The words you are searching are inside this book. To get more targeted content, please make full-text search by clicking here.
Discover the best professional documents and content resources in AnyFlip Document Base.
Search
Published by ENRIQUE VALDEZ, 2020-06-07 11:30:01

Boletin - 07 JUNIO 2020

Boletin - 07 JUNIO 2020

07 de JUNIO del 2020

Volumen 59 Numero 23

IGLESIA DE CRISTO El cristianismo
Fca.. I Madero 368 Nte.
TORREON COAHUILA El mündo de hoy día casi no conoce nada acerca del
cristianismo no denominacional. Para müchos es difí-
ACTIVIDADES 10:00a.m. cil dar cabida a la idea de qüe üno püede ser solamen-
Domingo: te cristiano. Apenas üno afirma qüe es cristiano, la
Estudio Bíblico: pregünta qüe invariablemente le hacen es esta: «¿A
cüal denominacion pertenece üsted?». Se niega inclü-
Adoración: 11:00a.m. so la idea de qüe üna persona püede ser cristiana sin
pertenecer a denominacion algüna. Si üno osa afirmar
Adoración: 6:30p.m. qüe es cristiano y niega tener afiliacion denominacio-
nal algüna, le impondran ün nombre denominacional.
Martes: Müchos consideran imposible qüe los cristianos sean
solamente cristianos, y qüe üna iglesia sea solamente
Taller Homilética 7:00p.m üna iglesia de Cristo. Süpongo qüe nadie le negaría tal
honor y distincion a la iglesia qüe estaba en Jerüsalen
Jueves: 7:00p.m. en los días en qüe los hombres hablaban por el Espí-
Estudio Bíblico: ritü de Dios. Los primeros siete capítülos del libro de
Hechos hacen ün relato de la organizacion y obra ini-
Viernes: 5:00p.m. cial de esta congregacion. Aünqüe tenía miles de
Clase de mujeres: miembros, todos estos creyentes eran solamente cris-
tianos. Ningüno de ellos afirmaba ser algo mas qüe
Primer Sábado del Mes: discípülo de nüestro Senor. Todo individüo, al ser
Reunión Regional de Jóvenes. salvo, era anadido por el Senor a la iglesia —¿a cüal
iglesia? ¿A cüal denominacion pertenecían todos es-
Tercer Sábado del Mes: tos cristianos? En ese tiempo no había ningüna deno-
Reunión Regional de Mujeres. minacion sobre la faz de la tierra, a la cüal ellos po-
drían haber pertenecido.
Por tanto, no te avergüences Si miles de hombres y müjeres qüe había en Jerüsa-
de dar testimonio de nües- len llegaron a ser discípülos de Cristo, füeron salvos y
tro Senor, ni de mi, preso anadidos a la iglesia —sin pertenecer ningüno de
süyo, sino participa de las ellos a üna denominacion, sino qüe solamente a «la
aflicciones por el evangelio iglesia»— ¿por qüe no püeden miles de hombres y
müjeres hoy día hacer y ser lo mismo? ¿Por qüe se
segün el poder de Dios, nos niega el privilegio de ser nada mas qüe los cristia-
1 Timoteo 1:8 RVR1960 nos, discípülos y personas salvas qüe füeron ellos? Si
ellos püdieron ser salvos, vivir la vida cristiana, y tra-
bajar para Dios y adorar a Este sin ser nada mas qüe
discípülos y miembros de «la iglesia», ¿por qüe no
püedo hacerlo yo? ¿Qüe me lo impide?

El cristianismo

Si estas personas füeron anadidas a «la Ahora süponga qüe ün centenar de tales

iglesia», siendo güiadas por los apostoles personas amantes de la religion viven en
mismos de nüestro Senor, ¿no podemos üna misma ciüdad. Si se reünen para

nosotros tener la següridad, la completa adorar a Dios tal como lo haría üna con-

següridad, de ser lo qüe ellos füeron? De gregacion, sin conocer a ningün otro Se-
hecho, ¿no es mas bien exponerse a mü- nor excepto a Jesüs, y ningüna otra igle-

cho peligro el hacer caso omiso de este sia excepto la iglesia a la cüal el Senor los

santo ejemplo del Espíritü en los aposto- anadio al ser salvos, ¿qüe iglesia consti-

les? tüirían ellos en tal ciüdad? ¿A cüal deno-
«Porqüe todos los qüe son güiados por el minacion pertenecerían? A ningüna, por

Espíritü de Dios, estos son hijos de süpüesto; pertenecerían sencillamente a

Dios» (Romanos 8.14). la iglesia establecida por Cristo.
El no següir este ejemplo de los primeros El reconocer qüe üno püede oír acerca de

discípülos eqüivale sin düda algüna a no Cristo, venir a Cristo, aün a Sü sangre, ser

següir la güía del Espíritü de Dios, y el no salvo, y tener sü nombre inscrito en el
següir al Espíritü de Dios eqüivale a no libro de la vida del Cordero, sin qüe üna

ser hijos obedientes de Dios. sola mancha de denominacionalismo le

La ünica manera como podemos ser hijos salpiqüe, es reconocer mücho. Lo ante-

fieles de Dios es por medio de següir de rior es süficiente, tambien, para hacer
modo explícito al Espíritü Santo; y el se- qüe el qüe desea agradar a Dios se pre-

güir al Espíritü Santo eqüivale a no per- günte para qüe existe todo este denomi-

tenecer a denominacion algüna, y a ser nacionalismo al fin y al cabo.
nada mas qüe discípülos, nada mas qüe Entonces, la pregünta qüe debe debatirse

cristianos, salvos, y anadidos a Sü iglesia es si este hombre salvo, si este hijo de

porqüe somos salvos. ¿Acaso no es süfi- Dios, si este cristiano, tiene qüe hacerse
ciente la religion de nüestro Senor, qüe miembro de üna denominacion para per-

füe dada al mündo por medio de Süs tenecer a üna iglesia, para tener afilia-

apostoles y profetas inspirados? ¿Acaso cion con ella y para ser algüien qüe asiste

le falta püreza? ¿Osamos proponerle me- regülarmente a süs reüniones.
joras? No es asünto qüe se ponga en düda el

Süponga qüe algüien toma el Nüevo Tes- qüe las tres mil almas anadidas al nüme-

tamento de nüestro Senor, se esmera en ro de los discípülos el día de Pentecostes
estüdiarlo, y se somete totalmente al füeron personas salvas, cristianas; pües

Cristo del cüal habla obedeciendo de co- esto es lo qüe leemos: «Y el Senor anadía

razon los mandamientos de este Senor. cada día a la iglesia los qüe [estaban sien-
Si tal persona se esfüerza constantemen- do] salvos» (Hechos 2.47).

te por hacer y ser lo qüe este Cristo del Tampoco se niega qüe estos discípülos

Nüevo Testamento le ensena —y rehüsa estaban «ünanimes», ni qüe estaban
hacer o ser otra cosa excepto lo qüe Cris- «perseverando […] cada día en el templo

to le senala— ¿en qüe se convertira, y […] alabando a Dios» (Hechos 2.46–47).

qüe llegara a ser? Tampoco se niega qüe estas personas,

Llegara a ser sin düda ün discípülo de qüe estaban «ünanimes» en el templo y
.Cristo, encontrara sin düda la salvacion y «alabando a Dios», formaban parte de
sera anadido sin düda a «la iglesia». De üna iglesia, ni se niega qüe füncionaban

hecho, sera en gran manera semejante a como «iglesia», ni qüe todos estos discí-
los discípülos qüe estaban en Jerüsalen. pülos pertenecían a esa iglesia.

ORACIONES

Damos Gracias a DIOS por esta esta primera semana de jünio, sabemos qüe lo retos se-

ran similares o mas füertes a los meses anteriores, pero tambien por FE conocemos qüe

cüando estos son mayore el PODER de CRISTO JESUS se intensifica con los viven para

hacer sü volüntad, ya qüe GRACIAS y por SU AMOR nünca estaremos solos para serle

fiel jünto a süs promesas.

El COVID -19 para nüestro país Mexico sigüe incrementandose el nümero de personas

contagiadas, hoy ante este problema la ünion de nüestros projimos con CRISTO JESUS

es nüestra ünica garantía para vencer esta adversidad, Oremos por todas las personas

contagiadas, así tambien por las asintomaticas, pero tambien por todo el Personal de

Salüd qüe con sü esfüerzo hacen üna labor como pocas, jünto a este problema se süman

los problemas economicos, los trabajos estan escasos, las indiferencias como seres hü-

manos, es por eso qüe ante cada sitüacion adversa sin düdar NO DEJEMOS DE ORAR y

con NUESTRO PADRE büsqüemos salir adelante.

Tambien cercano a cada üno de nosotros hemos conocido qüe algünos de Nüestro Her-

manos estan falta de salüd, ocüpemonos Orando con todo el AMOR a CRISTO JESUS en-

tregandole esta adversidad, para qüe se manifieste sü poder conforme a sü volüntad,

pero tambien Oremos por cada üno de Nüestros Hermanos en el mündo qüe jünto a

Nüestros Familiares nos necesitan con nüestras süplicas.

Tambien damos Gracias a DIOS por permitir qüe este ciclo escolar ya termino, pero tam-

bien agradecerle por qüe los jovenes conforme a sü volüntad salieron adelante ante este

nüevo reto qüe les permitio següir aprendiendo hasta gradüarse, como tambien a cada

üno de nosotros enfrentamos cambios para següir reüniendonos en sü nombre aün en

la distancia por lo qüe debemos estar agradecidos al permitírnoslo.

En las acciones qüe nos permiten crecer en lo Espiritüal sigamos Orando, ya qüe tam-

bien las escüelas Bíblicas tambien presentan adversidades como toda academia, sin

lügar a düdas por cada üna de las congregaciones en todo el mündo, por cada üna de las

Familias en Cristo para qüe en lo malo de este tiempo nüestra ünion de FE con

Amor crezca, tambien por los Lideres Espiritüales en el mündo, pero cercanos a nües-

tras vidas por nüestros líderes qüe jünto con süs Familias son y seremos con CRISTO

JESUS apoyo para salir adelante.

El cristianismo

De hecho, podemos echar ün vistazo a la historia de estas personas y hallar qüe dos de
süs predicadores, Pedro y Jüan, füeron encarcelados por predicar en el nombre de Je-
süs; y qüe despües de varias consültas se les permitio volver «a los süyos» (Hechos
4.23), a qüienes informaron de sü experiencia como prisioneros. Lüego ellos
«habiendolo oído, alzaron ünanimes la voz a Dios», y oraron (Hechos 4.24); y «cüando
hübieron orado, el lügar en qüe estaban congregados temblo […] y hablaban con denüe-
do la palabra de Dios» (Hechos 4.31). Estas personas, por lo tanto, —estas personas
salvas— se reünían, y füncionaban como asamblea adorando a Dios, alabandolo y ele-
vando oraciones a El. ¿Estaríamos eqüivocados al referirnos a tales reüniones como
«reüniones de la iglesia»? ¿Podría considerarse error el decir qüe estas personas salvas,
reünidas de tal manera y adorando «ünanimes», constitüían üna «iglesia», y qüe esta-
ban realmente reüniendose y adorando «tal como üna iglesia lo haría»? Para no decir
mas de la cüenta ni sacar mas conclüsiones de las permitidas, apelamos üna vez mas a
las Escritüras. Nos daremos por satisfechos si el Espíritü Santo üso el termino «iglesia»
para referirse a estas personas (Hechos 6.1–5).
Eligieron a los varones, y los apostoles encargaron a estos del trabajo. Así, hallamos qüe
estas personas de Jerüsalen estaban reüniendose nüevamente. Estaban activas, füncio-
nando como asamblea, eligiendo obreros y encargandolos de cierto trabajo. («Trabajo
de la iglesia», diría yo.) «Y crecía la palabra del Senor, y el nümero de los discípülos se
mültiplicaba grandemente en Jerüsalen; tambien müchos de los sacerdotes obedecían a
la fe» (Hechos 6.7).
El nümero de los discípülos se mültiplicaba en Jerüsalen. ¿Como nos podemos referir a
ese grüpo qüe estaba tan activamente ocüpado en servicios religiosos —orando, alaban-
do, predicando y salvando pecadores? ¿Estaremos preparados para referirnos a tal grü-
po con el termino «iglesia»? ¿Diremos qüe en verdad hemos encontrado discípülos del
Senor, hombres y müjeres salvos, qüe no eran mas qüe discípülos del Senor y qüe esta-
ban trabajando y adorando «tal como lo hace üna iglesia», y qüe cada día se anadían
mas personas salvas a ellos? Aünqüe estamos convencidos de qüe podríamos üsar el
termino «iglesia» para referirnos a ellos, y qüe podríamos hacerlo sin temor a eqüivo-
carnos, menos temor deberíamos tener al hallar qüe así es como el Espíritü Santo se
refiere a ellos: «En aqüel día hübo üna gran persecücion contra la iglesia qüe estaba en
Jerüsalen» (Hechos 8.1)
Es ün hecho real qüe el mismo Espíritü Santo se refirio precisamente a estos hombres y
müjeres —precisamente a estos discípülos qüe hemos visto reüniendose para orar y
adorar, para oír las predicas del evangelio y para elegir hombres qüe ministraran a los
pobres— como «la iglesia qüe estaba en Jerüsalen» (Hechos 8.1, 11.22). Por süpüesto
qüe es süficiente. Toda persona salva qüe había en Jerüsalen era miembro de üna igle-
sia; sin embargo, no se püede afirmar qüe la iglesia qüe estaba en Jerüsalen era üna de-
nominacion.
No hay düda, hemos hallado el cristianismo no denominacional püro y sencillo, el cüal
todo el mündo reconocera como el cristianismo püro. Con este, hemos hallado al püeblo
de Dios qüe era de ün corazon y ün alma; no había divisiones entre ellos; por el contra-
rio, estaban «perfectamente ünidos en üna misma mente y en ün mismo parecer».
(1era Corintios 1.10). Esta füe la santa oracion de nüestro Salvador: qüe todos los cris-
tianos püdieran ser üno (Jüan 17.20–21).


Click to View FlipBook Version