3:00 a. m.
María Becerra Romero
Era una noche helada en la que tres amigos habían
quedado en el bosque, a las 2:30 a. m., para realizar una
ouija.
Julia, la menor, se moría de ganas por hacerlo. En cambio,
Luis y Marina le tenían mucho respeto a la ouija.
Todos se pusieron a recitar las oraciones "Amigos unidos
para invocar" y, poco después, se mostró un espíritu
llamado Miretuno. Era el demonio de la perversión.
Entonces, Julia adoptó un tono grave y se puso a decir
palabras en un idioma desconocido y Luis y Marina salieron
corriendo, pero olvidaron una de las tres normas de la ouija:
decir adiós.
Desde entonces, todas las noches, a las 3:00 a. m., el
espíritu Miretuno posee los cuerpos de Marina, Luis y Julia
y les hace picar a las puertas de la gente, por la mañana.
Así que recuerda decir adiós o lo hará por ti el espíritu.
49
La curva maldita
Lucas Bejarano Montero
La leyenda cuenta que un hombre estaba conduciendo
tranquilamente cuando se encontró con una chica, vestida
de novia, haciendo autostop.
El hombre la invitó a subirse en su coche. Un poco más
tarde, la chica le contó que en la próxima curva es donde
ella murió de accidente. Luego desapareció.
El hombre no tuvo tiempo a reaccionar y también murió en
la misma curva.
Desde ese día, cada viernes 13, muchas personas visitan
esa curva para ver si se les aparece el fantasma de la
novia.
50
La dama roja
Erik Casillas Martínez
Esta es la leyenda de una chica de oriente, a la cual le
gustaba el color rojo. Ella tenía unos 20 años y, como era
normal en la época que vivía, no podía salir de casa,
porque se tenía que quedar fregando los platos.
Un día, de lo aburrida que estaba, decidió saltarse las
normas y salir de casa. La joven estaba asustada, ya que
nunca había visto el exterior. Cuando salió de la casa, se
dirigió hacia las montañas.
La joven estaba disfrutando del paisaje pero, a la hora de
subir las montañas altas, se encontró un lugar feo, con
plantas secas, árboles secos, metales a los lados etc.
Cuando por fin subió la alta montaña, vio a un fantasma y
se hicieron amigos enseguida. La altura era de mil metros,
pero esa montaña tenía algo un poco peculiar: se decía que
todos los que abandonaran al fantasma morirían.
La chica se quedó un rato conversando con el fantasma.
Cuando estaba atardeciendo, ella decidió bajar la montaña,
sin hacer caso a lo que decían los adultos. Le estaba
51
persiguiendo un lobo y, cuando estaba bajando, la atacó,
dejándola pintada de sangre.
Desde ese día, se dice que si subes la montaña tendrás
una muerte segura, ya que ella y el lobo te perseguirán
siempre.
52
Licántropos y Vampiros
Lucía Díez Martínez
Cuenta la leyenda que todo empezó un viernes, 21 de abril
de 1928, con luna llena, en el pequeño pueblo de Calistoga-
California. Una manada de hombres lobo estaban de
celebración, ya que había nuevos integrantes, y por eso un
pequeño grupo de licántropos fueron a cazar, sin saber que
iban a encontrarse con problemas.
Mientras cazaban, y se lo pasaban bien, se encontraron a
una familias de vampiros. No eran muchos, serían seis o
siete vampiros, aproximadamente.
Unos segundos después, estaban a punto de empezar una
pelea, que no acabaría bien ni para los vampiros ni para los
hombres lobo. De repente, apareció el líder de la manada y,
gracias a él, se detuvo lo que habría sido un gran desastre.
Entre el jefe de la manada y el líder de los vampiros
llegaron a un acuerdo: a partir de la mitad del bosque sería
el territorio de los licántropos y la otra mitad se la quedarían
los vampiros. Los vampiros no entrarían en la zona de la
manada y ellos no entrarían en la otra mitad y si se
53
incumplía el tratado se revelaría a todo el mundo la
existencia de los vampiros. A las dos partes les pareció bien
el tratado, así que lo cerraron.
Y, desde entonces, los lobos tienen la mitad del bosque y
los vampiros la otra. Los licántropos no saben si siguen ahí
pero, por si acaso, siempre están preparados por si hay que
defender a la mandada.
54
La leyenda de Kratos
Sergio Echevarría Moro
En la Grecia antigua, hace muchos años, vivió Kratos, la
personificación de la fuerza y del poder. Kratos era hijo de
Palas y Estigia.
Fue quien ayudó a Hefesto y a Bía a encadenar y cegar a
Prometeo, cuando este fue sorprendido robando el fuego
de los dioses para entregarlo a los hombres.
Hoy en día, podemos encontramos a Kratos en el
videojuego God of war.
55
Agua y fuego
Fernando Escabias Peláez
Cuenta la leyenda que un día existió un hombre de fuego y
una mujer de agua.
Sus padres no dejaban que se juntaran, por miedo a que
pudieran rozar sus labios.
Y, desde entonces, la mujer de agua llora cada vez que
llueve.
56
La caja mágica
Ricard Expósito Cruz
Esta caja, se inventó hace mucho tiempo. Incluso, se podría
decir, hace muchos siglos.
Hace poco descubrieron una cosa misteriosa que le pasaba
a esta caja. Cuando tú te comportabas mal con alguien, o
hacías algo malo para la sociedad, si le pedías algo a la
caja te lo cumplía, pero te lo cumplía a la inversa,
realizando todo lo contrario a lo que le pedías. Pero en
cambio, si hacias cosas buenas, te cumplía el deseo como
lo querías. Y, por ese motivo, la gente fue cambiando,
porque había gente que pedía cosas muy difíciles y, si esa
persona se comportaba mal, le pasaban cosas muy malas.
Así que, poco a poco, la sociedad fue cambiando a mejor
gracias a esa caja.
Como se dieron cuenta que la gente iba mejorando,
decidieron hacer bastantes cajas de ese tipo. Y, al poco
tiempo, las pusieron a la venta.
La gente, como sabía lo que les podría suceder si se
comportaban mal, decidieron comportarse bien. De vez en
57
cuando, pedían un deseo y no se les cumplía. Ellos
pensaban que era porque no se comportaban lo
suficientemente bien y cada vez se iban comportando
mejor. Pero seguían sin cumplirse sus deseos.
Hasta que, un día, se dieron cuenta que esas cajas, al no
estar hechas del mismo material, no podían ser mágicas,
porque el material de aquella caja era especial. Y esto hizo
que la gente comenzara a ser igual que antes, o incluso
peor.
58
La leyenda del duende
Daniela Espina Herrero
La leyenda cuenta que un hombre mendigo, llamado
Andrés, siempre estaba pidiendo dinero o comida en la
ciudad. La gente le miraba mal y le despreciaban por no
tener tanto como los demás.
Un día Andrés decidió ir a un pueblo a ver si allí podía vivir
en mejores condiciones. Tuvo que viajar mucho y recorrer
muchos kilómetros. Por el camino, tuvo que pasar por un
bosque y, de repente, se empezó a sentir muy cansado y
tuvo que parar, debido a que hacía tiempo que no comía.
A los pocos minutos, se encontró a una especie de duende
muy viejo. El duende le propuso hacer un pacto: él le daría
comida y un hogar a cambio de que Andrés le subiese
hasta un árbol, porque el duende era más bajito y no podía
subir. Andrés aceptó el pacto.
Cuando ya habían llegado a la cima del árbol, el duende le
dijo:
–Perdón, es mi naturaleza.
59
Andrés se quedó pensativo durante unos segundos y, de
repente, el duende tiró a Andrés del árbol.
A día de hoy se dice que, si pasas por ese bosque, aún se
puede ver la marca de Andrés en el suelo tirado.
60
La princesa Alba
Alí Haider
Cuenta la leyenda que un chico, llamado Marcos, era tan
pobre que dormía en la calle.
A su ciudad, llegó una princesa china, llamada Alba. Marcos
decidió robar a la princesa, con la ayuda de su amigo Biel y
su novia, llamada Lía.
En su plan, Biel y Lía se vestirián de fantasmas y, así,
robarían a la princesa. Pero Marcos se enamoró de la
princesa y decidieron casarse.
Al final, la pareja decidió trasladarse a China y allí tuvieron
dos hijos: Dámaris y Marc.
Desde ese día, en una remota ciudad, los habitantes
celebran el día del amor disfrazándose de fantasmas.
61
El pueblo fantasma
Anais López Carrillo
Había una vez, en el año 1799, un pueblecillo en la
montaña, en el que pasaban cosas paranormales. En las
casas se encendían y se apagaban las luces, se caían los
cubiertos, se cerraban y se abrían las puertas solas,
volaban cosas…
Dice la leyenda que todo eso sucedía porque un grupo de
niños adolescentes llamaron a fantasmas y, desde ese día,
venían a asustarte cuando tenías las ventanas abiertas
después de las seis de la tarde, hora en que los fantasmas
fueron llamados.
Desde entonces, allí no viven personas, sino fantasmas.
62
El Dragón chino
Denis Loyik
Cuenta la leyenda que en China había un dragón que se
llevaba las gallinas de la gente.
Justo después que el dragón empezara a robar gallos, la
gente empezó a construir granjas reforzadas pero,
igualmente, desaparecían animales cada día.
Un grupo de personas dijeron que este dragón existía de
verdad. Todo el mundo se aterrorizó y en una semana
desaparecieron seis personas.
Sucesivamente, la gente empezaba a huir, por miedo al
dragón.
El dragón está considerado como un dios, porque nadie
sabe nada de él ni cómo es.
La leyenda cuenta que, si hablas mal del dragón, este
vendrá a por ti, aunque vivas en otro país.
Cuenta la leyenda que el dragón vive en una cueva. Y si
vas a visitarlo, desaparecerás.
63
El río encantado
Jose Martínez Márquez
Cuenta la leyenda que, hace mucho tiempo, una niña fue a
un lago, al lado de su casa.
La niña no escuchó los consejos de sus padres y se metió
en el agua, porque hacía mucha calor. Y, al cabo de un rato,
un monstruo marino la devoró.
La historia dice que si te acercas a ese lago, por la noche,
podrás oir la voz de una niña que dice:
–No te bañes en el lago.
64
Los niños del camping
Adrián Méndez Garriga
Había una vez un camping con muchos niños y familias,
donde los niños estaban jugando tranquilamente en un
parque de toboganes.
De repente, un camión de gasoil vino y chocó contra los
niños en el parque.
Cuenta la leyenda que, si pasas por ahí, aun puedes oír las
voces de los niños gritando.
65
La princesa Sara
Alba Moreno Gil
Hace mucho tiempo, una princesa, llamada Sara, vivía en
un castillo.
Sara tenía tres hermanos: un hermano mayor, una hermana
menor y un bebé, de pocos meses.
Un día, Sara salió del castillo para pasear. Después de un
rato paseando, se perdió y no supo cómo volver. Empezó a
oscurecer y su familia, al ver que no regresaba,
comenzaron a preocuparse.
Al final, la princesa regresó, acompañada de una señora
muy amable, que le ayudó a regresar a su castillo.
La familia, agradecida, invitó a cenar a la señora en el
castillo.
Para recordar este hecho, cada año se invita a una señora
del pueblo a cenar en el castillo.
66
Celos que matan
Dámaris Mercedes Moreno Sosa
Había un pueblo llamado Monsefú, que significa tierra de
las flores. Allí vivía una niña que creció sin madre y fue su
hermanastra quien la crió. Le dio muy mala vida, la tenía
como criada y la castigaba constantemente.
Una vez ella fue al pueblo, a vender las artesanías que su
hermanastra le obligaba a hacer para pagar su comida, y
una vecina la reconoció y le dijo:
–Si tu padre supiera lo mal que te trata esa mujer no lo
permitiría. Tu padre es rico. Déjame que hable con él y le
contaré lo mal que estás viviendo con tu hermanastra. Ven
el próximo domingo y te presentaré a tu padre.
Ella deseaba, con muchas ansias, que los días pasasen
pronto y, por fin, conocer a su padre. Ese día llegó.
Él era alto, bien vestido y educado. La miró con ternura,
intentando encontrar algún parecido con su madre. Se
emocionó al verla y la abrazó tiernamente. Le prometió que
pronto estarían juntos.
67
Su hermanastra se enteró y la castigó tan fuerte que su
cuerpo no pudo resistir el dolor de las heridas y murió.
Al enterarse, su padre se sintió tan triste que enterró su
cuerpo en un campo de margaritas, para que su dulce niña,
también llamada Margarita, siempre floreciera.
Y así, cuenta la leyenda, que esas flores nunca se
marchitaron, mientras vivió el padre.
68
La leyenda de Sally Williams
María Valentina Muñoz Malpartida
Cuenta la leyenda que Sally era una niña de 8 años que
vivía con sus padres. Sally iba con un vestido rosa y su
cabello era rizado y de color marrón.
Un día Sally se quedó con su tío, llamado Johnny. Ese día
Sally estaba tan tranquila jugando con su osito de peluche,
como todos los días, hasta que su tío Johnny la llamó y le
dijo:
–Sally, ven, vamos a jugar a un juego.
Sally fue corriendo hacia su tío, pero el juego que iban a
jugar no era el que ella pensaba. Su tío la cogió y la llevó a
su habitación. Sally se negó hasta que su tío, enfadado, la
asesinó, con su osito en la mano.
Dice la gente que para invocar a Sally debes hacer la
estrella del diablo y alrededor debes poner peluches y decir
"Sally juega conmigo". Y Sally aparecerá y te responderá:
–Ok, juguemos.
69
La leyenda del callejón
Emma Ortega Merchán
Esta leyenda, que voy a explicar, trata de una casa situada
en Londres, concretamente justo a un kilómetro del puente
de Londres, en un callejón muy pequeño, estrecho, oscuro
y tenebroso.
La casa tiene dos ventanas y dicen que no debes quedarte
mirándola mucho tiempo porque, cuenta la leyenda que, el
día 8 de septiembre de 1980, una niña llamada Isabella, de
unos 9 o 10 años, paseaba tranquilamente por esa zona y
vio esa casa. La casa, estéticamente, se ve por fuera como
cualquier otra casa normal. El motivo por el que se quedó
mirando la casa es porque en el porche había un perro muy
bonito. Isabela se acercó a acariciar al perro, dentro del
callejón, y desde entonces no se supo nada más de ella.
Después de tantos años, siguen buscándola, ya que es un
caso muy misterioso.
La gente que tiene el valor de pasar por allí, y puede llegar
a explicar su experiencia, son muy pocas. Pero todas dicen
lo mismo: hay un perro en el porche.
70
El Instituto por la noche
Carla Pérez Martínez
Hace muchos años, cuenta la leyenda que, en un instituto
muy grande, la señora de la limpieza, que siempre se
quedaba a trabajar hasta muy tarde, desapareció y nadie la
volvió a ver.
Un día unos niños muy gamberros se colaron en el instituto
a las 3 a. m., para hacer grafitis en las paredes. Cuando
entraron, vieron una sombra monstruosa en la ventana y
ellos decidieron entrar.
En el pasillo estaba la señora de la limpieza, que nunca se
volvió a ver. Los niños, sorprendidos, fueron a preguntarle
qué le había pasado y la señora se giró y les señaló una
clase muy oscura y tenebrosa. Entraron y se encontraron el
cuerpo fallecido de la señora. Los niños se giraron y la
mujer les dijo: "Ahí me morí yo".
Desde ese día no se volvió a ver ni a la señora ni a los
niños.
Dice la leyenda que si entras a un instituto a las 3 a. m. te
pasará como a esos niños.
71
La leyenda del pájaro colorín
Lía Regalés Banqué
Había una vez un pájaro, de la raza colorín, que a todo
aquel que se le acercaba le atacaba. Pero una niña se le
acercó y a ella nunca le atacó, porque en su vida pasada la
niña salvó la vida del pájaro.
Y por eso el pájaro nunca le atacó. Ni a ella ni a sus
descendientes.
72
La tormenta de los zombis
Paula Romero Cuenca
Un día, en la clase de 1ºB2, estaban haciendo clase de
castellano, cuando empezó una tormenta. Todos tenían
miedo, porque el mismo año cayó una tormenta que hizo
que todo aquel que estaba allí, viendo la tormenta caer, se
convirtiera en un zombi.
Desde entonces, cada vez que llueve o cae una tormenta,
deben esconderse para no convertirse en zombis.
Pero en la clase de 1ºB2 había un problema, porque solo
tenían un armario para esconderse. En ese armario solo
cabían dos o tres personas y en la clase, en ese preciso
momento, eran once.
Tuvieron que sacrificarse ocho de esas once personas,
pero como todos tenían derecho a esconderse tuvieron que
hacerlo a suertes. Cogieron los rotuladores de la pizarra y
los tres que sacaran el rotulador rojo se salvaban. Los otros
ocho se convirtieron en zombis y, como sabían que los
otros tres estaban escondidos en el armario, fueron a por
ellos. Cuando todos los alumnos y la profesora se
73
convirtieron en zombis, salieron de la clase para convertir al
resto de las personas que habían en el instituto también en
zombis. Cuando ya pensaban que lo habían conseguido, el
conserje, que estaba escondido en el armario de
conserjería, se fue corriendo a avisar a las autoridades. El
conserje fue el único que se salvó en todo el instituto.
Desde entonces, todos los años, el día 24 de enero, suenan
once campanadas en la iglesia.
74
El fantasma de debajo de la cama
Érika Valencia Fernández
Había una vez una niña que, por las noches, escuchaba
ruidos extraños debajo de su cama, pero no les hacía caso.
Un día fue al colegio, como un día normal, cuando unos
amigos suyos estaban hablando de que mucha gente había
muerto porque había un fantasma debajo de su cama. Pero
ella no se lo creyó.
Por la noche, miró debajo de su cama y vio un humano
oscuro y lleno de sangre. Esa misma noche murió.
Ahora el fantasma podría estar en cualquier cama.
75
El río olvidado
Yasmina Azouagh
Había una vez un señor mayor que andaba por la orilla de
un río. El señor se llamaba Lucas y tenía cincuenta y cuatro
años. A Lucas le encantaba dar vueltas por las montañas y
por el río.
Por ese río no iba gente porque decían que siempre que iba
alguien acababa sin vida. Eso no se lo creía Lucas.
Entonces fue a dar una vuelta y, cuando estaba subiendo
unas rocas, escuchó gritos, llantos, gente pidiendo ayuda, y
Lucas se asustó, pero él siguió andando.
Llegó a un puente y vio una muñeca colgando de un árbol.
La muñeca le decía: “Sal, vete de este sitio o te van a
matar”. Entonces ahí se asustó bastante. Cuando estaba
regresando a su casa, vio que alguien corría por los
alrededores; inesperadamente, un hombre vestido de negro
cogió a Lucas por el cuello y se lo llevó en un saco y no se
supo nada más de él.
79
El lago blanco
Nil Boscovich Trabada
Hace unos milenios, había un lago francés llamado el lago
Blanco. Los habitantes del pueblo vecino convivían con el
dragón protector del lago, que les dejaba agua a cambio de
comida. El dragón medía treinta metros de largo y tenía un
color blanco brillante, con una cresta de escamas doradas
que le recorría desde la cabeza hasta la punta de la cola.
Con el tiempo, los habitantes empezaron a abusar del agua
y no le dieron comida al dragón, no porque no tuvieran,
solo porque no creyeron que hiciera falta, darle comida al
dragón a cambio de agua.
El dragón se enfadó y no les dejó coger agua del lago, así
que los habitantes procedieron a matar al dragón. Cuando
lo mataron empezó a llover mucho, hasta que se inundó el
valle y, como vino el invierno, todo se congeló y, por arte de
magia, cuando pasaron unos años, se descongeló.
Los habitantes del pueblo aprendieron que cuando te dan
la mano tu no puedes agarrar el brazo.
80
La leyenda
Leo Cabrera Baeza
Había una vez un joven, llamado Juan, que estaba jugando
a la pelota con su padre en el parque de debajo de su casa.
Al poco, un niño llamado Álex entró en el parque. Álex le
preguntó a Juan si podía jugar con él y su padre. Juan le
respondió: ”Claro, juega con nosotros”. Álex le preguntó a
Juan cómo se llamaba su padre, a lo que Juan dijo: “Mejor
no lo quieras saber”. Alex añadió: “Por casualidad, ¿no será
aquel hombre, que dicen en la tele que hace que la gente
tenga mala suerte?”. A lo que Juan respondió: “No vas nada
mal encaminado. Solo te digo eso”.
Al día siguiente fueron otra vez al parque a jugar con la
pelota. Al poco, Álex colgó la pelota en un árbol, por lo que
intentó escalar, pero se cayó al suelo de cabeza y se lo tuvo
que llevar la ambulancia.
Ahora eso se recuerda como una leyenda.
81
La leyenda del baúl
Daniel Cañamero Sánchez
La leyenda comienza con unos chicos que siempre que
salían de casa iban a visitar una casa abandonada.
Un día, los chicos empezaron a hablar sobre aquella casa y
se les ocurrió la idea de que, cuando se hiciera de noche,
irían a la casa para explorar un poco y para ver lo antiguas
que eran las cosas que allí había.
Cuando se hizo de noche, los chicos entraron en la casa
colándose por la ventana. Vieron que todas las cosas que
había eran antiguas. Los chicos subieron una planta más.
Allí solo había una habitación muy grande, con un baúl en
el centro. A los chicos les despertó la curiosidad. Se dieron
cuenta de que la llave estaba debajo del baúl. Cuando lo
abrieron, una luz salió del baúl. Los chicos estaban
impresionados, pero, de repente, el baúl empezó a temblar
y se tragó a los tres.
Como no regresaban a casa, los padres de los chicos
llamaron a la policía para que investigaran. Buscaron por
82
todos lados, incluido la casa abandonada, pero allí no había
nadie.
Al día siguiente, los noticieros informaron de la desaparición
de los chicos y comentaron que podrían haber
desaparecido en la casa abandonada. Se dijo algo que dejó
a los padres con los pelos de punta. Los noticieros dijeron
que se denunciaron muchas desapariciones, también
dijeron que empezaron a denunciar las desapariciones
desde el año 1996, que el primer caso fue el de una niña de
siete años, y que las personas desaparecidas nunca fueron
vistas de nuevo.
83
El bosque de los gritos
Lucía Fuentes García
Se cuenta que, en un amplio bosque cerca de un pueblo, el
sonido del viento en las noches se asemeja bastante al
grito de una mujer. Entre los mismos habitantes del pueblo,
se cuenta, desde hace muchos años, la misma historia, que
les hace temer la entrada en el bosque:
“Una noche, una mujer fue a buscar leña para su hoguera,
pero nunca volvió ni se encontró rastro alguno de ella.
Corría el rumor de la existencia de un ágil monstruo de
aspecto desconocido, que vivía en aquel bosque, y se
decía que cada ciertos años salía a cazar lo que se
encontrara. La mujer, obviamente, al encontrarse un
monstruo que la perseguía, gritó aterrorizada de tal manera
que aquel grito se plasmó en los vientos”.
84
Las tres naranjas
Wiam Gafa El Issaoui
Érase una vez, en un reino costero, un príncipe llamado
Yassin, que buscaba una esposa con la que casarse y
formar una familia. Yassin visitó la cueva de una famosa
bruja, llamada Sohaila, para pedirle consejos para
encontrar a la dama perfecta. Ella solo le dijo: “Ve al
naranjo y coge la naranja que esté más arriba”.
El príncipe se quedó perplejo por un momento, pero hizo lo
que le recomendó la bruja sin pensárselo dos veces y se
dirigió al naranjo. Cogió una naranja y la partió con su
espada. De repente, de una luz salió una mujer y le
preguntó: “¿Qué es lo que buscas en una mujer?”. Él
respondió sin reflexionar: “Que sea bella”. En menos de
seis segundos la mujer desapareció. Volvió a partir otra
naranja y sucedió lo mismo, pero, esta vez, Yassin
respondió a la pregunta: “Que sepa cocinar”. Como
anteriormente, la mujer se desvaneció. Fue de nuevo a
visitar a la bruja y le preguntó qué hacía mal. La bruja le
comentó: la belleza no es eterna, las mujeres no valemos
solo para cocinar, el alma sí es eterna.
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¿Alma? Se preguntó. Entonces el príncipe entendió que sus
preguntas eran superficiales y debería haber tratado de
buscar algo que fuese eterno. Entonces volvió al naranjo,
partió la fruta y lo único que salió fue un papel escrito en
árabe:
الأفضل يستغرق وقتًا ليأتي
Lo mejor se hace esperar
El príncipe terminó comprendiendo que la persona indicada
llegaría y no debía buscarla como si fuese un objeto.
¿Qué habrá sucedido con el príncipe?
86
La segunda cara de Emi
Marc García Domínguez
Se cuenta que, en América, habita una persona bipolar
muy sádica. Esa persona es Emi.
Emi era una climatóloga que durante un periodo de tiempo
estuvo en la Antártida investigando los cambios de clima.
Pero, por un fallo eléctrico, Emi y sus compañeros se
congelaron y, después de nueve años, solo Emi se
despertó.
Emi se las arregló para ir a América, pero estaba muy
cambiada. Seguía siendo una persona amable y adorable,
que ayudaba a la gente necesitada, utilizando un arma de
hielo que creó en la Antártida para apagar incendios o
poner muros de hielo enormes.
Si alguien le sacaba de sus casillas, se convertía en un
auténtico demonio, congelando a todas sus víctimas y
luego destrozándolas. Su arma también tenía una función
para que Emi se recuperara del daño que le hiciesen.
Un día, se congeló para defenderse de unos ladrones que
atracaban un banco, pero un ladrón disparó al arma de
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hielo, haciendo que esta cayera fuera y congelase a Emi y
eliminando la opción para descongelarse. Por culpa de un
accidente en el lugar donde se congeló a sí misma, Emi
quedó enterrada, pero no llegó a morir. Ya lleva siete años
bajo tierra.
Se dice que el día menos pensado, se descongelará y
saldrá a la superficie para acabar lo que había empezado
con esos ladrones.
88
Los sonidos de la caída
Martina Gómez Calvo
Unos jóvenes, un día, fueron a hacer una excursión en
grupo: a escalar una montaña. Se prepararon con el arnés
y las cuerdas y comenzaron a escalar la montaña. Tras
llevar un rato escalando y estar muy cansados, la cuerda de
uno de los jóvenes se rompió y el joven cayó.
Cuenta la leyenda que los rayos son el sonido de la cuerda
rompiéndose, los truenos reproducen la caída, y la lluvia,
los llantos de todos sus amigos. Por eso va primero el rayo,
después el trueno y, por último, la lluvia.
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La leyenda del Salmón de color violeta que
tocaba la flauta travesera y el tambor con sus
manos de hombre y cabeza de Yeti
Adam Gómez Corona
Un buen día, nada más despertarse, un buen hombre
paseaba por el río. Estaba buscando pepitas de oro porque
era tan inútil que no sabía hacer otra cosa. De repente,
encontró algo inolvidable. Encontró en el río un cachalote
con cráneo de madera, cabeza de almohada y brazos de
tenedor; así que le tiró una cuchara y lo mató. Pero no era
lo que buscaba.
Siguió buscando, durante mucho tiempo, hasta que vio
brillar una cosa en el mar. El hombre, sin pensárselo, fue
rápidamente al mar para ver qué era, y, efectivamente, era
una pepita de oro. El hombre se agachó para cogerla, pero
cuando estaba a punto, se la robó un pez violeta con
cabeza de yeti que llevaba varios instrumentos a su
alrededor. Por el tamaño del pez, distinguió que era un
salmón. El salmón se fue a lo más profundo del mar,
dejando atrás al hombre.
90
Las siete estrellas
Hugo Landete Ruiz
Esta historia se origina en Barcelona, España, en el 2002.
Cuenta la leyenda que, en la primera mañana de verano,
una muchacha, llamada Marta, hablaba con sus amigos
sobre ir de vacaciones. Siete de los diez amigos dijeron que
sí.
Al día siguiente se reunieron los siete amigos para ir a la
montaña. Cuando iban de camino, un mensaje llegó al
móvil de Marta, que decía: -No vayas a esa montaña-, pero
Marta ignoró el mensaje.
Cuando llegaron, sacaron las tiendas de campaña, después
fueron a ver los alrededores del lugar y les pareció muy
bonito. Se quedaron jugando hasta la noche. Eran las 9:00
h. de la noche y llegaron a las tiendas de campaña, pero
Marta y sus amigos: Zack, Marc, Laura, Claudia y Alejandra
se dieron cuenta de que faltaba alguien. Era Marcos. De
repente, una estrella empezó a brillar muy fuerte. Todos
empezaron a buscarlo. Se pasaron toda la noche
buscándolo.
91
Cuando amaneció, todos volvieron al campamento. Al
llegar, vieron una tumba enfrente de sus tiendas de
campaña, con el nombre de Marcos. Todos se pusieron
muy nerviosos, pero vieron otra tumba al lado, que decía:
Claudia. De repente, otra estrella comenzó a brillar todavía
más fuerte. Todos se asustaron y se escondieron en las
tiendas. Laura y Marta se escondieron en una tienda y
Marc, Zack y Alejandra en otra. Se escucharon gritos en la
tienda de Zack y compañía. Cuando Marta y Laura salieron,
estaban todos muertos, pero ni rastro de quien los mató.
Marta se giró para ver si veía al asesino. Laura ya no
estaba detrás de ella. Entre el montón de cadáveres, Marta
se sentía sola y asustada, y mucho más cuando una
persona está corriendo detrás de ti con un machete en la
mano.
En el cielo se iluminaron las siete estrellas de los siete
niños que ahora descansan en el firmamento.
92
La leyenda del hombre surrealista
Dimas Linares Ayala
Se cuenta que, un día en el bosque, dos cazadores se
fueron a cazar.
Mientras cazaban lobos, una manada de lobos los
acorralaron y como no tenían balas estaban indefensos.
Como los lobos estaban hambrientos, atacaron y se
defendieron los cazadores como pudieron.
Los cazadores vieron una salida, pero solo se podía salvar
uno. Así que, un cazador, sin consultarlo con el otro, se fue,
y el otro murió.
Dice la leyenda que cuando pasas por ese bosque se ve a
un hombre resucitado para matar a los que pasan por allí.
93
Los gemelos
Martí Llorca Cota
Cuenta la historia que una vez hubo unos gemelos que se
dirigían a una ciudad cercana para derrotar a un ser que,
con la mirada, podía transformar en piedra a cualquiera.
Para derrotarlo, acordaron que tenían que llamar a la puerta
con la aldaba y no con la mano. El primer gemelo llegó al
reino, se casó con la princesa y brindaron, pero con tanto
lujo se olvidó de lo que acordaron y acabó petrificado en la
puerta del castillo.
El otro gemelo llegó y, tras la confusión, la princesa pensó
que venía victorioso de la lucha, pero antes de que
empezarán el festín, él, en vez de su hermano, tenía muy
claro el objetivo y se centró en llegar al castillo. Allí encontró
a su hermano, cometiendo el mayor error de su vida. Vengó
a su hermano.
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El instrumento más grande del mundo hecho
por la naturaleza
Manuel López Llavero
Dice la leyenda que el instrumento más grande del mundo
está situado en Japón. Se cuenta que en el siglo XI, un
explorador encontró una gran piedra que tenía muchos
agujeros y cuando soplaba muy fuerte el viento, a través de
ella, creaba una melodía. Entonces se fue con la tribu y
pensaron en hacer más instrumentos como la roca.
Y desde aquel entonces se conoció como el instrumento
más grande del mundo hecho por la naturaleza.
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Un perro codicioso
Abubakar Muhammad
Una vez hubo un perro que robó un trozo de carne de la
carnicería. Salió corriendo, pero no sabía a dónde tenía que
ir. Decidió ir al bosque.
Había un puente en el camino. Cuando cruzó el puente, vio
su propio reflejo en el agua.
Pensó que había un perro que tenía un trozo de carne.
Como era codicioso, pensó en conseguir esa pieza
también.
Tuvo una idea. Cuando abrió la boca para ladrar, su propio
trozo cayó al agua.
Perdió su trozo de carne y siguió hambriento.
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La playa mágica
Luana Marie Opritescu Bloise
Cuenta la leyenda que, en algún lugar del mundo, hay una
playa mágica que, según a qué hora de la noche vayas,
verás que suceden cosas.
Jose era un niño muy amable y de buen corazón, que iba a
un instituto en el que, por desgracia, había gente mala que
se metía con él.
Jose tenía una casa pequeña y era pobre, pero era feliz. Un
día, de camino a coger el bus para ir al instituto, tuvo muy
mala suerte y chocó con una farola. Por culpa de eso perdió
el bus y vio como se iba delante de él.
Se quedó esperando en la parada al siguiente bus, pero, le
pasó algo extraño: había un señor mayor detrás de él,
sentado, que le decía una y otra vez sin parar: “ve a la
playa a las 10 de la noche, y algo bueno te pasará”.
Jose se asustó un poco, ya que no se lo esperaba, y se
quedó sorprendido por lo que le dijo el señor; pero siguió
esperando.
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Al día siguiente, sábado, Jose no tenía nada qué hacer y
decidió ir a la playa, pero en vez de ir a las diez, fue a las
nueve.
Llegó la noche y Jose allí estaba, pisando la arena de la
playa.
Hacía muy buen tiempo, no hacía ni frío ni calor, y fue por
eso que Jose se quedó un rato más a esperar. Al poco
comenzó a hacer viento, cada vez más y más, hasta que
Jose vio a un ángel, con algo en las manos.
El ángel tenía dos dibujos en las manos, uno con una casa
muy bonita y grande, y el otro sin nada dibujado. El ángel le
pidió que cogiera uno, y Jose, anonadado, cogió el dibujo
en blanco. El ángel sonrió y se fue con el mismo viento de
antes.
Jose no entendía absolutamente nada, pero sin razón
ninguna y sin entenderlo se fue a casa feliz y tranquilo.
Después de un año, tras aquella noche en la playa, ocurrió
un milagro. Los padres de Jose consiguieron trabajo, por
fin, después de tanto tiempo, podían cenar bien todas las
noches, y podían irse a la cama con la barriga llena. El
ángel que ayudó a Jose en la playa era un ángel que
conoce los deseos de la gente y los concede.
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