33 • Los zapatos del novio 213
El día de su boda, el novio se puso Cuando el novio terminó de cortar
un traje nuevo y limpió cuidadosamente las manzanas se dio cuenta de que sus
sus zapatos. zapatos se habían manchado de lodo.
Iba caminando, y de pronto vio
unos árboles llenos de manzanas
y quiso recoger algunas para
llevárselas a su novia.
Libro de lecturas 214
—¡No puedo ir a mi boda con los Luego se encontró con una vaca
zapatos tan sucios! —dijo el novio. y le pidió:
Entonces le preguntó a la yerba: —¿Podrías comerte la yerba que no
—¿Podrías ayudarme a limpiar quiso ayudarme a limpiar mis zapatos?
mis zapatos? La vaca respondió:
La yerba respondió: —¡No! No quiero ayudarte.
—¡No! No quiero ayudarte. No tengo hambre.
El novio siguió caminando. El novio siguió caminando.
33 • Los zapatos del novio 215
Luego encontró un palo y le dijo: Luego encontró al fuego y le pidió:
—¿Podrías golpear a la vaca —¿Podrías quemar el palo que no quiso
que no quiso comerse la yerba que no pegarle a la vaca que no quiso comerse
quiso ayudarme a limpiar mis zapatos? la yerba que no quiso ayudarme
El palo respondió: a limpiar mis zapatos?
—¡No! No quiero ayudarte. El fuego respondió:
No me molestes. —¡No! No quiero ayudarte.
El novio siguió caminando. Estoy ocupado.
El novio siguió caminando.
Libro de lecturas 216
Luego encontró una fuente de agua La fuente de agua respondió:
y le pidió: —¡No! No quiero ayudarte.
—¿Podrías apagar el fuego que no quiso ¡Déjame sola!
quemar el palo que no quiso golpear El novio siguió caminando.
a la vaca que no quiso comerse la yerba Se sentía muy mal con sus zapatos sucios.
que no quiso ayudarme a limpiar
mis zapatos?
33 • Los zapatos del novio 217
Cuando estaba a punto de darse la vaca, el palo, el fuego y la fuente
por vencido, el novio se encontró de agua no habían querido ayudarlo.
con un perro y le contó que la yerba, —Yo te ayudaré —le dijo el perro.
Libro de lecturas 218
El perro fue a la fuente y le dijo: La vaca contestó:
—Me beberé tu agua, —No, no me pegues.
porque no quisiste Me comeré la yerba.
apagar el fuego. La yerba contestó:
La fuente contestó: —No, no me comas.
—No, no te bebas mi agua. Limpiaré los zapatos del novio.
Apagaré el fuego. Y así el novio, muy elegante
El fuego contestó: y con los zapatos muy limpios,
—No, no me apagues. siguió su camino a la boda
Quemaré el palo. y llevó las ricas manzanas
El palo contestó: a su novia.
—No, no me quemes.
Golpearé a la vaca.
34 219
El gato con botas
Libro de lecturas 220
Al morir, el padre de Juan En ese momento el gato se puso
le heredó un gato y unas botas. las botas y le dijo:
“¿Para qué quiero un gato?”, —Si haces lo que yo te diga,
pensaba Juan. serás feliz.
34 • El gato con botas 221
El gato se fue al bosque y atrapó El rey nunca había escuchado
un conejo. Se lo llevó al rey y le dijo: aquel nombre, porque el gato
—Te traigo este obsequio de parte lo acababa de inventar.
de mi amo, el marqués de Carabás.
Libro de lecturas 222
Al día siguiente el gato fue con el rey de parte del marqués de Carabás.
y le obsequió dos perdices a nombre Un día, el rey salió a dar un paseo
del marqués de Carabás. con su hermosa hija. El gato corrió
Y así, todos los días, el gato iba hasta llegar con Juan y le ordenó
al palacio y le daba un regalo al rey, que se metiera a nadar en el río.
34 • El gato con botas 223
Juan se quitó la ropa y se metió —¡Auxilio, le han robado sus ropas
al agua. Entonces el gato escondió a mi amo!
las ropas y cuando el carruaje del rey
pasaba por ahí, gritó:
Libro de lecturas 224
El rey escuchó el llamado y ordenó El rey le dio las gracias por todos
que le dieran a Juan uno de sus propios los regalos que había recibido.
trajes. Cuando Juan apareció ante el rey Juan no entendía nada.
con el traje puesto, se veía tan elegante
que parecía un verdadero marqués.
34 • El gato con botas 225
El rey invitó a Juan a subir a su carruaje. Juan se casó con la princesa
Al verlo, la princesa quedó y de este modo el gato con botas cumplió
tan impresionada que se enamoró de él. su promesa de hacerlo feliz.
231
36 ¡Se cayó el circo!
Libro de lecturas 232
El día que llegó el circo los cirqueros Por la noche las termitas se comieron
montaron la carpa: primero pusieron la madera y el poste quedó muy débil.
el poste central y después los otros. Todo parecía estar bien y al día
El poste central era muy fuerte, pero siguiente, muchas personas entraron
nadie se dio cuenta de que lo habían para ver la primera función del circo.
puesto sobre un nido de termitas.
36 • ¡Se cayó el circo! 233
La función comenzó y los payasos Todos reían a carcajadas al ver la cara
bromearon con el público y contaron chistes. de sorpresa y susto que pasó la señora.
Luego el mago apareció muchas palomas Después aparecieron los trapecistas
y hasta un conejo, que saltó y saltó y las bailarinas a caballo.
para sentarse en las piernas
de una señora muy seria.
Libro de lecturas 234
Por último, empezó el espectáculo principal: Le tocó el turno a Mahir que debía
la pirámide de los elefantes. subir y pararse encima de todos
Primero aparecieron cuatro enormes los elefantes. Mahir era muy grande
elefantes y se pararon uno junto al otro. y pesado. Cuando trató de subir sobre
Luego salieron otros dos elefantes y se los otros elefantes, se resbaló y golpeó
montaron encima de los primeros cuatro. el poste central.
36 • ¡Se cayó el circo! 235
Entonces se oyó un ruido muy fuerte, paletas heladas y palomitas de maíz
porque el poste se rompió y la carpa a los espectadores.
cayó sobre los elefantes. Nadie salió lastimado, y todos
La gente salió de prisa mientras los terminaron por contarle a sus amigos
elefantes sostenían la carpa. la aventura de los elefantes, que terminaron
El dueño del circo estaba muy nervioso, siendo las columnas del circo.
pero después del susto, repartió
Libro de lecturas 236
37 El viento
Guillermo Solano Flores
Ojos abiertos • Trillas
37 • El viento 237
Al viento no lo podemos ver.
Recordamos que existe cuando nos
despeina y sentimos frío en la cara.
Libro de lecturas 238
Cuando el viento sopla con fuerza, El sonido del viento es como un silbido.
las nubes se mueven en el cielo Con el viento, las banderas se agitan.
con mucha rapidez.
37 • El viento 239
También se agitan los árboles, vuelan
las hojas y se levanta el polvo.
Libro de lecturas 240
La fuerza del viento empuja la vela
de un barco, y así el barco puede navegar.
37 • El viento 241
Con el viento el rehilete puede dar Con el viento las pompas de jabón
muchas vueltas. vuelan alto y muy veloces.
Libro de lecturas 242
Y con el viento podemos volar una cometa
tan alto que casi alcance el cielo.
38 243
El lobo y las cabritas
Libro de lecturas 244
Un día, la mamá cabra tuvo que salir Poco después de haberse ido la mamá
a comprar comida y les dijo a sus hijas: cabra, el lobo se acercó a la casa
—No le abran la puerta a nadie más que de las cabritas y tocó la puerta.
a mí. Tengan mucho cuidado con el lobo.
38 • El lobo y las cabritas 245
—¿Quién es? —preguntaron las cabritas. La más pequeña de las cabritas,
—Soy yo, su mamá. Abran que era la más lista, le dijo:
la puerta —contestó el lobo, tratando —Nuestra madre tiene la voz más
de imitar la voz de la mamá cabra. dulce. Tú eres el lobo.
Libro de lecturas 246
Después de un rato, el lobo volvió a tocar Al ver la pata negra del lobo,
la puerta y esta vez le salió la voz las cabritas cerraron la puerta gritando:
más dulce, pero la cabrita más pequeña —¡Tú no eres nuestra madre! ¡Ella tiene
no confió, abrió un poco la puerta y dijo: las patas blancas!
—Enséñanos una pata por la rendija.
38 • El lobo y las cabritas 247
El lobo corrió en busca de harina para La mamá cabra, que en ese momento
blanquearse la pata, pero en su carrera llegaba, le dijo:
cayó al río y empezó a hundirse. —Te sacaremos si prometes
—¡Auxilio! ¡Sáquenme de aquí! no tratar de comernos.
¡No sé nadar! —gritaba. El lobo lo prometió.
Libro de lecturas 248
La mamá cabra y las cabritas le tiraron La mamá cabra felicitó a las cabritas
una cuerda. Jalaron y jalaron hasta que por ser tan precavidas y regresaron a
el lobo estuvo a salvo. su casa felices de estar otra vez juntas.
—¡Muchas gracias! —dijo el lobo—.
Me salvaron la vida.
39 249
Robinson Crusoe
Libro de lecturas 250
Robinson Crusoe era un joven al que le Los marineros pensaron que el barco
gustaba hacer viajes y correr aventuras. se iba a hundir. Lanzaron un pequeño
En uno de esos viajes hubo una terrible bote al mar y saltaron para salvarse.
tempestad y el barco encalló
en un banco de arena.
39 • Robinson Crusoe 251
Cuando se acercaban a la playa Al día siguiente vio que los restos
una fuerte ola volcó el bote y todos del barco estaban cerca de la playa
cayeron al agua. Robinson llegó y fue a rescatar todos los objetos útiles
a la playa y se dio cuenta de que que pudiera encontrar.
sólo él se había salvado. Caminó mucho
y comprobó que había llegado a una isla.
Libro de lecturas 252
Robinson buscó un lugar para construir
una casa. Tuvo que fabricar sus propios
muebles, coser su propia ropa, domesticar
animales y recolectar frutas silvestres.
39 • Robinson Crusoe 253
Poco a poco se acostumbró a su nueva Cierto día, Robinson descubrió una
vida, pero se sentía muy solo. Un día huella humana en la arena de la playa
encontró un papagayo y le enseñó y poco después vio a varios hombres,
pero huyeron cuando Robinson intentó
a hablar. Así pasó acercarse a ellos.
mucho tiempo.
Libro de lecturas 254
Sólo quedó uno. Se hicieron amigos ¡Después de 25 años, Robinson tuvo alguien
y Robinson lo llamó Viernes, porque con quien hablar! Robinson vivió en la isla
fue en este día cuando se conocieron. tres años más, hasta que lo rescataron.
255
Créditos editoriales
Créditos editoriales de Fernando Radosh, México, Conafe, 1993 (Para empezar a leer),
Los materiales enunciados abajo aparecen con la autorización de: pp. 1-16. “Mariposa de papel”, en El pintor de las cosas, Mariposa de
Unidad de Publicaciones Educativas, Subsecretaría de Educación Básica papel [volumen doble], versión de Miguel Góngora, ilustración de María
y Normal: “El camión”, “El piojo y la pulga”, “Rufina la burra”. Eugenia Jara, México, Conafe, 1992 (Para empezar a leer) pp. 1-16.
Consejo Nacional de Fomento Educativo: “Los changuitos”, “El malora “La tierra de arena“, en Los moños de la hormiga, La tierra de arena
del corral”, “Mariposa de papel”, “La tierra de arena”. [volumen doble], versión de Gustavo Delgado Sánchez, ilustración de
Aguilar-Altea-Taurus-Alfaguara, España: “El viaje”. Cynthia Gómez Cortés, México, Conafe, 1993 (Para empezar a leer),
Unidad de Publicaciones Educativas/Editora Ática, São Paulo, Brasil: pp. 1-16. “El viaje”, en Historias de ratones [Mouse tales], ilustración y
¡A que te pego! texto de Arnold Lobel, traducción de Dolores Luca de Tena, México,
Fondo de Cultura Económica/Agencia Literaria Carmen Altea-Taurus-Alfaguara-SEP, 1992 (Libros del Rincón/Infantil Alfaguara,
Balcells/Harcourt Brace Jovanovich, Inc.: Cuenta ratones. 12), pp. 44-49. ¡A que te pego!, texto de Mary França y Eliardo França,
Editorial Trillas, México: El teatro y El viento. traducción de Noemí Ávila Torres, México, SEP/Editora Ática, 1992
(Libros del Rincón), 12 pp. Cuenta ratones [Mouse count], Ellen Stoll
Referencias bibliográficas Walsh, traducción de Gerardo Cabello, México, Fondo de Cultura
“El camión”, en El regalo, El camión, No te lo creo, texto de María Económica, 1992 (A la orilla del viento), 32 pp., publicado en inglés
Margarita la Belle, ilustración de Leticia Tarragó, México, SEP-Salvat por Harcourt Brace Jovanovich, Inc. (1991) y en español por el Fondo
Editores de México, 1989 (Libros del Rincón; Colibrí, primeros cuentos), de Cultura Económica. El teatro, texto de Guillermo Solano Flores,
pp. 17-32. “El piojo y la pulga”, en Cancionero mexicano, ilustración de Norma Josefina Patiño Domínguez, México, Trillas, 1987
2a ed., México, SEP-Trillas, 1990, p. 21. “Rufina la burra”, en Rufina (Ojos abiertos), 16 pp. El viento, texto de Guillermo Solano Flores,
la burra, El reloj feliz, La luna, ¡Lotería!, texto e ilustración de Eduardo ilustración de Norma Josefina Patiño Domínguez, México, Trillas, 1986
Enríquez, México, SEP-Salvat, 1992 (Libros del Rincón), pp. 1-16. (Ojos abiertos), 16 pp.
“Los changuitos”, en Los duendes de la tienda, Los changuitos [volumen Los materiales se reprodujeron íntegros o en fragmentos en los libros de
doble], selección de textos de Arturo Ortega, ilustración de Claudia Español. Primer grado para el alumno (Lecturas, Recortable y Actividades).
de Teresa, México, Conafe, 1989 (Para empezar a leer), pp. 1-16. Fragmentos y reducciones de los mismos se reprodujeron en el Libro para
“El malora del corral”, en El malora del corral, La ronda de los cornudos el maestro. Español. Primer grado. Los cuentos y narraciones que no se
[volumen doble], versión de Catalina Fernández Mata, ilustración mencionan fueron elaborados o adaptados por el personal de Pronalees.