarán de olvidarlas, así que si alguien se siente aludido en el silencio, ahí abajo tiene un recuadro para protestar. Lo. a inmensa ignorancia que atesoro es lo que me hace aprender algo cada día.
98 La poeta Ana Pérez Cañamares se levanta de mal humor por mi parte salgo a la niebla a pasear la ciudad miniprovincial todas las peluquerías están abarrotadas un hombre pide para volver a Tomelloso un guitarrista desafinado ocupa un zaguán el autor local ofrece sus libros en el suelo una pareja rechaza un paquete de garbanzos la señora que se los quiere dar no ve que ellos lo que necesitan es fumarse una plata la última plata los vendedores de la once vocean que llevan el 13 un saxofonista se acompaña con una orquesta enlatada una mujer hermosa pisa con garbo pero temerosa parece en prácticas y el chiflo vuelve a sonar siempre suena pero nunca lo veo. Viernes 13 Antología JaMuseu. 2014 De reserva en casino y en la escuela episcopal de botella en botella ya nada queda de los hongos las pinturas ni el valor el ardor y la guerra contra el invasor que no recogió tu cuerpo ni te abrazó ahora que brotan poemas escondidos arrojados al mar en botellas de cocacola. Chiricaguas Poemash, Deseo de ser piel roja. Vinalia Trippers. 2014
99 odido siguemepollo. Ahora ya nadie recuerda las siguemepollo, pero en mi lejana aldea, allá donde la selva y los maizales se penetran, cómo las usábamos. Las cintas, parece ser, antes -mucho antes- se utilizaban en las solemnidades de una fiesta, que aunque oficialmente se celebraba en honor de la Virgen del Puerto, todos sabían que en realidad era un agasajo a Guparnil y Lucendi, por haber mantenido unida y en pie la aldea y sus moradores un año más. Era tanto lo que les gustaba a las muchachas colocarse las cintas a la espalda con los mensajes -que creímos en nuestra inocencia procaces y no pasaban en realidad de puerilidades- que en las otras dos fiestas mayores que se celebraban, la Independencia y la Juntaaguas, comenzaron también a ponerse las siguemepollo y con el tiempo se fue ampliando el periodo de utilización de las mismas hasta que, en mis tiempos, las utilizábamos no menos de dos veces al mes. Y eso fue lo que causó el problema. La aldea se dividía en dos barrios, y los habitantes de uno y otro habían sido tocados por la suerte de forma diferente. Así, mientras los del barrio de la Estación se habían visto premiados precisamente con el paso del ferrocarril y la instalación de la estación, que precisamente le daba nombre, los del barrio de los Maizales llevaban casi un siglo con la esperanza puesta en la nueva cosecha y desde luego que de tanto en tanto recogían una cosecha excepcional, importante, pero en la mayoría de ocasiones las inundaciones, o la sequía , o las plagas o las guerras les habían ido llevando a gravarse hipotecariamente para varias generaciones. Bueno, pues como les decía, la chispa fue la discusión de las niñas de los dos barrios sobre qué días eran los adecuados para colocarnos los siguemepollo; unas, que los días que paraba el tren de los marineros y otras, que cualquier día menos ese, la cosa se enconó de tal forma que se empezarón a ver cintas al viento en los días más insospechados y si por casualidad quedabas momentáneamente en minoría, donde acababan tus cintas era en el suelo, pisoteadas y rasgadas. J
100 e non riesco più a camminare in punta di piedi perché ci mi sono rotti le dita di furtivi. Se le mie dita si consumano di sfiorare il vento, meteora dell’assenza. Se non distinguo la luna delle stelle per avere gli occhi finiti di non vederti. Se la solitudine mi torna invisibile ed i tulipani si aprono nella notte, desiderandoti. L’agonia di una lucciola oscura il canto dell’uccello dell’alba un sibilo impercettibile quando i grilli non tacciono oramai. Si ya no puedo andar de puntillas pues se me han roto los dedos de sigilosos. Si mis dedos se desgastan de acariciar el viento, meteoro de la ausencia. Si no distingo la luna de las estrellas pues tengo los ojos agotados de no verte. Si la soledad me vuelve invisible y los tulipanes se abren en la noche, ansiándote. La agonía de una luciérnaga oscurece el canto del pájaro de la madrugada un silbido imperceptible cuando los grillos ya no callan. Leo Moreno Pons ha traducido este poema de Balances Parciales S A Escuadra de la Organización Juvenil Española. El Banderín de fieltro, cosidas las letras y las montañas nevadas, con sus flecos era un auténtico poema. Almogávares, era otra. Cosas lejanas, idealizadas, remotas, sin idea exacta del significado, pero camaradería incipiente, apoyo mutuo, solidaridad. Ahora ha resultado que es una cima terrible y que se cobra muchas vidas a quienes la mancillan. nnapurna.