NEWSLETTERLAURA MINGUELL DEL LUNGOMAYOBuenos días a todos y todas los quetengáis la paciencia de leerme. Estemes quiero contaros una pequeñahistoria nacida durante una noche deguardia de anestesia en el Hospital deVilafranca del Penedès: detrás de lahistoria hay una llamada de lacomadrona para que vayan a realizaranestesia epidural a una mujer entrabajo de parto. Espero que os dejéissumergir brevemente en la atmósferanocturna de esos pasillos zumbando,para que puedas acompañarme a lasala de partos. El título es una cita de lapelícula homónima, Los cien escalones,dirigida por Marco Tullio Giordana,dedicada a la vida y asesinato dePeppino Impastato, un joven militantecomunista que luchaba contra la Cosa2026Nostra en su tierra natal, Sicilia. El títulotoma su nombre por la cantidad depasos que en los años 70 en Cinisiseparaban la casa de la familiaImpastato y la del jefe mafioso GaetanoBadalamenti.LOS CIEN PASOSCien pasos separan las habitaciones delos médicos de la sala de partos.Un paso tras otro, empuja un cuerpocansado a través del pasillo.He dormido cincuenta minutos, desdeque me he metido en la cama sin niquitarme la bata sucia de la sangre dela niña que he tenido que intubar. Esose lava.Cuatro añejos y una hemorragiasubaracnoidea por haber caído de unacamilla.El primer paso es por ella, el segundopor la madre. Su mirada vacía no selava de la retina.El tercer paso es por la mujer a puntode parir: me acaba de llamar lacomadrona, quiere anestesia epidural.El cuarto paso es por el niño quenacerá, que tenga buena vida.El quinto es por la comadrona: llevadiecisiete horas trabajando y le quedatodo un parto todavía.1L O S C I E N P A S O S
NEWSLETTERLAURA MINGUELL DEL LUNGOhoy, espero que ninguno tenga dolor,que todos estén estables y que no mehaya descuidado nada. Nadaimportante, al menos.Me quedan cincuenta pasos por llegar.Dejo ir muchos por el pasillo enviandopensamientos rápidos y amables a laspersonas ingresadas y a sus familiares.Un paso es por mi padre, que habíasido ingresado y ya no está.Otro por mi madre, todavía viva.Sin ellos no estaría aquí ni yo.Estoy delante de la sala de partos, mequeda un paso.Es para mí.Me anima a seguir.Hasta la mañana.El sexto para el ginecólogo, espero queno lo llame. Estaba tocado después delsangrado de la tarde.De siete a once son pasos por mis hijasy por mi hombre, que hagan dulcessueños.El duodécimo es por el desayuno queme espera por la mañana: a estasalturas es lo único que me motiva.Los pasos del trece a veinte los dedicoa los compañeros de la guardia; si leenvío pensamientos positivos no mellamarán para nada. Espero.De veintiuno a treinta los dedico a losenfermeros de planta, que pasen unanoche tranquila, que no haya ningunaparada y que no me avisen pararemontar a nadie.Los pasos que quedan hasta cincuentalos hago pensando a mis pacientes de2MA 2026YOL O S C I E N P A S O S