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Published by kaomioverwatch, 2022-10-06 13:22:18

Antonio-Escudero

Antonio-Escudero

2. ¿Por qué ha sido tan largo el debate?

El bienestar está integrado por el ingreso monetario y Gran parte de la elevada
por otros elementos que no siempre guardan relación m ortalidad en los barrios
con este. Por ejemplo, esperanza de vida o condicio­ obreros durante la
nes laborales. Estimar si el nivel de vida de la clase Revolución Industria! se
obrera aumentó o disminuyó exige, por lo tanto, in­ debió a enfermedades
formación sobre su parte monetaria (salarios reales o derivadas de ausencia de
ajustados a la inflación) y sobre la no monetaria. Al alcantarillado y del
haber acontecido la Revolución Industrial durante un hacinamiento en los
período en el que el Estado no elaboraba estadísticas, hogares, y a que se
las estimaciones sobre salarios reales, esperanza de vi­ transm itían p or el aire o
da o condiciones laborales se han ido rectificando por bt ingestión de agua
conforme los historiadores han descubierto en los ar­ contam inada.
chivos más y mejor información. Esta es la primera
causa que ha prolongado la polémica. La segunda es
que existen ingredientes ideológicos en ella. Más en
concreto, un juicio al capitalismo o, cuando menos, a
una determinada forma de capitalismo. Prueba de ello
es que, al referirse a las condiciones de vida en los
barrios obreros en Inglaterra, un marxista como Rule
utiliza la expresión horror medioambiental y un libe­
ral como Mokyr habla de incomodidades de la vida
urbana.

3. Balance de las últimas

investigaciones

Durante la década de 1980, se publicaron varios traba­
jos que parecían dar la razón definitiva a los optimistas
por tres razones: los salarios reales de los obreros ingle­
ses se doblaron durante la Revolución Industrial; la es­
peranza de vida en Gran Bretaña pasó de 35,5 a 41
años y la jornada laboral descendió de 12 horas a fines
del XVIII a 10 en 1850. Sin embargo, las investigacio­
nes de la década de 1990 y las más recientes apoyan la
hipótesis pesimista por las razones siguientes:

1) En el gráfico aparecen dos series de salarios reales.
La que se dobla es la que estimaron los profesores Lin-
dert y Williamson en la década de 1980. La elaborada
por el profesor Feinstein en 1998 señala un estanca­
miento entre 1783 y 1820 y un alza del 30 por 100 en­
tre este año y 1850. O sea, una tasa de crecimiento
muy pequeña: solo el 0,38 por 100 durante la Revolu­
ción Industrial (1783-1850). La nueva serie no con­
duce al pesimismo, ya que, aunque muy poco, los sa­
larios crecieron. Ahora bien, cuando añadimos a esa
modesta subida de salarios los datos que siguen, la ba­
lanza se desnivela hacia el pesimismo.

2) Los nuevos datos sobre esperanza de vida en los
barrios obreros evidencian que descendió (véase, de
nuevo, el cuadro 8, en la página 55).

Salarios reales en Gran Bretaña
durante la Revolución Industrial

— — tindert-Williamson (1983) B Feinstein (1998)

En 1983, L ind a ry
Williamson estimaron

una serie de salarios
reales que se doblaba
durante la Revolución
Industrial. En cambio, I.a
estimación más reciente

de Feinstein señala
que subieron solo un
3 0 por 100 entre 1783

y 1850.

3) Varios trabajos sobre las condiciones laborales tam­ Niños trabajando en la
bién arrojan conclusiones pesimistas. El número de ho­ industria textil bajo
ras anuales trabajadas aumentó durante la Revolución la supervisión de un
Industrial como consecuencia de la desaparición de los capataz. L as condiciones
Saint Monday y de muchas fiestas religiosas. El sistema laborales de tos niños
fabril sustituyó un trabajo doméstico autocontrolado y empeoraron durante la
de ritmos irregulares por otro duramente reglamenta­ Revolución Industria! a l
do, y las condiciones laborales de los artesanos del Ver- dejar de trabajar en sus
lagssytem también se deterioraron porque, al aumentar hogares campesinos o
su número, disminuyó el dinero que recibían por pie­ artesanos p ara hacerlo en
za, teniendo que trabajar más horas. lasfábricas. Las Factory
Laws de 1834 regularon
4) Nuevas investigaciones sobre el trabajo infantil han por prim era vez el
documentado que aumentó entre 1760 y la promulga­ trabajo in fan til
ción de las Factory Laws en 1834 y que las condi­ estableciendo en 9 años
ciones laborales de los niños empeoraron al dejar de tra­ la edad m ínim a p ara
bajar en sus hogares para hacerlo en las fábricas. (Véase, trabajar y prohibiendo
en la página 116, el documento «Trabajo infantil»). que los niños entre 9 y 13
años trabajaran más de
5) Una última prueba que abunda en el pesimismo es 4 2 horas a la semana.
la evolución de la estatura media. Antes de explicar
por qué la talla es un indicador de lo que los antropó- 105
metras y biólogos denominan «nivel de vida biológi­
co», es preciso aclarar dos cuestiones previas. Contra
lo que vulgarmente se cree, no es cierto que la estatu­
ra haya crecido de modo constante a lo largo de la
Historia, sino que ha experimentado ciclos. Por otro
lado, aunque existe una carga genética en la talla, es
potencial y se altera por tres factores que, junto con lo

genético, modelan la estatura hasta los 20-21 años. Se
trata de la alimentación, la morbilidad y el desgaste fí­
sico, ya que la talla es resultado del «input nutricional
neto», la diferencia entre el «input nutricional bruto»
—los nutrientes ingeridos- y la energía gastada vía me­
tabolismo basal, actividad física y enfermedades. Ello
convierte a la estatura media en un indicador del «ni­
vel de vida biológico» -u n a parte importante del bie­
nestar—, ya que la alimentación refleja lo monetario
(salarios reales), y la morbilidad y el desgaste físico, al­
gunos de los más importantes elementos no moneta­
rios del nivel de vida (medio ambiente epidemiológi­
co, nivel sanitario y existencia de trabajo infantil y
adolescente). Merece la pena explicar todo lo anterior
de un modo más sencillo. Al nacer, una persona lleva
una determinada carga genética. Por ejemplo, medir
1,70. Sin embargo, esa carga es potencial y se altera
por la acción de tres elementos que guardan relación
con el bienestar: la alimentación, la morbilidad y el
trabajo infantil y adolescente; de manera que esa per­
sona sobrepasará el 1,70 si desde el nacimiento a los
21 años se ha alimentado bien, no ha padecido enfer­
medades y no trabajado en su infancia o adolescencia.

Utilizando fuentes
m ilitares, los

antropómetras han
estudiado ¡a evolución de

la estatura m asculina
desdefin es del siglo XVIII
a la actualidady con ello

han contribuido a

conocer la evolución del
nivel de vida biológico de

¡a pobbición.

8

- | Í'J'SVJC'A lliis ú íü ds la població n du ran te la Revolución Industrial

u

Países Periodos por cohortes Caída de la estatura
de nacimiento media en centímetros
Gran Bretaña
Gran Bretaña 1760-1790 0,7
Estados Unidos 1820-1850 5,4
Alemania 1830-1890 4
Alemania 186a 1872 2
1879-1885 2,2

Fuente: Martínez Camón, J.M., y Pérez Castejón, J.J. (2000): «On the Height of Spanish Recruits
During the Early Phases of Modere Economic Growth». Jahrbuch für Wirtschofts Geschichle,
pp. 95-113.

Por el contrario, si se alimenta mal, padece frecuentes en­ L a estatura que una
fermedades y trabaja desde niño, su estatura se reducirá. persona alcanza viene
determ inada no solo por
Pues bien, los resultados obtenidos por los antropó- una carga genética, sino
metras utilizando fuentes militares, ya que los soldados p or otros tresfactores:
eran medidos, indican un deterioro del «nivel de vida alim entación,
biológico» de la clase obrera británica derivado del con­ enfermedady trabajo
sumo de alimentos de baja calidad, de la morbilidad y in fan til o adolescente.
del trabajo infantil y adolescente. La estatura media ca­ Perderá estatura quien
yó cerca de 3 centímetros entre 1760 y 1850. Los tra­ basta los 20-21 años
bajadores más altos eran los de «cuello blanco» y los —momento en el que se
agrícolas, que medían por término medio 2 centíme­ deja de crecer- baya
tros más que los obreros de las ciudades, y un último tenido una nutrición
dato indica enormes diferencias sociales: en la década deficiente, haya padecido
de 1840, los cadetes de la academia militar de Sand- enfermedades con
hurst medían casi 20 centímetros más que los jóvenes frecuencia o baya sufrido
de la misma edad reclutados en los barrios obreros de desgastefísico a ! trabajar
las ciudades inglesas. (Véanse, en la página 117, los do­ de niño o de adolescente.
cumentos sobre «la estatura de la clase obrera». En el cuadro se observa
que la estatura media
Recientes investigaciones realizadas en Francia mues­ disminuyó durante la
tran un panorama similar al británico: los salarios cre­ Revolución Industrial, lo
cieron muy poco, descendió la esperanza de vida en los que abunda en la
barrios obreros y se deterioraron las condiciones labo­ hipótesis de que descendió
rales. También la estatura media disminuyó en este el nivel de vida de los
país y en otros durante la Revolución Industrial -véa­ trabajadores.
se el cuadro 20.

4. ¿Por qué disminuyó el nivel

de vida de la clase obrera?

Es lógico que los salarios aumentaran poco, ya que, al
multiplicarse la población, creció la oferta de trabajo
-la cantidad de trabajadores en busca de em pleo-, y
ello impidió que los salarios se elevaran más. ¿Por qué
disminuyó la esperanza de vida en los barrios obreros?
¿Por qué descendió la estatura? Antes de contestar a
estas preguntas, es preciso hacer una referencia a lo
que en Economía se denominan «fallos de mercado».
El mercado tiene enormes virtudes -recuérdese la me­
táfora de la «mano invisible»—, pero también adolece
de fallos. Para el caso que nos ocupa, bastará con citar
cuatro: 1. Bienes públicos. Se denominan así a los
bienes de cuyo consumo gratuito no se puede excluir
a nadie, de manera que ninguna empresa privada los
ofertará. El ejemplo paradigmático es el del faro de un
puerto. Aunque sea necesario, ningún empresario lo
construirá porque no podrá excluir a nadie de su uti­
lización gratuita. 2. Fallos derivados de información
imperfecta. Un ejemplo es el de los alimentos, ya que,
en muchos casos, el consumidor no puede saber si es­
tán en buen o mal estado. 3. Lentitud en la oferta de
bienes preferentes (sanidad, educación, carreteras, vi­
vienda). Estos bienes se llaman preferentes porque sin
ellos no puede existir un nivel de vida satisfactorio. 4.
Externalidades negativas. Se trata de las consecuencias
negativas que la acción de un agente económico tiene
sobre el bienestar de otras personas —por ejemplo, la
instalación de una empresa química que contamina
un río impidiendo la pesca o el baño-. Cuando hay
fallos de mercado, el Estado debe de intervenir para
evitarlos.

Dicho esto, volvamos a las dos preguntas antes formu­
ladas. La población de los barrios obreros creció rápi­
damente como consecuencia de la inmigración y de las
elevadas tasas de natalidad. Ello tuvo dos consecuencias
negativas (agua contaminada y hacinamiento) que, jun­
to con la venta de alimentos en mal estado, dispararon
la morbilidad, ya que hoy sabemos que gran parte de la

mortalidad en esos barrios se debió a enfermedades in­ L a población de los
fecciosas transmitidas por el aire o por la ingestión de barrios obreros creció
agua y alimentos en mal estado. Pues bien, agua conta­ rápidam ente debido a la
minada, alimentos en mal estado y hacinamiento deri­ inmigración y a las
varon de fallos de mercado. Dado que el alcantarillado elevadas tasas de
no se conectaba entonces a las viviendas mediante tu­ natalidad. En la imagen,
berías, reunía las características de bien público porque emigrantes europeos
las aguas residuales se evacuaban en cubos a los sumi­ a Estados Unidos
deros de la calle. La empresa privada no acometió, pol­ hacia 1870.
lo tanto, la construcción del alcantarillado porque no
podía excluir a nadie de su uso gratuito, de manera que 109
los Ayuntamientos deberían haberlo construido para
evitar la contaminación del agua, cosa que no hicieron
entonces pese a que los médicos higienistas lo exigieron.
En el caso de los alimentos en mal estado, el fallo de
mercado provino de una información imperfecta. Los
médicos higienistas de la época explicaron cómo la ma­
nipulación, las deficientes condiciones higiénicas de al­
macenes y tiendas y la adulteración desembocan en la
venta de alimentos en mal estado que los consumido­
res no podían reconocer. Así pues, los poderes públicos
deberían haber intervenido. Sin embargo, la inspección
sanitaria en los mercados y el control bromatológico en
laboratorios tampoco se generalizaron durante la Revo­
lución Industrial.

El hacinamiento también fue consecuencia del creci­
miento de la población en los suburbios obreros, que
«disparó» la demanda de pisos provocando que los pre­
cios de alquiler también se dispararan, ya que resulta­
ba técnicamente imposible construir viviendas al ritmo
que exigía su demanda. Esa escasez de viviendas obli­
gó a numerosas familias trabajadoras a recurrir al pu­
pilaje -realquiler de habitaciones a otras familias—, lo
que generó graves problemas de hacinamiento. Nos
encontramos, pues, ante dos fallos de mercado: la len­
titud en la oferta de un bien preferente y las externali-
dades o consecuencias negativas del hacinamiento (en­
fermedades transmitidas por inhalación). Los poderes
municipales, por consiguiente, deberían haber cons­
truido casas baratas para paliar la situación. (Véase, en
la página 115, el documento «Nivel de vida de la clase
obrera»).

Resta por contestar a la segunda pregunta que antes for­
mulamos. La estatura de los trabajadores disminuyó
durante la Revolución Industrial por tres razones: una
nutrición pobre en proteínas, una elevada morbilidad y
las duras condiciones del trabajo infantil y adolescente
en las fábricas. Recientes investigaciones realizadas en
Inglaterra y Francia demuestran que la clase obrera au­
mentó su consumo de alimentos durante la Revolución
Industrial en una proporción pequeña, pero también
demuestran que, dada el alza que experimentaron los
precios de los alimentos de calidad, el aumento del con­
sumo lo fue de alimentos baratos y de poco contenido
proteínico. Este hecho no constituyó un fallo de mer­
cado, ya que este logró alimentar a una población que
creció enormemente durante la Revolución Industrial
evitando las hambrunas «malthusianas». Sin embargo,
en la disminución de la estatura sí que intervino la ele­
vada morbilidad, un fallo de mercado que los poderes
públicos podían haber mitigado construyendo el al­
cantarillado, estableciendo un control bromarológico
de los alimentos y financiando casas baratas. Finalmen­
te, el Estado permitió que se pudiera emplear en fábri­
cas y minas a niños desde los seis años de edad hacién­
doles trabajar doce horas diarias, y ello generó otro fallo
de mercado, ya que la acción de quienes los empleaban

110

tuvo como consecuencia el empeoramiento de la salud E l nivel de vida de la
y del bienestar de los niños. Esto último no significa clase obrera durante
que el Estado hubiera debido prohibir entonces el tra­ la Revolución Industrial
bajo infantil como ocurre hoy en los países desarrolla­ se deterioró debido a una
dos —téngase en cuenta que el salario de los niños era determ inadaform a de
muchas veces imprescindible para el mantenimiento de capitalism o.
toda la familia trabajadora-. Lo que deseamos resaltar
es que debiera haber regulado el trabajo infantil para
que hubiera resultado compatible con la salud y alfabe­
tización de los niños, condiciones imprescindibles para
mejorar su bienestar.

Ya dijimos que los historiadores marxistas atribuyeron
el deterioro del nivel de vida de los obreros al capitalis­
mo. Por el contrario, los historiadores liberales atribu­
yeron el aumento del bienestar de los trabajadores al
capitalismo. Después de más de cien años de polémi­
ca, las investigaciones más recientes dan la razón a los
pesimistas. Los salarios crecieron tan poco que el pe­
queño aumento del consumo de bienes y servicios no
pudo compensar padecer más enfermedades, fallecer
más joven y haber empeorado las condiciones labora­
les. También sabemos, sin embargo, que el descenso del
nivel de vida de la clase obrera durante la Revolución
Industrial no fue culpa del capitalismo, sino de una de­
terminada forma de capitalismo.



Documentos

Teoría m althusiana de la población Efectos de una ham bruna

Según Malthus, los alimentos crecían en Dado su atraso tecnológico, las economías
prelndustriales eran incapaces de incre­
progresión aritmética mientras que la po­ mentar la producción agrícola de modo
blación lo hacía en progresión geométri­ sostenido, lo que a la larga desembocaba
en grandes hambrunas.
ca, de manera que la población tendía a
aumentar por encima de los medios de «Sabemos ciertamente que la miseria ac­
tual ha producido un número tan grande
subsistencia. La teoría malthusiana se de pobres que se cuentan tres mil en la
ciudad y en sus alrededores. Todas las ca­
basa en la ley de los rendimientos decre­ lles resuenan con sus gritos lamentables.
El trigo (...) todos los días se encarece.
cientes de la tierra.
Los pobres del campo parecen esqueletos
«La población, si no encuentra obstácu­ desenterrados; el pasto de los lobos es hoy
los, aumenta en progresión geométrica. el alimento de los cristianos, porque
Los alimentos tan solo aumentan en pro­ cuando poseen caballos, asnos y cualquier
gresión aritmética. Basta con poseer las otro tipo de animales muertos o ahoga­
más elementales nociones de números dos se alimentan de esta carne corrompi­
para poder apreciar la inmensa diferencia da que les hace morir más que vivir.
a favor de la primera de estas dos fuerzas.
Para que se cumpla la ley de nuestra na­ (...) De verdad, no hay ningún día en que
turaleza, según la cual el alimento sea in­ no se encuentren pobres muertos de ham­
dispensable a la vida, los efectos de estas bre en sus casas, en las calles o en los cam­
dos fuerzas tan desiguales deben ser man­ pos; nuestro capellán acaba de enterrar
tenidos al mismo nivel. Esto implica que uno que ha encontrado en el camino».
la dificultad de la subsistencia ejerza fuer­
za sobre el crecimiento de la población C arta de la superiora de las
una fuerza y constante presión restrictiva. Carm elitas de Blois a una dam a de París,
Esta dificultad tendrá que manifestarse y
hacerse cruelmente sentir en un amplio 1662.
sector de la humanidad».
El liberalism o económ ico
«Estimando la población del mundo, por
ejemplo, en mil millones de seres, la es­ Los economistas liberales pensaban que
pecie humana crecería como los números la única función del Estado era crear un
1,2,4, 8, 16, 32, 64, 128,256, 512, etc., marco institucional que permitiera pro­
en tanto que las subsistencias lo harían gresar a los individuos, ya que, cuando
como 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, etc. Al esto ocurría, actuaba una ley llamada por
cabo de dos siglos y cuarto la población Adam Smith de la «mano invisible» que
sería a los medios de subsistencia como beneficiaba al conjunto de la sociedad.
512 es a 10; pasados tres siglos la propor­
ción sería de 4 096 a 13 y a dos mil años «Por regla general, cada individuo no in­
la diferencia sería prácticamente incalcu­ tenta promover el bienestar público ni sa­
lable a pesar del enorme incremento de la be cuánto está contribuyendo a ello. Diri­
producción para entonces».

T. R. Malthus, Prim er ensayo sobre

la población, 1798.

giendo su actividad de forma que consiga Que con el pretexto de hacer mejorías en
el mayor valor, cada individuo solo busca las tierras de propiedad de la citada parro­
su propia ganancia y, en este como en quia se privará a los campesinos sin tierra
otros casos, está conducido por una mano y a todas las personas que tienen derechos
invisible que promueve un objetivo que sobre las common lands que se pretenden
no entraba en sus propósitos, ya que per­ cercar, del indispensable privilegio del que
siguiendo su propio interés promueve el actualmente gozan, es decir, de que sus
de la sociedad de forma más efectiva que bueyes, terneros y ovejas puedan pacer a lo
si esto entrara en sus designios». largo y a lo ancho de dichas tierras. Este
privilegio les permite mantenerse a ellos y
«El impulso natural de cada individuo a a sus familias en medio del invierno (...).
mejorar su propia condición, si se le de­
ja actuar con libertad y seguridad, es un Los demandantes consideran además que
principio tan poderoso que por sí mismo el resultado más desastroso de este cerca-
y, sin ayuda, es capaz de proporcionar ri­ miento será la casi total despoblación de
queza y prosperidad a la sociedad (...) el su ciudad, ahora llena de trabajadores or­
gobierno que propongo debe, pues, ser gullosos y fuertes que, al igual que los ha­
espectador imparcial de los intereses in­ bitantes de otras parroquias «abiertas»,
dividuales y limitarse a mantener la jus­ son el vigor y la gloria de la nación, el sos­
ticia y la defensa del territorio (...) paz, tén de su flota y de su ejército. Bajo el
impuestos moderados y administración empuje de la necesidad y de la falta de
de justicia, poco más se requiere para lle­ trabajo, se verán obligados a emigrar en
var a una nación al mayor grado de ri­ masa hacia las ciudades industriales, en
queza desde el estadio de mayor salvajis­ donde la naturaleza misma del trabajo en
mo». el telar o en la fragua reduciría pronto su
vigor, debilitaría a su descendencia y po­
Adam Smith: L a riqueza de las na­ dría hacerles olvidar poco a poco ese
ciones, 1776. principio fundamental de obediencia a
las leyes de Dios y de su país que consti­
Cercamientos de tierras tuye el carácter peculiar de esos sencillos
en Gran Bretaña y fieros campesinos que es fácil encontrar
en las zonas de los openfields y de los que
A. Petición de pequeños propietarios de en gran medida dependen el orden y la
tierras y personas con derechos de uso tranquilidad del Estado. Según los de­
de tierras comunales de Middlesex mandantes, estos son algunos de los da­
(1779). ños que se podrán derivar de las previstas
medidas que les afectarán como indivi­
En esta petición a la Corte de Justicia, los duos, pero que tendrán consecuencias en
campesinos ingleses advierten de las toda la comunidad. Ya se han comproba­
consecuencias negativas que para ellos y do estos daños en muchos otros casos de
para la sociedad tendrá el cercamiento cercamientos, y ellos opinan que presen­
de las tierras comunales. tando el problema al Parlamento (que
constitucionalmente es protector y patro­
«Los demandantes piden poder exponer no de los pobres) sus derechos no podrán
a la Corte de Justicia los siguientes he­ dejar de ser tutelados frente a la ley en
chos: discusión.

B. Las ventajas de los cercamientos de una máquina accionada a vapor, llamada
tierras el «diablo»; por lo que las mujeres de los
hiladores están desocupadas, a menos
Al contrario que el anterior, este otro tex­ que vayan a la fábrica durante todo el
to resalta que los cercamientos tendrán día por pocos chelines, cuatro o cinco a
consecuencias positivas. la semana, a la par que los muchachos.
En otro tiempo, si un hombre no conse­
«Las ventajas que se pueden derivar del guía ponerse de acuerdo con el patrono,
cercamiento de las tierras comunales son le plantaba; y podía hacerse aceptar en
muchas: aumentará la superficie planta­ otra parte. Pero pocos años han cambia­
da con nuevos cultivos (...). El nuevo or­ do el aspecto de las cosas. Han entrado
denamiento permitirá la cría de ganado en uso las máquinas de vapor y para ad­
de mejor raza. Encerrando la manada, se quirirlas y para construir edificios para
conseguirá mantener un mayor número contenerlas junto con seiscientos o sete­
con la misma cantidad de alimento (...) cientos brazos, se requieren grandes su­
llegará a los mercados una carne de mejor mas de capitales. La fuerza-vapor produ­
calidad y el precio se reducirá notable­ ce un artículo más comerciable (aunque
mente (...) no mejor) que el que el pequeño maes­
tro artesano era capaz de producir al
No (altará el trabajo: hay que cavar fosas, mismo precio: la consecuencia fue la rui­
levantar cercas, plantar setos y árboles na de este último, y el capitalista venido
(...). Los campesinos no estarán de brazos de la nada se gozó con su caída, porque
cruzados porque habrá mucho trabajo pa­ era el único obstáculo existente entre él
ra ellos: construir establos, hacer caminos y el control absoluto de la mano de obra
y puentes (...). Con los nuevos sistemas (...)».
de cultivo se podrá alimentar a una pobla­
ción mayor». «Recuerdos de un hilador».

John Middleton: View ofth e Citado en L a Revolución Industrial.
Agriculture o fMiddlesex. 1778.
Introducción de Valerio Castronovo. Buenos

Aires, 1977.

Recuerdos de un hilador Nivel de vida de la clase obrera

Este texto ilustra los problemas sociales Este texto de Engels describe la insalu­
que provocó el tránsito del Verlagssystem bridad y el hacinamiento de los subur­
al sistema fabril. bios obreros durante la Revolución In­
dustrial.
«El algodón entonces era siempre entre­
gado a domicilio, crudo como estaba en «Las casas de las ciudades escocesas tie­
bala, a las mujeres de los hiladores, que nen, generalmente, cinco o seis pisos
lo escaldaban, lo repulían y dejaban a -como en París y contrariamente a las
punto para la hilatura, y podían ganar ciudades inglesas, donde, en lo posible,
ocho, diez o doce chelines a la semana, cada uno tiene su casa aparte- y cada una
aun cocinando y atendiendo a la familia. está habitada por un gran número de fa­
Pero en la actualidad nadie está emplea­ milias; la aglomeración de muchos indi­
do así, porque el algodón es abierto por

viduos en una pequeña superficie es, por rida para bombearla justifica, natural­
esta causa, mayor. Estas calles -dice un mente, todas las suciedades posibles».
diario inglés en un artículo sobre las con­
diciones sanitarias de los trabajadores en Friedrich Engels:
L a situación de la clase obrera
las ciudades- son tan estrechas que des­
de la ventana de una casa se puede entrar en Inglaterra, 1845.
en la casa de enfrente, y las casas son al­
tas como torres, de modo que la luz ape­ Trabajo infantil
nas puede penetrar en los patios y las
calles. En estos lugares de la ciudad no Estos dos testimonios evidencian que las
existen cloacas, ni hay en las casas cañe­ condiciones laborales de los niños empeo­
rías o retretes, y, por lo tanto, cada no­ raron al dejar de trabajar en sus hogares
che, todas las inmundicias, los residuos y campesinos o artesanos para hacerlo en
excrementos, de por lo menos 50000 las fábricas.
personas, son arrojados a los albañales,
de modo que, a pesar del barrido de las Testimonio A
calles, se produce una capa de suciedad
estancada y un olor nauseabundo. Y con «Empujo cubos de carbón. Esta calva de
esto, no solamente se ofende la vista y el la cabeza me la he hecho empujando cu­
olfato, sino que además está dañada, en bos. Los empujo unos dos kilómetros ba­
alto grado, la salud de los habitantes. jo tierra y los traigo de vuelta. Pesan tres
¿No es de maravillarse que en tales con­ quintales y hago unos once viajes cada
diciones estén completamente posterga­ día. Los picadores de carbón para los que
trabajo me pegan si no me doy prisa. Soy
das todas las normas de salud, la moral y la única chica del pozo. Hay unos veinte
aún de la más elemental conveniencia? chicos y quince hombres. Los hombres
Por el contrario, todos los que conocen van desnudos.
de cerca las condiciones de los habitan­
tes, pueden testimoniar el alto grado al­ Preferiría trabajar en la fábrica textil que
canzado por la miseria, las enfermedades en el pozo».
y la inmoralidad. l.a sociedad ha caído,
en estos lugares, en un estado de miseria Documents el civilisation.
indescriptible. Las habitaciones de las Hachette, 1985.
clases más pobres son, en general, muy
sucias, y evidentemente no han sido Testimonio B
nunca limpiadas; constan, en la mayoría
de los casos, de una sola pieza, que por la «Yo tenía catorce horas y media de traba­
pésima ventilación y a causa de las venta­ jo efectivo a los siete años. En esta manu­
nas rotas e inadecuadas es fría, muchas factura, había alrededor de 50 niños po­
veces húmeda y se encuentra en parte ba­ co más o menos de mi edad, estaban a
jo tierra, siempre mal amueblada y, por menudo indispuestos y con poca salud.
lo tanto, inhabitable. A menudo, un Había siempre una media docena que se
montón de paja sirve de lecho a una fa­ encontraban enfermos regularmente a
milia entera; sobre él yacen hombre y causa del trabajo excesivo. La principal
mujeres, viejos y jóvenes, en una promis­ ocupación de uno de los capataces era
cuidad repugnante. El agua se obtiene azotar a los niños para forzarlos a hacer
este trabajo excesivo».
solo de pozos públicos, y la fatiga reque­
Documents et civilisation.
Hachette, 1985.

La estatura de la clase obrera años. L.os hombres, en su mayoría de die­
durante la Revolución Industrial ciséis a veinticuatro años, estaban casi tan
pálidos y delgados como los niños. Las
Las investigaciones antropométricas reali­ mujeres eran las de apariencia más salu­
zadas en las dos últimas décadas de­ dable, aunque no vi ninguna de aspecto
muestran que la estatura media de la po­ lozano (...). Aquí vi, o creí ver, una raza
blación descendió durante la Revolución degenerada, seres humanos achaparrados,
Industrial. Este hecho fue ya destacado a debilitados y depravados, hombres y mu­
mediados del siglo xix por médicos como jeres que no llegarán a ancianos, niños
Charles Turner y estudiosos de las condi­ que nunca serán adultos sanos. Era un es­
ciones de vida de la clase obrera como pectáculo lúgubre (...)».
Friedrich Engels.
Charles Turner Thackrah: The
Documento A
Effects ofA rts, Trades an d Professions an d o f
«En esta fábrica trabajan mil quinientas civic States an d habits o fliving on Health an d
personas, y más de la mitad tienen menos
de quince años. La mayoría de los niños Longevity with suggestionsfo r renioval o fmany
están descalzos. El trabajo comienza a las
cinco y media de la mañana y termina a o fthe agents which produce disease an d
las siete de la tarde, con altos de media shorten the duration oflife, 1832.
hora para el desayuno y una hora para la
comida. Los mecánicos tienen media ho­ Documento B
ra para la merienda, pero no los niños ni
los otros obreros (...). «Yo no recuerdo haber visto en el taller de
las Throstle de la hilandería de algodón
Cuando estuve en Oxford Road, Man- donde yo estaba empleado, en Manches-
chester, observé la salida de los trabajado­ ter, a una sola joven que fuese esbelta y
res cuando abandonaban la fábrica a las bien proporcionada; todas eran peque­
doce de la mañana. Los niños, en su casi ñas, contrahechas y de estatura com­
totalidad, tenían aspecto enfermizo; eran primida (...).También casi todos los mi­
pequeños, enclenques e iban descalzos. neros son de estatura corta porque el
Muchos parecían no tener más de siete efecto de la mala nutrición y del esfuerzo
físico desde la infancia es la atrofia.

Friedrich F.ngels: La situación de
la clase obrera en Inglaterra, 1845.

Glosario

bienes porte de estas, salarios de los obreros, suel­
Se denominan bienes económicos a los ob­ dos del personal de oficinas, amortizacio­
jetos materiales de oferta limitada que satis­ nes e impuestos. Dividiendo el coste total
facen necesidades humanas. Son bienes, por por el número de unidades producidas se
ejemplo, el pan, los vestidos, las casas, las obtiene el coste medio o coste unitario.
máquinas, las fábricas o las carreteras. El ai­ Así, el coste medio de cada tonelada de car­
re no es un bien económico porque su ofer­ bón del ejemplo anterior será de 100 euros
ta es ilimitada. El pan, los vestidos y las casas (100000 euros/1 000 toneladas).
son bienes de consumo, ya que satisfacen di­
rectamente necesidades humanas. Las fábri­ demanda
cas, las máquinas y las carreteras son bienes Es la cantidad de un bien o de un servicio
de producción o de capital. No satisfacen di­ que los consumidores desean y pueden
rectamente necesidades humanas, pero resul­ comprar a un precio dado y en un período
tan imprescindibles para producir los bienes dado. Si, por ejemplo, las compras de auto­
de consumo. Para averiguar la renta nacio­ móviles en un país cualquiera han sido de
nal, deben sumarse los valores monetarios de 500 000 coches durante un año, esta canti­
los bienes finales y no de los bienes interme­ dad será la demanda de coches en un año.
dios, ya que, de lo contrario, se cae en el
error de la doble contabilización. Un bien fi­ economistas clásicos
nal es, por ejemplo, la barra de pan que un Reciben el nombre de clásicos los econo­
consumidor compra. Bienes intermedios se­ mistas ingleses y escoceses que, entre 1750
rían en este caso el trigo y la harina con los y 1850, formularon los principios de la
que se ha producido la barra de pan. Para moderna ciencia económica. Los más im­
averiguar la renta nacional, solo debe conta­ portantes fueron Adam Smith, David Ri­
bilizarse el valor final del pan y no los valo­ cardo, David Hume, Robert Malthus, John
res intermedios del trigo y de la harina por­ Stuart Mili yjercmy Bcntham.
que esto último significaría sumar al valor
del pan otros valores que ya lleva incluidos el excedente
bien final. Es la diferencia entre la producción total y
la parte de esa producción consumida más
capital fijo la utilizada para reponer capital. Si, por
Son los bienes de producción como fábri­ ejemplo, un campesino produce al año 100
cas, maquinaria, carreteras, canales, ferro­ kilos de productos agrarios consumiendo
carriles o puertos. Este capital se denomina 50 y necesitando 20 para semillas, su exce­
fijo para distinguirlo del capital circulante dente será de 30 kilos.
(materias primas, productos terminados,
créditos, acciones o dinero). oferta
Es la cantidad de un bien o de un servicio que
coste total y coste medio entra en el mercado a un precio dado y en un
Es el precio de producción de una determi­ período dado. Si, por ejemplo, la producción
nada cantidad de mercancías. Si, por ejem­ de coches en un país cualquiera ha sido de
plo, una mina produce 1000 toneladas de 400 000 unidades en un año y ese país ha im­
carbón habiendo gastado en ello 100000 portado además 100 000 coches, la oferta de
euros, el coste total de producción de automóviles en un año será de 500 000.
1000 toneladas será esa suma. El coste to­
tal se compone de muchas partes: gastos de openfield
energía, gastos en materias primas, trans­ Sistema de explotación comunal de la tierra
muy extendido en la Inglaterra preindus­
trial. Los campesinos disponían de peque­

ñas parcelas dispersas a lo largo y ancho del suelo, cantidad de abono utilizada, selec­
openfieldo campo abierto. Este se dividía en ción de las semillas o potencia del arado.
tres hojas, cada una de las cuales englobaba
las parcelas de los campesinos. Sobre las tres salarios reales
hojas se sucedía, año tras año, la rotación Son los salarios nominales ajustados a la in­
trienal de cultivos. Las labores agrícolas las flación. Supongamos que un albañil gana en
realizaban todos los campesinos en común, el primer año 1 000 euros al mes y en el ter­
aunque el producto de cada parcela perte­ cer año sigue ganando esa cantidad. Supon­
necía solo a la familia que era dueña o usu­ gamos a continuación que el nivel de los
fructuaria de ella. Los campos permanecían precios ha aumentado un 20 por 100 entre
abiertos -sin cercar- porque el ganado de­ el año primero y el tercero. El salario nomi­
bía transitar por ellos para pastar en los nal de ese albañil en el tercer año seguirá
barbechos o bien en los rastrojos del cereal siendo de 1000 euros mensuales, pero su sa­
durante el tiempo intermedio entre la reco­ lario real habrá descendido en un 20 por
lección y la siembra. Las economías campe­ 100 (800 euros), con lo que habrá perdido
sinas se complementaban con la utilización poder adquisitivo. Por el contrario, si el al­
gratuita de zonas comunales llamadas com- bañil en cuestión gana en el tercer año 1400
mon lands. En ellas pastaba el ganado, y los euros al mes, su salario real habrá aumenta­
campesinos obtenían abono vegetal, leña o do en un 20 por 100 (1 200 euros), ya que
pescaban en los ríos. la subida de su salario nominal en un 40 por
100 (de 1000 a 1400 euros) es superior a la
población activa subida de los precios (un 20 por 100).
Personas de ambos sexos que suministran la
mano de obra disponible para la producción servicios
de bienes y de servicios. Suele considerarse co­ Son actividades que sirven para satisfacer ne­
mo población activa al segmento de la pobla­ cesidades humanas sin que por ello produz­
ción comprendido entre los 16 y los 60 años. can bienes materiales. Así, el transporte de
mercancías, el trabajo de un abogado o las
productividad funciones de un banco no producen nada
Es la cantidad de un bien o de un servicio material, pero satisfacen necesidades huma­
producida por un trabajador en un tiempo nas. Dentro de los servicios se encuadran ac­
determinado. Así, un minero que arranque tividades como transporte y comunicacio­
100 kilos de carbón en una jornada laboral, nes, comercio, finanzas, seguros, enseñanza,
tendrá una productividad de 100 kilos al sanidad, hostelería, defensa, administración,
día. La productividad de un camarero -tra­ profesiones liberales, cultura y deportes.
bajador de los servicios- se medirá, por
ejemplo, según el número de mesas que sir­ teoría malthusiana de la población
va en un tiempo determinado. Teoría propuesta por el economista inglés
Thomas Robert Malthus (1766-1834) para
rendimiento de la tierra explicar la relación entre el crecimiento de
Es la cantidad de un producto agrícola ob­ los productos alimenticios y el crecimiento
tenida en una superficie determinada. El de la población. Según Malthus, los alimen­
rendimiento de la tierra suele medirse en tos crecían en progresión aritmética (1 ,2 ,
quintales por hectárea. La cantidad produ­ 3 ...), mientras que la población lo hacía en
cida en una hectárea depende del rendi­ progresión geométrica (1, 2, 4, 8 ...), de
miento de cada semilla plantada. De cada manera que la población tendía a aumentar
semilla se recolectan pocos o muchos fru­ por encima de los medios de subsistencia.
tos por varias razones: fertilidad natural del La teoría malthusiana se basa en la ley de los
rendimientos decrecientes de la tierra.

fonología

1700-1800 Generalización en Inglaterra del sistema de rotación cuatrienal importado
desde los Países Bajos hacia 1680. Arados de hierro m is perfeccionados. Má­
quinas sembradoras tiradas por caballos y amplia utilización de este ganado
en las labores.

1700 Fuerza hidráulica para la gran industria (Polhem. Suecia).

1701 Estampado de algodón (Inglaterra).

1709 Carbón mineral para la producción de arrabio (Darby. Inglaterra).

1711 Máquina de vapor atmosférica (Newcomen. Inglaterra).

1714 Termómetro de mercurio con escala (Fahrenheit. Alemania).

1733 Lanzadera volante de Kay (Inglaterra).

1738 Hiladora de husos mecánicos (Paul y Wyatt. Inglaterra).

1740 Producción de ácido sulfúrico mediante el método de campana (Ward. In­
glaterra).

1740 Acero fabricado en crisol (Hunstman. Inglaterra).

1743 Termómetro centígrado (Celsius. Suecia).

1752 Pararrayos (Franklin. Norteamérica).

1755 Raíles para vagones de hulla (Inglaterra).

1756 Cemento (Smeaton. Inglaterra).

1761 Fuelles de cilindro para metalurgia (Smeaton. Inglaterra).

1764 Máquina de hilar spinm ngjenny (Hargrcavcs. Inglaterra).

1767 Destilación de la hulla (Watson. Inglaterra).

1769 Patente máquina de vapor (Watt. Inglaterra).

1769 Máquina de hilar w aterfram e (Arkwright. Inglaterra).

1773 Primer puente de hierro en Coalbroakdale (Darby-Wilkinson. Inglaterra).

1774 Taladro hidráulico (Wilkinson. Inglaterra).

1775 Máquina de vapor perfeccionada (Watt y Boulton. Inglaterra).

1776 Máquina de vapor utilizada en fuelles altos hornos (Wilkinson. Inglaterra).

1779 Máquina de hilar m uléjenny (Crompton. Inglaterra).

1781 Segunda máquina de vapor de Watt (Inglaterra).

1783 Globo atmosférico (Montgolfier. Francia).

1784 Pudelado para afinar hierro colado (Cort. Inglaterra).

1786 Telar mecánico de Cartwright (Inglaterra).
Primera experiencia de alumbrado con gas (Inglaterra).

1791 Sosa cáustica utilizando sal y ácido sulfúrico (Leblanc. Francia).

1792 Alumbrado con gas (Murdock. Inglaterra).

1793 Máquina desmontadora de algodón (Witney. EEUU).

1793 Primer telégrafo (Chappe. Francia).

1796 Vacuna contra la viruela (Jenner. Inglaterra).

1797 Torneado mecánico. Máquina de tallar tornillos (Maudsley. Inglaterra).

1800 Pila eléctrica (Volta. Italia).

1801 Telar mecánico para seda (Jacquard. Francia).

1807 Primer buque de vapor (Fulton. Inglaterra).

1812 Primera fábrica de gas (Londres. Inglaterra).

1813 Lámparas para minería (Davy. Inglaterra).

1814 Primera locomotora de Stephenson (Inglaterra).

1820 Comienzan las importaciones de guano del Perú para abonar.

1821 Buque de hierro a vapor de Manby (Inglaterra).

1825 Ferrocarril Stockton-Darlington (Inglaterra).

1827 Turbina hidráulica (Fourneyron. Francia).
Caldera de vapor de alta presión (Perkins. Inglaterra).

1829 Locomotora Rocket de Stephenson (Inglaterra).
Primer motor electromagnético (Henry. Inglaterra).

1830-1840 Introducción de fertilizantes químicos para abonar.

1831 Dinamo y transformador (Faraday. Inglaterra).
Segadora de vapor (McCormick. EEUU).

1832 Cerillas (Kammerer. Alemania).

1834 Fotografía. Proceso negativo-positivo (Talbot. Inglaterra).

1836 Revólver (Colt. EEUU).
Hélice para buques (Smith y Ericson. Inglaterra).

1837-38 Telégrafo (Cooke y Morse. Inglaterra y EEUU).

1839 Martillo de vapor (Nasmyth. Inglaterra).
Acero al manganeso (Mushet. Inglaterra).
Vulcanización del caucho (Goodyear. EEUU).

1846 Lanzadera para telar mecánico (Hower. Inglaterra).

121

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123

Indices

Analítico Calicó Act (medida que Externalidades negativas,
prohibió la importación 108
Altos hornos, 42, 70, 72, de tejidos de algodón in­
85, 90, 120 dio), 88 Factores de producción, 39
Factory Laws, 105
Antropometría / antropo- Cambio estructural, 49, Fallos de mercado, 108,
metras / antropométri­ 50,51,57
cas, 105, 106, 107, 117 110
Capital circulante, 86. 118 Farrner, 58, 59
Arrabio, 42, 69, 70, 120 Capital fijo, 30, 31, 84, Ferrocarril, 15, 41,43, 46,

Banca industrial, 87 86, 93, 118 68, 69, 72, 73, 76, 77,
Bancos, 81,83, 84, 86, 87 Capital humano, 97 78, 79, 83, 84, 86, 87,
Barbecho, 22, 23, 42, 44, Carbón vegetal, 69, 70 88, 90, 99, 118, 121,
Clipper, 76, 78 124
58,60, 118 Comercio de esclavos/trá­
Bienes, 11, 12, 13, 35,37, Girondinos, 60
fico de esclavos, 35, 37 Gremios, 39, 43
38, 39, 41, 46, 48, 49, Convertidor Bessemer, 53
50, 57, 75, 98, 108, Coque, 42,70,71,95 Hambrunas, 18, 19, 20,
111, 118, 119 Crecimiento económico, 26. 27,38, 54, 61, 110,
Bienes acabados, 39 113,
Bienes de capital. 68 9, 11, 12, 13, 17, 38,
Bienes de consumo, 31,99, 39, 41, 42, 45, 53, 55, Hierro colado, 69, 71,72,
118 57, 61, 78, 88, 89, 91, 120
Bienes industriales, 29, 30, 92, 93, 95, 96, 97, 98
31, 34, 50, 61, 68, 73, Crecimiento económico Hierro dulce, 42, 68, 69,
75, 80, 83, 89, 90 sostenido, 15, 93, 95, 70,71,78, 99
Bienes de primera necesi­ 96, 97
dad, 49 Crecimiento vegetativo, 20, Industria (empresa) mine­
Bienes de producción, 86, 21,56, 57 ra, 30, 43, 73, 87
89, 118
Bienes extranjeros, 39 Economías de aglomera­ Industria (fábrica, empre­
Bienes finales, 69, 70, 73, ción, 67, 68, 72 sa) siderúrgica, 30, 42,
118 61, 68, 69, 71, 73, 76,
Bienes intermedios, 73, 118 Economías de escala, 34, 78, 84, 86, 87, 90
Bienes manufacturados, 89 76. 78
Bienes materiales, 11, 118, Industria textil, 63, 64, 67,
119 Epidemias, 18, 19, 20, 26, 68, 89, 105
Bienes nacionales, 39 38, 54
Bienes preferentes, 96, 108 Jacobinos, 60
Bienes públicos, 108 Esperanza de vida, 14, 15, Junkers, 60
Bienes siderúrgicos, 71,75, 18, 20, 21, 53, 54, 55,
118 56, 95, 101, 103, 104, La Gloriosa, 43, 88, 89
107, 108 Laissezfaire, 88
124
Estatura media, 105, 107,
117

Landlords, 59 Productividad, 13, 14, 15, 56, 57, 61, 68, 72, 73,
Lanzadera volante, 42, 63, 17, 21, 22, 23, 24, 25, 75, 76, 81, 82, 83, 91,
26, 29, 30, 33, 38, 39, 92, 93, 98, 111, 119
65, 85, 120 41,42, 46, 47, 48, 49, Sistema doméstico, 31, 32
Ley de Engel, 49, 75, 82, 50, 53, 58, 59, 60, 61, Sistema fabril, 9, 65, 74,
63, 64, 65, 66, 69, 70, 91,92,93,99, 105, 115
83 71, 75, 83, 90, 91, 93, Sociedades anónimas, 84,
Ley de rendimientos de­ 95,97, 98, 101, 119 87
Spinning jenny, 63, 65,
crecientes de la tierra, Proteccionismo, 81, 90, 120
19, 23, 24, 25, 26, 27, 91
38, 113, 119 Tasa de crecimiento vege­
Leyes de ccrcamientos (cer- Protoindustrialización, 32 tativo, 20
camientos de tierras), 59, Pudelación, 42, 53, 70, 71
114, 115 Putting out system, 31, 63, Tasa de mortalidad, 18, 20
Leyes de granos, 80, 89 Tasa de mortalidad infan­
Leyes de navegación, 89 99
Liberalismo económico, 88, til, 20
113 Rendimiento de la tierra,
Librecambio, 79, 81, 90 22, 119 Tasa de natalidad, 20
Ludismo, 67
Renta nacional, 11, 12, Tercera Revolución Indus­
Mano invisible, 88, 108, 13, 17, 18, 83, 86, 91, trial, 99
113, 114 92, 93, 97, 98, 118
Tierras marginales, 25
Manufactura, 29, 30, 31, Renta per cápita, 13, 14, Trabajo infantil, 105, 106,
32, 35, 39, 71, 74, 89, 15, 17, 18, 41, 51, 62,
114 75, 81, 91, 92, 93, 95, 107, 110, 111, 116,
98
Máquina de vapor, 9, 11, Urbanización, 57, 68, 69,
42, 44, 64, 65, 74, 78, República de Cromwell, 72, 73
79, 99, 120 43
Utilidad marginal decre­
Mercantilismo, 39 Revolución liberal, 43 ciente, 49
Mortalidad, 18, 19, 20, Rotación bienal, 22, 23
Rotación cuatrienal, 23, Verlagssystem, 31, 32, 63,
21, 26, 31, 38, 53, 54, 65,70,71,74, 115
55, 56, 103, 109 59, 119,
Water fi-arne, 42, 63, 64,
Natalidad, 20, 21, 26, 53, Rotación trienal, 58, 120 65
55, 56, 108, 109
Salarios reales, 103, 104, Yeomen, 59, 85
Nivel de vida biológico, 106, 119
105, 106, 107 Zollverein, 79, 80
Sector primario, 49, 50,
Nivel de vida de la clase 99
obrera, 9, 101, 102, 103,
110, 111, 115 Sector secundario, 49, 50,
73, 99
Pirámide de población, 21,
56 Sector terciario, 49, 50,
81,83, 99

Segunda Revolución In­
dustrial, 45, 98, 99

Servicios, 11, 12, 13, 15,
21, 38, 41, 49, 50, 51,

Onomástico

Arkwright, Richard, 63, Harrod-Domar, 97, 98 Rostow, W.W., 91
120 Jovellanos, 28 Smith, Adam, 46, 48, 71,
Kay, John, 63, 120
Bakunin, 102 King, Gregory, 17,18 88, 113, 114
Bell, Graham, 45 List, Friedrich, 91 Stephenson, George, 43,
Cartwright, Edmund, 64, Ludde, Ned, 67
Malthus, Robert, 27, 113, 76, 78,79, 121
121 Stuart Mili, John, 102,
118, 119
Cort, Henry.70,71, 120 Marshall, Alfred, 102 118
Crompton, Samuel, 64, Marx, Karl, 47, 101, Trcvithick, Richard, 43,

120 102 73, 76, 78
Diderot-D’Alambert, 17, Meucci, Antonio, 45 Tull, Jcthro, 42
Owen Karl Robert, 102 Watson, William, 70, 120
29, 30 Ricardo, David, 23, 24, Watt, James, 42, 64, 65,
Engel, Ernst, 49
Engels, Friedrich, 47, 101, 48, 118 79, 120
Wilkinson, John, 70, 85,
102, 113, 115, 116, 117
Hargreaves, James, 63 120


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