¡La encontré!
¡Oh! ¡Dios mío! Yo estaba a punto de desmayarme.
¡La hermosa frescura de eso! ¡Me encantaba! Yo
sabía que mi mamá estar ía impresionada. Este
pensamiento me hiz o pensar “¡Hurra!” en mi mente.
Puse nuevamente mi mente devuelta en el caracol.
Nunca antes había encontrado un caracol tan precioso
y hermoso. No había tiempo que perder. Me tiré
sobre la arena seca y desenterré mi precioso caracol
cubier to de arena. C orr í por la arena caliente y
pegajosa y fui a mostrárselo a mi mamá y a mi papá.
Sin embargo yo quedé tan frustrado que ni mi mamá
ni mi papá se sintieran fascinados o sorprendidos. Les
di una mirada de “¿Por qué no están sorprendidos?”
Me fui e hice alarde de mi caracol frente a mi
hermano. “¡Sí!” pensé. Mi hermano estaba tan
sorprendido que me preguntó: - ¿C ómo encuentras
caracoles tan buenos? –
- ¿Dónde los encuentras? –
- Por supuesto que es obvio que los encuentro en el
mar – le respondí.
- Pero ¿cómo? –
- Los encuentro agachándome y gateando por la
arena del mar. –
Y le mostré.
Ejemplo 1
May be photocopied for classroom use. © 2017 by Lucy Calkins and Colleagues from the Teachers College Reading and Writing Project. Writing Pathways: Performance Assessments and Learning Progressions,
Grades K–8 (Heinemann: Portsmouth, NH).
Noah # 7
“Dos semanas, dos semanas,” pensé mientras miraba
a través de la ventana trasera del auto. Era mi primer
año de campamento durmiendo allá y yo estaba
manejando hacia el paradero de buses en White
Plains.
– ¿Da miedo? – Les pregunté a mi mamá y a mi papá. –
Tal vez el primer día, – dijeron ellos. – Pero después de
eso será muy entretenido. –
El auto se detuvo y yo vi un aviso que decía
‘Campamento Eco’ por la ventana.
Las mariposas en mi estómago batían sus alas cada
vez más rápido, a medida que yo, mi mamá y mi papá,
nos bajábamos del auto. –No te preocupes - me dijo
mi mamá. – Va a ser muy entretenido. Estarás muy
bien - me dijo mi papá. – Lo vas a pasar tan bien que
nosotros te echaremos mucho más de menos a ti,
que tú a nosotros – dijeron los dos. Tomé mi etiqueta
autoadhesiva que decía “NOAH. Bus 1. Camarote B4-
2. Abracé a mi mamá y a mi papá y hablé otro poco.
Finalmente tuve que decir - Hasta luego, mamá. Hasta
luego papá. – Y me subí al bus. – Brrr – mientras
escuchaba el sonido de los motores de los buses que
arrancaban tragué saliva. ¡Iba camino al campamento!
Ejemplo 2
May be photocopied for classroom use. © 2017 by Lucy Calkins and Colleagues from the Teachers College Reading and Writing Project. Writing Pathways: Performance Assessments and Learning Progressions,
Grades K–8 (Heinemann: Portsmouth, NH).