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Published by Yesika Lizárraga, 2020-10-20 23:21:36

El diario del Mar de Cortés de Carolina

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El diario del Mar de Libro original en inglés de nivel R
Cortés de Carolina
Libro de nivel • Q
Un libro de lectura de Reading A–Z, Nivel Q
Número de palabras: 1,683 CarolinaEl diario del Mar de Cortés de

Visita www.readinga-z.com Escrito por Francis Morgan

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CarolinaEl diario del Mar de Cortés de Créditos fotográficos:
Portada, páginas 3, 19: © Jupiterimages Corporation; página 13: © Art Today;
página 18: © Wildlife GmbH/Alamy; todas las demás fotografías: Francis
Morgan/© Learning A–Z

Escrito por Francis Morgan El diario del Mar de Cortés de Carolina
Libro de lectura Nivel Q
www.readinga-z.com Charlene’s Sea of Cortez Journal
Libro original en inglés, Nivel R
© Learning A–Z
Escrito por Francis Morgan
Traducido por Lorena F. Di Bello

Todos los derechos reservados.

www.readinga-z.com

LUNES: Los Islotes Tuvimos que hacer un

Mi nombre es Carolina y tengo ocho años. Este simulacro de seguridad
es mi diario. Voy a escribir en él todos los días
mientras esté en un crucero por el Mar de Cortés antes de ir a la isla. El
en México. Anoche, nos embarcamos en el Sea Bird
en La Paz. Conocimos a otros pasajeros durante la capitán explicó lo que
cena. Después de que nos fuimos a acostar, el barco
partió del puerto y navegó toda la noche. Cuando debíamos hacer en caso
nos despertamos esta mañana, estábamos cerca de
una pequeña isla llamada Los Islotes. Se oía mucho de emergencia. Todos
ruido que venía de la isla. Había muchos
pájaros parloteando y leones tuvimos que practicar
marinos ladrando.
cómo ponernos el
El Sea Bird y yo
chaleco salvavidas. Mi amigo nuevo, Pedro,
Conocí a un niño muy con el chaleco salvavidas

agradable que se llama Pedro y tiene 10 años.

Para poder acercarnos a la isla, tuvimos que andar
en botes inflables de goma. Pudimos llegar hasta muy
cerca de los leones marinos. Había muchísimos.
Algunos estaban durmiendo sobre las rocas, mientras
otros jugaban en el agua. Después vino la mejor parte.
Nos permitieron hacer esnórquel y nadar con los
leones marinos. Eran muy amigables y juguetones.

Me encantó cuando uno
pequeño nadó hasta
donde estaba yo para
saludarme. ¡Fue un
día maravilloso!

El diario del Mar de Cortés de Carolina • Nivel Q 3 Un león marino perezoso

4

MARTES: Half Moon Bay Juunamn atolvsatvainsdcoo Yo anduve con mi
papá en uno de dos
Cuando me desperté esta mañana, miré por la asientos. Me senté
ventana del camarote. Vi una playa hermosa, de arena
blanca. El mar estaba calmo, claro y azul. El sol en la parte de
brillaba con fuerza. Habíamos navegado hasta Half
Moon Bay en la isla San Francisco. La tripulación del adelante. Mi papá
barco se había levantado temprano. Habían llevado
un montón de kayaks a la playa, para que los tiene mucha fuerza,
usáramos después del almuerzo. Durante el almuerzo,
conocí a dos niños más de casi mi misma edad: Juan así que enseguida
y Catalina, que son hermanos. Todos estábamos muy
entusiasmados con andar en kayak. Luego de un corto nos estábamos
viaje en bote, estábamos en la playa. Nos dieron una
breve lección de cómo andar en kayak y, después, deslizando rápido
elegimos el nuestro. Algunos eran para dos personas,
otros tenían un solo asiento. sobre la superficie

Catalina y su mamá andando del agua. Era
en kayak cerca de mí y de mi papá
grandioso, pero

pronto se me cansaron los brazos. Dejé que papá

se encargara de llevarnos a la vuelta. Después de

andar en kayak, jugué en la playa con Pedro, con Juan

y con Catalina. Hicimos un castillo de arena enorme

y corrimos carreras nadando. A la noche, cenamos en

la playa. La tripulación hizo una fogata y todos nos

reunimos alrededor del fuego. Comimos

hamburguesas y tacos de pescado. Después, tostamos

malvaviscos en la fogata. Cuando todos estuvimos

llenos, cantamos canciones. Algunas personas habían

llevado guitarras. Tocaron canciones conocidas y todos

nos sumamos para cantar. Fue un final perfecto para

un día perfecto.

El diario del Mar de Cortés de Carolina • Nivel Q 5 6

MIÉRCOLES: Isla San José Vi un pájaro que iba
y venía volando hacia
Cuando me desperté esta mañana, no habíamos un cactus. En silencio, me
parado en ningún lugar. Seguíamos navegando. Es senté a observarlo. El pájaro
que estábamos buscando ballenas. Aprendí que hay
muchos tipos de ballenas diferentes en el Mar de estaba alimentando a sus
Cortés. Tenía muchas ganas de que pudiéramos ver bebés. Había hecho un nido
algunas. Más tarde durante la mañana, vimos una isla en un agujero en el cactus.
a la distancia. Era la isla San José. Íbamos a
desembarcar allí. Las rocas de la isla eran de un color Golondrina verdemar Cuando volvimos al barco,
naranja muy bonito. Había fósiles de caracolas en las nos esperaba una sorpresa. El capitán nos invitó a
rocas. Hasta vimos un fósil de una tortuga que había Pedro, a Juan, a Catalina y a mí al puente de mando
muerto hace miles de años. Dimos una larga caminata. del barco. El capitán nos mostró todos los
Vi un gran insecto en una flor. Le tomé esta fotografía. instrumentos y nos explicó cómo funcionaban. Hasta
El insecto se llama avispa cazatarántulas. nos dejó conducir el barco de a uno por vez.

Estuvimos atentos a las ballenas, pero todavía
no hubo ninguna señal. Espero que tengamos más
suerte mañana.

Juan conduciendo el barco. ¡A mí me tocó primero!

Una avispa cazatarántulas,
¡qué miedo!

El diario del Mar de Cortés de Carolina • Nivel Q 7 8

JUEVES: Delfines

El capitán interrumpió el desayuno de esta
mañana para avisarnos que había delfines cerca.
Todos dejamos los cereales, el huevo y el tocino
a medio comer, y salimos corriendo a la cubierta.
Las personas miraban hacia el mar con binoculares
y con cámaras.

Juan no necesitó binoculares cuando los delfines se acercaron al barco. 9 Delfines nariz de botella, ¡mis preferidos!

El diario del Mar de Cortés de Carolina • Nivel Q Enseguida había cientos de delfines rodeando el
barco. Parecían tener tanta curiosidad por nosotros
como nosotros por ellos. Los delfines eran muy
elegantes. Nadaban muy rápido y daban saltos fuera
del agua a toda velocidad. Seis o siete delfines
nadaban justo delante del barco. Parecía que
disfrutaban el envión de la proa del barco.

10

El experto en mamíferos marinos del crucero nos
contó que los delfines nadaban todos juntos a gran
velocidad para acorralar peces para comérselos.
Había muchas gaviotas y muchos pelícanos que
se sumergían en el mar para atrapar los peces
que molestaban los delfines. A la noche, miramos
Buscando a Nemo en la reproductora de DVD portátil
de Juan. ¡No podría haber sido un día mejor!

Pedro, Juan y Catalina mirando un DVD, mientras yo saco una foto. 11 Ballenas azules —una está debajo del agua—. Casi se puede ver su forma
en el fondo.
El diario del Mar de Cortés de Carolina • Nivel Q
VIERNES: Ballenas, isla Catalina

¡Nos tocó hoy! Vimos ballenas. Estábamos
navegando cuando vi una especie de fuente a la
distancia. “¿Qué es eso, allí lejos?”, le pregunté a uno
de los expertos en animales marinos del crucero.
“Es el chorro de una ballena —respondió—. Buen ojo.
Le pediré al capitán que nos dirijamos hacia allí”.

Al ratito, estábamos junto a la criatura más grande
de la Tierra: una ballena azul. Y no solo una, sino
un par.

12

Parecían contentas de estar nadando junto al barco.
Eran enormes, de más de 25 metros de largo. Fue muy
emocionante oírlas respirar por el espiráculo.

Una de ellas se sumergía por completo. Medimos
cuánto tiempo se quedaba debajo del agua. Alrededor
de ocho minutos. Así, pudimos calcular cuándo iba
a salir a la superficie otra vez. Tuvimos el tiempo
justo para ir corriendo adentro a buscar un cono
de helado antes de que la ballena volviera a salir
a la superficie.

Me alegra que yo no haga el ruido que hace esta ballena cuando respiro. 13 Los caparazones de estas tortugas muertas casi parecen vivos.

El diario del Mar de Cortés de Carolina • Nivel Q Observamos las ballenas durante un largo rato,
pero, después, tuvimos que partir. Íbamos hacia la
isla Catalina. Llegamos a una playa rocosa de la isla
Catalina a la tarde. Pedro encontró los caparazones
de unas tortugas muertas. Eran muy espantosos,
porque todavía tenían la cabeza pegada. Parecían
vivas, pero no tenían ojos.

14

SÁBADO: Santa Rosalía e isla Rasa Gaviota mexicana Durante la tarde,
continuamos navegando
Me desperté muy temprano esta mañana. El mar y desembarcamos en la
estaba muy bravo, y el barco se movía de un lado isla Rasa. En primavera,
al otro entre las grandes olas. Me dio un poquito cientos de miles de aves
de miedo, pero mi mamá me aseguró que el barco
era seguro. Durante el desayuno, todos tenían cara marinas anidan en esta
de cansados. El movimiento del barco en las grandes isla. Habíamos llegado
olas fue la razón por la que nadie había dormido en el momento justo,
mucho. El mar estaba más calmo cuando llegamos porque las aves habían
al puerto en Santa Rosalía. Este pequeño pueblo llegado a la isla recién
fue donde el barco hizo su parada para recoger
provisiones y agua para el día anterior.
beber. En otra época,
Santa Rosalía fue La mayoría de las aves son gaviotas mexicanas,
un pueblo minero. charranes elegantes y charranes reales. El ruido que
Aunque ya no hay hacen es ensordecedor. Tuvimos que caminar con
trabajos de minería, mucho cuidado para asegurarnos de no pisar ningún
quedan muchos nido ni ningún huevo.
edificios antiguos
abandonados Charranes elegantes
y equipos oxidados
por todas partes.

Esto solía estar lleno de
carbón. El carbón se cargaba
en viejos barcos de vapor
como combustible.

El diario del Mar de Cortés de Carolina • Nivel Q 15 16

DOMINGO: Bahía de Los Ángeles, bosque
de cirios

Hoy fue nuestro último día en el barco. Estoy

escribiendo esto desde el aeropuerto, mientras

esperamos el avión que nos llevará a casa. Esta

mañana, desembarcamos en Bahía de Los Ángeles.

Había autobuses esperándonos para llevarnos al

bosque de cirios. Yo no sabía lo que era un cirio, pero

me enteré enseguida. Un

cirio es un árbol muy

peculiar. Parecía una

zanahoria al revés, pero

era muy, muy alto. Había

cientos de estos árboles

en el bosque desértico.

Caminamos más o

menos un kilómetro y Dos ballenas de aleta nadando cerca del barco para despedirnos

medio por el bosque de A la tarde, navegamos hacia nuestra última parada:
Guaymas. En el camino, tuvimos mucha suerte,
cirios. Me encantaron los porque vimos muchos mamíferos marinos. Fue como
si todos hubieran venido a despedirnos. Vimos cuatro
cirios, porque nunca ballenas de aleta nadando juntas. Son las segundas
ballenas más grandes del océano.
había visto nada que se
18
les parezca. El bosque

desértico es el único

lugar de la Tierra donde

podemos verlos. Cirio y Juan

El diario del Mar de Cortés de Carolina • Nivel Q 17

Un ratito más tarde, ocho ballenas piloto nadaban Glosario
junto al barco. Eran muy pequeñas. Fue divertido
mirarlas saltar fuera del agua. A lo último, un delfín binoculares dispositivo manual, hecho de dos
amigable y un pelícano pasaron a despedirnos. Este es (sust.) lentes, para ver cosas que están lejos
el final de mi diario en el crucero. Siempre recordaré charranes (pág. 9)
estas maravillosas vacaciones y los amigos nuevos que (sust.) aves marinas más pequeñas que las
he hecho. cirios (sust.) gaviotas, pero de la misma familia
(pág. 16)
Delfín desembarcar árboles que parecen una zanahoria
(verb.) al revés, y que solo crecen en la
Pelícano diario (sust.) península de Baja California
espiráculo (pág. 17)
(sust.) salir de un barco; poner en tierra
fósiles (sust.) (pág. 7)
relato escrito de cosas que suceden
inflables (pág. 3)
(adj.) orificio externo, por donde respiran
kayaks algunos animales (pág. 13)
(sust.) restos de plantas y animales que se
mamíferos convirtieron en piedra con el paso
(sust.) del tiempo (pág. 7)
puerto (sust.) que se pueden llenar con aire antes
de usarlos (pág. 4)
botes pequeños y livianos, con una
abertura simple o doble en la parte
central (pág. 5)
animales de sangre caliente, con pelo
y columna vertebral, que
amamantan a sus crías (pág. 11)
lugar cubierto en la costa o en las
orillas de un cuerpo de agua (pág. 3)

El diario del Mar de Cortés de Carolina • Nivel Q 19 20


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