E N E L L A D O C O R R E C T OD E L A H I S T O R I ANEWSLETTERLAURA MINGUELL DEL LUNGOHe estado pensando en qué escribirdurante semanas.Sé que tengo que escribir algo.Sé que tengo que hacer algo. Me sientoimpotente, no puedo quedarme quieta,seguir viviendo mi vida cómodamentecomo si nada estuviera pasando,mientras afuera, en el mundo, seescribe la Historia.Y desafortunadamente no es un buencapítulo.No creo que pueda hacer nada concretopara cambiar ni siquiera una coma de estefeo capítulo, pero al menos quiero escribir apie de página de qué lado estoy.Esto quizás pueda sensibilizar a alguien.Algunos escépticos o indecisos,otros temerosos o alguien quesimplemente no sabe. Alguiendemasiado absorto en su propia vida(ya sea cómoda, agotadora oproblemática) para lidiar con lo quesucede más allá del Mediterráneo.Pero no tengo el privilegio de una granaudiencia, así que no pretendo podermover conciencias. Pienso en la mía, enmi conciencia, y la escucho.Ella me está diciendo que haga algo,una pequeña cosa: testificar de quélado estoy.Al menos la posteridad sabrá de quélado estaba, cuando mire hacia atrás ypregunten crítica: \"Pero usted, ustedes,toda la sociedad civil: ¿de qué ladoestaban cuando todo eso sucedió?\"No soy muy original, lo sé.Hoy en día todo el mundo habla dePalestina, del genocidio, del estadocriminal de Israel.Pero en realidad estaba hablando deesto y estaba en el lado correctoincluso hace muchos años, cuando lasprotestas juveniles y muchoentusiasmo me llevaban a las calles, oen mis escritos anteriores, incluidasmis novelas.1OC 2025TUBRE
NEWSLETTERLAURA MINGUELL DEL LUNGOsaben lo doloroso y agotador que esgenerar la vida y cuidarla\".Quizás estas no fueron las palabrasexactas. Y sé que la frase puede sonar\"demasiado\" feminista para algunos, ono muy apropiada, hoy en día, cuandolas mujeres también están en la cimadel poder o entre las filas de lossoldados (aunque, quiero enfatizar,siempre en minoría).Pero en ese momento, se me abrió unaclave de interpretación y capté elsignificado profundo de lo que decía mimadre. Por supuesto, hay millones dehombres pacifistas en el mundo ymillones (quizás) de mujeres belicistas.Pero el significado de lo que dijo mimadre, en un impulso de indignacióninstintiva y desaliento, sigue siendopara mí un lema de gran sabiduría: soloaquellos que ignoran la sacralidad de lavida pueden querer tal destrucción.Mi tercera cualificación es la deanestesióloga, soy alguien que,durante sus horas de trabajo, ayuda alas personas a sanar y de vez encuando salvo la vida de alguien. Mepagan por hacer esto.Mi cuarta cualidad es la de madre. Decuatro hermosas mujercitas que tienenAquellos que me leen sabenexactamente de qué lado estoy.No soy la persona más competentepara hablar de las razones históricasdel conflicto, las causas subyacentes delos ataques, el sionismo o elterrorismo. Me informo, pero no meelevo a experta. Hay personas queestán mucho mejor calificadas que yopara enseñar geopolítica o críticahistórica.Pero tengo otras calificaciones,bastante importantes y compartidas.Mi primera calificación es que soy unser humano. Parece trivial, pero encambio es algo verdaderamenterevolucionario hoy en día. Esrevolucionario serlo, afirmarlo yponerlo en práctica.Mi segunda calificación es que soymujer. Y aquí tengo que citar una frasede mi madre para darle sentido a estaafirmación. Hace muchos años, debíaser una niña, tal vez una adolescente:ante el enésimo conflicto del que seinformaba en las noticias, mi madre,observando los feos rostros de losdiversos hombres de poder queestaban aguas arriba del conflictomismo, exclamó: \"Solo los hombrespueden hacer guerras: porque no2E N E L L A D O C O R R E C T OD E L A H I S T O R I AOC 2025TUBRE
NEWSLETTERLAURA MINGUELL DEL LUNGOMi padre nació después de la GuerraCivil en España en una región profundadel interior catalán, y había vivido losprimeros treinta años de su vida bajo ladictadura fascista de Francisco Franco.Mi madre, por otro lado, nació en elperíodo inmediatamente posterior a laSegunda Guerra Mundial, en una Romaque acababa de ser limpiada delfascismo de Mussolini, los escombros,los cadáveres, el mercado negro y losAliados.Espontáneamente me enseñaron cuálera el lado correcto de la Historia. Sindecirlo. Como esos hábitos naturalesque crecen como hongos en lasfamilias, por la noche, mientras no tedas cuenta.Hay más: supe, desde que era una niña,que estaba viva probablemente por doscasualidades, gracias a unamicobacteria y una bala que salió mal.Porque mi abuelo materno, nacido enel '900, fue exento cuando tenía solodieciocho años durante la PrimeraGuerra Mundial precisamente porquehabía contraído tuberculosis. Y por lamisma razón fue exento durante laSegunda Guerra Mundial. Así que tuvonueve hijos, de los cuales mi madre fuela última, y yo fui la última de los doshijos de mi madre.en sus colores los tonos del chocolate,de la miel y de los campos de trigomaduro, con su propio encanto demedio-oriental.Mi quinta cualificación es la deescritora. Como intelectual o artistaque me considero, con humildad y contodas mis limitaciones, me sientoinvestida con el deber moral de haceroír mi voz y decir la verdad. Apoyo aFrancesca Albanese y a todas aquellaspersonas que se arriesgan, ante costesmuy altos, en nombre de la Verdad.Mi padre era periodista, me enseñó adecir siempre la verdad. Me enseñóque la Verdad es necesaria, sagrada ydebe ser defendida con uñas y dientes,siempre y en cualquier caso. La Verdady la Justicia caminan de la mano. Asícomo la Mentira camina de la mano conla Injusticia.Por lo tanto, creo que tengo suficientescalificaciones para expresar mi opiniónsobre el capítulo de la historia queestamos viviendo.Nací a principios de los ‘80, en unafamilia que a su manera había hechodel ‘68; crecí en un clima de toleranciainternacional y apertura de horizontesque no todos mis compañeros tuvieronla suerte de experimentar.3E N E L L A D O C O R R E C T OD E L A H I S T O R I AOC 2025TUBRE
NEWSLETTERLAURA MINGUELL DEL LUNGOpromulgado en represalia por el estadocriminal de Israel.No tengo miedo de decirlo.Israel es un estado terrorista.Avalado por potencias mundiales.Legalizado.¿Qué es peor?Un terrorista es un terrorista, ya seespera que sea un terrorista. Como unladrón, un asesino. Son personas queviven fuera de las reglas de la sociedadcivil, que no comparten los valores deconvivencia, respeto, tolerancia,legalidad, etc. Ya se sabe que \"seportarán mal\". Y por esto deben serperseguidos, arrestados, juzgados ycastigados.Pero en cambio, se espera que unestado haga el estado. El gobierno deun país sirve para gobernar, pararespetar las instituciones, paranutrirlas, para fomentar la convivenciaentre los ciudadanos, para preservar suseguridad, el bienestar, para promoversu desarrollo.Un estado que mata representa unatraición. Es como una madre que mataa un hijo, algo que no esperas,antinatural. Inhumano.Una casualidadMi padre también estuvo en peligro deno nacer, porque mi abuelo paternofue fusilado en la línea del Ebro,durante la Guerra Civil Española, y casideja allí la piel. Historia de orwellianamemoria. No fue golpeado en el cuellocomo el gran escritor, pero, como él, sesalvó por poco. De la septicemia,considerando las condicioneshigiénicas de la época y la contingencia,de la lesión y del sangrado. Mi abuelose salvó por casualidad.Mi padre pudo nacer siete añosdespués solo porque mi abuelo todavíaestaba vivo.4Por lo tanto, también es un casoextraordinario para mí estar aquíescribiendo este boletín, hoy, un día a finesde septiembre, casi dos años después delterrible ataque de los terroristas de Hamascontra el pueblo civil israelí. Y casi dos añosy un día desde el horror indescriptibleUna casualidadE N E L L A D O C O R R E C T OD E L A H I S T O R I AOC 2025TUBRE
NEWSLETTERLAURA MINGUELL DEL LUNGOpero fui testigo de niña y adolescente,como mis contemporáneos, del fin dela Guerra Fría y de la caída del Muro deBerlín.Luego de la Guerra del Golfo, elgenocidio de Ruanda, la caída de EnverHoxha en Albania, la de Ceausescu enRumania, la Guerra Yugoslava y unsinnúmero de otras guerras en todo elmundo en esos años, hasta el fatídicocolapso de las Torres Gemelas, en elque parecía que el mundo se acabaría.En este contexto, crecí como unapacifista convencida en un mundodemocrático y pacífico, mi mundoeuropeo, amortiguado y acogedor.Miraba los conflictos fuera de misfronteras como algo inaudito,impensable, a años luz de mí, por muycerca que estuvieran geográficamente.Estudié historia, como mis compañeros,leí a Primo Levi, Ana Frank, John Boyne;vi películas que todos ustedes hanvisto: La lista de Schindler, El violinistade Auschwitz, La joven de la perla, Elpianista, La vida es bella.Lloré, sufrí.Busqué los porqués: no se encontrabanpor ningún lado.También leí un libro de mi padre:¿Qué sucede cuando un estadocomienza a ser terrorista?Además, ¿explotando sus propiasinvencibles inteligencia y estructurasarmamentísticas?¿Qué sucede si uno de los ejércitos másfuertes y despiadados del mundocomienza a actuar como terrorista?¿Y pone en marcha una máquinaimparable de destrucción masiva?¿Pisotea derechos, valores, leyes, lavida misma?(¿Resuenan mis palabras en vuestraMemoria, la histórica?)¿Qué sucede, entonces?El infierno ocurre en la tierra.El Holocausto, los pogromos, las FosasArdeatinas y Marzabotto suceden;ejecuciones sumarias, campos deconcentración, el Terror Blanco, laNakba, las Foibas; limpieza étnica,violación grupal como arma de guerra,genocidios, masacres; Hiroshima yNagasaki, Vietnam y Camboya.Atrocidades.No he conocido personalmenteninguno de estos infiernos, ni lasdictaduras de mis países de origen,5E N E L L A D O C O R R E C T OD E L A H I S T O R I AOC 2025TUBRE
NEWSLETTERLAURA MINGUELL DEL LUNGOreligión, el color de la piel, la etnia, elgénero, la orientación sexual, lanacionalidad, la profesión o cualquierotra característica personal, siempreestuve del lado de las víctimas. Mihumanidad.Luego, la medicina me enseñó a cuidara cualquiera. Ayudar siempre a losnecesitados, a los más débiles,indefensos o que no pueden valersepor sí mismos.Del lado de las víctimas.Nunca del lado de los torturadores.NUNCA.No es humano convertirse entorturadores, no es natural.Y ningún ser humano, dotado de supropia característica de ser humano,puede apoyar a los torturadores.Todos somos parte del mismo universo,que nos sostiene, nos nutre, nos davida.Todos somos iguales bajo este cielo.Nadie nace con más derechos o másvalor.Marcello Malpighi, fundador de laanatomía microscópica y de lahistología, dijo que la humanidadMengele: el médico de Auschwitz. Fuehorror, para mí.Aprendí a decir: NUNCA MÁS.Alto y claro. Estudié la Carta de losDerechos Humanos y creí que esoseran los cimientos de un mundo justo ypacífico, que construiríamosgradualmente todos juntos, con laconciencia de aquellos que dicen:\"¡Nunca más!\"Y estaba convencida, como todos losnacidos en Occidente después de laSegunda Guerra Mundial, de querealmente nunca volvería a suceder.Por eso muchos hoy, como yo,permanecen asombrados e incrédulos,horrorizados, asombrados ante elhorror que se repite.Entonces me pregunté —y todavía melo pregunto— después de habercuestionado (sin recibir respuestassatisfactorias) a mis padres y a mis tíos:pero ¿cómo podía el mundo no ver, nosaber, no hacer? ¿Cómo pudo sucederesto? ¿Por qué solo unos pocos estabandel lado correcto?Bueno, yo sabía de qué lado estaba.Siempre lo he sabido, sin dudarlonunca. Siempre he sabido queindependientemente de las ideas, la6E N E L L A D O C O R R E C T OD E L A H I S T O R I AOC 2025TUBRE
NEWSLETTERLAURA MINGUELL DEL LUNGOpadres sean exterminados por la locurahumana. Nadie debería nacer porcasualidad, debido a un pulmónenfermo o una trayectoria de bala queno es del todo precisa. La supervivenciade nuestra especie depende de ello(aunque a menudo dudo que esta searealmente deseable...).La vida es sagrada (en un sentidoespiritual, no religioso) y debe serrespetada siempre y en cualquier caso.Los niños deben ser respetados,protegidos, cuidados, alimentados,educados, criados en el amor y elrespeto, la paz y la generosidad, lacooperación y la convivencia.Todas las personas, con sus oficiospacíficos o en el desempeño de susactividades cotidianas pacíficas: todaslas personas deben ser protegidas,salvaguardadas, ayudadas, cuidadas.Todas las guerras son injustas,incorrectas, malas. Hoy en día haymás de 50 conflictos armados en elmundo, incluido el de Rusia y Ucrania.La guerra apesta, no debería existir, ycito a mi amado Gino Strada, paz a sualma. Pero las guerras también tienenreglas.Hay que proteger a la población civil.comenzó con el primer fémurinmovilizado: la humanidad nodepende solo de la evolución biológica,sino que también y sobre todo estáhecha de cuidado y empatía, inclusión yhermandad, benevolencia y aceptación.Elijo seguir siendo humana. Siempre yen cualquier caso. Porque todos losfémures deben ser inmovilizados ycuidados. TODOS, desde el primerohasta el último.Cada vida importa (Every Life Matters),todos contamos por igual.Todo el mundo tiene derecho a vivir.Es una coincidencia que una personacomo yo, o alguien como Einstein, porejemplo, alguien con mucha mayorinfluencia en el mundo y en la historia,sobreviva a la vida misma: a sussemejantes, los llamados sereshumanos, a las adversidades delmundo.No tenemos méritos de nacimiento.Nadie.Somos el resultado de la reproducciónbiológica y no elegimos de quién, ni enqué lugar ni en qué momento, nacer.Todos los niños tienen derecho a nacer,antes de que sus futuros abuelos o7E N E L L A D O C O R R E C T OD E L A H I S T O R I AOC 2025TUBRE
E N E L L A D O C O R R E C T OD E L A H I S T O R I ANEWSLETTERLAURA MINGUELL DEL LUNGOY entonces no solo tendremos quelidiar con nuestra conciencia y el juiciode las generaciones futuras.Tendremos un gran problema, ypronto. Porque mañana, lo que pasaahora con los palestinos, lo que pasócon los judíos y los gitanos, lo que pasócon Srebrenica, Guernica, Congo ocualquier otro lugar y tiempo en el queel ser humano se haya olvidado de símismo; Mañana, esos horrores tambiénpodrían pasarme a mí, que escribo, y ati que lees.El gran Ungaretti escribió, para lossoldados de la Primera Guerra Mundial:Pero todos somos hojas caducas, hoymás que nunca; hojas secas quecuelgan del hilo de un otoño que notiene piedad: la existencia misma. Esprecaria, los seres humanos tenemos eldeber de protegerla. Esto es laHumanidad.Defender Palestina significa defender atoda la humanidad, antes de quemuera.Y también para defender la Memoria dequienes, antes que los palestinos,fueron víctimas de la inhumanidad delser humano.Hay que proteger a los periodistas.Hay que proteger a los sanitarios.Los ataques contra los trabajadores dela salud son inaceptables, en Palestina,en Afganistán, en Siria, en Yemen, encualquier parte del planeta: sonindignantes, inaceptables, de ningunamanera compartibles.No se puede pisotear el DerechoInternacional, la Carta de DerechosHumanos, la protección de lossanitarios y de los periodistas en zonasde conflicto, el acceso a lasnecesidades básicas.Masacrar a un pueblo indefenso o aparte de él, cualquiera que sea elmedio, incluido el embargo total y lainterrupción de las fuentes de agua, esun crimen contra la humanidad.Disparar a los niños es un crimencontra la humanidad.Matar de hambre a las mujeresembarazadas es un crimen contra lahumanidad.Bombardear salas hospitalariasneonatales es un derecho contra lahumanidad.Si permitimos que esto suceda, todovale.8Se está como el otoñoen los árboles las hojasOC 2025TUBRE
NEWSLETTERLAURA MINGUELL DEL LUNGOEl fémur roto se convierte en unobjetivo, para ser castigado, para serenfurecido, para ser torturado,eliminado.Los deshumanizados deshumanizan asus víctimas: a sus ojos, si las víctimasya no son seres humanos, el crimendeja de serlo.El lavado de cerebro hace maravillas:propaganda, censura, bombardeomediático.Los cerebros se pueden moldear,especialmente los de los niños.Una de mis hijas me dijo dos cosas,hablando de Palestina. Me hizo pensarmucho.La primera fue, refiriéndose a Israel: «Siquisiera exterminar a un pueblo,comenzaría con los niños, porque losniños representan el futuro de unpueblo.» Y eso es lo que me puso lapiel de gallina.El segundo, refiriéndose al terrorismopalestino, fue: «Estaría dispuesta amorir, si con mi sacrificio pudierasalvar a tanta gente.»¿Qué lección sacáis de estas dosdeclaraciones de una niña de diez años,ajenas a los hechos y sin prejuicios deningún tipo?Apoyo al Movimiento de la GlobalSumud Flotilla, formado por personasnormales como yo, como tú, quearriesgan su vida, para defender unideal de Justicia y Humanidad. Con G yU mayúsculas.Pero este movimiento no deberíaexistir: si existe es solo por el fracasode los gobiernos, de la comunidadinternacional, en la que yo había creídode niño, y que nos había prometido unmundo mejor.No hay mundo mejor.El ser humano alberga dos naturalezasdiferentes y antitéticas (chimpancés VSbonobos, os hablaré de ello en unpróximo boletín).Algunos seres se vuelven inhumanos, ycuando se planta la semilla del mal,brota, crece y da fruto, deja caer otrassemillas y continúa creciendo. El odiogenera odio, que se mueve a través delas generaciones, perdura, semultiplica, ciega cada vez más, porquese convierte en un eslogan, en un lema.Repite frases que luego se conviertenen falsas verdades, aniquila el juiciocrítico, entierra la conciencia.Está allí cuando el fémur roto pierde sudignidad: ya nadie lo inmoviliza. Lahumanidad muere.9E N E L L A D O C O R R E C T OD E L A H I S T O R I AOC 2025TUBRE
NEWSLETTERLAURA MINGUELL DEL LUNGO2025Hannah Arendt explicó la banalidad delmal mucho mejor que yo. Así, unapersona común, una persona trivial,puede convertirse en un monstruo.Cada uno de nosotros puede elegir siconvertirse en un monstruo o seguirsiendo humano.10Así que yo, como ser humano, comomujer, como médico, como madre ycomo escritora, digo alto y claro, en vozalta, tan fuerte como puedo: séexactamente de qué lado estoy.¿Y tú? ¿De qué lado estás?PHOTOPORTRAITVIDEOEN EL LADOCORRECTODE LA HISTORIADonde habitan las palabrasDonde habitan las palabrasDove abitano le paroleDove abitano le paroleOn habiten les paraulesOn habiten les paraulesOCTUBREE N E L L A D O C O R R E C T OD E L A H I S T O R I A