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I Jornada Nacional de Criminalistica, Ciencias Forenses e Investigación Criminal del Ministerio Público

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Published by Escuela Nacional de Fiscales, 2016-06-14 08:59:10

I Jornada Nacional de Criminalistica, Ciencias Forenses e Investigación Criminal del Ministerio Público

I Jornada Nacional de Criminalistica, Ciencias Forenses e Investigación Criminal del Ministerio Público

COLECCIÓN MEMORIAS

Memorias del evento

I Jornada Nacional
de Criminalística, Ciencias
Forenses e Investigación
Criminal del Ministerio Público

Caracas, 31 de marzo al 01 de abril 2011

Luisa Ortega Díaz
Fiscal General de la República
Yajaira Auxiliadora Suárez Viloria

Vicefiscal General
Mercedes Prieto Serra
Directora General de Apoyo Jurídico

Alejandro Castillo
Director General de Actuación Procesal

María Eugenia Urbina Arias
Directora General Administrativa

Santa Palella Stracuzzi
Directora de la Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio Público

Raquel Rocío Gásperi
Directora de Asesoría Técnico-Científica e Investigaciones

Consejo Directivo Editorial
Luisa Ortega Díaz (Presidenta)

Yajaira Suárez Viloria
Santa Palella Stracuzzi

Memorias del evento
I Jornada Nacional de Criminalística, Ciencias Forenses e Investigación Criminal
del Ministerio Público
© Ministerio Público
Depósito Legal: lf95120113632450
Coordinación Editorial: Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio Público
Producción Editorial: Grupo CDupuy
Impreso en la República Bolivariana de Venezuela
Caracas, 2011

Notas: Las ponencias que se incluyen en la Memoria son aquellas autorizadas por sus au-
tores y recibidas por la Escuela Nacional de Fiscales para su publicación.
El Ministerio Público agradece a los autores de los trabajos publicados su colaboración;
sin embargo, las opiniones y conclusiones expuestas no constituyen doctrina oficial de la
Institución.

Contenido

palabras de Apertura 5
Luisa Ortega Díaz - Fiscal General de la República 9

prólogo 13
25
Ponencias 63
73
Medicina Forense. ALCANCE Y PROPÓSITO DE LA MEDICINA
LEGAL EN VENEZUELA
Pedro Omar Fossi Sosa

EL TANATOCRONODIAGNÓSTICO Y SU IMPORTANCIA EN LA
INVESTIGACIÓN CRIMINAL
Nelly Coromoto Seijas Seijas

LAS EXPERTICIAS DE ADN EN EL ÁMBITO JUDICIAL
Mary Acosta LOYO

LA IMPORTANCIA DE LAS CIENCIAS FORENSES EN LOS
JUICIOS ORALES
Boris José Bossio Barceló

ODONTOLOGÍA FORENSE. APORTES A LA CRIMINALÍSTICA 85
Víctor Avidad
115
APORTES CRIMINALÍSTICOS DE LA ANTROPOLOGÍA FORENSE EN 131
LA IDENTIFICACIÓN HUMANA 149
Marjorit Pacheco

TOXICOLOGÍA FORENSE. USO Y ABUSO DE FÁRMACOS Y DROGAS
Andrés Manuel López Muzziotti

MALA PRAXIS MÉDICA
Jacquez Hendrickx

Palabras de Apertura

Desde el Ministerio Público, con su lema “No a la Im-
punidad” hemos enarbolado nuestra principal ban-
dera. Esta gestión se ha centrado en tomar las medi-
das necesarias para garantizar la efectividad del Ministerio Público,
como director de la investigación penal, como titular de la acción pe-
nal. En ese sentido, se han creado Fiscalías de Juicios, Salas de Flagran-
cia, Fiscalías Municipales, Escuela Nacional de Fiscales, la Unidad de
Criminalística contra la Vulneración de Derechos Fundamentales, la
Dirección General contra la Delincuencia Organizada y la Dirección
Contra la Legitimación de Capitales y Delitos Financieros y Econó-
micos. Ha sido un gran esfuerzo que hemos hecho para transformar
al Ministerio Público y contribuir al fortalecimiento del Sistema de
Justicia Penal, al cual concurrimos con otras instituciones.
Esta, “I Jornada Nacional de Criminalística, Ciencias Foren-
ses e Investigación Criminal del Ministerio Público”, la cual tengo
el honor de instalar, nos da la posibilidad de tratar un aspecto rele-
vante en el estudio de la impunidad, como lo son las fallas técnicas
en la investigación criminal. Numerosas investigaciones criminales
fracasan por ausencia de experticias científicas y técnicas que logren
incorporar al proceso, la verdad de los hechos, hallar, recolectar,
analizar e interpretar elementos tan importantes para el estableci-
miento de los hechos punibles y la identificación de los autores de
los mismos, ejemplo de ello es el caso de las huellas dactilares y de

Colección Memorias / Ministerio Público 5

la identificación de las armas de fuego, que se exigen conocimientos
científicos y técnicos. En tal sentido, la respuesta del Estado a los he-
chos punibles, requiere del importante auxilio de la Criminalística,
de las Ciencias Forenses y de la Investigación Criminal.

Para el Ministerio Público, estas Ciencias revisten gran im-
portancia, más aún cuando la Ley Orgánica del Ministerio Público,
en su artículo 16, numeral 3, concretamente dice: …“Es competen-
cia del Ministerio Público practicar por sí mismo o por el Cuerpo
de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC)
las actividades indagatorias para demostrar la perpetración de los
hechos punibles…” y si observamos esto, a la luz del artículo 237 del
Código Orgánico Procesal Penal, que establece que el “…Ministerio
Público realizará u ordenará la práctica de experticias cuando para
el examen de una persona u objeto o para descubrir o valorar un
elemento de convicción, se requieran conocimientos o habilidades
especiales en alguna ciencia, arte u oficio…” entonces el Ministerio
Público se prepara, se ha venido preparando y va a continuar pre-
parándose, para cumplir adecuadamente la realización por sí, de las
actividades propias de la disciplina Criminalística, con la finalidad
de incorporar al proceso la verdad de los hechos y la plena identifi-
cación de los autores de los mismos.

Lo he destacado siempre, que nuestro Cuerpo de Inves-
tigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas a criterio de la
Fiscal General, es una de las mejores policías de investigaciones
del mundo, es nuestra ¡Qué suerte tenemos! Pero nosotros a la
par que deseamos seguir trabajando de la mano con el CICPC,
necesitamos profundizar también, para que nuestros fiscales,
nuestros funcionarios conozcan el área de la Criminalística, se-
pan cómo conducir una investigación criminal y cómo presentar
resultados para que la población, la colectividad y el País sientan
que se está haciendo justicia.

Es importante destacar que hemos avanzado en el Ministerio
Público, con el apoyo por supuesto, de los funcionarios del CICPC,
en esa dirección está la creación por ejemplo, de la Unidad Crimi-

6 Ministerio Público / Colección Memorias

nalística Contra la Vulneración de Derechos Fundamentales, que ha
sido un gran acierto, y que precisamente el pasado 15 de marzo cum-
plió un año de su creación. La Unidad Criminalística es la encargada
de practicar las experticias de las investigaciones en todos los hechos
de violación de Derechos Humanos, aspecto que se ha fortalecido en
el Ministerio Público no sólo en dicha Unidad, sino que también he-
mos reforzado la Dirección de Asesoría Técnico-Científica e Inves-
tigaciones con la creación de las distintas Unidades a nivel nacional,
en cada uno de los estados y, en el Área Metropolitana de Caracas
donde además, hemos adecuado un espacio completo de tres pisos,
tanto para la Unidad como para la Dirección, y próximamente se
creará el laboratorio de vehículos.

El conocimiento científico, decía, más allá de ayudarnos a
vencer la impunidad, nos acerca significativamente a la realización
de la justicia, ya que las herramientas científicas utilizadas en la in-
vestigación penal, en el debate probatorio y en el juicio oral y pú-
blico, en el marco del debido proceso, nos permite establecer con
mayor seguridad la culpabilidad o la inocencia del acusado, aleján-
donos de la terrible posibilidad de condenar a un inocente o absol-
ver un culpable.

De la mano de la Criminalística, de las Ciencias Forenses y de la
Investigación Criminal y el Debido Proceso, damos pasos muy firmes
desde el Ministerio Público, en la lucha contra la impunidad. El éxito
de esta Jornada contribuirá con tan justo propósito y en consecuencia
ratifico, es un honor para mí inaugurar formalmente este evento, que
fue planificado por el Ministerio Público a través de la Escuela Nacio-
nal de Fiscales, conjuntamente con la Dirección de Asesoría Técnico-
Científica. e Investigaciones del Ministerio Público.

La Jornada se iniciará con la participación de ponentes y ex-
pertos, tanto de la Unidad Criminalística, de la Dirección de Ase-
soría Técnico-Científica, como expositores distinguidos adscritos
al CICPC y al Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas
(IVIC), a los cuales les doy mi profundo agradecimiento por acom-
pañarnos en esta actividad. Todos ellos le harán llegar a ustedes, a

Colección Memorias / Ministerio Público 7

los fiscales, a los expertos, a los funcionarios de otras instituciones,
los criterios, protocolos y principios científicos forenses, que se están
aplicando en la actualidad en Venezuela para las investigaciones pe-
nales. En la línea temática se ha hecho un compendio de contenidos
científicos como: Alcance y Propósito de la Medicina Legal en Vene-
zuela; el Tanatocronodiagnóstico y su Importancia en la Investiga-
ción Criminal; Resolución de Casos por Genética Forense; Micros-
cópica Electrónica Forense; Importancia de la Ciencias Forenses en
los Juicios Orales; Odontología Forense; Aporte a la Criminalística,
Antropología Forense, Mitos y Realidades en el Cambio Morfológi-
co del Individuo; Toxicología Forense, Uso y Abuso de Fármacos y
Drogas; Responsabilidad Médica; Mala Praxis Médica; Experticias
de ADN en el Ámbito Judicial.

No me queda más que hacer votos, porque esta Jornada con-
tribuya a profundizar los conocimientos de todos los participantes,
facilitadores y ponentes y que permita que el aprendizaje sea aplica-
do en el desarrollo de las investigaciones, cuyos resultados se traduz-
can en la administración de la justicia. Muchísimas gracias

Luisa Ortega Díaz
Fiscal General de la República
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

8 Ministerio Público / Colección Memorias

Prólogo

Del 31 de marzo al 1° de abril del año en curso se
realizó en el Auditorio del Edificio Sede del Despa-
cho de la Fiscal General de la República, la I Jor-
nada Nacional de Criminalística, Ciencias Forenses e Investigación
Criminal del Ministerio Público dirigidas por la Dra. Luisa Ortega
Díaz, Fiscal General de la República y con la asistencia de expertos
en el área que con sus disertaciones posibilitaron el éxito del evento.
Distinguidos invitados, así como funcionarios del Ministerio Públi-
co y de otras instituciones, tuvieron la oportunidad de intercambiar
sus puntos de vista sobre el área de referencia.
Producto de esa importantísima Jornada, la Escuela Nacio-
nal de Fiscales del Ministerio Público presenta estas Memorias que
acopia las ponencias de los especialistas que expusieron sobre los
variados temas alusivos a la misma, cumpliendo así uno de nuestros
objetivos como lo es la edición y divulgación de temas en los dife-
rentes ámbitos del conocimiento.
Las Memorias de la I Jornada Nacional de Criminalística,
Ciencias Forenses e Investigación Criminal del Ministerio Público,
se presentan siguiendo el orden establecido en su presentación y fi-
nalizando cada ponencia con las intervenciones del público presen-
te, que ejerciendo la participación ciudadana tuvo la oportunidad
de alternar con los distinguidos ponentes que hicieron gala de sus
conocimientos en el área de referencia.

Colección Memorias / Ministerio Público 9

Al considerar que esta edición representa un verdadero suma-
rio de temas especializados en la materia, esperamos que nuestros
lectores se nutran de estos conocimientos de Criminalística, Cien-
cias Forenses e Investigación Criminal de tanta envergadura e im-
portancia para el esclarecimiento de los hechos acaecidos en estas
graves circunstancias.

Santa Palella Stracuzzi
Directora de la Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio Público

República Bolivariana de Venezuela

10 Ministerio Público / Colección Memorias

Ponencias



Medicina Forense. Alcance y Propósito
de la Medicina Legal en Venezuela

Pedro Omar Fossi Sosa

Nacido en Caracas, República Bolivariana de Venezuela, es Médico Cirujano con Especialización
en Gineco-Obstetricia y Medicina Legal y Forense. Experto Profesional Forense (Médico
Forense) comisionado por parte del Ministerio Público en la exhumación e inspección de
los restos del Padre de la Patria, Su Excelencia Simón José Antonio de la Santísima Trinidad
Bolívar y Palacios, Panteón Nacional, 15 de julio de 2010. Experto Profesional Especialista
II, Médico Forense, (Jubilado) en la Coordinación Nacional de Ciencias Forenses, Medicatura
Forense de Los Teques, estado Miranda, en el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y
Criminalísticas. Fue Instructor de la Cátedra de Medicina Legal del Departamento de Medicina
Legal, Policía Militar, desde 2004. Experto Profesional Forense (Médico Forense) de la Unidad
Criminalística Contra Vulneración de Derechos Fundamentales de la Circunscripción del Área
Metropolitana de Caracas del Ministerio Público, marzo de 2010. Designación como Experto
Profesional Forense (Médico Forense) del Ministerio Público con Competencia Nacional,
desde junio de 2010. Miembro Titular de la Sociedad Venezolana de Medicina Forense.

13



Medicina Forense. Alcance y Propósito
de la Medicina Legal en Venezuela

Pedro Omar Fossi Sosa

La Medicina Forense, también denominada Medicina
Legal, Jurisprudencia Médica o Medicina Judicial es
una rama de la Medicina que determina la causa de
muerte mediante el examen de un cadáver. Estudia los aspectos
médicos derivados de la práctica diaria de los tribunales de justicia,
donde actúan como peritos. El médico especialista en el área recibe
el nombre de médico legista (de latín legis) o forense.

Propósito General
Prestar asistencia técnica a los fiscales del Ministerio Públi-
co en la investigación criminal, mediante el estudio, observación,
análisis, y aplicación de conocimientos médicos y biológicos, en las
evidencias colectadas en los sitios del suceso y a los ciudadanos le-
sionados u occisos vinculados con hechos delictivos, con la finalidad
de realizar el informe pericial conclusivo y dictámenes médicos de
cada experticia, que contribuya en la procura de justicia y auxiliando
al juez, en los juicios orales y públicos de acuerdo a las disposiciones
legales vigentes.

Ámbito de actuación
La Medicina Legal es la especialidad médica que aplica to-
dos los conocimientos de la Medicina para el auxilio a fiscales y
jueces en la administración de justicia; es decir, es el vínculo que
une al Derecho y a la Medicina. También constituye el conjunto de

Colección Memorias / Ministerio Público 15

conocimientos médicos y biológicos necesarios para la resolución
de problemas que plantea el Derecho. Además proporciona esos
conocimientos para el asesoramiento, perfeccionamiento y evo-
lución de las leyes y tiene un profundo compromiso con valores
éticos deontológicos y básicos del ejercicio profesional. En conse-
cuencia, se vincula estrechamente con el Derecho Médico a través
del conocimiento de leyes necesarias para el quehacer cotidiano
de esa área.

Es una ciencia que basada en la evidencia, enseña y aplica el
método galileico, que se fundamenta en la observación y el método
cartesiano, conformando el llamado método pericial, recomendan-
do no admitir como verdad lo que no sea evidencial o probado, or-
denándose de lo sencillo a lo complejo, y enumerar no omitiendo
nada, todo con independencia respecto al problema sometido a su
estudio y análisis (Berro Rovira, 2005).

René Descartes
Regla (Evidencia)
No admitir jamás como verdadero cosa alguna sin conocer
con evidencia que lo era: es decir, evitar con todo cuidado la preci-
pitación y la prevención, y no comprender en mis juicios nada más
que lo que se presentara tan clara y distintamente a mi espíritu que
no tuviese ocasión alguna para ponerlo en duda.

Análisis

Dividir cada una de las dificultades que examinase en tantas
partes como fuera posible y como requiriese para resolverlas mejor.

Síntesis

El tercero, en conducir por orden mis pensamientos, comen-
zando por los objetos más simples y más fáciles de conocer para
ascender poco a poco, como por grados, hasta el conocimiento de
los más compuestos, suponiendo incluso un orden entre los que se
preceden naturalmente unos a otros.

16 Ministerio Público / Colección Memorias

Comprobación

Y el último, en realizar en todo, unos recuentos tan comple-
tos y unas revisiones tan generales que pudiese estar seguro de no
omitir nada.

Comúnmente llamada Medicina Forense (de foro: por ser en
la antigüedad los foros o tribunales en donde se desempeñaba esta
disciplina), actualmente se distinguen dos escuelas: La Escuela Lati-
na, donde son formados los médicos legistas, y la Escuela Anglosajo-
na en la que se forman médicos forenses.

Los médicos legistas están capacitados para realizar múl-
tiples diligencias entre las que destacan: dictaminación sobre
responsabilidad profesional, es decir, determinar si sus colegas
médicos actuaron o no con la responsabilidad debida. Determi-
nación de las causas, mecanismos y maneras de la muerte cuando
éstas son de origen violento. Coadyuvan en la procuración de la
justicia, auxiliando al fiscal del Ministerio Público y al juez a re-
solver dudas derivadas de la actuación de los fenómenos médico-
biológicos - cuando están presentes - y se cometa algún presunto
hecho delictivo.

En la investigación la actuación del médico forense es
esencial. Acude junto con el fiscal del Ministerio Público cuando
se procede al levantamiento del cadáver después de una muerte
sospechosa de criminalidad o violenta; examina y recoge signos
externos del lugar de los hechos, determina la hora probable de
la muerte y ordena la autopsia del cadáver; examina de forma
macroscópica las tres cavidades (craneal, toráxica y abdominal) y
toma muestras para su remisión a centros especializados en cien-
cias forenses.

Medicina Forense
La Medicina Legal a la que nada le es ajeno y todo ayuda y
contribuye a sus fines, desde un punto de vista meramente descrip-
tivo engloba las siguientes subdisciplinas:

Colección Memorias / Ministerio Público 17

Ramas de la Medicina Legal

■■ Odontología Forense.
■■ Química.
■■ Tanatología.
■■ Asfixiología.
■■ Sexología.
■■ Psiquiatría Forense.
■■ Radiología Forense.
■■ Toxicología Forense.
■■ Traumatología Forense.
■■ Identificación.
■■ Entomología Forense.
■■ Patología Forense.
■■ Antropología Forense.
■■ Genética Molecular.
■■ Fotografía Forense.

Además, todas las ramas de la Medicina afines a las que
haya que recurrir en la investigación policial, que contribuyan al
hallazgo de la verdad, de la manera más efectiva y eficiente para
la administración de lo que queremos y deseamos, como es la
justicia.

La Medicina Forense propiamente dicha, cuyo ejercicio
depende de y se desarrolla directamente en la Administración de
Justicia, es ejercida por médicos forenses, cuya figura es la de pe-
ritos expertos en Medicina que trabajan directamente para la Ad-
ministración de Justicia como funcionarios públicos. En el caso
que nos ocupa, son expertos profesionales forenses adscritos a la
Unidad Criminalística del Ministerio Público, dotados de impar-
cialidad y objetividad en las actuaciones que deben practicarse.
En el desarrollo de su trabajo deben emitir los informes reque-
ridos sobre cualquier materia médica que pueda ser de interés
para jueces y/o fiscales. De forma más concreta sus dictámenes
incluyen las siguientes materias:

18 Ministerio Público / Colección Memorias

■■ Determinación de las causas y circunstancias de la muerte
en casos de muerte violenta o sospechosa de criminalidad,
mediante el examen del lugar de los hechos, así como del
examen externo y levantamiento del cadáver, tanto en ca-
sos de muertes recientes como en muertes antiguas (en este
caso mediante el estudio de restos cadavéricos y/o restos
óseos), con la asistencia de otras ciencias afines.

■■ Emisión de certificados de defunción en casos de muertes
naturales.

■■ Valoración del daño corporal para casos de lesiones físicas
o psíquicas en agresión, maltrato habitual, accidentes de
tráfico, accidentes laborales o de otros tipos, intoxicacio-
nes, etc. Esta valoración incluye los mecanismos de pro-
ducción de lesiones, el curso de las mismas y las secuelas
que puedan provocar. En este campo ha adquirido especial
relevancia el estudio de personas lesionadas en casos de
violencia doméstica.

■■ Valoración de circunstancias y daños ocasionados en agre-
siones sexuales, abortos e infanticidios.

■■ Valoración de la posible presencia de anomalías o alteracio-
nes mentales, tanto desde el punto de vista de la legislación
penal (credibilidad del testimonio o para de testificar, afec-
tación de las facultades mentales de los imputados para de-
terminar si son capaces de comprender la naturaleza y con-
secuencias de sus actos y dirigirlos libre y voluntariamente)
como de la legislación civil (necesidad de internamiento
involuntario de enfermos mentales, conservación o no de la
capacidad para regir su vida y bienes con vistas a la incapa-
citación o a la realización de determinados derechos como
el matrimonio o el testamento).

■■ Identificación y determinación de la edad cuando no sea
conocida, tanto en asuntos penales (sobre todo menores
que participen en hechos como autores o como víctimas)
como civiles (expedientes del Registro Civil por inscripcio-

Colección Memorias / Ministerio Público 19

nes de nacimiento fuera de plazo o por modificación de la
fecha de nacimiento).
■■ Estudios de paternidad (aunque hoy en día, con las técnicas
de identificación por variación de ADN, estas determina-
ciones suelen realizarse más por expertos de laboratorio,
aunque pueda requerirse una posterior interpretación por
el médico forense).
■■ Valoración de la actuación médica en casos de posible mala
praxis.
■■ Asistencia y vigilancia médica a los detenidos que se en-
cuentren a disposición judicial.
■■ Cualquiera de estas actuaciones periciales requiere frecuen-
temente la asistencia a juicios para aclarar o ampliar cual-
quier aspecto del dictamen pericial.
En resumen, el trabajo del médico forense consiste en inter-
pretar los hechos médicos implicados en cualquier procedimiento
judicial y traducirlos a un lenguaje que sea útil para jueces, fiscales
y abogados.

20 Ministerio Público / Colección Memorias

Preguntas de la audiencia
¿Cree usted indispensable o necesario que, a efectos del
proceso penal, un occiso por causa violenta, deba ser evaluado
por un médico forense, antes de que sea practicada la autopsia
por parte del anatomopatólogo? ¿Por qué?
Sí, es indispensable, porque quien debe asistir al sitio del suce-
so para configurar el levantamiento del cadáver es el médico forense,
practicando la actividad con todas sus características, las cuales van
a ser reflejadas en un acta de levantamiento del cadáver que va a ser-
vir de referencia para el médico patólogo. En caso de no ser así, los
funcionarios de los órganos de investigación penal que participan
en el procedimiento estarían haciendo la remoción del mismo. En
tal virtud, va a definirse realmente el levantamiento del cadáver en la
morgue con la evaluación del médico forense.

¿Existe mala praxis en las operaciones efectuadas en cen-
tros de cosmetología y estéticos?

La mala praxis médica sólo puede ser cometida por un mé-
dico. En el caso de los centros de estética y cosmetología, en los que
frecuentemente no se cuenta con profesionales médicos, ni con las
herramientas, equipos ni locales adecuados para intervenir quirúr-
gicamente a una persona, lo que se produce es un ejercicio ilegal de
la profesión de médico. Se trata de una intromisión en la ciencia mé-
dica, por parte de las personas que efectúan esa actividad sin tener
acreditación suficiente para ello.

Colección Memorias / Ministerio Público 21

Referencias

Bibliográficas y documentales

■■ BOE 31/12/2008. Real Decreto 2003/2008, de 5 de diciembre, sobre traspa-
so a la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias de las funciones y
servicios de la Administración General del Estado en materia de provisión de
medios personales y económicos para el funcionamiento de la Administra-
ción de Justicia.

■■ BOCM 09/05/2006. Decreto 37/2006, de 4 de mayo, del Consejo de Gobierno,
por el que se crea el Instituto de Medicina Legal de la Comunidad de Madrid
y se aprueba su Reglamento.

■■ BOE 29/12/2004. Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de
Protección Integral contra la Violencia de Género.

■■ BOE 10/14/1996. Real Decreto 441/1996, de 1 de marzo, sobre traspaso de
funciones y servicios de la Administración del Estado a la Generalidad de Ca-
taluña en materia de medios personales al servicio de la Administración de
Justicia.

■■ BOE 01/03/1996. Real Decreto 296/1996, de 23 de febrero, por el que se
aprueba el Reglamento Orgánico del Cuerpo de Médicos Forenses.

■■ BOE 09/03/1996. Real Decreto 386/1996, de 1 de marzo, por el que se aprue-
ba el Reglamento de los Institutos de Medicina Legal.

■■ BOE 21/11/1992. Ley Orgánica 7/1992, de 20 de noviembre, por la que se
integra diverso personal médico en el Cuerpo de Médicos Forenses.

■■ Berro Rovira, Guido (2005). Lecciones de Medicina Legal, Edición Carlos Álva-
rez, Montevideo, Uruguay.

■■ Gisbert Calabuig, Juan Antonio (1991). Medicina Legal y Toxicología (4ª edi-
ción). Salvat. ISBN 84-345-2058-3.

■■ Concepción Caballero Ochoa (1981). Medicina Forense. Academia N Politécni-
ca, Madrid. Depósito Legal M-41675-1981.

Electrónicas

■■ Historia de la Medicina Legal en Venezuela.
http://www.esacademic.com/dic.nsf/eswiki/577575

■■ Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses.
http://www.mju.es/toxicologia/index.html

■■ Asociación Española de Derecho Sanitario.
http://www.aeds.org/

■■ Asociación Catalana de Metges Forenses.
http://www.acmf.cat/

22 Ministerio Público / Colección Memorias

■■ Revista Española de Medicina Legal.
www.elsevier.es/es/
■■ Cuadernos de Medicina Forense.
http://www.cuadernosdemedicinaforense.es/
■■ Asociación Nacional de Médicos Forenses de Estados Unidos de América (Inglés).
http://thename.org/
■■ Asociación Costarricense de Medicina Forense.
http://www.medicinaforensecr.com/

Colección Memorias / Ministerio Público 23



EL TANATOCRONODIAGNÓSTICO Y SU IMPORTANCIA
EN LA INVESTIGACIÓN CRIMINAL

Nelly Coromoto Seijas Seijas

Es Médico Cirujano, egresada de la Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado, Barqui-
simeto, estado Lara, con Post-Grados en Anatomía Patológica, y en Endocrinología en el
Hospital Vargas de Caracas. Especialización en Criminalística en el Instituto Universitario de
Policía Científica de Caracas (Tesis de grado titulada “Potasio en Humor Vítreo para Obtener
la Data de de Muerte en Cadáveres, Casos Morgue de Bello Monte”, Caracas. Mención Publi-
cación). Maestría en Criminalística en el Instituto Universitario de Policía Científica, Caracas
(Tesis de grado titulada “Tanatoquimia -Glucosa y Potasio- en Humor Vítreo y Entomología
Forense como Procedimiento para Optimizar la Data de Muerte en Cadáveres Recientes y no
Recientes, Casos Morgue de Bello Monte, Caracas (Mención Publicación).
Ha realizado numerosos cursos destacándose los Cursos de Ampliación: Epidemiología, Uni-
versidad Central de Venezuela, Caracas. Cursos intensivos: Entomología Forense, Universidad
Central de Venezuela, asesorada por la Dra. Concepción Magaña Loarte (Antropólogo y En-
tomólogo Forense de Madrid, 2004, 2008 y 2011).

25



EL TANATOCRONODIAGNÓSTICO Y SU
IMPORTANCIA EN LA INVESTIGACIÓN CRIMINAL

Nelly Coromoto Seijas Seijas

La determinación de la data de la muerte tiene una im-
portancia criminológica trascendental y constituye
uno de los problemas más complicados que se le pue-
den presentar al médico forense. Fijar con exactitud el momento en
que se ha producido una muerte equivale, en la mayoría de las oca-
siones, a descubrir al verdadero autor y a librar de una falsa acusa-
ción al inocente.
El diagnóstico de la data de la muerte se apoya en los cono-
cimientos sobre el momento de la aparición y la evolución cronoló-
gica de los fenómenos cadavéricos, cuyos cambios son influidos por
muchos factores que pueden acelerarlos o retardarlos.
Para fijar la data de la muerte no debe basarse en un solo ele-
mento sino en un conjunto de ellos y valorarlos críticamente, tenien-
do en cuenta una multitud de circunstancias externas ambientales
e individuales que pueden influir en la marcha y duración de los
diferentes fenómenos cadavéricos. A través de los métodos rutina-
rios (determinación de las rigideces y livideces) se puede llegar a es-
tablecer una data de muerte de forma aproximada con rangos que
oscilan entre 6 a 8 horas del fallecimiento; razones por las cuales se
han multiplicado las investigaciones tendientes a proporcionar un
procedimiento más adecuado para llegar a determinar con mayor
exactitud los rangos precisos. Es por ello que, con la aplicación de
la Química en el área forense, surge la Tanatoquimia propuesta por
vez primera por Evans (Gisbert 2005: 201) que consiste en la “apli-

Colección Memorias / Ministerio Público 27

cación de las técnicas bioquímicas con fines forenses”. Los elementos
orgánicos e inorgánicos más frecuentes usados en la Tanatoquimia
son: hidratos de carbono, proteínas, lípidos, enzimas, hormonas, vi-
taminas y electrolitos.

Entre los elementos inorgánicos el potasio ha sido uno de los
más estudiados y su determinación en el humor vítreo ofrece en la
actualidad resultados mucho más confiables, ya que este medio se
encuentra aislado por las capas del globo ocular del resto del orga-
nismo y por lo tanto no está afectado por la hemólisis.

Es por ello que la aplicación de este procedimiento contribui-
rá a establecer la hora del fallecimiento con mayor precisión en ca-
dáveres que ingresen a la Unidad Criminalística con data de muerte
de menos de 24 horas, ya que después de este lapso y, por efecto de
la deshidratación ocular, desaparece el humor vítreo. El rango de la
data muerte con el análisis de potasio en el humor vítreo, medido
con la espectrometría de absorción atómica o, con el potenciómetro
es de ± 2 horas; se produce así un acortamiento en la determinación
de las horas de muerte si lo comparamos con los obtenidos en el es-
tudio de los fenómenos cadavéricos rutinarios (livideces, rigideces,
putrefacción).

La Entomología Forense juega un papel importante para esta-
blecer el intervalo post-mortem (tiempo de la muerte en cadáveres
de más de 24 horas, ya que interpreta la información que suministran
los insectos como testigos indirectos de un deceso, donde la patología
clásica no provee todos los datos necesarios para resolver un caso.

La Entomología Forense fue definida por Magaña (2006)
como el “estudio de los insectos asociados a un cuerpo para deter-
minar el tiempo transcurrido desde la muerte”, problema muy com-
plejo que debe ser tratado con mucha cautela, pues existen con fre-
cuencia muchos factores que en algunos casos hacen difícil llegar a
unas conclusiones definitivas.

Para un investigador en Criminalística que se enfrenta a un
cadáver son tres las preguntas que se plantea: 1) Causa de la muerte
2) Data de la muerte y 3) Lugar en el que se produjo la muerte. Los

28 Ministerio Público / Colección Memorias

artrópodos juegan papel importante en la investigación de la causa
de la muerte a través del análisis en busca de drogas (alcaloides, bar-
bitúricos, insecticidas); lo cual constituye una rama de la Entomolo-
gía llamada Entomotoxicología Forense.

Con respecto a la data de la muerte, el estudio de la fauna ca-
davérica y el conocimiento de la “escuadra de la muerte”, descrita por
Megnin (1986), permitirá optimizar el intervalo post-mortem en ca-
dáveres en estado de putrefacción avanzada. Por otra parte, en rela-
ción al lugar de la muerte, esta disciplina ayuda a establecer la época
del año de su ocurrencia y verificar si un cadáver ha sido trasladado.
Esta información da certeza y apoyo a otros medios de datación fo-
rense. Dependiendo del estado de putrefacción y olor emitido por
el cadáver (fermentación amoniacal, butírica, caseica, sequedad del
cadáver) van aparecer de forma sucesiva, secuencial y ordenada, una
serie de insectos. El estudio de estos artrópodos en cadáveres en es-
tado de putrefacción avanzada que lleguen a la Unidad Criminalísti-
ca ayudará a optimizar la data de muerte en cadáveres no recientes,
es decir, de más de 24 horas.

El Tanatocronodiagnóstico y su importancia

en la Investigación Criminal
La autopsia médico legal es un procedimiento técnico
científico cuyos objetivos principales son: comprobar la rea-
lidad de la muerte, determinar la data de la muerte y precisar
el mecanismo de la muerte. Es función primordial del médico
forense como el anatomopatólogo forense ayudar al esclareci-
miento de los hechos en la investigación criminal a través de
la determinación de la data y causa de la muerte; información
que deberá ser plasmada en un documento denominado pro-
tocolo de autopsia.
La determinación de la data de la muerte, es decir, del
tiempo transcurrido desde que falleció el sujeto, constitu-
ye unos de los problemas más complicados y difíciles que se
le pueden presentar al médico forense. Fijar con exactitud el

Colección Memorias / Ministerio Público 29

momento en que se ha producido una muerte equivale, en la
mayor parte de las ocasiones en descubrir al verdadero autor
y librar de una falsa acusación al inocente; lo cual es un reto
difícil por parte del médico forense y, donde prevalece la expe-
riencia y el estudio del experto.

La evaluación por parte del médico forense para deter-
minar la data de muerte se basa en los fenómenos cadavéricos
que son cambios morfológicos que ocurren con el transcurso
del tiempo. El estudio de estos fenómenos cadavéricos forma
parte del Tanatocronodiagnóstico que es una rama de la Ta-
natología Forense. Los análisis de los fenómenos cadavéricos
iniciales y tardíos a la muerte representarán los métodos ru-
tinarios utilizados por los expertos y la evaluación detallada
de los mismos permitirá establecer un tiempo de muerte. Es-
tos fenómenos cadavéricos pueden ser modificados por con-
diciones ambientales (temperatura, humedad, suelo) o por
aquellas propias del cadáver (enfermedades previas, intoxi-
caciones, sepsis, hemorragia) que aceleran o retardan dichos
procesos; es por ello que la data de muerte se maneja de for-
ma aproximada.

Los cambios post-mortem se producen en el cadáver por
convertirse en un cuerpo inerte y por aquellos derivados de la
actividad propia del cadáver, estos cambios hacen que aparezca
una serie de signos, unos tempranos y otros tardíos a la muerte.
Los fenómenos cadavéricos tempranos o consecutivos, son cla-
sificados por Gisbert (2005) en cadavéricos abióticos y bióticos.
Los primeros son el resultado de la desaparición de todo género
de vida y no obedecen más que a las leyes físicas que gobiernan
los cuerpos sin vida; entre ellos se mencionan a la deshidratación,
hipóstasis y enfriamiento. Por otra parte, los fenómenos cadavé-
ricos bióticos son diferentes formas de expresión de los de natu-
raleza fisicoquímica que se producen en el cuerpo después de la
muerte; se menciona como ejemplo de ello la rigidez cadavérica
debido a la degradación del ATP a AMP.

30 Ministerio Público / Colección Memorias

La data de la muerte que se maneja con estos métodos
rutinarios, es decir, con los fenómenos cadavéricos iniciales
y, tomando en consideración todos los factores que pueden
acelerar o retardar estos procesos, trae como consecuencia re-
sultados con un amplio rango de tiempo que varía entre seis a
ocho horas o más del deceso. Estos rangos de muerte retardan
los procesos de investigación o inclusive impiden descubrir al
autor material del hecho o librar de una falsa acusación a un
inocente.

Se menciona a la autólisis y la putrefacción como fenó-
menos cadavéricos tardíos o transformativos. La putrefacción
consiste en un proceso de fermentación pútrida de origen bac-
teriano. Este proceso evoluciona en el cadáver en cuatro fases o
periodos bien caracterizados: 1.- Periodo colorativo o cromá-
tico; 2.- Período enfisematoso o de desarrollo gaseoso; 3.- Pe-
riodo colicuativo o de licuefacción, y finalmente, 4.- Periodo de
reducción esquelética. Estos periodos constituyen los métodos
rutinarios que utiliza el experto forense para llegar a una data
de muerte aproximada cuyos rangos de muerte dependerán del
análisis de diferentes factores que deben ser evaluados en su
conjunto, para establecer de esta forma un tiempo de muerte
aproximado.

La marcha normal de la putrefacción puede ser modifica-
da por varias condiciones, unas dependientes del mismo sujeto
y otras del medio ambiente; entre las influencias individuales se
mencionan: estado nutricional, edad y causa de la muerte (sep-
sis, heridas graves, intoxicaciones, tratamiento con antibióticos).
Dentro de las influencias ambientales se menciona la humedad,
frío, calor y aireación. Una semana de putrefacción en el aire equi-
vale a dos semanas en el agua y ocho en la tierra. En el proceso
de la destrucción cadavérica colaboran diversas especies de in-
sectos que acuden a los cadáveres a depositar sus huevos en él,
encontrando allí las larvas un pasto nutrido adecuado para sus
necesidades.

Colección Memorias / Ministerio Público 31

Para fijar la data de la muerte tanto en cadáveres recientes
y no recientes, no hay que basarse sólo en un signo sino en un
conjunto de ellos y valorarlos críticamente, teniendo en cuenta
una multitud de circunstancias que pueden influir en la marcha y
duración de los fenómenos cadavéricos.

En base a esta problemática de la data de muerte y en bús-
queda de llegar a un tiempo más preciso, surgen de la Química,
la Tanatoquimia Forense (aplicable a cadáveres recientes, es decir,
con menos de 24 horas) y de la Biología, la Entomología Forense
(aplicable en cadáveres no recientes es decir de más de 24 horas).
Ambos procedimientos se aplicarán en los casos forenses que in-
gresen a la Unidad Criminalística del Ministerio Público.

Con respecto a la Tanatoquimia Forense, tal como señala
Coe (1964) se ha encontrado relación entre la concentración de
elementos orgánicos e inorgánicos en los diferentes órganos del
cuerpo y la data de muerte; diversos estudios bioquímicos pre-
sentes en los fluidos corporales como el líquido cefalorraquídeo,
pericárdico, sinovial y el humor vítreo han sido analizados; éste
último es el más estudiado dado al confinamiento anatómico que
lo protege de la contaminación y la hemólisis, a diferencia de lo
que ocurre con la sangre. La toma de la muestra del humor vítreo
debe ser antes de las 24 horas para los cambios de la deshidrata-
ción cadavérica que ocurre después de este lapso.

Gráfica 1 | Procedimiento de toma de la muestra del humor vítreo. Cadáver de menos de 24 horas.

32 Ministerio Público / Colección Memorias

Los estudios del humor vítreo en cadáveres abarcan dife-
rentes elementos: la glucosa, el ácido láctico, el ácido pirúvico, el
ácido ascórbico, la urea, la creatinina, las proteínas, las enzimas,
los lípidos, las hormonas y los electrolitos (potasio, sodio, cloro,
magnesio).

Después de ocurrida la muerte, a nivel del humor vítreo
existe un proceso de autólisis celular lo que hace que haya un
incremento progresivo del potasio a este medio. Es por ello que
el estudio del incremento de este ión como se ha evidenciado
en modelos matemáticos, constituye un método más preciso
para determinar la data de muerte en cadáveres de menos de
24 horas.

En los cadáveres no recientes, es decir mayor de 24 horas, en
donde la putrefacción es manifiesta, juega papel importante para
la data de la muerte la Entomología Forense; esta ciencia, como ya
lo mencionamos, estudia la progresión sucesiva de artrópodos que
utilizan los restos cadavéricos en descomposición. Es de hacer no-
tar que estos restos cadavéricos constituyen un micro hábitat tem-
poral, al ofrecer una fuente de alimentos a una amplia variedad de
organismos. Los artrópodos representan un elemento principal de
esta fauna (fauna cadavérica), siendo los insectos los elementos más
importantes. Esta sucesión de artrópodos es predecible ya que cada
estadio de la putrefacción de un cadáver atrae selectivamente a una
especie determinada.

Los métodos rutinarios son utilizados para determinar el
tiempo transcurrido desde la muerte cuando éste es corto, pero
después de las 72 horas la Entomología Forense puede llegar a ser
más exacta y con frecuencia es el único método para determinar
el intervalo post-mortem. Los insectos u otros artrópodos son,
con frecuencia, los primeros en llegar a la escena del crimen, y
además llegan con una predecible secuencia.

En cadáveres recientes, al evaluar los fenómenos cadavéricos
como métodos rutinarios proporcionaría un intervalo post-mortem
entre 6 a 8 horas de forma aproximada. En cadáveres no recientes la

Colección Memorias / Ministerio Público 33

evaluación de los fenómenos transformativos daría un intervalo de
muerte aproximado. Si el cadáver está en fase cromática estaría en
una data de muerte entre 24 a 48 horas; si está en la fase enfisema-
tosa tendría una data de muerte de más de 72 horas hasta 96 horas
inclusive; un cadáver en fase licuefactiva tendría semanas, puede in-
clusive durar varios meses e inclusive de 8 a 10 meses y, finalmente
el periodo de esqueletización ocurrirá en meses a años: oscila entre
2 a 5 años; en este último caso todas las partes blandas del cadáver
irán desapareciendo a través de su licuefacción y transformación en
putrílago.

Los elementos más resistentes suelen ser el tejido fibroso,
ligamentos y cartílagos, por lo cual el esqueleto permanece unido
durante todo este período, aunque al final estos elementos también
llegan a destruirse.

FENÓMENOS CADAVÉRICOS
La clasificación que señala Alvarado (2000), es una de las más
didácticas y conocidas en el ámbito legal.

Fenómenos cadavéricos tempranos

Acidificación tisular: Diferentes autores como Simonin
(1962), Patitó (2003), entre otros señalan que una vez produ-
cida la muerte, ocurre una acidificación general de los tejidos,
independiente de toda afección, que hace descender en el hom-
bre el pH de 6,5 a 5,6 en el músculo y de 6,5 a 5,75 en el híga-
do; seguida tras algunos días de una alcalinización creciente de
causa putrefactiva debida a la formación de amoniaco, los pH
precedentes se elevan a 8,6 y 8,2 al séptimo día. El pH lagrimal
desciende por debajo del valor 7; este descenso tiene lugar antes
de los 30 minutos después de la muerte. La técnica de Lecha
Marzo investiga la reacción de la secreción lagrimal al introdu-
cir un papel tornasol neutro bajo los párpados, observándose en
personas vivas que el papel neutro vira a azul, mientras que en
el cadáver vira a rojo.

34 Ministerio Público / Colección Memorias

Enfriamiento cadavérico (Algor Mortis)
Se debe al cese de la actividad metabólica. El cadáver pierde
calor hasta igualar a su temperatura con la del ambiente. Según las
comprobaciones llevadas por Greggio y Valtorta (1908) la curva
de dispersión térmica viene caracterizada por un primer período
de tres a cuatro horas en que la temperatura corporal disminuye
en no más de medio grado a la hora; por un segundo período que
comprende las 6 a 10 horas sucesivas, en que la dispersión térmica
es de alrededor de un grado por hora; finalmente por un tercer
periodo en el que la temperatura disminuye en 3/4 ,1/2, ó 1/4 de
grado por hora hasta nivelarse con la temperatura ambiente.
El enfriamiento es más manifiesto en las partes expuestas
(manos, pies, cara y más tardío en cuello, axilas, vísceras). La marcha
del enfriamiento viene condicionada por diversos factores, entre los
cuales cabe señalar:

■■ La causa de la muerte: se establece que las pérdidas de san-
gre por hemorragia, deshidratación severa, enfermedades
crónicas, las intoxicaciones por fósforo, arsénico y alcohol
aceleran el enfriamiento. Se retarda en enfermedad febril,
intoxicaciones por estricnina y nicotina, muerte súbita.

■■ Condiciones individuales: el enfriamiento está acelera-
do en cadáveres de fetos, de recién nacidos, de niños y
de seniles. En el mismo orden de ideas Patitó (2003:193)
establece que “la talla y el peso corporal condicionan el
volumen del cuerpo que debe disipar calor y la extensión
de la superficie corporal, a través de la cual se produce la
pérdida calórica”. De tal forma que los sujetos obesos se
enfrían más lentamente que los delgados; interviene el
efecto aislante vinculado al espesor del panículo adiposo
por su baja conductividad térmica. Se señala que la posi-
ción cadavérica también influye en el enfriamiento, como
la denominada decúbito dorsal que favorece la pérdida de
calor por conducción.

Colección Memorias / Ministerio Público 35

■■ Patitó (op cit: 194) señala: “…un cuerpo encontrado en un
ambiente cerrado, el enfriamiento se percibirá de la siguiente
manera: cara, manos y pies: 2 a 4 h; extremidades y tórax: 4 a
6 h; abdomen, axilas, cuello: 6 a 8h”. Se utilizan instrumentos
de medición para monitorear la marcha del enfriamiento ca-
davérico, siendo el sitio de búsqueda por excelencia el recto,
a fin de obtener lecturas correctas, es necesario introducir el
termómetro profundamente, por lo menos 10 centímetros y
dejarlo varios minutos antes de realizar la lectura.

■■ Varios factores pueden alterar las mediciones de la tempera-
tura y con ello incrementar los márgenes de error, por ejem-
plo, la movilización del cuerpo y su exposición a distintos am-
bientes, hasta su colocación definitiva en la mesa de autopsia.
Se recomienda que la toma deba ser en el sitio del suceso en
situaciones en que la medición se realice en el momento de la
autopsia, la lectura deberá practicarse antes de apertura de las
cavidades corporales, por la pérdida de calor.

Diferentes autores como Patitó (2003), Losetti (2005), Trezza
(2003) establecen “medir la temperatura a través de las fosas nasales
y del conducto auditivo externo. En ambos casos debe introducirse
profundamente el termómetro, atravesando la lámina cribosa del
etmoides y la membrana timpánica”. Sin embargo, dichos autores
expresan que las mediciones en estas circunstancias son menos
confiables dado que el enfriamiento comienza más rápidamente, ya
que el centro de la cavidad craneana se encuentra más cerca de la
superficie que el equivalente en la cavidad abdominal.

Deshidratación cadavérica
Este proceso tal como señala Simonin (1982), Gisbert
(1991) y Patitó (2003), plantean que las condiciones de tipo am-
biental tanto las elevadas temperaturas como la fuerte ventilación
dan lugar a la evaporación de los líquidos corporales en el cadá-
ver; entre los cuales se señalan:

36 Ministerio Público / Colección Memorias

■■ Pérdida de peso: Se trata de un fenómeno constante aun-
que variable según las influencias externas, resulta apre-
ciable en recién nacidos y niños de corta edad en los que
la disminución ponderal es de unos 8 gramos por kilo de
peso y día como valor medio.

■■ La desecación de las mucosas: Señala Corona (2003:
131) “se produce sobre todo en los labios donde se origi-
na un ribete pardo-rojizo que ocupa su zona más externa,
puede producirse en la zona de transición cutáneo-muco-
sas de la vulva en niñas de corta edad”.

■■ Los fenómenos oculares: Según muchos autores constitu-
yen uno de los signos más llamativos, así lo señala Simonin
(1982), Gisbert (1991) y Patitó (2003), que describen los si-
guientes signos oculares: la pérdida de la transparencia de la
córnea con formación de una telilla albuminosa, constitu-
ye un fenómeno precoz que aparece según el cadáver haya
permanecido con los ojos abiertos o cerrados; en el primer
caso la córnea aparece turbia a los 45 minutos de la muerte
aunque lo normal es que se presente a las 2 horas y sea muy
evidente a las 4 horas; en el segundo, a las 24 horas.

La telilla albuminosa se encuentra formada por restos de
epitelio corneal desprendido y reblandecido, también por
materias albuminosas, trasudado y granos de polvo. La
mancha esclerótica de Sommer-Larcher: se inicia poco
tiempo después de la muerte; consiste en un triángulo
oscuro con la base dirigida hacia la córnea, empieza en
la mitad externa del ojo, surgiendo después otra del mis-
mo color y aspecto en el lado interno. Ambas manchas,
externa e interna, tienen tendencia a extenderse transver-
salmente, con lo que a veces llegan a unirse (Gráfica 2).

La mancha negra esclerótica no es de una constancia absoluta,
depende de que el cadáver haya permanecido con los ojos abier-
tos y cuánto tiempo, ésta se debe a la transparencia de la escleró-
tica por deshidratación que expone el pigmento coroides.

Colección Memorias / Ministerio Público 37

Gráfica 2 | Signo de Sommer-
Larcher.

■■ Hundimiento Ocular: Signo de Stenon-Louis: ocurre
a consecuencia de la evaporación de los líquidos in-
traoculares y el ojo del cadáver llega a ponerse flojo
y blando. Este signo es de una gran constancia, pero
condicionado también en su progresión cronológica a
que el cadáver haya permanecido con los ojos abiertos
o cerrados. La desecación total del humor vítreo ocu-
rre antes de las 24 horas.

Livideces cadavéricas
Son manchas de color variable (rosada, achocolatadas, vio-
letas) que van a depender de la causa de la muerte. Aparecen por
efecto de la gravedad de la sangre en los sitios declives. Si el cadáver
está en posición de decúbito supino, hacen su primera aparición en
la región posterior del cuello, las primeras manchas aparecen a los
20 y 45 minutos después de la muerte; en el resto del cuerpo apare-
cen de tres a cinco horas después de la muerte, ocupan todo el plano
inferior del cadáver a las 10 ó 12 horas del fallecimiento.
En las primeras 12 horas las livideces obedecen a los cam-
bios de posición, en las segundas 12 horas pueden formarse otras
manchas con la nueva posición, estas son las llamadas paradójicas
y son de color menos intenso, pero las anteriores no desaparecen.
Después de las 24 horas no se forman nuevas livideces y las ya exis-
tentes se mantienen. Existe en el estudio evolutivo de las livideces el
fenómeno de la transposición o desplazamiento de las manchas de
la lividez durante cierto tiempo después de su formación.

38 Ministerio Público / Colección Memorias

En efecto, una lividez cadavérica reciente puede desaparecer
su color al comprimir fuertemente con el pulgar, esta maniobra se
observa en las gráficas 3 y 4, este tipo de lividez es móvil, lo que
significaría que el cadáver tendrá una data de muerte aproximada
de menos de 8 a 12 horas. Transcurrido cierto tiempo, ocurre el
proceso de fijación de la lividez, al realizar la misma maniobra
no desaparece el color y el cadáver tendría una data de muerte
aproximada de más de 8 a 12 horas, dicha lividez persistirá en el
tiempo hasta la putrefacción.

Gráfica 3 | Maniobra de
transposición de las livideces.
Lividez móvil.

Gráfica 4 | Lividez móvil (Data
de Muerte menos de 12 horas).

Patitó (2003: 182) establece que:

…el fenómeno de fijación de la lividez se debe a un proceso de fija-
ción del pigmento hemoglobínico. Como resultado de la hemólisis
intravascular la hemoglobina difunde, tiñendo el endotelio vascular
y los tejidos perivasculares. De esta manera, la manifestación cro-
mática de la lividez en la piel ya no obedece solamente a la presen-
cia de sangre dentro de los vasos, sino que también depende de la
tinción de estructuras fijas (…). Este fenómeno comienza entre las
15 y 18 horas post-mortem y se completa alrededor de las 24 horas;
transcurrido este tiempo ya no vuelven a formarse nuevas livideces,
aunque el cadáver sea movilizado.

Colección Memorias / Ministerio Público 39

En resumen, un cadáver con una lividez móvil tendrá una
data de muerte menor de 8 a 12 horas y una lividez fija una data
de muerte de más de 12 horas; los rangos que se manejan a través
de las livideces son amplios, oscilan entre 6 a 8 horas desde el mo-
mento que ocurre la muerte.

Rigidez Cadavérica
También llamado rigor mortis. Lacassagne (1931) la define
como “el estado de dureza, de retracción y de tiesura, que sobre-
viene en los músculos después de la muerte”. Se debe a la degrada-
ción irreversible del adenosin-trifosfato (ATP), que pasa a adeno-
sin-monofosfato (AMP). La rigidez cadavérica empieza cuando
la concentración de ATP desciende a un 85%. La rigidez aparece
primero en los músculos de fibras lisas, miocardio y diafragma y
es algo tardía en los músculos estriados esqueléticos.
En el corazón y diafragma se inicia ordinariamente de me-
dia a dos horas después de la muerte, lo mismo que en los mús-
culos lisos. En la musculatura estriada aparece a las 3 horas en
los músculos maseteros, sigue cuello, tórax, miembros superio-
res, finalmente abdomen y miembros inferiores y desaparece en
el mismo sentido, coincidiendo con la putrefacción a las 24 horas.
Alvarado (1999) señala que la rigidez es completa entre 12 a 15
horas y desaparece entre 20 a 24 horas.
Diversos autores como Patitó (2003) señala cuatro fases de
la rigidez:
1. De relajación: ocurre después de la muerte, cuando se

produce la pérdida del tono de toda la musculatura cor-
poral tanto lisa como estriada.
2. De instauración: puede oscilar entre 3 y 6 horas, al
apreciarse las primeras modificaciones esqueléticas, tal
como ocurre en la articulación temporomaxilar, lo cual
puede comprobarse a las 2 horas del deceso, mientras
que la generalización de todos los grupos musculares
se produce entre 8 y 10 horas y alcanza su intensidad

40 Ministerio Público / Colección Memorias

máxima entre 12 y 14 horas; durante esta fase es posible
vencer la rigidez mediante la movilización pasiva de al-
gún segmento.
3. De estado: en este periodo no se puede conseguir el
efecto descrito en la fase anterior, ya que de hacerlo se
producirán fracturas y desgarros, es necesario aplicar
para ello una gran fuerza, esta fase se extiende hasta las
24 horas.
4. De resolución: aparecen a partir de las 24 a 36 horas post-
mortem, si se vence la resistencia y no se provocan fractu-
ras, se produce a raíz de los cambios autolíticos que des-
naturalizan los componentes estructurales musculares,
coinciden con los primeros signos de putrefacción.

Hay factores como las elevadas temperaturas ambientales
que pueden modificar las características de la rigidez, la cual
suele acelerarse, de igual forma condiciones patológicas que au-
menten la temperatura como sepsis, meningitis actúan produ-
ciendo rigidez precoz intensas y de corta duración. En el mismo
orden de ideas, las temperaturas bajas retrasan el comienzo de la
rigidez y contribuyen a que su aparición sea tardía y de duración
prolongada.

El estado de la masa muscular también influye en la apari-
ción y características de la rigideces, se dice en cuanto a su desa-
rrollo como en recién nacidos caquécticos, la rigidez puede pre-
sentarse de forma precoz, ser débil y de corta duración; en sujetos
atléticos la rigidez es tardía e intensa y en las atrofias y parálisis la
rigidez es tardía, débil y duradera. De igual forma los niveles de
glucógeno muscular también influyen en la aparición de la rigi-
dez, la re-síntesis del ATP proviene del glucógeno muscular; por
lo tanto situaciones antes de la muerte que produzcan la deple-
ción de las reservas musculares acelerarán dicho proceso, ejemplo
actividad física intensa antes de la muerte originará una rigidez
precoz, débil y fugaz.

Colección Memorias / Ministerio Público 41

La aparición de la rigidez también está influida por los
niveles de ATP muscular, si hay una disminución como en
aquellas situaciones donde se produce un alto consumo de
pre-mortem o agónico de ATP muscular originará una rigidez
de instalación precoz, por ejemplo el ejercicio violento pre-
mortem, hipertermia o sumersiones. Para establecer la data de
muerte a través de la rigidez cadavérica, hay que evaluar una
serie de parámetros como condiciones propias del cadáver y
las de tipo ambiental.

Fenómenos cadavéricos tardíos o destructores

La autólisis
Ocurre inmediatamente tras la muerte, la autólisis de los
tejidos por fermentos celulares modifica rápidamente el aspecto
macro y microscópico de los tejidos. Simonin (1962:104) señala,
que la porción medular de las suprarrenales se reblandece, la capa
cortical de los riñones está alterada, la pared gástrica se reblande-
ce, el encéfalo se autoliza.

La putrefacción
Es la descomposición de la materia orgánica del cadáver
por acción de las bacterias que suelen provenir de los intestinos
y después de la muerte se propagan por la sangre. Existen tres
fases de la putrefacción: cromático, enfisematoso, licuefactivo o
colicuativo y esqueletización.
■■ La fase cromática: Ocurre a partir de las 24 horas, cuan-

do aparece la mancha verde en abdomen, luego un ve-
teado venoso a partir de las 48 horas que consiste en la
visualización de la red venosa de la piel por imbibición de
la hemoglobina transformada en compuestos azufrados
y a partir de las 36 horas el cadáver toma una coloración
verdosa o negruzca. (Gráfica 5).
■■ La fase enfisematosa: Se produce por la acción de las
bacterias productoras de gases, los tejidos se hinchan,

42 Ministerio Público / Colección Memorias

Gráfica 5 | Fase
Cromática Tardía. Data
de muerte de más de 48
horas

se forman flictenas, los párpados se hacen prominentes,
hay protrusión de la lengua, abombamiento del escroto;
se inicia después de las 72 horas hasta los 7 días para dar
paso a la licuefacción (Gráfica 6).

Gráfica 6 | Fase
Enfisematosa. Data de
Muerte aproximada de
más de 72 horas

■■ La fase licuefacción o colicuativa: Se licuan los teji-
dos, empezando por las partes bajas. El cadáver toma
un aspecto acaramelado (Gráfica 6), esto puede ocu-
rrir a partir de los 7 días y dura de dos a cuatro sema-
nas (Gráfica 7).

Gráfica 7 | Fase
Licuefactiva de la
putrefacción

Colección Memorias / Ministerio Público 43

■■ La fase de reducción esquelética: La aparición de la misma
depende de las condiciones ambientales; en aquellos climas
calurosos se acelera la esqueletización; juega papel impor-
tante en la data de la muerte el análisis de la sucesión de
artrópodos (fauna cadavérica) que de manera sucesiva y se-
cuencial en ocho escuadras llegan al cadáver (Entomología
Forense) (Gráfica 8).

Gráfica 8 | Fase
Esqueletizada

Fenómenos cadavéricos conservadores

Momificación
Disecación rápida del cadáver y la ausencia o suspensión
de los fenómenos de putrefacción cadavérica. Tiempo de produc-
ción aproximado: seis meses a un año de producida la muerte, o
más según los casos. Las condiciones óptimas para que ocurra
este fenómeno son en ambientes de altas temperaturas, secos y
ventilados.

Adipocira
Transformación grasa del cadáver. Químicamente es un jabón
de calcio, potasio o magnesio que se forma por autólisis a expensas
del tejido adiposo y de las proteínas orgánicas. Tiempo de produc-
ción aproximado: tres meses a un año a partir de la muerte. El am-
biente óptimo para que suceda lo constituyen los terrenos húmedos
y/o las aguas estancadas.

44 Ministerio Público / Colección Memorias

LA ENTOMOLOGÍA FORENSE PARA LA DATA DE MUERTE

EN CADÁVERES NO RECIENTES (MÁS DE 24 HORAS)

La muerte de un ser vivo lleva consigo una serie de cambios y
transformaciones físico - químicas que hacen de este cuerpo sin vida
un ecosistema dinámico y único al que van asociados una serie de or-
ganismos necrófagos, necrófilos, omnívoros y oportunistas que se van
sucediendo en el tiempo dependiendo del estado de descomposición
del cadáver. El estudio de esta fauna asociada a los cadáveres recibe el
nombre de Entomología Forense. La Entomología Forense o Medici-
na Legal, por lo tanto, es el estudio de los insectos asociados a un cuer-
po muerto para determinar el tiempo transcurrido desde la muerte.

Los cuerpos en descomposición proveen un micro hábitat
temporal que ofrece cambios progresivos y suministra recursos de
alimentos para una amplia gama de organismos, para Goff (1998),
entre los que abundan los estadios inmaduros de los insectos, que
a diferencia de los insectos adultos, constituyen los elementos más
importantes para establecer la data de muerte. El tiempo que trans-
curre desde que se produce el deceso hasta la llegada de los primeros
artrópodos, depende de las especies y del micro hábitat.

Magaña (2001) define la Entomología Forense como la rama
de la Entomología que estudia los artrópodos hallados sobre cadáve-
res, a fin de estimar el intervalo post-mortem (PM). Para ello se hace
evidente la necesidad de conocer caracteres morfológicos distingui-
bles para reconocer las especies asociadas a cada estadio de la des-
composición. La correcta determinación de la edad de las larvas (es-
tadios inmaduros) y la especie a la que pertenecen, es fundamental
para la estimación del PMI. El tiempo transcurrido entre la muerte y
la toma de las muestras entomológicas se denomina intervalo post-
mortem. Los objetivos principales de esta ciencia son: determinar
el intervalo post-mortem a través del estudio de la fauna cadavérica
y establecer la época del año en que ocurrió la muerte y verificar si
un cadáver ha sido trasladado. La información suministrada por la
Entomología Forense sin duda, da certeza y apoyo a otros medios de
datación forense.

Colección Memorias / Ministerio Público 45

En Europa, hasta el Siglo XVII se pensaba aún que los “gu-
sanos” de los cadáveres surgían por generación espontánea, o bien
que al morir una persona las larvas que aparecían en el cadáver para
devorarle salían del propio cadáver.

En 1684 experimentos de Francisco Redi, un naturalista del
Renacimiento, se propuso demostrar de una forma científica que
estas larvas procedían de insectos, los cuales depositaban sus hue-
vos para que se desarrollasen sobre el cadáver. Para ello realizó el
siguiente experimento: expuso al aire libre un gran número de cajas
descubiertas y en cada una de ellas depositó un trozo de carne, unas
veces cruda y otras cocidas, para que las moscas atraídas por el olor
vinieran a desovar sobre ellas.

A las diversas carnes acudieron las moscas y desovaron ante la
presencia de Redi que observó cómo estos huevos depositados por
los insectos se transformaban primero en larvas, después en pupas y
por último cómo salían los individuos adultos. Redi distinguió cua-
tro tipos de moscas: Moscas azules (Callíphora vomitoria); moscas
negras con franjas grises (Sarcophaga carnaria); moscas análogas a
las de las casas (Mosca doméstica o quizás Curtonevra stabulans), y
moscas de color verde dorado (Lucilia caesar).

Gráfica 9 | Moscas descritas por Redi

Los diferentes grupos de artrópodos fueron definidos por Meg-
nin (1984) como “escuadrillas de la muerte”, y caracterizó a 8 escuadras;
las mismas van a ser atraídas por el olor a fresco, fermentación caseica,
butírica, amoniacal y sequedad, de una forma selectiva y con un orden
preciso, tan preciso que una determinada población de insectos sobre
el cadáver indica el tiempo transcurrido desde el fallecimiento. Meg-

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nin propuso que un cuerpo expuesto al aire sufre una serie de cambios,
y caracterizó la sucesión regular de artrópodos que aparecen en cada
estado de descomposición. Las I, II y III escuadras están presentes du-
rante los primeros tres meses, la VI escuadra de tres a seis meses, la V
escuadra de cuatro a ocho meses, la VI escuadra de seis a doce meses,
la VII escuadra de uno a tres años, la VIII más de un año.

ESCUADRAS I  VIII ESTADO DEL CADÁVER

I. Calliphoridae, Muscidae Fresco

II. Sarcophagidae, Calliphoridae Olor intenso

III. Dermestidae, Pyralidae Grasa rancia

IV. Drosophillidae, Synphidae, Claridae Fermentación butírica

V. Muscidae, Phoridae, Sylphidae, Histeraidae Fermentación amoniacal

VI. Acaros Seco

VII. Dermestidae, Ptinidae Seco

VIII. Ptinidae, Tenebrioridae Seco

Tabla 1 | Escuadrillas descritas por Megin (I a VIII).

La Entomología incluye con frecuencia el estudio de los ar-
trópodos. Osuna (1995) señala que el Phylum de los Artrópodos se
divide en varias clases. El Phylum Artrópoda (aruron=articulación,
podoz=patas), presenta las siguientes características: cuerpo está divi-
dido en tres partes: cabeza con dos antenas, tórax y abdomen; el cuer-
po cubierto por cutícula protectora (exoesqueleto). Otras característi-
ca de los Artrópodos son: gran espectro de hábitat (se adaptan a todos
los medios), sus apéndices efectúan funciones muy variadas (confirma
en parte su evolución), de sexos separados, con metamorfosis y creci-
miento. Las clases más importantes de los artrópodos desde el punto
de vista forense son los insectos que se caracterizan por tener cabeza
definida con un par de antenas, cuerpo formado por tórax de tres seg-
mentos cada uno con un par de patas, y abdomen sin apéndices arti-
culados; respiración traqueal y reproducción independiente del agua.

Colección Memorias / Ministerio Público 47

Osuna (op.cit: 73) define a los insectos como: “clase de in-
vertebrados artrópodos, que se caracterizan por poseer seis patas,
dos pares de alas y el cuerpo dividido en tres regiones más o menos
diferenciadas: cabeza, tórax y abdomen” Aunque debemos tener en
cuenta que existen insectos sin alas y algunas formas larvarias care-
cen de patas. Magaña (2006) lo define como “un insecto es un artró-
podo que en algún momento de su vida tiene seis patas”.

Hay cinco órdenes de insectos holometábolos de interés fo-
rense, los más importantes son: los dípteros (moscas, mosquitos),
el nombre “díptero” significa “dos alas” y pertenecen al orden de los
coleópteros

Los diferentes tipos de artrópodos que llegan a un cadáver pue-
den clasificarse según Leclercq (1978) de la siguiente forma: especies
necrófagas: son las que se alimentan del cuerpo incluye dípteros (Ca-
lliphoridae y Sarcophagidae) y coleópteros (Silphidae y Dermestidae);
especies predadoras y parásitas de necrófagos: este es el segundo gru-
po más significativo del cadáver. Incluye coleópteros como (Silphidae,
Staphylinidae e Histeridae), dípteros (Calliphoridae y Stratiomydae) e
himenópteros, parásitos de las larvas y pupas de dípteros. Las especies
omnívoras, que incluyen grupos como las avispas, hormigas y otros
coleópteros que se alimentan tanto del cuerpo como de los artrópodos
asociados. Y las especies accidentales, aquí se incluyen las que utilizan
el cuerpo como una extensión de su hábitat normal, como por ejem-
plo Collembola, arañas, ciempiés. Algunas familias de ácaros pueden
alimentarse de hongos y moho que crece en el cuerpo.

Los parámetros médicos son utilizados para determinar el
tiempo transcurrido desde la muerte cuando éste es corto, pero des-
pués de las setenta y dos horas la Entomología Forense puede llegar a
ser más exacta y con frecuencia es el único método para determinar
el intervalo post-mortem.

En determinados casos la data descrita por el entomólogo
no coincide con la data proporcionada por el médico forense que
ha practicado la autopsia; esto puede ocurrir como lo señalan Byrd
(2000) y Magaña (2006) bien porque los insectos no hayan coloniza-

48 Ministerio Público / Colección Memorias

do el cadáver en los primeros días después de producirse la muerte
por encontrarse en lugares de difícil acceso para los insectos, o en
casos de abandono y malos tratos en niños y ancianos pueden existir
heridas y lesiones que por su falta de higiene sean colonizadas por
los insectos antes de producirse la muerte de la persona.

Así pues para una correcta estimación del intervalo post-mor-
tem (PMI) mediante la Entomología hay que tener en cuenta que cada
caso es único y diferente de los demás, aunque el proceso siga una se-
cuencia general de eventos. Esta secuencia general es presentada por
Byrd (2001) y que nos indica un modo general de actuación:

1. Determinar la fase o estado físico de descomposición en
que se encuentra el cuerpo.

2. Realizar un estudio exhaustivo de los insectos que se en-
cuentran sobre el cadáver, así como de los recogidos de-
bajo de él, para descartar la posibilidad de que el cadáver
haya sido trasladado de lugar. Si se tiene alguna sospecha
sería necesario un examen adicional tanto de los restos
como de las áreas cercanas.

3. Clasificar los especímenes recogidos tanto de los restos
como de la escena del crimen lo más exactamente posi-
ble. Criar los estados inmaduros hasta el estadio adulto
para su óptima identificación. La conservación de estos
estadios inmaduros debe ser correcta para no afectar al
tamaño que poseen en el momento de la recogida. La dis-
tribución estacional, geográfica y ecológica de cada grupo
debe ser determinada bien por la literatura o por alguna
persona cualificada para ello.

4. En los cadáveres encontrados al aire libre, es imprescin-
dible recolectar datos como la temperatura, pluviosidad,
nubosidad, además de factores como vegetación, arbola-
do, desniveles del terreno. Para las escenas en el interior
es igualmente necesario anotar temperatura, existencia
de calefactores automáticos, posición del cadáver con
respecto a las puertas y ventanas, así como cualquier otro

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